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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

martes, 16 de abril de 2013

CIPRIANO HEREDIA S., GOLPE DE ESTADO VÍA ELECTORAL

Los venezolanos estamos en medio de un episodio que sin duda marcará para siempre el futuro del país y que será recordado como un nuevo manotón institucional, tejido por un órgano electoral absolutamente parcializado que, con absoluto descaro, ha desconocido la voluntad popular. 

Lo sucedido en Venezuela anteanoche sólo es comparable en nuestra historia contemporánea con lo ocurrido en 1952, cuando el órgano electoral de la época proclamó vencedor al partido FEI, que apoyaba la lista de diputados a una Constituyente adeptos al general Marcos Pérez Jiménez, arrebatándole el triunfo al verdadero vencedor: el partido URD, liderado por el insigne abogado y tribuno Jóvito Villalba.

Hay que añadirle a esta comparación histórica, que la misma viene al caso no sólo por el golpe de mano que ejecuta el árbitro al torcer lo expresado por el pueblo en las urnas, sino porque la campaña se desarrolló en medio de un profundo desequilibrio, que también cuenta a la hora de configurar este fraude. En aquella época el ventajismo se realizaba mediante la férrea censura mediática, la abierta persecución policial a la disidencia que llegaba al punto de asesinatos de dirigentes en las calles, el control acérrimo del gobierno sobre las manifestaciones públicas y la actividad de los partidos, etc.  Mientras que en este autoritarismo del s.XXI, el ventajismo se ejecuta con un arrope comunicacional brutal, la intimidación abierta a los funcionarios públicos, el uso de Pdvsa como fondo de campaña, la utilización de todos los recursos e instituciones públicas en la promoción de la candidatura oficialista, y la violación impune de todas las normas electorales por parte del Gobierno, entre otras irregularidades. Al final, sea el método o época que sea, el ventajismo es un elemento poderoso que incide de manera determinante y hay que denunciarlo sin tapujos.

Ahora bien, hecho el anuncio oficial por parte CNE el domingo a media noche, la reacción de nuestro candidato y sin duda Presidente Electo de todos los venezolanos, Henrique Capriles, estuvo esta vez a la altura y puso las cosas en su sitio: No se reconoce a Nicolás como presidente electo, se deja claro que los resultados que maneja el Comando Simón Bolívar no se corresponden con los anunciados desde el Ministerio de Asuntos Electorales del Gobierno –perdón, el CNE–, se fija la posición vertical de que no hay pacto posible con la mentira ni la manipulación, se denuncia el registro de más de 3.200 incidencias en el proceso que están documentadas y serán debidamente presentadas, y se solicita que, de inmediato, se proceda a la revisión general y total de los votos. Eso es lo anunciado hasta la hora de escribir este artículo el lunes a primera hora, pero con seguridad habrá más anuncios e información en las próximas horas.

Por último, salgámonos de lo estrictamente electoral y hagamos un breve análisis político. Este gobierno, que de por sí es írrito porque su partida de nacimiento es una sentencia inconstitucional, trató de lavarse la cara el domingo mediante las elecciones, pero terminó ensuciándosela aún más con un fraude. La debilidad de quienes detentan el Poder –ahora de manera aún más ilegitima mediante un manotón– es brutal. De hecho, aun si los resultados anunciados fueran ciertos, se trata de un gobierno tremendamente frágil, pegado con chicle, sostenido por intereses y no por votos. La única verdad es que Capriles sacó casi un millón de votos más que en 2012 que vienen del chavismo light, y que Nicolás por el contrario trajo al oficialismo al despeñadero. Nicolás está tan pero tan maduro, que se cae.

Los próximos días serán cruciales. Vamos a mostrar las irregularidades al mundo y a realizar el reconteo. Todos atentos a los anuncios del candidato y del Comando. La Venezuela democrática no se rinde.

cipriano.heredia@gmail.com
@CiprianoHeredia

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PEDRO PAÚL BELLO. AYER, DEFINICION DE ELEMENTOS, RESURGIR

Ayer, pese a la tensión por tantos vivida hasta casi la media noche; pese al disgusto y desasosiego inicial provocado por la repetición reiterada de la conducta fraudulenta del CNE, quedaron definidos varios elementos que anuncian un cercano y alentador futuro:

1) Se demostró, definitivamente, la vocación democrática de la gran mayoría del pueblo venezolano que no acepta vivir bajo dictaduras de ningún signo y, mucho menos, de no ser libre e independiente de gobiernos de otros países, cualquiera que sea su signo político o ideológico.

2) Quedó definitivamente unificada la unidad de los partidos democráticos, como condición superior a sus legítimos intereses y orientaciones partidistas.

3) Se demostró, también definitivamente, que se acabó la crisis política de dirección que se fue desarrollando desde los años 80 del pasado siglo y culminó a partir de ser destituido el Presidente Carlos Andrés Pérez.  Históricamente, en nuestro país, después de alcanzada la Independencia, el poder político fue copado por las generaciones que lo asumieron e impedían, sistemáticamente, que las nuevas generaciones pudieran también alcanzarlo. De allí que los cambios generacionales de gobierno se sucedían mediante la violencia armada orientada, en el siglo XIX, por nuevos caudillos que rompían la "costra" en la que se cerraban sus viejos antecesores.

En efecto, recordemos que después de los caudillos de la 4a República de las "Oligarquías" conservadora y liberal, surgieron los líderes de la Guerra Civil y, entre ellos, el entonces joven Guzmán Blanco que, por 17 años, controló el poder. La ruptura de la "costra" la realizó Joaquín Crespo y, después de su muerte, Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez. Fallecido éste, asumió el poder el Gral. López Contreras y, posteriormente, Medina Angarita quienes, si bien más jóvenes, eran como una prolongación progresista y semi-democrática del gomecismo. La "costra" gomecista fue rota el 18 de octubre de 1945 con el golpe cívico-militar que hizo Presidente a Rómulo Betancourt, quien también presidió el tiempo realmente democrático iniciado después de la caída de Pérez Jiménez. Este período se extendió hasta 1998. La mal llamada 4a República, afectada desde la crisis económica manifestada el famoso "viernes negro" de 1983, se fue disolviendo en las luchas entre los partidos democráticos y en conflictos internos en el seno de los mismos.

Se puede decir que la victoria de Hugo Chávez Frías, en diciembre de 1998 y su ascenso a la Presidencia en febrero de 1990, significa un cambio generacional respecto al periodo 1945-1998. En la medida en que desarrollaba Chávez su "proyecto", sectores de la juventud venezolana fueron asumiendo, cada vez de manera más intensa, el participar en la política. Algunos jóvenes llegaron a ser diputados de la oposición y del gobierno. Otros se incorporaron a nuevos partidos políticos y a algunos de los anteriores.  También surgieron nuevas organizaciones políticas que se han desarrollado progresivamente, como es el caso de Voluntad Popular.

Hoy en día el liderazgo político opositor esta en manos de esa generación, bastante homogénea en su orientación y conformación, si bien se distribuye en organizaciones diferentes.

Escogido mediante consulta abierta, para enfrentar la nueva candidatura presidencial de Chávez, fue Henrique Capriles Radonsky, quien alcanzó amplia ventaja respecto a otros cinco pre-candidatos. Todos recordamos su brillante campaña que culminó en octubre del año pasado, en la que el vencedor fue Chávez. De nuevo, para la elección realizada ayer, Capriles fue el candidato de la oposición.

Los venezolanos estamos todavía bajo el recuerdo y la impresión vivida ayer domingo. Las concentraciones realizadas en casi todas las capitales y algunas ciudades más pequeñas fueron de magnitudes impresionantes. Por eso la sorpresa, casi en la media noche, de los resultados anunciados por el CNE.

Buena parte del país ha sido renuente a aceptar que los procesos electorales en la Venezuela bajo el gobierno de Chávez han sido, casi desde sus inicios, consecuencias de progresivos y variables formas de fraude. Ayer, quizá para muchos, fue un descubrimiento el vivir la sistemática fraudulenta que ha regido todas las elecciones desde 1999, cuando se designó la Asamblea Nacional Constituyente con el famoso artificio del "kino".

La contundente intervención de Capriles en la madrugada de hoy, su firmeza y fuerza ante el nuevo fraude, así como su entrega y compromiso total con el pueblo todo de Venezuela, fortaleció notablemente su indiscutible liderazgo.

Lo que esta por venir, no lo sabemos. Lo que si sabemos es que Venezuela resurgirá de nuevo y pronto. 

‏@PedroPaulBello

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VLADIMIR VILLEGAS, NICOLÁS MADURO, ENTRE LOS LENTES Y LAS ALPARGATAS

“Hubiera preferido otro triunfo”. Esa frase no ha sido pronunciada por el ganador de estos comicios presidenciales, pero sin duda le pasó por la mente. La de Nicolás Maduro ha sido una victoria con sabor a derrota, que pone al chavismo en su situación más complicada desde 1998, cuando su líder, Hugo Chávez, ganó la Presidencia de la República. Más allá de lo que pase con las auditorías que ha exigido la Mesa de la Unidad Democrática, el ahora Presidente electo la tiene difícil porque bajo su conducción estuvo a punto de venirse a pique el legado político que dejó el fallecido mandatario.

Imagínense ustedes el trance por el cual estaría pasando en este momento la dirigencia del Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, si Tibisay Lucena hubiese anunciado a Henrique Capriles Radonski como el ganador de estos comicios presidenciales. Paséense por unos instantes en el mar de depresión que hoy estaría ahogando a un pueblo que hace poco más de un mes salió a las calles a llorar por la pérdida del hombre que condujo los destinos de Venezuela durante catorce años. Sólo piensen en las consecuencias que una derrota de Maduro habría traído para las fuerzas que en América Latina reivindican la figura, la acción y el discurso del comandante Chávez. Nicolás se salvó por poquito de pasar a la historia como el responsable del Waterloo del siglo XXI.

Hoy, pese al resultado que le da el triunfo a Maduro, ahora es el chavismo el sector que no tiene resuelto el problema del liderazgo. Mientras que Henrique Capriles asume la condición de líder indiscutible de la oposición, pase lo que pase con los reclamos planteados al Consejo Nacional Electoral, Nicolás Maduro está bajo la mira del PSUV, de sus aliados, y del pueblo chavista que estuvo a un tris de recibir el segundo gran golpe de este año, luego de la muerte del presidente Chávez, y que el domingo abandonó con desazón el Palacio de Miraflores.

Los primeros cien días de su mandato y sobre todo la campaña electoral que realizó dan material para un buen manual acerca de cómo no hacer las cosas en política. Incluyo dentro de esto el lamentable discurso que Nicolás pronunció luego de que Tibisay diera a conocer los resultados, de los cuales se desprenden inevitables lecturas. Una de ellas es que atrás quedó la condición del PSUV como fuerza hegemónica en nuestra sociedad. Otra, que no basta llevar a Chávez en la boca para mantener el respaldo de sus seguidores. Una más, que el abuso de poder, la intolerancia, el sectarismo y la prepotencia son como el abuso de la droga o el alcohol, tarde o temprano pasan factura.

Otra lectura es que el chavismo humilde, de base, castiga y es capaz de escuchar y acompañar otras propuestas políticas. De hecho, eso ocurrió con los cientos de miles de votos que Capriles logró captar en apenas una microcampaña electoral. La devaluación, la escasez de alimentos, el incremento de la inflación y otros males derivados del mal manejo de la economía se le anotan como juego perdido a Maduro y no a Chávez. Y ni hablar de los apagones. Para mantener el apoyo de quienes votaron por él y reconquistar a los que se fueron, Maduro tiene que hacer un nuevo gobierno, ponerle punto final al actual. De lo contrario, ni su misma gente se lo va a calar.

Y un nuevo gobierno significa encontrar un nuevo lenguaje para referirse y conversar con ese país, la mitad, que no sólo vota como señal de protesta sino que cada día crece más y se resiste más a ser despreciado. Ese país, con el apoyo de casi 1 millón de chavistas, le dio en la madre al sectarismo, y le puso la mano en el pecho al abuso de poder. En definitiva, le puso el juego chiquitico a Nicolás, y a unos poderes públicos parcializados. A partir de un nuevo lenguaje y de una actitud humilde y reflexiva muchas puertas se pueden abrir para que Venezuela salte a una nueva etapa.

Por lo pronto, a la oposición organizada en la Mesa de la Unidad Democrática, a su candidato Henrique Capriles y a esos más de 7 millones de votantes se les tiene que respetar al pie de la letra el derecho a que sean auditados estos resultados, y a que se procesen sin dilaciones ni maniobrillas las denuncias sobre irregularidades a lo largo de toda la campaña electoral.

Ya habrá tiempo para insistir en la urgencia de construir una agenda temática que abra las compuertas de la reconciliación. Este país votó por un cambio. De hecho, ya está cambiando. Ponte los lentes, Nicolás, para que lo leas. De lo contrario, busca las alpargatas y aprende a bailar joropo.

@Vladivillegas

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MILOS ALCALAY, INICIO INTERNACIONAL INMADURO, BRUJULA DIPLOMATICA

Desde el primer día en que las autoridades electorales anticiparon sorpresivamente el dia de la  proclamación de Maduro como Presidente electo como resultado de los comicios del 14 de Abril, negando de esa manera escuchar las posiciones asumidas por ambos candidatos de que aceptaban que se contaran todos los votos, igualmente se dio inicio por parte del CNE una actitud agresiva contra países e instituciones internacionales que exigian el recuento de votos, contradiciendo  la practica internacional de que cuando un nuevo Mandatario asume sus funciones, se inicia un “periodo de luna de miel”, en el que las nuevas autoridades  hacen  llamados de amplitud, cooperación y amistad con los Mandatarios de otros países.
Ese no fue el caso en Venezuela. Tibisay Lucena, una vez mas dejó de lado su función de arbitro, para asumir su actitud de militante oficialista, negándose a contar los votos y  agredir a todo aquel que pusiera en duda los mecanismos perfectos que representa la institución electoral mas moderna del mundo. En su discurso de proclamación, se dirige de manera desconsiderada al Secretario General de la OEA José Miguel Insulza llamándolo “injerencista” por el simple hecho de ofrecer el concurso de la institución hemisférica para ofrecer el aporte de técnicos y expertos que dieran plena credibilidad nacional e internacional en la auditoria de los votos emitidos en las mesas electorales, tal como recomendó Vicente Díaz,  otro de los Rectores del CNE, ante la convicción del Comando Simon Bolívar de que los votos favorecieron más bien a su candidato Henrique Capriles Radonski y que por lo tanto era necesario que se contaran todos los votos.
La Presidenta del CNE se presenta en sus declaraciones como conductora del proceso “más transparente del mundo”, pero se niega a aceptar las múltiples demandas interpuestas ante el organismo electoral demostrando “las numerosas deficiencias, fragilidades e inequidades convenientemente documentadas por la candidatura liderada por Henrique Capriles” tal como acertadamente afirman en su declaración los europarlamentarios invitados por la MUD representando al PPE y al Grupo Europeo Conservador y Reformista (ECR) que suman una amplia mayoría del Parlamento Europeo. A su vez, la portavoz comunitaria de exteriores Maja Kocijanovcic declaro acertadamente que “lo importante es que el resultado sea aceptado por ambas partes”
No contenta con enfrentarse a la OEA, Tibisay Lucena en ese mismo discurso también acusó al Departamento de Estado de querer intervenir en la soberanía nacional,  ya que –según ella afirmó- “en Venezuela se puede debatir de manera pacifica gracias a la democracia existente y que el pueblo siempre, ante algún proceso electoral, la coloca en práctica” Es una lastima entonces que la Presidenta del CNE no hubiera escuchado el clamor de los representantes de la mitad de ese pueblo que exigía que se contaran todos los votos.
Esta ausencia de transparencia fue evidenciada por varios observadores internacionales independientes (no los invitados por el CNE quienes vinieron a hacer “turismo electoral”) como Diego Soeiras de la Red Latinoamericana y del Caribe quien hizo un exhorto a que “se haga un conteo definitivo en forma transparente y limpia” y emplazo al Jefe de la Misión de UNASUR –institución privilegiada por el CNE- a que se sume a esta solicitud.
Otros destacados parlamentarios, representantes de ONGs, politicos de otros países que presenciaron las múltiples irregularidades el día de las elecciones con el ventajismo del candidato oficial, coincidieron con la diputada Graciela Zambrana de Nicaragua quien afirmó “El CNE no puede ser irresponsable y dejar que tome posesión un candidato sin cumplir con la exigencia de que se cuenten los votos” Todo ello demuestra que el CNE dio pasos desacertados no solo al no resolver la legitima reivindicación de una de las partes que tiene razones para exigir que se cuenten todos los votos, sino que ademas  demuestra con su actitud prepotente que contra viento y marea apoya un inicio internacional inmaduro
‏@milosalcalay

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NELSON BOCARANDA SARDI, RUNRUNES,

ALTO
LAS CIFRAS:
Las encuestadoras todas se cayeron con los resultados del domingo. La que más se acercó daba cinco puntos de ventaja al chavista sin Chávez. Los rojos estaban el domingo seguros de sacarle a Capriles hasta 12 puntos. Cuando vieron que el opositor estaba por encima de los 150 mil votos, ganando, se prendieron las alarmas. No sé si todos estaban engañados pero hasta avanzada la noche me repetían que ganaban por lo menos con 8 puntos de ventaja. Se colocaron las gríngolas obcecados con lo que era su biblia electoral: la ficha del encuestólogo  Germán Campos de Consultores 30.11 que tras cuatro días de seguimiento a los candidatos les ofreció un escenario entre 12 y 8 puntos arriba. No aceptaban lo que veían. Por eso los ataques ordenados a quienes pedían auditorias en vivo en los centros de votación. Los sacó de quicio que en las zonas populares votaran por la opción demócrata más que por la cívico-militar.
Por eso la demora. Maquillaje puro. No pudieron hacer más nada que aceptar la pírrica ventaja…
NI  CON CARBURO:

El candidato proclamado por el CNE – apodado en burla como el  rojo ministerio de elecciones- demostró no haber sido la mejor selección del por entonces enfermo caudillo. 800 mil chavistas votaron por Capriles. Maduro perdió 60 mil votos rojos por día de campaña de los que votaron el 7 de Octubre por el finado líder. El crecimiento opositor recogió el cansancio colectivo de un país agobiado de problemas y cansado de un mensaje diario de odio y confrontación. No es la última batalla. Menos ahora que se pidió la auditoria y el reconteo. Para el chavismo sin Chávez hay muchas reflexiones. Ya las pidió Diosdado ayer mismo. Maduro desperdició el legado de su mentor del que fue su enfermero-asistente-confidente los últimos 22 meses.
El caudillo enfermo y con 8 gobernaciones en contra le sacó 11 puntos de ventaja a Henrique Capriles sin pandillas de motorizados, malandros y agitadores asustando a la gente. Nicolás con todas menos tres de las gobernaciones y con el mayor ventajismo histórico que se conoce, abusando del legado de Chávez prácticamente perdió la elección. Varios miembros del 4F rumiaban su molestia con el caudillo que dejó de lado a sus compañeros  militares al designar como sucesor a alguien que solo había sido su guardaespaldas al salir de Yare. El hecho de colocar a un civil, apoyado por Cuba, no ha sido de su total agrado. Muy grave lo que ayer contó de él Capriles tras conversar sobre los resultados: “Tengo que consultar”. ¿A quién? ¿No toma decisiones propias? ¿A quién obedece? ¿Llama a Cuba? ¿Llama a Fuerte Tiuna? ¿Llama a Diosdado? ¿Llama al abusador ministro de la Defensa? ¿Espera que se le vuelva a aparecer el pajarito y le silbe al oído? Graves falencias del “mientras tanto”. Es el gran derrotado.
CNE:
Si el órgano electoral hubiera actuado como árbitro y no como apéndice del régimen o de su partido PSUV corrigiendo los abusos denunciados y jugando equilibradamente no ocasionaría las dudas que generó un resultado tan cerrado.
Las mas de tres mil denuncias que hasta ayer tenía el Comando Simón Bolívar ya iban ayer por casi el doble. No se respetó el perímetro de seguridad en ninguna zona que a los activistas del PSUV les diera la gana. Las peticiones a los militares del Plan República para apartarlos solo tuvieron eco en menos del 14% de las violaciones. Siempre salía un “carnetizado” por la milicia o algún organismo gubernamental para imponerse en nombre del fallecido caudillo o del candidato digitalizado por él.
Se permitió la agresión a los electores en las colas. Hubo voto asistido sistemático en varios centros de votación. Los colectivos rojos amedrentaron a diestra y siniestra luciendo armas largas y cortas totalmente impunes. Presencié como coordinadores de centros, designados por el CNE, asumieron la jefatura de esas sedes dando órdenes hasta los militares y apoyando a quienes con carnet rojo votaban sin cédula o con la de otros varios -hombres o mujeres no importaba- desactivando las máquinas captahuellas o saltándoselas con descaro. La movilización en vehículos oficiales y sobretodo de Pdvsa era bochornosa. Las amenazas inferidas por los coordinadores en las llamadas a los que de sus listas rojitas aún no habían asistido daban pena. A viva voz para demostrar impunidad y apoyo gubernamental…
LAS 4 ROJAS:
Ya entiende el mundo, por primera vez, lo que hemos venido denunciando desde hace años y varias elecciones. La presencia de fichas del partido rojo en las diferentes directivas del Consejo Electoral desde los inefables Francisco Carrasquero, y Jorge Rodríguez hasta la actual presidenta Tibisay Lucena acompañada de Sandra Oblitas, Socorro Hernández y Tania D´ Amelio. Todas cuatro comprometidas por igual con la revolución -¿y la robolución que paga de contado y sin recibos?- para permitir todo tipo de arbitrariedades y excesos al régimen desde que fueron subyugadas por el desaparecido caudillo y aceptaban sin chistar cualquier decisión que le diera la gana para asegurarse el triunfo de él y de los suyos en todas las instancias electorales.
El control arrancó desde agosto de 2003 con el maracucho del dedo en la nariz. Sin vergüenza y en agradecimiento por los favores recibidos Carrasquero es magistrado y Jorgito fue premiado con la vicepresidencia y otros cargos. Control total del 80% de la directiva y un solo voto disidente que ha sido el del estoico demócrata Vicente Díaz. Como alguien me dijo en Cuba: “La vida es un restaurante: nadie se va sin pagar”…
REVISIÓN:
El secretario de la OEA, José Manuel Insulza, expresó “su respaldo a la iniciativa para realizar una auditoría y un recuento completo de la votación” en Venezuela ofreciendo enviar a técnicos del organismo tras Maduro haber aceptado en su primera aparición como “electo” la petición de los opositores. La Lucena desmereció a Insulza por entrometido. Con respecto a EE.UU. asemejó la disputa a la de Al Gore y Bush. (ja) Recordemos que antes del 14-4 nueve ex presidentes latinos y 350 parlamentarios de 13 naciones habían pedido elecciones transparentes, libres y sin presiones del gobierno. Todos ellos ahora apoyan el reconteo caja por caja. De hacerse sería con equipos conformados por funcionarios del CNE, representantes de los partidos y observadores internacionales.
Algunos “acompañantes” se quedaron en Venezuela a la espera de que el CNE los invite. Maduro aceptó de primero pero ahora eluden el compromiso y comenzaron una campaña  a favor del árbitro inclinado al poder rojo para tratar de demostrar su pureza y pulcritud. No aceptarán el conteo manual aludiendo que es un retroceso contar las papeletas. Quieren que vayan al TSJ para darle el palo a la lámpara. Juegan con fuego. La mayoría ya no es roja y no quieren aceptarlo.
@nelsonbocaranda

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OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, FRAUDE PELIGROSO, DESDE EL PUENTE

Lo sucedido el pasado domingo es el fraude más escandaloso de la historia contemporánea de Venezuela. Supera lo padecido en 1952 bajo la rectoría de Pérez Jiménez. También la payasada plebiscitaria de diciembre de 1957, preludio de la caída de la misma dictadura. Éste ha sido un fraude de ejecución progresiva, anunciado por autoridades civiles y militares, aliadas en lo que dieron en llamar “comando cívico-militar de la revolución”. 
Para ellos no han existido ni Constitución, ni ordenamiento jurídico respetable, ni leyes o normas electorales, ni decencia ni respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos. 
Más de una vez dijimos que el problema no era cuantitativo, es decir, de más o menos votos, sino cualitativo. Capriles obtiene la mayoría, pero el Consejo Nacional Electoral cumple la orden del “comando cívico-militar” de proclamar a Maduro por encima de cualquier consideración legal o ética.
Respaldamos plenamente la reacción de Capriles. No podemos reconocer esta farsa fraudulenta. Sus palabras han sido terminantes. “…el resultado del CNE no refleja la realidad… el derrotado fue el candidato Maduro y su gobierno… Este es un gobierno mientras tanto y voy a hacer todo lo posible para que el país cambie…”, dijo entre otras cosas de suma importancia. 
Merece nuestro apoyo y, más que eso, nuestra disposición a trabajar activamente para lograr el restablecimiento pleno de la democracia por el respeto a la Constitución. Llegó la hora de trabajar, seriamente, por la relegitimación de todos los poderes públicos, empezando por el propio poder ejecutivo, hoy encabezado por alguien que no goza de origen legal, ni de legitimidad, ni de competencia, ni de respeto.
No podemos resignarnos a contemplar pasivamente el final de la República. No somos ni seremos comunistas. En consecuencia, rechazamos el control del gobierno cubano sobre áreas fundamentales de la nación, incluida la presidencia. 
Indignados vimos flamear las banderas de Cuba frente al Palacio de Miraflores, la noche del domingo. Defendamos la soberanía nacional, la dignidad del pueblo y lo mejor de la herencia de nuestros Libertadores. Capriles dio un paso al frente y marcó la pauta. Pa´lante con todo.
oalvarezpaz@gmail.com  
Lunes, 15 de abril de 2013

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FELIPE GUERRERO, A MIS NIETOS

Atrévanse a ser más grandes que sus miedos y álcense sobre las tentaciones del camino. No están solos, eso lo saben bien, no permitan que nadie venga a arañarles el alma; jamás pierdan de vista los ojos de quienes los aman.
En esta hora mis nietos asisten por vez primera a las aulas y laboratorios de la Universidad.
Ahí están, estos muchachos que hasta ayer les resultaba difícil separarse de nosotros y nos necesitaban para tomar cualquier decisión. Ahora uno no sabe consejo darles. Y si aún recordamos cómo éramos a esa edad, solo sabemos dos cosas: que se van a equivocar y que se tienen que equivocar.
Uno querría quitarse de encima esa sensación de vértigo inherente al hecho de ser padres. Para las madres de hijas el reflejo es enorme, seguro como para los hombres con sus vástagos. No queremos que cometan nuestros errores y tratamos de prepararlos desde pequeños para que no repitan el esquema. Pero, al mirar atrás, hay muchas opciones que volveríamos a tomar a pesar de los pesares y del desgarramiento.
Y aunque, gracias a la experiencia que vivimos con nuestros hijos, tenemos la capacidad de comprender a nuestros padres, estamos agotados. Porque, aunque los angustiados sean los jóvenes que a esta altura del año soportan con dificultad el estrés, nosotros, los que convivimos con ellos, ¡ya no damos más!
Ya llevo varios días, buscando las palabras para empezar a hablarles, y he fracasado. No hallo en el montón de ideas que se confunden en mi cabeza la mejor manera de comenzar estas líneas dirigidas a unos adolescentes.
He perseguido inútilmente esas frases que utilizamos y esas  oraciones sobrecargadas de epítetos y metáforas que suenan tan lindas aunque a veces no se entienda su verdadero significado.
Dicen que la mejor manera de acercarse a un adolescente es a partir de la propia experiencia, a partir del testimonio de una vida que fue y que en los recuerdos aún se repite cada vez que la buscamos en el cajón de los tiempos extraviados, no lo sé.
Recientemente visité La Grita, la aldea donde me crié para tratar de encontrar el reloj de ayer y volver a respirar el aire de los tiempos idos.
Volvimos a estrechar la mano de la neblina que descendía furiosa para despertarnos por las mañanas y nos arrullaba por las tardes. Nuevamente vimos vencerse el sol tras las elevadas cumbres y esperamos, con la fe de los inocentes, que la promesa del día siguiente se cumpliera.
Visitar aquel paraíso es visitar los lugares de mi historia, no de aquella formal y muchas veces infame que se escribe o se miente en los libros, sino de la otra, de nuestra historia, del paso de los que antes eran mis amigos que atravesaron las mismas calles, visitaron los mismos parques y se sentaron a consumir las mismas almojábanas.
Hoy mis nietos, los morochos,  viven la misma edad que yo estoy rememorando. Para mi son recuerdos, para ellos es presente y porvenir.
Solo deseo que nunca dejen de soñar; que nunca olviden las raíces, que nunca el camino se les llene de telarañas,  que nunca extravíen el rumbo de la aurora, que nunca le cedan espacio a la derrota.
Dentro de muchos años, seguramente ya ancianos le contaran a sus nietos añejos relatos de antiguos amigos para reescribir la historia de los hombres verdaderos.
Morochos: Esto parece una utopia, porque cuando uno es un adolescente no se sienta todas las tardes a meditar sobre la trayectoria que va tomando su existencia, ni tiene diálogos filosóficos en un café, ni se cuestiona la vida con la serena distancia que los años nos regalan. Cuando uno es joven no hay tiempo para detenerse a mirar las rosas, aunque nunca más las rosas estarán tan frescas y tan puras; cuando uno es joven se lanza a la aventura de los mares agitados sin mirar atrás, sin pensar en la próxima orilla, sin preguntar si hay provisiones, arrastrado por el impulso de una sangre que galopa sin riendas, que se siente infinita y que no conoce sino el éxtasis.
Cuando menos nos damos cuenta, ya cruzamos la línea y sólo allí entendemos que no es la única ni es la definitiva, que es tan sólo una más de las muchas que se nos irán poniendo al frente para que tomemos las decisiones que nos van a ir formando a través del camino.
Aquí estoy… intentando decirles  que el cielo es la promesa para el esfuerzo y que al doblar la esquina encontrarán que los está esperando la felicidad.  La felicidad es una especie de remanso donde nos sentimos tranquilos con nosotros mismos y con la gente que nos rodea, es saber que valemos la pena y que quienes deben saberlo lo saben de memoria… Es amar y ser amado.
Atrévanse a ser más grandes que sus miedos y álcense sobre las tentaciones del camino. No están solos, eso lo saben bien, no permitan que nadie venga a arañarles el alma; jamás pierdan de vista los ojos de quienes los aman.
felipeguerrero11@gmail.com

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TEÓDULO LÓPEZ MELÉNDEZ, EN NOMBRE DE LA ROSA

Para analizar la complejidad de lo sucedido y de lo que ahora somos requeriremos de unas cuantas páginas. Basta mirar las preguntas que me arriban por redes sociales y correo electrónico para darse cuenta de la magnitud de las interrogantes. Me permito recordar dije tres días antes de las elecciones que si había alguna forma de definir a este país era como uno de preguntas sin respuestas.

El punto central fue la asunción de Nicolás Maduro como presidente encargado, en abierta violación a la Constitución, y su consecuencial marcha a la contienda electoral bajo esa investidura. El estrecho margen de su victoria no me modifica del criterio, expresado con meridiana claridad, de que la aceptación de ese cuadro definía de antemano el conteo de los votos. Toda la estrategia oficialista se basó en ese hecho. En otras palabras, si la Constitución hubiese sido respetada y Maduro hubiese marchado a la contienda sin la investidura presidencial los resultados hubiesen sido otros. Expresé que al asumir el heredero designado ambas condiciones el abuso de poder impediría un cambio de gobierno.

Siempre he usado la expresión “fraude continuo”. Eso implica uso indiscriminado de los recursos del poder, en todos los sentidos y en todas las magnitudes. No ha habido adulteración de cifras el 14 de abril. Lo que se ha producido es una adulteración jurídica y política de todas las condiciones que pudiesen permitir una contienda electoral propiamente democrática y medianamente definible como equilibrada. Asumir marchar a ella bajo un peso abusivo extremo no es una responsabilidad que yo hubiese tomado.

Los resultados son en buena parte sorpresivos, a pesar de haber advertido en numerosas ocasiones que, en mi criterio, la diferencia sería de un dígito y que la lógica más elemental me hacía dudar profundamente de la amplia ventaja que las encuestadoras le otorgaban a Maduro. Podríamos aceptar se produjo una abrupta caída del candidato oficial, pero aún eso hay que examinarlo con pinzas.

Una primera conclusión no habla bien del cuadro político venezolano. Chávez construyó su fuerza electoral -entre las muchas razones arguibles, entre las cuales las positivas mencionadas muchas veces- sobre la base de una confrontación acérrima que dividió al país. Se le atribuye a Capriles haber remontado por sus ataques furibundos, lo que enardeció a los más radicales celebrantes de que al fin se atacaba inmisericordemente, ataques reducidos a la colocación de sobrenombres o de frases burlonas o, admitámoslo, de señalamientos obvios sobre la ineficacia gubernamental. En cualquier caso, confrontar hasta la sangre parece ser lo que da resultados electorales en Venezuela, pues me permito repetir esta fue la peor campaña electoral de nuestra historia, una donde no se discutió, con argumentos y propuestas, nada, absolutamente nada relativo a los intereses superiores de esta república.

La mediocridad campante de nuestra clase dirigente quedó de manifiesto hasta en las declaraciones mismas producidas el día electoral, en los comportamientos asumidos y en las reacciones frente a los resultados  del conteo de votos. Capriles no ha debido llamar a Maduro y Maduro no ha debido pronunciar el discurso que pronunció. Podríamos hurgar en detalle en las inconveniencias de lo dicho y hecho, pero hay temas más apremiantes. La primera, que ese es el resultado electoral y no otro y que el conteo del 100% de los sufragios no alterará en nada la realidad: Nicolás Maduro ha sido proclamado presidente de la república y eso es un hecho consumado. Tenemos ejemplos abundantes de resultados estrechos sobre los cuales las acciones emprendidas no alteran nada. Me viene a la memoria López Obrador y sus acciones de masa en el querido México.

Cosa muy distinta será hurgar en el destino venezolano inmediato y mediato, en el destino de este país que he definido como uno lleno de preguntas sin respuestas. Las deberemos construir. Un país de gobierno débil, dividido más que nunca, si ello es posible. Deberemos meter la mirada en los comportamientos del cuerpo social, en sus minucias, casi, o sin el casi, material para una lupa sociológica. Por ahora, a la hora de titular esta primera mirada, me viene parafrasear a Umberto Eco.

@teodulolopezm

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ENRIQUE PEREIRA, HACEN RUIDO AL CAER.

Y se caen fácilmente cuando no tienen piernas para aguantar. Los gigantes hacen ruido al caer.
Segun el CNE, Maduro ganó las elecciones por un estrecho margen. Frágil la “victoria”, que no hace otra cosa que indicarnos que no tiene capacidad, él o el chavismo, para retener la popularidad heredada de Chávez. Se queda tan solo con los errores del chavismo, pero no con todos sus votos. Ahora debe resolver con su firma los entuertos que aplastan a la Venezuela que recibe de sus propias manos.
Todavía una parte importante de los venezolanos no ha entendido que la revolución no es la solución a nuestro problema. Hay que respetarlos y debemos aguardar con paciencia que ellos mismos entiendan esto con claridad, de lo contrario, la anarquía y la violencia estarán merodeando en nuestro entorno. Estamos más cerca, esa es la ganancia de ayer.
Amaneció después de elecciones en Venezuela y contrario a lo que ha pasado en otras ocasiones, el ratón y el guayabo son de baja densidad. Tal parece que aún perdiendo, algo ganamos. Al menos así lo siente una parte de los venezolanos. Ganamos votos, apoyo, consistencia, organización y la necesaria pasión que nos trasmitió Capriles. Temeraria la jugada de apostar todos su capital político, pero contrario a lo que todos pensábamos –incluyéndome-sale fortalecido como el líder de la mitad del país. Hizo un trabajo fuera de serie y recoge los frutos de ese esfuerzo. Contaremos los votos en auditoria y por primera vez coleccionamos las incidencias del proceso, que servirá como base para negociar las reglas de futuras elecciones. Es probable que la cuenta final cambie y se cierre aún más la brecha.
Pronto olvidarán a Chávez y más pronto comenzarán las guerras internas que reformularán los bastones del poder del partido oficialista. La ausencia manifiesta de Diosdado Cabello en estos últimos días, incluyendo la concentración de cierre de campaña, es premonitoria de la división cívica militar que estaremos observando en las próximas semanas.
Ahora les toca trabajar en algo diferente a la retención del poder. El trabajo que requiere Venezuela para salir del atolladero en que nos metieron. Dudo que tengan las capacidades y el estilo de pensamiento que se requiere para lograrlo. Baste con escuchar el primer discurso de Maduro anoche, para entender que será el presidente de los que votaron por él, el resto no existe en su discurso y tampoco en su mente.
Alguien recordaba esta mañana el plebiscito de diciembre de 1957, que originó los sucesos del 23 de enero de 1958, donde cayó la dictadura de Marcos Pérez Jimenez. Los pueblos deciden que hacen con los gobiernos que no quieren. También aquel hizo ruido al caer.
Arriba Venezuela, ahora es cuando.
@pereiralibreEL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

EL NACIONAL DE CARACAS, DEMOCRACIA INSISTE, EDITORIAL, 15 DE ABRIL

Ayer en Caracas se vivió un ambiente que hacía tiempo no se sentía en este valle hermoso y caótico. Desde el interior llegaban a la vez noticias esperanzadoras. Las elecciones presidenciales se desarrollaron de manera tranquila y organizada, con una gran presencia de votantes y una disciplina cívica que nos llena de orgullo.

Desde luego, la mayoría de los incidentes y violaciones de las normas electorales provenían de las bandas armadas del oficialismo, de los puntos rojos colocados a pocos metros de los sitios de votación (algo que está prohibido por el CNE) y de la Guardia Nacional Bolivariana. La disciplina y la imparcialidad institucional de ese cuerpo castrense habrá que restituirla para bien y confianza de la ciudadanía toda, no sólo para una parcialidad política o electorera.

Resulta evidente que estas elecciones han alcanzado un nivel de expectativas como nunca antes. En primer lugar, porque los ciudadanos han ido progresivamente aceptando que desde el Gobierno se ha instalado una maquinaria alimentada descaradamente con los dineros públicos, lo cual les ha permitido el desvío de votos, la engañifa con las máquinas de votación, el terror con las captahuellas y las diversas trampas con los escrutinios, horas de cierre, testigos falsos, control de las personas que no han votado y que se les manda a buscar en moto (con el viaje pagado previamente) o taxis para los ancianos que eran cancelados en dinero contante y sonante.

Toda una trama destinada a pervertir la pureza del voto como expresión individual del ciudadano. Ayer, en varios puntos de la ciudad y concretamente en la zona de Paulo VI, llegó a tal punto el desgano de los militantes bolivarianos que quienes fueron a tocar la puerta para que salieran a votar ¡eran cubanos! Les parecerá una mentira más de las tantas que se han dicho en esta campaña, pero mañana los periodistas pueden acudir a la urbanización para preguntar a algunos de los vecinos si eso fue así y, no tenemos la menor duda, que lo confirmarán. Y esto lo decimos porque los cubanos recibieron un portazo ante su falta de respeto.

Un despacho de la agencia Efe recogía unas declaraciones del candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles, en las cuales pedía “no hacer caso de supuestos rumores lanzados por parte del Gobierno sobre un resultado que no existe”. Más adelante, animaba a vigilar los colegios mientras los electores apuraban los últimos minutos antes de la hora de cierre de las votaciones.

Capriles fue muy claro al señalar, a través de la red social Twitter: “¡El Gobierno está sembrando un resultado que no existe! ¡Mosca! Esa es su especialidad”. 

http://www.el-nacional.com/opinion/editorial/Democracia-insiste_19_172372764.html

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ANALITICA PREMIUM, UN TRIUNFO PÍRRICO, EDITORIAL

ANALITICA PREMIUM

UN TRIUNFO PÍRRICO
EDITORIAL

¿Qué va a suceder ahora? Lo más importante es que sea cual sea el resultado de los procedimientos iniciados de verificación de la legitimidad de los resultados pronunciados por el CNE, la oposición salió fortalecida y el liderazgo de Henrique Capriles hoy es un hecho incontrovertible

Así calificó Chávez la victoria del No cuando se hizo el referéndum sobre la reforma constitucional. Ahora Capriles se niega a reconocer el resultado de las elecciones de ayer y pide el reconteo de todos los votos con la verificación del contenido del 100% de las cajas.
Lo que sucedió anoche es muy extraño y deja mucho que pensar sobre la naturaleza de las instituciones en nuestro país. En todo caso y esperando que se aclaren los hechos con el reconteo de los votos y con la presentación de evidencias por parte del Comando Simón Bolívar, puede decirse que lo que se presentó anoche como una gran victoria, si ese fuese el caso, sería más bien un signo de la caída más estrepitosa del post chavismo.
Una elección en un lapso de sólo 30 días, con apenas 10 de campaña oficial, arropada por el uso constante del pesar por la muerte del ex presidente y con el abuso continuo de todos los organismos del Estado para promover la elección del auto titulado hijo predilecto, que arrancó la brevísima campaña con una ventaja de casi 20 puntos sobre su adversario y termina con una diferencia de apenas 1,5, no vemos cómo eso se puede considerar un triunfo. Puede ser que los órganos del estado proclamen la victoria e incluso que el alto mando militar, por las razones que fueran, la respalde, aunque resulte francamente alarmante el tono político dado a su intervención por el jefe del Plan República.
¿Qué va a suceder ahora? Lo más importante es que sea cual sea el resultado de los procedimientos iniciados de verificación de la legitimidad de los resultados pronunciados por el CNE, la oposición salió fortalecida y el liderazgo de Henrique Capriles hoy es un hecho incontrovertible.
El fue el verdadero ganador  en esta desigual lid porque logró remontar la cuesta al obtener al menos la mitad del voto popular y ganarle al chavismo en sitios emblemáticos. Ahora tendrá que asumir su papel de líder indiscutible de la alternativa democrática y encabezar la lucha por el rescate de las instituciones en las que se acabe para siempre el poder hegemónico, que las controle y use para beneficio exclusivo de un solo segmento político.
Ayer la democracia salió fortalecida y por ello no se podrá seguir ignorando la fuerza cada vez mayor de más de 7 millones de venezolanos que quieren paz, dialogo y restablecimiento de la necesaria división de poderes. No entender eso y creer que el mensaje de la votación es otro sería un craso error, porque a todas luces es evidente que cada día son más los que en nuestro país aspiran a un cambio.
Ojalá prevalezca la sensatez y se abran a través del diálogo los pasos necesarios para reconstruir al país y a sus instituciones.

editor@analitica.com

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CAROLINA BARROS, MADURO GANÓ PARA PERDER

Sin duda esta elección abre un nuevo camino para Latinoamérica. Más allá de que "un nuevo camino" haya sido el slogan de campaña que llevó a que Henrique Capriles torciese el curso de la historia de Venezuela y la región. Ganó Maduro pero mucho más ganaron Capriles y los venezolanos
Inesperado, explosivo. Ganó Nicolás Maduro con 50.76%, sobre Henrique Capriles, con 49.07%. Un resultado inesperado (salvo para la encuestadora DatinCorp, de Jesus Seguías, que anticipó un final cerrado, con una diferencia de 1.7%, como publicamos en ambito.com). Un resultado que destrozó toda expectativa y especialmente el piso de 10 puntos de diferencia que históricamente mantuvo el chavismo sobre su adversario. Esa diferencia, que perpetuó al comandante Hugo Chávez en el poder venezolano, ayer se rompió para siempre. Se rompió el mito. Se discontinuó. Para siempre.
Que se cortaron clavos, vaya que se cortaron. Las cifras finales se demoraron en medio de una tensa calma hasta las 11.30 de la noche venezolana. Mientras tanto, la tarima triunfal montada frente al Teatro Principal, donde estaba ubicado el comando Hugo Chávez, se empezaba a desmantelar y los chavistas más acérrimos empezaban a abandonar la plaza Bolívar de Caracas, escenario y bastión de los principales actos políticos del oficialismo. Unos pocos, se supo, se dirigieron hacia las afueras del palacio de Miraflores.
Al mismo tiempo, en Bello Monte, frente al comando de Capriles, y mientras el resultado oficial se seguía demorando, los caprilistas repetían: "aun perdiendo, hemos ganado".
Podrá decirse que fue otra presidencial venezolana más para agregar a la lista-récord de 18 votaciones (entre elecciones y plebiscitos) en los últimos 14 años, en la que los laureles siempre, salvo una vez (el referéndum del 2 de diciembre de 2007) se pintaron de rojo-rojito. Fue la votación de 2007 cuando la difusión de los resultados se hizo esperar hasta la madrugada del día siguiente y cuando después de atragantarse el mal rato de los festejos de la oposición en la calle, Hugo Chávez terminó admitiendo que la victoria por el No a la reforma constitucional era "chiquitica y pírrica".
Por eso, el 50.76% de los votos obtenidos ayer terminaron de legitimar a Nicolás Maduro en el débil sillón de Miraflores. "Legitimarlo" porque aunque fue una victoria raspada sobre Capriles, con apenas una diferencia de 1.59%, al menos le cambió el status al presidente encargado, presidente ungido, y ex vicepresidente arribado a la presidencia después de una creativa interpretación de la Constitución bolivariana.
En cuanto a lo de la debilidad, no necesita explicación. Seguramente el mismo Maduro se la esté pidiendo (y con garantías) a Diosdado Cabello, su rival del riñón del chavismo, que preside la Asamblea Nacional y que es quien tiene mayor predicamento sobre las Fuerzas Armadas.
Sin Chávez, toda sucesión roja-rojita se destiñe, como es la encarnada por Nicolás Maduro, y como quedó demostrado en el resultado de la votación del 14 de abril de 2014. El día en que Venezuela ingresó en otro capítulo de la historia. El día en que realmente Venezuela entró en el post-chavismo, el post-personalismo, y en el post-populismo carismático.
Sin duda esta elección abre un nuevo camino para Latinoamérica. Más allá de que "un nuevo camino" haya sido el slogan de campaña que llevó a que Henrique Capriles torciese el curso de la historia de Venezuela y la región. Ganó Maduro pero mucho más ganaron Capriles y los venezolanos.

carobarros@yahoo.com

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GUSTAVO ROOSEN, Y AHORA, LA ECONOMÍA

Pasado el trasnocho del 14 el país tendrá que ir despertando, en calma o con sobresaltos, a la realidad. El discurso político de la campaña tendrá que dar paso al económico. 

La situación del país, marcada por el endeudamiento, la inflación, la parálisis del aparato productivo, el desabastecimiento, la debacle de las empresas básicas, la ausencia de políticas económicas claras y confiables, no aguanta más postergaciones. Si la abundancia del ingreso petrolero ha servido hasta ahora para encubrir la ineficiencia y tapar el caos, nada hace pensar que puede seguir siendo igual en el futuro. El tema del petróleo debería ser, precisamente, uno de los elementos centrales de cualquier análisis.

Uno de los efectos perniciosos de nuestra dependencia del petróleo es el impacto de la variabilidad de los precios del crudo sobre la economía. Los altos precios de los últimos años han contribuido a generar una falsa seguridad, a mantener una conducta irresponsable de despilfarro y a posponer políticas que hubieran permitido orientar al país hacia la producción, la productividad, la generación estable de empleo y riqueza. Se ha sembrado una cultura de la dádiva, de la estabilidad laboral sin obligaciones, de la dependencia, cuando lo que el país necesita urgentemente es una cultura del trabajo, de la responsabilidad, de la productividad.

No es arbitrario preguntarse qué pasaría si los precios del petróleo se ubicaran, por ejemplo, alrededor de 80 dólares. No se trata de una especulación arbitraria. Más de un analista acepta esta posibilidad sobre la base de los muchos elementos que determinan el precio, más allá del tradicional argumento del equilibrio oferta-demanda, y que incluyen, entre otros, condiciones geopolíticas, especulación, estabilidad de las monedas de transacción internacional, innovaciones tecnológicas, presencia de fuentes alternativas.

Como nuevo elemento en la ecuación es, por ejemplo, inevitable considerar el predecible aumento en la producción de hidrocarburos por aplicación de la técnica del fracking o fracturación hidráulica, procedimiento que consiste en la inyección a presión de agua y arena en la roca para favorecer la extracción del gas o petróleo allí contenido. Gracias a esta tecnología, aplicada ya a más de 25.000 pozos horizontales en Estados Unidos, las reservas de gas natural de ese país han crecido 25% en los últimos 2 años. Sólo en 2012 la producción de crudo aumentó en 780.000 barriles diarios, el mayor incremento en su historia. La producción de gas y petróleo no convencionales podría permitir a Estados Unidos alcanzar en 13 años su meta de independencia energética, como apunta Pedro Merino, director de Estudios y de Análisis del Entorno de Repsol. Ya en 2009 dejó de ser importador de gas y todo hace pensar que podría en breve convertirse en exportador.

La tendencia a la baja del precio del petróleo no es algo inmediato, ni siquiera seguro, pero puede darse. Ya ha sucedido con el gas, con precios ahora sustancialmente menores a los del pasado. Y ha sucedido también, aunque temporalmente, con el petróleo, con graves consecuencias para la estabilidad económica de los productores, en particular de los más dependientes.

Para una economía y una política internacional como la venezolana, sustentada en el precio petrolero, no hay duda de que se trata de una nueva grave complicación. Hay quienes no quieren ver las consecuencias políticas de lo económico, pero están allí, y cada vez con más dramatismo. En un país con un altísimo endeudamiento público, con un parque industrial paralizado, dependiente de la importación, abrumado por la devaluación, el tema económico no puede ser soslayado. También en este punto se impone decir la verdad. No se puede seguir con la prédica engañosa del país rico, con el petróleo siempre a mano, dueño de una renta inagotable. Pensar así sólo aumenta nuestra vulnerabilidad. La única respuesta honesta pasa por la promoción de políticas económicas serias, capaces de impulsar una economía estable y vigorosa, productiva, diversificada, autosuficiente.

@gustavoroosen

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ANDRÉS OPPENHEIMER, VENEZUELA EN CIFRAS, EL INFORME OPPENHEIMER, EL NUEVO HERALD (EE. UU.) - 14-ABR-12 - COLUMNISTAS

El apoyo del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva al presidente interino de Venezuela Nicolás Maduro en las elecciones del domingo reflejó uno de los mayores mitos de la política latinoamericana: que el gobierno venezolano, pese a sus defectos, ha logrado reducir la pobreza más que otros.
Lula, que aún goza de popularidad pese a un escándalo político en el que su ex jefe de gabinete ya ha sido condenado a prisión, dijo el 1 de abril que Maduro ha seguido el legado del difunto presidente Hugo Chávez de usar el enorme ingreso petrolero del país para “defender a los pobres”.
Pero nuevos datos revelan que, pese haberse beneficiado de la mayor bonanza petrolera de los últimos tiempos, Venezuela no sólo tiene el mayor porcentaje de inflación de Latinoamérica, un índice de criminalidad récord, una creciente escasez de alimentos y cortes de electricidad, sino que además ha tenido un pobre desempeño en la lucha contra la pobreza cuando se la compara con otros países latinoamericanos.
Aunque la pobreza en Venezuela cayó del 49 por ciento de la población al 29 por ciento desde que Chávez asumió el poder en 1999, Perú redujo la pobreza del 49 al 27 por ciento de la población durante el mismo período, y Chile del 21 al 11 por ciento, según la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL).
Mientras Perú, Chile, Brasil y otros países han reducido la pobreza mientras atraían inversiones y diversificaban sus exportaciones, Venezuela dilapidó su ingreso petrolero en una fiesta populista que ha dejado al país al borde de la bancarrota, según muestran sus cuentas públicas.
El experto en pobreza de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, Luis Pedro España, estima que la pobreza en Venezuela aumentará al menos un 5 por ciento este año, empezando poco después de las elecciones, cuando las varias recientes devaluaciones empiecen a traducirse en mayores aumentos de precios.
En el ámbito de la salud, la mortalidad infantil ha disminuido en Venezuela desde 1999, pero ha disminuido más significativamente en Brasil, y alrededor de lo mismo en Perú, según la CEPAL.
En algunos casos, como en el de la mortalidad de madres al parir, o la vacunación contra el sarampión, Venezuela está peor que cuando Chávez asumió la presidencia.
El porcentaje de mortalidad materna en el parto de Venezuela ha aumentado de 91 a 92 cada 100,000 en la última década. En el mismo período, Perú redujo su índice de mortalidad materna en el parto de 120 a 67, y Chile de 29 a 25, según la CEPAL.
El porcentaje de niños vacunados contra el sarampión ha disminuido del 84 por ciento en 1999 al 79 por ciento en la actualidad en Venezuela. Comparativamente, otros países, como Perú, Chile, Brasil y Colombia han logrado aumentar su porcentaje de niños vacunados contra el sarampión, según la CEPAL.
En educación, pese a que el gobierno afirma haber logrado “un milagro educativo”, las cifras demuestran que Venezuela ha mejorado, pero que otros países latinoamericanos han tenido un desempeño superior.
Aunque el porcentaje de jóvenes entre 15 y 19 años que han completado la educación primaria en Venezuela subió del 90 por ciento al 95 por ciento desde 1999, las mejoras porcentuales fueron aún mayores en Perú (del 89 al 96 por ciento) y en Colombia (del 88 al 95 por ciento), según la CEPAL.
Y un nuevo estudio publicado la semana pasada por el profesor de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, Luis Bravo Jáuregui, demuestra que pese al grandilocuente anuncio de Chávez en el 2005 de que Venezuela está “100 por ciento libre de analfabetismo”, el 5 por ciento de los venezolanos siguen siendo analfabetos. El estudio se basa en el censo venezolano del 2011.
Irónicamente, la “revolución socialista” de Chávez ha resultado en una reducción del sistema escolar público de Venezuela, y en un boom de las escuelas privadas.
Desde el 2004, el número de niños matriculados en las escuelas primarias públicas ha disminuido desde los 2.9 a los 2.8 millones, mientras que el número de niños inscriptos en las escuelas privadas ha aumentado de 480,000 a 613,000, revela el estudio.
Mi opinión: Perdonen si los he mareado con tantas cifras, pero es hora de distinguir la propaganda de los hechos.
La conclusión es que el gobierno venezolano y sus propagandistas —como Lula— tienen razón cuando dicen que han habido progresos sociales de Venezuela, pero lo que no están diciendo es que varios otros países latinoamericanos han progresado aún más en la lucha contra la pobreza, y lo han hecho sin sacrificar sus instituciones democráticas, ni sembrar el odio entre familias y amigos, ni dejando las góndolas de sus supermercados semivacías.
http://www.elnuevoherald.com/2013/04/13/1453426/oppenheimer-venezuela-en-cifras.html
aoppenheimer@elnuevoherald.com        

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