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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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martes, 6 de diciembre de 2011

HUMBERTO SEIJAS PITTALUGA: LA CUMBRE DE LA MEGALOMANÍA (SESQUIPEDALIA)

Un dato que se les escapa a la mayoría de los opinadores que ha comentado la reciente reunión en Caracas es que la fecha original de la convocatoria era para el julio pasado. Y que la programación hubo de ser pospuesta porque Esteban estaba malito en la Cuba de sus amores. Ya nada más que este indicio señalaba cuál es la verdadera razón del llamamiento: el afán de protagonismo del narcisista convocante, quien necesita ser el foco de la atención en todo momento. Toda la altisonante fronda verbal emitida durante la preparación y desarrollo del fasto no era sino el mascarón de proa. En verdad, otro tema se percibía como justificación: la tirria contra el imperio meeejmo que muestra. Pero solo de bemba para afuera. ¡Ni de vainas que va a antagonizar de veras al único cliente que le paga el petróleo en moneda dura!
La aproximación indirecta marcó el paso en esta ocasión. No se atacó directamente a la OEA —excepto por algo que dijo el modosito del Chaderton, tan obsecuente siempre— pero se dio los pasos para reemplazarla. Porque “ni los Estados Unidos ni Canadá son como nosotros; no hablan nuestra lengua”. De seguro que los surinameses y los barbadenses sí son igualitos y sí manejan el español. Es verdad que la OEA no es un dechado de eficiencia —sobre todo desde que Insulsa está al frente— pero buscar reemplazarla por algo que ni siquiera tiene reglas para la toma de decisiones es como mucho. ¡Pero hay que acabarla! Porque tiene unas instituciones que le estorban a esos arquetipos de demócratas que se han hecho con el poder en algunos países. Es que tanto a Elke Tekonté como a Ortega, Correa y Evo —para mencionar a unos pocos— la existencia de una Comisión de Derechos Humanos y de un tribunal internacional que atienda esa materia son un obstáculo para sus anhelos de acabar con la libertad de prensa, sus pretensiones de no responder por los desmanes que cometen contra sus conciudadanos y sus apetencias de poder omnímodo.
Esos y los demás presidentes que vinieron al festín. ¡Claro, ni bolsas que fueran! Unos vinieron con facturas por delante, o a defender los intereses de sus empresarios (México, Brasil, Uruguay, Colombia, Chile, Argentina); la mayoría, como chulos de Venezuela que son, con las manos extendidas de siempre. Tanto los “tírame-algo” de siempre (Cuba, Bolivia, Nicaragua) como los eventuales de las mininaciones del Caribe angloparlante consiguieron sus migajas. Que era lo que les interesaba. Todos se fueron con plata nuestra en sus maletines, porque saben que dentro de poco se les acaba la manguangua. Sea que el enfermito pele gajo, sea que alguien más capaz, más patriota y más honrado lo reemplace en Miraflores. Vilma y Cristina fueron tan descaradas que apenas logrado su cometido agarraron sus aviones y se fueron. No esperaron la foto final.
Mientras los cubiches y los nicas se iban buchones y con compromisos de hacerles refinerías ¡otras más para sobrepasar las veintena de las que ha ofrecido el Fementido!, las nuestras están trabajando a media máquina, o paradas, por esa mezcla insalubre de incapacidad de los “técnicos” y la desviación hacia bolsillos boliburgueses de dineros requeridos para el mantenimiento. Mientras colombianos y mexicanos celebran que sus mandatarios consiguieron que se les pagara parte de lo que alegremente incautó o compró Esteban, los venezolanos que han sufrido inicuas confiscaciones disfrazadas de “nacionalizaciones” y los empresarios nativos que dan viajes y más viajes a las oficinas gubernamentales para tratar de cobrar las deudas de años lo que consiguen son humillaciones.Caracas está empapelada con avisos donde Risarrita quiere hacernos creer que “Caracas siente la solidaridad” y que “Caracas celebra la paz”. Pero, es que el verbo “sentir” no implica solamente: “percibir sensaciones”, también tiene una acepción de: “padecer un dolor”, “sufrir un daño”. Sinceramente, creo que el caraqueño (y todos los venezolanos) entendemos esos carteles como que esa solidaridad, cuando nos la imponen a juro, cuando significa luz para la calle y oscuridad en la casa, ya no es tan virtud y amargamente se intuye más como resentimiento, como agravio. Y lo de celebrar… 
¿A qué paz se refiere? Porque el montón de muertos todos los días, la gente tomándose la justicia por propia mano, el desgobierno imperando no son signos de paz propiamente. A menos que, como es frecuente en las comunicaciones y propagandas del régimen, hayan escrito mal. Que lo que intentaron fue explicar que “Caracas celebra a La Paz”. Era un tributo a Evo por su discurso acusando a los Estados Unidos por la contaminación; sin decir ni una palabra de la que generan los chinos. Pero es que a estos, ni con el pétalo de una rosa. Por órdenes de Suco Mandante…

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miércoles, 26 de octubre de 2011

ANÍBAL ROMERO: ALEMANIA, CHIVO EXPIATORIO

Desde los tiempos de Bismarck, la “cuestión alemana” en Europa se define así: Alemania es demasiado poderosa y es necesario contenerla. Durante el siglo XX tuvieron lugar dos guerras mundiales estrechamente vinculadas a la “cuestión”, guerras que devastaron al viejo continente. Tan dramático desenlace condujo a los esfuerzos para integrar a Alemania en un marco más amplio, sujetándola mediante compromisos que la moderasen políticamente beneficiándola en lo económico.

Este proceso de seis décadas ofrece hoy un claro ejemplo de lo que algunos han llamado “las consecuencias no intencionales de la acción humana”, es decir, la paradoja de que en ocasiones las mejores intenciones pueden generar resultados opuestos a lo que se buscaba. En el caso de la Europa posterior al derrocamiento de Hitler, lo que comenzó con acuerdos limitados en materia económica evolucionó hasta convertirse en un proyecto político apuntalado por una moneda común, un proyecto que, como se advirtió a tiempo, exageró una buena idea hasta distorsionarla y transformarla en instrumento de una ambición desmesurada, cuyas consecuencias están a la vista.

La mayoría de los europeos respalda una mayor unión entre sus países, pero desean también preservar dos principios fundamentales: Primero, quieren seguir siendo, según el caso, alemanes, franceses, polacos, italianos y españoles, entre otras nacionalidades de larga y creativa tradición. 

Por otro lado, aspiran mantener la capacidad de elegir a sus gobernantes y someterles a la crítica y la sanción popular directa. El proyecto europeo, en su versión desmesurada y favorecida por las élites privilegiadas y la burocracia supranacional en Bruselas, está debilitando hasta extremos intolerables los fundamentos democráticos de la política continental, y esa realidad está siendo cuestionada por los ciudadanos, que ahora observan con palpable temor el agrietamiento de la potestad soberana para controlar sus respectivos destinos.

El naufragio de la moneda única, moneda que es receta para la crisis y que amenaza con destruir por completo seis décadas de esfuerzos solidarios, está empujando a las élites identificadas con el “proyecto” y a la burocracia supranacional a redoblar esfuerzos por la unidad fiscal de Europa, doblegando a los países bajo controles aún más estrictos en el rumbo hacia el quimérico superestado, manejado “desde arriba” por grupos privilegiados y ajenos a la voluntad popular.

Para salvar al Euro, esas élites empujan a Alemania a convertirse en el acreedor y garante de última instancia del resto, mediante la admisión de una serie de compromisos financieros, en ocasiones disfrazados o negociados en medio del secreto y la confusión. Tales compromisos, de concretarse, transformarán de manera inevitable a Alemania no solamente en el Ministerio de Hacienda de Europa, sino que también la someterán, más temprano que tarde, a la ira, rechazo y desprecio de pueblos enteros, como el griego, italiano y español, a los que espera un severo período de austeridad.

En otras palabras, en su empeño por salvar el Euro a toda costa, las élites políticas europeas y la burocracia supranacional van a lograr lo opuesto de lo que se pretendía inicialmente con el proceso integracionista. En lugar de incorporar a Alemania dentro de un esquema que limite su peso y evite el renacimiento de los nacionalismos, lo que va a ocurrir es todo lo contrario: Con la permanencia del Euro se asegura el predominio alemán y se hace de Alemania el perfecto “chivo expiatorio” del tumultuoso porvenir europeo.

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martes, 28 de junio de 2011

MERCEDES MONTERO: LA ENFERMEDAD DE CHÁVEZ ES COMO LA CAJA DE PANDORA

Otras personas son de la opinión que el Presidente no tiene enfermedad alguna y que lo que se prepara es un retorno triunfal a la patria, en calidad de héroe, ya que su popularidad está en el suelo.

La noticia del absceso pélvico en la humanidad de Hugo Chávez y su vuelo a Cuba para ser tratado en vez de Venezuela, país del que es Presidente, dio origen a   observaciones y argumentos legales sobre la delegación del mandato durante su prolongada ausencia, la cual  de acuerdo con lo expresado en la Constitución Bolivariana de 1999, no puede ser mayor a cinco  días.

A los venezolanos como es lógico nos surgieron otras interrogantes, entre las cuales las más notorias son: ¿Porqué el presidente fue a Cuba y no regresó a Venezuela?
¿Cuál fue la causa del absceso? ¿Cuál es el estado real de salud del Presidente? ¿Cuándo regresará a Venezuela?. Estas interrogantes abrieron en la población una especie de Caja de Pandora.

A la primera pregunta, la opinión ciudadana ha sido que debido a que el presidente de la república  parece haber condenado al exterminio a la Medicina Venezolana y sustituirla por la cubana, era la oportunidad de darle una nueva bofetada. Recordemos  que en Venezuela los hospitales están en el último estado en todos los sentidos, los médicos reciben unos sueldos de hambre, los recién graduados, que salen de las facultades de Medicina no les queda otra salida diferente a la de emigrar. Los médicos  comunitarios y los técnicos graduados en Cuba no son verdaderos médicos, lo cual transforma en una aventura riesgosa hacerse ver y tratar por alguno de ellos.
Además  ante la realidad de tener una infraestructura de salud en ruinas, al parecer el ojo está puesto en las clínicas privadas, quizás para expropiarlas tal y como ha sucedido con otras industrias. Las clínicas privadas están sobrecargadas ya que los hospitales públicos fueron abandonados por el gobierno, sin aparentemente darse cuenta que a quien le hacen daño es al pueblo.
 
La segunda pregunta ha producido aún más interpretaciones, entre  las cuales está la de aquellos que sobre la base del conocimiento médico han explicado en términos científicos y racionales las que podrían ser las causas que dieron origen al tumor pélvico del Presidente. Algunas de esas posibles causas son verdaderamente graves.  Pero también están las interpretaciones de los entusiastas del rumor y la exageración, que en el supuesto caso de que fueran verdad serían como para salir corriendo.
Lo cierto es que la Oficina de Información Pública  del gobierno venezolano, olvidando que existe  para con la nación venezolana la obligación de mantenerla informada sobre un asunto tan delicado como es una enfermedad del Presidente que lo ha mantenido fuera del país durante dos semanas, lo haya manejado con el más irrespetuoso secreto, lo cual ha provocado una ola de rumores, que a nadie le hace bien, ni dentro ni fuera de Venezuela.
 
La tercera pregunta ha suscitado una recia alarma, ya que además de los posibles diagnósticos, está el hecho de que la mayor parte de los familiares de Chávez, personeros del gobierno, amigos van y vuelven de Cuba, permanecen allá dando la impresión de que existe una amenaza en ciernes.  Hay un hermetismo total. Médicos han sido llamados desde la  vieja Europa hacia  la Isla para examinar al presidente.   Todo lleva a pensar que algo no está bien y los venezolanos tenemos derecho a saber que es lo que está pasando. Otras personas son de la opinión que el Presidente no tiene enfermedad alguna y que lo que se prepara es un retorno triunfal a la patria, en calidad de héroe, ya que su popularidad está en el suelo debido a los múltiples escándalos.
 
La cuarta pregunta, al igual que las anteriores a  causado  revuelo, primero se dijo que no se conocía el tiempo que tomaría la recuperación del presidente, quien gobierna a distancia aunque hay un Vicepresidente. Pero además  que Chávez  podía tomar todo el tiempo que necesitara. ¿Que pasó entonces con el articulado de la Constitución al respecto? Unos decían que regresaría en un número determinado de días y a la mañana siguiente se producía un desmentido de tal noticia por parte de algún otro funcionario gubernamental.
 
Hay quienes dicen que el presidente ya regresó a Venezuela y está hospitalizado. Su hermano Adán acaba de ir y volver de Cuba y declaró que el presidente volverá dentro de 10 ó 12 días. Si sacamos la cuenta su regreso coincidiría con la celebración del Bicentenario de la Firma del Acta de la Independencia de Venezuela, 5 de Julio de 1811. Es decir casi después de un mes de ausencia del país.

mechemon99@yahoo.co.uk

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sábado, 26 de febrero de 2011

PRONUNCIAMIENTO DEL GRUPO ÁVILA SOBRE LA SITUACIÓN EN LIBIA. GRUPO ÁVILA

El Grupo Ávila expresa su más categórico repudio a la abominable y sin precedentes situación que prevalece en la Jamahiriya Árabe Libia, cuyo dictador Muammar Gadafi, en su empeño por aferrarse al poder, no vacila en emplear ametralladoras, tanques, aviones de combate, misiles y otros instrumentos de guerra contra sus compatriotas que claman por liberarse de más de 42 años de un sistema opresivo que les desconoce sus derechos fundamentales.


La masacre que el “rey de reyes, “como se autodenomina Gadafi, perpetra contra su propia gente, utilizando lo que a su lado le resta de fuerza armada y de milicias irregulares, ha segado ya más de un millar de vidas en tanto que los heridos son innumerables, según los despachos de la prensa internacional.


La criminal represión no ha logrado doblegar la perseverante determinación del valiente pueblo libio que pese a la crueldad del régimen ha logrado controlar gran parte del territorio del país. Gadafi reconoce su propia debilidad y la fortaleza de la gesta popular, cuando recurre a emplear mercenarios, incluso pilotos que le proporciona la tiranía cubana, según lo admitió el propio Fidel Castro.


Esos hechos intolerables configuran crímenes de lesa humanidad y de genocidio contemplados en el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional por lo que sus responsables deberán comparecer ante la justicia penal internacional para rendir cuentas de sus crímenes.


Las naciones de la tierra se conmueven y alientan al pueblo libio, cada una a su manera y medida. Mientras tanto, los únicos países que apoyan públicamente al criminal Gadafi son los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Esto no nos sorprende, pues son pares, amigos, aliados confesos del criminal libio y con él se han identificado de múltiples formas desde tiempo atrás. Entre otras tantas connotaciones en común, destaca el hecho de que los cuatro criminalizan la disidencia.


La afirmación del ministro Maduro según la cual en Libia “se ejecuta una secesión” es una triste y vergonzosa muestra del desconocimiento en el manejo de los términos del derecho internacional por quien tiene bajo su responsabilidad conducir las relaciones exteriores de Venezuela. Además, su afirmación de que la espada de Bolívar está “bien representada y dignificada” en manos del dictador libio y la equiparación de ese nefasto personaje con El Libertador constituyen otra afrenta a la memoria de Bolívar y un agravio más a cada uno de los venezolanos.


El Grupo Ávila rechaza categóricamente, porque no representan el sentir de la ciudadanía, las expresiones de solidaridad del régimen venezolano con el sátrapa libio hechas públicas por el ministro Maduro ante la Asamblea Nacional y por el propio presidente Chávez a través de su sitio en las redes sociales. Nada de ello es de extrañarnos porque el régimen venezolano avanza hacia su total desnudez. Su talante e intenciones son cada día más nítidos. En consecuencia, en la misma medida en que merma el apoyo popular que permanece bajo engaño, aumenta su empeño en infundir miedo en un vano afán de conjurar reacciones cuando llega el momento de su indubitable y absoluta ilegitimidad.


El Grupo Ávila se une a las voces que en el mundo hacen un llamado al cese de la matanza de que es objeto la disidencia libia y hace votos porque pronto en ese país prevalezcan la democracia la libertad y la paz entre sus habitantes.


Igualmente se asocia a los pedidos para que el Consejo de Seguridad adopte urgentemente medidas ejemplarizantes y efectivas que conduzcan a poner fin a la masacre del pueblo libio y a materializar las exigencias legítimas de la población de ese país.

Caracas, 26 de febrero de 2011


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sábado, 8 de enero de 2011

FATUM. JURATE ROSALES

Chávez gobierna bajo el signo de la fatalidad, el FATUM romano que empuja la persona a su propia pérdida. Los venezolanos, menos crueles, lo llaman La Pava. Destruye a su país, a su pueblo, terminará destruyéndose y pareciera que no puede escapar de una maldición que lo llevó a despilfarrar en una década un capital de popularidad y dinero como nunca se ha visto antes en la Historia moderna.
 Fatum. En la mitología romana era el destino, la fatalidad. Una maldición que empuja a su víctima a un final trágico, por más que ella haga esfuerzos para escapar de lo que ya está escrito.

    Cuando empezaba la primera década del 2000, Hugo Chávez lo tenía todo. Una popularidad abrumadora, unos ingresos fabulosos y un discurso que prometía a los venezolanos una época de prosperidad y felicidad. Ni siquiera necesitaba mucha capacidad administrativa ni hacía falta rodearse de genios: le hubiera bastado seguir desarrollando el plan de expansión de PDVSA que ya existía (para el 2011 Venezuela hubiera tenido la prevista capacidad de producir 8 millones de barriles diarios) y dejar que todas las demás ramas del gobierno funcionen aprovechando aquellos enormes recursos para transformar al país en un magnífico ejemplo de superación y no sólo alcanzar, sino superar el Primer Mundo, colocándose a la par de Noruega, que sí lo hizo y es considerada el paraíso de los trabajadores.

    Termina la década, surge la pregunta: ¿qué pasó? Fueron despilfarrados 950.000 millones de dólares en diez años. Si los dividiéramos por los casi 30 millones de habitantes de Venezuela, esto significaría que a cada venezolano le tocaba disfrutar del equivalente a 31.666 MILLONES de dólares en diez años. Insisto en la cifra millonaria,  porque son 3.166 MILLONES de dólares anuales por persona, que cada venezolano debía haber recibido en la forma de mejoras en su calidad de vida y a su vez, en educación, inversiones, incentivos que le hubieran permitido ser productivo para agregar aún más a su bienestar.
     Hoy, a diez años de la bonanza, no queda nada hecho, nada invertido, nada conseguido y por el contrario, hay un país endeudado no solamente por los años venideros, sino por décadas, puesto que hasta lo poco de petróleo que todavía produce, ha sido entregado ya a China, a futuro por muchos años. Queda una población empobrecida, carente servicios elementales como la luz eléctrica, vivienda cómoda, vialidad y que pronto, por los vientos que soplan, no tendrá comida.

El Fatum en acción

      Venezuela es un país fabulosamente rico, bendecido por la naturaleza. De no haberle destruido PDVSA, Venezuela seguiría siendo un país rico y todavía algo de petróleo – en forma muy disminuida – PDVSA produce.
       Cuba es una isla pequeña, carente de riquezas naturales, sometida a un dictador cuya única meta es permanecer en el poder. Fidel Castro tomó el poder por la vía armada, a manera de golpe militar guerrillero y de inmediato, buscó quien lo mantenga.

       En enero de 1959, Fidel era el guerrillero que meses antes había derrocado a un dictador y Rómulo Betancourt era presidente electo de Venezuela (todavía no se había encargado de la presidencia). Fidel Castro viajó a Venezuela para exigir petróleo, explicando que era la única manera que tenía su gobierno de sobrevivir. Betancourt le contestó que ese petróleo no era para regalarlo. Era para Venezuela y los venezolanos.

       Ante la negativa venezolana, Fidel Castro viajó a Estados Unidos en un esfuerzo de conseguir el patrocinio de Washington. Allí le alcanzó su hermano Raúl, quien era entonces alumno privilegiado en la policía secreta de la URSS y ocurrió un famoso pleito a gritos en el hotel donde Fidel se hospedaba. El objeto del pleito era a dónde arrimarse mejor. Al final, ante la negativa norteamericana, a Fidel no le quedó como solución sino el patrocinio de la Unión Soviética, al elevadísimo precio de sacrificar a los cubanos no sólo en su calidad de vida, sino como carne de cañón en África. Fidel, cuya ideología se adaptaba a las circunstancias, se quitó el crucifijo que enarbolaba en la Sierra Maestra, empuñó la hoz y el martillo e instauró el comunismo en Cuba.

        Al declinar el patrocinio soviético, Castro buscó desesperadamente otro buen árbol para arrimarse. Existe la relación de los avances diplomáticos que intentó con Felipe González en España y con François Mitterand en Francia, donde el intermediario en París fue un amigo personal de Castro, el ministro francés Régis Debray. Los esfuerzos fueron vanos. La URSS se desmoronaba y a Fidel, los gobiernos socialistas europeos no lanzaban un cabo.

     Con la caída del muro de Berlín la situación de Castro se hizo insostenible y es cuando apareció Hugo Chávez. Era la víctima perfecta, con tal de seguir fomentando en él sus particulares fijaciones mentales de un liderazgo continental y, ya que a eso vamos, ilusionarlo hasta con un liderazgo mundial. Poco importaba que por esos sueños de grandeza faraónica, Venezuela se desangrara distribuyendo en el mundo sus riquezas – y las de su pueblo -, con tal de que lo grueso del desagüe se canalizara hacia Cuba. Al dominar a Chávez sobre la base de una fantasía de Hugo, los Castro consiguieron prolongar su dictadura una década más.

El último recurso

       Lo que hubiera sido un plan racional de Fidel Castro a favor de su régimen dictatorial, se descarriló por lo irracional del pupilo. Eso de despilfarrar casi un mil de miles de millones de dólares en el mundo, creyendo que con eso se erigiría como el nuevo Mesías universal, resultó en lo que era: locura total.

       El capital inicial de Hugo Chávez en el 2000 era tan escandalosamente cuantioso en popularidad y dinero, que necesitó una década entera para agotarse y para que los venezolanos –sobre todo los pobres que estaban encandilados -se percatasen de que su país está destruido, el dinero se acabó, el petróleo no da más y en diez años no se construyó ni se mejoró nada.

        Lo que queda ahora – y en eso al régimen cubano le va la vida – es amordazar y someter a los venezolanos de la misma manera como Fidel Castro, con el asesoramiento de la URSS, logró someter y amordazar a los cubanos.

          Venezuela y los venezolanos es lo que menos importa – que a Fidel nunca le importó- , porque se trata de un asunto de vida o muerte para la dictadura cubana.

El horrible papel de las focas

      La atropellada carrera para imponer a Venezuela por la vía legislativa el paquete comunista, llenará con su descripción páginas de los manuales de Historia por décadas y siglos, hinchándose su importancia a medida que pasen los años y se adquiera la perspectiva que ofrecen los acontecimientos desencadenadores de grandes eventos. Unos extraños diputados mudos y ciegos, se prestan a la farsa de aprobar en minutos y sin leerlas, leyes de 250 o más artículos en materias tan vitales como el sistema de gobierno (Ley del Poder Popular, Ley de la Controlaría Social, Ley de Planificación Pública y la Ley de Comunas), los medios de comunicación (Ley de Responsabilidad Social de la Radio y Televisión), los Derechos  Humanos (Ley de Cooperación Internacional que cercena el financiamiento de las ONG), el sistema económico (Ley del Sistema Económico Comunal, la Habilitante al Presidente de la República) y la educación (Ley de Universidades). Esos diputados que sin procedimiento legal alguno aplauden y votan a favor del paquete comunista, tendrán sus nombres colocados en aquellas páginas de la Historia. Al igual que después del período nazi, cuando los hijos y nietos de los líderes hitlerianos buscaban cambiarse el apellido, los hijos y nietos de esos diputados cargarán para siempre con un peso que marcará sus vidas, porque el  “paquete de leyes” que hoy se aprueba será la semilla de sangrientas convulsiones de resistencia, pasiva y/o activa, de las que seguramente nacerá una Venezuela distinta y nueva.
 ¿Cuánto tiempo durarán los dolores del alumbramiento?  Es la gran incógnita. Pero su semilla se habrá sembrado en este fatídico mes de diciembre que cierra la década.

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domingo, 28 de noviembre de 2010

EL CONFLICTO DENTRO DEL CHAVISMO CIVIL Y MILITAR LO TIENE ATRAPADO. POR ESO ES "DIALÉCTICO". CARLOS BLANCO. TIEMPO DE PALABRA

TRAVESÍA AL ABISMO: El Presidente se ha embarcado, dicharachero y embustero como es, pero con contagiosa alegría, en ese viaje insólito hacia ninguna parte. Ha preparado sus cachivaches, su libro de cabecera, la chequera, las medicinas de la mañana, del mediodía, de la merienda, de la noche y de toda hora, ha requerido la compañía de su delicada Eva, y ha abordado, lleno de nocturnidad y de cólera, la nave del mal. Su libro de cabecera que tiene como resumen de sabiduría es una recopilación de sus propios discursos, en los que se inspira para los nuevos que le corresponderá pronunciar; caso peculiar de generación espontánea en el cual las ideas emergen de la nada y hacia la nada vuelven.

Lleva su rabia intacta, como si la ofensa creciera cada vez que la recuerda para no dejar que el resentimiento se amortigüe y siempre esté allí como reserva de combustible para aniquilar a alguien: su particular manera de amar al prójimo como a sí mismo, es decir, con todo el odio del mundo. El viaje promete llegar a su destino, a lo que existía antes de todo, tal vez a la infancia, a la pobreza originaria, es posible que al béisbol y al joropo tramado, quién sabe si a una representación teatral con el candor de teatro de pueblo en la que volverá a hacer el papel de Bolívar con recitaciones estilo "los zapaticos me aprietan/las medias me dan calor/el beso que me dio mi madre/lo llevo en el corazón".

Pero donde sea que atraque el navío será en el muelle del puerto que no existe, donde todo se disuelve como si fuera el infierno. Ese viaje es el de la radicalización, el de la extrema izquierda a la cual ha convocado en su más reciente y sonado delirio.

Radicalización. El Presidente ha anunciado la radicalización a pocos días de haber atacado a los radicales dentro de su propio movimiento. ¿Cómo se entiende esta discordancia? Para Chávez no hay problema en decir una cosa un día y la contraria al día siguiente; tal vez crea que decir y desdecirse sea pensamiento dialéctico-materialista como el de Marx, sin reparar que sólo expresa un juicio confuso. La dialéctica es algo demasiado espeso en manos de un aprendiz de comunista con charreteras. Sin embargo, en los giros y dichos recientes la mezcolanza se ha tornado mayúscula y muestra que la procesión, con cirios, curas, feligreses, diablos y almas en pena, anda por dentro.

Cuando el caudillo ha atacado a los radicales es porque tiene un brollo interno descomunal. Los aficionados al marxismo le dicen que el problema que tiene es que va muy lento, que hace demasiadas concesiones a los blandos de adentro, que no serían más que aprovechadores profesionales. El hombre se da cuenta que le tienen cogido el flanco izquierdo y que para muchos comunistas está mostrándose como un blandengue. Mientras que hay quienes le dicen lo opuesto: hemos perdido a la clase media y a los trabajadores organizados porque vamos muy rápido y muy mal.

Chávez no sabe cómo moverse en un escenario en el cual tiene que decidir una jugada de la que no tiene fácil regreso. Si radicaliza el proceso significa desmantelar completo el aparato productivo, abandonar las pamplinas democráticas y adelantar el golpe de estado que ha ofrecido para 2012. Si hace un giro hacia el centro para lograr algún enganche con los sectores que ha despreciado y arruinado, puede ganar algo en este terreno tan importante para los efectos electorales, pero perdería a los más radicales con el riesgo de ser acusado de ¡traidor a la revolución!

Un colaborador de Chávez le dijo hace algún tiempo a este narrador que el caudillo a quien más se parecía era a Perón. Cuando tenía que abatir a la izquierda usaba a la derecha y cuando su desafío era estrujar y humillar a la derecha le soltaba las bridas a la izquierda. Sin embargo, Perón era Perón, se contenía a sí mismo como figura y proyecto. Chávez no. Este necesita certificados revolucionarios de movimientos y líderes externos, y de grupos, motines y personalidades internos. No tiene las manos libres y se ve que ahora tiene que tomar una decisión.

Complicaciones. El contexto de esta polarización dentro del chavismo es que la base popular se ha evaporado en proporción alarmante. Chávez ya no puede, como hacía Fidel Castro en los primeros años de la revolución, llamar al pueblo, convocar centenares de miles y resolver las crisis de las alturas con un empujón de masas desde abajo. Chávez es prisionero de los grupos a los cuales sirvió de portaviones y el problema es que ha creado unas fuerzas que ahora tienen un cierto grado de autonomía. Véase el caso de los "moderados" militares y dirigentes políticos enriquecidos, así como los de la boliburguesía que se ha conformado con esa casta de interventores, directores, gerentes que chupan como electrodomésticos -aspiradoras, batidoras y lavadoras- insaciables. Debe incluirse a aquellos de los ministros, parlamentarios y dirigentes que no son ladrones pero han cambiado de status social y no están dispuestos a volver al pasado: no quieren volver a montarse en autobús, ni a vivir en urbanizaciones populares, ni a redondearse la arepa con esfuerzo. Son los que repiten con fuerza: "¡No! a mi pasado". No quieren radicalización y son los que controlan los mecanismos económicos y sociales del chavismo, especialmente de aquél que ve ahora al Comandante como una rémora.

Está el otro sector, el radical, que tiene dos brazos: el de los intelectuales y el de los políticos. El primero está conformado por los asesores que de cuando en cuando aterrizan en la tesorería bolivariana, y por algunos extremistas internacionales reconocidos. Por allí han pasado Norberto Ceresole, el fascista antisemita de las primeras horas, hasta Eva Golilla junto a otros de variable respetabilidad. Todos ellos lo primero que le dicen al Jefe es ¡Atrévete! Échale pichón porque para mañana es tarde. Los inteligentes -que los hay- saben que no tienen fuerza para hacerlo y sólo están levantando el expediente con el que documentarán la traición a la revolución.

El otro sector es el de los políticos radicales del Gobierno. Son los chantajistas que le hacen ver que si no se conserva extremista y recalcitrante dejará de tener la legitimidad revolucionaria mediante el certificado de aptitud expedido por los cubanos, zánganos que intercambian elogios rojos por dólares verdecitos y petroleros. Estos radicales tienen las ventajas económicas y sociales del otro grupo pero como administradores del poder presidencial. No tienen interés económico privado porque, como Chávez, disponen del presupuesto nacional como propio.

El conflicto dentro del chavismo civil y militar lo tiene atrapado. Por eso se ha vuelto "dialéctico"; es decir, incoherente y de alta peligrosidad.

http://www.tiempodepalabra.com/
twitter @carlosblancog

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