BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

jueves, 13 de marzo de 2014

JESUS ELORZA GARRIDO, ACUSADA

El alguacil, después de arreglar las fotos del Comandante Eterno, ahora primera figura de los circuitos judiciales, procedió a anunciar el acto de audiencia de presentación de Marvinia Jiménez, costurera de 35 años, quien fue detenida por la Guardia Nacional durante las manifestaciones que ocurrieron en la ciudad de Valencia. Seguidamente, el secretario del Tribunal de Control pasó a ocupar su puesto y revisar todo el material necesario para desarrollar el proceso judicial respectivo.
Con los acordes del nuevo Himno Nacional “Patria Querida” interpretado por el Eterno, hizo su entrada triunfal la juez encargada de la instancia judicial. Elegantemente vestida con su toga de color rojo-rojito, procedió a declarar oficialmente instalada la audiencia oral del caso.
- Señor fiscal, tiene usted la palabra para la formulación de los cargos.
Muchas gracias Su Señoría, quiero expresarle que a la reo en cuestión le imputamos cinco delitos: instigación pública, obstaculización de la vía pública, lesiones personales, resistencia a la autoridad y daño a la propiedad privada y esperamos de usted Su Señoría el mayor castigo para que sirva de advertencia a los escuálidos golpistas causantes de todas las manifestaciones.
-Ahora, tiene la palabra el abogado defensor, dijo la juez, pero le exijo que sea lo mas breve posible. No quiero pasar toda la tarde con este caso…..simplemente le recuerdo que tengo una cita con para cenar con el gobernador del Estado que esta muy atento con los resultados de este juicio.En primer lugar, debo decir, que no acepto bajo ninguna circunstancia las limitaciones de tiempo que usted quier imponer para este caso, comenzó diciendo el abogado defensor. En segundo lugar, las imputaciones que presenta la fiscalía contra mí representado, son infundadas, no tienen basamento alguno. Estamos en presencia de un forjamiento de actos que solo buscan transformar la verdad de los hechos para alterar o distorsionar los acontecimientos con el propósito de eximir de culpa al verdadero agresor. En pocas palabras, solo se busca, que la victima pase a ser el victimario. Todo el cúmulo probatorio que hemos proferido para este acto, constitutivo de documentales  como Videos, fotos y las testimoniales presntadas, demuestran la conducta represiva y criminal de la funcionaria de la Guardia Nacional,  al agredir con su casco a mi defendida. En justicia, espero  de usted como juez de la republica la libertad plena de la acusada.
El secretario, viendo el estado de somnolencia de la magistrada, le llevó el expediente, con la finalidad de sacarla del letargo y decirle que la parte expositiva del juicio había terminado y procediese a evacuar las pruebas y dictar su decisión.
- Insólitamente, la juez dio un receso de 15 minutos para tomarse un café con el fiscal, hecho que representa una flagrante violación al principio de equilibrio procesal en que deben estar las partes,  característico de la parcialidad del juez en el proceso judicial bolivariano
Minutos más tarde, con una cara de plena satisfacción, la juez procedió a ¡¡¡leer su dictamen!!! Nadie en la sala, podía creer que en un cuarto de hora, hubiese tenido el tiempo suficiente para analizar los folios del expediente y además, escribir  su dictamen.
- En justicia revolucionaria, declaro a la acusada CULPABLE de todas las imputaciones que le fueron formuladas por el ministerio público. Esta decisión, obedece, a que las pruebas demuestran todo lo contrario a lo señalado por la defensa. En primer lugar,  la funcionaria de la Guardia Nacional no golpeo con su casco a la acusada, todo lo contrario, cuando vio que la ciudadana Marvinia se había desmayado producto de una pedrada lanzada por sus escuálidos amigos presentes en la manifestación, procedió a echarle aire en la cara con su casco para revivirla, lo que esta plenamente demostrado en el juego de fotos que me suministró el órgano militar.
En una conducta por demás violenta y desconsiderada, la acusada, una vez que recobro el conocimiento procedió a golpear a la funcionaria que la había ayudado, arañándole la cara, despeinándola y lo más grave, ensuciándole su pulcro uniforme. Las patadas, que señala la defensa, no son como el las describe. Por el contrario, la escuálida Marvina, lejos de agradecerle a la camarada Josneidy, lo que hizo fue agarrarle el casco y caerle a patadas como un balón de futbol.
- Por todo lo antes expuesto y en revolucionaria administración de justicia roja, declaro Privativa de libertad contra la acusada y le ordeno, por su condición de costurera, que diseñe y fabrique un nuevo uniforme para la funcionaria de la guardia nacional. También, la inmediata reposición del casco integral de seguridad y el pago de los gastos que ocasione el maquillaje y peinado de la camarada Josneidy…..cúmplase, dijo la juez y se retiró de la sala. No sin antes, decirle al secretario que le guardara copia del dictamen para tenerlo a la mano en futuros casos.
En las afueras del Palacio de Injusticia, la multitud gritaba: Y no/ y no/ y no nos da la gana/ de una dictadura/ igualita a la cubana.
Jesus Elorza Garrido
jesuselorza@hotmail.com
@jesuselorza

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

SAÚL GODOY GÓMEZ, SOBRE EL TERRORISMO,

Hay posiciones muy serias en la antropología que juzga a la cultura como factor determinante en la violencia de los pueblos, el hecho de que existan culturas más pacíficas que otras indican que no todo el peso de la violencia recae en la biología.
Las nuevas teorías ambientalistas destacan que, en la naturaleza la competencia y por ende la violencia no son los factores predominantes, al contrario, son la dependencia y la colaboración entre organismos los comportamientos más exitosos en la lucha por la vida.
Pero fue la biología la que daría explicaciones profundas a los comportamientos violentos; eso, antes que llegara el psicoanálisis.
Keith Webb quien escribió el excelente artículo Ciencia, Biología y Conflicto (1994) para la Universidad de Kent, en Inglaterra, nos dice: "El argumento de que existen bases biológicas en el comportamiento violento del hombre deviene de numerosas fuentes. La más simple y, quizás, la más ampliamente difundida es la Teoría Darwiniana. En un distante pasado, cuando el hombre se encontraba compitiendo por sobrevivir, tenía más oportunidad si el sujeto era más fuerte y agresivo que los demás.
Mientras más agresivo tenía mejor oportunidad de aparearse, de alimentarse y de defender a los suyos. De modo que, en términos evolutivos la selección del más apto significaba la selección del más agresivo. Por lo que, a través de los siglos de existencia humana, y antes de que se desarrollaran las comunidades agrarias, la agresión fue un componente genético desarrollado en su biología."
Uno de los guías espirituales de la actualidad, Osho, tiene una visión particular de la violencia que nos pareció oportuno resaltar; él dice en su trabajo intitulado Más Allá de la Psicología , cap 18: "Y el hombre es básicamente un cazador; el no es por naturaleza vegeteriano. Primero fue cazador, y por miles de años era simplemente un comedor de hombres, y el canibalismo prevalecía por doquier. El comerse a seres humanos capturados de las tribus enemigas era perfectamente ético. Todo eso lo lleva el hombre en su inconsciente."
Osho, alega en su argumento que los terroristas no ven en el hombre sino materia, materia que pueden destruir sin el menor remordimiento y lo hacen con armas sobrantes de un mercado mundial, que al convertirse en obsoletas para las naciones industrializadas, son ofrecidas a los países del tercer mundo, las guerras son necesarias para la naturaleza humana, para descargar su agresividad nata y liberar presión, y gracias a la proliferación de estas armas pequeñas, nace el fenómeno del terrorismo.
A medida que el hombre se civiliza, que se integra socialmente y comprende la necesidad del orden y la organización en el grupo, sacrifica algo de esa libertad natural de hacer lo que le venga en gana, en aras de unas normas comunes de convivencia y protección mutuas. Poco a poco van apareciendo las instituciones sociales, los pueblos se van civilizando y va conformándose el Estado.
A medida que los ciudadanos van comprendiendo la utilidad del orden social, de acatar las leyes y de resolver conflictos por órganos jurisdiccionales, se hace cada vez menos necesaria la violencia, la cual es sustituida por la razón, esto, en su aspecto ideal, pues hay pensadores, como C. Wright Mills, quien dice: "Toda política es una lucha por el poder; la última manifestación del poder es la violencia."  O como Max Weber, que opina: "El Estado es... el mandato del hombre sobre el hombre basado en el medio legítimo, o supuestamente legítimo de la violencia... Todos los Estados están basados en la violencia."
El uso del terror, para imponer sobre otros la voluntad del opresor, es tan antiguo como la historia. No le fue difícil a los líderes de algunas tribus comprender que el castigo ejemplarizante en contra de amigos y enemigos mantenía el orden y disminuía el disentimiento. Eso sí, el castigo debía ser brutal y aplicado sin contemplación. De China nos viene el antiguo adagio: “Mata a uno y asustarás a diez mil”.
Tal era el poder de la fama de algunas tribus violentas que ganaban guerras sin pelear, los enemigos se sometían asustados economizando a  los conquistadores recursos y tiempo. Pero el terror tenía sus límites y sus inconvenientes, la violencia tendía a generar más violencia, la calma que se generaba era aparente, pues la venganza y el rencor de los sobrevivientes era difícil de olvidar. La resistencia, si no era acabada, se volvía más virulenta, más arriesgada y aprendía rápidamente a usar el terror en contra del terror.
El veterano Capitán retirado ex-Marine de los Estados Unidos e historiador militar Robert B. Asprey, en su monumental obra “The Guerrilla in History”, nos lleva a tiempos del Imperio Romano y sus colonias para explicarnos lo que él llama “la Paradoja del Terror”.
Asprey nos dice: “Los esclavos Celtíberos que trabajaban en las minas de plata de Nueva Cartago debían considerar a los legionarios romanos como objetos de temor induciendo un miedo extremo. Para esclavizar las mentes, los legionarios eran armas de terror diseñadas para mantener a los esclavos en las minas, y aparentemente funcionaron eficientemente con este propósito.
De tiempo en tiempo, éstos y otros esclavos se levantaban, en secreto y atacaban a los romanos, quienes al encontrarse con un centinela asesinado o un destacamento emboscado y exterminado, sin duda se referían a estos ataques como de tácticas terroristas por parte de los esclavos.
¿Pero quiénes habían introducido el terror en este particular ambiente? Los romanos. ¿Tenían otra opción? Ciertamente: pudieron haber mantenido sus manos fuera de la Península Ibérica, o pudieron haber gobernado justa y sabiamente (como algunos oficiales trataron de hacer). En su lugar, vinieron como conquistadores y gobernaron por la avaricia, y, por tanto gobernaron con la opresión mantenida por el terror.
¿Qué opciones tenían los nativos para deshacerse de la presencia romana o convertirla en una forma más benigna? Solo una: la fuerza. ¿Qué tipo de fuerza? Aquella que sus mentes limitadas podían evocar. Sin armas, ni entrenamiento ni organización, tenían que depender de sus habilidades, de ataques sorpresa, emboscadas, masacres. ¿Era esto terror, o contraterrorismo?”.
Dentro de toda esta discusión sobre la naturaleza de la violencia y del terrorismo pudiera perderse de foco un hecho central sobre el terrorismo y es que las acciones terroristas son todas calculadas, sus actores saben muy bien lo que hacen. La selección del blanco es planificada y racional. Ellos saben perfectamente el efecto que persiguen. La violencia terrorista, ni es espontánea, ni está sujeta a la suerte.
El terrorismo tiene la intención de producir miedo en alguien aparte de la víctima, en otras palabras, terrorismo es un acto sicológico perpetrado para impactar a una audiencia.
¿Qué pasa cuando a un hombre se le retira toda oportunidad de participación, de identidad, de contacto con los otros, qué pasa cuando obligamos a nuestros semejantes a recluirse en guetos de miseria y violencia, cuando se les niega los más básicos derechos humanos, se le insulta y amenaza?
¿Qué sucedería cuando un gobierno decide exterminar a una parte de su población, o dejarla sin alimentos?  O podemos hacernos una pregunta todavía más simple, ¿Qué pasa cuando un hombre es capaz de morir y matar por sus ideas? Ya no se trata de defender un territorio, o a las crías, o la comida, se trata de ideas como la libertad de pensar y expresarse, del emprendimiento, de tener sus propias cosas, de que nadie se meta con el producto de su trabajo, de poder elegir a sus representantes para un gobierno y respeten esa elección.-
@godoy_saul

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

FERNANDO OCHOA ANTICH, LOS TEMORES DE MADURO

  
       Si un observador imparcial tuviera que opinar sobre la forma de actuar de Nicolás Maduro, durante estos meses de gobierno, llegaría de inmediato a una conclusión: se encuentra sumamente presionado sicológicamente. Esta percepción la tienen todos los venezolanos, que no logran explicarse sus reacciones fuera de control, las cuales surgen de una realidad que está a la vista: la inmensa debilidad de su liderazgo. Fue seleccionado por Hugo Chávez para ocupar la presidencia de la República, sin tener los suficientes méritos revolucionarios al no formar parte de la logia golpista del 4 de Febrero. Esa debilidad, no la logró superar en las recientes elecciones presidenciales ya que la diferencia de votos con Henrique Capriles fue muy reducida, aún en medio de un inmenso ventajismo electoral.
         Nicolás Maduro pudo haber superado esta complicada situación, tratando de obtener una propia personalidad política mediante la aplicación de un conjunto de acciones de gobierno que lo diferenciaran de Hugo Chávez. Los venezolanos esperaban con ansiedad esas medidas: la libertad de los presos políticos; el regreso de los exiliados; la designación de los nuevos miembros de los poderes públicos, respetando el espíritu de la Constitución Nacional; el rechazo a la intervención cubana y el establecimiento de una nueva política militar que le permitiera a la Fuerza Armada recuperar su apoliticismo. En lugar de tomar ese camino, pensó que era posible crear el mito de Hugo Chávez para gobernar bajo su sombra. Se equivocó totalmente. Es imposible preservar un mito al ser el causante  de la inmensa crisis nacional.
          La intemperancia de Nicolás Maduro va en aumento. Los temores que siente, ante tantas presiones civiles y militares, no lo dejan gobernar. Su actuación ayer, en medio del desfile militar, no tiene explicación. Romper relaciones con Panamá, por haber solicitado una reunión de cancilleres de la OEA, es desconocer el funcionamiento de la comunidad internacional. Ordenar a los grupos de batalla a salir a controlar a los manifestantes es incitar al enfrentamiento entre los venezolanos. Sus consecuencias son muy difíciles de predecir, pero el riesgo de que la violencia se desborde es una realidad. La convocatoria que hizo Nicolás Maduro, por cadena nacional, tiene una estrecha relación con los hechos  ocurridos en la Urbanización Los Ruices y la injustificada muerte de dos de nuestros compatriotas
         Los principales voceros del gobierno nacional, ante la gravedad de lo dicho por Maduro, se han dedicado por todos los medios de comunicación  a crear la matriz de opinión de que Nicolás Maduro lo que hizo fue llamar a las unidades de batalla, colectivos armados por el régimen, a calmar a los grupos violentos de la oposición. Olvidan, como lo conoce nuestro pueblo, que los hechos de violencia que se iniciaron el 12 de febrero, durante la marcha de la oposición, se produjeron como consecuencia de la muerte de dos manifestantes, uno chavista, otro de la oposición, asesinados con la misma pistola frente a la Fiscalía General de la República. Lo inaceptable, es el señalamiento hecho por los medios de comunicación de que el presunto responsable es un agente del SEBIN, escolta del general Miguel Rodríguez Torres.
         En verdad, la incitación a la violencia que hizo Nicolás Maduro no sólo se limitó a convocar a los Grupos de Batalla a salir a la calle, sino que en general todo el desfile militar y, en particular su discurso, fue una ratificación de que la “Conferencia de Paz” no tiene por objetivo permitir la más mínima rectificación del proyecto chavista. Después de escucharlo, se tiene que llegar a una conclusión: lo único que busca es ganar tiempo para lograr superar la creciente crisis nacional. No es posible que Nicolás Maduro no entienda que darle vivas a la Revolución Cubana y a  los Castro produce, en amplios sectores nacionales, un gran temor al significar que Venezuela va a seguir por ese mismo camino. Lo mismo ocurre con el señalamiento del mismo Maduro de que la Fuerza Armada es revolucionaria, chavista  y socialista.
         Justamente, la Constitución de 1999 define, en su artículo 2, que Venezuela es un “Estado democrático y social de Derecho y de Justicia” y de ninguna manera un Estado socialista. De igual manera, el artículo 328 establece que “la Fuerza Armada es una institución esencialmente profesional, sin militancia política…En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna”. 
Nicolás Maduro debería entender que el contenido de su discurso lo coloca al margen de la Constitución Nacional. En ese caso los venezolanos, lo establece el artículo 333,  tienen el deber de colaborar en el restablecimiento pleno de su vigencia y están  obligados, lo establece el artículo 350,  a desconocer a cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías constitucionales… Entiendo sus temores… 

fochoaantich@gmail.com
@FOchoaAntich

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 12 de marzo de 2014

JUAN PÁEZ ÁVILA, EL FINAL DE LAS DICTADURAS

La muerte de unos 20 venezolanos, la detención de Leopoldo López y varios estudiantes, más el atropello a periodistas y las amenazas a otros y a los editores de diferentes medios de comunicación social, ejecutadas unas por el  aparato represivo del gobierno de Nicolás Maduro, apoyado por el Poder Judicial bajo su control, no detendrá la heroica  gesta de los estudiantes en la búsqueda de un sistema de libertad y democracia.   
En la historia contemporánea de la humanidad tanto las dictaduras sostenidas mediante la represión brutal contra quienes piensan distinto, como aquellas que pretenden lavarse el rostro oscuro de la violencia, exhibiendo una fachada democrática por su origen electoral, pero controlando todos los poderes y la sociedad en general sin contrapesos legales, han sido derrotadas por la voluntad libertaria del ser humano.
         No  obstante el final trágico de todas las dictaduras que por diversas circunstancias  el hombre las ha asumido y practicado con la tesis de que en un momento determinado se justifican para mantener el orden público y hasta para impulsar una supuesta revolución. Algunos personajes mesiánicos, autoritarios y militaristas han persistido en tratar de imponer su hegemonía individual, generalmente apoyado por un grupo de oportunistas o partidarios del llamado gendarme necesario. Esa violencia policial, militar o aparentemente legal en la que se han apoyado  los dictadores, siempre ha encontrado resistencia en la naturaleza humana y libertaria de hombre. Y si caudillos militares han sido derrotados, sus herederos también  han sucumbido a la protesta, a la resistencia y al empuje  de los pueblos dispuestos a ser libres.
         En el hemisferio occidental se consolida, aunque con algunos serios tropiezos que han dejado una lamentable estela de violación de los derechos humanos, el sistema democrático que desde la revolución francesa con la conquista de la libertad, justicia e igualdad, el hombre -y la mujer desde luego en esta época- se han empeñado en establecer como forma civilizada de convivencia en la sociedad. Después de la derrota del nazismo y del fascismo en Alemania e Italia y del derrumbe de la Unión Soviética, para mencionar los ejemplos de mayor repercusión mundial, la humanidad se inclina a buscar solución a sus problemas económicos y sociales en un régimen en el que la pluralidad y el respecto entre los adversarios, permita dilucidar sus diferencias en libertad.
         En nuestro subcontinente latinoamericano, la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, mediante el control de los Poderes Públicos y de la sociedad en general por parte del Poder Ejecutivo, no sólo se  desplomó en la nación mexicana, sino que también según los últimos resultados electorales escrutados en Paraguay,   finalizaron más de 60 años de hegemonía de la Partido Colorado, con lo que queda demostrado que toda dictadura es imperfecta y derrotable a corto o largo plazo.  De allí lo que comienza a observarse y a conocerse en Cuba como un giro lento pero irreversible  hacia una apertura a la convivencia en un régimen de mayores libertades económicas, con la evidente inclinación a abrir otros caminos hacia la libertad política, en la que ya comienza a oírse y a leerse  la palabra de Fidel Castro como parte de una voz importante, pero no de un mandato. De lo primero que habló el nuevo gobernante, Raúl Castro, fue de la necesidad de eliminar prohibiciones estériles como las estricciones a transitar libremente por la isla, ver televisión o ingresar a Internet. ¿De qué han servido 50 años de dictadura, reprimiendo a la disidencia por considerarla agente del imperialismo, para al final volver con mucha cautela al sistema democrático?
    Y en nuestro país, después de 15 años de una supuesta revolución para crear un hombre nuevo, nos encontramos con más inseguridad, más corrupción y menos producción de alimentos que nos obliga a la importación de más de 70% de lo que consumimos; el déficit de viviendas es mayor, cerca de 2.000.000 de unidades habitacionales, y una dependencia del petróleo y sus altos precios no han hecho más rentistas y atrasados, en comparación con pequeños países que no tienen petróleo pero han sabido ahorrar e invertir para aumentar su producción y ser menos dependientes del extranjero. Después de 15 años de un ya largo intento de imponer una autocracia, resistida por la sociedad civil, se nos abre la posibilidad de un triunfo de la oposición, como lo indican las protestas y movilizaciones de los estudiantes, apoyadas por la sociedad civil, partidos políticos y sectores independientes, por lo cual debemos prepararnos para la derrota de Nicolás Maduro y la reconciliación de todos los venezolanos y una convivencia pacífica, civilizada, con el chavismo.
Juan Páez Ávila
jpaezavila@gmail.com
@jpaezavila

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

MILAGROS SOCORRO, EL TENIENTE Y LAS PREGUNTAS

Era un asunto obligado. En cuanto se tuviera ocasión, era preciso preguntarle a Diosdado Cabello, por la orden que, según dijo el gobernador de Carabobo, daría el presidente de la Asamblea Nacional a las UBCH.

Esto fue lo que escribió en Twitter Francisco Ameliach: “UBCH a prepararse para el contraataque fulminante. Diosdado dará la orden #GringosYFascistasRespeten”.
Si usted se presenta como periodista, tiene delante a Diosdado Cabello y no le plantea este asunto, significa que: 1) usted no es periodista;  2) usted actúa de mala fe y procura encubrir una componenda que debería ser aclarada a la sociedad; o 3) usted evita escrutar a los poderosos, lo que implica que usted está defraudando a las audiencias, cuyas incógnitas usted está obligado a dar curso.
Como Andreína Flores es periodista, en cuanto tuvo ocasión le formuló al teniente Cabello la interrogante obligada. Y, en vez de responder como es su deber, Cabello se dejó ganar por la ira y repitió el libreto de Chávez: “esa pregunta te la mandaron a hacer”.
Con tantos años expuesto a la opinión pública, Cabello no ha tenido una asociación piadosa que le explique cómo funcionan las preguntas de los periodistas. Los reporteros parten de lo sabido para indagar en lo que no se sabe (y que debe ser conocido, puesto que es del interés colectivo). Ejemplo: se sabe que Ameliach lo señaló de ser el jefe de las UBCH; y aseguró que esperan la orden de “Diosdado” para proceder a un “contraataque fulminante”. Dado que también se sabe que el blanco de ese eventual ataque no es mocho, se concluye que una iniciativa tal podría desencadenar una tragedia. Esto es lo que se tiene por cierto. Falta averiguar si es cierto que el teniente Cabello tiene el poder que se le atribuye, si estaría dispuesto a dar la orden y cuáles serían los alcances de ese mandato.
Estas preguntas pueden ser hechas por cualquier reportero medianamente informado y mínimamente coherente con su oficio, pero también pueden ser indicadas por su jefe de Información, cargo que está en el deber de orientar la política editorial del medio.
Por ese camino, los cuestionarios de los periodistas están integrados por asuntos que nosotros mismos jerarquizamos, más otros que nos sugieren nuestros jefes, colegas e incluso las fuentes especializadas a las que en muchas ocasiones consultamos para que nos orienten con respecto a la materia a tratar con el entrevistado.
De manera que cuando el teniente Cabello trató de hostigar a la periodista Flores repitiendo la cantinela de Chávez (según la cual los periodistas carecían de criterio y había un factor oculto que ponía palabras en su boca), y diciéndole que a ella la habían “mandado a hacer esa pregunta”, revelaba ignorancia y, algo peor, incurría en lo que los psicólogos llaman “proyección”, al señalar en Flores lo que hacía él: al finalizar el día en que Raúl Castro estuvo en Venezuela, Maduro mandó a los colectivos a agredir a los manifestantes y el propio Cabello recrudeció su discurso, de habitual soez y agresivo.
Para cerrar la idea, es completamente legítimo que un periodista exponga en una rueda de prensa la agenda noticiosa del medio para el que trabaja. Pero es digno de abominación el funcionario venezolano que proceda según le hayan mandado a hacer sus jefes extranjeros.
Como en otras ocasiones, quedó en evidencia que el teniente Cabello optaba por una pataleta, no fuera a ser que le hicieran las preguntas que los periodistas venezolanos tenemos atascadas en el gañote. Por ejemplo: ¿cuándo se va a disculpar con la familia de Alejandro Márquez, ingeniero fallecido luego de recibir una golpiza de la GN, a quien señaló de ser un sicario contratado para matar a Maduro?
¿Por qué sus compañeros de partido lo señalan a cada rato de haber hecho una fortuna a expensas del Estado? ¿Es cierto que usted tiene un avión privado?
¿Cómo es el negociado que, presuntamente, usted tiene con cierta actriz, con quien monta espectáculos de escasa calidad y pasa la factura a instituciones del Estado, con precios como si se tratara de Lope de Vega redivivo?
¿Es verdad que Vielma Mora dio las declaraciones que luego trató de negar –y que inculpaban a Maduro en la represión- por su influencia directa?
Para no exponerse a estos y otros requerimientos, que tarde o temprano deberá encarar, cedió a la soberbia y volteó hacia la “periodista” del Sibci, que siempre está ahí disponible para proponerle que se extienda acerca de las andanzas de los apátridas.
Milagros Socorro
socorromilagros@gmail.com
@MilagrosSocorro

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

GABRIEL BORAGINA, GOBERNAR A TRAVÉS DE UN MITO DESDE ARGENTINA, CASO ARGENTINA

La tragicómica situación económico-política que vive la Argentina tiene mucho que ver con la mitomanía política que padecen muchos de sus habitantes. Esta mitomanía política viene alimentada desde varias fuentes, pero resultan reforzadas por el fuerte impacto que tienen las estadísticas que difunden muchos medios periodísticos de manera poco cuidadosa e irresponsable cuando se tratan de medios imaginariamente "opositores", y la propaganda oficial que machacan constantemente los "medios" controlados por el gobierno.
Este mecanismo combinado y potenciado por otros factores, fue lo que permitió que el FpV (Frente para la Victoria del matrimonio Kirchner) se perpetuara en el poder a través de un aparato eleccionario fraudulento que funcionó a las mil maravillas en las tres elecciones en la que esta "organización" política "participó".
Si este dispositivo perverso no hubiera actuado, habría quedado al descubierto y se hubiera difundido en forma masiva que el FpV nunca obtuvo en las elecciones que supuestamente habría ganado más que un tercio del total de los votos del padrón electoral.
En su lugar, la propaganda masiva (tanto oficial como teóricamente "opositora") y la tremenda propensión del argentino medio a creer en cualquier cosa que el periodismo propague con suficiente insistencia, mantuvo el mito de que el FpV habría obtenido en las dos últimas elecciones presidenciales "más" del "50" % de los votos, cuando en ninguno de los dos casos fue así (en la última elección alcanzó apenas un 35,9 % de los votos, y en la anterior un 36,6 %. Es decir, apenas un tercio del total del padrón electoral conforme hemos explicado en repetitivas oportunidades. En ese orden es en el que ronda el "apoyo" real que tuvo el FpV en los últimos dos comicios, recordando que en el primero (2003) la cifra "oficial" fue del 22 %, en tanto la real le daba un 16 % de los votos).
Es decir, Argentina fue gobernada durante una década completa por un grupo político que -en el mejor de los casos- siempre tuvo el apoyo real de apenas un tercio del padrón electoral.
Como tantas veces hemos dicho, si por "democracia" se entiende el gobierno de la mayoría, hace por lo menos un decenio que la Argentina es gobernada cómodamente por una "selecta" minoría, y lo de "selecta" es por la forma en que, tanto la ley electoral como la prensa manejan arbitrariamente las cifras de los comicios. No estará de más recordar que la propia Constitución de la Nación Argentina exige un mínimo de un 40 % de los votos con una diferencia mayor a 10 puntos porcentuales sobre la segunda fórmula más votada (art. 98). En ninguno de los tres casos el FpV alcanzó dicho mínimo.
Que un 35 % haya podido gobernar tanto tiempo al 65 % restante, sería algo difícil de explicar si no se conociera un poco sobre la idiosincrasia del argentino promedio. Este "prototipo" resulta altamente influenciable a los medios masivos de comunicación. Que los "medios" oficialistas hayan propagado y sostenido la mentira oficial respecto de los reales resultados electorales durante tanto tiempo no nos puede llamar la atención. Los "medios" y "periodistas" oficialistas son meros agentes propagandísticos serviles al poder. Es decir, cobran por propalar las mentiras oficiales precisamente, por lo cual siempre están al obsecuente servicio del régimen, para lo que este disponga. No son más que viles mercenarios de la palabra falsificada con credencial de "periodistas".
La cosa resulta más compleja de explicar si observamos lo que sucede del lado del llamado periodismo "independiente", este también ha contribuido a propagar la mentira oficial, pero por razones diferentes a los del "periodismo" oficialista. Y estas razones radican en la extrema ingenuidad de la mayoría del periodismo llamado "independiente" (entrecomillo "independiente" porque, en la generalidad de los casos, no me consta dicha "independencia", y a juzgar por el tratamiento que un sector significativo de este periodismo hace de las noticias políticas, me generan intensas dudas sobre su autoproclamada "independencia").
Y dada la alta propensión del argentino término medio al consumo masivo e intensivo de noticias (provengan de donde provengan) no es difícil concluir en la tremenda influencia que han tenido los medios en afincar la mentira de la "popularidad" de un gobierno que, en el no nada breve periodo de diez años, jamás pudo conseguir apoyos electorales superiores al tercio del total del padrón.
Eso explica a su vez -a mi modo de ver- la incongruencia y disparidad existente entre los registros económicos reales del mismo periodo y las mentirosas cifras electorales oficiales, y -por contrapartida- la coincidencia entre esos datos económicos reales y los porcentajes reales de los votos obtenidos por el FpV. En ambos casos, se confirma que las medidas económicas adoptadas por los tres gobiernos del FpV favorecieron al 35,9 % de la población (que fue su caudal electoral real durante los diez años de gobierno), en tanto perjudicaron al 65 % restante (que fue el verdadero caudal opositor durante idéntico periodo). Recordemos que dentro de este 65 % de votos en contra del gobierno en cada una de las dos últimas elecciones presidenciales, el 34,5 % corresponde a los partidos opositores. Es decir, a gente que votó a otros partidos diferentes al FpV.
La conclusión vuelve a ser evidente: que se trató del gobierno de una minoría que favoreció exclusivamente a una minoría (al 35.9 % del padrón electoral) y perjudicó grandemente al 65 % restante.
Que una mentira de tal calibre se perpetuara por tanto tiempo, encuentra su explicación en la ya célebre fórmula del Ministro de la Propaganda nazi, Joseph Goebbels, quien confesó que la estrategia de éxito de los nazis consistía en la repetición masiva de una mentira la suficiente cantidad de veces hasta que la gente llegaba a aceptarla como si fuera una "verdad". Esta misma, fue la estrategia aplicada durante los tres gobiernos del FpV en Argentina. No hay otra razón más que esta.
Gabriel S. Boragina
gabriel.boragina@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

VÍCTOR RODRÍGUEZ CEDEÑO, UN GOLPE A LOS PUEBLOS DE LA REGIÓN

En perfecta complicidad con el régimen opresor venezolano, los gobiernos de la región, al adoptar la Declaración del 8 de marzo de 2014, destruyen los postulados de la Carta de la OEA y los instrumentos relativos a los derechos humanos y la democracia, como la Declaración de Derechos Humanos de 1948 y la Carta Democrática Interamericana, también la Convención sobre Derechos Humanos de 1969 y un sinnúmero de resoluciones adoptadas sobre la materia.
Los mandatarios de turno en la región ignoran  el desarrollo del Derecho Internacional, la evolución de las relaciones internacionales y de la sociedad internacional, que coloca materias de interés  colectivo, como el respeto y la promoción  de los derechos humanos, por encima de los ordenamientos jurídicos de los Estados, así como la nueva concepción en virtud de ello, del principio de  “soberanía” que cede necesariamente ante materias que se colocan en el ámbito del interés de la humanidad. Un retroceso lamentable para una región que ha estado siempre a la vanguardia en la formación y en el desarrollo del Derecho Internacional.
Los gobiernos de turno de la región ignoraron el mandato que se les dio en 1948 cuando se aprobó la Carta de la OEA, su instrumento constitutivo, de actuar en nombre de los pueblos de la región. 
La “solidaridad”  a la que se refiere la Declaración considera solamente al gobierno venezolano, mientras desprecia el sentimiento del pueblo venezolano. Se habla de “solidaridad” pero no es precisamente a la que se refieren quienes elaboraron la Carta, cuando aseguraron  que “… el sentido genuino de la solidaridad americana y de la buena vecindad no puede ser otro que el de consolidar en este Continente, dentro del marco de las instituciones democráticas, un régimen de libertad individual y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre”. Dice además la Carta que  la “solidaridad de los Estados americanos y los altos fines que con ella se persiguen, requieren la organización política de los mismos sobre la base del ejercicio efectivo de la democracia representativa”.
 Los gobiernos de turno introducen desequilibrios graves que minan la credibilidad del texto, al rechazar la injerencia en los asuntos internos de los Estados y apoyar abiertamente  “al gobierno democráticamente electo de Venezuela” en el proceso de diálogo y  paz que se sabe está invadido de malas intenciones; y cuando condena “toda forma de violencia e intolerancia” en el país, desconociendo también deliberadamente que la verdadera violencia, su promoción y ejecución corresponde exclusivamente al régimen, lo que se infiere de las declaraciones incriminatorias del mismo Nicolás Maduro y de sus allegados. Incurren además en expresiones sin fundamento para justificar el texto, al hacer “un llamado a todos los sectores” para que respeten los derechos humanos, ignorando deliberadamente que solo el Estado y sus representantes pueden ser responsables por los actos que suponen tal violación. Además se omite el origen de la crisis en el país al no hacer referencia a las “protestas pacificas” y a la “represión”  y las formas aceptadas por altos funcionarios, la Ministra de la Defensa cuando justifica los excesos policiales y la Defensora del Pueblo que interpreta la tortura y le asigna valores diferentes.
Resulta curioso y lamentable que al tratar el tema de la democracia se dejasen de lado referencias fundamentales, intrínsecas al concepto. No expresan en efecto los representantes de los gobiernos de turno que “la promoción y protección de los derechos humanos es condición fundamental para la existencia de una sociedad democrática”; y, que son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, “el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho…”;. Menos aun que uno de los componentes fundamentales del ejercicio de la democracia es “el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa” todo ello ausente en un examen serio e imparcial de la realidad venezolana.
En la Carta de la OEA se habla de “democracia representativa” como condición para la estabilidad, la paz y el desarrollo regional;  sin embargo, el texto se aleja de ese mandato pues una verdadera promoción habría debido contener referencias más claras y contundentes acerca del concepto que exige del gobierno de que se trate, no solamente su origen, sino el ejercicio democrático, que el régimen de Maduro ha abandonado al violar flagrantemente la Constitución Nacional y el respeto de los derechos humanos, antes de febrero de 2014; y después, por la represión brutal sistemática, clara e inequívoca que ha desatado en contra de las manifestaciones pacíficas. La democracia es, sin duda alguna, como se precisa en la Carta Democrática, “… indispensable para el ejercicio efectivo de las libertades fundamentales y los derechos humanos…” y eso parece producir cierta alergia a quienes hoy habitan en las casa de gobierno de la región.
Es lamentable también que esos mandatarios no hayan considerado el enfoque preventivo, necesario a la solución de las crisis internas e internacionales. Temerosos o cuidadosos  los gobiernos de la región hacen un llamado sesgado e incoherente a la “paz en el país” a la vez que expresan una extraña solidaridad, pero no plantean ningún control para verificar su cumplimiento, lo que contradice la esencia misma de una resolución o declaración mediante la cual se planea “un programa de acción” para resolver la crisis que se niegan a reconocer.
Sin duda, quienes gobiernan hoy la región interpretan de manera interesada y perversa los principios y normas que fundamentan el funcionamiento del sistema regional, sea por intereses menores, políticos o económicos; o en la búsqueda del establecimiento en la región de un sistema político, económico y social contrario a la esencia misma de los derechos humanos y que además, es evidente que la mayoría de los pueblos de la región rechaza.
Se ha establecido un precedente peligroso, poco favorable al desarrollo integral de la región. Los gobiernos de turno, simplemente, dieron un golpe de Estado a los pueblos de  la región y a la Organización, desprotegidos lamentablemente  por la Carta Democrática Interamericana, lo que no debería dejar de preocupar a los pueblos de los otros países que en algún momento puedan enfrentar situaciones de violencia de Estado como la que atraviesa hoy Venezuela.
Víctor Rodríguez Cedeño
vitoco98@hotmail.com
@vitoco98

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

SUSANA MORFFE, SOS MARGARITA (ENTRE CIELO Y TIERRA)

*La forma perversa de someter al pueblo es con una dictadura socialista
No es la presencia de Raúl Castro en el país lo que importa, no es la renuncia de políticos de sus partidos y mucho menos la insulsa declaración de  paz de la OEA y más aún, no nos importan las guarimbas. Lo que prevalece en importancia y sus consecuencias en la crisis actual, es el dolor y tristeza que produce el Puerto Libre de Margarita que ha llegado al filo de la ruina.
Ya no se sabe quién es más torpe, si el que gobierna o los que no lo pueden sacar. Pero en medio de esa lucha, se ha venido quebrando día a día el sustento de familias y lo que fue la bandera económica de los margariteños. 
El Puerto Libre ha dejado de ser la columna vertebral de la Margarita turística y  hace rato hemos pasado a convertirnos en indigentes de una isla aislada por el propio gobernante regional. Si el gobernador, tal como dijo, no desea ver a un pueblo matándose, entonces es su oportunidad de resucitar o salvar al Puerto Libre, hoy día asesinado por el régimen.
Lo poco que queda en las tiendas ubicadas en las calles emblemáticas de la isla, sus propietarios han tenido que rematar la mercancía, pero en otras no hay nada porque tuvieron que cerrar los locales. Esto es una realidad cruda, malvada y asesina. Lo que era el sustento de las familias neoespartanas, hoy es el cementerio de maniquís desnudos. A diferencia de La Habana, las tiendas de los abuelos castristas están repletas de mercancía, pero el pueblo no compra porque no tiene dinero, hay que robar para comprar, mientras que en Margarita ni lo uno ni lo otro, es decir, sin dinero y sin mercancía.
Así como el Puerto Libre se ha venido a menos, del mismo modo empresas de servicio público y medios de comunicación que conforman la estructura económica de la isla están padeciendo los estragos de la crisis, debido a la mala conducción de los dineros públicos que le pertenecen al pueblo, son del pueblo y producidos por el pueblo. Es vergonzoso ver las celebraciones de figuras fallecidas cuando tenemos un muerto que no le está doliendo a nadie: el Puerto Libre de Margarita con su gente, con su historia y con sus proyectos, se encuentra sin vida.
Entretanto, le enviamos 80 mil barriles diarios a la plebe cubana y ellos nos pagan con un batallón de avispas negras; pero el pueblo se cansó de las amenazas y está en la calle reclamando lo que les pertenece, comenzando por su propio país, secuestrado en las manos de miserables extranjeros que despojan de lo ajeno a los países, incluido Venezuela, como filibusteros despreciables. Venezuela está castrada, cargada de mala voluntad, falta de atención y la indolencia del gobierno, ya que es esclavo de la destrucción por la falta de respeto a la vida.
@susanamorffe
www.desdelaisla.hazblog.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

PAULINA GAMUS, PATRIA, SOCIALISMO Y MUERTE, TRIBUNA, EL PAÍS, ESPAÑA

En el aniversario de la muerte de Hugo Chávez no hubo llantos, no lloró la familia, mucho menos Nicolás Maduro
  
El primer aniversario del día en que según el Gobierno cubano y el subordinado oficialismo venezolano, Hugo Chávez pasó a la eternidad, volvió a mi mente un recuerdo de la remota infancia. En aquella época los hombres usaban sombrero y cuando pasaba una carroza fúnebre, todos sin excepción se descubrían la cabeza en señal se respeto por el desconocido que había pasado también a la eternidad. Pero al tiempo en que se producía esa actitud de piadosa consideración ante la muerte, la manera venezolana de decir que alguien estaba agonizando era: “Está pidiendo pista” (como los aviones para despegar) y una vez que el deceso era efectivo e irreversible, se decía: “Fulano (a) pasó el páramo en escarpines”. Dualidad muy propia de la irreverencia como parte de nuestra cultura.

Al encender el televisor este 5 de marzo ya la nomenklatura revolucionaria estaba acomodándose para el inicio del desfile militar preparado para la luctuosa fecha. El jefe máximo de Cuba y por consiguiente de Venezuela, Raúl Castro, había descendido del avión Dassault Falcon 900EX, matrícula YV-2053, que pertenece al Gobierno venezolano pero que el jefe máximo utiliza a su antojo como corresponde. Apenas piso tierra conquistada, la bandera cubana que ondeaba oronda, rodó por los suelos. 

En un país en el que la falta de información y la prohibición hasta del humor han dado lugar a toda serie de pensamientos y elucubraciones mágicas, esa bandera caída fue una señal. Hasta ahora no sabemos de qué, pero las esperanzas existen. 

El primer entrevistado fue Adán Chávez, hermano mayor y supuesto mentor ideológico del comandante golpista, quien se refirió al difunto llamándolo “El Gigante”. Aquello no dejó de parecerme curioso, porque si bien es natural que a cualquiera le duela la muerte de un hermano, el endiosamiento del personaje casi siempre se deja a terceros. Lo interesante es que allí no hubo llantos, no lloró la familia, mucho menos Nicolás Maduro, quien se había deshecho en llanto un año antes, cuando anunció el viaje del comandante eterno hacia el otro mundo. ¿Cómo iba a llorar si estaba la mar de contento en una posición que ni en sus fantasías más audaces pudo jamás intuir? ¡Presidente de Venezuela! subordinado a los Castro, pero presidente al fin. 

El asunto es que no lloraba nadie, ni Evo Morales tan deudor del fallecido por los favores recibidos, ni Daniel Ortega igualmente deudor y moroso. Menos aún los cancilleres y otros segundones enviados por los Gobiernos cuyos mandatarios no quisieron participar de un espectáculo que fue de todo menos sobrio y solemne.

¿Y la calle? ¿Dónde estaba aquella masa humana que apenas un año atrás hizo largas filas durante días y noches para darle una miradita al cadáver insepulto, aquella gente que lloraba con desesperación y se mesaba los cabellos por la pérdida del caudillo? 

Echaré mano del empirismo para presumir que la mitad estaba de nuevo haciendo fila pero esta vez frente a los supermercados, mercados, abastos y bodegas para conseguir alguno de los productos de uso básico que desaparecieron como El Gigante y que parecen estar acompañándolo en la eternidad: leche, aceite, azúcar, harina de maíz y de trigo, margarina y papel higiénico. 

La otra mitad del país participaba de las manifestaciones y protestas de todo tipo: por la escasez, por la libertad de los presos políticos, por la inseguridad que reina en el país y que solo en 2013 produjo 23.000 homicidios. 

Pero ese día, el mismo en que las palabras patria, paz y amor redundaban en los discursos cuajados de la tradicional cursilería militar, retroalimentada por el kitsch del militarismo chavista, Nicolás Maduro ordenó a los grupos paramilitares del Gobierno, los llamados “colectivos”, que actuaran en defensa de la revolución. El 12 de febrero, cuando esos matones dispararon contra una manifestación de estudiantes y causaron tres muertes y más de cincuenta heridos, Maduro había declarado: “No acepto grupos violentos en el campo del chavismo y la revolución. Quien quiera tener armas para combatir con armas, que se vaya del chavismo". Una vez más quedó en evidencia que Venezuela está gobernada por personas que han hecho de la mentira, de la burla y del delito, el signo de su gestión.

La contraorden de Maduro fue acatada de inmediato y la noche del 5 de marzo fue de horror en el Este de Caracas y en otras ciudades. Los motorizados con sus armas de fuego disparaban contra edificios mientras tanquetas de la Guardia Nacional Bolivariana destruían a su paso automóviles estacionados en las calles. Hubo muertos, heridos y presos. Todo fue coordinado con el organismo gubernamental que presta el servicio eléctrico para que éste fuera suspendido en las zonas donde se producían los ataques contra ciudadanos indefensos y sus bienes. 

Para poner la guinda a la torta, la Defensora del Pueblo, aprovechó el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, para declarar que: “Si aprehenden a 15 jóvenes y una persona es golpeada o maltratada, la tortura tiene un sentido, se emplea para obtener una confesión”.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece como requisitos para ser presidente (a) de la república: ser venezolano por nacimiento, mayor de treinta años de edad, de estado seglar, no tener otra nacionalidad y no estar sometido a condena definitivamente firme. No exige que el ungido (a) sepa leer y escribir y mucho menos un examen de cociente intelectual o de salud mental. Así se explican no solo las declaraciones de la Defensora del Pueblo sino la indignación de Maduro en el aniversario del fallecimiento del Inmenso, exigiendo a los demás países que no se “entromezcan” en los asuntos internos de Venezuela y la ruptura de relaciones con Panamá acusada de entrozmetimiento. 

¿Fue esa ruptura un acto de la ya consuetudinaria ignorancia de Maduro, al no saber que por el Canal de Panamá pasa el petróleo por el que China, a quien le debemos hasta el modo de andar, recibe en pago el petróleo venezolano? ¿O fue un acto de viveza que no hemos sido capaces de calibrar, para no pagar los dos mil o más millones de dólares que comerciantes venezolanos les adeudan a comerciantes panameños? 

El presidente Martinelli de Panamá, vino en a Venezuela en julio de 2013 para tratar de cobrar esa deuda y se fue como vino, con las manos vacías. Quizá si Maduro le aplicara la misma medicina a China y a Rusia, nuestros gigantescos acreedores, esta Venezuela socialista quebrada, hipotecada y arruinada por Gulliver Chávez y su equipo de liliputienses, pueda levantar cabeza.

http://elpais.com/autor/paulina_gamus_gallegos/a/

Paulina Gamus
gamus.paulina@gmail.com
@Paugamus

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, LAS TORTUOSAS DECLARACIONES DE LA DEFENSORA DEL PUEBLO

Las polémicas declaraciones de la Defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, realizadas en el marco de la presentación del informe “Febrero: Un golpe a la Paz”, que han dado lugar a solicitudes de la  renuncia de su cargo por parte de dirigentes políticos de la oposición y a titulares de prensa retirados o rectificados horas más tarde por sus editores,  tuvieron una aclaratoria por parte de la titular del cargo a través de un comunicado de prensa donde, en resumen, se  asegura  que dichas declaraciones no fueron transcritas de manera íntegra y que además fueron sacadas de contexto, para darles una intencionalidad que no se deprende en modo alguno de su contenido, donde simplemente se estaba explicando la diferencia entre la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. 

En el comunicado también se recuerda que fue la propia Defensora del Pueblo, al responder a una pregunta de una periodista de El Nacional, quien afirmó tajantemente: “Nosotros rechazamos, y vamos a investigar, cualquier uso desproporcionado de la fuerza física”. 

Las declaraciones en cuestión, de por sí, nada felices, dejan  una primera impresión en quien las escucha, de que ciertamente se estaba haciendo una apología de la tortura. Veamos  lo que dijo la Defensora del Pueblo: “porque, por ejemplo, si se aprenden 11 jóvenes o 15 jóvenes o 20 jóvenes en un sitio de estos, y una persona es golpeada o es tratada o se intenta… fíjense, la tortura tiene un sentido, por eso nosotros tenemos que ser muy rigurosos con el uso de los términos, la tortura se emplea para obtener… se le inflige sufrimiento físico a una persona para obtener una confesión, y tenemos que diferenciarlo de lo que es un trato excesivo o un uso desproporcionado de la fuerza y, sobre la base de si es tortura o si es trato cruel, inhumano o degradante, se establece la entidad de la pena y la proporcionalidad del castigo”.

La expresión “la tortura tiene un sentido” subrayada por nosotros, es sin duda desafortunada, pues si en algo se debe estar de acuerdo es en que ninguna forma de tortura tiene sentido, menos aún en el contexto del ejemplo utilizado por la Defensora del Pueblo, referido precisamente a los jóvenes que han denunciado ser víctimas de torturas por funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado.

Tampoco ayuda, más bien enreda, el que la tortura se trate de diferenciar directamente, en la declaración original dada a la prensa por la Defensora del Pueblo, no de otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, como lo hace el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, o en el derecho interno la Ley Orgánica  de la Defensoría del Pueblo de junio del 2013, sino de un “trato excesivo o un uso desproporcionado de la fuerza”. Una expresión esta última, vaga, genérica, que pareciera justificar el “uso no excesivo o proporcionado de la fuerza”, y que nos conduce a un callejón sin salida, pues si la tortura se diferencia de la fuerza excesiva o desproporcionada, como dice la Defensora del Pueblo, forzosamente tendríamos entonces que aceptar que la tortura es una “fuerza no excesiva o no desproporcionada”.

Pero el tema se hace aún más perturbador y desconcertante si tomamos en cuenta que tanto en la explicación original a la prensa como en el comunicado posterior de la Defensoría del Pueblo, el “trato excesivo o uso desproporcionado de la fuerza” se utiliza como símil o alternativa  de “trato cruel, inhumano o degradante”, es decir, como si ambas expresiones encerraran conceptos similares o idénticos, lo que de cara a la situación de los estudiantes y civiles detenidos no ayuda a esclarecer en qué situación jurídica se encuentran sus denuncias de tortura y malos tratos, pues de lo dicho por la Defensora del Pueblo en esas controversiales declaraciones se puede concluir lógicamente, con rigurosidad científica, que solo se van a investigar las acusaciones de uso desproporcionado de la fuerza física, o lo que es lo mismo, los tratos crueles o inhumanos, pero no necesariamente las torturas.

Suponemos que en la práctica esto no es así y que en realidad la Defensora del Pueblo si está investigando las denuncias de tortura existentes y velando, en general, por los derechos y garantías de las personas que por cualquier causa hubieren sido privadas de libertad, recluidas, internadas, detenidas o que de alguna manera tengan limitada su libertad, tal como lo establece el Artículo 15 de la Ley Orgánica  de la Defensoría del Pueblo.

En resumen, como dijo la propia Defensora del Pueblo en su informe a la prensa “nosotros tenemos que ser muy rigurosos con el uso de los términos”, pues de lo contrario, no solo cabe que los periódicos y la  opinión pública, en general, se confundan, sino que lo que es peor, que alguien piense que quien está confundida, en realidad, es la propia Defensoría del Pueblo.

José Luís Méndez La Fuente
xlmlf1@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

CARLOS E. AGUILERA A., EL CULTO A CHÁVEZ: REMEDO DEL COREANO KIM JONG-UN

Cuando observé en la televisión el pasado 5 de marzo, la ceremonia que le rendía el régimen a su desaparecido mentor político, a un año de su ausencia  física, con un desfile cívico-militar, que de cívico no tuvo sino la participación de hombres y mujeres, civiles, que actuaron como si de un carnaval se tratará –bueno, coincidió con la fecha – con pintorescos espectáculos en medio de bailes y cuanta faramallera ocurrencia estimaron necesaria para ponerlos dizque a desfilar, se me vino a la cabeza los honores que aún a dos años de su muerte le rindieron los comunistas de Corea del Norte a su líder supremo KimJong-il.

Claro está obviamente, que los honores que le rinden aún al desparecido dictador norcoreano dista mucho, pero mucho, diríamos abismalmente de los que acá en nuestro terruño le rinden sus acólitos al difunto Chávez, padre de la revolución socialista, marxista, bolivariana y por ende comunista, pues los norcoreanos en sus actos de memoria al culto de Kim Jong-il exhiben todo el poderío de su maquinaria bélica, como para intimidar a sus vecinos enemigos del sur (Corea), en medio de cánticos alegóricos a su liderazgo comunista. Su hijo, Kim Jong-un  heredero del gobierno desde el 17 de diciembre de 2011, encabezó la ceremonia en honor a su fallecido padre. Acá en nuestro país, el heredero de Chávez, Nicolás Maduro, su hijo como se autodenomina, presidió los actos conmemorativos en honor a su mentor, con un desfile en el que fueron fastidiosas las cantaletas en su memoria, las cuales además de repetitivos llegaron a límites inadmisibles como compararlo con el Libertador, y llamarlo “gigante, comandante supremo y eterno” .
Claro está que no es comparable la demostración del poderío militar entre ambos países, es decir, entre Corea del Norte y Venezuela, pero si el hecho de la similitud de rendirle culto a sus líderes, progenitores de su socialismo. La razón de esta fortuita circunstancia, obedece a que ambos países se rigen por un mismo código enmarcado en los once principios de la propaganda puesta en práctica por el Ministro de Información de Hitler, Joseph Goebbels, el cual consiste en adoptar una idea única, un único símbolo e individualizar al adversario en un único enemigo.
 A este principio le sigue el segundo que es el método del contagio, el cual consiste en reunir varios adversarios en una sola categoría o individuo, pues los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
Por su parte, el principio de transposición, que es el tercero, tiene que ver con cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque y sentencia que “si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
La vulgarización es otro de estos once principios y refiere que “toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a quienes va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa, además, tienen gran facilidad para olvidar”
Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave, es otro de los principios de la propaganda goebeliana, en el marco de lo que denominó la exageración y desfiguración.
El principio de orquestación, entre tanto, es el que se refiere a que “la propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incasablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas, para cuyo efecto adoptan la frase de que “SI UNA MENTIRA SE REPITE LO SUFICIENTE, ACABA POR CONVERTIRSE EN VERDAD”.
El principio de renovación en “la necesidad de emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público está ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones”
Otro principio es el de la verosimilitud, el cual constituye en “construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos de sonda (ensayo) o de informaciones fragmentarias”.
El silenciamiento es otro de los principios que consiste “en acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, programando con medios de comunicación afines”
La transfusión, otro de los principios tiene que cita que” por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, bien sea por una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas”
Y por último, el principio de la unanimidad que no es otra cosa que “llegar a convencer a mucha gente de que piensa como todo el mundo, creando una falsa impresión de unanimidad”
Si analizamos cada uno de estos principios, comprenderemos de que a lo largo de estos 15 años, desde que llegó al poder  Chávez y ahora su heredero Maduro, el país ha sido manejado bajo la premisa de los principios anteriormente indicados, razón por la cual cotidianamente en todos y cada uno de los actos que realiza el régimen: Maduro, Cabello, ministros, presidentes de institutos autónomos, altos funcionarios y empleados de empresas del estado, entre otros, mantienen un uniforme discurso, cual caletre escolar que les obliga a repetir una y otra vez lo mismo. Basta ver en el rostro de quienes asisten obligatoriamente a los actos oficiales, el fastidio y cansancio que el mismo les produce.
Pero el régimen seguirá empeñado en repetir cotidiana y fastidiosamente las “bondades del socialismo del siglo XXI” – por cierto, fuera de contexto según su mentor Heinz Dieterich, Steffan, distanciado de Chávez desde antes de su fallecimiento y actualmente acérrimo crítico de Maduro – y por eso continuaremos escuchando y leyendo acusaciones de todo cuanto realiza el régimen en contra de sus adversarios de la oposición, como acciones de estos en su prejuicio. Los 23 muertos, más de 1150 detenidos y 670 heridos, desde que se iniciaron las marchas estudiantiles, ya le han sido achacadas a la oposición y muchos chavistas lo creerán, porque permitieron que les introduzcan en el cerebro un pendrive cargado con un  virus contagioso, el cual felizmente tiene reparación.

Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)
careduagui@yahoo.com 
@_toquedediana

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,