BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

martes, 4 de marzo de 2014

LUIS GARCÍA MORA, EL DESAFÍO ES TREMENDO, AL LÍMITE

Hoy, cuando el llamado gubernamental al carnaval y la fiesta no logra sofocar a la muerte (el dolor, el luto nacional es uno solo), de sorpresa en sorpresa diera la impresión de que la jefatura civil del Estado luce desbordada por su jefatura militar. Y esto, a un jefe de estado como Nicolás Maduro, que no es Chávez, debe estar sacudiéndole los pies.

Desde enero de 2013, tras el advenimiento de la enfermedad y el secuestro de un presidente venezolano en La Habana por la nomenclatura de un Estado extranjero (por primera y única vez en nuestra historia), y luego de las elecciones del 14 de Abril, se consideró que un Ejército dividido marcaría el paso de la transición. Un estamento histórico del Estado, la FANB, que alguien definió como “un archipiélago de logias agrupadas en torno a criterios de lealtad y a liderazgos de conveniencia y de principios profesionales e ideológicos”, se imaginó actuaría aún en contra de sus propios deseos e intereses, de desbordarse los cauces institucionales.

¿Ha ocurrido?

Es lo que pareciera a la hora de trazar una perspectiva. Al analizar este desbalance cívico-militar no entendemos cómo no se ha acudido al uso de los mecanismos civiles de disuasión, de contención y defensa propios de un Estado civil, democrático, sino a una fuerza militar desproporcionada (hasta unidades aéreas militares Sukhoi se han lanzado por encima de las cabezas de la protesta estrictamente civil en el Táchira), se pregunta alguno, ¿las consecuencias de este desmadre han obligado al Presidente de la República a convocar, en medio de tantas contradicciones y simultáneamente con esta represión tan sangrienta, a una urgente “Conferencia de Paz” para desactivar la protesta?

Decían en El País, en 2013 y tras una investigación, que había consenso en que todos esos grupos o logias del archipiélago castrense venezolano se amalgamarían, en caso de verse obligados a actuar. Y esto muy a su pesar, ya que tal exposición los colocaría en el punto de mira de la comunidad internacional, “que dispone de expedientes sobre actividades ilícitas y violaciones de los derechos humanitarios suficientes para ejercer presión sobre algunas de sus figuras claves”. Así ha ocurrido. La actuación de la Guardia Nacional Bolivariana ha sido francamente dictatorial.

Y uno se pregunta: ¿es por eso que los escasos operadores políticos que, de una forma u otra y desde el principio, han jugado muy vinculados al régimen, como es el caso de José Vicente Rangel, Leopoldo Puchi y Vladimir Villegas, voces civiles fuertes en el último encuentro pacifista de Miraflores, están intentando canalizar esta solución hacia lo estrictamente político, ante esta grave crisis de gobernabilidad?

Quizás todo haya sido empujado por este sector civil tanto que Maduro ha terminado invitando directamente a Henrique Capriles a que se incorpore a la Conferencia de Paz.

¿Sería posible? ¿Hasta dónde en medio de esta represión tan siniestra están dispuestos a llegar Maduro y el régimen? ¿Va a poner en libertad a todos los presos políticos, a cerrar todas las causas abiertas a los estudiantes, a renovar los poderes públicos, a tolerar las protestas pacíficas y a desarmar a sus grupos paramilitares?

¿Va a desmilitarizar esta situación?

¿Va desactivar el criterio absolutamente totalitario de irreversibilidad del régimen, y aceptar su reversibilidad democrática? ¿Después de que las cosas han cogido tan alto vuelo desde la calle y de que esa calle en estos momentos no oye a nadie? ¿Después de que el diablo se escapó del infierno (es decir: después de que López lo llamara, imaginando quizá que él podía al final conducirlo, dominarlo, y convertirse en el jefe de la oposición, para terminar luego desbordado por los demonios como aquel aprendiz de brujo?

¿Después de que ni la MUD ni Capriles pueden hacerlo y quizás ni los propios dirigentes estudiantiles de la protesta?

Demasiadas preguntas cuando atravesamos estos carnavales tan extraños.

Demasiadas.Incluso demasiadas para la dirigencia política de oposición, que deberá resolver el actual acertijo político: ¿cómo relacionarse con un gobierno cruel y sanguinario en busca de una salida incruenta, sin que se te voltee la calle?

Y una cosa más: ¿cómo, con una calle que no quiere volver atrás, evitas que todo inevitablemente se violente?

Es decir: ¿cómo pasas del “Maduro, vete ya” al “Maduro rectifica”?

El desafío es tremendo.

*

Cráteres

- Como decía alguien, el diálogo es una estructura de gobierno, no de poder, porque el poder ni se negocia ni se comparte. Y las elecciones fueron para que Chávez y Maduro después fueran gobierno, no poder. Supuestamente, se trataron de unas elecciones presidenciales democráticas, no de un golpe. De manera que cuando se llama a un supuesto diálogo en medio de las condiciones de desajuste total en las que se encuentra la conducción del Estado, decir que “Ustedes tienen que desarmar todo o no hablamos”, es una señal sospechosa del desconocimiento total del significado político (no militar, los militares no hablan de diálogo) del concepto de diálogo. Los militares ignoran la práctica del diálogo. Durante 15 años, Chávez, al menos dentro del país, jamás dialogó con nadie. Todos recibían y cumplían (más o menos) órdenes. Sólo órdenes.

- Para algunos operadores políticos que atienden actualmente al Alto Gobierno, en busca de una salida a esta crisis, el futuro es de mucho disturbio y requerirá de una estrategia muy hábil en la que el Gobierno tendría que decidir algún tipo de cambio hacia una serie de acuerdos. ¿Pero hacia dónde? ¿Hacia qué? ¿Consideran que tienen que dar entrada a los partidos políticos, ya que la estrategia insurreccional ha sido internalizada por el pueblo opositor? Y oyen al encuestador Oscar Schémel quien afirma que de todo el bloque de oposición un 20% se identifica con el “Vete ya”, que tiene digerida esa línea que influye sobre el otro 40-50 que lo apoya o actúa pasivamente. Y estiman que el uso inadecuado de la fuerza constituyó una metida de pata política. Y que o se produce una evolución política de la situación y se gana tiempo hasta llegar a las elecciones parlamentarias de 2015 o viene el modelo ucraniano. Con una estructura de mafia. Y un método opresor.

- Juzgan que a este modelo lo pueden canalizar con una alternancia electoral, como hicieron los nicaragüenses en el momento de la salida de Ortega la primera vez contra Violeta Chamorro, que pasó por el acto de construir una mayoría electoral y triunfar, que sí fue una decisión política. Una salida en la que Diosdado Cabello, que no es un político sino un militar, le pone una tranca al entendimiento, obligando a una orientación represiva.

- Es lo que se ve desde afuera. El poder real es el de las Fuerzas Armadas, que es un poder militar con una visión militar de la política. Y todo montado sobre esta crisis económica y la amenaza de colapso. Y este grupo puede cometer errores, errores de análisis (de percepción militar de la situación) y hacer uso desproporcionado de la fuerza, algo que en un cuartel pasa desapercibido, pero no en un escenario civil y desarmado. En manos políticas reales, se piensa. Y ello hubiera obligado a preguntarse si ese uso desproporcionado de la fuerza ante las protestas afectaba o no las futuras elecciones. No importa si el Gobierno está pensando en la posibilidad de gobernar sin mayoría electoral y se quiere enmarcar en una ruta militar: ¿piensa Maduro que por ese camino él podría salvar su pellejo?

- El horizonte luce lleno de presagios. De los movimientos inteligentes y claros de Gobierno y Oposición dependerá todo en este país que se asoma al abismo. Hasta el momento, el Gobierno o corrige o se desactiva: Dilma Rousseff. ante una represión excesiva, le llamó la atención a la policía de Sao Paulo. No dijo eso de “los voy a amansar”, como Maduro, creyendo que se la comía. ¿Lo de Vielma Mora? ¿Un episodio aislado, una fisura que no  llega a fractura o una muestra de que, como en los países árabes, la protesta fracciona la estructura?

- Como dice otro, en Ucrania primero saltaron la talanquera 25 diputados. Después como 150, producto de las presiones de calle. La calle se hace peligrosa cuando actúas desde el Gobierno incorrectamente. Y un acto de violencia es un reto. Ése es el desafío: un pulso en el que logras sofocar sin excesos. Es lo único inteligente. Ni Rafael Caldera podía controlar el uso desproporcionado de la fuerza cuando actuaba la fuerza militar. Hoy hay más militares. En el Táchira está presente el Alto Mando Militar y Rodríguez Torres como un mensaje simbólico. En el horizonte: la profundización de la crisis económica con la posibilidad de una crisis de Gobierno que obligue a una renuncia. Si esto no cambia…

aguilaluis_7@hotmail.com
@LuisGarciaMora

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ALEXANDER GUERRERO E., LA GUARIMBA CAMBIARIA: SICAD II

Los huevos de la serpiente y la tragedia de los dólares que se acabaron

Como en la tragedia greco-romana, los Huevos de la Serpiente de Plinio el Viejo, llevarse los huevos de la serpiente, y escapar con ellos de las serpientes madres, constituye el núcleo de la tragedia; los huevos en sus manos, después de un largo recorrido, convertidos en serpientes, describen la tragedia del individuo que rompe las reglas de la naturaleza.
En la economía es similar, disponer de un colosal ingreso de divisas, como el que resultó del alza en los precios del petróleo y el colosal endeudamiento, sin respetar las reglas del mercado, nos trae la tragedia como en la historia de Plinio, ahora con el nombre: cuando acaban los dólares. Esa tragedia se traga al gobierno, la gente en las calles, estudiantes, pueblo, piden cuentas; donde están los dólares, sabemos que tampoco vendrán en el SICAD, si no hay dólares, simplemente no hay dólares, el horrendo derroche y en consecuencia déficit fiscal nos tiene al borde la hiperinflación y la escasez.
1.      La otra maxdevaluación
Porque guarimba ? Porque el gobierno sin dólares ahora quiere registrar cuentas, bolsillos, carteras, tarjetas, bonos, otros activos del sector privado, los suyos y los míos amigo lector y para eso el panal de miel, el SICAD II donde abriendo una cuenta en dólares un banco el BCV le dará más bolívares que el SICAD I, le fijara anticipadamente cuantos, la guarimba cambiaria tiene ya cinco precios por un dólar, tres tipos de cambio, un arbitraje y un marcador oficial. El SICAD  que todos llaman “dos” en realidad vino para sustituir el SICAD I, porque Ud. amigo lector comprenderá que así como SICAD I sustituyo a CADIVI, así ocurrirá con el SICAD II que sustituirá el “uno”, PDVSA, BCV preferirían vender el repele de dólares que les queda para extraer la mayor cantidad de bolívares.
El SICAD 2 es algo que podemos explicar de una manera muy sencilla en estos términos. Señores del sector privado, se nos acabaron los petrodólares, los gastamos por desobedecer las reglas de la economía; por ello traigan sus dólares si quien bolívares para sus operaciones en el mercado local. Sabemos que tenemos 15 años dándole palo, que los hemos expropiado, arruinado, descapitalizado, Uds. saben ese es el socialismo, debieron haberlo puesto en sus agendas”. Pero hoy, no habiendo petrodólares, el pueblo necesita sus divisas.
 El sistema para adquirir dólares, el dólar SICAD II
Desde luego que esa propuesta del gobierno es lógica, si y solo si el control de cambio es desmantelado. Pero si mantienen el control de cambio, el precio del dólar no remunera el “dólar real” apareado del “bolívar real”.  Pero que es un bolívar real frente a un dólar real? O mejor dicho, cuantos bolívares reales compra un dólar “real”? Explicamos abajo, mientras dibujemos la enorme distorsión cambiaria y el precio del dólar y sus perversos efectos que los venezolanos estamos pagando con la hiperinflación y la escasez.
Con el SICAD II, tendremos tres -más uno- mercados donde preguntar si venden divisas. CADIVI, un primer mercado donde aún compran los privilegiados, es la tasa de cambio oficial, la que define las cuentas nacionales en moneda de poder de compra, digamos en dólares. El segundo mercado, SICAD I donde el gobierno asigna algunos poquitos dólares en algo que llaman subastas digitales; regularmente esas subastas las suspenden, se asignan dólares, los cuales tardan hasta semanas para ser transferidos, es un sistema algo irregular, se cambian bolívares por dólares, el BCV publica el precio. Por la opacidad del sistema de asignación no es transparente, podemos sin embargo concluir que las operaciones en el SICAD I son cambiarias. Este mercado será abandonado por el gobierno en semanas. Todos irán al SICAD II.
El tercer sistema, acaba de ser decretado y junto a él la reforma de la Ley de Ilícitos Cambiarios, la cual en teoría, permitirá la venta de divisas en condiciones de arbitraje, pero bajo una fuerte regulación en cuanto a las reglas y a precios preestablecidos tanto por el BCV como CENCOEX. Allí se realizarían según el anunciado una especie de mercado permuta y otras operaciones similares a las del paralelo, aunque bajo el dominio de los operadores cambiarios, bancos públicos. Operaria con cuentas en divisas establecidas en el BCV vía banca pública y privada. Las transacciones y la adquisición de dólares serian cambiarias y no cambiarias, arbitradas por los swaps. El SICAD 2 también operaria bajo el típico opacidad del gobierno. En este mercado el gobierno obligaría al sector privado a entrar. La Ley de Precios Justos se encargara del resto.
El dólar paralelo y el dólar implícito
Hay un cuarto sistema para adquirir dólares, las operaciones en el paralelo, mencionadas negras sin razón de derechos sino por error de los legisladores del gobierno, que no sabiendo que realmente eran, declararon como ilícitos cambiarios, a supuestos “delitos” como cambiarios. Este mercado alterno, sería el único mercado no restringido capaz de aceptar transacciones todo riesgo, pero cubriendo los elevados costos del riesgo Venezuela. Por cierto que la reforma de la Ley de Ilícitos Cambiarios redime de castigo a las casas de bolsas vandalizadas por el gobierno en Mayo 2010. Los “radicales” en el gobierno estarían de pesame.
Los mercados utilizan otro indicador, uno que llamaremos el “dólar teórico” matemático, aunque económicamente plausible, reflejaría cuantos bolívares por un dólar en reservas respalda los bolívares en circulación. Y ello se obtiene al dividir la liquidez monetaria (M2) por el volumen de reservas, algo en mengua. Allí los precios estarían en 62Bs/$ y todo indica que este se disparara porque el déficit fiscal, que el gobierno crea, es la ilusión monetaria de los pobres y que viven del gasto público.
    2.  Donde ir a comprar dólares, entonces?
Así tenemos tasas de cambios, arbitrajes diversos, sin embargo, todo ello  enmarcado en una anómala situación derivada de un gobierno que declara su monopolio sobre los dólares que alimentan las reservas internacionales, los petrodólares, los únicos que permite el control de cambio: los controles de precios y de cambio!. La realidad actual de esos controles es una sola, la renta petrolera, aquella diferencia entre costos de producirla y el valor de las exportaciones ha sido envilecida a tales extremos que el flujo de caja de la empresa dominante del negocio petrolero en Venezuela es negativo, acumulando pasivos con proveedores, contratistas, asociados en las empresas mixtas, lo cual se agrega a los acreedores de una colosal deuda que supera los 45 mil millones en bonos documentados.
Que tiene que ver PDVSA y la renta petrolera?
Ese flujo de caja negativo explica la escasez de dólares, proveniente de una colosal crisis de balanza de pagos y que vemos en el agotamiento de las reservas internacionales, crisis esta que es el anverso de otra crisis mayor donde se originan todos los males de esta economía, el déficit fiscal que estimamos entre 24 y 28% en términos del PIB. Quiere decir, que agregado a la deuda que con el fisco tiene PDVSA en términos de impuestos, el inmenso pasivo de PDVSA aun no genera renta para cumplir sus obligaciones fiscales, las cuales se cubren por vía de un by pass monetario contenido en la deuda que PDVSA tiene con el BCV, y la cual sabemos, licua y no pagara. Esa astringente situación financiera y monetaria en flujos o activos en moneda dura,  generada por  la descapitalización de PDVSA, por derroche fiscal, corrupción, financiando una sociedad del servilismo, y una grotesca y mal administrada asignación de recursos fiscales, ha puesto un enorme peso muerto sobre la economía del sector privado y extendido bajo un criterio de igualdad de ingresos y salarios, una demoledor proceso de descapitalización del capital humano, en un veloz camino hacia niveles inéditos de pobreza.
Sin dólares y muchos bolívares: la hiperinflación
La hiperinflación no es cualquier cosa, si no hay dólares y muchos bolívares el déficit explotara y los precios también. Así en medio de escasez de moneda dura, la presión hiperinflacionaria es indetenible, el gobierno pretende restringir ganancias y precios, ignorando, o en agenda que por ese camino lo que genera son más restricciones en la oferta que se agregan a la presión inflacionaria que viene del déficit fiscal. En medio de esa costosa y cruda realidad el gobierno juega con el mercado del dólar, como un equilibrista de circo tira al aire cinco pines, a los cuales les va dando vuelta de mano en mano, eso hace con CADIVI, SICAD I, SICAD II, inversionistas petroleros, BCV, FONDEN,  y otros artilugios de birlibirloque para que la gente,  compre esperanzas.
   3.  Entre permuta y tasa de cambio no Es cierta la flexibilización
Estamos oyendo desde Enero 2013, permuta, subastas, reforma en la ley ilícitos cambiarios, y apenas hemos conocidas unas asignaciones digitales – a dedo- de dólares que son depositados con dos meses de retardo, y que releva que en esas subastas lo que estamos presenciando es simplemente un reciclamiento de los mismos dólares. Mientras tanto el país está paralizado, entre acto y acto el aprendiz de brujo encargado de birlibirloque anuncia que llegó el SICAD II.
Y nos preguntamos, será es acaso ciento que la gente traerá sus dólares y los venderá a un precio prefijado por el BCV? Y que su incentivo será entrar por el SICAD II y salir por el SICAD I, una especie de circunvalación o centrifuga cambiaria? Y como habrá permuta si no hay gobierno que pueda darle liquidez a los canjes, como ocurría con el SITME y Fonden, además de la restricciones financieras que hay en el mercado derivadas del enorme riesgo de PDVSA y el fisco?
Cuáles son los chances de compra venta de dólares y canje de títulos entonces? Solo hay bonos públicos en dólares, muchas empresas, particularmente las petroleras, acreedores, contratistas y socios de PDVSA no pueden adquirir bonos venezolanos considerados junk en el mercado internacional, dado el enorme riesgo que muestran,  para hacer swap con bonos en bolívares y entrar/salir  en el mercado (SICAD) vía permita, sus reguladores y casas matrices no lo permiten.
La regulación más importante no desaparece: el control del precio y volúmenes
El segundo punto son divisas en efectivo, transferencias hacia Venezuela a sus cuentas en divisas de esas empresas en la banca pública/privada. Habría que ver los flujos netos, de esas empresas. Las cuentas por pagar de PDVSA son de montos considerables, y sabemos el stress financiero de PDVSA que ha producida esta crónica escasez de divisas.
En consecuencia las metas financieras de PDVSA con el mercado de divisas –según Ramirez de 42 mil millones de dólares- no se podrán cumplir, con lo cual el SICAD tendría dificultades para nutrir el mercado de divisas. El déficit de esas divisas podría alcanzar los 20 mil millones de dólares y con ello las importaciones caerían a niveles de los 28 ml millones de dólares. La contracción económica del ano, muy severa por razones para todos conocidas, tampoco ayudara en reducir el enorme déficit en balanza de pagos. 

Alexander Guerrero
alexguerreroe@hotmail.com
@AlexGuerreroE

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ALEJANDRO A. TAGLIAVINI, ¿ESCLAVOS DE MADURO?

No es verdad que la autoridad deba ser coactiva para ser tal. Por tanto, una sociedad bien ordenada puede existir perfectamente sin ella.
Según el 'presidente' de Venezuela, la democracia está "saliendo fortalecida" del intento de "golpe de Estado suave". Para la propaganda chavista, el llamado 'golpe blando' es una estrategia de "acción no violenta" ideada por el estadounidense Gene Sharp quién habría asegurado que "en los gobiernos, si el sujeto no obedece, los líderes no tienen poder… (así se los derroca) sin tener que recurrir a las armas convencionales". 
A ver, no creo que nadie quiera derrocar a nadie, pero por supuesto que cada persona tiene el derecho a no obedecer y esto sí que significa que el Gobierno pierde autoridad, o ¿acaso son esclavos y tienen que acatar invariablemente lo que el Gobierno decida?
Inmoral es, por definición, lo que va en contra de las leyes de la naturaleza que son las que desarrollan la vida. Así, es inmoral la violencia por cuanto precisamente, dice la filosofía aristotélico-tomista, es lo que desvía el curso natural de los acontecimientos. Ahora, 'ilegal' sería el incumplir las leyes forzadas por los gobiernos. Pero ¿quién determina qué es 'legal'? Un 'gobierno' supuestamente elegido 'democráticamente' dentro de 'un sistema constitucional'.
Pero, si una persona –considerando que toda violencia es perjudicial– no quiere cumplir esas 'leyes', le replicarán que lo forzarán según manda la 'Constitución'. Y si argumenta que no adhiere a esa 'Carta Magna' le dirán que está obligado a hacerlo en función de una verdadera fábula: un supuesto 'pacto preexistente' según el cual los 'padres de la patria' habrían comprometido a todos los futuros nacidos, en ese territorio, al acatamiento de semejante Constitución que otorga, de hecho, al Estado el monopolio de la violencia de modo que pueda ejercer esta supuesta autoridad.
Para empezar, no es verdad que la autoridad deba ser coactiva para ser tal. Por tanto, una sociedad bien ordenada puede existir perfectamente sin ella. Y aunque no fuera así, esta fábula es altamente inmoral por cuanto ningún antepasado puede comprometer a sus herederos de esta manera. Y, por cierto, las sociedades pueden vivir -y mucho mejor– sin semejante engaño. Entonces si uno argumenta que nació en determinado territorio pero no acepta semejante pacto, sencillamente no lo escucharán y le impondrán ese monopolio de la violencia, dicho crudamente, es un esclavo de las oligarquías reinantes.

Luego sucede algo natural, este monopolio impone leyes coactivas creando tensiones que pueden llegar a conflictos sociales de todo tipo. Son estas tensiones lo que ha producido el natural hartazgo entre los venezolanos que han reaccionado pacíficamente. Dice el periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, radicado en Argentina, que Venezuela "es el país más democrático de América Latina… la democracia (sirve para) elegir nuestra forma de gobierno… Venezuela eligió su gobierno, esperen su turno", aconsejó a la oposición venezolana.
O sea, que si esta oligarquía gana unas elecciones, según esta tesis, tiene derecho a imponer violentamente (utilizando su monopolio) lo que le venga en gana. Tiene derecho a ser inmoral con tal de que sea 'democrático'. Para que no quede duda, el gobernador militar arengó: "Unidades de Batalla Hugo Chávez, a prepararse para el contraataque fulminante", mientras que el presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo aseguró que "esta es… una guerra permanente… (y) nosotros somos mayoría".

Alejandro A. Tagliavini
alextagliavini@gmail.com
@alextagliavini

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

LUIS VICENTE LEÓN ¿ES POPULAR LA RADICALIZACIÓN?

A un año de la muerte de Chávez, la economía está crítica y el entorno es muy negativo
Se cumple un año de la muerte de Chávez y uno se pregunta: ¿qué ha cambiado? Para responderla me remito a una expresión que logró uno de los pocos consensos que recuerdo entre chavismo y oposición: "Maduro no es Chávez". Capriles lo usó para atacarlo y el propio Maduro para explicar porque se esfumaron los 20 puntos de ventaja con los que comenzó la campaña en pleno velorio y que culminó con una diferencia que Chávez hubiera llamado pírrica.

En realidad ambos tenían razón. No hay nada malo en ser distinto, pero cuando intentas imitar, las diferencias que resaltan son las negativas. El carisma de Maduro es inferior. Su control interno más difícil y su volátil popularidad genera dos problemas: 1) menor margen de maniobra para pedir a la población sacrificios y 2) una mayor dependencia militar.

Maduro recibió de Chávez una economía resentida. Es injusto decir que la crisis es solo su responsabilidad. Pero sin suficiente conexión para pedir a la población que postergue gratificaciones, su capacidad para tomar decisiones difíciles (pero indispensables) es mínima y el Gobierno se congeló meses en discusiones que lo llevaron a una pasmosa inacción. El resultado fue más crisis, reflejada en inflación, desabastecimiento y matraca de sobrevaluación.

Cuando esto se le viene encima en pérdida de popularidad, Maduro reacciona con el Dakazo, que le ayuda a enviar mensajes de autoridad, acompañamiento, creación de culpables externos, control de la Fuerza Armada y concentración de poder. La medida es desastrosa en términos económicos y acentúa precisamente el control y el intervencionismo que causaba (y causa) la crisis, pero le permite subir 12 puntos de popularidad, ganar las elecciones municipales y tener una corta luna de miel.

La crisis, sin embargo, continúa su curso sin haber sido atacada en sus causas y las esperanzas se diluyen, precisamente cuando la gente está hipersensible y algunos grupos opositores más radicales intentan tomar ventaja de la genuina rabia y frustración de mucha gente ante la evidente incapacidad y abuso del Gobierno. Las legítimas protestas estudiantiles, le permiten a algunos terceros montarse en la ola y crear un momentum de convulsión política que, en su hipótesis, haría que el régimen tambaleara y se produjeran los estímulos para el cambio definitivo, reflejado en la expresión: "la salida". 

El resultado no ha sido el previsto ahí. El país se convulsionó, pero cruzó rápidamente la frontera de la violencia, estimulado por la participación de los impresentables colectivos armados y la brutal represión oficial. Lo que debió ser una protesta pacífica, basada en los problemas que efectivamente viven las grandes mayorías, se convirtió en muertos, guarimbas, saqueos y destrucción de propiedad ejecutada por quienes protestan. La mayoría de los venezolanos, que aprueban el derecho a protestar y la legitimidad de esa protesta, evalúan en negativo el resultado, pues lo relacionan con la violencia que rechazan, y termina generando un efecto boomerang sobre toda la oposición, a quien ahora se le dificulta tomar ventaja de la crisis.

A un año de la muerte de Chávez, la economía está crítica y el entorno es muy negativo. Como dijo Jorge Roig: "el país está mal", yo diría muy mal. Pero la oposición también está más fraccionada y la lucha de egos de sus líderes pone en peligro su capacidad de acción racional. Incluso los moderados están presionados por la desesperación de quienes no aguantan más y algunos quedan presos de los presos.

Las guarimbas son un flashback que nos remite a épocas de mal recuerdo.

Y a uno le provoca resumir todo en un dramático grito a la oposición: "qué hay de nuevo, viejo".

Luis Vicente Leon
luisvicenteleon@gmail.com
@luisvicenteleon

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ARGELIA RÍOS "LO QUE VIENE"

Todo está mutando. Después de esta sacudida, nada volverá a ser lo que era. Las protestas originaron un quiebre. En este instante, la revolución y la MUD encaran a un país que tiende a empujar, a cada uno de los polos, hacia un replanteamiento del manejo del conflicto interno.

Dos hechos narran el nuevo estado de cosas. Por una parte, el enfriamiento de los apoyos populares del gobierno -que no tienen el frenetismo del pasado-, y por la otra, la honda aprehensión que ha anidado en un amplio segmento del país opositor, respecto de las rutas que hasta ahora se le han planteado. La novedad salta a la vista: una evidente indocilidad está interpelando a las dirigencias de ambos campos, exigiéndoles abandonar sus respectivas zonas de confort.

La indiferencia del país bolivariano ante lo que Maduro ha denunciado como un "golpe de Estado", se ubica en el escepticismo que el chavismo de a pie posee hoy frente a los burocratizados conductores de la revolución. La otra cara de la moneda no es tan distinta: el repertorio argumental del elenco opositor también está sufriendo su propio desgaste, lo que ha implicado alteraciones en la acogida de sus mandos.

Tal vez es temprano para hablar de una crisis terminal de representatividad, pero es indiscutible que ninguno de los auditorios se siente por entero complacido con sus líderes. El recelo del chavismo ante la hiperpolítica revolucionaria -que los relega del listado de prioridades-, marcha a la par de los recelos del país opositor que se ha lanzado a las calles. Las dos masas se hallan insatisfechas y contrariadas.

Mientras una apreciable fracción del pueblo revolucionario descree de las competencias de Maduro y Diosdado, otra del campo democrático ha dejado de creer en aquello que la mantenía esperanzada. La ruta electoral, la acumulación de fuerzas, la necesidad de una "oferta superior", hoy representan verdades quebrantadas por la certeza, amplia y creciente -incluso entre los chavistas- de que el gobierno jamás cederá posiciones de poder por vías pacíficas y civilizadas.

Detrás de esas cortinas está la respuesta a la pregunta que todos se hacen por estos días. "Lo que viene" dependerá de los canales que los dos grupos de escépticos adopten para intentar redimirse. En ambos prima el descontento por los "paños calientes". Por mucho tiempo podrían simplemente rumiar juntos sus malestares. Pero no sería absurdo que, sin proponérselo, terminen amalgamados, coincidiendo en un cortante "que se vayan todos". 

En ese caso, producto de la frustración, estaríamos ante una muy inesperada forma de reencuentro entre los venezolanos y una inevitable profundización de la crisis... La pelota rebota sin control sobre las canchas de la política, donde acecha la antipolítica.

Argelia.rios@gmail.com
@Argeliarios

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

lunes, 3 de marzo de 2014

CARLOS BLANCO, "LA NO VIOLENCIA ES EFECTIVA Y NO ESTÁ DESPOJADA DE COMBATIVIDAD", TIEMPO DE PALABRA

MADURO CONTRA EL PAÍS
La revuelta civil que recorre el país es la cosecha de un régimen que ya no puede más. La verdadera guerra es la que Maduro y sus camaradas les han declarado a los venezolanos. Las acrobacias de la Comisión de Paz son, como todo lo que han hecho, fraudes a la fe pública, maniobras para obtener la prolongación de un mandato ilegítimo que huele a fermentación y a final.
Nadie previó que la represión en contra de los jóvenes, la persecución a Leopoldo López, los ataques innobles y brutales en contra de María Corina Machado, las amenazas abiertas o veladas a Antonio Ledezma, los insultos a Capriles proferidos con la reconocida bestialidad del Pedro Estrada del oficialismo, la represión homicida con su saldo de asesinados, torturados, enjuiciados, perseguidos y encarcelados, iba a descorrer el velo de un tinglado en lo que parece crepúsculo inexorable.
No es una explosión circunstancial. Es el desplazamiento de las capas tectónicas de la sociedad que han permitido la emergencia del descontento largamente acumulado. Son lustros de vejaciones, de insultos, de amputaciones progresivas de la libertad y la democracia, que dieron paso al manejo demencial de la economía ahora sometida a la ruina masiva que cultivó Chávez pero que ha alcanzado su clímax en esta hora melancólica y solitaria de Nicolás Maduro.
La escasez, el crimen desatado, los precios de vértigo, la discriminación laboral por razones miserables, el silencio al que obliga la imposibilidad de expresar disidencias, fueron ingredientes de una mezcla que alcanzó su punto y que se desencadenó como diluvio en la calle encabritada.
Nadie sabe lo que va a pasar, pero la calle busca la salida a la tragedia y no parece resignada a no encontrarla.
ERROR DE CÁLCULO.
La fórmula de los déspotas, patentada por los Castro en Cuba, es sencilla y mortal: no deje que el descontento nazca; mátelo en su etapa fetal; asfíxielo apenas sienta sus latidos de criatura peligrosa; de no hacerlo, crecerá indómito. 
El régimen de Chávez lo hizo; no siempre salió victorioso, pero fue cada vez más implacable en su objetivo. Tuvo la fuerza y el liderazgo para lograrlo, aunque por allí se encuentran varias jornadas gloriosas que habrá que rescatar de la infamia. Pero Maduro no pudo. La herencia del finado fue despilfarrada en pocos meses; el ahijado botarate actuó como si pudiera sustraerse a las fuerzas que había desatado su padrino y creyó que su voluntad podía modelar la historia a su antojo.
Cuando Maduro intentó moverse unos centímetros de las brujerías de Jorge Giordani y se levantaron las voces alarmadas porque no se estarían siguiendo las orientaciones del líder muerto, el sucesor se paralizó. En el instante en el cual renunció a la radioterapia indispensable, el mal se multiplicó exponencialmente. La ruina llegó a cada hogar y se instaló en las alacenas vacías, y en las ausencias que provoca el espanto del crimen cotidiano. Allí los ciudadanos dejaron de ser rojos, azules o blancos, para ser furia contenida en estado líquido. Bastaba que se fueran uno o dos puntos de la sutura mal hecha para que se desparramaran, en la mitad de la calle, las vísceras de un régimen podrido.
¿Podrá la represión inmisericorde contener la explosión del descontento? Nadie puede saberlo. Lo que sí se sabe es que hasta el momento de escribir estas líneas, con inteligencia, heroísmo y determinación, la sociedad protesta. No es sólo "el Este" de Caracas o los ciudadanos de las urbanizaciones de clase media alta de las ciudades, sino masas populares que sabiamente evaden la represión de los grupos paramilitares, incorporados a manifestaciones en espacios en los que no puedan ser agredidos con facilidad (sin dejar de notar que ya en zonas populares se ha dado un paso significativo al desafiar de manera abierta la represión de los grupos de terror).
Claro que ha habido excesos en algunos espacios de la protesta que, en muchos casos tienden a ser corregidos en la medida en que se ha tomado conciencia que la no violencia es efectiva y no está despojada de combatividad, claridad de objetivos, firmeza, y disposición a mantener la unidad y ganar a los temerosos. Pero ninguno de los errores de la lucha de la calle es comparable a los asesinatos, atropellos y torturas cometidos por los desenfrenados del Sebin, por los sádicos que golpean con sus cascos a ciudadanos indefensos o los motocamaradas que esparcen el terror. En estos días de ira no se ha visto ni se verá un demócrata con un arma de fuego.
Así son los procesos sociales reales. Nadie los controla o aprisiona en su puño, son ariscos y en la calle consiguen su ritmo, sentido y medida. Aquella ilusión de un estado mayor que modula las multitudes es quimera de comisario soviético.
PAZ ROJA: O DIALOGAS O TE DISPARO.
Ése y no otro es el sentido de la paz que posee un régimen que comenzó con sangre y quiere terminar con sangre. Ocurre como con otras palabras a las que quieren usar como hoja de parra para esconder su verdadera naturaleza: acusan a la oposición de golpista cuando los únicos golpistas contemporáneos están en el gobierno; hablan de avances económicos cuando la ruina toma posesión del país; hablan de amor a los pobres mientras la nueva clase boliburguesa se enriquece y, por supuesto, pregonan la paz mientras disparan.
Ese diálogo, montado como un pésimo teatro en lo que parece una nueva fase de la decadencia roja, sólo tiene el propósito de llenar de música celestial los mismos territorios en los que ejercen sus efectos tóxicos las lacrimógenas, se oyen los disparos de la revolución y los llantos por los caídos.
Si este harapo de gobierno que todavía existe quisiera diálogo en serio, aceptaría el petitorio del movimiento democrático y se sentaría, en terreno neutral, a discutir con los dirigentes juveniles, así como con los representantes de la dirección opositora; dejaría de inventar "opositores" a su medida para remedos de diálogo.
La idea de separar el diálogo económico del político es vana esperanza; mientras no haya democracia, así ganen mucho, los empresarios estarán sujetos no a las reglas del mercado, sino a las del déspota y en cualquier golpe de luna el acuerdo de hoy será castigo de mañana. Nunca hay que perder de vista que Maduro intenta comprar legitimidad -que los empresarios le digan algo que ansía oír, que es legítimo-, así como tiempo y estabilidad. Ningún sector tiene el derecho y menos aún, la posibilidad, de otorgar estas credenciales en la convulsionada Venezuela de hoy.
No sé si Nicolás Maduro contempla su salida en medio del abandono que lo circunda. Es posible que se pregunte una y otra vez si la herencia con la que se engolosinó no ha sido más que un regalo envenenado que así como le permitió un breve goce lujurioso del poder, ahora le promete la eternidad de la derrota.
www.tiempodepalabra.com
Twitter @carlosblancog

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ¿CRISIS DE CONFIANZA? PIDO LA PALABRA, VENTANA DE PAPEL,

Mientras que las desavenencias políticas sigan apostando a soluciones desde la perspectiva de cada quien, las razones conducentes al inminente arreglo serán en vano  pues cada actor político defenderá a plenitud su postura.

¿CRISIS DE CONFIANZA?

En política, luce difícil pensar en la confianza como una cualidad. Más, pareciera ser la excepción de aquella regla ante la cual dos factores de la política, actúan según las disposiciones que mejor consideran en un todo al margen de lo que el contrincante pueda sugerir. Esto deja ver la distancia que existe entre actores políticos con ideología propia. Es decir, la desconfianza se interpone como condición que regula todo acercamiento entre posiciones políticas. Y en verdad, así si infiere luego de escuchar decir que “la política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra se muere una vez” (W. Churchill). Mientras que en política, la insidia es capaz de aniquilar al contrario tantas veces como la saña lo permita. Entonces no es fácil pensar en afinidad entre la política y la moral. Sobre todo, cuando las realidades se debaten por razones que incitan a defender lo propio por encima de intereses  ajenos. Y ante la necesidad de defenderse, el ataque se convierte en la forma más inmediata de tomar las mejores ventajas de la situación. Por eso en política, todo o casi todo se vale a la hora de perpetuar o persistir ante las ideas que más convengan ante la coyuntura.
 
La denominada Conferencia Nacional por la Paz, ha sido una significativa muestra de lo que acontece en el marco de una profunda crisis de confianza. Desconfianza ésta que se traduce en  la negación ante la posibilidad de permitir que otro sea quien trace el camino hacia el futuro. En el fragor de tan convulsionada realidad, opera la inseguridad desde la cual la incertidumbre se exhibe desmesurada y es cuando violenta toda situación que pueda aproximarse por defecto o por exceso a determinar condiciones por las que habrían de regirse procesos sociales, políticos o económicos. Tal es el caso de Venezuela.

Los problemas de desabastecimiento, inflación, agitación social, desempleo, inseguridad física, virulencia política, aparte de las dificultades que ha confrontado una economía al borde del riesgo fiscal o de la quiebra en sus niveles de reserva y productividad, o de la marginalidad social, la ocupación irracional del espacio y de la degradación del ambiente, configuran un cuadro de angustia generalizada a partir del cual se acució el descontento popular cuya vía de expresión invocó las crudas reacciones sociales y políticas vividas des-de los inicios de otro febrero aciago. Tan aciago como el Febrero de 1992, o el que correspondió a 1989.

Esta situación, a su vez, arrastra una indiscutible incapacidad de la sociedad de establecer la mejor estrategia capaz de resolver los problemas que más acosan la calidad de vida del ciudadano. Y esto sólo puede alcanzarse a través de la conjugación entre los agentes representativos del gobierno, de la educación y de las organizaciones asociadas al devenir social y económico. Para esto, es fundamental, activar mecanismos que funcionen como correlato y contraste del poder a fin de influir en la motivación del conjunto para ajustar las condiciones a las propuestas analizadas con base en las necesidades aducidas y demostradas. Pero para lograr tan importante objetivo, deben reconocerse los problemas que limitan la movilidad de la sociedad en términos de su desarrollo. Sin embargo, esto no es de fácil consecución pues pasa por acudir a la figura del árbitro. De un árbitro a quien pueda delegarse la última palabra mediante la cual sea posible asentir los procesos que han de requerirse a continuación de las decisiones a tomarse por parte de quienes tienen la responsabilidad de darle forma a la gran política. Mientras que las desavenencias políticas sigan apostando a soluciones desde la perspectiva de cada quien, a desdén de una institución que, en su propósito tenga a bien arbitrar equilibrada y justicieramente los problemas suscitados, las razones conducentes al inminente arreglo serán en vano pues cada actor político defenderá a plenitud su postura. En otras palabras, esta situación representa el vivo testimonio de lo que apesadumbra y desvergonzadamente constituye una abismal y terrible crisis de confianza.

VENTANA DE PAPEL

¿CUÁL PAZ?

Mucho se ha hablado de paz. No sólo como resultado de la situación de miedo que vive el régimen luego de comprender el tamaño de equivocación que cometió en medio de un proceso electoral que asumió sin la debida legitimidad. Igualmente, a consecuencia de la retahíla de decisiones que condujeron a vivir más problemas que soluciones. Desde entonces, el término “Paz” ha servido para engrosar páginas de declaraciones gubernamentales sin la argumentación necesaria para validar los propósitos aludidos a nivel de discurso.

Asimismo, ha sido utilizado para animar actitudes políticas que tienden a confundirse con meras iniciativas de Sosiego. Pero que en el fondo de todo, se solapan intenciones con tentaciones, preocupaciones con ocupaciones, lo cual redunda en perjuicio del clima de armonía que merece la sociedad venezolana toda vez que su historia de lucha reivindicativa habla de los derechos y libertades que con esfuerzo alcanzó. Sin embargo, el concepto de “Paz” se ha visto manoseado al extremo que pareciera haber sido estropeado de tanto maltrato por la manipulación recibida. Actualmente, el régimen lo esgrime como bandera para darle el color “blanco” a situaciones que se tiñeron de “rojo-sangre y negro-violencia” sin terminar de entender que sus métodos no funcionan para matizar realidades que se tornaron difusas y resbaladizas en contra del equilibrio a partir del cual es posible lograr realidades colmadas de tolerancia, solidaridad y respeto.

No hay duda de que el país cayó en un trance político que ha trastornado el sentido de ecuanimidad que debe dominar sobre la faz de una nación como la venezolana, dado el desarrollo social alcanzado aunque con sumo valor. Las recientes circunstancias vividas, han abonado el terreno para desgastar el significado de “Paz“. Pues no es razonable que la paz se utilice para formalizar una gestión de gobierno que escasamente alcance a una minoría. Mientras que el resto de la población se encuentre sometido al escarnio por causa  de la perversa polarización a la que animó el régimen por aquello de “divide y vencerás”.

Así que ante la necesidad mal calculada y peor observada por parte de un régimen indolente y corrupto, se ha tenido la necesidad de mitigar en lo posible el desbarajuste y anacronismo que su mismo anarquía y desgobierno ha causado. Entonces, el régimen ha hablado de paz. Pero de ¿cuál paz?

A FALTA DE PRENSA IMPRESA…….


La difusión de los hechos noticiosos, es un derecho de razón universal. La misma Constitución de la República lo declara como principio, cuando describe que “toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura (…)así como a la réplica y rectificación cuando se vea afectada directamente por informaciones inexactas o agraviantes” (Art. 58). Sin embargo, el régimen ha creído que resguardar la información que evidencia las dificultades sostenidas para adelantar su gestión gubernamental, se convierte en una amenaza para su estabilidad en el poder. Tan absurdo temor ha hecho que se tome la irracional y antidemocrática decisión de anular o evitar el derecho a que el venezolano se informe. Aún peor, a amordazar el derecho que tiene todo ser humano a expresar libremente sus pensamientos, ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecerse censura. Así lo expone la Norma Suprema en el artículo 57. Pero, ni modo.

El régimen hace caso omiso de ello incumpliendo la letra constitucional. A pesar de vociferar que es respetuoso del orden jurídico venezolano. ¡Crasa mentira! Lo disimula groseramente. Por consiguiente, conmina, amenaza mediante insolencia, populachos armados y apoyados. Pero sobre todo, con controles legalizados de Conatel aunque irrespetuosos de los preceptos invocados por la Constitución. Al final de tan patética realidad, los medios que sobreviven tienden a asumir mecanismos de autocensura, reducir al máximo sus tirajes o simplemente callar ante la opresión cruda y abierta del fascismo oficial. Surge la interrogante: ¿Qué le queda al venezolano, a pesar del continuo bloqueo de medios de prensa?

Apelar a los contenidos multimedia. Es decir, a los nuevos medios puestos a disposición por las nuevas tecnologías de comunicación e información. O sea, la Internet a través de sus diversas aplicaciones. El reto ahora es enfrentar el obstáculo, aprender a sortearlo y continuar adelante. Así que como dice el adagio popular: a falta de pan, buenas son las tortas. Acá habrá que decir que a falta de prensa impresa, buenas son las redes sociales. O mejor, imprescindibles.

“Mientras la política siga ejerciéndose con base en intenciones egoístas, los procesos de conducción social se verán cada vez más azotados pues los valores que deben primarlos estarán confinados por la perceptible mano de la intolerancia. Y por supuesto, de la desconfianza”. AJMonagas

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, VERDAD, JUSTICIA Y LIBERTAD, DESDE EL PUENTE

El alto gobierno es el único responsable de la dramática situación del país. Responsabilidad exclusiva y excluyente. No puede desviarse hacia el movimiento estudiantil universitario, ejemplo de tenacidad, coraje y claridad en los objetivos que se han trazado. Los estudiantes de 2014 son siendo ejemplares herederos de distintas generaciones que los han antecedido en las luchas por la libertad. 1814 y en el siglo XX las del 28, del 38 y del 58. Han logrado arrebatar la careta al régimen, hoy desnudo en medio de una incompetencia y torpeza mayor que la de cualquier otro en el pasado. Se desmorona. 
Para mantenerse apelan a la represión. Violencia física e institucional. Uso desproporcionado de las armas, de la Guardia Nacional en cualquiera de sus acepciones de este tiempo y, lo que es tanto o más grave, la apelación a los llamados colectivos, suerte de paramilitares, uniformados o no, bajo la dirección del oficialismo y a su servicio. Cobardes asesinos.
Son falsos los cantos a la paz, de viva voz o mediante mil millonarias campañas de radio y televisión. Golpistas probados y confesos acusando de golpistas a quienes no tienen ni armas, ni acceso a quienes sí las tienen. Recuerdo aquellos discursos del difunto, hablando de su revolución armada y el llamado a todos los ciudadanos a aprender su uso, a convertirse en milicianos y a recibir entrenamiento paramilitar en los sectores laborales y estudiantiles.
La Nación exige la renuncia de Maduro. La oposición no está negada a buscar salidas. Pero no acepta la paz de los sepulcros, ni de los calabozos. Entre otras cosas exigimos la libertad de todos los presos políticos y el regreso de los exilados. Insólito que el general Baduel y Leopoldo López estén aislados, sin visitas, encerrados en “tigritos” reservados para criminales irredentos. Cualquier salida debe tener como objetivo la verdad y la justicia. Sin ellas no habrá paz estable ni respeto.
oalvarezpaz@gmail.com  
@osalpaz

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

LUIS DANIEL ÁLVAREZ V., CARNAVALES DE REPRESIÓN

Existe una idea, cuya veracidad es cuestionada, que señala que al momento en que Roma se incendiaba, el emperador Nerón tocaba la lira. Aunque no hay certeza de que eso ocurriese, lo que quiere transmitirse es la noción de que mientras una sociedad sucumbe a la maldad, algunos mandatarios esbozan un espíritu dicharachero.
Los regímenes autoritarios tienden a ser por naturaleza extravagantes y no pierden ocasión de evidenciar la suntuosidad de sus obras. El carnaval es tradicionalmente uno de los episodios predilectos para transmitir una sensación de tranquilidad y disfrute, aunque las condiciones sociales empeoren aceleradamente.
Resulta cruel que mientras el Gobierno reitera que el carnaval es una fiesta que debe vivirse a plenitud, miles de ciudadanos sufren torturas, otros están sometidos a discrecionales procesos judiciales e incluso algunos están desaparecidos o han muerto, no teniendo sus familiares una prensa libre a la cual pedir que divulguen una fotografía.
No es de extrañar el uso recurrente de empleados públicos y de recursos del Estado para impulsar el macabro carnaval, so riesgo que quien manifieste alguna objeción terminará siendo tildado como colaborador de uno de los partidos de la oposición, pudiendo incluso ser detenido bajo el señalamiento de traición a la patria o cualquier otro delito.
Cual Nerón, Pérez Jiménez reprimía de forma perversa y mientras las comparsas eran secundadas por papelillo y caramelos, el tenebroso aparato de seguridad del Gobierno mancillaba la dignidad humana y castigaba a quien pensara distinto. Sin embargo, al poco tiempo las máscaras cayeron, evidenciando que el régimen no era más que una burda carroza que había sembrado el miedo, empleando un tétrico disfraz de progreso.
luisdalvarezva@hotmail.com
@luisdalvarezva

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

CLAUDIO FERMÍN, DIÁLOGO FALLIDO

Están frescas las imágenes de diputados chavistas embistiendo a Julio Borges y propinándole una paliza en el mismo momento cuando otros golpeaban en el piso a María Corina Machado, fracturándole la nariz en una sesión de la Asamblea Nacional. En medio de esta vergonzosa situación, el presidente de la Asamblea Nacional reía y celebraba con sus gestos la conducta de sus conducidos.

Nicolás Maduro, por su parte, ha mantenido la abusiva práctica de apropiarse de espacios radiales y televisivos que han sido pagados por anunciantes de bienes y servicios producidos por empresas que dependen de la transmisión de esos programas para que la publicidad sea efectiva y se concreten las ventas de las que dependen miles de trabajadores y la exitosa permanencia del negocio. Esas "cadenas" se repiten a diario. En ellas los críticos del gobierno son tildados de apátridas, burguesitos, bobalicones y fascistas.

En inesperado gesto de amplitud, Maduro invitó a Miraflores a líderes opositores después de las elecciones municipales del 8 de diciembre. Departió con Ledezma, Ocariz, Blyde y con otros representantes de partidos políticos de oposición. Fue una larga sesión de tensa cordialidad, pero el país recibía una buena noticia. El diálogo tocaba las puertas.

A los pocos días Maduro vociferaba que Ledezma era un conspirador, que Capriles representaba oscuros intereses extranjeros y que no eran merecedores de su confianza. El todo de la charada es que esos dirigentes continuaron haciendo oposición a sus decisiones económicas y políticas. A lo mejor Maduro pensó que el ejercicio opositor quedaba cancelado o suspendido con una visita a Miraflores.

Ahora convoca una Conferencia de Paz a la que no asistieron sino sus compañeros y unos empresarios temerosos de Cadivi y del Seniat. ¿Qué ocurrió para que recibiera este desaire? ¿Por qué esa ausencia en bloque de la oposición? ¿Sería por haber insultado a las personas que recibió en su primer llamado a diálogo? Aunque hubiese sido una reacción digna y comprensible, esa no pareciera ser la razón.

Lo que ha ocurrido es que como consecuencia de la protesta estudiantil, la Guardia Nacional y el Sebin han actuado en connivencia con bandas armadas para amedrentar, torturar y reprimir a manifestantes, con el trágico saldo de diecisiete muertos e incontables heridos.

Ante esto, el gobierno no muestra los asesinos, ni se compromete a desarmar las bandas de terrorismo urbano autodenominadas colectivos y nada dice de enjuiciar a los Guardias Nacionales que han manchado ese uniforme. ¿Qué persona seria puede ir a conversar bajo esas circunstancias? ¿Para qué? ¿Para fingir que el país está normal, para lucir "civilizados", o para lavarle la cara a quienes en todo el planeta ya saben violadores consuetidinarios de los derechos humanos?

@claudioefermin

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

MERCEDES PULIDO, EL HOSTIGAMIENTO ROMPE EL MIEDO

Valencia refleja el martirio de la intimidación y represión continua. A pesar del bloqueo informativo, el miedo y el hostigamiento traspasan los umbrales de la sumisión. Las imágenes hablan solas y con ello nuestro caminar con las víctimas fatales y las heridas que quedaran como testimonio. Los movimientos sociales son producto de la ausencia de canales institucionales para dar respuestas a malestares muy profundos, por ello son impredecibles y siempre se trata de explicarlos después que se han generado. 

La protesta estudiantil viene caminando y fortaleciéndose ante la carencia de un porvenir. Todo joven es parte de una comunidad y de una familia. Tenemos tiempo señalando los homicidios y muertes de nuestra juventud y cerrando las oportunidades en nuestras escuelas, liceos y universidades. Por lo que no es sorpresivo el contagio colectivo y la identificación que las protestas permeen todo el tejido social. Si bien el miedo existe por la imposición de la fuerza, también el hostigamiento ha saturado su existencia y se achica la distancia. Por ello este proceso que vivimos difícilmente tiene retorno. "Tanto va el cántaro al agua, que al fin rompe".

El silencio notorio de la comunidad internacional tiene varios rostros: El petróleo y los negocios que lo acompañan tienen muchos amigos, la nostalgia de los discursos polarizantes entre izquierda y derecha hoy en día trasnochados son insumo de las maquinarias publicitarias, para ello vayan las palabras de los ministros justificando que no se combate la pobreza porque no queremos más escuálidos de clase media, o nuestro petróleo no debe alimentar el frenesí del "imperio" (excepto China), asumo que son fruto de la necesidad de reforzar el coro justificador del régimen. Después de 15 fallecidos, un número no definido de heridos y detenidos no puede ocultarse la convulsión existente y sus consecuencias. Heridas que tardarán tiempo en subsanarse si hubiere la posibilidad de un proceso de diálogo trasparente. Vielma Mora manifiesta matutinamente que está contra los excesos de represión, enfatiza el derecho a la protesta y defensa de los derechos humanos. En la tarde después del consejo federal convocado "culipandea" que es leal a la revolución. Esto recuerda a Galileo que a pesar de la imposición del silencio para salvar su vida, ratifica que la Tierra "se mueve".

Las protestas son una autopsia en cámara lenta que descubre un hartazgo ante la mentira y el desprecio por la diferencia. Ese hartazgo se consolida a pesar de las sombras que conocemos. 

Por ello los comunicados estudiantiles se afirman en la defensa de las libertades y  derechos humanos. El hostigamiento supera el miedo y ello no tiene retorno. Ucrania, a pesar de la imposición soviética, su identidad europea significaba futuro y lentamente clarifica objetivos. La pérdida del miedo permitirá consolidar, con alto costo de vidas humanas, las ansias de convivencia en libertad.

Mercedes Pulido 
mercedes.pulido@gmail.com
@mercedespulido

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

TEÓDULO LÓPEZ MELÉNDEZ, LA REVOLUCIÓN DE LAS PREMISAS

Los estudiantes suelen ser la vanguardia, el catalizador de los procesos políticos que generalmente son llamados revolucionarios, pero ellos jamás han tenido el poder, en ninguna parte del mundo, de concluir en la implementación de un salto hacia adelante. Quizás la vieja expresión “estudiantes no tumban gobierno” sirva para ilustrar que se requiere el subsiguiente acompañamiento de las multitudes –unas en acción no en “mostración”- para que la revuelta trascienda lo esporádico o se convierta en no más que un efímero sacrificio donde la voluntad de los jóvenes paga un alto precio.

La situación venezolana conlleva más que todo a pensar en grupos de estudiantes organizados más que la aparición de un gran movimiento estudiantil, porque si él existiese uno de sus pasos claros hubiese sido convertir la universidad y exceder las peticiones tradicionales de libertad para los que fueron cayendo en las garras de los organismos represivos. Ha brotado, no obstante, y hay que admitirlo, una vanguardia estudiantil que ha tenido el efecto de politización creciente del cuerpo social, aún insuficiente para provocar transformaciones.

Uno de los últimos gestos del régimen dictatorial venezolano ha sido la del apelo a los “campesinos”, a un intento de ruralizar la situación conflictiva visto que las protestas son urbanas. Los “rurales” son presentados como los nuevos agentes productivos, no sabemos si con la intención oculta de tratar de convertirlos en una especie de nuevo frente de defensa del régimen paralelamente a los llamados “colectivos”, unos que ya aparentemente desecharon cualquier control sobre ellos. En cualquier caso, el intento ruralizador no es de pertenencia exclusiva del siglo XIX, pues los podemos encontrar hasta en algunos casos de Europa Central ante la inminencia de la caída del poder comunista.

La situación del régimen parece la de convivencia de micro-poderes dictatoriales, dado que no se requiere de información privilegiada para saber donde cada uno de ellos tiene su parcela de influencia, o donde la mezcla de intereses sirve de cemento a las obvias discrepancias. La tentación de lanzarse sobre el otro aún no ha aparecido, pues aún prevalece la necesidad de defensa de lo que es el valor superior, léase el poder, aunque en los acontecimientos del diario podamos encontrar acciones de ejercicio en solitario por parte de las facciones por ahora unificadas en la defensa del único interés común.

Las Fuerzas Armadas, por lo que les corresponde, aún no han tenido el desafío mayor, esto es, someter a inventario los pro y los contra, contabilizar los costos y beneficios y dejan a uno de sus componentes ejercer, en comandita con los civiles armados, la represión que aún les parece acomodada a parámetros admisibles, aunque a nosotros, la población civil, la brutalidad de disparar perdigones en la cara o insistir contra un muchacho caído nos parezcan flagrantes violaciones a los derechos humanos. Y digo a nosotros, porque muy pocos en el mundo han ido más allá de pedir diálogo recitando una especie de catecismo que tienen guardado para cuando quieren manifestarse sin que sus manifestaciones tengan efecto alguno. La gran decisión militar llega cuando el desbordamiento y la inestabilidad son tales que deben decidir entre la matanza, léase genocidio, o una especie de neutralidad sin que ella implique dejar de estar atentos a la toma directa del poder. Ahora lo ejercen por persona interpuesta pero los generales, porque a ellos nos referimos, siempre deben cuidarse de los cuadros medios, dado que suelen ser ellos los protagonistas a la hora de las decisiones verdaderamente con efectos tangibles. Por lo demás, una división de las Fuerzas Armadas es siempre el ingrediente determinante de una guerra civil.

La caída de una dictadura no trae paz y tranquilidad. Es simplemente una premisa para la posibilidad de cambios sustanciales. Una revolución política no es una revolución social, pues las primeras suelen tener como único objetivo la caída de un régimen, lo que hace dificultoso prever la segunda, dado que la caída de todo gobierno por medios revolucionarios abre la espita a las luchas por el poder entre las distintas facciones y a una consecuente inestabilidad con buenas probabilidades de ser tan violenta con el hecho concreto que la permitió.

La hipocresía internacional no tiene nada que ver con acciones honestas de defensa de la democracia, de los derechos humanos o del afecto por un pueblo sometido a vejaciones. Veamos cómo hemos asistido en los últimos días a la reiterada práctica de expulsar funcionarios diplomáticos o consulares norteamericanos, lo que produce decisión similar desde Washington, para que el inefable canciller venezolano hable de “retaliación”  en su siempre desconocimiento de los términos apropiados. Sin embargo, la posterior declaración del Secretario de Estado Kerry reiterando la voluntad de su país para proceder a la normalización de relaciones y lamentando “tengan ya demasiado tiempo deterioradas” es la muestra más fehaciente de la duplicidad, pues implican que en sus cálculos no está la caída inmediata del régimen venezolano y, en consecuencia, debe arreglarse con él. 

Por cierto, y de paso, un desmentido a la supuesta injerencia gringa en las últimas acciones protagonizadas por el duramente golpeado pueblo venezolano.

Las premisas suelen también ser revolucionarias. Como la economía.

tlopezmelendez@cantv.net
@TeoduloLopezM

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,