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lunes, 12 de enero de 2009

*LAS DIEZ SEÑAS DE IDENTIDAD DE LA IZQUIERDA ESTATISTA, LAS DIEZ RAZONES POR LAS QUE MUCHOS LATINOAMERICANOS LA APOYAN, Y LOS DIEZ FACTORES

*LAS DIEZ SEÑAS DE IDENTIDAD DE LA IZQUIERDA ESTATISTA, LAS DIEZ RAZONES POR LAS QUE MUCHOS LATINOAMERICANOS LA APOYAN, Y LOS DIEZ FACTORES QUE EXPLICAN POR QUÉ FRACASA CUANDO GOBIERNA, CARLOS ALBERTO MONTANER, 12/01/2009

La madre de Jorge Luis Borges murió de noventa y tantos años. Poco después del suceso, un compungido amigo del escritor le dio el pésame de una manera curiosa: “es una lástima que no hubiera llegado a los cien años”. “No crea -le contestó Borges-, ella nunca manifestó una preocupación excesiva por el sistema métrico decimal”.

No obstante, la observación de Borges no se compadece con la realidad. En nuestra cultura parece que sí hay una especial fascinación por agrupar las ideas, los mandamientos, los ejércitos -las decurias romanas-, y el dinero en decenas o en sus múltiplos: centenares, millares, millones, billones y así sucesivamente. Tal vez, no lo sé, eso tenga algo que ver con un mecanismo que facilita la comprensión racional de la realidad. En todo caso, he elegido esa fórmula para abordar el tema. Veamos si resulta.




Las diez señas de identidad de la izquierda estatista

“Populismo estatista” es una expresión demasiado vaga para definir cualquiera de las variantes de la izquierda latinoamericana actual. ¿Qué es eso? ¿De qué estamos hablando? Es un variopinto abanico que, en su extremo vegetariano, se abre con el matrimonio Kirchner-Fernández, Tabaré Vázquez y Lula da Silva, y en su extremo carnívoro se cierra con las guerrillas narcoterroristas de las FARC y el ELN. Muy cerca de ellas, prestándoles diversas formas de complicidad, yacen los hermanos Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega.

En general, en América Latina es muy fácil identificar los miembros de esta compleja familia: todo lo que hay que hacer es remitirse al Foro de Sao Paulo, esa internacional fundada por Fidel Castro y Lula da Silva en 1990, en la que coinciden los grupos y partidos que comparten una cierta cosmovisión, y anotar la lista de sus miembros. Entre ellos están los partidos comunistas de todos los países latinoamericanos (comenzando por el de Cuba, que fue el que convocó a la primera reunión junto al Partido del Trabajo de Brasil), y luego el resto de los sospechosos habituales: los sandinistas nicaragüenses, el FMLN de El Salvador, URNG de Guatemala, el MIR chileno, el PRD mexicano, los tupamaros uruguayos, diversas formaciones trotskistas, y un largo etcétera de grupos y líderes radicales, la mayoría de ellos con un truculento pasado lleno de asesinatos y secuestros (también de sufrimientos y persecuciones), por lo que todas las noches, antes de acostarse, le ponen velas y le rezan a san Che Guevara, patrón tutelar de esta corriente ideológica.




¿Cuáles son las señas de identidad de esta tendencia política tan fuerte en América Latina?






Anotemos diez rasgos, en mayor o menor medida compartidos por todos los miembros de ese vertiente. El orden de importancia, claro, variará de acuerdo con las características de cada sociedad en cuestión. No es lo mismo Brasil, un país capitalista, que Cuba, una de las naciones comunistas más estatizadas de la historia.

• Primera, el estatismo. Creen en que le corresponde al Estado ser el principal agente económico del país. Según ellos, es el Estado quien debe controlar la economía, planificar la zona que no controla de manera expresa, y convertirse directamente en el gran productor de bienes y servicios.
• Segunda, el asistencialismo. Creen que la principal función del Estado es redistribuir la renta, poniendo énfasis, naturalmente, en asignar distintas formas de dádivas o subsidios a las clases populares, masa cuyas simpatías políticas intentan concitar por este medio para convertirlas en la principal fuente de soporte y, en algunos casos, como sucede en Argentina, por ejemplo, en tropa de choque para defender violentamente las posiciones del gobierno.

• Tercera, el antiempresarialismo. En general, es una corriente enemiga de la empresa privada, a la que le imputa la existencia de la pobreza y la desigualdad en nuestras sociedades. El ciudadano emprendedor no es un factor social apreciable sino despreciable, que suele buscar su provecho y no el de la comunidad.

• Cuarta, el dirigismo antimercado. Suponen que les corresponde a los funcionarios y no al mercado decidir los precios y salarios, determinar qué y cuánto debe producirse, y quiénes y cuándo deben recibir esos bienes y servicios. Padecen, como sospechaba Hayek, de la fatal arrogancia de creer que conocen las necesidades de las personas y cómo satisfacerlas mejor que ellas mismas.

• Quinta, el antiamericanismo. Estados Unidos es la cabeza del imperio, como suelen decir, y el principal causante de la pobreza en el tercer mundo por los injustos términos de intercambio que impone en sus relaciones comerciales internacionales, por su pérfido apoyo a los elementos antipatrióticos nacionales y por supuesta intención de controlar el mundo para explotar sus riquezas naturales.

• Sexta, el nacionalismo cerrado. Siempre hay que sospechar de las intenciones del primer mundo desarrollado y capitalista. Sus gobiernos y sus empresas no tienen otra intención que el saqueo del tercer mundo. El desarrollo hay que hacerlo hacia dentro, con lo nuestro y para lo nuestro, apelando al proteccionismo.

• Séptima, el antioccidentalismo. América Latina no es parte de Occidente, sino su víctima. España, Portugal y el resto de los poderes imperiales europeos le impusieron a sangre y fuego su religión, sus valores y su sistema económico y político. Hay que buscar un modo original de solucionar nuestros problemas y no imitar modelos extranjerizantes: de ahí las terceras vías, el socialismo del siglo XXI y otros engendros similares.

• Octava, el indigenismo. Como consecuencia de lo anterior, América Latina debe reivindicar sus raíces precolombinas y retomar los valores de las civilizaciones indígenas liquidados por la influencia de los pueblos blancos europeos. Chávez ha llegado a defender la vuelta al trueque y la renuncia a la economía monetizada con gran regocijo de sus partidarios, especialmente de Evo Morales, que ve en esto una suerte de retorno al incanato.

• Novena, el antirrepublicanismo. Se unen en el rechazo a la idea de un Estado con poderes limitados por la constitución y por el equilibrio entre instituciones que comparten la autoridad para proteger los derechos individuales. Ése (como suponía Marx) les parece un diseño concebido para que la clase capitalista mantenga las riendas. Pugnan por echar las bases de un gobierno centralista dominado por un ejecutivo que controla el proceso legislativo y el judicial.

• Décima, el caudillismo. Rechazan la idea de la renovación democrática de las élites y la elección entre partidos de ideología variada. El poder ejecutivo lo ejerce, o debe ejercerlo, un líder iluminado que proteja los intereses de las grandes masas con el apoyo del ejército, mientras las instituciones del Estado son sólo una correa de transmisión de su voluntad omnímoda, y el método democrático una fórmula moldeable para legitimar la autoridad de un caudillo cuyo mandato no tiene fin porque así lo garantizan unas constituciones hechas ad hoc.







Las diez razones por las que muchos latinoamericanos la apoyan







No hay duda de que un sector muy importante de las sociedades latinoamericanas respalda esta tendencia. A veces se ha impuesto por la violencia, pero también por medios electorales y con los votos de la mayoría. Con sus respectivos matices y mayor o menor grado de delirio, eso es y han sido el peronismo, el castrismo, el Frente Amplio de Uruguay, el sandinismo, el chavismo, el correísmo ecuatoriano, en su momento el PRI mexicano, y el resto de estos partidos y movimientos de la llamada izquierda progresista, adjetivo curioso, dado que, cuando logran gobernar, esos países son, precisamente, los que comparativamente menos progresan en el planeta.

Diría más: no hay corriente política más latinoamericana, más popular y más arraigada en la cultura de la región que esta expresión del estatismo-dirigista-antioccidental. Naturalmente, no se trata de que las grandes mayorías tengan una clara afinidad ideológica con esta tendencia, o que simpaticen con ella tras una reflexión profunda sobre las ideas que propone y defiende, o que hayan ponderado cuidadosamente las consecuencias de sus acciones de gobierno, sino que, de alguna manera, muchísimos individuos creen ver en ella una mejor defensa de sus intereses inmediatos, los únicos, por cierto, que logran precisar.

¿Por qué ocurre ese fenómeno? ¿Por qué decenas de millones de latinoamericanos no son capaces de advertir que los países que han conseguido despegar y alcanzar unos niveles de desarrollo y una calidad de vida aceptable (esos países -Estados Unidos, España, Italia, etc- a los que emigran los mismos latinoamericanos que en sus naciones apoyan un modo diferente de hacer las cosas). Sin duda, porque hay muchos elementos en nuestra historia y en nuestro modo de ser que encajan perfectamente bien con las señas de identidad del estatismo-dirigista-antioccidental. Anotemos, las diez razones principales que explican esta errática conducta. Hay otras, pero ciñámonos al decálogo.

• Primera, la tradición histórica. Nuestras repúblicas se formaron después de tres siglos de centralismo, dirigismo y ausencia de autogobierno. Los latinoamericanos nunca tuvieron el control local de sus vidas. Las grandes decisiones las tomaban la Corona, o la Iglesia, o las autoridades enviadas desde Europa. Esa relación generó, en gran medida, la aparición de una sociedad de súbditos, no de ciudadanos, que se prolongó cuando llegó la independencia y llega hasta nuestros días. Nunca hemos concebido o entendido que, dentro de las premisas republicanas está que en las relaciones de autoridad entre la sociedad y el Estado, los funcionarios son o deben ser servidores públicos. No hemos comprendido que el mandatario está ahí para cumplir el mandato del pueblo, no para mandar al pueblo.

• Segunda, el caudillismo. La independencia de América Latina surgió bajo la advocación de los caudillos: Bolívar, Sucre, Artigas, San Martín, Hidalgo. Esa tendencia ha seguido con nosotros a lo largo del siglo XX y XXI: Perón, Getulio Vargas, Arnulfo Arias, Fidel Castro, Velasco Alvarado, Hugo Chávez. Los partidos cuentan poco, y, cuando cuentan, incluso en los democráticos, dentro de ellos opera el mismo fenómeno caudillista. Nuestras sociedades no suelen seguir ideas, sino líderes. Admiran al hombre fuerte que impone su voluntad.

• Tercera, el clientelismo. En sociedades pobres, como las nuestras, para una parte sustancial de los individuos el mejor gobierno es el que le da algo: dinero, un poco de comida, vivienda si hay mucha suerte. El mejor gobierno es el que asigna un puesto de trabajo, aunque sea superfluo, y aunque las consecuencias generales sean dañinas, porque la familia necesita comer y no hay muchas oportunidades laborales. Es la lógica de los “descamisados”. Son los clientes de los poderosos, y los poderosos alimentan esa dependencia para sostener su autoridad.

• Cuarta, el descrédito del capitalismo mercantilista-prebendario. ¿Por qué admirar los méritos de los individuos emprendedores o de los empresarios, si muchas de las grandes fortunas latinoamericanas se han hecho al amparo de las relaciones con el poder político? Casi nadie ignora el peso de los sobornos, las coimas y el favoritismo en el éxito de numerosos empresarios. En América Latina, en general, no ha existido un verdadero capitalismo empresarial de mercado, basado en la competencia, la existencia de reglas neutrales y el respeto a la ley. Lo que ha existido ha sido capitalismo mercantilista y prebendario, permanentemente coludido con el poder político, lo que constituye, de alguna manera, otra expresión del clientelismo. Los políticos eligen a los empresarios ganadores, y los empresarios ganadores sostienen a los políticos que los favorecen.

• Quinta, las opiniones de las autoridades y la ignorancia. ¿De dónde surge lo que hoy llaman una “matriz de opinión” partidaria del estatismo-dirigista-antioccidental? ¿Cómo se legitima intelectualmente esa ideología? Ese discurso crece y se fortalece en la visión marxista de los grupos comunistas; en los ataques de la iglesia católica al afán de lucro y al consumismo; en la frecuente defensa en las universidades del colectivismo marxista y del antiamericanismo; en los embates de una buena parte de los medios de comunicación y del sindicalismo contra la economía de mercado y en defensa del igualitarismo.

Súmesele a todo esto el carácter contrario a la intuición de la economía capitalista. Es muy difícil, por ejemplo, explicarles a las personas poco instruidas (y aun a las que tienen estudios) que el mercado funciona mejor que la buena voluntad de los expertos; que la competencia nos conviene a todos, aunque haya perdedores y ganadores; que los subsidios y el gasto público excesivo nos perjudican; que las supuestas conquistas sociales pueden ahogar el crecimiento y generar desempleo. Sin duda, las propuestas socialistas, aunque acaben por ser contraproducentes, están mucho más cerca del entendimiento y del corazón de los mortales comunes y corrientes que los planteamientos, digamos, de los liberales.

• Sexta, la pobreza sin horizontes de un amplio sector. De acuerdo con las mediciones más acreditadas, casi la mitad de la población latinoamericana es pobre. Dentro de esa pobreza, como sucede en Brasil, en República Dominicana o en Honduras, hay un gran segmento que no tiene posibilidades de integrarse porque carece de la educación o de las destrezas laborales mínimas.

Nacen en las favelas o arrabales, allí mueren, a veces violentamente, y no encuentran jamás formas decentes de ganarse la vida dentro del sistema. Suelen llamarles “los excluidos”, como si deliberadamente “los ricos” los hubiesen orillado. ¿Por qué esperar de este sector alguna forma de lealtad con un sistema al que no consiguen siquiera integrarse?

• Séptima, la ficción del Estado de derecho. En América Latina, desde la época colonial, nadie cumple las leyes. Ni los gobernantes ni los gobernados, y eso es muy grave porque la idea de la república -teóricamente nuestra forma de gobierno-, se sostiene sobre la suposición de que los ciudadanos acatan las reglas, y, cuando no lo hacen, son castigados por los tribunales. Mas esa premisa no es cierta en nuestras tierras: los gobernantes, con frecuencia, son corruptos o ignoran las leyes y no pagan por ello ni siquiera un costo moral: los electores los reeligen. Los ciudadanos, cuando pueden, también vulneran las leyes: los más ricos evaden los impuestos o pagan coimas; los más pobres se roban la electricidad, el agua, la señal de televisión, destrozan los bienes públicos, invaden terrenos ajenos y cometen otro sinfín de delitos contra la propiedad. Y casi nadie es castigado por ello porque la policía es un desastre, los tribunales no funcionan, o lo hacen muy lentamente, o son venales. En países como Colombia o Venezuela apenas el uno por ciento de los crímenes acaban en los juzgados. Eso genera un profundo desprecio de la sociedad hacia el gobierno, aunque éste sea producto de unas elecciones democráticas, lo que explica el apoyo que suelen recibir los golpistas (Torrijos, Velasco Alvarado, Chávez, Fujimori). Todos, o casi todos los ciudadanos, sienten que viven en medio de una farsa, muy bien ejemplificada recientemente, cuando Evo Morales, con total candidez, les dijo a sus ministros que él iba a hacer cosas ilegales y que ellos, los abogados, que para eso habían estudiado, debían encargarse de legalizarlas luego.

• Octava, el victimismo. Durante siglos, por lo menos los dos siglos supuestamente republicanos, las clases dirigentes siempre han buscado una buena excusa para explicar nuestro atraso relativo: la tradición española, el peso de los indígenas, la explotación de los poderes imperiales, unas veces los ingleses o los franceses, otras los norteamericanos. Un gran economista hispano-argentino, Carlos Rodríguez Brown, lo ha explicado con una frase estupenda: “el gran amigo del hombre latinoamericano no es el perro sino el chivo expiatorio”. Ese victimismo refleja una actitud que Hanna Arendt, en otro contexto, llamaba “el síndrome de indefensión”, actitud que genera una inmensa inseguridad en nuestra potencialidad creadora.

• Novena, la clausura al exterior. Entre el victimismo, el síndrome de indefensión, la inseguridad, y la paranoica visión de los países del primer mundo como unas potencias depredadoras, ¿cómo sorprenderse de que una parte sustancial de nuestros ciudadanos prefiera cerrar las fronteras a la influencia extranjera renunciando a cualquier forma de competencia?

• Décima, la cuasi inflexible estratificación clasista y racista. Por razones culturales e históricas, América Latina es una región profundamente racista y clasista, con los blancos económicamente poderosos instalados en la cúspide, en donde frecuentemente coinciden raza y desempeño económico. En general, los negros, los indios y los mestizos -dependiendo del país, claro- ocupan los lugares más bajos en la escala social y laboral: son los que menos ganan y los peor educados. Simultáneamente, para ellos, a veces maltratados y vejados por las clases dominantes, como suele suceder con el infinito ejército de sirvientes domésticos que existe en América Latina, es mucho más difícil el ascenso por la ladera económica y social. Esto explica el lógico resentimiento contra los grupos pertenecientes a la cúpula por parte de los sectores más oscuros y más pobres del espectro racial, y su adscripción emocional a los movimientos políticos que les prometen una suerte de igualdad a la que, teóricamente, hubieran debido tener acceso en las repúblicas democráticas, garantes, supuestamente, de una igualdad de derechos y oportunidades que, en la práctica, está muy lejos de existir.







Diez factores que explican por qué fracasan los gobernantes de esta cuerda




Este epígrafe final debe comenzar por definir el concepto de fracaso. Para ello es esencial conocer los objetivos que suelen proponerse los gobiernos, y muy concretamente los encuadrados dentro de la familia del socialismo estatista. Como regla general, todos prometen aumentar la riqueza general de la sociedad, modernizar las infraestructuras, terminar con la pobreza y crear un mayor nivel de igualdad entre las personas. También aseguran que les pondrán fin a la corrupción y al desorden anterior, defenderán los intereses nacionales y colocarán al país entre las naciones punteras del planeta.

Con frecuencia, lo que sucede es lo contrario: la herencia de Perón, de Velasco Alvarado, o del sandinismo fue desastrosa. Los frutos del chavismo, aun en medio de una imparable riada de petrodólares, que ha duplicado en los diez años de Hugo Chávez todos los ingresos de los cuarenta años de los precedentes gobiernos adecos y copeyanos, no ha servido para redimir a los pobres venezolanos, ni para aumentar las clases medias, sino para destruir a la mitad de las empresas y sumergir al país en un océano de violencia social que ya le ha costado a la población, sólo en ese periodo chavista, ciento diez mil asesinatos. Un fenómeno parecido al de Cuba, que hace cincuenta años, cuando comenzó la revolución, era uno de los tres países más ricos de América Latina, y hoy está entre los tres más pobres.
¿Por qué fracasan gentes, al menos en algunos casos, aparentemente bien intencionadas? Fracasan, fundamentalmente, porque no entienden cómo se crea la riqueza o cómo se destruye. Aciertan, con frecuencia, en la identificación de los males que aquejan al continente, pero confunden las causas y se equivocan en los métodos que proponen para erradicar los problemas. Concretemos las diez razones que explican estos estridentes fracasos.

• Primera, la riqueza sólo se crea en las empresas. Parece una afirmación de Pero Grullo, algo que uno aprende en la adolescencia, pero la izquierda estatista-dirigista-antioccidental suele ignorarla. Una empresa es una entidad compuesta por una persona, o por cien mil personas, que produce un bien o un servicio y se lo ofrece al consumidor por un precio. Con los beneficios que obtiene la empresa, ésta invierte, crece, genera empleo y aumenta progresivamente el tamaño de la economía. Es así como crecen los países y se enriquecen todas las sociedades. El antiempresarialismo es una actitud suicida que conduce al empobrecimiento general.

• Segunda, las sociedades ricas son las que consiguen desarrollar un amplio tejido empresarial. No hay naciones ricas o pobres. Hay naciones que han logrado crear un amplio y diverso tejido empresarial, con gran valor agregado, lo que les ha permitido sustentar grandes sectores sociales medios, como sucede en Estados Unidos, Alemania, Holanda, Dinamarca y otros veinticinco países. Suiza, un país pequeño, sin salida al mar, con una población más o menos como la de Buenos Aires, dividido en etnias diferentes, que hasta hace muy poco ni siquiera pertenecía a la ONU, es la nación más rica del mundo. ¿Por qué? Por la riqueza creada por su tejido empresarial.
• Tercera, las sociedades menos desiguales son las que cuentan con ese rico tejido empresarial. La forma efectiva de combatir la pobreza y la desigualdad no es la redistribución de la riqueza creada, sino el fomento de empresas con gran valor agregado. Las sociedades menos desiguales del mundo, las escandinavas, no han alcanzado ese nivel de equidad por contar con una gran presión fiscal sobre las rentas, sino porque poseen un denso y sofisticado tejido empresarial que permite pagarles veinticinco dólares la hora a un trabajador porque el bien o el servicio que produce genera altísimos beneficios. Los trabajadores que recogen café, bananos, o cortan caña, no pueden alcanzar un alto nivel de prosperidad porque el rendimiento real de su trabajo es muy bajo. Es absurdo quejarse de que un campesino hondureño gana la vigésima parte de lo que gana un trabajador sueco. Lo que sucede es que lo que produce el trabajador sueco vale veinte veces más que lo que produce el hondureño.

• Cuarta, la apertura y las conexiones con el exterior son indispensables. En el mundo contemporáneo, y desde el siglo XIX, son esenciales las relaciones con el aparato productivo internacional para poder desarrollarse. Son necesarios el capital, la tecnología, el know-how gerencial, el mercadeo. Y se trata, además de un proceso progresivo de asimilación que no puede improvisarse. Bolivia o Paraguay no pueden decidir convertirse de la noche a la mañana en países productores de motores de avión o chips para computadoras. Después de la Segunda Guerra, Japón comenzó a hacer unas imitaciones baratas y defectuosas de objetos industriales americanos. Poco a poco el aparato productivo se fue refinando y los japoneses pasaron de la imitación mala a la buena, más tarde a la innovación y, por último, a la creación original. Pero para eso era esencial mantener lazos muy fuertes con los centros creativos del planeta.
¿Por qué Argentina pudo dar un salto hacia el primer mundo a principios del siglo XX? Porque Inglaterra llevó los ferrocarriles, la electricidad, los barcos frigoríficos y el financiamiento. De diversas maneras, y cada país con sus matices, esa es la historia de la prosperidad creciente de sociedades que eran más pobres que América Latina (por lo menos comparadas a los más ricos del continente) a mitad del siglo XX y hoy son mucho más ricos que nosotros: España, Corea del Sur, Irlanda o Taiwan, por ejemplo.
• Quinta, la empresa estatal es un fracaso. Podría alegarse que si el secreto del desarrollo y la equidad radica en la creación de empresas eficientes esa tarea podría desarrollarla el Estado, pero la nefasta experiencia del siglo XX demuestra que no es posible. Las empresas estatales han fracasado en la URSS y en Inglaterra, en Francia y en Cuba, en Corea del Norte y en Argentina: en todas partes. ¿Por qué? Primero, porque tienden a crear monopolios y al no existir competencia se anquilosan y atrasan. Se vuelven tecnológicamente obsoletas y los bienes o servicios que producen son progresivamente peores y más caros. Segundo, porque no se administran con criterios empresariales a la búsqueda de eficiencia y beneficios, sino con propósitos políticos. Tercero, porque se convierten en fuentes de clientelismo con plantillas sobredimensionadas y en focos de corrupción administrativa.

• Sexta, el dirigismo es contrario al desarrollo. La creatividad técnica, científica o empresarial es casi siempre el producto de la chispa individual y del surgimiento espontáneo de clusters o agrupaciones inmensamente productivas que se van juntando sin que nadie lo ordene. Los Bill Gates o los Sillicon Valley no surgen por orden de los funcionarios o de los comisarios. Hace menos de diez años los creadores de E-Bay y de Google eran unos jóvenes con buenas ideas en la cabeza y casi sin dinero. Hoy esas dos empresas les dan trabajo a miles de personas y, para bien de todos, agilizan las transacciones comerciales en todo el mundo. En todas las sociedades hay un veinte por ciento de personas que poseen el ímpetu, la energía creativa y la disciplina para plantearse metas difíciles y arriesgadas. Son ella las que persiguen con ahínco esas metas y en el proceso arrastran en la dirección adecuada al ochenta por ciento restante que carece de esos rasgos de personalidad o de ese nivel de inteligencia. En las sociedades dirigidas desde la cúpula por un grupo de funcionarios toda esa energía creativa, la savia del desarrollo y el progreso, se pierde irremisiblemente.

• Séptima, la libre competencia es el camino al desarrollo y la fórmula menos ineficiente de asignar recursos. Una de las razones por las que América Latina es la región más subdesarrollada de Occidente radica en la falta de una economía de mercado verdaderamente libre y competitiva. Lo que hasta ahora hemos tenido (y algunos países como Chile comienzan a abandonar) es capitalismo-mercantilista-prebendario, donde el poder político elige a ganadores y perdedores. Ese sistema, que es el que prevalece en el mundo subdesarrollado, pese a todo, es menos improductivo que el estado-empresario-planificador, dirigido por caudillos y administrados por funcionarios que manejan a su antojo los fondos públicos. Con frecuencia, los gobiernos que han elegido este último modelo de desarrollo hacen un gran esfuerzo en el terreno educativo o en el de la salud, como sucede con Cuba y todos los regímenes comunistas, creando un notable capital humano, pero luego se frustran cuando comprueban que persisten la miseria y el subdesarrollo. ¿Por qué ocurre este fenómeno? Sencillo: para que el capital humano dé sus frutos tiene que haber libertades económicas, capital cívico y mercado. Educar cien mil ingenieros para luego atarles las manos es un acto absurdo y cruel. Absurdo, porque les impide crear riquezas. Cruel, porque esos profesionales terminan por experimentar una enorme frustración.

• Octava, no hay prosperidad sostenida sin instituciones de derecho y sosiego político. La creación de riqueza exige el buen funcionamiento del Estado de derecho. Eso incluye una legislación razonable que proteja los derechos de propiedad, tribunales eficientes e imparciales que juzguen los conflictos y obliguen al cumplimiento de los contratos, y la certeza de que las reglas de juego no van a cambiar por el capricho o el criterio de quienes mandan en el país. La principal riqueza de los países opulentos del planeta está en ese capital intangible, y este clima de tranquilidad y predictibilidad está totalmente reñido con la atmósfera de desasosiego y ansiedad que generan los procesos revolucionarios, con la catarata de decisiones y decretos dictados desde la cúpula. Lo que se logra por esa revoltosa vía es ahuyentar a los inversionistas y provocar más pobreza. El principal error intelectual de los revolucionarios es no entender que el desarrollo de los pueblos está ligado a la justa aplicación del Código Civil y no del Manifiesto Comunista. Por eso, el noventa por ciento de las transacciones económicas del primer mundo se hacen dentro del primer mundo.

• Novena, las decisiones económicas no pueden subordinarse a las necesidades electorales o a los caprichos ideológicos. Varias de las medidas que los partidarios del estatismo-dirigista-antioccidental ponen en juego tan pronto toman el poder consisten en controlar el banco de emisión de moneda, aumentar el gasto público, subir la tasa de impuestos y endeudarse irresponsablemente, sin tener en cuenta la base productiva real del país, las necesidades de inversión y las consecuencias de esas medidas a medio y largo plazo. Como es natural, a corto plazo se produce el espejismo del desarrollo económico, pero tan pronto pasa el shock de esa inyección de dinero “inorgánico” en la economía, sobreviene la inevitable crisis: la inflación, el encarecimiento de la deuda, la falta de financiamiento exterior, el desabastecimiento y la quiebra en cadena de numerosas empresas.

• Décima, la paz y las buenas relaciones con las naciones desarrolladas del primer mundo son muy convenientes para el desarrollo. No es una casualidad que las treinta naciones más ricas y desarrolladas del planeta mantengan, en general, muy buenas relaciones entre ellas y se comporten de acuerdo con un patrón bastante uniforme: son Estados de derecho, organizados democráticamente, dotados de un sistema económico que podemos llamar capitalismo empresarial de mercado, y en los que prevalecen la tolerancia, el pluralismo político y las libertades cívicas. Esas sociedades son las que más aprecian las personas en el mundo. ¿Cómo lo sabemos? Lo sabemos por el signo de las migraciones: hacia esas sociedades es que desean dirigirse la mayoría de los pobres del tercer mundo. No sólo hay un “sueño americano”, hay un “sueño” español, francés, alemán, etcétera, etcétera, ambicionado por millones de latinoamericanos, africanos y asiáticos que desean escapar de la durísima realidad de sus países. ¿Qué sentido tiene, pues, hostilizar ese mundo e identificarlo como “el enemigo” en lugar de tratar de formar parte de él? ¿Se han dado cuenta estos revolucionarios radicales de que el noventa y nueve por ciento de los hallazgos científicos y las innovaciones que le dan forma y sentido al mundo contemporáneo surgen de esa fuente? ¿Saben que al menos el cuarenta por ciento del crecimiento económico proviene de estos cambios en el saber y en el quehacer surgidos en el primer mundo, con Estados Unidos a la cabeza? ¿A quién se le puede ocurrir que es sensato golpear nuestro propio cerebro y el motor del que en gran medida depende nuestro bienestar?


Una breve reflexión final








Bien, si estos papeles no yerran excesivamente, ya sabemos quiénes forman parte de la vasta y truculenta familia estatista-dirigista-antioccidental, por qué conquistan las mentes y los votos de una parte enorme de los latinoamericanos, y por qué fracasan cuando alcanzan el gobierno. La pregunta lógica a que nos precipita este análisis es bastante obvia: ¿cómo impedir este fenómeno?
Lamentablemente, no creo probable que una intensa labor pedagógica pueda modificar esta dinámica política. Trate de convencer a un campesino hambreado de Guatemala o a una sirvienta humillada de Perú de las ventajas del capitalismo empresarial de mercado y lo mirarán como si fuera un marciano que habla una jerga incomprensible. Por otra parte, ¿dónde y cómo llevar a cabo esa intensa labor pedagógica si la mayor parte de las universidades, de los medios de comunicación y de los púlpitos religiosos suelen estar más cerca de la visión estatista-dirigista-antioccidental?
No debe esperarse, pues, un cambio de creencias y de actitudes que surja del pueblo y ascienda inconteniblemente hasta la cúpula y la obligue a cambiar sus formas de comportamiento. ¿Qué puede, entonces, hacerse? Tal vez la única esperanza real de modernización y desarrollo que tiene América Latina es que algunos grupos políticos, persuadidos de que lo que hay que hacer es lo que hace Holanda y no Evo Morales, consigan ganar el poder por vías democráticas y lleven a cabo esa revolución desde arriba, desde la cúspide, convenciendo a las multitudes y al resto de los cuadros dirigentes de las virtudes del modelo occidental por los resultados de su gestión y no por la armonía o la belleza de sus planteamientos ideológicos.
Algo de esto ocurrió en España y en Chile, donde la sociedad dejó de plantear y defender tonterías, reduciendo sustancialmente los niveles de pobreza y adentrándose en el camino del desarrollo, lo que ha traído el benéfico resultado de que, dentro de la clase política dirigente, apenas quedan defensores del estatismo-dirigista-antioccidental, y menos de un diez por ciento de los electores respalda esta tendencia en las urnas. Ya son muy pocos los que proclaman y respaldan locuras en estos países.
¿Y qué sucedería si esto no ocurre? Es fácil de predecir: paulatinamente, América Latina se irá distanciando de los niveles de desarrollo y modernidad de Occidente, haciéndose cada vez menos relevante en el mundo. Fenómeno, por otra parte, que no es desconocido en la historia. En torno a los siglos XVI y XVII Turquía era uno de los centros clave del planeta. En el XX ya sólo era una sombra de lo que había sido en el pasado. América Latina, si no cambia el rumbo, se seguirá hundiendo, pero con un agravante con respecto a Turquía: ni siquiera tiene en su pasado una época dorada de resplandor histórico a la cual referirse con orgullo. Nos habremos quedado en la eterna promesa. Y eso es triste.

domingo, 11 de enero de 2009

*CHÁVEZ: ¡VÁMONOS...!, "LOS PRESIDENTES SE CANSAN DE LAS MALAS NOTICIAS Y ALGUNOS LES AGARRAN EL TUMBAO", CARLOS BLANCO // TIEMPO DE PALABRA, EL UNIVE

Presidente, aquí entre nos, necesita botar a sus asesores o buscar otros. O tal vez no los tiene, lo cual es más grave. Usted ha tenido éxitos políticos, pero, desde hace algún tiempo, cosecha fracasos. No es que se equivoque, cosa que suele ocurrirle incluso a quienes, como usted, se consideran imprescindibles, sino que da la impresión de estar a merced de sus furias, como si los campos magnéticos se alteraron y el norte de su brújula sólo lo condujera al agujero negro que tiene a sus pies.
Sin Norte. Usted es un caso de librito. Si alguien se propusiera demostrar, en vivo y directo, la necesidad de los contrapesos institucionales, allí está su ejemplo para saber a dónde conduce la ausencia de aquéllos. Recuerde que, al comienzo, Luis Miquilena lo reconvenía en privado y José Vicente Rangel en público; existían más medios de comunicación independientes y los periodistas estaban acostumbrados a no medirse ante la eventual reacción del poder. Esos factores no le impidieron cometer disparates, pero operaba una cierta contención.

Se las arregló exitosamente para deshacerse de los factores de crítica. En un bolsillo tiene a la Asamblea, en otro a los supremos magistrados; con el meñique maneja al CNE, con un movimiento del codo derecho al Alto Mando, con un meneo de mandíbula a su partido, y con el tic que le sale cuando dice eh, eh, a Pdvsa. Ya no está Miquilena, que entonces cumplía el papel tranquilizante del litio; tampoco José Vicente que funcionó, por un rato, como el traductor de lo que usted quería decir. La disidencia chavista ha sido eliminada y queda usted solito sin una voz que lo modere, dejado al juego de sus humores y a su particular percepción de los acontecimientos.

Mire, a los presidentes les pasa que se cansan de recibir malas noticias y algunos colaboradores les agarran el tumbao, entonces no se las comunican y todo lo convierten en éxitos de embuste. La falsa crítica se transforma en una manera inteligente de adular, como, por ejemplo, cuando un funcionario le dice: "Presidente, yo creo que usted no comprende su extraordinario impacto mundial" o el otro que le indica "Comandante, a veces tengo mis dudas sobre si los venezolanos lo merecen". Es la perdición del poder.

El Maltrato. Observe las piruetas de sus colaboradores. Cuando usted expresa que la reforma constitucional debe ser para reelegir sólo al presidente, saltan los sospechosos habituales a exponer las teorías que así lo sustentan, trocados en constitucionalistas de primera. Y si algún disidente protesta, se lo comen vivo porque, ¿a quién se le ocurre esa tontería de que otros, distintos a usted, puedan reelegirse en forma vitalicia? A los pocos días Su Alteza Serenísima recibe un golpe de luna, le viene un resplandor de adentro, cambia de opinión y decide anunciarlo. Reúne a la manifestación más o menos portátil que lo acompaña ahora a los espacios (cerrados) en los cuales perora, y le anuncia que hay que reelegir a todos, por siempre. En ese momento, saltan aquellos que decían que era imposible la reelección, salvo para usted, con la misma caradura, a decir que era obvio, que cómo es posible que alguien pensara que sólo el jefe debía reelegirse, que lo natural era que gobernadores, alcaldes y diputados también lo hicieran.

Hasta aquí nada nuevo. Sin embargo, hay algo que parece despreciar. Se trata de la credibilidad. Ustedes la han perdido, no se les cree; se les ve demasiado el tramojo. Además, su cambio de posición significa que los que están pueden volver a postularse indefinidamente, pero, ¿acaso no advierte que lejos de suscitar simpatías en sus hinchas lo que le dice a los nuevos aspirantes es que no tendrán opción? Por cada gobernador o alcalde que quiera reelegirse hay 50 ó 100 candidatos a los cuales su propuesta les cierra el paso. Aquí, en confianza, no cree que alguien debería haberle hecho notar esta torta que ha puesto. Pero, cero preocupaciones: hoy mismo podría desdecirse y ya sabemos que sentir vergüenza, en sentido estricto, no es lo suyo.

La Resistencia vs la Oligarquía Roja, Roedora y Rica. Presidente: la idea de arruinar la gestión de las nuevas autoridades electas es muy mala. No digamos mala para el país que, a estas alturas, debe ser para usted una abstracción difícil de concebir, dada su personalidad planetaria, universal, incapaz de atender minucias locales. Es pésima para su régimen. Le apunto, mientras más sectario se presenta y más amplios los que se le oponen, su base se erosiona con más intensidad.

Usted y su gobierno han decidido que sólo una parte del país -la que les apoya- existe; lo demás está condenado a la condición de no-ciudadanía, de inexistencia institucional, de una nada que nada sobre el vacío creado por su régimen. Entretanto, los nuevos dirigentes provenientes de la disidencia, hechos los locos, le dicen a los chavistas que también caben; no les exigen camisas azules o amarillas y defienden su derecho a pensar como quieran sin que les cueste el trabajo. De sobra se sabe que el Gobierno está en el plan de hacer fracasar las nuevas gestiones, pero ¡fíjese!, hasta eso se le voltea; tanto los está cercando que un fracaso de ellos tiene en usted el culpable, pues les negó los recursos, les suprimió las competencias, los dejó inermes para enfrentar los desafíos que asumieron.

La descentralización le ha salido como un espanto en sus madrugadas insomnes. Allí se ha refugiado la resistencia institucional. Son unas fuerzas enormes que se despertaron y están despabiladas. Estaban latentes desde el siglo XIX y se expresaron de muchas formas, hasta que en 1989 adquirieron rostro institucional. Son las fuerzas de abajo y de adentro. Son las fuerzas que usted no podrá doblegar porque su propia gente está allí, salvo el pequeño grupo de las tres erres, la oligarquía Roja, Roedora y Rica que lo rodea.
Referendo. El país parece que asistirá a un referendo anticonstitucional por su contenido, e ilegal por los rascabucheos del CNE. Se ha puesto a la sociedad en un nuevo brete, en el cual usted también está. Si no ordena aplazar la consulta, la perderá como apuntan las corrientes de opinión. Si usted pierde, el gallinero se embochinchará y hasta Petróleo Crudo, el camarada de Las Adjuntas, se lanzará como candidato para sustituirlo. Si usted pierde y hacen trampa -como la otra vez, ¿se acuerda?-, se habrá puesto en marcha la maquinaria para su deposición. Si usted gana con los votos, decretará formalmente el apartheid para los no chavistas en el marco de una situación económica pavorosa en la que no le queda más remedio que adoptar un paquete neoliberal, aunque sea con tinte rosado. Ante esto, tal vez le tocaría reafirmar su parecido con Bolívar cuando en Bogotá, cansado de defecciones y derrotas, le dijo a su ayudante, José Palacio: "¡Vámonos& volando, que aquí no nos quiere nadie!"

* LA EXTENSIÓN DE LA REELECCIÓN INDEFINIDA NO TRAERÁ GRANDES CAMBIOS, LUIS VICENTE LEÓN, DATANÁLISIS, EL NACIONAL, ERMELINDA MAGLIONE, 10 DE ENERO 2

Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis, opinó sobre el nuevo escenario electoral que surgió después de que el presidente Chávez anunciara que desea enmendar otros artículos de la Constitución Nacional, con la finalidad de que la reelección indefinida sea posible también para gobernadores y alcaldes.

- Luego del anuncio del Presidente de extender la reelección indefinida a otros cargos de elección popular, ¿cómo queda el nuevo escenario electoral?

- Hay que esperar un poco para ver el impacto de la propuesta sobre la población. Creo que no vamos a ver grandes cambios desde el punto de vista de rechazo a la enmienda con la inclusión de los gobernadores y alcaldes. De todos modos, siempre puede haber algún impacto y vale la pena medirlo.

El presidente Chávez sabe que es una propuesta complicada, distinta a lo que usualmente hace. Chávez en un líder popular, no está debilitado o destruido, la gente lo quiere, cosa que está demostrada en las encuestas, que son las mismas que arrojan que la mayoría de la población rechaza la enmienda.

Si se explora por qué la población no quiere votar a favor de la propuesta del Gobierno, se van a conseguir muchos elementos, como: no lo quieren para siempre; sienten que es personalista, que indica que él es el único hombre que puede gobernar el país, que no hay nadie en el mundo que lo pueda sustituir. Son puntos difíciles de venderle a una sociedad que tiene un ADN bastante democrático. Por ello, cuando Chávez incorpora a los gobernadores y alcaldes, se crea una idea menos personalista, como diciendo "no es conmigo, es con todos. Si quieres a un líder y crees que lo está haciendo bien, entonces tienes el derecho de reelegirlo cuantas veces desees".

- ¿Cuál cree usted que es la razón por la cual el Presidente tomó esta decisión?

- Obviamente que en el momento en que Chávez modifica su propuesta original está claro que lo hace para ampliar sus posibilidades de éxito, cosa que no se sabe a menos que haya medido el problema.

Las encuestas dijeron, cuando fueron ejecutadas, que la mayoría estaba rechazando la propuesta de enmienda constitucional. Si alguien le está haciendo caso a las encuestas es Chávez, y al hacerlo está tratando de buscar alternativas que le den oxígeno a esa oferta.

- ¿Cree que la nueva propuesta va a influir en el apoyo para la reelección indefinida de Chávez?

- No sabemos todavía cuál va a ser el impacto porque no lo hemos medido. No sabemos qué es lo que vamos a conseguir, pero uno puede lanzarse varias hipótesis, como por ejemplo, pensar que no habrá un cambio significativo en cuanto al pasado porque la figura del Presidente es demasiado relevante en Venezuela.

Dificulto que la gente esté pensando en gobernadores y alcaldes al existir una posible reelección indefinida del Presidente. Una vez que se hacen grupos de enfoque, se puede percibir que la gente no es capaz de separar la idea de reelección continua de Chávez.

- Ya que el Gobierno tiene la mayoría de las gobernaciones, ¿el apoyo de éstas influirá en el resultado del deseo de reelección indefinida del Presidente?

- Desde el punto de vista operativo es una jugada muy importante a favor de Chávez, independientemente de si a la gente termina de gustarle o no la idea de que gobernadores y alcaldes estén incorporados. Lo que sí es relevante es que él tiene más aliados, los estaba cazando y los consiguió.

Sin embargo, podría pensarse también que a varios de los mandatarios regionales les dé un poco de "piquiña", ya que probablemente algunos de ellos quisieran ser el sustituto de Chávez en el futuro. Sabiendo que esto se complica para ellos, porque no es factible que un líder chavista gane unas elecciones sin Chávez, muchos de ellos podrían querer pegarse a esa gobernación o alcaldía y usar esos recursos para ganarles a dirigentes alternativos.

-¿Cree que esto sea una manera de instaurar una casta política vitalicia como en Cuba?

- Mi filosofía política es contraria a las elecciones continuas porque creo que el corazón de la democracia es la alternabilidad del poder. Lo que se propone no es un evento justo, equilibrado, hay un sesgo a favor del líder en el poder. En mi opinión es inconstitucional y antidemocrático.

*SIN DERECHO A VOTAR, SUMATE, MARIA CORINA MACHADO, 10/01/2009

Súmate califica de "insólito" que un ente como el CNE, llamado a garantizar los derechos políticos del ciudadano se preste a conculcárselo al impedir que 800 mil nuevos votantes ejerzan el sufragio
La organización civil Súmate rechazó la decisión del CNE de no desarrollar una nueva jornada de inscripción del Registro Electoral para los ciudadanos que cumplan 18 años de edad antes de la fecha del eventual referendo para la enmienda constitucional, y calificó como "insólito" que la institución encargada de garantizar el derecho al voto actúe en sentido contrario.

Mediante un comunicado, la organización no gubernamental venezolana acusa al CNE de violar una vez más los derechos políticos de los ciudadanos, "al decidir que para el anunciado referendo de la enmienda constitucional aplicará el corte del Registro Electoral del 11 de diciembre pasado, con lo cual estaría afectando a más de 800 mil ciudadanos no inscritos hasta el momento".
Para Súmate, con esta decisión el CNE vuelve a hacerle el juego al Gobierno, "promotor de la iniciativa inconstitucional, que están interesados en que la consulta sea a mediados del mes de febrero".
Sumate considera insólito que un poder ciudadano como es el Electoral, que tiene como función garantizar los derechos políticos de todos los venezolanos, les niegue el derecho constitucional al voto a los que cumplan 18 años antes de la fecha del probable referendo y a los venezolanos dentro y fuera del país que aun no se han inscrito, como también a aquellos que estando inscritos quieran actualizar sus datos.
En tal sentido, Súmate exhorta a los miles de venezolanos afectados por esta decisión del CNE a organizarse para exigir que sea garantizado su ejercicio al sufragio.
Asimismo denuncia el caso de los miles de electores que fueron migrados inconsultamente en el pasado proceso de los comicios regionales y que probablemente para este nuevo evento electoral tampoco podrán resolver esta situación que afecta su derecho al voto. Además el CNE no ha contemplado el tiempo necesario que requieren los técnicos acreditados por las organizaciones políticas para revisar este nuevo corte del RE, para lo cual sería necesaria al menos una semana.

*ELECCIÓN INDEFINIDA, COSA JUZGADA, TEODORO T. DÍAZ ZAVALA. CARACAS: 10-01-2009

El tema dominante en la opinión nacional durante las últimas semanas ha sido la propuesta de modificar el artículo 230 de la Constitución para permitir la reelección indefinida de El Presidente de la república. Posteriormente ante la poca aceptación popular y habiendo recibido ya la aprobación por la AN, ´´la generosidad´´ de El Presidente modificó la propuesta para extenderla a todos los cargos de elección popular.

La argumentación oficialista soportada por los "rojos rojitos" que apoyan incondicionalmente al Presidente es que será el pueblo, el soberano, quien decidirá, ignorando los argumentos de inconstitucionalidad esgrimidos por diversos sectores de la sociedad venezolana, tales como la violación del principio de alternabilidad de los gobernantes establecido en el artículo 6 constitucional. Por otra parte lo más peligroso de la propuesta ampliada es precisamente la reelección del Presidente de la República. Que ya fue NEGADA en el Referéndum del 2 de diciembre de 2007.

Para fortalecer más esta última argumentación debemos calificar la propuesta como COSA GUZGADA Y DECIDIDA nada menos que por más alto Tribunal de la República: EL PUEBLO DE VENEZUELA, y dado que la SOBERANÍA reside en el pueblo, y éste YA DECIDIÓ sobre el asunto. No tiene sentido volver a plantearlo. Ya se agotó la INSTANCIA SUPREMA. Insistir en ello es ignorar la letra y el espíritu del artículo 5 constitucional: ´´La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien le ejerce directamente en la forma prevista en esta constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos del Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos´´.

En consecuencia los órganos del Poder Público, comenzando por El Presidente, están obligados a hacer cumplir el mandato del pueblo dictado el 2 de Diciembre de 2007, en el cual la reelección indefinida de El Presidente fue NEGADA.


La propuesta ampliada se hace más inconstitucional por cuanto es mayor el abanico de opciones que limitan los gobiernos alternativos (Art. 6) en distintos niveles, al tiempo que facilitaría la creación de una casta de gobernantes para los que ahora están en el poder, quienes usando y abusando de esa condición, como lo hace el Presidente Chávez, tendrían clara opción de eternizarse en el poder en su ámbito respectivo. De esa manera se estaría creando una especie de limitación u obstáculo a que la gente joven pueda acceder a cargos de elección popular. La propuesta ampliada además de inconstitucional, podríamos calificarla de ´´anti natura´´ por cuanto bloquea las naturales aspiraciones de la gente joven, del relevo generacional. Ellos, al igual que los actuales gobernantes, tienen el legítimo derecho de aspirar a conducir los destinos del país.


Desde nuestro punto de vista la propuesta es violatoria de la Constitución, bloquea el camino a las generaciones de relevo y finalmente sobre el asunto, el tribunal soberano del pueblo decidió el 2 de Diciembre de 2007, o sea que es COSA GUZGADA. NO ES NO.

sábado, 10 de enero de 2009

*¿SOLIDARIDAD CON LOS TERRORISTAS?, ADOLFO P. SALGUEIRO, EL UNIVERSAL, CARACAS, SÁBADO 10 DE ENERO, 2009

La preocupación del comandante no es por la violencia sino por la rentabilidad política

Hemos dicho antes que en la confrontación israelí-palestina en Gaza nadie tiene ni toda la razón ni toda la culpa. Lamentamos la violencia, las vidas que se pierden y el desdichado episodio del bombardeo israelí a un colegio donde murieron inocentes que estaban siendo utilizados como escudos por combatientes de Hamas.

Es hora de hacer referencia a la posición asumida por el gobierno venezolano que -otra vez- se conduce con exageración que sugiere que además de apoyar a Hamas aprovecha el río revuelto para distraer la atención de la difícil situación política y económica que ya nos arropa.

En el año 2006 el gobierno nacional se alineó con el grupo terrorista pro iraní Hezbollah con motivo de la guerra desatada entre el mismo e Israel en el sur del Líbano. En el 2007 fue más que evidente que la "revolución bonita" se cuadraba con las FARC, terroristas que no requieren de presentación. Aquellos amapuches con Piedad Córdoba, las cartas a Marulanda, la solicitud de reconocimiento de beligerancia hecha por Chávez nada menos que ante la Asamblea Nacional, las confusas contribuciones económicas y las no tan confusas gestiones políticas revelaron claramente hacia dónde apuntaban. Hoy día, el protagonismo asumido por el Comandante y su séquito de peones (Canciller, Asamblea, gabinete, prensa oficialista, etc.) dejan en claro que la mayor preocupación no es la violencia en Gaza sino la rentabilidad política en un momento en que la gloria y la influencia internacional del Iluminado va en mengua.

Se condena a Israel pero nada se dice del "camarada" Mugabe y sus excesos en Zimbabwe (se le obsequia la réplica de la espada de Bolívar), ni del drama de Darfour en Sudán donde los muertos llegan al millón con beneplácito del gobierno local ni de los talibanes afganos ni contra la sanguinaria Junta de Myanmar ni menos aún ante Irán o Corea del Norte ni contra los terroristas de Mumbai, India. No se piensa aludir a Cuba ni hacer mención alguna a sus presos políticos, fusilados, excluidos, etc.

De lo que se trata es de utilizar aquellos episodios que sirven al régimen para potenciar su protagonismo y aupar una ideología que con la excusa del socialismo y el antiimperialismo justifica cualquier atropello y exagera cualquier reclamo siempre que ello sirva al objetivo final de perpetuarse en el poder.

Expulsan al embajador de Israel, expulsaron ya al de EEUU en solidaridad con un conflicto ajeno (el de Bolivia). ¿Harán lo mismo con el de Rusia cuyo país acaba de cortar abruptamente el gas a Europa en pleno invierno por una cuestión de precios? ¿Cortarán relaciones con las brutales tiranías africanas, con Irán, Siria o Corea del Norte que en eso de la violencia juegan en las grandes ligas? Si los propios países árabes que mantienen relaciones con Israel (Egipto, Jordania, etc.) no llegan a esos extremos ¿por qué tiene que hacerlo Venezuela? ¿Será una nueva "Doctrina Betancourt" interpretada a su antojo por el Único y su troupe de sigüices?

En Venezuela nunca hubo resentimiento alguno ni antisemitismo ni "anti-nada". Ojalá no sea esta la hora en que esos demonios se desaten.

apsalgueiro@cantv.net

viernes, 9 de enero de 2009

*ISRAEL/SIRIA/IRÁN, RECIBIDO DE GMAIL.COM, PEDRO MARTNZ, 9 DE ENERO DE 2009.

Como el conflicto en Oriente Próximo ha sido, es y será una constante -porque no tiene solución, salvo que una de las partes destruya a la otra, algo que hoy por hoy no ocurrirá- la partida de ajedrez -por decirlo de una manera tan metafórica como equívoca, puesto que no hay mucha analogía, ya que la partida no tiene fin porque las piezas se sustituyen mediante el rearme- cambia de protagonista en cuestión de días, siendo los momentos que dicta la opinión pública y la iniciativa bélica cuestiones determinantes. La opinión pública impone el momento, por eso se la manipula tanto, porque hay que coordinar el momento de la opinión con el momento militar (desde Hearst y El Maine es así; en el Golfo Pérsico y en Mondragón).

En el conflicto que estamos viendo ahora conviene clarificar quiénes son los contendientes, que no son los israelíes y los palestinos, sino los israelíes y los iraníes. Desde la irrupción de las armas nucleares, detrás de toda organización terrorista siempre hay estados constituidos, o instituciones paraestatales como pueden ser los que tienen los estados embrionarios (Euskadi, por ejemplo). Siempre, y más en Oriente Próximo. Una prueba: Hezbolá no ataca, y ahora sería buena ocasión. Y no lo hace porque compromete a Siria, que no está interesada en darle ocasión a Israel para que la ataque, dado que Siria también tiene programas nucleares. Tampoco lo hace el terrorismo de Al-Fatah. Alguien dirá, y con razón, que entre los palestinos hay muchos enfrentamientos. Sin embargo también los hubo antes y cuando les convino actuaron juntos.

Hace tiempo pensaba que nada más celebrarse las elecciones en USA habría un incremento de la actividad terrorista chiíta –es decir iraní- en Irak, y que esa reactivación podría beneficiar los intereses de USA a la hora de acometer acciones contra Irán. (Por eso mismo podría ser USA quien estuviera detrás de los atentados chiítas que se puedan producir en Irak a partir de ahora). A Irán le interesa meter en el ajo a Israel, que tan mala prensa tiene en todo el mundo. Recuerden que en la primera guerra del Golfo Sadam Husein no paraba de tirar misiles sobre Israel para provocar su intervención en el conflicto, aunque cada cohete solo tuviese una capacidad destructiva similar a una bombona de butano, puesto que la mayor parte del espacio del misil se tenía que dedicar a combustible y no a explosivo, y a pesar de sufrir esos ataques a los israelíes se les prohibió tajantemente intervenir en aquella guerra, salvo que Sadam pusiera componentes químicos o biológicos en el lugar de las bombonas.

En este momento lo más apremiante para los intereses estratégicos de USA y de Israel –al margen está si los intereses de Obama coinciden o no con ellos, cuestión esta tan importante como la que más- es destruir las instalaciones iraníes y sirias. ¿Lo harán israelíes y norteamericanos a la vez? ¿Uno contra Irán y otro contra Siria? Quién sabe, pero mucho necesitan cambiar los movimientos de la zona para que la opinión pública mundial mayoritariamente progre no ponga el grito en el cielo y esta vez con argumentos serios. Además parece ser que los planes nucleares de Siria no están tan avanzados como los iraníes.

Israel lleva mucho tiempo soportando los ataques de Irán desde Gaza, ¿por qué entonces tardó tanto en devolver los golpes y por qué lo hace exactamente ahora? Probablemente porque ahora no interfiere con las elecciones en USA, y el actuar en estos momentos despeja el camino a la intervención en Irán por parte de USA sin que simultaneamente tenga que participar Israel contra Irán aunque sea en Gaza, porque, insisto, Israel tiene de vecino fronterizo a Irán, que no otra cosa es Hamas. Y otra pregunta más que no logro responder: ¿Por qué Israel no atacó a Siria cuando tuvo que intervenir en Líbano contra Hezbolá? Porque Hezbolá será ideológicamente proiraní, pero tiene el apoyo sirio. Ahora Hezbolá no se mueve precisamente para no dar pie a Israel. Además pondría en un aprieto a las tropas de pacificación deplegadas en la zona. ¿Lo hará Israel cuando intervenga USA en Irán?

En resumen: Israel tenía que castigar a Irán-Gaza y ha esperado el momento oportuno. ¿Es oportuno solo porque ya no compromete las elecciones presidenciales norteamericanas o por algo más? Como el conflicto no tiene fin, quizá también puede ocurrir que Israel se adelanta antes de que Obama le pueda decir que no y así poner al nuevo presidente ante una situación nueva ya consumada. ¿Será eso? Porque de Obama todavía no sabemos nada. De no atacar a Irán, el estado de los ayatolás tendrá armas nucleares posiblemente este mismo año. ¿Quién se puede permitir tener eso por vecino?

De momento, aquí, en Argentaña, las ondas gabilondas dan a entender que la postura del gobierno español solo es cuestión de humanidad porque el problema está lejos y no nos afecta, al menos eso es lo que dan de carnada para losdelrío (que como son ligto de cohone votan a Chaves y a Montilla, añádase los woodyenbarcelona provenientes del antiguo PSC, de altísimo nivel cultural, o mejor dicho hipócrita, que losdelrío no alcanzan). Además, aunque no tengamos armamento nuclear ni convencional tenemos a Homer Simpson de canciller. Ah, y el tronío egpañol, que en los últimos años del franquismo era Paco Martínez Soria y hoy es Bono. Y los chistes de Ben Laden. Y tres mil agentes nuevos en el CNI escogidos a dedo por Rubalcaba. Y la división zetapé, esa sí, muy bien pertrechada, y a las órdenes directas del Nietísimo, que de esa manera puentea al Rey del Mambo. Y a Karmen Txakón "Tots som Rubianes" de ministra de Defensa. Oye, casi ná. Menúa le egpera al que se meta con nosotro.

A los antiperonistas nos pueden hacer papilla cuando quieran, pero a los enemigos etarras y moros, vamos, como que no quieren. Coño, como que hay que pagarle coimas continuas al sultán y dejar que ETA se financie con el presupuesto público. Si Israel usara el armamento y el terrorismo como lo hacen los islamistas, ¿creen ustedes que el Nietísimo estaría dando los grititos que da? Hablaría de su ascendencia judía, que de eso mismo presumió en alguna ocasión y su segundo apellido así parece indicarlo.

pedromartnz

jueves, 8 de enero de 2009

*REALIDAD Y RETO, PEDRO PAÚL BELLO, TOMADO DE LA RED, 08/01/2009

En 1888, en Plettenberg de Renania, Alemania, y en el seno de una familia católica, nace Carl Schmitt: Jurista, pensador y estudioso de la Ciencia Poítica, su interés se fijó en el conflicto social y, de manera particular, en lo que concierne a la guerra. Elaboró una teoría del Estado y de la Constitución y, en la linea de Jean Bodin, sostuvo que la soberanía del Estado no puede ser sino absoluta, para ser Estado autónomo y que esta autonomía sólo es posible en la medida en que, más allá y por encima de la norma jurídica, el Estado realice acciones que prueben esa su soberanía. Pero "la soberanía es absoluta o no es" (Hobbes).

Profesor en la Universidad de Berlín, en 1933 Schmitt se integra al Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores (NSDAP) de Hitler, en el que se le designó como consejero político. Posteriormente Hermann Göering le hizo Consejero de Estado.

Como para Schmitt la acción política consistía fundamentalmente en decisión, concluyó en la necesidad de establecer un poder de decisión que condujera la guerra interna. En efecto, el pensamiento de Schmitt estaba también muy influenciado por el de Hobbes. Por eso, su interés en la guerra interna o civil, que se genera a partir de los intereses siempre contradictorios de los ciudadanos.

De allí igualmente, que sostenga que todo lo político es polémico: Todo lo político es antagónico y generador de conflicto. El conflicto que genera lo político será siempre confrontación "amigo-enemigo" que, en todo momento, significa posibilidad de guerra. Del lado del Estado -que Schmitt prácticamente indentificaba con lo político- lo esencial es decidir sobre la emergencia. Es decir, decretar estado de emergencia para suspender la ley y usar la violencia necesaria para mantener el poder (clara inspiración en Maquiavelo).

Escribió el Dr. Tulio Álvarez, en su reciente libro "La Reelección Indefinida. Camino a la Violencia"[1]: "Chávez Frías ha citado varias veces a Carl Schmitt, en esa subespecie de ensalada intelectual que lo caracteriza. Tal cita refleja que alguien se lo explicó y él lo entendió, además lo utiliza".[2] Es posible que haya sido Ceresole. En todo caso, cualquier observador interesado puede fácilmente comprobar -por ejemplo en una hemeroteca- de qué manera y en cuán alto grado, el presidente venezolano acude a lenguajes, actitudes, incitaciones, amenazas, instrucciones, arengas y demás elementos del género, para expresar su pensamiento y defender su gestión política: Revolución armada, liquidar, eliminar, disolver, aniquilar, pulverizar, etc., son verbos siempre presentes en la mente y en la boca presidenciales. ¿Por qué?

¿Porque es militar?: No. Todos conocemos a muchos militares que no utilizan constantemente ese lenguaje. Hemos tenido presidentes militares que no lo han hecho. El Gral. López Contreras, por caso, lejos de hablar de violencias guerreras, hizo famosa su expresión "calma y cordura". Tampoco el Gral. Medina Angarita, siempre cordial y democrático. Ni el V.A. Wolfgang Larrazabal. Ni siquiera quienes fueron dictadores, como Gómez, quien pecaba de parco y jamás amenazaba; y tampoco Pérez Jimenez. Ambos actuaban, pero en silencio. De manera que ello no es inherente a la condición militar ni al ejercicio del poder, sea democrático o no.

¿Entonces, por qué?

Seguramente porque asimiló parte del pensamiento de Schmitt y lo integró en su manera psíquica de ser...

En el pensamiento de Schmitt es fundamental la idea según la cual lo político genera conflicto que siempre se expresa en confrontaciones amigo v.s. enemigo. Enemigo -lo ha expresado el presidente venezolano- será "todo aquél que está en mi contra", mientras que, amigo, será "todo aquél que está conmigo" y, por la experiencia de otros, podemos añadir "mientras no me moleste".

Hay una muy interesante e importante explicación de la conducta del avaro y del tirano, uno de cuyos cultores en Venezuela ha sido el Dr. Ernesto Mayz Vallenilla, eximio filosofo nacional. En apretado resumen general consiste en lo siguiente:

El hombre es un ser finito. Por tanto, es límitado y carente. Todos –o casí todos los humanos- tenemos conciencia de nuestra finitud. Finitud en el tiempo porque esta vida que tenemos necesariamente termina. Finitud en nuestra modo de existir, porque tenemos límites: nuestro cuerpo define nuestra frontera y nos separa de lo que no somos, esto es, de todos los entes (cosas, vegetales, animales, humanos) que nos rodean y que están en nuestro mundo que se constituye en horizonte de sentido. Frente a esta realidad hay sólo dos actitudes: aceptar la finitud o rechazarla, negarla y no aceptarla.

La aceptación de la finitud invoca -eo ipso- orientar la existencia por la vía de la voluntad de amor. Cuando la acepto, el mundo que me rodea y los entes que están allí no son mis enemigos: antes por el contrario, son fuente indispensable de mi desarrollo personal, de mi realización como persona humana. Tales entes, en toda su variedad, me complementan en la medida en que no soy ellos: me alimentan material y espiritualmente. La relación de complementación es fuente de paz, de armoniosa relación con todos los entes que están en mi mundo que es mi horizonte de sentido.

Por el contrario, la no aceptación de la finitud invoca, necesariamente, el conflicto con los entes que están mi mundo; en el mundo. Esa actitud encamina, inexorablemente, la existencia de la persona por la vía de la voluntad de dominio que es la opuesta a la de la voluntad de amor.

En esta segunda vía, puede haber dos modalidades que se presentan bien sea separadas o bien sea unidas: Una primera modalidad tipifica la figura del avaro. Detesta las cosas, los entes que le rodean porque su sola presencia es, precisamente, prueba de su finitud. En efecto, en la medida en que existen, si soy avaro, me están demostrando permanentemente que soy finito: Son lo que no soy, por tanto, que tengo límites. Mis límites están determinados por mi cuerpo. El cuerpo define mi frontera:: aquéllo hasta donde yo soy. Hasta donde llego. La salida es borrar los límites que impone lo Otro. Pero ¿cómo hacerlo? Simplemente, mediante su aniquilamiento. Pero, "al no serle realizable la aspiración de destruir todo lo que el sujeto humano no es, intenta otro procedimiento: el de ejercer sobre ello un dominio o dominación tal, que, aparantemente, haga desaparecer sus confines o límites"[3]: apropiarse de todo Ese dominio destructivo es ilusorio; un autoengaño. Pero, en su ilusión falsa, la persona se dispersa en la multitud de cosas poseídas que acumula sin cesar; se aliena confundida en el indefinido y amorfo amontonamiento de las entidades cuantificables y, en el engaño de sentir que se expande infinitamente su realidad personal. De esta forma se cosifica en las cosas que posee. La posesión se falsifica y, en vez de obrar para el más ser, se hace un nudo tener por el más tener.

Identica es la modalidad orientada por el poder: los sujetos dominados son falsamente percibidos como extensión infinita de la propia realidad. Nuevamente surge el conflicto y la aspiración de destruir a estos sujetos humanos para borrar la prueba de la propia finitud que, para el enajenado, ellos significan. Como no puede destruir a todos, el sucedáneo es dominarlos, someterlos absolutamente, despojarlos de su libertad externa y, cuando posible, de su existencia. Fue el terrible caso del nazismo y el holocausto, conducido por Adolfo Hitler, en campos de concentración y hornos crematorios.

En ambas modalidades, la personalidad de quien niega la finitud supone un egocentrismo, tal, que el enajenado se siente dios dueño del mundo. En la fase terminal de su enfermedad, niega toda realidad. Su palabra se transforma en caos de contradicciones e incoherencias: los fracasos los identifica como éxitos; la ruina como riqueza.

A los médicos psiquiatras corresponde el diagnosticar situaciones y casos concretos. No lo soy; por tanto, no pretendo hacerlo.

En la difícil coyuntura por la que atraviesa el país, sólo puedo opinar como observador político. Constato que el timonel ha perdido el rumbo y que nuestro porvenir es incierto. La propuesta de reelección, en la práctica indefinida, y ahora complementada con la extensión general de su alcance a todos los cargos de elección popular, aparte de ser una evidente y constatable contradicción del proponente, quien ahora desdice lo que antes dijo y, al margen de su palmaria inconstitucionalidad por razones de todos conocidas, se me antoja como evento final precipitado del desarrollo del llamado "`proceso". En razón de la crisis económica mundial, para el proponente es un "ahora o nunca". Para la salud del país también lo es. Si la crisis lo alcanza sin haber obtenido su propósito, seguramente que no habrá mañana para él. Por eso su empeño obsesivo: lograrlo, y lograrlo ya. Lograrlo ya, como sea.

El país democrático, por su parte, está a punto de encarar lo que parece ser el más riesgoso reto de su historia. De nuestra historia republicana. ¿Será la hora de aquella frase, trágica sin duda, de Don Mario Briceño Iragorry? :

"¡Vivir libre o vivir muerto! Porque es vida la muerte cuando se la encuentra en el camino del deber, mientras es muerte la vida cuando, para proseguir sobre la faz semi-histórica de los pueblos esclavizados, se ha renunciado al derecho a la integridad personal"[4] .

En todo caso, parece haber llegado la hora cuando una verdadera oposición, patriótica y responsable, se dirija al proponente para:

1º Hacerle saber que sabemos que va a ser derrotado contundentemente.
2º Hacerle saber que sabemos que va a intentar, nuevamente, hacer fraude.
3º Hacerle saber que no debe hacerlo, porque la gran mayoría está dispuesta a tomar las calles del país para imponer la verdad y salvar la dignidad de Venezuela.

Frente a la consigna siniestra, la nuestra debe ser:

¡PATRIA, DEMOCRACIA Y VIDA!

sábado, 3 de enero de 2009

*¿ES CUBA SOCIALISTA?, HUMBERTO GARCÍA LARRALDE, ANALÍTICA, SÁBADO, 3 DE ENERO DE 2009


Al celebrar los 50 años de terca existencia del único régimen comunista en las Américas, la pregunta del título pudiese parecer una impertinencia. En fin de cuentas, para muchos la Revolución Cubana es emblemática de lo que significa socialismo, es decir, sus características son en sí definitorias de lo que puede entenderse, para bien o para mal, de tal estructura socioproductiva, así como de su correspondiente “superestructura” política. Para otros, sin embargo, la noción de socialismo sigue evocando estadios de justicia, de libertad y de bienestar material que brillan por su ausencia a lo largo del último medio siglo antillano. Quizás podría reformularse la pregunta para indagar cuál es el sentido o el carácter del socialismo cubano.
Los cubanófilos de antaño identificarán en el título de este artículo el de un libro escrito a finales de los 60 por un asesor del régimen fidelista en desarrollo agropecuario, a la sazón miembro del Partido Comunista Francés, René Dumont . No sorprende que, dada su nacionalidad, abordase su conceptualización de socialismo desde una perspectiva cartesiana: su superioridad sobre el capitalismo derivaba de su mayor racionalidad, de la existencia de un plan central omnicomprensivo que asegurase el uso lógico y eficaz de los recursos para la construcción de la nueva sociedad. Para su angustia, la excesiva discrecionalidad intervencionista de Fidel Castro, genio y figura de la entonces joven revolución, echaba por la borda todo intento de construir un andamiaje coherente de planificación racional. Su conclusión lapidaria era que el desorden personalista que predominaba en Cuba no podía tildarse de “socialismo”.

Tal aseveración coincidía con lo que podría derivarse desde una óptica marxiana, no obstante las profesiones de fe del elenco dirigente cubano. En el plano económico Marx pregonaba que la “socialización de las relaciones de producción” desataría una mayor productividad hasta superar la escasez que históricamente había condenado a las mayorías a la miseria y así saltar “del reino de la necesidad al reino de la libertad”. A su vez, la alienación del hombre moderno, producto de la escisión entre sus esferas privada y pública de existencia, era imputable -según él- a la lógica del capital. Una vez superada ésta con la revolución socialista ocurriría la liberación multifacética de sus potencialidades ciudadanas, ahora dueño de su destino. Ello completaría ese salto al “reino de la libertad”, cuyas bases materiales aseguraba la liberación de las fuerzas productivas, y haría innecesarios los poderes coercitivos del Estado. Éste desaparecería para ser reemplazado por una simplificada “administración de las cosas”, en manos de la sociedad organizada. Con el beneficio de la posteridad, es fácil entender que el viejo alemán en absoluto entendió el papel central de los incentivos para la materialización de esta visión prometeica, confiando en que, una vez en posesión de los medios de producción, el obrero se entregaría gustosamente a su trabajo para construir la anhelada utopía. La conculcación brutal de las libertades y el colapso económico de aquellas experiencias que intentaron imponer a la fuerza este “paraíso” no amilanó, empero, a los guardianes de la fe, convencidos de que habían fracasado los hombres pero nunca la idea. En éstas habría que incluir, desde luego, a la Revolución Cubana, no obstante logros importantes en el campo de la salud y la cobertura educativa.

Fidel declara a Cuba socialista luego de la fracasada invasión de expatriados en Bahía de Cochinos, financiada y apoyada por la CIA. Los primeros años de la Revolución habían atestiguado una búsqueda entusiasta de formas creativas de participación política y cultural, que hizo albergar la esperanza entre muchos izquierdistas desencantados con la experiencia soviética, de que se había reencontrado la senda refrescante, libertaria y humana del socialismo. Fueron tiempos en que un Che Guevara en la cúspide de sus delirios revolucionarios desafiaba la racionalidad y el cálculo económico para la construcción del Hombre Nuevo en Cuba con su pregón a favor de los incentivos morales, en abierta polémica con Charles Bettleheim, exponente de las corrientes marxistas ortodoxas.

Luego del fracaso de los intentos por profundizar la industrialización y del despilfarro implícito en otros proyectos descabellados –el cinturón cafetero y cítrico a La Habana, las jornadas de trabajo voluntario- el pragmatismo y las penurias obligaron a Cuba a cobijarse progresivamente bajo el paraguas protector de la URSS y llevó al envejecimiento prematuro de la Revolución, ahora con mayúscula. El apoyo de Fidel a la invasión de Checoeslovaquia y, posteriormente, el vergonzoso caso contra el poeta galardonado, Heberto Padilla, puso fin definitivo a toda esperanza de que la isla pudiese evitar el carácter despótico de sus aliados. Las confusiones, perplejidades y desencantos que acarreó el cercamiento creciente de la burocracia comunista a las expresiones culturales autónomas son recogidas angustiosamente en sendos libros por Carlos Franqui y por Alma Guillermoprieto , el uno partícipe de la gesta guerrillera y director de la revista Revolución hasta 1967, la segunda, profesora invitada de ballet a finales de esa década.

No obstante, es justo reconocer que, gracias a la masiva transferencia de recursos desde la URSS, Cuba pudo conquistar importante mejoras en el campo de la educación y la salud, y disfrutar de niveles de vida similares, en muchos sentidos, a los del promedio de otras economías latinoamericanas de igual tamaño, si bien bajo un estricto régimen de racionamiento. Según el catedrático cubano-estadounidense Carmelo Mesa Lago , entre 1960 y 1990, Cuba recibió de la Unión Soviética el equivalente de unos 65 millardos de dólares en condiciones muy generosas, sin contar con otros créditos y ayudas del CAME, otros países de Europa del este y China. Dos tercios de esa ayuda fue en donaciones no reembolsables en forma de subsidios a los precios y Cuba no pagó prácticamente nada del restante monto en créditos y préstamos. Lamentablemente, con la desaparición del llamado “campo socialista”, muchos de los desarrollos sociales se han resentido por la incapacidad de financiarlos en los niveles adecuados. El fin de las enormes transferencias soviéticas obligó a la jerarquía comunista a relajar los controles sobre la iniciativa privada, en lo que se conoció como el “período especial”, permitiendo mayor número de actividades por “cuenta propia” (reparación de automóviles, electrodomésticos, servicios personales varios), la existencia de “paladares” (pequeños restaurantes caseros a los que le son prohibidos emplear personal ajeno a la familia) y los mercados campesinos autorizados para vender el exceso de productos agropecuarios que queda tras la entrega de las correspondientes cuotas al Estado. Empero, una vez que la economía empezó a crecer -impulsada por esta liberación de actividades productivas-, el régimen volvía a apretar los controles, bajo el pretexto de impedir la emergencia de nuevos privilegiados, y ahora con el financiamiento de un nuevo patrocinante: Hugo Chávez. Este retorno refleja, en las decisiones del régimen, un desapego por la racionalidad económica y su subordinación a criterios estrictamente políticos: evitar que el desarrollo de actividades fuera del dominio directo del Estado redundara en una pérdida de su control sobre la sociedad, ya que el desarrollo de fuentes autónomas de sustento constituye el primer paso en la liberación del férreo dominio que ejerce el poder totalitario sobre la población. El régimen pretendió cobijar esta opción por el atraso argumentando que la liberación de la iniciativa individual agudizaba las desigualdades y alentaba contra la “ética del socialismo”, pasando por alto que las desigualdades más odiosas y arbitrarias existentes en la isla son inherentes al usufructo discrecional de los recursos económicos por parte de la élite dirigente. Según esta prédica moralista, el bienestar material del pueblo debe sacrificarse en aras de defender una “revolución” que pretendidamente es en su propio beneficio (¡!).

Desde luego, este régimen mineralizado, cerrado sobre sí mismo y refractario al cambio, es todo menos que “revolucionario”. Pero después de décadas de haberse secado la euforia transformadora, la evocación de la épica de los primeros años, su mitificación para hacer aparecer a Fidel como el único artífice del derrocamiento de Batista, y la referencia incesante a las amenazas imperialistas –legitimadas en parte por la torpe política de sucesivos gobiernos estadounidenses hacia la isla- ha servido para perpetuar la fábula . La mentalidad de asedio justifica la represión a toda disidencia bajo el argumento de que favorece al “enemigo” y conmina a cerrar filas en torno al caudillo. Bajo la exacerbación de pasiones nacionalistas y del culto a la muerte como máximo sacrificio por la causa -¡Patria o Muerte, Venceremos!- se ha militarizado y regimentado a la sociedad bajo el control férreo de Fidel y de sus secuaces. Junto al culto al Comandante en Jefe y la utilización de Brigadas de Respuesta Rápida para acallar protestas, estas características hacen a la Cuba de hoy más afín a las experiencias fascistas del siglo pasado que a cualquier ideal socialista.

El legado de estos 50 años es un Estado despótico que ha condenado a su población a niveles míseros de vida, que usurpa en beneficio propio la riqueza social y que ha generando una nueva clase que dispone a discreción del producto material que se le niega a los miembros menos afortunados de la sociedad, mientras reprime con largos años de cárcel a quienes entran a ciertas páginas de Internet “sin permiso” (¡!). El control absoluto de la información, la existencia de una única verdad política, la intolerancia absoluta ante la disidencia constituyen mecanismos obligatorios para poder perpetuar un régimen injusto y opresivo.

Desde hace algún tiempo, bajo la égida del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Minfar, la economía cubana ha venido siendo colonizada por el alto mando militar. Con la reintroducción subrepticia del cálculo económico, se procura aplicar criterios de eficiencia para la conducción de sus empresas. Lamentablemente, largos años de control centralizado, la subordinación a consideraciones políticas y la ausencia de incentivos a empleados y trabajadores, ha vaciado a la inmensa mayoría de toda capacidad competitiva. El cubano de a pie sobrevive sustrayendo bienes de las empresas donde trabaja y trampeando el sistema con servicios y actividades que se sitúan, las más de las veces, al margen de la ley, mientras los más afortunados reciben remesas de parientes exilados. Raúl Castro, en el mando desde hace casi dos años por la incapacitación de su hermano mayor, se enfrenta al difícil reto de liberalizar la economía sin perder el control político cuasi absoluto que detenta. Por su parte, los esfuerzos de Hugo Chávez por disuadir todo cambio y congelar la “pureza revolucionaria” a través de generosas donaciones –inconsultas- del dinero de todos los venezolanos, difícilmente podrá prosperar, ahora que la caída de los precios del crudo limita severamente esta ayuda. ¿Podrán los aires frescos que anuncia la presidencia de Barak Obama contribuir con la creación de un escenario más conducente a los cambios que hoy reclama la economía cubana y abrirle las puertas a una progresiva democratización de ese país?

[1] DUMONT, René (1970), ¿Es Cuba socialista?, Editorial Tiempo Nuevo, Caracas.

[2] FRANQUI, Carlos (1981), Retrato de familia con Fidel, Seix Barral, Barcelona, España.

[3] GUILLERMOPRIETO, Alma (2005), La Habana en un espejo, Editorial Debate, Colección Otras Voces, Caracas.

[4] MESA-LAGO, Carmelo (2002), Buscando un modelo económico en América Latina, ¿Mercado, socialista o mixto?: Chile, Cuba y Costa Rica, Editorial Nueva Sociedad, Caracas, Pág. 593.

[5] La URSS (y los países del CAME) compraban el azúcar a Cuba a precios por encima del mercado mundial y le vendían petróleo por debajo de las cotizaciones internacionales. Además, a este precio le entregaban petróleo en exceso, que Cuba revendía a los precios mundiales vigentes. Finalmente, la URSS donaba armamentos y demás recursos para el desarrollo y fortalecimiento de las fuerzas armadas cubanas y, en particular, financiaban sus aventuras bélicas en África. Con la desaparición de la URSS, la economía venezolana bajo Chávez ha ocupado en buena parte ese rol.

[6] Como bien lo describiera Américo Martín, nada mejor que la ideología leninista para cobijar esta dictadura personalista bajo el manto de "la defensa de los intereses del pueblo cubano". MARTÍN, Américo (2001), América y Fidel Castro, Editorial Panapo, Caracas.

*7% CAERÁ CAPACIDAD DE COMPRA EN LOS ALIMENTOS EN EL NUEVO AÑO, en diario 2001, 03 DE ENERO DE 2009

Según la información manejada por la encuestadora Datanálisis, el nuevo año estará signado por una merma, al menos en un 7 por ciento en la capacidad de compra en los alimentos, "contracción que será de gran relevancia en el comportamiento de la sociedad para este 2009".

De esta manera lo dio a conocer Luis Vicente León, director general de la firma encuestadora, al tiempo que enfatizó además que el 2009 también tendrá impactos negativos en el poder adquisitivo de los venezolanos, pues el Índice Nacional de Precios al Consumidor estará muy por encima a lo pronosticado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y del propio Ministerio del Poder Popular para las Finanzas, ya que resultará imposible que el mes de enero culmine con un nivel inflacionario de un 15 por ciento.

En este sentido, León recordó que luego de que el país pasó por tres años de expansión en el consumo por la alta liquidez monetaria que circulaba por las calles, este nuevo año tendrá un comportamiento "bastante distinto a las aseveraciones del Gobierno", pues la reducción en la capacidad de compra de alimentos, "será consecuencia de un alto nivel inflacionario" que podría llegar -según sus argumentos- en un 35 por ciento.

"Lo que fue el 2008 el poder adquisitivo cayó 7,3 por ciento, mientras que la inflación acumulada en la primera semana de diciembre fue de 27,6 por ciento", dijo Luis Vicente León, luego de considerar que la ingesta de alimentos en el país retrocederá a los niveles de 2007.

Sin embargo, afirmó que el crecimiento económico no será afectado, pues según sus cálculos estará entre 2 por ciento y 3 por ciento.

"No habrá escasez", consideró León, "ya que el país no tendrá problemas de abastecimiento de alimentos en este nuevo año".

"El Ejecutivo seguirá importando para evitar la escasez (…). A finales de 2007 y principios de 2008 hubo en Venezuela 33 por ciento de desabastecimiento, y se convirtió en el segundo problema que más preocupaba a la población", sentenció.

El director de Datanálisis acotó que la economía continuará impulsada por el gasto público, especialmente en el primer trimestre del año, por la campaña electoral de la Enmienda Constitucional.

IMPORTACIONES DE ALIMENTOS SEGUIRÁN ALTAS EN ESTE 2009

Pese a la caída de los precios del crudo venezolano este año, las proyecciones indican que para este 2009 las importaciones de alimentos no serán víctimas de la austeridad; sino al contrario, seguirán manteniendo su ritmo alcista, tal como lo han estado en los últimos tres años, dado que la producción nacional no cubre la demanda.

Según la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) en 2005 las asignación de divisas para el sector de alimentos y bebidas se ubicó en 1.900 millones de dólares, en 2006 la autorización subió un 82,6 por ciento para situarse en 3,470 millones de dólares, mientras que en 2007, la aprobación se incrementó a 4.962 dólares.

En el 2008, Cadivi reportó que hasta el 28 de noviembre, el rubro alimentario se ha convertido en el sector económico que mayor cantidad de divisas ha recibido, captando 17 por ciento de las asignaciones.

Las autorizaciones para el renglón de alimentos -sólo por importaciones ordinarias- ascendieron a 4.251,89 millones de dólares, un 80 por ciento más que el período anterior. Las divisas fueron destinadas para la compra de trigo, aceite de soya y sus derivados, productos lácteos, maíz amarillo, grasas y aceites animales y vegetales.

Sin embargo, en un informe previo, la instancia destacó que hasta octubre otorgó 7.253 millones de dólares para alimentos y bebidas, distribuidos entre 3.911 millones de dólares para las importaciones ordinarias y 3.342 millones de dólares para importaciones mediante el Convenio de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), lo que deja entrever que en el año 2008, las aprobaciones para las importaciones de alimentos culminaron por encima de los ocho mil millones de dólares, lo que significaría un alza de 73 por ciento, en comparación al año 2007.

En consonancia con estas cifras, el experto en economía alimentaria, Daniel Anido, sostiene que para el próximo año el Gobierno dará prioridad a la importación de alimentos, y reducirá otros bienes y servicios.

"Aunque menos ingresos petroleros suponen una merma del poder de compra internacional del país, el Gobierno reajustará su cesta de compra, como hacen las familias cuando sus ingresos reales se reducen, y la mayor proporción de las divisas se destinarán a importar alimentos, en detrimento de la proporción destinada al resto de bienes".

Anido estima que las compras externas alimentarias "aumentarán, aún cayendo los ingresos petroleros, que de seguro estarán más altos que los de hoy, cercanos a los 60 dólares".

Por su parte, Luis Vicente León, también considera que hay sobradas razones para afirmar que en este nuevo año el indicador en cuestión se mantendrá alto, aunque estima que no superará los niveles de 2008.

"En casi 100 por ciento aumentarán las importaciones de alimentos este año respecto al 2007, debido a que el desabastecimiento se ha convertido en una prioridad para el Ejecutivo por el costo político que ello implica".

Ante esta afirmación, Carlos Machado Allison, especialista en economía agroalimentaria, agregó que el próximo año, "en plena campaña electoral, el Gobierno no permitirá el desabastecimiento. Le dará prioridad a las importaciones que posiblemente ya están en unos 7.000 millones de dólares anuales. El pronóstico para 2009, pues depende del precio del petróleo, pero probablemente se restrinjan primero otras importaciones como automóviles".

León afirmó que "hoy, el 73 por ciento de lo que comemos es importado; es decir, tres de cada cuatro artículos que consumimos llegan del exterior".

miércoles, 31 de diciembre de 2008

*¡TREMENDA ENMIENDA!, TRINO MÁRQUEZ, 8/12/2008 |


Una de las características predominantes de los autócratas y mandatarios mesiánicos es que se consideran a sí mismos imprescindibles. Dado que no creen en las instituciones, ni siquiera en las que ellos mismos crean para proyectar la ilusión de equilibrio, participación e independencia de poderes, estiman que su ausencia o salida de escena, puede provocar el derrumbe del teatro.
Desde luego que todos asumen su papel como parte de un sacrificio y obediente cumplimiento de una misión predestinada por la Providencia, por esa fuerza telúrica que es la Revolución o por el alma colectiva del pueblo para la reconquista de la grandeza de una Nación.




Francisco Franco se autoproclamaba "Caudillo de España por la Gracia de Dios" y pieza indispensable para preservar la paz y el bienestar de la España posterior a la Guerra Civil. Nada le importó liderar el movimiento que desgarró a la Madre Patria. Al final de sus días decía con orgullo que había dejado todo "atado, bien atado" (se refería a la sucesión). A Fidel Castro sólo una enfermedad que lo expone al escarnio y la pena pública lo obligó cederle el poder a su hermano Raúl, tras casi 50 años de "revolución" (¿qué tipo de revolución puede ser esa que dura cinco décadas, cuando las revoluciones, por definición, ocurren en coyunturas muy precisas?); sin embargo su nefasta influencia, aunque menguada, continúa siendo dominante. Adolfo Hitler, el más diabólico de los mesías, se creyó ungido por los dioses de la mitología germana para crear el Imperio de los Mil Años. Su delirio le duró sólo 12 años, suficientes para destruir Alemania, dividirla y dejar regados millones de muertos por toda Europa.
Ahora se reedita la historia, pero en tono de opereta, en esta república de quinta. El comandante quiere perpetuarse en el poder porque estima que sin él la "Revolución Bonita" fallece. Tanta fe tiene depositada en sus seguidores, que considera que luego de 14 años (pues será en 2012 cuando se realicen las próximas elecciones presidenciales) no son suficientes para crear un liderazgo alternativo al suyo dentro de las filas revolucionarias. La excusa perfecta se la proporcionaron las derrotas de sus delfines en las elecciones pasadas. El fracaso de Diosdado Cabello, Aristóbulo Istúriz y Jesse Chacón, sus eventuales sucesores, le vino como anillo al dedo. Desde luego que de haber triunfado esos tres personajes, o alguno de ellos, el teniente coronel habría planteado de nuevo la iniciativa de la reelección, pero hubiese encontrado mayores resistencias internas, pues se habría topado con un liderazgo alternativo legítimo, afincado en la fuerza de los votos populares. Decapitadas esas figuras, la ruta se le despejó. Hasta los defenestrados deben de estar interesados en que Chávez Frías se reelija en 2012. De ese modo todas sus tropelías podrían permanecer un tiempo más a salvo de la justicia.

La reelección propuesta por el autócrata vernáculo carece de toda justificación constitucional y ética. En resumidas cuentas es una inmoralidad por donde se le mire. El obsecuente Tarek William -cuya reelección en Anzoátegui se la debe al contralor Clodosvaldo Russián por haber inhabilitado a Gustavo Marcano, ex alcalde de Lecherías, y a quien todas las encuestas daban como seguro triunfador el 23-N- sostiene que plantear de nuevo el tema de la reelección no está reñido con la democracia, ya que es el pueblo quien debe decidir si Chávez asiste de nuevo como candidato o no a la cita de 2012. El detalle que se le olvida al poeta de los derechos humanos es que esa materia ya fue votada por el soberano el 2-D. En su disparatado proyecto de reforma, uno de sus aspectos centrales era el de la reelección indefinida, no importa que estuviese escondido entre los matorrales que formaban los otros artículos modificados. La trampa de la que se valdrán ahora -presentándola como enmienda constitucional, en vez de reforma- es tan burda, que ofende. Esa materia ya fue sometida a consulta popular y fue negada, poco interesa que en esta ocasión la asuma la Asamblea Nacional o una parte de los militantes chavista. Lo esencial es que el asunto ya fue tratado por el pueblo, y que será ese mismo pueblo que la rechazó el que asista a una nueva escogencia. El sujeto decisor no ha cambiado. Continúa siendo el mismo. El artículo 345 de la Constitución es clarísimo al respecto.
En el plano moral esa proposición es injustificable. La nación ya invirtió un volumen muy grade de recursos para complacer a Chávez y sus afanes insaciables de poder. Otra consulta sobre el mismo punto implicará malbaratar un dinero que se está necesitando con urgencia para atacar los gravísimo problemas que confronta el país. Para mejorar la seguridad pública y la seguridad social, la salud, la educación, los servicios públicos, la vivienda, la infraestructura, el transporte. No existe un área de la vida social que no esté deteriorada y requiera la inversión de ingentes volúmenes de dinero. En las barriadas populares se asesina a jóvenes para despojarlos de un celular que cuesta 80 bolívares. Los crímenes se multiplican por todos lados. En la morgue de Bello Monte la gente pobre espera hasta cuatro días para que les entreguen los cadáveres de sus familiares, víctimas de un hampa frente a la que el Gobierno hace muy poco. La vida colectiva es un drama para la inmensa mayoría de la nación. Sin embargo al autócrata, que se imagina la última Pepsi Cola del desierto, lo único que le interesa es que le salgan canas verdes en Miraflores.

Si en el país hubiese una Sala Constitucional que se hiciese respetar por el Presidente de la República, la fulana consulta ni siquiera sería objeto de discusión. A falta de una institución fuerte y confiable, el pueblo le dará al comandante otro revolcón cuando lo convoque para saber qué piensa acerca de esa tremenda enmienda

*GUERRA ISRAEL VS HAMAS, CIFRA DE MUERTOS EN GAZA LLEGA A 375,



La cifra de muertos en Gaza llegó por lo menos a 375, mientras el ataque de Israel entra en su cuarto día. Más de 1.600 palestinos resultaron heridos y los hospitales se están quedando sin medicamentos y otros productos necesarios.

Israel promete llevar la “guerra hasta el final”

El lunes, el ministro de Defensa israelí Ehud Barak dijo que Israel está en “guerra hasta el final contra Hamas y los de su tipo”. Israel rechazó pedidos de un cese del fuego y las tropas y tanques israelíes siguen aglomerándose en la frontera de Gaza preparándose para una posible invasión por tierra. Israel declaró la zona en torno a la frontera de Gaza como área militar cerrada y prohibió el ingreso a ella a los periodistas.

Naciones Unidas: 64 civiles palestinos asesinados

En el día de hoy, aviones de combate israelíes arrojaron al menos 16 bombas que destruyeron cinco edificios gubernamentales y provocaron varios incendios. En un ataque aéreo israelí en el norte de Gaza murieron dos hermanas palestinas, de 4 y 11 años. Las niñas murieron cuando salían de su casa para tirar la basura. El lunes, un ataque aéreo israelí destruyó una vivienda en el campo de refugiados de Jabalya y mató a cinco hermanas. Las niñas tenían entre 4 y 17 años. En otro incidente, murieron ocho estudiantes palestinos, de entre 18 y 20 años, mientras esperaban un ómnibus de las Naciones Unidas que los llevaría a su casa. Las Naciones Unidas afirman que al menos 64 civiles palestinos han muerto desde el sábado.

Cuatro israelíes asesinados en ataques palestinos con cohetes

Los ataques israelíes no impidieron que los militantes palestinos lanzaran cohetes dirigidos al sur de Israel. El lunes, los palestinos dispararon al menos 70 cohetes y mataron a dos civiles y un soldado israelí. Entre los muertos, se cuenta una mujer israelí de la ciudad de Ashdod que murió víctima de heridas de metralleta mientras se refugiaba en una parada de ómnibus para protegerse de los cohetes. Han muerto cuatro israelíes desde el sábado.

Dijo el presidente israelí Shimon Peres: “La situación es sencilla. Algunos de los habitantes de Gaza se preguntan por qué Israel no respeta el cese del fuego. Podría pensarse que Israel inició el fuego. No inició el fuego. No es un fuego simétrico. Si el pueblo de Gaza quiere vivir en paz, si quiere tener pasajes libres, hay algo simple que pueden hacer: dejar de disparar”.

Ban Ki-Moon acusa a Israel de usar fuerza excesiva

En las Naciones Unidas, el secretario general de la organización, Ban Ki-Moon, criticó duramente tanto a Israel como Hamas. Condenó lo que calificó como “excesivo” uso de la fuerza de Israel en Gaza.

Dijo Ban Ki-Moon: “Todo esto debe cesar. Tanto Israel como Hamas deben cesar sus actos de violencia y tomar todas las medidas necesarias para impedir que haya bajas civiles. Debe declararse un cese del fuego inmediatamente. También deben poner freno a su retórica incendiaria. Solamente así puede empezar el diálogo”.

Israel ataca barco activista con ayuda para Gaza

Mientras tanto, el Movimiento Gaza Libre dijo que uno de sus barcos, el Dignity, fue atacado por cañoneros israelíes en aguas internacionales. Activistas del Movimiento Gaza Libre están intentando navegar hasta Gaza con más de tres toneladas de suministros médicos solicitados por los médicos palestinos. Entre los pasajeros se encuentra la ex congresista Cynthia McKinney.

Dijo Cynthia McKinney: “Los suministros médicos que se encuentran en este barco son necesarios, es necesaria la atención internacional y quizá lo más importante es que el pueblo de Estados Unidos comprenda que cada uno de los escombros de esa franja de territorio es causado por armas estadounidenses y que, administración tras administración, se insiste en transferir armas de destrucción masiva a distintos lugares del mundo, armas que se utilizan para asesinar personas”.

Kucinich pide que Naciones Unidas investigue ataque israelí

En el Congreso de Estados Unidos, el congresista demócrata Dennis Kucinich pidió a las Naciones Unidas que llevara adelante una investigación independiente sobre la guerra de Israel contra Gaza. En una carta dirigida a Ban Ki-Moon, Kucinich escribió: “Los ataques a civiles representan un castigo colectivo violatorio del artículo 33 de la cuarta Convención de Ginebra. Los autores de los ataques contra Israel también deben ser juzgados, pero Israel no puede generar una guerra contra un pueblo entero para tratar de juzgar a los pocos que son responsables”. Protestas contra ataque israelí han estado en todo el mundo. En el Líbano, decenas de miles de partidarios de Hezbolá se manifestaron en Beirut para condenar a Israel. En Egipto, miles de manifestantes denunciaron al presidente egipcio Hosni Mubarak por no ayudar a los palestinos de Gaza. En Ammán, capital de Jordania, manifestantes jordanos quemaron banderas estadounidenses e israelíes. Aquí en Estados Unidos, tres mujeres integrantes de “Atlantic Life Community” fueron arrestadas el lunes en las afueras de la embajada de Israel en Washington. El arresto se produjo luego de que las mujeres se acercaran a la entrada de la embajada con un cartel que decía “Paz. Detengan la matanza” y “Detengan la guerra contra los niños”.

Lanzan cóctel Molotov contra sinagoga en Chicago

La policía de Chicago está investigando un ataque contra una de las sinagogas más antiguas de la ciudad. Un cóctel Molotov fue arrojado contra la pared del Temple Sholom el lunes. Este incidente causó daños mínimos y ninguna persona resultó herida.

*CUBA FESTEJA MEDIO SIGLO DE MODELO AGOTADO. AMÉRICA LATINA COPIÓ EL PROCESO CUBANO SIN TOMAR EN CUENTA SUS ERRORES. ENTREVISTA CON AMERICO MARTIN. 31

Venezuela y Cuba han mantenido un estrecho vínculo a nivel político, ya desde antes de que Fidel Castro y sus guerrilleros tomaran el poder había una relación a través del apoyo que tenían con las radios repetidoras instaladas en el estado Falcón.

El alejamiento entre ambos países surge a raíz del apoyo con armas y hombres por parte del gobierno cubano a la guerrilla venezolana en 1967. Pero se retoma la relación de hermandad durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Para el analista Américo Martín, el deterioro político que vive Cuba tampoco es nuevo, comenzó desde el mismo momento que se establece todo el andamiaje del totalitarismo; destruyendo así la vena democrática que buscaban algunos individuos que acompañaron a Castro en su proyecto.

"Esta situación no era percibida públicamente a nivel de Latinoamérica y por eso la Revolución Cubana apareció a los ojos de las fuerzas progresistas, y en particular de la juventud a nivel mundial, de manera avasalladora, que arrastró a todos los países en una u otra manera", indicó Martí.

Influencia internacional Toda la lucha guerrillera que se desarrolló en los años sesenta en Latinoamérica, salvo el movimiento de Manuel Marulanda en Colombia, son hijas de la Revolución Cubana.

"La influencia también fue tremenda en la división de la propia izquierda sobre un tema que no estaba planteado antes que es la lucha armada y la lucha civil y política", explicó el analista.

Esta política -la lucha armada- quedó extinguida en los años setenta y el propio Fidel Castro condujo su proyecto por otros derroteros, ya no para financiar la lucha armada, sino para influir políticamente en el escenario internacional.

El proceso cubano tuvo un gran apoyo por parte de la Unión Soviética, el interés estaba signado por la Guerra Fría y el enfrentamiento a Estados Unidos.

Una vez desaparecido el bloque soviético, el apoyo económico y político se extingue y la dirigencia cubana se lanza en la búsqueda de un patrocinador.

Para el político venezolano, "en Cuba se está produciendo un debate muy fuerte a partir del discurso de Raúl Castro del 26 de junio de 2005, abriendo una agria discusión en el seno del Partido Comunista cubano que si no ha estallado es por la presencia reverencial y que frena a la gente, la presencia del fantasma de Fidel Castro".

Ese debate es sobre dos modelos que perviven en la isla. El modelo burocrático estatista que se apoya en grandes empresas transnacionales, organizado en forma de derecho privado, y el sector autogestionario.

"La tendencia autogestionaria acusa a la clase gobernante de ser una oligarquía neocapitalista y estuvo a punto de estallar en los días que se manejaba la posibilidad de la muerte de Fidel Castro; pero al volver éste aunque con facultades menoscabadas, de nuevo esa lucha se cohíbe", indicó Martí.

Pero como ocurre siempre con todas estas polémicas, al cohibirse se profundiza la diferencia y probablemente más tarde estalle con más fuerza de la que estamos esperando.

Malas copias Sin duda que el presidente Hugo Chávez profesa una gran admiración a Fidel Castro. El apoyo económico que se otorga a la isla es significativo. Por su parte la injerencia de los cubanos en asuntos nacionales no es un secreto.

"Estamos bajo un gobierno que pretende reproducir una teoría cansada y abandonada en el mundo entero y lo hace con un inmenso voluntarismo personal; dándole a su movimiento un tinte mesiánico, inclusive reconocido por el propio Chávez; cuando dice que no hay nadie en su movimiento capaz de dirigir la revolución venezolana.

A su vez es notorio que Chávez ha optado por copiar el modelo desarrollado en Cuba.

Por una parte se apoya fuertemente en la empresa petrolera (Pdvsa) y mantienen negociaciones con transnacionales que son las que producen en el país los ingresos fiscales. Paralelamente a creado un sector autogestionario formado por cooperativas o empresas estatizadas para desarrollarlas en forma cogestionaria.

"Sobre este modelo está asentada la relación venezolano-cubano y es una bomba de tiempo que va a estallar", dijo.

Pilar Díaz
EL UNIVERSAL