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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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martes, 21 de septiembre de 2010

ELECCIONES EN VENEZUELA. SADIO GARAVINI DI TURNO

Muchos se preguntan cómo es posible que, después de casi 12 años de un gobierno ineficiente, corrupto y despilfarrador, con la inflación más alta del continente, los servicios públicos en el suelo, una inseguridad alarmante, desempleo grave y, a diferencia del resto de América Latina, una economía en recesión, que trata además de implantar un modelo neo comunista fracasado, Chávez tenga todavía niveles relevantes de apoyo popular.

No es mi intención hacer aquí un análisis del complejo fenómeno chavista, pero quisiera subrayar que, para comprender al chavismo, cuatro factores son relevantes: 1) El carisma del caudillo, variable irracional que tiene que ver con los sentimientos, la identidad y la afectividad; 2) una “mitopoiesis” política, en otras palabras, una creación y utilización técnica de los mitos nacionales en el campo político; 3) la enorme abundancia de los ingresos petroleros de estos años, que le ha permitido al gobierno distribuir dádivas, poco sostenibles y poco sanas, pero relevantes a los ojos de los sectores más desposeídos; 4) la carencia de una alternativa creíble y unida.

Sin embargo, como decía el gran politólogo Giovanni Sartori: “Toda legitimidad se deteriora después de una prolongada ineficiencia” y efectivamente la legitimidad de Chávez está en creciente decadencia. Recordemos que en el 2005 su popularidad rondaba el 70%. En las elecciones presidenciales del 2006, ganó con el 63% del voto, pero en las recientes elecciones regionales, a pesar del abusivo “ventajismo”, la utilización ilegal de los fondos públicos, la intimidación de la prensa y de los empleados públicos, sólo alcanzó el 54%, perdiendo en las regiones y ciudades más desarrolladas y pobladas, incluyendo buena parte de sus sectores populares. Todas las encuestas serias están dando ahora un apoyo al gobierno, por debajo del 50%. Además, por primera vez, en este siglo, la oposición democrática ha logrado presentar, frente a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre, una alternativa creíble y unida, con un programa serio y coherente. Fue, sin duda, una verdadera hazaña, presentar candidaturas unitarias en todas las circunscripciones del país, tomando en cuenta que fue el resultado de una compleja y difícil negociación entre más de 50 partidos, grupos, grupúsculos, personalidades y respectivas ambiciones.

Ahora bien, es fundamental entender que las elecciones del 26 son una “batalla” más, muy relevante sin duda, pero que la “guerra” sigue y que la unidad y fortaleza de la alternativa democrática es un bien precioso que hay que cuidar con esmero y responsabilidad. El sistema electoral y el rediseño de los circuitos electorales, impuestos por Chávez, magnifica ilegítimamente la representación de las regiones rurales, más despobladas y más dependientes del clientelismo estatal, por tanto será difícil, pero no imposible, tener la mayoría en escaños, pero, en cambio, es muy posible la mayoría en votos, si hubiera una alta participación electoral de la oposición. En todo caso, a partir del 26, habrá un nuevo “juego” político en Venezuela. Por el equivocado abstencionismo de hace cinco años, todos los actuales diputados fueron electos por Chávez y sin embargo, dos decenas de parlamentarios pasaron a la oposición, durante los años de mayor poder político y económico que gobierno alguno haya tenido en Venezuela. En la próxima Asamblea, habrá una numerosa representación democrática inicial, que crecerá con el desgaste, la desilusión y la cercanía del ocaso.

Sadio Garavini di Turno es ex Embajador de Venezuela, Profesor Universitario y autor de numerosas publicaciones.

http://www.elimparcial.es/america/elecciones-en-venezuela-71009.html

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jueves, 16 de septiembre de 2010

¡A DARLE CON TODO! , PEDRO LASTRA

Desde los cuarteles llega la siguiente apreciación de los resultados electorales: excluyendo veinticinco curules asegurados llueva, truene o relampaguee por unos y otros, quedan ciento cuarenta puestos a repartirse entre los dos bloques en pugna. Pronóstico de los altos mandos: la oposición no baja de los setenta diputados.

Desde esos mismos Lares, por muy uniformados que estén venezolanos igualitos a los que sufren los rigores de la delincuencia, la abrumadora carestía de la vida, la falta de luz y agua, se espera una mayoría electoral a favor de la oposición democrática. Y consustanciados con los de abajo en cualquier rincón de la república, por familia y contactos, tienen plena conciencia del profundo malestar que se agita en nuestras barriadas y que pasará factura sin importar miedos y temores. Las razones son innumerables: inseguridad, pudrición alimentaria, cortes de luz, derrumbe hospitalario, desprecio por los derechos humanos, lamentable estado de las vías, pésimo servicio de transporte público, fallas en el Metro y un gigantesco catálogo de reproches y rencores.

Agréguele el profundo malestar por la prepotencia de nuestros colonizadores, los cubanos, que llegaron ha

mbrientos como extraterrestres y nada los sacia, como que no habían visto un bistec en su vida y hoy se hartan a costa de nuestros bolsillos, y se tendrá la radiografía del descontento militar. A la prepotencia de los invasores se suma la ira del capo máximo, desconfiado ante la falta de entrega y lealtad que comienza a sospechar en los altos mandos.

Con esto se ha dicho todo: nunca, óigase bien, nunca antes desde que asumiera el Poder, Chávez había estado tan golpeado, tan acabado, tan asediado y tan cercano a sufrir una verdadera catástrofe electoral. Perseguido por sus desafueros, sus crímenes, sus monumentales errores, su ineficacia, su inoperancia. La suma de su incapacidad ha llegado al punto en que la cantidad se trastrueca en calidad, la pérdida se apoyo se condensa en un tremendo gesto de rechazo y el retiro de respaldo se precipita. En semanas puede suceder lo que normalmente toma años, en días lo que toma meses y en horas lo que toma semanas.

Esa es la situación a semana y media de las elecciones. Chávez está a punto de ser apaleado. Si la dirigencia opositora lo comprende y sus candidatos aceleran la marcha, si la unidad desplaza al egoísmo grupal y la conciencia histórica a la banalidad política, estamos a un paso de recuperar nuestra democracia. Una sola condición es necesaria: ¡a darle con todo!

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jueves, 12 de agosto de 2010

TIEMPO NUBLADO SOBRE VENEZUELA, OSWALDO ÁLVAREZ PAZ

Muchos piensan que ya hemos visto todo cuanto podíamos ver en la vida nacional. Se equivocan, aunque pareciera difícil que tengamos que afrontar situaciones peores. Sobre todo cuanto están aún en pleno desarrollo el escándalo de la comida podrida, la vergonzosa agresión al Cardenal Jorge Urosa Savino, el potencial conflicto con la Santa Sede con descalificaciones directas al Papa, la profanación del sarcófago que contiene los restos de El Libertador y la esotérica manipulación de los mismos, la retórica anti Estados Unidos con amenazas de suspensión del suministro energético a ese país a cambio de piedras suficientes para alimentarnos y, entre muchas cosas más, la sospechosa reacción del Presidente ante los abundantes y concretos señalamientos de Colombia en la OEA sobre la presencia de la narcoguerrilla y algunos de sus jefes más importantes en territorio venezolano, son hechos recientes que ensombrecen el presente y hacen incierto el futuro inmediato.

Tanto el anuncio de ruptura de relaciones diplomáticas, las comerciales ya estaban interrumpidas, como la amenaza de guerra y el alerta general a la fuerza armada regular e irregular para defendernos de un ataque militar yankee-colombiano, proyectan la imagen de un jefe de estado fuera de sus cabales, nervioso e inseguro, pero elevando la apuesta.

Los planteamientos de Colombia

Son suficientemente conocidos, pero ni antes ni ahora, han sido claramente desmentidos por el gobierno venezolano. Nada nuevo. Desde hace años los vienen haciendo los habitantes de ambos lados de la extensa frontera entre los dos países, los productores agropecuarios y sus dirigentes, las víctimas de la violencia y los familiares de los desaparecidos. Sufren por la indiferencia de las autoridades venezolanas ante sus denuncias y se quejan de la creciente tolerancia, soporte y hasta complicidad con los bandidos terroristas que los amenazan. Cuando el Presidente habla de guerra si el gobierno colombiano hace en territorio venezolano lo mismo que hizo contra el campamento de Raúl Reyes en Ecuador, es decir, si destruyen alguno de los campamentos o capturan a algún jefe guerrillero para someterlo a la justicia de ese país, creo que está aceptando claramente que están en Venezuela y, de hecho, podemos deducir que bajo su protección. Esto ha quedado claro para el continente y el mundo entero.

Rotundo fracaso internacional

La parte venezolana hizo el ridículo en la Organización de Estados Americanos. No pudo impedir, a pesar de los esfuerzos realizados, la convocatoria del Consejo Permanente para tratar el tema y la respuesta del embajador Roy Chaderton fue pobre y lastimosa a la vista de propios y extraños. Sobre todo tratándose del diplomático mejor formado y con mayor experiencia del régimen. Apelaron a esa cosa que llaman Unión de Naciones del Sur –UNASUR-, pensando que la influencia del ALBA y de los petrochulos del área garantizaba una solidaridad automática. No se dio. Ninguna condena a Colombia y más bien, una casi unánime decisión de tomar el camino de la verificación internacional de las denuncias para entonces pronunciarse lo cual fue saboteado por la representación venezolana. Otra derrota. Hace pocas horas vimos al canciller Maduro mendigando penosamente que terminen de aceptar a Venezuela en MERCOSUR y buscando apoyos que no pasan de una simple retórica de ocasión que, sin embargo, evita problemas con Colombia. Están sobrando mediadores para poner las cosas en su sitio y al gobierno castro-chavista le están faltando apoyos, aunque sean mínimos y simbólicos.

El caso irá a consideración de Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad de la ONU ha dictado resoluciones muy claras contra los grupos terroristas, contra quienes participen en ellos y también con relación a quienes los apoyen, den refugio, soporte económico o de cualquier manera colaboren con sus actividades. Allí están las FARC y el ELN, declarados desde hace algunos años como terroristas y narcotraficantes. Decisiones similares se han tomado también en la Unión Europea

El recurso de la intriga

La falta de profesionalismo y la desviación ideologizada del régimen venezolano han logrado construir una disparatada diplomacia que, lejos de serle útil, contribuye a que las convicciones se transformen en indignación y las dudas y sospechas en convicciones con soportes y evidencias indiscutibles. Vale la pena recordar el Auto de Procedimiento dictado por el juez Eloy Velasco, de la Audiencia Nacional de España sobre el tema y las vinculaciones de la ETA actuando en territorio venezolano.

El que no sabe es como el que no ve. Termina estrellándose. Ahora apelan a la intriga. El presidente Uribe ya de salida, es el malo, el guerrerista, paramilitar, mafioso, fracasado, envidioso del Presidente electo y amargado por tener que entregar el mando. Juan Manuel Santos, hasta ayer el asesino de Raúl Reyes e invasor de Ecuador, es el bueno, el posible conciliador, un buen instrumento para arreglar las cosas y alcanzar la paz en Colombia. ¡Por Dios! Incompetencia máxima.

La comunicación de Alfonso Cano, actual jefe de las FARC, al menos en teoría, dirigida a Santos es el mensaje de un derrotado. Está cercado, en condiciones deplorables para subsistir. La respuesta no se ha hecho esperar. El nuevo gobierno hablará cuando entreguen las armas, liberen a todos los secuestrados, también a los menores de edad que han reclutado forzosamente, renuncien a la violencia y se acojan a las normas de desmovilización diseñadas por la política de seguridad democrática que con tanto éxito ejecutan Uribe y Santos. Habrá continuidad en lo fundamental, independientemente de los pequeños o grandes problemas que envuelve toda transición, especialmente cuando se trata de personalidades recias, combativas y altamente preparadas para enfrentar las dificultades. Colombia tiene ganada esta guerra contra el terrorismo y la narcoguerrilla. Sin embargo, no ha terminado.

La proyección del conflicto

Los terroristas tienen en su poder una buena cantidad de secuestrados. Rehenes que sirven de escudo humano para frenar la ofensiva de las fuerzas militares. Tienen efectivos abundantes en Venezuela confundidos con la Fuerza Bolivariana de Liberación. Desaparecidos Manuel Marulanda y Raúl Reyes, bien enconchado Alfonso Cano o fuera del país, descubiertos en Venezuela la mayoría de los miembros del secretariado de las FARC, podrían asumir la misión de respaldar incondicionalmente a quien se proyecta como su máximo vocero, para atornillarse en el poder en Venezuela y desde aquí reiniciar la batalla contra el enemigo común: la institucionalidad democrática de Colombia.

Al repasar la historia de las relaciones de Hugo Chávez con las FARC, sus declaraciones públicas y reiteradas, las simpatías nunca ocultadas, los variados homenajes a sus líderes históricos, la reciente autodeclaración del proceso revolucionario como marxista-leninista, es decir comunista, la radicalización de la retórica anti-yankee, contra las oligarquías, la siembra de odios y resentimientos y el violento desconocimiento de la Constitución Nacional, del orden jurídico interno en nombre de la revolución, llegamos a la conclusión de que vienen cosas que harán palidecer las que ya hemos comentado.

oalvarezpaz@gmail.com

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miércoles, 19 de marzo de 2008

*ESCRIBE MARIANELLA SALAZAR - EL NACIONAL: "EN CAIDA LIBRE"


En caída libre
*ESCRIBE MARIANELLA SALAZAR - EL NACIONAL: "EN CAIDA LIBRE"

La pirueta de 360 grados que acaba de hacer Hugo Chávez en su posición frente a Uribe, a quien ultrajó con todo tipo de puñaladas verbales, llamándolo de capo para abajo, tiene explicación: no sólo son los hallazgos en las computadoras de Raúl Reyes, que descubrirían sus complicidades con la narcoguerrilla sino también en las encuestas que revelan su grado de rechazo entre los ciudadanos colombianos.


El último estudio realizado por la empresa Gallup Colombia LTDA, cuyos datos se recogieron entre el 4 y el 6 de marzo –después del bombardeo al campamento del segundo de las FARC en territorio ecuatoriano y antes de la reunión del Grupo de Río– arroja resultados impresionantes acerca del rechazo que tienen en Colombia, tanto las FARC como el presidente Chávez: 96% rechaza a las FARC y 90%, ¡noventa!, tiene una opinión desfavorable de Hugo Chávez. ¿Cómo así?, pues sí, sus niveles de aceptación en el vecino país se colocan en un escualidísimo 4% y su protegida, Piedad Córdoba, que ostenta un rechazo de 69%, tuvo que instalarse aquí en Venezuela donde cobra por partida doble, por el Senado colombiano y por la partida sin fondo de Miraflores. Los colombianos tampoco han comprado el antiamericanismo visceral predicado por el líder venezolano, la Gallup revela que 67% de la población colombiana es favorable a Estados Unidos y 75% apoya el Plan Colombia (¿merecen ser llamados cachorros del imperio?). Así como Chávez es rechazado mayoritariamente por nuestros hermanos colombianos, el presidente Uribe obtuvo un respaldo de 84% por su gestión administrativa, 80% aprueba la forma como maneja las relaciones internacionales, 82% aplaude su manera de tratar a la guerrilla, 83% aprueba el manejo con el problema del narcotráfico, e incluso la forma como aborda la economía tiene una aceptación de 69% de los colombianos. La soberbia de Chávez se humilla con semejantes resultados. Su injerencia en los asuntos del hermano país, el apoyo a las FARC, los insultos contra sus próceres de la Independencia pisotearon la dignidad de ese pueblo y dieron al traste con sus pretensiones de tumbar al presidente Uribe, de boicotear el Plan Colombia, de aspirar a que las FARC tomaran el poder por la fuerza. Es tanto el rechazo que Chávez tiene entre los colombianos, extensivo a los millones que viven aquí, que no podrá asomarse por Maicao, mucho menos por Cúcuta, que respondió con un conmovedor y gigantesco concierto a sus inútiles gritos de guerra. Para más "INRI", las últimas encuestas en Venezuela indican que va en caída libre.


Tic tac

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Recompensas: en los cuerpos de seguridad tienen ubicados a los narcoguerrilleros para entregarlos a las autoridades colombianas, tal como hicieron en el pasado con Rodrigo Granda. Según nuestras fuentes, los dos guerrilleros recluidos en el Hospital Militar del Táchira fueron heridos en un enfrentamiento con la policía colombiana que buscaba en la frontera a Iván Márquez y a Rodrigo Granda. El ministro Rodríguez Chacín conocería en exclusiva el paradero de los dos miembros del secretariado de las FARC, pues el presidente ya no confía en los organismos de seguridad.

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Taradek: el resultado de las encuestas en Anzoátegui le da la razón al ex ministro Luis Alfonso Dávila en su lucha frontal contra las tropelías del gobernador.

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Ranchos de Chana: los corredores inmobiliarios de Margarita andaban de corre corre, ubicando uno de los lujosos Ranchos de Chana, para las vacaciones de Semana Santa del ministro Rafael Ramírez. Eso fue antes de que Chávez afirmara en su Alo, Presidente que "la riqueza es pe-cado"...tic tac

domingo, 16 de marzo de 2008

*FERNANDO MIRES:”LECCIONES DE UNA GUERRA QUE NO FUE” APASIONANTE ANÁLISIS SOBRE LA POLÍTICA RECIENTE EN AMÉRICA LATINA. (CUATRO TESIS)


*FERNANDO MIRES:”LECCIONES DE UNA GUERRA QUE NO FUE” APASIONANTE ANÁLISIS SOBRE LA POLÍTICA RECIENTE EN AMÉRICA LATINA.

(Cuatro tesis)


Tesis 1

En la guerra que desde hace tanto tiempo mantiene el estado colombiano en contra de la organización terrorista llamada FARC, tuvo lugar una acción militar que efectivamente violó la soberanía nacional de Ecuador. El tema, sin embargo, no puede ser entendido sólo desde una perspectiva jurídica sino que, además, a partir de otras dos perspectivas: la militar y la política. Argumentar a favor o en contra de una perspectiva en el contexto de la otra, como ha ocurrido quizás por equivocación de parte del gobierno ecuatoriano, o por premeditación por parte del gobierno venezolano, lleva a una radical confusión de los hechos.

Desde una perspectiva jurídica el gobierno colombiano no podía tener la razón, hecho que ha sido reconocido por todos los gobiernos latinoamericanos, e incluso por el colombiano, que pidió las disculpas correspondientes al gobierno ecuatoriano recibiendo en cambio una andanada de injurias que va mucho más allá de la polémica y de la confrontación política. La agresividad empleada por el Presidente ecuatoriano quien ha hado pruebas en otras ocasiones de dominar el idioma político, sólo es posible explicar a partir de ciertas implicancias extra -jurídicas.
El gobierno colombiano hasta entonces muy cuidadoso en el manejo de los temas fronterizos, se vio probablemente conminado a tomar una decisión. Por una parte, el problema jurídico de traspasar las fronteras. Por otra parte, la posibilidad de asestar un golpe estratégico a su enemigo militar, localizado en las selvas de Ecuador. De acuerdo a la fría lógica que ha mostrado en diversas situaciones, el Presidente colombiano calculó probablemente que la decisión militar debía tener primacía por sobre el tema de la juridiccionalidad territorial. Hay dos razones obvias que explican esa decisión, y las dos son militares. La primera, es que el gobierno de Colombia se encuentra en guerra en contra de las FARC, y en la guerra se impone la lógica militar sobre la jurídica. La segunda es, dado que las FARC como toda organización terrorista es extremadamente centralizada, la pérdida de la jefatura era clave para entrar a una segunda fase que es el desmantelamiento de las demás estructuras.

Que lo militar tenga primacía sobre lo jurídico es bajo condiciones normales algo impensable. Pero la guerra no es una condición normal. La guerra tampoco es un hecho jurídico pues apunta a la anulación del adversario. En la guerra declarada por las FARC al Estado colombiano, su objetivo es la destrucción del orden republicano de la nación. A su vez, la guerra del Estado colombiano, está orientada a la destrucción de las FARC.

Uribe calculó probablemente que la acción militar originaría serias controversias con el gobierno ecuatoriano. Lo que al parecer no calculó fue la sobre-dimensionalización de esa controversia de parte de Correa. Quizás Uribe pensó que a pesar del desacato jurídico cometido, en Correa encontraría sino un mínimo de solidaridad, por lo menos algo de comprensión para su lucha en contra de las FARC. Después de todo, las FARC no son un grupo de idealistas samaritanos sino que una de las más crueles y sanguinarias organizaciones terroristas de nuestro tiempo. Por otra parte, la agresión colombiana no ponía en riesgo la seguridad interna ni externa de Ecuador ni tampoco la vida de ningún ecuatoriano. Pero Colombia y Ecuador no son España y Francia, cuyos gobiernos, a pesar de las muchas diferencias que los separan, colaboran estrechamente en la lucha contra el terrorismo vasco.

No el gobierno colombiano pero sí las FARC son una amenaza para la soberanía territorial y para la estabilidad política de la nación ecuatoriana. Mientras Correa no se dé cuenta de esa verdad elemental, será siempre sobrepasado; incluso por el mismo.

Tesis 2

La agresividad, la virulencia y el activismo empleados por Rafael Correa en contra del gobierno colombiano transgreden normas y formas. Si Uribe cometió delito de trasgresión de límites geográficos, Correa ha transgredido los límites de la diplomacia y de la política. El lenguaje de Correa no apuntaba ni a una salida ni a una solución, hecho que hace posible pensar que su gobierno no estaba interesado en una desactivación del problema sino que en un plan coordinado tendiente a aislar, "por ahora" políticamente, a la nación colombiana. Si Correa era parte consciente o inconsciente de ese plan no lo podemos saber. Es posible suponer, sin embargo, que el origen de ese plan no estaba en Quito, sino que en Caracas y, además, casi con seguridad, en La Habana.


Que el Presidente Correa rechazara enérgicamente la intromisión de tropas colombianas, cabía esperarlo. Esa debe ser parte del oficio de quien detenta el cargo presidencial. Pero la enorme magnitud de ese rechazo no la esperaba nadie. Hubiera bastado una declaración, quizás una interpelación frente a los tribunales internacionales, una queja frente a la OEA y el llamado a consultas del embajador ecuatoriano.

Correa no ha dicho, por ejemplo, que fueron las FARC las que violaron primero los límites de Ecuador y que la violación limítrofe del ejército colombiano sólo fue un efecto secundario. Las injuriosas referencias de Correa a Uribe podrían haber sido incluso interpretadas como la retórica de un presidente emocionado, si es que paralelamente hubiese hecho algunas propuestas para combatir a aquel enemigo de la humanidad que son las FARC y así evitar que volvieran a repetirse hechos tan lamentables. Pero no. Leyendo las diversas alocuciones de Correa, se obtiene la impresión de que para él las FARC son un grupo de marcianos que aterrizaron por casualidad en las selvas ecuatorianas.

Podría pensarse que el descontrol de Correa tiene un pie en su política interior. En efecto, la intromisión colombiana dejó al descubierto que no sólo circulaban terroristas colombianos en su país como Pedro por su casa, sino que, además, éstos estaban establecidos en la zona, a la que habían convertido en un centro de operaciones en contra de Colombia con la posibilidad adicional de que los de las FARC también agredieran o secuestraran a ciudadanos ecuatorianos. Que eso es lo que hacen con ciudadanos venezolanos en la frontera con Venezuela. Frente a la oposición política, e incluso, frente a algunos de sus partidarios, Correa hizo un pésimo papel.

¿Cómo es que el Presidente no había sido informado que una parte del territorio nacional estaba ocupado por terroristas extranjeros? O una de dos: O Correa lo sabía, o su administración militar es absolutamente ineficiente. En los dos casos (el primero es mucho peor) Correa apuntaba a un fracaso que su agresividad verbal no sólo no ocultaba, sino que, además, delataba. Como suele ocurrir en algunas ocasiones, sus invectivas en contra de Uribe podrían haber sido interpretadas como una "huída hacia adelante". Sin embargo, cuando el presidente Chávez determinó la expulsión del embajador colombiano y enviar tropas a la frontera, la idea de que había una conjura entre Caracas-Quito en contra de Bogotá, comenzó a tomar fuerza. Correa, en lugar de distanciarse de la posición chavista, elevó aún más el tono de sus invectivas en contra de Uribe, la que, junto a Chávez, culminaría en un violento dúo de injurias en Caracas (6.03.2008). A ellas se sumó la voz de Fidel Castro, quien cada vez que escucha hablar de guerra, resucita. Siempre obsecuente, Ortega anunció al día siguiente la ruptura de relaciones entre Nicaragua y Colombia.


De un día a otro, Colombia amaneció cercada.

Tesis 3


Aparentemente Colombia se encontraba situada en una mala posición. Cercada por tres países, más las FARC que operan desde el interior y a través de los límites, y por si fuera poco, sectores estudiantiles que protestaban en las calles por los procedimientos empleados por los grupos para-militares, a los que se supone en conexión con el gobierno. No obstante, esa es sólo la apariencia. El país que tenía las mejores cartas militares y políticas en ese absurdo juego era Colombia.

Desde una perspectiva militar, el poderío de Colombia en la zona es muy superior en un sentido cuantitativo, pero sobre todo, cualitativo al de los tres países del ALBA. No se entrará aquí a analizar la cantidad de armamentos que posee cada país, bastando decir que el de Colombia es muy superior al de los tres países del ALBA unidos. Además, no se trata sólo de la cantidad de armas. Los militares colombianos saben, además, usarlas. De tal modo que los presidentes del ALBA habrían tenido que perder el juicio los tres al mismo tiempo si hubieran decidido embarcarse en una aventura militar en contra del país vecino. Sabían, además, que Colombia recibiría la ayuda directa de los EE UU país que, al tomar una decisión, no tiene como equivocarse. Y no por defender los intereses del "imperio", ni nada por el estilo. Mucho más dependiente del imperio que Colombia es Venezuela cuya "revolución" es financiada directamente desde los EE UU, ya sea por venta de petróleo, ya sea por compra de alimentos. El problema es que, por razones que nadie entiende, el ALBA, en especial Venezuela, ha buscado el apoyo de los enemigos naturales de los EE UU en otras regiones, sobre todo en Bielorusia e Iran.


Esa habría sido la ocasión propicia para que Bush hubiera terminado su mandato con un triunfo militar al menos, empresa en la que con toda seguridad habría sido apoyado sin reservas por la señora Clinton y el señor Obama quienes tendrían así un problema menos al comenzar el gobierno, que seguramente compartirán ambos.

Desde una perspectiva económica quienes más habrían perdido en el cerco a Colombia, son Ecuador y Venezuela. En todo caso, mucho menos que Colombia.

Ahora bien, donde reside la mayor fuerza de Uribe es en el frente político interno. Más del ochenta por ciento de la población colombiana lo apoya y lo apoyará en la guerra en contra de las FARC y, si se da el caso, en contra de los eventuales aliados externos del terrorismo local. La mayor parte de la clase política colombiana, incluyendo a la izquierda, está y estará de su lado. En cambio, de los tres Presidentes adversarios de Uribe, el único que está todavía en la cima de su popularidad es Rafael Correa. El gobierno de Chávez se encuentra en una situación política miserable y el de Nicaragua también en rápido descenso. De tal modo que en un conflicto externo, el ganador político habría sido el gobierno de Uribe. Por si fuera poco, de los cuatro gobernantes envueltos en el conflicto, el más inteligente, y con mucha distancia, es Álvaro Uribe.


Y tanto en la guerra como en la política, la inteligencia juega un papel importante.
Si Maquiavelo hubiera querido encontrar su equivalencia a El Príncipe en una región lejana, Uribe habría sido el candidato ideal. Nunca habla demasiado, sólo lo preciso y lo justo. Sabe tender trampas al adversario (caso Emanuel), tiene paciencia y una frialdad impresionante para dejarse insultar sin responder. Nunca pierde de vista el objetivo principal. Si es necesario, sabe ser también cruel, lo que en una zona políticamente civilizada es un gran defecto, pero en las condiciones pre-políticas que subsisten en Colombia, y sobre todo en los países vecinos, se convierte en una virtud. Sus relaciones con el paramilitarismo lo han ensuciado bastante, de eso no cabe duda, pero no lo suficiente como para que la mayor parte de la población colombiana que detecta que el enemigo principal son las FARC, deje de restarle su apoyo.

La que vive Colombia es una guerra. Y todas las guerras son sucias. Solamente a los chavistas que parece que de táctica militar entiende menos que de política se les puede ocurrir que el hecho de abatir a un terrorista como Raúl Reyes fue un asesinato. En las guerras no hay asesinatos. Hay ejecutados y abatidos. Raúl Reyes fue abatido por sorpresa, y el militar que no sabe que en la guerra hay que atacar por sorpresa, mejor que se dedique a coser y a bordar. O a cantar y a bailar.

Raúl Reyes murió en su ley.

Pero si todas las guerras son sucias, las guerras en contra de grupos terroristas son más sucias aún. Es que uno de los propósitos de los comandos terroristas es el de ensuciar al enemigo hasta el punto de llegar a convertirlo en alguien irrepresentable. El gobierno socialdemócrata alemán de Helmuth Schmidt por ejemplo, se ensució tanto, que para salvar a los rehenes que mantenía la Rote Armee en Mogadicho, tuvo que ocupar aeropuertos africanos y pagar las debidas compensaciones. Una de las razones del declive del gobierno de Felipe Gonzáles en España, tuvo que ver con la responsabilidad indirecta del gobernante en actos ilegales (ejecuciones y torturas) cometidos en contra de los terroristas de la ETA. El gobierno de Israel tiene que responder a los ataques de las fracciones terroristas del Hama con medios que con toda seguridad nunca desearían emplear sus gobernantes. En Colombia, las FARC han igualmente logrado no solamente ensuciar políticamente a Uribe, sino que a la mayoría de los presidentes que lo antecedieron.

Después del terrorismo, no hay nada que sea moralmente más repugnante que el para-militarismo. Sin embargo, y esto es lo que cuesta entender a muchos, no el terrorismo es una consecuencia del para-militarismo, sino que el para-militarismo es una consecuencia del terrorismo. Si las FARC desaparecieran, más temprano que tarde el para- militarismo se desintegraría. Si el para-militarismo desapareciera, el terrorismo de las FARC continuaría actuando. Esa es la relación, y no otra.

Lo cierto es que pese sus abusos de poder, a la ilegalidad de los para-militares, y a la violencia, a veces excesiva de los policías que en algunos casos han hecho suya la lógica de los terroristas, Uribe continúa siendo el gobernante más popular de la región. Más aún: Chávez lo ha hecho más popular que nunca. Ahora bien, en caso de guerra, la solidez del frente interno es la condición más importante para un triunfo, más importante aún que la cantidad de armas. Eso lo sabe cualquier militar, y Chávez es militar.

La solidez de ese frente interno no la tiene Chávez ni en sueños, ni siquiera entre sus propios partidarios quienes cada cierto tiempo, como ahora está ocurriendo, libran luchas verdaderamente caníbales. El resto de la población venezolana, o es oposición, o es absolutamente indiferente al gobierno. Con Daniel Ortega ocurre algo parecido, más de la mitad de Nicaragua lo adversa. Y además, Ortega ... Digámoslo así: Ortega no es uno de los gobernantes más prestigiosos del mundo.

Sólo Correa mantiene su popularidad, entre otras cosas porque es un político talentoso, cualidad que lamentablemente no ha mostrado en los últimos acontecimientos.

Desde una perspectiva internacional, Uribe ha sabido ganar el respeto de los gobiernos europeos. Cuenta, está de más decirlo, con el apoyo incondicional de los EE UU, con Bush o sin Bush. A Brasil interesa Venezuela sólo como socio comercial, y a las tímidas y asustadizas democracias del Cono Sur, el gobierno de Chávez les causa más problemas de los que quisieran tener. En fin, tanto la correlación nacional como internacional de fuerzas, favorecía, casi sin contrapeso, al gobierno de Uribe. Chávez, cuyo instinto político es innegable, se dio cuenta a tiempo, y decidió frenar, y como ya es su costumbre, en el mismo borde del abismo.

Tesis 4.


El principal enemigo del gobierno de Uribe, que es el de Chávez, se encuentra, POR AHORA, políticamente neutralizado.

Por ahora, es el antiguo lema de Chávez. Eso lo dijo el Chávez joven cuando fracasó su golpe de Estado: por ahora. Por ahora, el gobierno de Chávez se encuentra en una posición defensiva. Está siendo atacado por todos lados, incluyendo el propio. Un día son los buhoneros a quienes les entregó las calles y a quienes quiere erradicar de las calles. Otro día los obreros y empleados de Sidor. Una vez, y casi siempre, los estudiantes. Cuando menos se espera, los ultraizquierdistas "a la Lina Ron" le echan a perder sus escenas cinemato-gráficas. La corrupción de sus aliados le comen el gobierno por dentro. Tascón, el eterno delator: Delator de profesión, delata a los otros, hoy a los suyos. Los motociclistas y batallones siniestros que amedrentan a la población y le restan cada día más votos para unas elecciones que nadie sabe si tendrán lugar y en las cuales, chavistas y antichavistas, todos juntos, quieren ser candidatos. Chávez los vuelve locos, los locos vuelven loco a Chávez. Chávez quiere salvar la revolución ¿Cuál revolución?

La revolución después de nueve años no ha comenzado, y antes de nueve años ya había terminado, antes de que comenzara. Mucho antes: la revolución de Chávez fue derrotada en 1990, cuando cayó el muro de Berlín.

El 2 de diciembre del 2007, Chávez perdió no una consulta popular. Perdió un proyecto de toma de poder. Después del 2.12.07, no tenía más alternativa que gobernar, aunque no tenía ningún programa de gobierno. Ni siquiera tiene un personal administrativo idóneo para gobernar. El Estado está ocupado por cuadros ideológicos y militares que rotan de un puesto en otro. Los verdaderos cuadros de gobierno están en la oposición. Es cierto que en un arranque de extrema lucidez inventó Chávez tres R. que nadie se acuerda ahora que significan. Al día siguiente se olvidó de todo y creyó de nuevo no en el gobierno, sino que en el poder eterno, aquel que no está en este mundo pero que lo obsesiona. Ese poder nunca lo podrá tener. Ni él ni nadie. Entonces inventó una guerra. "Cortinas de humo", dijo el hábil Rosales. "Evadir la realidad", afirma el general Baduel, quien pesa cada palabra como si las palabras tuvieran plomo. Ambos tenían razón. Todavía es tiempo de que el gobierno rectifique, pero el problema es que, a diferencias de Uribe, el Presidente venezolano se encuentra en una estado de extrema ideologización, alteración que le impide desarrollar sus ideas y pensar con libertad.

En cierto modo, el Presidente Uribe –qué ironía de la historia– ha salvado con su accionar práctico la continuidad del gobierno venezolano. ¿Qué habría pasado si Uribe se hubiese dejado llevar por el falso orgullo y por las emociones que hizo gala el joven Presidente Correa? Es mejor que ni lo pensemos. Gracias a que en Colombia hay un Presidente que piensa políticamente, vale decir, alguien que es un político de profesión (y de vocación), ha sido evitado el hecho trágico de que muchas vidas humanas hubieran sido inútilmente sesgadas.

*LO QUE LE DIJO CHÁVEZ A URIBE VÍA TELEFÓNICA




*LO QUE LE DIJO CHÁVEZ A URIBE VÍA TELEFÓNICA

LENIN DIJO: UN PASO ATRÁS...DOS ADELANTE



Fecha de publicación: 14/03/2008


El presidente Hugo Chávez se comunicó con su par Álvaro Uribe vía telefónica. El diario colombiano “El Tiempo” muestra cómo fue esa conversación

Así lo cuenta El Tiempo:

La llamada del presidente venezolano Hugo Chávez le fue informada a Uribe a las 5:30 de la tarde, en momentos en que se encontraba reunido con una delegación proveniente de Cali y encabezada por el alcalde de esta ciudad, Jorge Iván Ospina.

De inmediato el mandatario colombiano se excusó y sin pensarlo recibió el teléfono Falcon y se fue a hablar con Chávez a uno de los corredores ubicados cerca de su despacho.

Luego de la conversación, que duró 20 minutos y a la que estuvieron atentos varios altos funcionarios, el presidente Uribe pidió redactar el comunicado en el cual los mandatarios plasman la necesidad de mejorar no solo las relaciones entre los dos países, sino específicamente “la confianza entre los gobernantes”.

Fuentes de Palacio destacaron este punto como la decisión de Chávez de cambiar su comportamiento en el plano personal frente al presidente colombiano, sobre todo después de la andanada de ataques que durante varias semanas lanzó el mandatario venezolano, en las cuales no bajaba a Uribe de “Mafioso”, “Criminal”, y “Cachorro del imperio”.

En su diálogo los presidentes también tocaron el tema de seguridad y establecieron un acuerdo de colaboración mutua “para que tanto Colombia como Venezuela no sean víctimas de grupos violentos, cualquiera sea su origen”.

Otro aspecto importante es la referencia en el párrafo final del comunicado a la intención de fortalecer las buenas relaciones no solo entre Colombia y Venezuela, sino entre “todos los gobiernos del continente”.

Esta parte haría referencia a otras naciones como un mensaje dirigido también a los gobiernos de Estados Unidos y Ecuador para que bajen el tono utilizado durante los últimos días ya que mientras en Estados Unidos se ha planteado la posibilidad de incluir a Venezuela en la lista de países que apoyan a organizaciones terroristas, Ecuador advirtió que cualquier incursión militar colombiana sería respondida de la misma forma.
Maria Alejandra Lacruz
Uribe y Chávez reanudan diálogo telefónico
Acordaron una próxima reunión, en fecha y lugar aún no dados a conocer.
ASI LO RESEÑO "LA JORNADA" DIARIO MEXICANO
AFP
Publicado: 13/03/2008 20:19

Bogotá, Los presidentes de Colombia, Alvaro Uribe, y de Venezuela, Hugo Chávez, hablaron este jueves por teléfono, en un esfuerzo por restablecer la confianza después de superar la crisis diplomática que los enfrentó por más de tres meses, informó la Presidencia colombiana.

Se trata de la primera comunicación telefónica que sostienen ambos gobernantes desde que comenzó la crisis diplomática en noviembre, por la decisión de Uribe de cancelar la mediación de Chávez ante las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para buscar la liberación de un grupo de rehenes en manos de los rebeldes.

“Se realizó una conversación telefónica entre los presidentes de la República Bolivariana de Venezuela y la República de Colombia, a raíz de una llamada del presidente Hugo Chávez al presidente Alvaro Uribe”, dijo un comunicado del Gobierno colombiano.

“En esa conversación se reiteró toda la voluntad de restablecer las mejores relaciones entre los dos gobiernos y la confianza entre los gobernantes”, precisó.

En medio de la crisis diplomática, Chávez acusó al mandatario colombiano de mentiroso, mafioso, paramilitar y de ser un peón del imperio de Estados Unidos.

Aunque inicialmente Uribe reaccionó y acusó a Chávez de legitimar el terrorismo de las FARC y de liderar un proyecto expansionista, posteriormente guardó silencio y prudencia pese a los repetidos ataques verbales del mandatario venezolano.

La crisis se agravó después de que las Fuerzas Militares de Colombia bombardearon una zona selvática de Ecuador, sin autorización del Gobierno de Quito, en un ataque dirigido en el que murió el líder de las FARC Raúl Reyes.

Ecuador calificó el ataque como una masacre en la que se violó su soberanía y el presidente Rafael Correa rompió relaciones diplomáticas con Bogotá. En una señal de apoyo al Gobierno de Quito, Chávez ordenó reforzar la presencia de sus Fuerzas Armadas en la frontera con Colombia.

Pero la crisis, en medio de la que Uribe acusó a Chávez y a Correa de tener nexos y de apoyar a las FARC, se superó durante la Cumbre del Grupo de Río, en República Dominicana, donde los mandatarios hicieron las pases.

“Los dos presidentes renovaron el compromiso de confianza y colaboración mutua para que tanto Colombia como Venezuela no sean víctimas de grupos violentos, cualquiera sea su origen”, dijo el comunicado del Gobierno de Bogotá, en referencia a la comunicación telefónica entre Chávez y Uribe.

La Presidencia de Colombia reveló que los mandatarios expresaron el propósito de hacer aportes para que se fortalezcan las buenas relaciones entre todos los Gobiernos del Continente y acordaron una próxima reunión, en fecha y lugar que no fueron dados a conocer de inmediato.

miércoles, 20 de febrero de 2008

*CHAVEZ ARRUGO CON LO DE NO ENTREGARLE PETROLEO A EE.UU.


ARRUGÓ...

... una vez más, como lo hizo el 2 de febrero de 1992, tras fracasar estrepitosamente en una cruenta intentona de golpe de estado, que dejó hogares de humildes soldados enlutados y crímenes sin pagar. Arrugó, como lo hizo el 11 de abril de 2002, cuando ordenó al ejército salir a la calle a reprimir a la población y a aplicar el Plan Ávila y luego renunció al ser desconocida su orden por el alto mando. Como cuando el Rey de España lo mandó a callar y salió diciendo que no había escuchado lo que el Rey le dijo. Ahora, nada de extraño tiene que tras amenazar al “imperio” con dejarlo sin petróleo, nuevamente arrugue y reconsidere su “amenaza”. En las anteriores ocasiones nos queda la duda si fue temor o sentido práctico, o ambos. En esta ocasión, no cabe duda de que se impuso el sentido práctico, aquello de: métete con el Santo, pero no con la limosna y lo demás es “show”; se trata de vulgar aguaje, gritos para el público de galería, desesperados intentos de encontrar una causa que le dé un segundo aire tras la humillante derrota del 2 de diciembre de 2006, cuando el pueblo le puso término a sus ambiciones sin límites, lo sacó de la vida política del país dejándolo en la cuneta de la historia. Ahora, el 23 de noviembre, vamos a rematar.