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jueves, 1 de enero de 2015

EDUARDO COLMENARES F., ¿PORQUE UNA CONSTITUYENTE? (IV) IMPROVISACIÓN DEL LIDERAZGO POLITICO

EDUARDO COLMENARES F.
Siempre he creído que mientras  existan conceptos claros las decisiones son fáciles y las rutas para lograr objetivos se despejan.

En política, como en todo, hay que estar conceptualmente claro para fijar estrategias que realmente permitan establecer rutas que nos conduzcan en la dirección correcta.

Pero como todo, para estar conceptualmente claro, hay que dejar de improvisar y hacer un ejercicio RACIONAL de aprendizaje e investigación que considere factores tales como la historia, la condiciones locales y lo que sucede en el mundo de hoy; en otras palabras, quienes somos, de dónde venimos y hacia donde queremos ir.

En Venezuela la dirigencia política se ha quedado estancada en el tiempo. Mientras el mundo avanza y evoluciona en todos los sentidos, incluyendo el político, nosotros nos encontramos anclados en el pasado, con dirigentes que no saben, ni entienden, el significado de la sociedad civil como esencia y fundamento de la democracia moderna.

Dirigentes políticos que todavía hoy siguen discurriendo sobre ideologías como panaceas para dar solución a nuestros problemas sociales y que terminan engendrando más pobreza y desigualdad. Que definen sus objetivos en función de obtener, como trofeo,  algún pedazo del poder político desde un estado centralizado todopoderoso, que se respaldan en partidos de masas, especialistas en formar  ciudadanos empobrecidos, sumergidos en la mediocridad para crearles dependencia de la renta del estado. Políticos y líderes que conceptualmente no han sabido resolver la ecuación, sociedad civil – estado - partidos.

Se improvisa tanto como considerar, hasta años recientes, que los abogados se graduaban de “Doctores en Ciencias Políticas”,  mientras que en nuestras escuelas no se enseña ni un solo concepto en ciencias públicas que nos permita crecer como ciudadanos.

Esta improvisación, hoy ha llegado a tal punto, que aun después de casi 70 años de democracia, se engendró un caudillo  como HCF que ha desquiciado al país de tal forma que nos encontramos rezagados en los últimos lugares de desarrollo en el mundo, a pesar de poseer un recurso humano con un mestizaje increíble, sin prejuicios raciales, culturales o religiosos y contando con incalculables recursos naturales, entre ellos, una de las mayores reservas energéticas del planeta.
 
La improvisación comienza por confundir y desconocer los conceptos básicos de cómo funciona políticamente una sociedad civil. Nuestros políticos creen que cuando las masas poseen muy poca cultura política, o cuando se cree que éstas no saben lo que quieren, tienen que ser acaudillados por seres superiores verdaderos engendros galácticos de virtudes, cuasi dioses del Olimpo. Nunca se han  informado que aun en caso de sociedades con poca cultura política, éstas no pueden ser conducidas a mostrar sumisión  a un caudillo, puesto que sumisión significa, precisamente, la destrucción del concepto de sociedad civil para convertirla en una sociedad de borregos, alejándose así del papel primordial de constituirse en el balance ético en el ejercicio de la política. 

Se puede esperar que las sociedades civiles con poca cultura política puedan estar dispersas en algunos de los conceptos políticos que los llevan a interpretar las nociones de cómo alcanzar el bienestar social, pero hoy está bien claro que nadie puede están por encima de ellas para asumir ese papel en su representación. O como expresa Jurgen Habermas (¿cuantos de nuestros políticos saben de su existencia?), “Ninguna autoridad colectiva limita el ámbito individual de enjuiciamiento, nadie mediatiza la competencia enjuiciadora de cada individuo”. 

La improvisación se acentúa al no entender que de acuerdo al concepto expresado en el párrafo anterior, el liderazgo político consiste precisamente en crear un vínculo de acción comunicativa con la sociedad civil para interpretar sus necesidades y guiarla en su papel de rector moral, para conducirla como líderes y servidores públicos.  

La improvisación toma visos transcendentales cuando las ambiciones de nuestros políticos históricamente se han formado bajo la idea que, entre mayor sea el poder y la centralización del Estado, mayores serán los beneficios para ellos y sus gobernados. Y así generan tales ambigüedades como creer que para hacer justicia social deben ocupar todos los espacios de emprendimiento porque las iniciativas individuales, realizadas desde la sociedad civil, están condenadas a favorecer a unos pocos que en algún momento desafiaran y cuestionaran ese poder.

Olvidan que el Estado debe tener como prioridad la justicia, la educación, la salud y los servicios públicos. Ambigüedades tales como dejar totalmente indefinidas las áreas de competencia, a los niveles de autoridades nacionales o regionales, para mantener desinformada a la opinión pública. O “sistemas para hacer justicia burocratizados” que conceden “autoridad” a seres sin instrucción para que definan “penalidades” porque los ciudadanos (presuntos culpables) no presenten evidencias para probar su inocencia.

Pero que más improvisación que los sistemas de defensa de la soberanía territorial por fuerzas armadas que consume ingentes recursos para conformar castas de una sociedad militar aburguesada que casi siempre termina convertida en una amenaza a los valores cívicos de una democracia pluralista moderna. Históricamente nunca hemos sido amenazados por enemigos externos, salvo algunas escaramuzas aisladas y nunca, a Dios gracias, ha habido una guerra con un enemigo externo. Pero son sobrados los casos de personajes del alto grado militar quienes crean obstáculos para el desarrollo de una sociedad democrática moderna, auspiciados por su mente militarista, colmo de la improvisación política. Hoy existen casos de naciones con alto grado de desarrollo donde el rol de la defensa de la soberanía territorial ha sido replanteado como una responsabilidad de los ciudadanos bajo conceptos modernos. Ejemplo de esas naciones son Japón, Alemania, Suiza y Costa Rica en nuestra América Latina.

Los venezolanos debemos hacer un examen de nuestra conciencia política y determinar si  debemos continuar bajo tanta improvisación, la cual ha sido la causante de encontrarnos hoy sumidos en el desconcierto. Repensar una república moderna, conducida por nosotros los ciudadanos, con líderes políticos bien formados, como servidores públicos, y no como caza recompensas del erario público, es una realidad histórica. Y pronto llegará el momento en que la crisis actual hará mella en el estómago de los más pobres y exigiremos un cambio de rumbo. O comenzamos la tarea, largamente pospuesta, de reconstituimos bajo una sociedad moderna liderada por la sociedad civil o seguimos como estamos, corriendo el grave riesgo de quedarnos rezagados en la historia, esperando por un nuevo caudillo redentor con un título de Doctor, o una cachucha militar, o lo que es peor, un izquierdista resentido.

Enviado a nuestros correos por
Luis Farias
balofarias@gmail.com
@balofarias


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YSRRAEL CAMERO, VENEZUELA 2014: EN LA RUTA CRÍTICA DE LA CEGUERA VOLUNTARIA,


YSRRAEL CAMERO
Hace poco más de un año un grupo de amigos conversábamos sobre las expectativas que teníamos para Venezuela en 2014. Ante la interrogante directa no pude sino contestar con dos reflexiones que se tornaron dramáticas. En primer lugar señalé “¡No se van a aburrir!”, a pesar de que no tendríamos elecciones 2014 prometía ser un año de movilizaciones sociales y políticas importantes, derivadas tanto de la profundización de la crisis económica y social como de la rápida erosión de liderazgo dentro del chavismo. En segundo lugar agregué “¡Extrañaremos el 2013!”, todos los indicadores económicos señalaban que la crisis se profundizaría y se extendería a todos los campos y niveles de la vida social y económica, con lo que nuestros escasos ingresos serían cada día más insuficientes para mantener cierta calidad de vida. Lamentablemente en ambos casos me quedé corto.

Una economía en caída libre

Durante el año 2014 la crisis socioeconómica se agudizó al ritmo de la caída de los precios petroleros, de la destrucción sistemática de PDVSA, y de la incapacidad gubernamental para realizar cambios en el modelo que nos ha llevado al foso improductivo y dependiente en que nos encontramos.

La legislación aprobada a través de la Ley Habilitante, aparte de todas las iniciativas del Ejecutivo, apuntan hoy en dirección contraria a la recuperación que requiere la economía venezolana, y el dogmatismo ideológico junto con la incapacidad auguran más controles y menos producción para 2015.

Con una inflación que supera el 70%, la más alta del mundo, la política de controles de precios se ha evidenciado, nuevamente, como un fracaso estrepitoso. La sistemática destrucción del aparato económico venezolano, que llevó a la mayor dependencia importadora de nuestra historia, alcanzó a PDVSA, llevándola prácticamente a la quiebra. El desabastecimiento y la escasez se han convertido en paisaje cotidiano para los venezolanos.

CONINDUSTRIA ha alertado que caída del PIB industrial puede alcanzar el -10% en 2014, en un contexto en el cual la caída del PIB venezolano se ubica entre -1% para los más optimistas (CEPAL), -4% para algunos economistas, y -6,5% para los analistas de Barclays. La falta de transparencia de la información oficial perjudica también cualquier análisis, aunque nadie es ya capaz de negar la profundidad de la crisis.

La destrucción del valor adquisitivo de la moneda nacional golpea directamente sobre la población más pobre, pero también se expresa en la desaparición de la clase media profesional venezolana, que ve desaparecer rápidamente su calidad de vida, su capacidad de ahorro y sus posibilidades de labrarse un futuro autónomo.

Este derrumbe económico ha tenido un gran impacto social negativo, que el gobierno ha pretendido ocultar al esconder o disfrazar las cifras. El aumento de la pobreza no puede ser negado. El aumento del gasto público inorgánico, sin respaldo real, representa una devaluación cotidiana del bolívar, minimizando el salario de los venezolanos.

El mal estado de la economía ha afectado el apoyo popular que otrora tenía el chavismo. La popularidad de Nicolás Maduro está por debajo del veinte por ciento, y no hay institucionalidad política que lo sostenga, por eso juega a los malabares, mientras avanza la militarización del poder.

Moderados y radicales, reformistas y revolucionarios, cubanófilos y militaristas, planificadores al estilo soviético y pragmáticos, en un cruce caótico múltiples tendencias pretendieron darle una dirección a la política económica del gobierno. Este caos terminó en nada, la política de los controles discrecionales, de la retórica hueca e irresponsable, de la acumulación de parches que solo expresan la vigencia de una mentalidad totalitaria, fue lo que se impuso en la práctica. Pretender hacer pervivir un modelo que nunca funcionó implica un gigantesco costo político, económico y social. El petróleo ya no salvará a Maduro, ni al régimen que preside.

Una conflictividad luctuosa e infructuosa

Por otra parte 2014 fue un año conflictivo en materia de movilizaciones. Pero el grueso de dicha conflictividad estuvo poco conectado con la crisis socioeconómica y muy vinculada al tema específicamente político: las famosas guarimbas. Las movilizaciones que se iniciaron en febrero lamentablemente ocasionaron más de cuatro decenas de fallecidos, incrementaron la represión gubernamental, la violación de los Derechos Humanos y la persecución política, sin propiciar un cambio efectivo en el funcionamiento ni en la correlación de poder en la sociedad.

Paradójicamente, la caída en la popularidad gubernamental no se debió a las movilizaciones sino a la incapacidad del gobierno para detener el impacto socialmente destructivo del derrumbe del modelo socioeconómico que quisieron imponer a la sociedad venezolana.

El efecto de las movilizaciones si fue importante dentro del liderazgo opositor. Las tensiones internas dentro de la oposición tienen larga data, pudiendo rastrear divergencias recurrentes a lo largo de estos tres lustros. Varios episodios de los últimos dos años podemos recordar como expresión genealógica de dichas tensiones, como por ejemplo, las movilizaciones truncadas tras las presidenciales del 14 de abril, la iniciativa “Constituyente” anunciada por algunos factores a finales de ese mismo año, etc.

La construcción de la Mesa de Unidad Democrática fue un arduo trabajo de filigrana política para equilibrar visiones contrapuestas y otorgarle direccionalidad política a las acciones de la oposición democrática, encauzando la búsqueda del cambio democrático en una política de crecimiento que tuviera expresiones electorales. En el marco de las movilizaciones la MUD, su configuración, su liderazgo y su estrategia, fueron sometidas a fuertes críticas por algunos sectores de la misma oposición.

Dos fracasos mellizos emergieron de esta coyuntura: la política de confrontación en calle, “La Salida”, y la política del “Diálogo” se cerraron sin lograr cambiar ni la correlación ni el funcionamiento del poder. Estos dos fracasos son hermanos, a la calle le faltó política y a la política le faltó calle. Se debió combinar la negociación política con la política de movilización y confrontación en la calle, pero alrededor de objetivos políticos concretos y viables. La selección de poderes públicos independientes, incluyendo el Consejo Nacional Electoral, pudo haber sido un objetivo político concreto para presionar, al unísono, en calle y en la mesa de negociaciones políticas. No se hizo, los vasos comunicantes entre salidistas y dialogantes estaban rotos. Una política de confrontación en calle sin negociación política no tenía viabilidad real, y una participación en una mesa de diálogo sin capacidad para meter presión masiva en la calle tampoco. Allí se perdió la gran oportunidad política de 2014.

La salida de Ramón Guillermo Aveledo puede ser considerada epílogo del conflicto dentro del liderazgo opositor, así como los cuestionamientos crecientes al rol del gobernador Capriles. El presidio político de Leopoldo López, la defenestración de la diputada Machado, el exilio de varios líderes del salidismo, pueden ser vistos como parte de un proceso de debilitamiento de la capacidad operativa de varios sectores de la oposición, en una coyuntura social donde Venezuela nos exige fortaleza.

En este escenario el partido Un Nuevo Tiempo ha ratificado durante 2014 su vocación unitaria, frenando las tentaciones divisionistas dentro de la MUD, así como ha fortalecido su organización en un proceso democrático interno que ha permitido renovar al partido. La realización del Congreso Federal en noviembre de este año fue ocasión también para ratificar el compromiso con el cambio político, económico, social y cultural que requiere Venezuela y que va más alá de la coyuntura de las elecciones parlamentarias de 2015, pero que la incluye.

La respuesta gubernamental implica cambios importantes, reforzando una preocupante tendencia. La militarización del poder político ha sido la otra cara de dicha conflictividad. Cada vez más se deja ver que el verdadero proyecto del chavismo es rojiverde. La violación de los Derechos Humanos, la persecución y represión política, la judicialización de la política y la politización de la justicia, expresa el reforzamiento del control militar sobre el poder de lo que poco que queda de institucionalidad estatal.

Si entre 1999 y 2010 el régimen venezolano se constituyó en un autoritarismo competitivo, una especie terrible de ornitorrinco de la política, luego de 2010 se ha acentuado su carácter autoritario. Esto se reforzó durante 2014, el escenario de los medios de comunicación es sintomático, la compra agresiva por parte de “grupos empresariales” interesados en “bajar el volumen a la política” se acompaña con expresiones de autocensura o censura explícita. Existen aún los espacios para la disidencia y la oposición, de hecho en 2015 las elecciones parlamentarias serán ocasión para promover el cambio a partir del sufragio popular, pero el contexto es cada día más hostil para el ejercicio de la disidencia política.

Mirando al 2015

Con un precio del petróleo que roza los 50 dólares por barril, con una economía en caída libre, una sociedad dependiente, un régimen que se desliza por un lado hacia un mayor autoritarismo mientras que por el otro se muestra incapaz de responder a la crisis socioeconómica, el escenario es de agudización de los conflictos sociales y políticos. He de repetir mi percepción del año pasado, será 2015 un año de movilizaciones y económicamente miraremos con ilusa nostalgia el año 2014.

No perdamos las oportunidades de 2015 como perdimos las de 2014. En medio de esta crisis el gobierno tiene claro que una derrota electoral en las elecciones parlamentarias de 2015 es altamente probable, pero se le hace difícil escapar al sufragio popular. La estrategia diseñada para evitar esta inminente derrota es debilitar las opciones electorales de la alternativa democrática. Promover la división en las filas de la oposición, aupando las divisiones internas, montando candidaturas ficticias que confundan al ciudadano democrático, es una táctica empleada. La otra es incrementar la abstención del electorado opositor, incrementando la represión, la persecución política, el autoritarismo, el abuso, el atropello y la ilegalidad, fortaleciendo la sensación de indefensión cívica, promoviendo la apatía o el radicalismo infructuoso. Ante esta estrategia tenemos que responder con firmeza, unidad y movilización de las fuerzas democráticas, convirtiendo la legítima indignación ciudadana en una avalancha de votos para construir, desde la Asamblea Nacional, el cambio que el país nos está exigiendo.

Ysrrael Camero
ysrraelcg@yahoo.com
@ysrraelcamero

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FROILAN ALEJANDRO BARRIOS NIEVES, CONFLICTIVIDAD LABORAL 2015 Y MILICIAS OBRERAS

FROILAN A.BARRIOS N.
Son peculiares los llamados presidenciales a la paz, la armonía, entre los venezolanos en su alocución del 28-12 de fin de año a las FABN, cuando prevalece en el ejercicio de la gestión, la descalificación y la violencia verbal contra la otra gran parte de connacionales que no comparten la violación de la CRBV, en ocasión de la ilegal designación de los integrantes del Poder Moral, CNE y TSJ. El país presenció la orgía y la saña de la jauría en ejercicio del poder.

Pues bien, si repugnante ha sido el “método” o la maña como han renovado los poderes públicos “autónomos”, mas infame resultó un trági-cómico vídeo presentado por las milicias obreras petroleras desde la Refinería el Palito,  transmitido en cadena nacional desde el Campo Carabobo, al criminalizar todo intento de protesta o huelga ya que atentaría contra la gran familia PDVSA, y por supuesto contra una revolución cada día mas desprestigiada ante los trabajadores.

La puesta en escena de estas milicias obreras donde directivos de la FUTPV forman parte de mandos militares, no es mas que el anuncio de la conformación de fuerzas de choque en empresas públicas, para contrarrestar toda protesta laboral como sucediera en Agosto en SIDOR y generar un ambiente de intimidación  al trabajador o al sindicalista, que se atreva a cuestionar en este caso las evidentes y recurrentes violaciones al Contrato Colectivo Petrolero y la CRBV.

Siendo el caso del reclamo de 9.000 ex trabajadores de la faja petrolífera del Orinoco, quienes trancaron el 15-12-2014 el acceso a seis estados e impidieron el paso a las refinerías, para exigirle al gobierno nacional el pago de 6 millardos de dólares por concepto de prestaciones sociales que les adeudan desde hace 16 años. Esta deuda publicada en Gaceta Oficial fue reconocida por el fallecido presidente Hugo Chávez, quien en 2010 se comprometió a cancelar los pasivos.

Los trabajadores en conflicto plantean que luego de tanta espera, se dirigen a Venezuela puesto que han agotado todas las instancias institucionales para solicitar nuestro pago al Estado. La mayoría de ellos se encuentran desempleados y en pobreza extrema e incluso con varios compañeros fallecidos y muchos enfermos, pero con la moral en alto.

Igualmente sindicalistas petroleros a 12 años del  conflicto laboral que significó la toma de Petróleos de Venezuela por parte del chavismo, sin embargo hoy reconocen que en aquella época lideraron las tomas de buques petroleros, gasíferos y de plantas refinadoras, consideran que en la actualidad el holding estatal le da la espalda a los trabajadores con sus políticas administrativas. Incluso denunciando que en la Refinería de Puerto La Cruz trabajadores son agredidos por fuerzas de choque integradas por individuos con antecedentes penales, resaltando un caso donde fue detenido por el SEBIN, agredido físicamente y destrozado su vehículo.

Es evidente el temor gubernamental ante la conflictividad laboral 2015 y prepara sus bandas armadas para crear un clima de terror entre los trabajadores públicos y privados.

Froilan Barrios
fbarriosnieves@gmail.com
@froilanbarrios

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HUGO CÉSAR RENÉS, AL PESIMISMO DE LA RAZÓN, EL OPTIMISMO DEL CORAZÓN, DESDE ARGENTINA

HUGO CÉSAR RENÉS
El tránsito de un año a otro suele ir acompañado de una pausa de reflexión destinada a posibilitar un repaso analítico de lo qué nos deparó el pasado reciente, en relación con los sueños que tanto esperamos y deseamos para el futuro inmediato.

La última noche de este 2014 no puede ser, por lo ante dicho, una noche más. Deberá ser un momento ritual y emotivo en el cual las imágenes tensas o conflictivas de este año que termina, empezarán a desvanecerse y cobrarán fuerza las visiones esperanzadas del año que comenzará. Y los sueños, esos que tanto perseguiremos el año próximo, seguramente se irán convirtiendo en realidad, no por magia, sino por el empeño y el corazón que le pondremos a esas fantasías, metas o anhelos o como quieras llamarlas.

Pero esos logros no estarán de ninguna manera consolidados, porque la falta de un sistema político e institucional confiable, junto a la ausencia de planes y proyectos acordados sobre la base de un diálogo iterpartidario maduro y racional, la inseguridad, tanto física como jurídica, y la inmadurez de un gobierno que con excesiva frecuencia apuesta a la confrontación, al agravio y a la intolerancia con la finalidad última de asegurarse una mínima rentabilidad electoral, los debilitarán.

Esas asignaturas pendientes, debemos reconocerlas y asumirlas a la hora de definir nuestros compromisos para poder poner en marcha, el próximo año, las acciones que nos permitan superar esos males.

Con ese espíritu debemos caminar en 2015 para poder construir una sociedad unida y fuerte, en la que nada importe tanto como la consolidación de un sistema que haga del pluralismo pacífico y democrático, su herramienta fundamental.

La tarea será difícil, pero si sabemos escucharnos y anteponemos la sinceridad a toda otra condición, con la ayuda del Señor, no será imposible. Desechemos los espejismos que puedan presentársenos, porque habituados como estamos a aceptarlos, la ansiedad y el cansancio serán nuestros constantes enemigos.

Recomencemos el dialogo directo y cordial.

Originemos un sano cambio de opiniones, seguramente de ellas surgirá un valioso mundo de conceptos que nos puede ayudar a resolver cuanta dificultad nos depare el año próximo, año que debe significar para todos, un paso fundamental hacia el orden, la seguridad y la prosperidad individual y colectiva.

Que el próximo año 2015 nos permita estrechar aun más nuestros vínculos para que, cumpliendo los preceptos de la Ley de Dios, podamos abrir el surco virgen de una nueva felicidad social en la cual podamos amarnos, sinceramente, los unos a los otros.

Próspero año nuevo, con mucha salud.
Hugo César Renés Y Familia

Hugo Cesar Renes
hcr1942@yahoo.com.ar
@hcr1942

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LUIS MANUEL AGUANA, EL AÑO DE LA VERDAD

LUIS MANUEL AGUANA
Sin intención alguna de hacer un balance, escribía justo hace un año, el 31 de Diciembre, que los venezolanos teníamos para el 2014 dos retos importantes: a) Internalizar que no podemos pedir la libertad de venezolanos a un régimen que jamás la concederá, porque son extranjeros con un plan preciso de dominación. Los que conducen ahora los destinos de Venezuela no se pararán ante NADIE para lograr poner a su disposición permanente nuestras riquezas a menos que nosotros entendamos que no podemos seguir jugando ajedrez con las reglas de las Damas Chinas; y b) Necesitamos cambiar URGENTEMENTE a los jugadores que nos representan porque precisamente son una parte importante del problema.(ver Los verdaderos retos del 2014 en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/12/los-verdaderos-retos-del-2014.html).

Los balances son fotografías de un estado que se toma en un momento del tiempo. Nadie ve en un balance, por muy avezado analista que sea, cual es la situación dinámica, cual es la dirección que lleva lo que se mide. Por eso los analistas financieros para lograr medir el estado real de la salud de una empresa, colocan medidores y chequean todo el tiempo el estado cambiante de ellos para así hacer cuadros, gráficos y pronósticos. Algo así es lo que han hecho con el país los principales factores internacionales en relación a la salud financiera y política de nuestro país. Todos coinciden en algo que ya hasta el más común de los venezolanos que hace cola todos los días intuitivamente sabe: el país es inviable, con rumbo cierto al despeñadero.

Ni internalizamos que estábamos delante de un régimen que no es venezolano, que no se pararía ante nada ni nadie para ejecutar un plan de dominación comunista (un ejemplo claro de esto fue la entrega gratuita de Leopoldo López al régimen creyendo que no lo tratarían igual o peor que a Simonovis) denominado Plan de la Patria, que se hizo ley a partir de Diciembre 2013 (Ley del Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019, Publicado en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No. 6.118 Extraordinario, 4 de Diciembre de 2013); ni la oposición entendió-o quiso entender-, que el juego no era ajedrez sino Damas Chinas (incluso por lo chino).

Por otro lado, no solo no cambiamos a los jugadores que nos representan en la “oposición”, sino que esos mismos jugadores están deseosos de seguir jugando con las reglas del régimen a “ver que les toca” de esa repartidera que debe ocurrir en las parlamentarias con la vana ilusión que “serán mayoría” en la Asamblea Nacional. Los resultados de la charada de la elección de los Rectores del CNE y los Magistrados del TSJ son prueba de ello. Si todavía se lo creen “o tú estás en el guiso o el negro te está c… ¿Cuál de las dos será?” como en la anécdota que referí el 2011 (ver Silencio Cómplice en http://ticsddhh.blogspot.com/2011/10/silencio-complice.html). 

Verdaderamente, ya el pueblo venezolano está ansioso por saber cuál de las dos será.

Visto esto, y aun cuando sea odioso decir “te lo dije”, no es suficiente. Hacer análisis, proyecciones, elucubraciones y balances, no es suficiente. Los venezolanos ya en este punto nos encontramos en las mismísimas manos del Creador. Y yo creo en Dios...pero con el mazo dando (bien lejos por cierto del conocido show televisivo).

Y entonces se preguntarán como el inmortal Chespirito, en su personaje el Chapulín Colorado: “¿Y ahora, quien podrá defendernos?”. Pues ustedes mismos, porque nadie más lo hará. Veamos cómo se come eso.

El 2014 ha sido el año donde más se le ha hecho resistencia real al régimen y adonde este le importa más: en las calles. Fue muy violento y costó muchas vidas. Eso llevo a un régimen desprestigiado y violador de los Derechos Humanos a pedir desesperadamente cacao. Los sucesos de las calles durante el primer semestre de 2014 obligaron al régimen de Maduro a buscar como dialogaba con una contraparte opositora que no encontraba por ningún lado, hasta que la MUD se apropió de esas banderas y le entregó al régimen sin costo alguno el sacrificio de nuestros jóvenes estudiantes en las calles. Ni siquiera pidieron la libertad de los presos políticos como condición previa para sentarse en Miraflores. Fueron corriendo a abrazarse con el régimen. Yo no inventé eso, está allí para que lo reseñen nuestros libros de historia.

Ahora bien, esa resistencia no apareció de la nada. Vino como consecuencia de sucesos muy concretos que ocurrieron en el Táchira y con cuya protesta se extendieron por todo el país, encendiendo a la juventud y a la sociedad civil en una acción sostenida que hizo temblar al régimen. Siempre dijimos que esa protesta no tenía dueño. Que se equivocaba el régimen en intentar responsabilizar a Leopoldo López o a cualquier otro dirigente político, porque ese liderazgo nunca lo tuvieron ni en sus sueños más ambiciosos, así como tampoco hubieran podido acallar ni conducir esa protesta porque ningún liderazgo político opositor tenía ni tiene la legitimidad para hacerlo.

Sin embargo la MUD se robó esas banderas, haciéndose pasar como contraparte de algo de lo cual no era arte ni parte, y por encima de la sangre aun caliente de los cadáveres de los estudiantes, jugando a representar una oposición que no era NI ES, echándole así un balde de agua fría a la protesta generalizada del país. De allí en adelante el régimen retomó el control y arreció la persecución y las torturas a los estudiantes y a todo aquel que hubiera participado en las protestas. Esa afrenta histórica marca el año 2014 como el año de la mayor traición que se le haya podido hacer al pueblo venezolano.

Dicho esto, la conclusión es que nos encontramos solos. Luchando en contra de un poder cuya representación opositora ha dado pruebas demostrativas de jugar en el equipo contrario este año que termina. La pregunta que toca es ¿qué haremos entonces los venezolanos? ¿Perderemos otro año creyendo el cuento interminable del “Gallo Pelón”, que esto lo solucionaremos con la próxima elección? Ya pasó el 2014 y la situación empeoró en relación al 2013. ¿Seguiremos esperando otro año por una “oposición” que haga oposición? Caben entonces las palabras de Juan Pablo II en su segunda visita en 1996: “Venezuela ¡despierta y reacciona, es el momento!”.  Vamos para 16 años, ya es hora…

Algunos venezolanos escogimos una ruta civil diferente a la oferta tradicional de los partidos-porque también existe la militar-, que le sirve tanto a aquellos que dejamos de creer hace tiempo en la vía electoral, como a otros que todavía siguen pensando que votar es una salida en estas circunstancias. Difícil pero posible: convocar al Depositario de la Soberanía. Al Dueño, pues. Convocar civilizadamente al pueblo de Venezuela a decidir su propio destino. Convocar al Poder Originario.

Esta vía es tal vez más lenta y condenadamente difícil, más aún porque lo hacemos sin ayuda. Pero tiene una gran ventaja: el cambio del sistema político, garantizando a las nuevas generaciones un futuro sustentable, que no dependa más de la venta materias primas y de las promesas de cualquier salvador, sino del trabajo productivo de un pueblo y la conducción de múltiples liderazgos cercanos a la gente en toda Venezuela. Es difícil, pero no imposible organizar a la sociedad civil para eso, y más aun con un Proyecto concreto que ofrecer al país en las manos. Por eso es que hay que hacerlo bien y con los mejores. Por eso es que el año 2015 será el año de la verdad.

Cada actor político actuará el rol que quiera tener en esta gran obra llamada “El Futuro de Venezuela” y todos lo veremos y calibraremos. En el Movimiento Constituyente que impulsa el Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/) estamos convencidos que el país no está dispuesto a seguir siendo el espectador inerme de su propia destrucción, no solo por parte de estos, sino también de aquellos, y que eso conducirá a un protagonismo activo de todos los sectores de la sociedad civil a lo largo y ancho de Venezuela. Hacia allá vamos.

Ya las cartas están echadas y las piedras repartidas. Después de muchas manos malas y con pésimos representantes, si nosotros mismos no nos hacemos cargo de este problema, no dudo que las cosas sigan iguales o empeoren en el 2015. Pero ya comenzamos a responsabilizarnos en el 2014 como así lo ha demostrado la acogida que ha tenido el Proyecto País Venezuela en muchos Estados del país, y con el favor de Dios el próximo año finalmente comenzaremos a ganar partidas. El año 2015 será mejor que el 2014 solo si nosotros mismos nos lo proponemos, pero es menester también desearlo: ¡Feliz Año 2015! Así sea…

Luis Manuel Aguana
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana

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FERNANDO OCHOA ANTICH, LA CRISIS CÍVICO MILITAR DE 1958

FERNANDO OCHOA ANTICH
         En mi anterior artículo mantuve la necesidad de analizar y discutir las circunstancias políticas que produjeron el derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez y el importante esfuerzo que se hizo para lograr  un gran acuerdo nacional entre todos los partidos políticos, de izquierda y de derecha, para aprobar la constitución de 1961. Justamente, la votación en esas elecciones alcanzó una mínima abstención de 6,58 %. Al contrario, en el referendo aprobatorio de la constitución de 1999 hubo una de las mayores abstenciones de nuestra historia al alcanzar el 55,62 %. Ese resultado electoral indica que esa constitución nunca ha tenido el respaldo mayoritario de los venezolanos, aunque reconozco que tiene importantes aciertos que permitirían utilizarla  como marco de referencia para una transición política. El acuerdo nacional de 1958, se fue constituyendo progresivamente, durante el año de 1957, entre los partidos políticos, las Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica y los sectores empresariales.

         La crisis política de ese año empezó a manifestarse de una manera espontánea como consecuencia del final del período presidencial y la obligación constitucional existente de llamar a elecciones para elegir a un nuevo presidente de la República. Los factores de oposición le hicieron ver al gobierno dictatorial que la oposición, en caso de que se convocara a elecciones en diciembre de 1957, lanzaría a Rafael Caldera como  candidato único. La respuesta del régimen fue ordenar su prisión por un corto tiempo con el objeto de abortar  las perspectivas de su candidatura. Una vez puesto en libertad se vio obligado a pedir asilo en la Nunciatura Apostólica hasta obtener un salvoconducto para viajar al exterior. La posibilidad de una convocatoria a elecciones quedó sin efecto, al tomar Marcos Pérez Jiménez la decisión de convocar a un plebiscito con la finalidad de que los venezolanos decidieran si  debía o no  continuar ejerciendo la presidencia de la República por un nuevo período.
         Desde los primeros meses de 1957, empezó a observarse un importante incremento en las tensiones sociales y políticas. El 1 de mayo, una trascendente pastoral del arzobispo de Caracas, monseñor Rafael Arias Blanco, la cual fue leída en todas las Iglesias, impactó  de manera muy importante a la opinión pública ante sus denuncias sobre la situación de pobreza y corrupción que se vivía en Venezuela. El 11 de Junio se creó la Junta Patriótica, formada por los partidos URD, PCV y Copei. Inicialmente, Acción Democrática, no respaldó esta posición, hasta hacerlo el 12 de enero de 1958.  El 29 de junio, la Junta Patriótica  hizo circular 200.000 volantes en Caracas, incitando al pueblo a fortalecer la unidad en la resistencia a la dictadura. La inquietud social empezó a tomar cuerpo en  los sectores estudiantiles. El 20 de noviembre, la Universidad Central de Venezuela y los liceos públicos más importantes de Caracas iniciaron una huelga, la cual fue reprimida con gran violencia por el régimen. 
La crisis económica empezó a manifestarse a mediados de ese año al no poder el gobierno nacional cancelar las grandes obras públicas que debían entregarse el 2 de diciembre. Eugenio Mendoza trató de convencer al gobierno que, ante su insolvencia, transformara la deuda interna en deuda externa. El régimen no aceptó esa recomendación por más que los banqueros y empresarios nacionales le hicieron ver el riesgo de una inmensa crisis económica que impactaría a la sociedad a través de una elevada inflación y un alto desempleo. Al mismo tiempo, un creciente descontento empezó a generarse en los cuadros medios y subalternos de las Fuerzas Armada ante las dificultades que enfrentaban para cubrir sus gastos familiares y la creciente corrupción de la camarilla militar y civil que rodeaba al dictador. Un ciclo de conferencias, que empezó a dictar Marcos Pérez Jiménez en las principales guarniciones para mostrar sus grandes obras, incrementó el descontento militar.
La Junta Patriótica y los frentes estudiantiles y obreros organizaron distintas acciones populares contrarias al régimen durante los meses de noviembre y diciembre. La dictadura convocó, el 15 de diciembre, a un plebiscito mediante el cual el pueblo decidiría si el general Marcos Pérez Jiménez ejercería por cinco años más la presidencia de la República. El resultado electoral confirmó el triunfo del sí al obtener 2.374.90 votos.  Al mismo tiempo, los principales líderes de los partidos políticos, Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba y Rafael Caldera, se reunieron en Nueva York, en diciembre de 1957, para lograr un acuerdo político que permitiera el derrocamiento de la Dictadura. De manera sorprendente, un amplio sector de las Fuerzas Armadas se insurreccionó, el 1° de enero de 1958, en las guarniciones de Caracas y Maracay. Este alzamiento militar fue controlado por el dictador, pero produjo tal impacto en la opinión pública que permitió  el llamado a una huelga general, la cual culminó con el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958.
Fernando Ochoa Antich
fochoaantich@gmail.com
@FOchoaAntich 

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CARLOS DORADO, ¡MIS RESOLUCIONES PARA EL 2015!

CARLOS DORADO
Las que no se lograron, pasan de primeras en la lista de cada uno para el año siguiente

Mi madre solía decirme: "Carlos, lo más importante no es de dónde vienes, sino hacia dónde quieres ir".

Es una tradición en mi hogar, cada inicio de año reunirnos todos, y después de un tiempo de reflexión, anotamos en un papel las resoluciones para el año que recién comienza. Suelen ser unas 8 o 12 por cada miembro de la familia. Las leemos todos reunidos, cada uno en voz alta, y en los últimos días del año, todos reunidos de nuevo las volvemos a leer, para ver cuáles se lograron y cuáles quedaron solo como deseo incumplido. Las que no se lograron, pasan de primeras en la lista de cada uno para el año siguiente. ¡Es motivante! Se lo recomiendo ampliamente. Este año, en honor a mis padres, y sacado de mi reciente libro titulado: "Cartas a un hijo", y del artículo: ¡Los diez mandamientos de mis padres!, paso a copiarles la lista de las mías para el 2015.

1.- "Desea solo lo que depende de ti". Mi padre solía repetirme: "el que domina a otro es fuerte, pero el que se domina a sí mismo es poderoso", "Nunca trates de ser más de lo que eres, ni menos de lo que eres. Simplemente lo que eres".

2.- "Permanecer entero cuando todo el mundo espera que te derrumbes, eso es la verdadera fuerza, eso es valentía"

Mi madre me decía "no hay que tenerle miedo al camino, hay que tenerle miedo a no caminarlo". No es grande aquél que nunca falla, sino el que nunca se da por vencido.

3.- "No tenemos casa, pero tenemos un hogar". ¿Qué comentarios podría agregar a la hermosa expresión anterior?

4.- "Sé digno, y trabaja". Mi madre solía decirme: "Carlos lo bien que hagas la cama, es lo bien que dormirás en ella". La verdadera felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer lo que se hace.

5.- ¡Las grandes obras no son hechas por la fuerza, sino por la perseverancia! Mi padre me decía: "Carlos, ¿acaso la gota desgasta a la piedra por su fuerza o por su constancia y perseverancia?".

¡Si tocas la puerta por tiempo suficiente y con la fuerza necesaria, puedes estar seguro de que despertarás a alguien y terminarán abriéndola!

6.- ¡Pasión por la vida! Mi madre me decía: "Carlos, no hay remedio para la muerte, pero sí para la vida: la Pasión". ¿Es que acaso necesitas morir, para querer estar vivo? Es triste encontrar la muerte sin haber conocido la vida.

7.- "Es tan pobre, que lo único que tiene es dinero". Siempre mi padre decía: "lo importante no es aprender, sino saber qué hacer con lo que se aprende". ¡Educar no es solo enseñar al niño a saber, sino a hacer!

8.- ¡Conseguirás muchas mujeres, bastantes amantes, pero no necesariamente una esposa! Mi madre: "Carlos, quien no sabe valorar un gran amor, no sabe qué es vivir, y si no lo sabe; no merece compartir la vida contigo".

¡Qué maravilloso es poder ir más allá del deseo y haber encontrado una esposa!

9.- ¡Los pueblos sin dignidad son rebaños, los individuos sin ella son esclavos de sí mismos! Mi padre solía decir: "Fulano de tal es tan indigno, que ni a sí mismo se respeta".

La pobreza de mis padres era una pobreza digna; ya que el valor principal de la vida no está en lo que conseguimos, sino en lo que logramos ser con dignidad.

10.- ¡Hijo, aunque tú no creas! Mi madre solía decirme: "Carlos, lo más importante no es de dónde vienes, sino hacia dónde quieres ir".

Yo, no podía cambiar lo que era, pero estaba dispuesto a luchar por lo que quería ser. Nuestra vida está diseñada para ser una historia de logros a pesar de la adversidad, porque en ausencia de la adversidad, los logros no podrían existir. ¿Por qué no se animan mis lectores, y me envían las suyas por e-mail? ¡Quizás a final de año, me puedan decir cuáles cumplieron!

Carlos Dorado
cdoradof@hotmail.com

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SOFÍA IMBER POR SOFÍA IMBER: UNA PASIÓN INDOMABLE.

SOFIA 90 AÑOS. GUSTAVO ADOLFO OJEDA GARCIA
Me llamo Sofía Imber, y tengo 90 años. Hay quienes dicen o piensan que son más, quizá porque ven el estado físico en que me encuentro y consideran que este cuerpo es aún más viejo; quizá porque creen que todas las mujeres mienten sobre su edad y que yo entro en esa categoría de “todas las mujeres”. Pero no. Me llamo Sofía Imber y tengo 90 años. Lo sé por mi madre, Ana Barú, que nunca mentía y siempre me dijo que yo nací el 8 de mayo de 1924, en Soroca, entonces ciudad de Besarabia, luego de Rusia, hoy de Moldavia. Casi todo lo que sé de ese lugar lo sé porque me lo contaron, pues no tengo recuerdos. Apenas si todavía guardo en la memoria la figura de Kostik, el cochero de mi familia, el primer hombre del que me enamoré o, en todo caso, el primer hombre que se me hizo necesario en la vida. Todo lo demás es un relato verbal que escuché desde antes de tener uso de razón y que me ha acompañado desde siempre como una historia de persecuciones, pérdidas y muerte. Siendo judía mi familia, se comprenderá muy bien por qué tuvimos que escapar de aquellos lados del mundo cuando comenzó el asedio a nuestra raza.

Llegué a Venezuela muy niña, en 1930. El general Gómez aún estaba vivo, pero para nosotros, que veníamos huyendo de todos los horrores, este era un país de paz. Mi madre, mi hermana Lya y yo desembarcamos en La Guaira. Mi padre, Nahúm Imber, ya estaba aquí. Había venido unos meses antes. Nos instalamos en La Victoria, Aragua. Aquello fue una tragedia para mi madre, que no entendía ni aceptaba su nuevo entorno. De Besarabia a Venezuela. De un día para el otro. Nada fácil para una mujer como ella, tan correcta, tan habituada a sus costumbres y sus modos. Al año nos vinimos a Caracas. Lya, mayor que yo, se había mudado aquí para estudiar Medicina en la Universidad Central y lo lógico era que la acompañáramos.

Nuestra primera casa en Caracas quedaba en el número 18 de Bolsa a Pedrera. Después, como nos fue posible, nos mudamos a otras, un poco mejores. Éramos gente pobre, es la verdad, pero personas bien dispuestas, y a pesar de todos los fracasos, que fueron muchos, logramos salir adelante. Mis padres ganaron una reputación muy respetable en Venezuela, mi hermana Lya fue la primera mujer que se graduó como médico en este país, y yo… bueno, yo soy Sofía, una trabajadora.

Comencé a luchar cuando aún era pequeña. Tendría 10 años, quizá un poco más. Iba al Country Club a darles clases de ruso a dos señoras de sociedad, la señora Dagnino y la señora Gil Fortoul. Cuando no me embarcaban me pagaban 5 bolívares. No aprendieron nada. Creo que no les interesaba demasiado aprender. Era una diversión, simplemente. Por ese mismo tiempo me dieron trabajo en Radio Continente, en el programa de Alberto Ravell, que era muy popular. Como yo tocaba el piano porque mamá me había hecho estudiar música en la escuela del maestro Sojo, por alguna circunstancia que no recuerdo, Ravell se interesó en mí y me invitó a trabajar con él. Me pagaba la misma cantidad de 5 bolívares y me presentaba como “Astrid, la niña prodigio del piano”. Fue mi primera aparición en un medio de comunicación, pero nada ni nadie podía prever entonces que mi destino estaría atado al periodismo. De hecho, apenas salí del Liceo Fermín Toro, donde hice el bachillerato y comencé a ser una persona de verdad, mi decisión fue estudiar Medicina. Era buena alumna. Recuerdo en especial las clases de Anatomía. Tenía buen pulso para las disecciones.

Pero sucedió que el periodismo volvió a ponerse en mi camino y de un momento a otro ya estaba de reportera en Últimas Noticias, donde tuve como jefe a Oscar Yanes, que nos hacía inventar historias truculentas cuando no había ninguna noticia que diera que hablar en la ciudad. Por supuesto, no era lo único. También hacía reportajes y entrevistas. En esas andaba cuando, en 1944, conocí a quien sería mi primer esposo, Guillermo Meneses, con quien tuve a mis cuatro hijos: Sara, Adriana, Daniela y Pedro. Nos casamos de un impulso, 17 días después del momento en que comenzamos a frecuentarnos. Les avisamos a nuestras familias por teléfono, cuando ya éramos marido y mujer. Durante los años que estuvimos juntos lo quise mucho. Todavía lo quiero. Cuando yo quiero, quiero con terror… Guillermo era perfecto. Perfecto.

Claro que no han faltado los que me acusan y me culpan por haberlo dejado cuando lo dejé. Por haberlo dejado y por haberme casado con Carlos Rangel, mi segundo esposo. Por haberlo dejado cuando Guillermo me amaba como a nadie, porque yo era el mundo para él. Yo acepto todo —se alza de hombros—, pero me pregunto por qué la gente tiene tanta curiosidad en mi vida. Por qué les interesa tanto: a qué hora me acuesto, a qué hora me levanto, qué comida como, qué dejo de comer, cuánto dinero tengo, cuánto gasto. Que si tuve amantes. Que quiénes fueron. Es algo que no me explico. De pronto se me ocurre que como siempre hice lo posible por mantener mis cosas en privado, eso contribuyó a que algunos crean que yo soy un misterio o que guardo una infinidad de secretos. No puedo hacer nada. De la puerta de mi casa no pasa nadie excepto los amigos, aunque ya casi no tengo porque han muerto.

Con Guillermo viví en Caracas, en Bogotá, en París y en Bruselas. En Bogotá nos exilamos en 1945, a voluntad, como consecuencia del derrocamiento del general Isaías Medina Angarita, muy admirado por nosotros. A París fuimos a dar en 1949, gracias a que la Junta Militar de Gobierno presidida por Carlos Delgado Chalbaud nombró a Guillermo como subsecretario de la embajada de Venezuela en esa ciudad. Es otra de las cosas de las que nos acusan. De las que me acusan. Que hayamos vivido, que yo haya vivido en París, primero, y luego en Bruselas, durante la dictadura de la década de los años cincuenta. Siempre respondo que nosotros no conocíamos los horrores que se estaban cometiendo en Venezuela.

¿Es necesario que me defienda? Desde que pude hacerlo hasta que la vejez comenzó a cercar mi vida no hice otra cosa excepto trabajar, trabajar y trabajar. Además de dedicarme a la prensa escrita, ingresé en la televisión e hice, entre otros, el programa “Buenos Días”, un hito en la historia del periodismo venezolano. Al principio éramos tres los anfitriones: Reinaldito Herrera, Carlos Rangel y yo. Luego quedamos Carlos y yo. Luego quedé yo. Sola. Porque Carlos, mi segundo esposo, hombre afectuoso y de una inteligencia muy fina, se suicidó en 1988. Fue un golpe muy duro para mí, pues él y yo hacíamos todo, todo juntos, pero fue su decisión y yo supe comprenderla. Me dejó una carta, que a veces vuelvo a leer. Allí me dice que sabré sobreponerme, que debo hacer esto y aquello… Carlos era perfecto. Perfecto.

Quizá nadie como él podría dar el mejor testimonio sobre lo que fue hacer el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, que inauguramos en 1974 y llegó a ser uno de los mejores de América Latina, como se ha dicho y se sabe. El museo fue mi segunda casa durante casi 30 años, hasta el día de 2001 en que Hugo Chávez me botó de la dirección, a través de un programa de televisión. Yo estaba haciendo ejercicio en la Cota Mil cuando me enteré. Me llamaron de casa para informarme. No alteré mi rutina. De la Cota Mil fui a tomarme un café en la panadería St. Honoré, como lo tenía previsto. Eso fue en enero. Yo pensaba renunciar en marzo. Sabía que no iba a poder trabajar con una persona como Chávez en el gobierno. Él se adelantó a mi decisión.

Hoy en día, cuando me preguntan si me siento satisfecha, siempre digo lo mismo: me siento satisfecha de las cosas que hice bien. ¿Feliz? Lo he sido a veces. No se puede ser feliz constantemente. Mi mayor logro, eso sí, son mis hijos, a pesar de las dificultades que hemos enfrentado. Quise para ellos tres cosas en la vida: que hablaran inglés, que supieran nadar y que tuvieran unos buenos dientes. Pedro, mi único varón, murió en enero de 2014. Tenía 51 años… Horrible… Horrible… Lo pienso mucho. El dolor hace pensar. A muchos les parece insólito que yo no llore. Dicen: “Es una mujer cruel, es una mujer insensible”.

Si yo llorara, lloraría el mar entero.

Los que me frecuentan han visto que tengo mucho sentido del humor. Me río de mí misma. Reflexiono. Me analizo. Hago psicoanálisis desde que vivía en París, donde comencé a verme con el doctor Daniel Lagache, en el número 270 de la rue du Bac. Luego seguí mi terapia en Caracas, hasta hoy. Uno nunca termina de conocerse. El análisis es como un espejo. Solo da lo que uno muestra. Tal vez lo único que lamento es no haber podido creer todavía en Dios. No nací con la virtud de creer. Si creyera, la vida sería más fácil. El que cree se siente acompañado. El que no, está solo. Con todo, pienso que si hay un Dios bueno para mí, cuando llegue el momento de mi muerte, será rápida. No quiero que, dado el caso, me prolonguen innecesariamente la existencia. ¿Para qué? ¿Qué sería de la vida? ¿Qué sería de la vida sin pasiones? Nada. ¿Tragar, cagar y dormir? No. Para mí, eso no. Y mis hijos ya lo saben.

Enviado a nuestros correos por
Paulina Gamus
gamus.paulina@gmail.com
@Paugamus

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ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA, EL AÑO QUE NOS ESPERA

ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA
Mi querido y admirado amigo Alberto Quirós Corradi, babeando en sus últimos estertores este horrible 2014, publica su tradicional Bola de Cristal revelándonos sus pronósticos para 2015. Un cambio de calendario que pareciera dividir la historia en tramos mensurables. La verdad es que el tiempo histórico es, ya lo dijo hace más de 2.500 años Anaximandro y Borges solía recordárnoslo a cada paso, un río que siempre fluye y siempre es el mismo. Y el nuestro, cada día que pasa más un cauce cloacal que un río en serio, no es la excepción. Caracas no tuvo un Danubio, un Rin, un Támesis o un Sena. Tuvo el Guaire: desde la modernidad cauce de excrementos y ratas, algunos cadáveres flotantes y pestilencias de zamuros. Como le dijo Izarra, el filósofo, a Maduro, el sátrapa: “Es lo que hay”.

La naturaleza ha insistido en retratarnos en nuestra miserable y minúscula dimensión. Pocas naciones tienen ríos como el Orinoco o el Amazonas. Ante el monumental desafío de selvas, ríos y montañas, nos hemos conformado con el Guaire y La Bonanza. Una cloaca y un basurero. La grandeza nos incomoda y procuramos borrarla del mapa, arrancarle sus nombres fundacionales, anonimizarla, a no ser la tragicómica “grandeza” de los payasos iluminados en armas, que solo nos han deparado desgracias y a los cuales insistimos en erigirles altares. Las otras, construidas con nuestro sudor, las arruinamos en cuanto dejan de observarnos: el Teresa Carreño, la Ciudad Universitaria, el Guri, pero sobre todo la democracia y sus instituciones. Revolcarnos en el fango, hundirnos en el pantano, chapotear en las inmundicias de nuestra barbarie. De todas las grandezas, la que mayormente nos incomoda es la más humilde: la sensatez. De todos los medios el que más odiamos es el esfuerzo. De todas las actividades la que más detestamos es el trabajo. Un venezolano sensato es un oxímoron. Como un venezolano serio y laborioso. Vivimos borrachos, ebrios de estupidez, yendo de un extremo al otro, como halados por las vísceras de nuestro entendimiento.

¡Cómo nos gusta un golpe de Estado, una cachucha, un borracho en uniforme!  ¡Cómo nos encanta el revoltijo, el despelote, el caos, el bochinche! En medio de uno de ellos, dejamos irse a uno de nuestros magníficos antecesores, salvado del criminal y sanguinario delirio de un revoltoso para ir a morirse, traicionado por el fracaso a la Carraca. La guerra, esa suprema coronación del bochinche, las montoneras, la disgregación y las tiranías, sus hermanas menores, nos parecieron inmensamente más apetecibles que el orden, el consenso, el entendimiento, la paz.

De modo que, obedeciendo a esas determinaciones ancestrales, este río llamado Venezuela que va a dar a la mar que es el morir seguirá arrastrando materias fecales en descomposición, latrocinios y corruptelas de toda suerte, sufrimientos atroces siempre menguados por el calor del trópico, la templanza de su clima, la calidez de sus gentes. El gobierno seguirá su inexorable curso de deterioro, las humillaciones y ofensas encauzadas por un ominoso y ridículo Poder Moral seguirán ofendiendo la poca decencia nacional que aún sobrevive, la fiscal amparando el crimen, el defensor del pueblo defendiendo a sus ofensores, el contralor echando humaredas para tapar los desfalcos, los saqueos, los robos contumaces de sus camaradas.

Del otro lado de la rivera las fuerzas que ya no sé cómo llamarlas, pues la palabra oposición les queda inmensamente grande, seguirán prohijando el contubernio, la connivencia, el acomodo. Que nada les aterra más que un sacudón del árbol de la indecencia, no vayan a perder todos los frutos del paraíso prometido: volver a ser cuarta república, arrebatados por un revolcón histórico social. Harán cuanto les sea posible por mantener con vida a un régimen agonizante, que no se imaginan otra vida que esta vergonzante que llevamos.

El pueblo, zaherido y humillado, escarnecido y vilipendiado seguirá sufriendo de las penurias de una agonía maquillada. Pues la reina de Venezuela ya es una anciana decrépita y arrugada, maquillada tras toneladas de carmín. Que el rojo sangre es el color de la inmundicia cuartelera. Y solo un milagro hará que reviente del fondo del desvencijado y ofendido corazón de la patria un grito de furia e indignación que derrumbe las máscaras, las mentiras, las falsías y los engaños, para volver a ser lo que algunas veces hemos sido: un pueblo honorable.

Que Dios nos auxilie.

Antonio Sanchez Garcia
sanchezgarciacaracas@gmail.com
‏@Sangarccs

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ISAAC VILLAMIZAR, FUENTE Y OBRA DEL AMOR


ISAAC VILLAMIZAR
Aliméntate de amor. Quien tiene amor tiene mucho ganado en la vida. El amor da fuerzas, el amor da empuje y genio para hacer grandes cosas. Ha inspirado músicas, pinturas, esculturas, danzas, películas, monumentos. El amor ha sido y es la musa por excelencia de todas las artes. Todos tenemos amor en nuestros corazones. Sólo tenemos que darnos cuenta y nutrirnos de esa gran fuente de energía que anida en nuestro interior para ser hacedores de magníficas obras y creaciones.

Jesús, en la cruz, manifestó el acontecimiento más sublime e inconmensurable de amor que haya hecho un ser en el mundo. Entregó su vida enseñando la bondad y la culminó como hombre en la cruz, para que todos seamos perdonados de los pecados y con gozo seamos acogidos en  la promesa de vida eterna ofrecida por el mismo Cristo. La parábola del hijo pródigo demuestra el más grande amor paterno filial, hasta el punto de que el padre espera y corre con alegría para recibir al hijo pecador,  que ha caído en la miseria, demostrándole así su perdón incondicional.

Miguel Ángel, en la Piedad, expresa en una obra maestra de armonías de contraste escultural, quizá la más famosa, la compasiva expresión de la madre que sostiene a su hijo muerto, con una mirada de pena infinita y a la vez de gran ternura.

En Romeo y Julieta, el amor intemporal es uno de los elementos de la tragedia escrita por Shakespeare. Dos jóvenes enamorados, a pesar de la oposición de sus familias, rivales entre sí, deciden casarse de forma clandestina y vivir juntos. “Si con mi mano, por demás indigna, profano este santo relicario, he aquí la gentil expiación: Mis labios, como dos ruborosos peregrinos, están prontos, están prontos  a suavizar con un tierno beso tan rudo contacto”, expresa Romeo tomando la mano de Julieta.

En el Nacimiento de Venus, Boticelli representa la Diosa del amor y la belleza. Céfiro, como viento del Oeste, acompañado de su consorte Cloris, ninfa de la brisa, es el suave soplo que la impulsa a la orilla. Esta pareja simboliza espíritu y materia, elementos que sólo el amor logra armonizar. Las rosas que caen a su lado, nacidas también en aquel momento, con su exquisita fragancia y belleza, nos recuerdan la flor del amor, aunque con espinas, porque éste puede ser doloroso.

Wagner, utilizando avanzadamente el cromatismo, la tonalidad, el color orquestal y la suspensión armónica, compone la música y letra de Tristán e Isolda, Opera que nos relata tanto el encuentro como la separación entre amantes, su dolor por ello, así como la transfiguración para el llamado al amor eterno.

¡Cuántas cosas maravillosas y admirables en el mundo han ocurrido por amor! Sin duda alguna, tal como lo afirmó Mozart, “amor, amor, amor, esa es el alma del genio”. Tal vez, ante la limitación que tenemos de permanecer en la atmósfera terrestre, nos falta a la humanidad una acción de amor universal para la sobrevivencia de este planeta, que puede morir, antes de tiempo, si no cuidamos de él, preservamos su ambiente, y lo hacemos realmente nuestra gigante residencia de amor. Abramos nuestros corazones, impregnemos a los demás de nuestro amor y nunca dejemos de alimentarnos de él. Sólo así tiene sentido lo que hacemos en este paso afortunado, ocasional y existencial.

Isaac Villamizar
isaacvil@yahoo.com
@isaacabogado

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