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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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domingo, 5 de febrero de 2012

RAFAEL GROOSCORS CABALLERO: LAS PRIMARIAS, RUPTURA Y REBELIÓN

            A menos de una semana del 12 de febrero, día de las Primarias, nos adelantamos a ratificar que participaremos en el evento y emitiremos nuestro voto por el candidato en quien mejor podamos confiar, según nuestra concepción estratégica,  a pesar de que hemos dicho y repetido que “las primarias son secundarias”. Aclaramos: en estas Primarias se escogerá un representante de un sector importante de la oposición, el que reúne en la MUD a los partidos políticos tradicionales y a otros grupos de opinión organizados. Pero no tendrá que ser, el escogido en esta instancia, el representante definitivo de todos los que nos oponemos al régimen actual y a sus proyecciones aún más totalitarias. Nueva aclaración: otro importante sector de legítimos adversarios del oprobioso gobierno actual, probablemente más numeroso, en votantes, que el que se va a expresar el domingo, observará con evidente interés, con detenimiento y honda capacidad de análisis, la decisión que al respecto tomarán los operadores políticos, habida cuenta de que no estamos dentro de un Estado de Derecho, ni en situación de normalidad, como para reconocer con facilidad al líder que deberá guiarnos hacia el cambio radical que nos exige la historia. Por eso, queridos lectores, insistimos, una vez más: “las Primarias son Secundarias”.
            Voces ingenuas hablan de que estamos obligados a trillar el camino electoral, señalado por la Constitución y las leyes, dentro de la agenda única del régimen, con sus instituciones y su peculiar manera de imponer las normas de la conducta colectiva.  Voces ingenuas a las cuales, otros, le imputan, incluso,  complicidad. Las creemos, más bien, engañadas, pese a sus buenas intenciones. Cuba lleva ya 52 años de una curiosa “democracia popular” y luego de un segundo preso político que muere en huelga de hambre, el régimen le negó el permiso a la bloguera Yoani Sánchez para que pudiera viajar a Brasil, atendiendo invitación de Dilma Rouseff para visitar su país. Al mismo tenor, a principios de año, nuestro Presidente, el “Comandante”, designó a un narco-general como Ministro de la Defensa, requerido por la justicia internacional y la Asamblea Nacional, siguiendo sus instrucciones, nombró una nueva Directiva, todavía más cercana a su entorno y más comprometida con el “chavismo”, ideología que parece reemplazar, por ahora, al cómodo “bolivarianismo”, el cual  ya no sirve. Igualmente, el régimen celebró, el pasado 4 de febrero, con “bombos y platillos”, la ocurrencia del famoso golpe de estado del 92, cuando no sólo se intentó derrocar por la fuerza al primer mandatario electo por el pueblo, sino que se amenazó con la comisión de un genocidio familiar, al atacar, con armas de largo alcance y alto poder de fuego, la residencia particular del  Presidente a deponer. A la vez, con la imperdonable celebración, el “caudillo” ordena a sus seguidores inmediatos que llamen “chavista” a la revolución socialista, incluida la fuerza armada “popular”  y copa todo un día en televisión, con cadenas que se suceden, ininterrumpidamente,  para demostrar, de modo fehaciente, que tiene la voluntad y los mecanismos para prolongar su ejercicio autocrático mucho más allá del próximo octubre. ¿Son o  no son Secundarias las Primarias?
            La última vez que se expresó el verdadero sentimiento unitario del pueblo venezolano, reclamando la salida del autócrata, fue el 11 de abril del 2002. Una marcha de millón y medio de ciudadanos, no convocada ni organizada por los operadores políticos, dispuestos hoy en la MUD y representantes valiosos de un sector de la oposición, pero no de toda la oposición. Después vino el “vacío de poder” con la renuncia del “Comandante” y luego su transformación errónea en golpe de estado, mal interpretando el poderoso e incontenible reclamo de la Venezuela decente. Los hechos ocurridos posteriormente no han logrado sino poner en evidencia que carecemos de un liderazgo que una a toda la oposición, concibiendo una estrategia, una sucesión de acciones contundentes, una conmoción social estremecedora, que sea capaz de “sacar de cuajo” de sus trincheras a los falsos “revolucionarios” adueñados del Poder. No es un líder, es un liderazgo lo que necesitamos. Un mensaje “bravo”, de ruptura y de rebelión, que contagie, que llegue al corazón de la gente, que les inflame su orgullo, que apele a su dignidad y que nos coloque a todos en la calle, dispuestos a la pelea hasta el fin, como cuando la incontenible marcha del 11 de abril. Para eso no son Primarias lo que requerimos. 
            Llegará el momento cuando se ponga en claro que hay que convocar a Venezuela, para que se salve,  u olvidarla, para que se hunda. Esa es la diferencia que comenzaremos a ver, por primera vez, plasmada en los mensajes de los candidatos a las Primarias del próximo domingo 12. Los que proponen un camino sin altibajos ni sobresaltos, más o menos ordenado, para ir, junto al régimen, a un supuesto conflicto de intereses ante un árbitro cuya decisión ya está tomada. ¿Necesitamos más pruebas para saber a quien atiende el CNE? ¿Más precisiones para convencernos de que trabajamos con un REP empalagado de trampas y tramposos? ¿Para comprobar la vulnerabilidad de las máquinas y la cualidad adúltera de sus manejadores? 
Afortunadamente hay otros candidatos, como Diego Arria, como María Corina, como Pablo Medina, quienes proponen la ruptura y que abrirían su campaña con una denuncia integral acerca de la ilegitimidad del régimen y la necesidad imperiosa, como condición sine-qua-non para ir a elecciones, de crear las indispensables condiciones de transparencia que garanticen suficientemente el respeto a la soberanía, al voto de los ciudadanos, al clamor del pueblo. Son esos otros candidatos –Arria, María, Pablo--  quienes interpretan  mejor nuestro reclamo: ruptura y rebelión para que una oposición entienda a la otra oposición y una a Venezuela en un solo propósito: recuperemos nuestra democracia, perdida en manos de aviesos traficantes del poder. Salvar a Venezuela y refundar sobre su tiempo y sobre su espacio una nueva realidad histórica que termine de empujarnos, definitivamente, hacia el Primer Mundo,  dejando atrás la mediocridad de una demagogia insana, la cual ha hecho más pobres a los pobres y menos útiles a los bien intencionados.
grooscors@gmail.com 

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domingo, 18 de diciembre de 2011

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ: TRANSICIÓN, CIVILES Y MILITARES (DESDE EL PUENTE)


2011 ha sido malo para Venezuela. Esto no puede continuar. Catorce años de la peor gestión de gobierno en la historia de la república han generado una fatiga enorme. El anhelo de cambio sólo es superado por la decisión de luchar para alcanzarlo. El tipo lo sabe. No estará demasiado preparado en nada, pero es astuto, tiene olfato y no olvidemos la reciente afirmación de Héctor Abad según la cual, la audacia es la inteligencia de los brutos. Aunque disminuido, no se rinde. Trata de convertir la lucha contra el desenlace cantado de la enfermedad que lo consume, en la epopeya de la cual carece. No es Stalin, ni Mao, ni Fidel, ni el Ché, ni ninguno de los revolucionarios contemporáneos que grabaron su épica con sangre. No, éste fue elegido para un período de cinco años sin reelección. Ha permanecido tanto tiempo gracias al disimulo y la mentira, al chantaje, la corrupción y la amenaza, al dinero negro que maneja sin controles y a una nación pacífica e ingenua, excesivamente confiada, hasta que los males de este tiempo tocaron a las puertas de políticos distraídos o sobornados y del ciudadano común, víctima de los mayores índices de criminalidad, costo de la vida y desempleo del continente.

En su lucha por permanecer en el poder mientras le de la gana y la salud se lo permita, apela a todos los recursos del poder. Llega al extremo de forzar decisiones del Tribunal Supremo de Justicia, inconstitucionales y fuera de competencia, para despenalizar delitos ordinarios, vulgares robos, invasiones de tierras, apropiaciones indebidas calificadas y cualquier cantidad de desafueros que provocan una anarquía sin precedentes, para decir lo menos. Con la muerte del Derecho desaparecen la democracia y la decencia en lo político, económico y social. Entre sus propios seguidores hay tristeza y lástima, ante la imagen y acciones del “comandante” desesperado por aparentar. Esto no significa que esté caído o por caer en lo inmediato. No es fácil. Lucha con todo, sin ley y sin ética, para conservar el poder con el apoyo incondicional, hasta ahora, de sus cómplices inmediatos.

El ambiente es de transición. Lo que se discute es si la normalidad democrática se logrará por las buenas mediante el voto o por las malas cuando, a pesar del voto, el tipo pretenda desconocerlo. Puede enloquecer, incrementar los niveles de represión física e institucional y tendrá que ser derrotado en todos los terrenos. En cualquier escenario el papel de nuestras fuerzas armadas será fundamental. Estamos en Latinoamérica. Nuestros militares no son marcianos. Sufren igual que los civiles, pero en silencio. Así como nos calamos un gobierno como éste, ellos se calan unos mandos igualitos o peores que su mismo jefe. Allí se cambio el mérito por la lealtad perruna. Grave error. La oficialidad quiere cumplir el sagrado juramento de “Sostener y defender, cumplir y hacer cumplir la Constitución y Leyes de la República”. Así será.

oalvarezpaz@gmail.com 
Lunes, 18 de diciembre de 2011

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miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL PARAÍSO DE LOS ILUSOS. ALBERTO MEDINA MÉNDEZ

El mundo se encuentra gobernado mayoritariamente por ilusos porque impera en el planeta una tendencia casi irrefrenable a creer que todo en la economía se puede manosear. Muchos políticos, amparados en el soporte pseudo científico y sus débiles andamios, esos que ofrecen los ámbitos académicos, empezaron a transitar ese sendero.

Un grupo de intelectuales, que encontraron en la economía del bienestar un medio de vida, aparentemente honroso, se han ocupado de desarrollar retorcidas teorías, indemostrables por cierto, que permiten su subsistencia personal, y la de toda la casta política a la que han sabido encumbrar y sumar como aliada estratégica.

Su concepción ingenua, parte de la base que todo se puede manipular. Que las variables económicas se pueden retocar y acomodar a gusto y paladar de la sociedad, y que solo se trata de encontrar las piezas adecuadas, el resorte exacto, el engranaje indicado.

Si la cosa sale bien, dirán que fue su mérito, su descubrimiento. Si sale mal, es simple, será el perverso efecto del mercado. Sus políticas nunca tienen que ver con los resultados indeseados. Para ellos solo se trata de acertar con las herramientas. Lo cierto, es que ese modo de ver la economía, se ha trasladado a casi toda su visión. Intentan aplicarlo en la vida cotidiana y en todo aquello que la política puede inducir.

Los resultados están a la vista. Una economía con altísimos niveles de intervención estatal gobierna el globo hoy. Solo se trata de matices. En algunos países aun respetan el sistema de precios, aunque solo lo hacen fronteras adentro ya que intervienen fuertemente con regulaciones al comercio internacional para sojuzgar la capacidad de compra de sus ciudadanos y favorecer o perjudicar a los empresarios locales, según como soplen los vientos del lobby doméstico. Subsidios, promociones, ayudas, incentivos, los instrumentos pululan, abundan, sobran y se reinventan a diario.

El máximo paradigma de esta mirada lo constituye la manipulación monetaria. Los Bancos Centrales, los iluminados economistas y políticos que suponen saber como “jugar ese juego”, pretenden hacer de dioses para establecer criterios de emisión de la moneda, niveles de tasas de interés y cuanta variable esté a su alcance. Ellos creyeron encontrar el paraíso cuando un par de malabarismos lineales le dieron resultados de corto plazo. Sabían que luego eso se derrumbaría, pero a esas alturas, el problema ya sería de otros, y encontrar responsables, se convertiría en algo muy simple.

Alguna vez alguien, con el que poco acordamos respecto de su visión, dijo algo así como que “con la economía se puede hacer cualquier cosa, salvo evitar sus consecuencias”. La frase bien vale para casi cualquier ámbito de la vida ciudadana.

Se trata de libertad y responsabilidad. Hacer algo, implica asumir los riesgos y entender que la vida esta repleta de acción y reacción. Cuando en la economía sucede algo, como ahora, como antes, y como seguramente ocurrirá en el futuro, es la consecuencia de otra cosa, y no la causa de nada.

El protagonismo planetario que han logrado los Bancos Centrales, como monopolios estatales de la creación, emisión y distribución del dinero, es el dato más preocupante de la economía mundial de este tiempo. La aceptación generalizada de que esta regla es la correcta, y la discusión publica de tonalidades irrelevantes respecto a la eficiencia de sus funcionarios, el criterio de sus burócratas y la moralidad de los dirigentes que las conducen, parte de la base de una ilusión sin sustento.

La economía no puede ser conducida sin consecuencias indeseadas. No se trata de un rompecabezas. Cuando se intervienen los mercados, y el dinero es solo una mercancía mas en este esquema, es inevitable pagar los costos de esa manipulación.
El mercado tiene sus reglas, se trata de un mecanismo natural, tan básico y lineal como la ley de gravedad. Se pueden posponer efectos, desviar recorridos, acelerar procesos, pero lo que no se puede evitar, es que el mercado actúe más tarde o más temprano.

La inmoralidad de detener los naturales esquemas que propone el mercado, nos lleva irremediablemente a pagar costos impensados, imposibles de medir, de consecuencias inimaginables. Los supuestos problemas que se quisieron evitar volverán sobre nosotros pero con más fuerza, y con la desventaja, de que habremos creído que los superamos, y estaremos perdiendo concentración en corregir las causas originarias del problema.

Le hemos invertido demasiado tiempo a torcer los rumbos, y no a entender los mecanismos bajo los cuales funcionan las reglas universales. Se trata de interpretarlas con inteligencia y no de resistirse caprichosamente a ellas. En el recorrido de este perverso juego, se hacen eficientes negocios que no lo son, se inventan algunos inviables y se castigan a los mejores, bajo el ardid de defender los intereses de todos.

El mundo ha progresado muy a pesar de los detractores del mercado. Las grandes invenciones, los avances en todos los campos no han provenido precisamente del intervencionismo reinante, sino de la creatividad humana.

La guerra de monedas, nos invita hoy a la pulseada mas perversa de esta nefasta visión ideológica que orienta al mundo. La sociedad en su conjunto las aprueba ingenuamente. Sigue creyendo que la economía puede “simularse” para lograr los efectos deseados y evitar los otros. Estamos repletos de historias que cuentan lo contrario. Pero claro, los manipuladores ahora dirán que la culpa la tiene otro. Si sus teorías fueran ciertas, si pudieran demostrarlas con elementos concretos, no conviviríamos los problemas que conocemos. Todo se hubiera resuelto mágicamente y hace tiempo.

Si vivimos de crisis en crisis, y la que viene siempre parece peor que la anterior, tal vez sea tiempo de asumir que sus teorías son erróneas, que sus construcciones intelectuales, son castillos en el aire, que solo han sabido anteponer sus intereses personales para poder vivir de sus retorcidas ideas y hacerle pagar al mundo, a esos que producen con su esfuerzo a diario, el costo de sus políticas, esas que reinventan a diario para poder mantenerlas y sostenerse en el tiempo.

A la economía hay que entenderla, interpretarla, y jugar sus reglas con inteligencia y sobre todo con esfuerzo y responsabilidad. No se trata del ingenuo vicio de someterla. Eso solo ayuda a los que viven de ese lado del mostrador, del lado de los que mueven las palancas. Muchos de ellos conocen bien la historia, pero necesitan de esta parodia infinita para prolongar eternamente ese medio de vida que los aloja en los gobiernos, los alberga en las universidades y les da contención en las organizaciones que viven del favor estatal. Otros, los mas por cierto, entre los que cabe incluir al inmenso universo ciudadano que conforma el electorado, siguen viviendo bajo el paraguas que propone el paraíso de los ilusos.

Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
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domingo, 3 de octubre de 2010

AGARRE DATO, COMANDANTE. ANTONIO JOSÉ MONAGAS. PIDO LA PALABRA

Las realidades políticas son indubitables. Más aún cuando sus consecuencias son inocultables, muy a pesar de las oscuras motivaciones que pueden existir alrededor de algún hecho de cuestionada o impugnable condición. Los contrariados eventos que el pasado jueves pusieron de manifiesto ingentes contradicciones de la gestión gubernamental ecuatoriana, y que fue la noticia que sacudió el espíritu de convivencia democrática de América Latina, son indicadores de profundas incongruencias que encubren un tinglado de decisiones con visos de encubierta demagogia.

La historia política contemporánea de tan bolivariano país, es prolífica en asonadas militares que dieron al traste con esfuerzos de talante democrático con apesadumbrados resultados. Sin embargo cuando menos se pensaba que Ecuador podría repetir algún momento de sus difíciles anales, sucedió lo que gente del mismo gobierno ha calificado como un “grave acto de desobediencia” lo cual es diferente del concepto de “golpe de Estado” y que algunos gobiernos, equivocadamente, han pretendido hacerlo ver así ante la comunidad internacional. Pero indistintamente de la condición político-institucional que encierra tal protesta encabezada por factores políticos fundamentales como la Policía Nacional y vertientes de las Fuerzas Armadas, el problema ha puesto al descubierto importantes fracturas al interior del gobierno ecuatoriano. Justamente, cuando se han pretendido imponer medidas (importadas) que buscan desmontar el sistema democrático nacional suplantándolo por el turbio “socialismo del siglo XXI”.

A diferencia del sentido de lucha del venezolano, el ecuatoriano actúa con suma determinación ante el mínimo asomo de decisiones que puedan restarle razones y condiciones a lo que ha significado el esfuerzo histórico por construir una sociedad con la vocación democrática necesaria para asegurar el bienestar social y económico que como pueblo tiene legítimamente merecido. A su alrededor, sobran referencias y ejemplos de lo que no debe hacerse. Sobre todo, si lo que se intenta pone en jaque las reivindicaciones alcanzadas después del sacrifico que ha representado la presencia de gobiernos dictatoriales dirigidos con presunciones militaristas. Y ello no lo soportaría nuevamente el pueblo ecuatoriano toda vez que conoce las precariedades de toda índole que acarrea el ejercicio del despotismo.

Estos actos de enérgicas protestas por parte de decididos ecuatorianos, constituyeron un vehemente reflejo de un profundo malestar cuyo ejemplo debe servir de lección a cualquier país con apetencias opresoras e influjos autocráticos que busquen favorecer el poder entre incondicionales, subordinados y serviles. Así que agarre dato, comandante.

CHÁVEZ DERROTADO

Las políticas públicas asumidas como gestión de gobierno, llegó a tales extremos de exacerbación que desde el Ejecutivo Nacional, sus propios dirigentes, se confabularon contra la democracia arremetiendo contra la institucionalidad constitucional. En consecuencia, se atrevieron a cambiar la ley electoral para ponerla a su servicio apelando al criterio menos representativo de la equidad y la justicia. Reinventaron nuevos circuitos a la medida de sus cálculos. Usaron todo el poder del Estado para presionar a los electores. Llegaron al desenfreno populista más siniestro ofreciendo tarjetas para la subsistencia de hoy y hambre para mañana, hasta intentar transar neveras por conciencias y voluntades. Convirtieron una elección regional en un referendo presidencial. Abusaron de los medios radioeléctricos para sus mezquinos fines. Pusieron de rodillas al CNE que violó flagrantemente sus propios reglamentos y hasta la Constitución para permitir el circo presidencial. Sacaron sus hordas para aterrar a pacíficos ciudadanos. Todo lo hicieron para prostituir el acto fundamental de la democracia. Se jugaron los últimos residuos de dignidad cívica que les quedaba. Y perdieron nuevamente. Sólo que ahora perdieron más que una elección. Perdieron la mayoría de los venezolanos quedando frustradas sus grotescas apetencias sobre la composición de la Asamblea Nacional. Esto hizo que Chávez saliera derrotado. Su papel se redujo a ser candidato único y gran perdedor. En contraste, el 26-S signó una Venezuela distinta, mayoritaria, una Asamblea plural, un país que anuncia la irrefrenable caída de un largo decenio de autoritarismo, humillaciones y destrucción de distintos ámbitos de la vida política nacional. Sin duda que Chávez, después del pasado 26-S, fue duramente derrotado sin que hasta ahora haya querido reconocerlo. Su petulancia no la ha permitido. Su obstinación tampoco.

¡QUÉ VERGÜENZA, SR. GOBERNADOR!

Quienes votaron el 26-S en la Escuela Humberto Tejera, los Sauzales, en Mérida, vivieron un vergonzoso episodio protagonizado por el Gobernador de Mérida ese mediodía. Uno de esos testigos, escribió por Internet lo siguiente: Me tocó hacer una cola bastante tediosa. De repente se armó un alboroto. Voces de ¡fuera, fuera!... Llegaba el Gobernador Díaz Orellana acompañado de un grupo de personas con vestimenta roja; entre ellas la candidata a diputado de su partido. ¡Qué escena! De corazón confieso que sentí pena por ese señor pues fue un repudio casi total. Creo que eso no lo tomó ningún medio, pero fui testigo de excepción. Sólo uno que otro se acercó a saludarlo. Sin embargo, él se acercaba a quien no lo pitaba. El grupo de acompañantes se fue quedando a medida que el gobernador avanzaba con la candidata para ingresar a la Escuela. Al cabo de unos quince minutos, llegó un grupo de afectos al proceso en motos de alta cilindrada A coro de ¡fuera, no tenemos miedo!, este grupo fue recibido. Minutos después salió el gobernador y fue enfrentado por un votante quien le dijo en su cara: "Usted es el gobernador de todos los merideños y vino sólo a provocar disturbios... Señores, el gobernador vino a provocar disturbios”. Mientras tanto, el acusado hacía señas de “no” con su cara y de loco (vueltas con el índice derecho alrededor de la oreja). Pero como el elector no le prestó atención, fue adonde éste estaba y trató de empujarlo. Los ánimos se caldearon e inmediatamente aparecieron varios efectivos de la Policía. No supe más porque me tocó entrar. Esto ocurrió a escasos diez metros de dónde yo estaba. Sentí pena por el Gobernador. La señora que estaba detrás de mí dijo que ni se le ocurriera venir a saludarla porque lo ignoraría. Yo pensé que si se acercaba a mi, lo saludaría. Al final pasó dos veces a mi lado sin que pudiera hacerlo y se marchó con la turba de motorizados y policías que siempre lo acompaña.

CUIDADO CON INGENUOS TRIUNFALISMOS

De nuevo Venezuela se puso de pie y dijo basta. El proceso electoral del 26-S constituyó una extraordinaria oportunidad para acabar con oscuros fantasmas y crueles espejismos. Pero que su aprovechamiento no debe ser camino hacia un triunfalismo ingenuo. No obstante, hay una lucha que no ha cesado. La bestia herida es peligrosa en extremo. Ya conocemos de su falta de escrúpulos. Su vocación autoritaria es innegable. El zarpazo y la trampa forman parte de sus recursos de lucha política. Sin duda la primera tarea de este país emergente, es romper en lo inmediato la polarización absurda entre ciudadanos. También, el imperio del odio, el discurso delirante, falaz y propiciador de la violencia, la corrupción sin límite y la segregación. Eso traduce en tenderle la mano a tantos venezolanos estafados o burlados por promesas demagógicas y hacer nuestras sus seculares y legítimas esperanzas tanto como sus derechos a la igualdad y a una vida con mejores garantías de bienestar y progreso. La unidad triunfante debe extenderse a todos. Deberá ahora abrirse las puertas de los campos, sustituir la rapacidad por la fraternidad. Si algo debe celebrarse de esta jornada electoral histórica, es el hecho de haber recuperado el sentido de nación, que no significa ciudadanía etérea y falaz. Por el contrario, refleja una manera de tramitar sus contradicciones reales en paz, en un foro dialogante, en el respeto al individuo, en la exaltación a sus libertades y al contenido de pluralidad que incita la vida en comunidad.

CHAVISMO EN DECADENCIA

Muchas opiniones afloraron por las redes sociales. Unas a favor del triunfalismo gubernamental, otras que consideraban las realidades desde una óptica ecuánime. Sin embargo, se sumaron razones que consideraron la decadencia del chavismo como proyecto ideológico. Algunos argumentaron que “la fiesta terminó antes de comenzar” lo cual, de alguna manera, revela que ciertamente el chavismo ya no es mayoría electoral. Alegan que la visión comunista a la cubana, le cobró duro en las urnas. La entrega del país a los cubanos, también fue reprobada en las elecciones del pasado 26-S. Ahora el chavismo que emerge luego de la jornada electoral, es perdedor, fracasado, traicionero, demagogo y además ineficiente. Su líder se desgastó y los resultados electorales apuntaron a castigarlo por incumplido, enredador, soez, insidioso, mal administrador, abusador y manipulador. No hay duda que la etapa chavista está en remojo. Pese a todo, Chávez insiste en radicalizar su mal llamada revolución mediante decisiones cargadas de más brutalidad y contrasentido histórico lo cual solamente redundaría en un mayor rechazo por parte de la población que anhela vivir democráticamente y que, sin lugar a dudas, es mayoría. De manera que puede decirse que el chavismo entró en caída libre, que está en franca decadencia.

Antonio José Monagas -amonagas@cantv.net

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viernes, 22 de febrero de 2008

*PEDRO PAUL BELLO ESCRIBE: “PELIGROSA INGENUIDAD”


*PEDRO PAUL BELLO ESCRIBE: “PELIGROSA INGENUIDAD”


Pedro Paúl Bello

www.paulbello.blogspot.com


Me sorprendió un artículo o declaración proveniente de Veneconomía y que circuló por las redes virtuales, porque en el mismo se afirmaba textualmente: que, ante opiniones según las cuales "la escasez, la sordera y las políticas intervencionistas y controladoras del Gobierno forman parte de un plan preconcebido para precipitar en Venezuela el Socialismo del Siglo XXI", sobre lo que "Venconomía se resiste a pensar que el Gobierno llegue a tales extremos de cinismo y maquiavelismo. Veneconomía opina que ese comportamiento aberrante del Gobierno se debe más bien a la incapacidad y a la carencia de un profesionalismo económico en las filas del Ejecutivo".

Como mucho respeto hacia la gente de Veneconomía y hacia sus opiniones, me permito expresar que, lamentablemente y de muy buena fe, la gente de Veneconomía peca de una ingenuidad que sólo puede entenderse por el absoluto desconocimiento de lo que es un régimen totalitario. Es un problema de falta de información pero también, en muchos casos, de no creer lo que se decía aún antes de 1998. El proyecto totalitario, en el que hemos caído, no tiene, en su diseño, ningún rasgo que permita contemplar el bien del país que lo acuna, ni las necesidades de su población.

Es casi necio preguntarse ¿Por qué se hacen casas fuera de Venezuela y no dentro? ¿Por qué padece tanta miseria nuestra población, mientras el dinero -producto de las entrañas de esta tierra- corre en torrentes por el Continente y el mundo? El "proyecto" solo contempla el alcance de su finalidad última que es consolidar su poder en Venezuela para que ésta alimente sus increíbles planes de guerra y destrucción para pueblos que consideran "imperios" o instrumentos de los "imperios". Un odio visceral al ser humano desata pasiones caóticas en mentes enfermas y conciencias desnaturalizadas.

Pero pareciera que todo lo que hemos padecido y perdido, como Nación y como Pueblo, en estos interminables nueve años, no ha sido suficiente para que muchos -con posiciones desde las que podrían decidir o influir sobre nuestro destino- acaben de pisar contundentemente sobre el terreno histórico que ocupan.

Ahí están muchos de los "dirigentes" políticos y de factores fundamentales de instituciones del país, deshojando la margarita que les permita adivinar si en el futuro se abrirarán espacios para posiciones de poder o mejorará la situación económica del país, al tiempo que se enfrenten los graves problemas sociales que nos aquejan.

Nada más distante de la realidad, aunque nueve años parece como demasiado tiempo para que tantos no se hayan dado cuenta de la realidad.

Ilusionados por el efímero "regalo" concedido el 2 de diciembre, alimentan falsas ilusiones sobre futuras victorias electorales y aperturas de vías anchas y cómodas de transitar hacia la recuperación de Venezuela.

¿No se les ocurre pensar -aunque sea como ejercicio de sana malicia- que el 2D pudo haber sido todo un engaño? ¿Que el usurpador farsante, vista meguado su apoyo popular, en proporciones sumamente peligrosas, haya entonces decidido deterner "por ahora" (como cínicamente lo dijo) el avance del proyecto, para "tomar aire", como hacen los boxeadores, y venir con todo para el próximo asalto?

¿Qué ganó?...Mucho: ahora dicen los ilusos, el CNE es "puro"; el REP no importa, fraude no hubo nunca y vamos arrasar en noviembre. Recapaciten: ¡entre la ingenuidad y la complicidad sólo hay un paso!