BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de mayo de 2013

PEDRO PAÚL BELLO, REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA DE GENE SHARP. (VII)

La lucha no violenta favorece, de maneras diferentes, la democratización de la Sociedad: Por una parte, descarta la represión que despliegan élites en el poder con la finalidad de establecer dictaduras, ya que no utiliza armas ni instrumentos para ejercerla; por otra parte, sí le da elementos que le permiten defenderse y mantener la libertad contra presentes dictadores o futuros posibles aspirantes.
Sharp enumera una cierta lista de efectos democratizadores que derivan de la lucha no violenta: 
1) La experiencia de la lucha no violenta hace que la gente adquiera más seguridad y confianza en sí misma, en cuanto a desafiar amenazas de regímenes dictatoriales pese al poder que tengan para reprimir violentamente. 
2) Las “armas” del desafío y la no colaboración hacen posible el aprender a resistir controles, no legales ni democráticos, que en el futuro pretenda imponer cualquier intento dictatorial. 
3) Con la lucha no violenta se defienden libertades democráticas como la de expresión, prensa y medios de comunicación libres, organizaciones independientes como las ONG, el derecho a manifestar y protestar a través de los medios y, en las calles, desafiar controles represivos.  
4)  Contribuye, de manera importante al mantenimiento y fortalecimiento de grupos e instituciones independientes de la sociedad que son fundamentales para la democracia, pues movilizan las capacidades de poder de la población y le imponen límites al poder de cualquier aspirante a dictador en potencia. 
5) Ofrece métodos para que la población y las instituciones independientes puedan, para defender la democracia, restringir o negar recursos de poder a la minoría gobernante y amenazar su propósito de  ejercer la dominación.
Complejidad de la lucha no violenta.
La lucha no violenta, como hemos visto, “Es una compleja técnica de acción social que comprende una multitud de métodos, una serie de mecanismos de cambio y unos requisitos conductuales específicos. Para que resulte efectivo, especialmente contra una dictadura, el desafío político requiere preparación y planeación. Los probables participantes tendrán necesidad de comprender qué se espera de ellos. Hace falta que haya recursos disponibles. Los estrategas tendrán que haber analizado cómo se puede aplicar la lucha no violenta con más efectividad.” El autor, en lo siguiente plantea la necesidad de la planificación estratégica.
Necesidad de la Planificación Estratégica.
Antes, casi nunca estas luchas no violentas se planeaban; eran si acaso, accidentales, pero eso ha cambiado sustancialmente en el reciente pasado. No obstante que  las acciones anteriores han variado, a menudo, se han incluido siempre nuevas brutalidades, como arrestar o asesinar a personas tenidas en alta estima, políticas o regulaciones represivas, escasez de alimentos, faltar el respeto a creencias religiosas o celebrar aniversarios de acontecimientos relacionados con la dictadura.
“Aunque la espontaneidad tiene algunas cualidades valiosas, a menudo ha ofrecido desventajas. Con frecuencia los de la resistencia democrática no han previsto las brutalidades de la dictadura.” Sobre esto, el autor hace referencia a tipos de subversiones que, generalmente, fueron esfuerzos fracasados:
“A veces una acción específica de parte de la dictadura ha enfurecido a la población de tal manera que ésta se ha precipitado a la acción, sin tener la menor idea de cómo podía acabar la insurgencia. Otras veces, un individuo valiente o un pequeño grupo, puede haber iniciado una acción que atrajo apoyo. Un malestar específico puede ser reconocido por otros como semejante a las injusticias que ellos han experimentado, y éstos también podrán, en consecuencia, sumarse a la lucha. A veces un llamado a la resistencia por parte de un pequeño grupo o de una persona puede encontrar inesperadamente una inmensa acogida.” En casos  como estos, la resistencia siempre se desploma porque no ha sido previsto el poder y las brutalidades de las dictaduras. Pero, por sobre todo, sin planificación alguna por parte de los demócratas las decisiones cruciales quedan al azar, con resultados fatales. También, aun si la dictadura ha sido derribada, por no haber planificación alguna para manejar la transición, surge una nueva dictadura tal vez peor. Esta última observación es muy importante en presente que estamos viviendo.
Planificación realista.
Pese a la importancia que tiene la reacción popular no planificada, dice Sharp: “ya es posible calcular los modos más efectivos de dar al traste con una dictadura, determinar cuando la situación política y el sentir popular están maduros, y cómo decidir la manera de comenzar una campaña. Se requiere un juicio muy cauto, basado en un cálculo realista de la situación y de las capacidades del pueblo, para seleccionar la manera más efectiva de conquistar la libertad en tales circunstancias.”
¿Qué es planificar una estrategia? Nuestro autor responde así: “quiere decir calcular un curso de acción que hará factible pasar de una situación presente a un futuro deseado. En los términos de esta discusión, significa pasar de la dictadura a un sistema democrático en el futuro.”
 El plan supone una serie de distintas etapas de campañas y otras acciones y actividades que se diseñan y organizan para fortalecer a la población y debilitar la tiranía. Es importante tener muy presente que no solo se trata de liquidar la dictadura, sino de establecer el sistema democrático. Si no se trabaja en ese completo sentido habrá siempre el riesgo de caer bajo el poder de otro tirano. Es necesaria, entonces, “una meticulosa planificación estratégica antes de actuar.” De no hacerlo así lo más probable es el fracaso. Pero el aviso anterior es porque ocurre con frecuencia, como lo expresa Gene Sharp, que la mayoría de los miembros de un grupo democrático “no entiende la necesidad que hay de planear o no están acostumbrados o capacitados a pensar estratégicamente. Esta es una tarea difícil. Constantemente acosados por la dictadura y agobiados por sus responsabilidades inmediatas, los líderes de la resistencia no tienen ni la seguridad ni el tiempo para desarrollar las destrezas de cómo pensar en base a lo estratégico.”
Si sólo se responde reaccionando contra las acciones y actos de la dictadura, los opositores estarán constantemente a la defensiva manteniendo lo poco que han alcanzado en el terreno de libertades siempre limitadas, mientras la dictadura sigue avanzando en sus planes totalitarios. “El compromiso con los objetivos humanitarios y la lealtad a los ideales son admirables pero inadecuados para acabar con una dictadura y conquistar la libertad.”
Es menester, entonces, prescindir de quienes, egoístamente, sólo hacen lo que creen que deben hacer; o quienes tienen ideas “geniales”, y a quienes buscan la violencia o tienen ideas brillantes. También hay quienes piensan en una planificación inmediata o a corto plazo pero no visualizan el futuro. 
Todos estos personajes resultan fatales, pues “Aunque no lo admitan nunca, ni lo reconozcan jamás, sus acciones a sus propios ojos estarán desprovistas de esperanza.” A partir de ahí, para todos ellos “la planeación de una gran estrategia a largo plazo no vale la pena.”
“Desafortunadamente, porque rara vez se desarrollan planes estratégicos amplios para la liberación, las dictaduras parecen ser más duraderas de lo que de hecho son. Sobreviven por años y décadas más allá de lo que podría ser el caso.”
Pedro Paúl Bello
ppaulbello@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 1 de mayo de 2013

PEDRO PAÚL BELLO, REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA DE GENE SHARP. (IV)

Escribe Sharp: ¿Qué clase de poder podrá la oposición democrática movilizar para destruir la dictadura y su vasta red… policiaca? Es necesaria “una comprensión del poder político generalmente ignorada. Llegar a este conocimiento intrínseco no es tarea demasiado difícil. Algunas verdades fundamentales son muy sencillas.”
La fábula del “amo de los monos”
Relata Geni Sharp, una parábola china del siglo XIV, que destaca lo que significa el descuido sobre el poder. La sintetizaremos brevemente:
En un Estado feudal de China tenía un Viejo muchos monos a los cuales explotaba: cada mañana los reunía y, al más viejo de los monos que conducía a los otros le ordenaba que subieran a la montaña y recogieran frutas de los árboles, de modo que cada mono, como regla, debía entregarle a ese señor la décima parte de lo recogido. Al mono que no trajera frutas le azotaba brutalmente y, por eso, ningún mono osaba protestar. Un día, reunidos todos los monos, uno de ellos preguntó: Ese Viejo que nos maltrata ¿sembró las matas? Los otros monos respondieron: “No, brotaron solas”. El mono que les habló les dijo: ¿Entonces por qué no recogemos las frutas sin su permiso y nada le llevamos? ¿No podemos? ¡Si podemos! respondieron todos los monos. Así los monos despertaron y actuaron activamente: comenzaron a recoger frutas todos los días y nunca más le llevaron al Viejo ni siquiera una. El viejo, que no podía moverse, murió de hambre.
Yu-Li-Zi, a quien se atribuye esta parábola, la comentó así: “Algunos hombres en el mundo gobiernan a su pueblo mediante tretas y no por principios rectos. ¿No son éstos iguales al amo de los monos? La gente no se ha dado cuenta de su embrutecimiento. Apenas se les ilumine el conocimiento, las tretas dejarán de funcionar.”
Los recursos que necesita el rescate de la democracia.
Los pueblos sometidos por dictaduras, de manera  inconsciente, ayudan a los tiranos quienes, sin esa ayuda, no podrían ni usar libremente las fuentes de poder y tampoco podrían conservarlas.  Esas fuentes son:
• La autoridad – Cuando la gente cae en la falsa creencia de que el régimen es  legítimo y que tiene que obedecerlo: Verbo y Gracia, “no hay fraude”.  
• Los recursos humanos – Tienen mucha importancia los grupos y personas que, por sus intereses económicos particulares, obedecen a los gobernantes, cooperan con el régimen o los apoyan;  también le proporcionan conocimientos que el régimen necesita para llevar a cabo acciones específicas.
• Factores intangibles – Se trata de  factores psicológicos e ideológicos que pueden mover a la gente a obedecer y apoyar a los tiranos.
• Los recursos materiales--  Las dictaduras en general y las totalitarias en particular, suelen controlar la propiedad, recursos naturales, el sistema económico, medios de comunicación y transporte, etc.
• Sanciones y prisión. Es común en dictaduras ejercer castigos sobre los opositores a quienes amenazan, o a los desobedientes o a los que no colaboran. El objetivo es asegurar la sumisión y la cooperación necesarias para poner en práctica sus proyectos a largo plazo. 
Sin recursos como los mencionados, y otros más, el poder de una dictadura se debilitará y la pondrá en peligro hasta que pierda el poder. En efecto, anota Sharp: “el grado de libertad o tiranía que existe bajo cualquier gobierno es en gran medida un reflejo de la relativa determinación de los súbditos de ser libres , y de la voluntad y capacidad de éstos de ofrecer resistencia a los esfuerzos que el gobierno haga por esclavizarlos.”
En este libro, Sharp citó al politólogo Karl W. Deutsch quien en 1953 expresó: “Si el poder totalitario tiene que imponerse sobre toda la población y en todo momento, no es probable que se mantenga vigoroso por mucho tiempo.”
Centros de poder democrático.
Tales centros son instituciones civiles independientes respecto al gobierno. Si estas instituciones pueden ser mantenidas, o recuperadas cuando el gobierno las ha incautado, van a tener mucha importancia para impulsar el desafío político de la población. Desde estos centros o bases es donde la población podrá  ejercer presión para resistir los propósitos dictatoriales. En casos cuando centros de esa naturaleza han sido eliminados o tomados, es necesario crear otros nuevos dada su importancia para la liberación y, una vez desplazada la dictadura, serán estructuras indispensables para mantener la democracia. Si estas instituciones logran mantener la libertad y su autonomía, alcanzarán a desempeñar un papel muy importante en el desafío político: por eso es necesario crearlas, mantenerlas y preservarlas.
Evidentemente, no es fácil ni rápida la eliminación de una dictadura, especialmente si es de orientación totalitaria. No obstante esto, su eliminación si es posible pues, como lo expresa nuestro autor: “tienen características específicas que las hacen vulnerables al desafío político diestramente implementado.”
Vamos a seguirle examinando en su libro detalles esas características:
Las Dictaduras tienen puntos débiles.
Aunque parezcan invulnerables pues controlan todos los poderes públicos, las fuerzas armadas y policías, el dinero, la economía y todo el aparato funcional de una nación ante una oposición que, aparentemente, es débil e impotente lo que hace ver que no puedan ser efectivos ni exitosos sus esfuerzos para desplazar al régimen dictatorial, ello si es posible y en muchas ocasiones ha sido comprobado.
¿Cuál será el Talón de Aquiles?
El autor busca en la antigua Grecia la ilustración de “la vulnerabilidad de lo supuestamente invulnerable”, para lo cual nos va a recordar la historia de Aquiles: se decía de éste que “ningún golpe podía dañarlo, y ninguna espada penetrar su piel.” En efecto, al nacer, su madre lo había sumergido en el mágico río Estigio, con lo que, contra todo peligro, su cuerpo estaría siempre protegido. Sin embargo, y como sabemos, había una pequeña debilidad en ese cuerpo: el talón por el que la madre le sostuvo para que no lo arrastrara la corriente del Estigio cuya agua mágica, por tanto, no había tocado esa parte del cuerpo de Aquiles. Es decir, no estaba protegida. Por eso, en la batalla de Troya, un soldado enemigo, informado de esa debilidad, le lanzó una flecha en ese talón y la herida lo mató. Así también, como Aquiles, las dictaduras tienen partes vulnerables no protegidas y, si por ellas se les ataca, también se derrumbaran. Entonces, el asunto es identificar tales debilidades y atacarlas por ellas.
 Puntos débiles de las dictaduras.
Sharp identifica varios entre muchos puntos posibles de debilidades. En su lista enumera 17 puntos:
1. Si se les limita o niega la cooperación de personas, grupos e instituciones necesarias para que funcione el sistema.  2. Los requisitos y efectos de las políticas anteriores del régimen, por sus efectos, limitan su capacidad presente para ejecutar políticas contrarias.  3. El sistema se hace rutinario en su modo de obrar y es menos apto para ajustarse  a situaciones nuevas.  4. Ni el personal ni los recursos destinados para tareas habituales serán fácilmente disponibles para nuevas necesidades.    5. Los subordinados, temerosos de no complacer a sus superiores, pueden no proporcionar todos los detalles de la información que los dictadores necesitan para tomar decisiones.    6. La ideología se erosiona y los mitos y símbolos del sistema pueden perder su solidez.   7. Si tiene una fuerte y firme ideología o proyecto que deforme la visión de la realidad, la adhesión fuerte a la misma puede causar que no se atiendan las condiciones y necesidades reales.  8. El deterioro de la competitividad y eficiencia de la burocracia, y los excesivos controles y regulaciones, pueden volver ineficaces las políticas y operaciones del sistema.   9. Conflictos institucionales internos y rivalidades u hostilidades personales pueden dañar o  interrumpir las operaciones de la dictadura.   10. Los intelectuales y los estudiantes pueden impacientarse por las condiciones o restricciones y por el enfoque doctrinario y la represión.   11. El público en general puede, con el tiempo, volverse apático y hasta hostil al régimen.   12. Las diferencias regionales, de clase o nacionales pueden agudizarse.   13. La jerarquía del poder de una dictadura es, siempre, hasta inestable y a veces lo es extremadamente; los individuos que utilizan no permanecen inmutables en sus posiciones y rangos, sino que pueden elevarse o caer a otros niveles, o ser separados por completo y sustituidos por un personal nuevo.   14. Sectores de la policía o de las fuerzas militares pueden actuar para lograr sus propios objetivos, contra la voluntad de los dictadores en el poder y llegar hasta el golpe de estado.   15. Si la dictadura es nueva  --o hay nuevo dictador--   necesita tiempo para afianzarse bien.   16. Como en dictadura poquísimos toman decisiones, habrán grandes errores de juicio, de política o de acción.   17. Si el gobierno busca evitar estos peligros y, para ello, descentraliza los controles y la toma de decisiones, controlar los puntos clave para el poder puede deterioralo aún más.
Atacar las debilidades de la dictadura.
Conocidas esas debilidades y muchas más, la oposición debe agravar esos problemas para, de manera drástica, alterar o desintegrar la dictadura.  Las debilidades, con el tiempo,  hacen al régimen menos efectivo y vulnerable a los cambios de condiciones y a la resistencia deliberada. No puede lograr todo lo que pretende. Por ejemplo: “las órdenes directas de Hitler quedaron sin ejecutarse porque los que estaban por debajo de él en la jerarquía se abstenían de llevarlas a cabo.” Lo que pasa es que los tiranos disfrutan con sus tropelías, pero los subordinados muy frecuentemente las rechazan en razón de sus conciencias y principios. Cuando ello ocurre, inicialmente de manera ocasional, siempre e inevitablemente va a expandirse, síntoma de que la crisis avanza y el fin se acerca. El autor concluye esta parte expresando lo que sigue:
 “Cualquier curso de acción posible para lograr la liberación incurrirá en riesgos y sufrimiento potencial, y tomará tiempo para poder ponerse en marcha. Y, por supuesto, ningún medio de acción puede asegurar el triunfo rápido en cada situación. Sin embargo, los tipos de lucha que tienen como objetivo las debilidades identificables de la dictadura, tienen más posibilidad de éxito que aquéllos en que se busca combatir la dictadura allí donde a todas luces ésta es más fuerte. La pregunta es: ¿cómo ha de conducirse esta lucha?”
Continuaremos.
 ppaulbello@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

sábado, 27 de abril de 2013

PEDRO PAÚL BELLO, REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA DE GENE SHARP. (III)

Los países que pueden ser más afectados por dictaduras de naturaleza totalitaria son aquellos cuyos gobiernos gozan de un poder económico muy grande, especialmente si sus instituciones políticas y de control del poder ejecutivo no tienen suficientes fuerzas como para controlar  ese poder.  
En tales casos, el ejecutivo, dominado por políticos de intenciones no democráticas, fácilmente asume controles absolutos sobre los otros poderes del Estado y, así, el tirano tiene el dominio político absoluto de toda la Nación. En tal sentido, y en nuestro caso venezolano, no puedo dejar de recordar y señalar la angustia de notables ciudadanos, como Arístides Calvani, quien repetía frecuentemente  --en especial en tiempos de la invasión castrista que amenazó a Venezuela en los años 60 del pasado siglo--  que el inmenso poder adquirido por nuestro Ejecutivo, en razón del auge petrolero que le alimentaba y le permitía controlar, prácticamente, todas las instituciones políticas y productivas de un país como el nuestro, lo que le hacía y le ha hecho, fácilmente, ser presa muy sensible de caer bajo un comunismo totalitario como el de la Cuba de Fidel Castro. 
¡Tenía razón Calvani! Recuerdo su angustia y la del Presidente Caldera, así como la de otros miembros de la alta dirigencia del partido Copei, cuando supieron que una fracción guerrillera del PCV, encabezada por Douglas Bravo, decidió, en los años 70, no someterse a la política de pacificación iniciada por el Presidente Leoni y culminada por Rafael Caldera (1) : la finalidad de los subversivos comunistas encabezados por Bravo, era la de suspender la guerra de guerrillas rurales y urbanas para penetrar las FFAA venezolanas hasta tener fuerzas suficientes para derrocar la democracia venezolana, cualquiera fuera el Presidente de la República y alcanzaran los infiltrados posiciones de mando en nuestras Fuerzas Armadas. Ello se evidenció el 4 de febrero de 2002. En el presente, bajo tan difícil situación de sometimiento, los venezolanos luchamos para rescatar nuestra libertad e independencia así conculcadas.
Expresa Sharp en su libro que estamos sintetizando: “Una lucha de liberación es un tiempo en que el grupo que lucha adquiere confianza en sí mismo y se fortalece internamente.” Recordemos, como lo vimos ya, que no se trata de una lucha armada sino pacífica, lo que no significa tímida ni cobarde. Y prosigue: “Debéis confiar sólo en vuestra propia determinación... Ayudaos a vosotros mismos apoyándoos los unos a los otros… Fortaleced a los más débiles de entre vosotros... Agrupaos y organizaos... y ganaréis...Cuando hayáis madurado las condiciones para que este asunto se resuelva, entonces—y nunca antes de ese momento—se resolverá.”… “Estos cuatro requisitos tendrán que ser de algún modo satisfechos siquiera en un mínimo nivel.”
Expresa Sharp que el liberarse de las dictaduras va siempre a depender de la voluntad que tengan las personas para liberarse a sí mismas. Eso, en términos nuestros, significa que los ciudadanos, todos, que buscamos esa libertad, debemos liberarnos mediante la protesta generalizada y la participación activa, por tanto  nunca debemos encerrarnos en nosotros mismos ni olvidarnos de los esfuerzos y sacrificios que hagan los demás.
Con una fuerza firme y confiada en sí misma, si se ha trazado una estrategia razonable y realmente sólida, la dictadura se desmoronará. Estos cuatro requisitos tendrán siempre que ser de algún modo cumplidos.
Como ya se indicó, estos argumentos para la liberación de una dictadura, dependen en última instancia de la voluntad y la capacidad que la gente tenga para liberarse a sí misma. Más adelante, en síntesis que haremos de las formas de aplicación de esta liberación, veremos cómo ésta puede expresarse de maneras muy diversas.
LAS NEGOCIACIONES.
Sobre este tema, de aparentes posibilidades para resolver los conflictos, nuestro autor se manifiesta, contundentemente, con razones que muestran muy claramente que sus resultados son prácticamente ineficaces e inútiles: “Cuando los asuntos por resolver son fundamentales porque afectan principios religiosos, problemas de la libertad humana o todo el desarrollo futuro de la sociedad, las negociaciones no llevan a una solución satisfactoria para ambas partes. En algunos asuntos básicos no se debe transigir.” Es menester cambiar la correlación de fuerzas en favor de los opositores democráticos, pero ese cambio no tiene lugar por negociaciones sino mediante la lucha pacífica y continua.
Es menester desengañarse: “La oferta de ‘paz’ mediante negociaciones que un dictador le haga a la oposición democrática por supuesto no es del todo sincera.” Resulta normal que en situaciones de dictaduras muy prolongadas en el tiempo, algunos demócratas piensen que valga la pena tratar, mediante negociaciones, el mejorar las condiciones de vida de la población y dar fin a la violencia. Se equivocan. La dictadura siempre generará trampas para mantenerse en el poder indefinidamente. Por otra parte, si fuesen sinceros los dictadores y realmente quisieran terminar la violencia, esto sería logrado por ellos  mismos si, solamente, “dejaran de hacer la guerra contra su propio pueblo.”  “El llamado a negociar, cuando se trata de cuestiones fundamentales de las libertades políticas, puede ser un esfuerzo por parte de los dictadores para inducir a los demócratas a rendirse pacíficamente, mientras que la violencia de la dictadura continúa. En semejantes conflictos, las negociaciones solamente podrán jugar un papel apropiado al final de una lucha decisiva, en la cual el poder de los dictadores haya sido destruido y estén éstos buscando pasaje seguro para llegar a un aeropuerto internacional.”
Por otra parte, nuestro autor se extiende en señalar algunos importantes aspectos que son característicos de las negociaciones: 1) Si una parte decide no llegar al acuerdo negociado o, si éste acuerdo es logrado en la mesa de negociaciones pero no cumplido en los hechos y la dictadura hace uso de la fuerza ¿Qué puede hacer la parte democrática?  2) “Aun pensando que todo salga bien en las negociaciones, hace falta preguntarse: ¿qué clase de paz saldrá de ahí? ¿Será entonces la vida mejor o peor que si los demócratas hubieran empezado o continuado la lucha”?   3) “Si los demócratas acuerdan parar la resistencia a cambio de un alivio en la represión, van a quedar muy defraudados. Una suspensión de la resistencia muy raramente conduce a una disminución de la represión. Esto es así ‘porque el tirano tiene poder de obrar sólo donde se carece de fuerza para resistir’, dijo Krishnalal Shridharani.”
Expresa Sharp que lo esencial para salir de una dictadura es la resistencia pacífica y no la negociación. La resistencia debe ser sostenida hasta que salga la dictadura. El triunfo viene determinado por “el uso más acertado y poderoso de los métodos de resistencia.” Como lo veremos luego, el método más eficaz y poderoso para desplazar las dictaduras es el desafío político.
LA ESPERANZA.
Las dictaduras no son eternas ni permanentes si la resistencia pacífica está bien consolidada y preparada. Un punto central es que no se debe permitir a los tiranos que se mantengan  en el poder sin término. Cita Sharp a Aristóteles: “La oligarquía y la tiranía son las constituciones que duran menos. En ninguna parte han durado mucho tiempo.”  “La historia reciente muestra la vulnerabilidad de las dictaduras, y revela que pueden desmoronarse en un plazo relativamente corto. Se necesitaron diez años, de 1980 a 1990, para que se viniera abajo la dictadura comunista en Polonia, Alemania Oriental y Checoslovaquia. En 1989 ocurrió esto en semanas. En El Salvador y Guatemala, en 1974, la lucha contra los brutales dictadores bien afianzados duró aproximadamente dos semanas en cada lugar… El intento de golpe de estado de línea dura en la URSS en agosto de 1991 fue bloqueado en unos días por el desafío popular. De ahí en adelante muchas de las naciones bajo un dominio semejante, recuperaron su independencia en sólo días, semanas o meses.”
En estos tiempos ha estado siempre presente la Esperanza: ¡Quien no espera desespera y no gana!
Continuaremos.
Pedro Paúl Bello

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 24 de abril de 2013

PEDRO PAÚL BELLO, REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA DE GENE SHARP. (II)

Las dictaduras de todo signo   --sean comunistas, fascistas, orientales u occidentales--  se caracterizan, sin excepciones, por violar los derechos de la persona humana, despreciar  las normas constitucionales y legales, perseguir o encarcelar a los ciudadanos que se les oponen, asesinar a los opositores que consideren peligrosos y cometer todo tipo de atropellos que consideren necesarios para su finalidad de mantenerse en el poder.  
GENE SHARP
Esas situaciones, de violencias incontroladas, las ejercen con la deliberada intención de procurar reacciones violentas de parte de los ciudadanos que se sienten oprimidos y temen por sus vidas y las de sus familiares y amigos.
La intención clara y manifiesta, es provocar reacciones subversivas de las personas que, generalmente se rebelan, pero los tiranos y sus adláteres están muy conscientes de la superioridad de sus fuerzas represivas, por lo que esas rebeliones terminan siendo neutralizadas y sus actores son asesinados o llevados a prisión permanente mientras dure el régimen dictatorial. Por eso, Gene Sharp afirma en el libro que estamos considerando, que  “al depositar la confianza (los opositores) en los medios violentos, se ha escogido precisamente, el modo de lucha en el cual los opresores casi siempre tienen la superioridad. Los dictadores pueden aplicar la violencia irresistiblemente.” En efecto, la rebelión violenta es capaz de alcanzar logros pero pocas veces la libertad.
En nuestra historia nacional, a lo largo de casi todo el siglo XIX y después de nuestra Independencia, tuvimos múltiples dictaduras  --excepción hecha de la primera parte de vida republicana posterior a la guerra liberadora de la Metrópoli española y a la disolución de la Gran Colombia, durante el período de la IV República iniciado en 1830 con el gobierno de José Antonio Páez, luego con Soublette, el Dr. Vargas, Páez y Soublette de nuevo. La primera presidencia tiránica fue la de José Tadeo Monagas, quien invadió con la fuerza al Congreso a costa de la vida de varios ilustres congresistas e inició la violación de las Constituciones  en nuestro país cuando dijo “la constitución sirve para todo.”  Pero las tres grandes tiranías venezolanas fueron la de Guzmán Blanco, que se mantuvo durante 17 años mandando; la de Cipriano Castro de diez años y la de Gómez quien detentó el poder por 27 años. A pesar de la resistencia que tuvieron ninguno de los tres fue derrocado. El período Castro-Gómez se extendió por 37 años.
Tampoco las guerras de guerrillas tienen para Sharp garantía alguna: suelen durar mucho en el tiempo; son causa de muchas víctimas pero muy pocas veces resultan exitosas. Cuando logran vencer, los regímenes que instalan suelen ser tanto o más tiránicos que las dictaduras derrocadas, como lo ha sido el caso de Cuba.  Por otra parte, tampoco los golpes militares  --con escazas excepciones--  son buenos instrumentos para resolver la conflictividad política, porque muchas veces algunas camarillas militares suelen distinguir una tiranía por otra quedando en pie nuevos conflictos (casos como los de Pinochet en Chile y de Pérez Jiménez entre nosotros). 
Las elecciones realizadas en un régimen dictatorial no constituyen garantías algunas para sustituirlo por gobiernos democráticos: validos de su poder total controlan todas las instancias de los Estados y, de manera fraudulenta y sistemática, manipulan y alteran los resultados porque no permiten participar efectivamente a los sectores opositores en el desarrollo y actos de los procesos electorales. Las elecciones, entonces, son simulacros montados “sólo con el propósito de aparentar ser democráticos.”
Con respecto a las intervenciones extranjeras realizadas para desplazar las tiranías, Gene Sharp manifiesta sus dudas:
“• Con frecuencia los estados extranjeros tolerarán, o ayudarán inclusive, a la dictadura a fin de avanzar sus propios intereses económicos o políticos.  • Los estados extranjeros podrían estar dispuestos a vender al pueblo oprimido a cambio de otros objetivos, en lugar de mantener las promesas que le hicieran de ayudarlo en su liberación. • Algunos estados extranjeros actuarán contra la dictadura, pero sólo a fin de ganar para sí mismos el control económico, político y militar del país.”
Finalmente: “• Los estados extranjeros podrían involucrarse activamente para fines positivos sólo cuando hubiere un movimiento interno que ya haya comenzado a sacudir la dictadura y logrado que la atención internacional se enfoque sobre la índole brutal del gobierno.”  Respecto a esta última consideración, podemos considerar que las intervenciones extranjeras son efectivas y valorables solo cuando es la comunidad de naciones  --como la ONU--  la que interviene, sea directamente o autorizando la actuación equilibrada y bajo su control y vigilancia, como ha sido en casos como los realizados en Boznia-Herzegovina y en algunos países del Medio Oriente. En efecto, expresa Sharp: “las presiones internacionales pueden ser muy útiles cuando apoyan un poderoso movimiento de resistencia interna. Entonces, por ejemplo, el boicot económico internacional, los embargos, la ruptura de relaciones diplomáticas, la expulsión del gobierno de organizaciones internacionales, la condena del mismo por alguno de los cuerpos de las Naciones Unidas y otros pasos semejantes, pueden contribuir grandemente. A pesar de todo, si no existe un fuerte movimiento de resistencia interna, tales acciones por parte de otros es poco probable que se den.”
Pedro Paul Bello ‏
@PedroPaulBello

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,