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lunes, 18 de agosto de 2014

AMÉRICO GOLLO CHÁVEZ. VENEZUELA ES EXTRAÑA.

Al Padre R. Carias, SJ.
        
Mi excelente amigo, impecable maestro, el Padre  Rafael  Carias, sacerdote impoluto, dedicado el tiempo, más de la cuenta, a estudiar al venezolano, quizá con tanto  amor como el que dedicaba a la germanística,  del primer esfuerzo quedó una bella obra, “quienes somos los venezolanos”  y muchos textos `sueltos` sobre el mismo tema. La revista SIC recogió muchos de ellos.  De la germanística, su dominio excelso del alemán  fue un gran placer y  para jamás olvidar, nuca perderlo,  leía a diario la Luther Bible, y el Fausto  de Goethe y cuando sobraba de su tiempo, Kafka, Hoelderling, Schiller, especie de sus amigos íntimos.  Le vi sonreír también cuando leía el debate de  Erasmo con Luther sobre  La Reforma; indagaba la revista Der Spiegel y para lo cotidianidad, solía ojear a Das Bild, diario sui géneris, cerca de lo sexo pornógrafo.  Sacerdote conocedor de lo sacro y lo mundano, párroco de la iglesia donde bautizaron a Bolívar, y mas y más era,  jesuita, no se si todo el tiempo.  Como todo  jesuita era  muy estudioso,  como sacerdote amigo del común y  si bien no toleraba los pecados capitales  sabía comprender a cabalidad al pecador, sin importar el tipo o naturaleza de sus actos veniales o satánicos.   Vivió largo tiempo  con un cáncer, pero,  jamás éste pudo quitarle  su sonrisa  donde sin masoquismo pero con mucha fe, escondía su dolor que solo él,  en silencio vivía; sabio, jamás quiso dar lástima y menos  jugaba a dar consejos, solo el debate era su privilegio de consenso.  Sabía, por confesión, de la pérdida de voluntad del aconsejado, del dominio absoluto del consejero sobre su víctima  y podía dar testimonios de  cómo el consejero cobraba en especies, si su aconsejada era una dama, mediante relaciones dionisiacas, nunca  apolíneas  y, en todos los casos, precisaba el  teólogo, el consejero se solaza en su sadismo por controlar la voluntad de su aconsejado. Me honró con revisar mis atrevimientos en dos de mis tres cuentos en alemán,  De Prediger, (tema este común en la cultura alemana)  Die Beide Ann,  traducidos ya al castellano y editado el primero en  El Republicano Liberal y el segundo  en Analítica y en Haifa, por el poeta  José Pivin.

         Pues bien, para el padre Carías, aquí suceden cosas que en otras partes  no ocurren.    En ello hallaba un modo de ser único. Admitía que no estaba seguro de quien dibujó estas sentencias, pero se que  muchas bien pudieron ser suyas.  Anotaba, en Venezuela,  los socialdemócratas son de derecha, los jesuitas son revolucionarios, se bebe  mas pepsi que coca  y los militares para llenar sus vacío, sus fracasos, sus carencias de actos heroicos, secuestraron  e hicieron suya sin soltarla, la declaración de la independencia, el mas civil de todos nuestros actos políticos. Llamamos revolución a todo aquello que destruye, pedimos y echamos la bendición y en el confesonario se miente más que fuera  de él, como si engañando al confesor  se engañara  a Dios. Y, observaba que en esto no somos tan originales,  pero aquí se magnifica el hecho. Como un gran mérito se asume  que político que no robe es deshonesto. Funcionario del gobierno que no sea corrupto no es eficiente y carece  de méritos para su reelección. Y seguía verificando con sus trabajos de campo o en el confesionario, comentaba siempre, prueba en manos, que la estadísticas  del gobierno son las mas fiables porque sus mentiras son verdaderas. Como quien dice  ni una sola de sus mentiras es  falsa. Y ni una sola verdad es veredera.

         No llegó el padre Carías a seguir cotejando tales hechos, pero siempre reiteró su fe en  lo que llamaba lo universal del venezolano, que en medio de tanta obscurona  se erguían voces de venezolanos que no sólo  se zafan de eso, sino que su palabra y obra  pertenecen al mundo.

Son  venezolanos que lucharon y quienes luchan  por zafarse de  esta terrible verdad, que lo han logrado y, satisfecho, nos cubría de ejemplos. Bello, Bolívar, Vargas, sus músicos,  sus pintores, sus poetas excelsos,  y jamás dejó fuera a nuestros productores, sine nomine   de la ciudad y el campo sobre cuyos hombros descansa  la dignidad y producción  de Venezuela.

Son los  venezolanos buenos, superiores, para quienes el poder no fue su meta, en cambio su gloria está en la verdad de la palabra, en la moral, en sus hechos como entrega por la libertad y, en dos palabras, son su modo se de ser y hacer ética.  Y, ponderaba siempre la  sin par capacidad de entrega en la solidaridad con el otro venido de fuera, sin importar si  su nombre correspondía a su identidad, bastaba su presencia  y ya!, la puerta de su casa estaba abierta y sin otra pregunta  se tendía  la mesa.

Carías no pudo rastrear lo que vendría, tal vez  dispuso Dios que no se asqueara de lo que a sus ojos llegaría,  lo nunca antes conocido en esas tierras,  que  hubiese un régimen tal que convirtiera en virtudes su vileza,  que abjurara de la verdad y  convierta la mentira en su refugio, que el odio sustituyera el amor, la traición a la amistad,  haber hecho de la corrupción su modo de gobernar, de la miseria su modo de ser,  de la calumnia el modo de  existir.  Del miedo, la forma de integrar  a la sociedad con  el terrorismo de estado como su modo de ser,  perpetrarse, delinquir… para perpetuarse. 

Carias habría creado alguna fina sentencia para resumir esto que hoy nos pasa.  Pero   no alcanzó a ver ni  predecir, quizá por  vez primera, la manera muy original que un importante grupo de venezolanos descubrió que para ganarle al gobierno,  para superar al régimen, para lograr La Salida, lo `primero`  que tiene que hacerse es extinguirse  a los otros opositores al régimen que no obedecieran sus mandatos, que no se inclinen a sus disposiciones. Dicho  de manera más simple y quizá más  visible, asumen como su credo que para que haya mas vírgenes hay que multiplicar la prostitución, para que haya más amor, multiplicar el odio, para encontrar la verdad, falsearla, para  unir, dividir. Para derrotar al enemigo, exterminar  a quienes lo adversan o quieran salir de él si no están bajo su imperio. 

Aquí, pues, la irracionalidad tiene su propia lógica.  (Tal vez esta afirmación sea única también, la lógica es la irracionalidad, la ética es inmoralidad).   

Hace algún tiempo en macabra ironía, escuché de un chavista genuino que para crear el hombre socialista, nuevo, había que  exterminar al antecesor. (Giordani, el bueno) Que para hacer florecer la economía, hay que controlar precios,  mantener el control de cambio, porque en ello estaba la seguridad  financiera del proceso, evitando así que los ricos se roben las divisas y así garantizar el poder  de la revolución, lo que es el primer  deber, superior, de todo revolucionario (Aristóbulo) y, en esa línea,  me explicaba mi amigo chavista  que la mejor  forma de acabar con la violencia  es  multiplicarla,  pues,  no tendiendo mas a quien asesinar, robar,  estafar… entonces no habrá  nunca mas  delitos  ni crímenes.  Concluía, pobre no roba a pobre y no se puede robar a quien no tiene.
        
Dentro de esta maravilla descrita a pinceladas se inscribe el MID.   María Corina, Leopoldo, Antonio,  (Mari, Leo, Toño mas coloquialmente) descubrieron que si defenestraban a Ramón Guillermo Aveledo, y descuartizaban, desguañangaban  y  hacían añicos y exterminaban  a la MUD, todo estará resuelto.  El pueblo los aclamará, los muertos resucitaran para seguirlos, los que queden vivos de la MUD se arrodillarán ante ellos y los adorarán  y del Congreso Ciudadano saldrá ese Napoleón, uno mejor que este, que coronado, restaurará  la república, y así como el Corzo aquel destruyó las posibilidades de la  revolución, se coronó emperador y siguió…

Pero, siempre hay un pero. A  Napoleón se le olvidó  un  detalle sencillo,  desconocer,  dada su egolatría,  la soberbia inglesa. Se entregó a ellos y lo  enviaron a Santa Elena. Aquí también tenemos nuestra santa Elena, la de Uairén  y  no está tan lejos como la isla aquella. Empero, Napo coloquial, se quedó Napoleón en el prologo a El Príncipe.

         El primer asalto del MID es su logo,  sustituyeron la U de la MUD y asunto listo.  Si se quita el nombre se mata al portador,  así piensan como los nominalistas y realistas de la Edad Media, solo que sin reflexión.   Pero, su lógica es  maravillosa. Su movimiento  de integración, además de partir de la desintegración, del desgajamiento de la MUD,  de volverla añicos, de secuestrarle su identidad, en ello está  su primer triunfo en su heroica batalla, porque piensan como los sanitaristas sin teoría médica,  si se mata al perro se acaba la rabia.  Piense  como elector que a usted le tocasen dos tarjetones, MUD – MID,  cuanta pureza democrática. Cuanta moral política. Cuanta hidalguía ejemplar de contraejemplo.

         Pero hay algo mas  especial  de esta  opera magna   Mari, Leo, Toño,   devienen en nuestros tres mosqueteros, pero por nuestro modo ser venezolano, sacamos a un mosquetero e incorporamos a una mosquetera, muy bella por demás, émula de Ana María Campos y de Juana de Arco,  tal su temple, talante, valor.  La tragedia de sus émulas no es el destino de Mari, para ella anhelo glorias en el disfrute de la cosecha de sus siembra. Y en el camino de ese ser como somos, D’Artagnan es sustituido por N’ Maduro, en adelante Nicodan.

         ¿Qué parece imposible? ¿Qué esta afirmación, es parte de la tradicional  difamación? ¿De ese modo feo, asaz perverso de esa parte del ser venezolano?  Toca a cada lector su verificación. Pero asomémonos al juego. Durante años se buscó producir un acuerdo político que, Constitución en mano,  superara el modo de gobernar del chavismo,  cuyas características  dominantes son la imposición del terrorismo de estado, para provocar  miedo, luego abulia, finalmente ataraxia a los venezolanos, el apartheid fue una de sus formas, lista  Tascón, asalto a PDVSA, la empresa y propiedad  privada, etc. y en el plano legal la arbitrariedad, el autoritarismo, la destrucción de los poderes. Ese acuerdo político, ese esfuerzo tuvo sus primeros  resultados.  La  candidatura de Rosales, abrió un camino que concluye en la candidatura de  Capriles y en su importantísima decisión de ser el candidato contra  Dios-Chávez,  Maduro- médium y todos los medios  del poder del estado y del gobierno para imponer su triunfo. 
Hubo en ello un avance pero un error de principios, de fundamentos: no se tuvo capacidad de articular un discurso mediamente teórico que  hiciera crecer  la consciencia social, más allá de restablecer la formalidad democrática.  El documento  de la MUD para resolver los problemas sustantivos del país, en la campaña Capriles,  bueno, excelente, pero se echó al olvido, digo mejor, nunca fue el tema de la sociedad toda. Las derrotas sufridas, desde luego, provocaron severas frustraciones, despechos, abandonos…pero quedó el país divido en bloques más o menos de la misma dimensión.

         Pero, en todo ese tiempo, vivo Chávez o reencarnado  mediante su pajarito en el cuerpo de Maduro, todo el empeño del gobierno, psuv, etc.…fue y es aniquilar a Capriles, destruir  a la MUD. Mezquino es desconocer que ese empeño no sigue ni  cesa. Pero, Chávez no lo logró, Maduro no ha podido, Jagua el medio canciller y medio gobernador a la fuerza de  Miranda no ha podido, en enfrentamiento a Ledesma es light… Pero,  llegó  el milagro de lo absurdo, Toño, Mari, Leo y   Nicodan  provocaron y, tal vez lo lograron, lo  que  Chávez no pudo, lo que Maduro no pudo, lo que el terrorismo de estado aun no  ha podido,  destrozar la posibilidad de superar  al régimen. Salir de él, y ello es mas que salir de Chávez- dios, Maduro- médium.

         Y lo hicieron sin mas: ni una idea, ni un  concepto, ni una ilusión que una, sino una praxis para eso que llamo CAP el auto-suicidio. Porque el suicidio de la división quedaba muy pequeño.

         Una nota es prudente. No me une a Capriles, ni a la MUD nada más que mi discurso crítico.  Seis cartas públicas hice a  RGA para que la MESA  permitiera que todos llevásemos “comida” y no comer de ella  y en ella pudiera comer toda Venezuela, y ello se lograría,  si y solo si superábamos las aberraciones de la democracia, a saber, convertirla en mito, en absoluto, hacer del voto la única arma para “comerla”, hacer de  la exclusión y la ausencia de crítica, de arte y ciencia su modo de existir.

Una vez conversé con Capriles, una, le advertí, “si gana y quiere superar la crisis de la universidad, por misericordia  no dé   a los rectores ni ex-rectores  de esas instituciones las riendas para transformarla. Ellos son los primeros responsables de su destrucción. De su “auto-suicidio”, solo que  ellos, en su mayoría, devinieron en inmortales”.

Americo Dario Gollo Chávez
americod@gmail.com
@americogollo


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domingo, 25 de agosto de 2013

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, EXTRAÑA SENSACIÓN, DESDE EL PUENTE

No soy dado a las precipitaciones, ni a sacar conclusiones apresuradas. Pero tampoco me caracterizo por ser dado a la calma eterna en la que se esconden los cómodos y no pocos cobardes. Pero, confieso que no me gusta estar como estoy con una extraña sensación de incertidumbre sobre el presente de Venezuela, condicionante de su futuro. 

Quisiera despejarla pronto y arribar a conclusiones definitivas que ayuden a determinar con precisión  la conducta necesaria. Voy y vengo en aquello de que “si bien es cierto, tampoco es menos cierto…”. Jamás me había sentido como ahora, un extra-terrestre en la política venezolana, sin ganas de ser terrenal en un campo que hace sentir incómodos hasta a allegados de décadas enteras que se han sumado a las nuevas formas de hacer “política”, al margen de principios y convicciones que para mí son irrenunciables.

Cuando me preguntan que hago, simplemente respondo que trabajando con el pensamiento y la limitada acción que permite la falta de instrumentos adecuados, para que este régimen dure el menor tiempo posible. Predicando sobre la necesidad de mantener inquebrantable firmeza frente a quienes contribuyen a estabilizarlo y con la prudencia que impida cometer tonterías, sin que eso pueda confundirse con debilidad. 

Si todo el descontento existente,  reflejado en las centenares de protestas en todos los ámbitos de la vida nacional, lograra canalizarse hacia la destitución o renuncia del ilegítimo Maduro, como primer paso para la sustitución integral del régimen y retomar el camino hacia la democracia, estoy seguro de que lo lograríamos hasta en el corto plazo. Para ello son válidos todos los medios legítimos y constitucionales. El electoral es uno de ellos, pero no el único y, en mi opinión, tampoco el más importante en las condiciones actuales.

Es indispensable tener claros los objetivos. El camino constituyente por iniciativa popular, puede ser una opción inmediata y exitosa. De aquí al 2019 falta mucho. El camino está minado. Cuidado.

oalvarezpaz@gmail.com  

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domingo, 27 de septiembre de 2009

LA EXTRAÑA CÁRCEL DEL SEÑOR ZELAYA, CARLOS ALBERTO MONTANER

La política está llena de sorpresas. Roberto Micheletti, el presidente de Honduras designado por el parlamento de su país, deseaba que el ex presidente Manuel Zelaya estuviera encarcelado en Tegucigalpa mientras los jueces y fiscales incoaban el proceso judicial en su contra por violación de la Constitución, corrupción y malversación de caudales públicos. Curiosamente, Hugo Chávez, Lula da Silva y Daniel Ortega han hecho posible esa detención.

Es verdad que Zelaya no está en una cárcel hondureña, sino en la embajada brasilera radicada en la capital, pero eso es mucho más conveniente para el gobierno de Micheletti. Es difícil que un comando zelayista viole el recinto brasilero para intentar liberarlo, dado que allí se introdujo por su propia voluntad, y, al fin y al cabo, la responsabilidad por la integridad física de Zelaya ahora corre por cuenta de Brasil. La policía hondureña sólo tiene que limitarse a cuidar el exterior del edificio y controlar las entradas y salidas. En algún momento el señor Zelaya decidirá presentarse a la justicia de su país, o tal vez opte por pasar un largo tiempo asilado.
Mientras tanto, el presidente Micheletti, con bastante firmeza, ha escrito en el Washington Post que sigue adelante con las proyectadas elecciones del 29 de noviembre. Panamá, poco antes del incidente, declaró que si los próximos comicios hondureños son honrados y transparentes reconocerá al nuevo gobierno. Eso es lo sensato. Afortunadamente, el presidente Ricardo Martinelli es un estadista valiente al que no le importa nadar contra la corriente si le parece moralmente justificable.

Las elecciones, además de ser un mecanismo de legitimación de la autoridad, son una ceremonia para enterrar el pasado y comenzar una etapa distinta y más esperanzadora. Las consultas plurales y libres de España, Portugal y Chile sirvieron para encaminar a esos países después de largas dictaduras. Lo mismo sucedió en Argentina, Uruguay y Brasil. Hubiera sido una locura desconocer los nuevos gobiernos democráticos alegando que las elecciones se habían llevado a cabo por regímenes ilegítimos y transitorios.
La OEA cayó en una trampa que le tendió el señor Chávez al advertir que no reconocería al presidente electo en los próximos comicios hondureños. ¿Quiere el señor Insulza precipitar al país a un conflicto violento para coronar a un vencedor empapado en sangre? Los candidatos a estas futuras elecciones habían sido libre y pacíficamente elegidos en primarias abiertas antes de la expulsión del poder de Zelaya. No fueron impuestos por nada ni nadie y representan todo el espectro político del país. Una vez fracasada la gestión restauradora del presidente Oscar Arias, ¿qué otra mejor opción existe que propiciar un proceso electoral capaz de devolverle al país la normalidad política?

El Departamento de Estado norteamericano tampoco ha actuado razonablemente. ¿A quién se le pudo ocurrir en esa casa de locos que es una buena estrategia tratar de desacreditar a priori la salida democrática que existe para la crisis hondureña? ¿Cómo se iba a imponer el regreso de Zelaya contra la voluntad del resto de las instituciones del país, contra el criterio de casi todos los partidos políticos, con la oposición de las iglesias cristianas y el rechazo del aparato productivo? ¿Está dispuesto Estados Unidos a crear una especie de protectorado en Honduras y dedicar veinte mil soldados para devolverle el gobierno a Zelaya contra el deseo de la mayoría de los hondureños y los dictados de la Corte Suprema, pero con el beneplácito de Hugo Chávez? ¿Cómo puede hoy empeñarse Estados Unidos en desestabilizar a una de las naciones más pobres del continente y a una de las pocas sociedades que simpatizan genuinamente con su poderoso vecino --al extremo de enviar tropas a la guerra de Irak-- en un hemisferio crecientemente dominado por el antiamericanismo?


Tras el reconocimiento anunciado de Panamá, probablemente otros países hagan lo mismo. Para sus líderes es evidente que lo que le conviene a América es la existencia en el continente de naciones estables regidas por gobiernos electos democráticamente que no estén bajo la nefasta influencia del chavismo. Ese será el inicio de una paulatina normalización de las relaciones internacionales de Honduras.


En todo caso, una de las primeras decisiones que tendrá que tomar el nuevo gobierno es qué hacer con el señor Zelaya. ¿Lo amnistía, le otorga un salvoconducto, o lo deja asilado permanentemente en la embajada brasilera? El ex presidente cubano Manuel Urrutia --el primero designado por la revolución tras la caída de Batista-- estuvo más de dos años recluido en las embajadas de Venezuela y México en La Habana hasta que Castro le otorgó el salvoconducto. El peruano Haya de la Torre estuvo cinco en la embajada de Colombia en Lima. Es cuestión de firmeza.

Carlos Alberto Montaner
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