BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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sábado, 18 de octubre de 2014

JOSÉ DOMINGO BLANCO (MINGO), ¿Y A TI QUÉ TE IMPORTA?

¿Resignación? Una palabra con la que suelen consolarnos cuando “ya no queda más remedio”. Cuando la pérdida será inminente. Nos resignamos cuando perdemos a nuestros seres amados. Nos resignamos cuando nos separamos de nuestros hijos, quienes deciden marcharse porque el futuro que les depara Venezuela es aterrador. Una palabra, si se quiere, injusta para quienes la reciben como consuelo en momentos aciagos. ¿No será acaso nuestro exceso de resignación lo que le ha dado fuerzas a este régimen que suma un importante prontuario de abusos y atropellos?...es probable. ¿Y a alguien le importa? ¿A quién le importa?

El diario Tal Cual, en su dolorosa cuenta regresiva, nos anuncia que le quedan menos de 7 sietes días de papel para imprimir. ¿Qué va a pasar cuando deje de circular? ¿Nos lamentaremos y después, tan sólo nos resignaremos a que, una vez más, el régimen sigue forzando el cierre de medios de comunicación que valientemente se le oponen? Porque así ocurrió con RCTV. Chávez, con el cuento del vencimiento de la concesión, la cerró porque el canal le era incómodo a sus intereses. Y a todos nos dolió; pero, ¿qué ha ocurrido a la fecha? Estamos resignados a que ahora, donde otrora sintonizábamos a la emblemática Radio Caracas Televisión, está ese bodrio –que ni ellos ven- llamado Tves. Forzar el cierre o desaparición de los medios que son incómodos -o doblegarlos, a punta de realazos, a cambiar su línea editorial- es parte de la estrategia con la que han logrado su hegemonía comunicacional. En Venezuela se lee, se ve o se escuchan las noticias que el gobierno quiere dar. ¡Cómo nos cuesta a los comunicadores sociales, que no somos gobierneros, luchar contra este teatro de la falsedad! El gobierno pretende imponer sus mentiras que, de tanto repetirlas, esperan que todos nos traguemos. Ocultar la realidad de un país que muere de mengua, atacado por la desidia, la corrupción, la indolencia y el hambre de poder. ¿Y qué hacemos al respecto? ¿Acaso nos importa?

Hace poco rescaté un documento que circuló en el marco del Foro de Promoción Democrática Continental, celebrado enero de este año. El ponente hacía referencia al libro “1984” escrito por Orwell en el año 1947. El libro, como muchos de ustedes sabrán, se ha considerado un tanto profético por cuanto describe a las sociedades que actúan de manera  totalitaria y represora como las representadas en la novela. En Venezuela vivimos este modelo orwelliano, sin duda, que se basa en tres premisas básicas: la escasez como medio de control, el gobierno ejercido por una oligarquía que no quiere ser desplazada del poder y la manipulación del lenguaje con la intención de ir hacia los sentimientos; pero, con mensajes basados en la mentira… Sin duda: Orwell fue visionario. ¿O es que acaso esto no es lo que vivimos actualmente en el país?

Estamos padeciendo las mutaciones del antiguo socialismo, y se evidencia en las tres manipulaciones del  lenguaje expresados en el modelo orwelliano. El primero de ellos es el que asegura que “la guerra es la paz”, donde se hace uso de la mentira de manera desvergonzada. Es evidente que, sin el uso sistemático de la violencia, las dictaduras no pueden subsistir. La segunda manipulación de estos gobiernos es asegurar que la miseria es la justicia de los pobres; pero, insistiendo en culpar de todos los males económicos al capitalismo. Con eso disfrazan el fracaso de la gestión. Las riquezas que ostentan los nuevos ricos no  vienen de la libre competencia, sino de la cercanía que se tenga al sistema político. Y por último, las tinieblas son la luz porque, donde no hay acceso a la verdad, hay un caldo de cultivo favorable para que florezca el socialismo totalitario.

El régimen se empeña en imponer “su verdad”, que no es más que una mentira inmensa con la pretenden mantenerse en el poder. Todo lo que atente contra “su verdad” es una amenaza que debe dejar de existir. Y lo están logrando: han comprado periódicos, han cerrado canales de televisión, se han apoderado de señales radiales. Apenas toman control de los medios de comunicación, comienza a  publicarse una realidad que sólo existe en el laboratorio informativo del gobierno. Por eso, Tal Cual tiene los días contados. El régimen ya emitió su sentencia y espera que se cumpla a como dé lugar. Se cansaron de imponerles multas cuantiosas que, con muchísimo esfuerzo, la gente de Tal Cual ha logrado reunir y honrar. Ahora se afincan con lo que verdaderamente los hará dejar de circular: a Tal Cual se le acaba el papel e imagino al régimen presionando con cerrar a quienes se les ocurra solidarizarse con el periódico que ellos ya condenaron a muerte. Los medios de comunicación en el país no tienen dolientes porque los venezolanos hemos perdido la capacidad de defendernos a nosotros mismos, ante un Estado todopoderoso que hace lo que le da la gana. El cierre – o la compra- de los medios es como cuando se nos muere un conocido: vamos al velorio, acompañamos a los familiares al entierro y quizá, de vez en cuando le llevemos flores al cementerio porque lo recordamos con cierta nostalgia. Pero, hasta allí. Hoy es Tal Cual el que tiene los días contados. ¿Nos vamos a resignar, una vez más, a que el gobierno logre callar una voz disidente? El ensañamiento es contra la libertad de expresión, ¡qué es de todos! No permitamos que un día el régimen nos prohíba, incluso, pensar. Allí ya será tarde…entonces ¿A quién le importará?

José Domingo Blanco (Mingo)
mingo.blanco@gmail.com
@mingo_1

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martes, 29 de octubre de 2013

LEONARDO PADRON, LA CUENTA REGRESIVA


No recuerdo en qué ciudad me topé con un reloj digital que marcaba el paso del tiempo en unidades menores a un segundo. La velocidad con la que avanzaban los últimos dígitos era frenética. Sentí que me dirigía hacia la muerte de forma vertiginosa. 

La desazón fue tal que desvié la mirada. Pero es así. Estamos en cuenta regresiva. El corazón es un reloj de arena. Somos rehenes del calendario. Es sabido, el tiempo es oro y cada vez nos queda menos. Nos encaminamos hacia la desaparición. La fugacidad es nuestro reino. En el costado sur de Union Square, en New York, hay un enorme reloj digital de 15 números. Ostenta su magnitud en la pared de un amplio edificio. Muchos lo ven sin saber exactamente qué es lo que mide. Los más curiosos han logrado detectar que es un metrónomo. Mide el tiempo que ha transcurrido desde la medianoche que nos precede y el lapso que falta para la próxima medianoche. Te hace sentir emboscado entre dos oscuridades. Como diría Vicente Gerbasi: “Venimos de la noche y hacia la noche vamos”. En Times Square hubo durante muchos años un indicador gigante que medía la deuda nacional de Estados Unidos. Una cifra que aumentaba a cada instante, sin clemencia, y aterraba a todos los norteamericanos que alzaban la vista. Marcaba, además, cuál era la parte de la deuda que le correspondía a cada ciudadano. Un “reloj” perverso, sin duda. Tuvieron que eliminarlo porque se les acabaron los dígitos. Era una cuenta regresiva distinta. Una ansiedad en alza. El caso es que en Venezuela tenemos más relojes que en ningún otro lugar del mundo para calcular la versatilidad de nuestras angustias. En este país que, ferozmente, avanza hacia el pasado, cada quien tiene su propia cuenta regresiva.

***
Vivimos en función de fechas. Cuánto falta para navidad. Para el cumpleaños de un hijo. Para salir de vacaciones. Para la llegada del viernes. Para volver a ver a quien te marea los sentidos. La vida es un inventario de expectativas. Pero a los venezolanos nos ha dado por ser originales en los últimos años. Hemos ampliado nuestra lista de espera: Están las enfermas de cáncer de mama que esperan por máquinas de radioterapia. Las amas de casa que aguardan, en airadas colas, por la llegada de la harina y el aceite. Los educadores que esperan, impacientes, el aumento de sueldo. Los damnificados que llevan tres años viviendo en el inframundo de un refugio, mientras acechan el cumplimiento de una promesa que solo sabe postergarse. Los presos políticos que cuentan los días para abandonar una cárcel ilícita y cruel. Los prevenidos que esperan, alertas, el próximo apagón. Los empresarios y comerciantes que desgranan su impaciencia rogando que algún nuevo iluminado –los cambian cada 15 días– despeje el camino para que fluya la economía. Los medios impresos que parecen destinados a desaparecer cuando se les acabe la reserva de papel. Los viajeros que sienten la agresión de un dólar inalcanzable. Los hijos del exilio que ven el calendario como si fuera un péndulo calcinante. Los candidatos que insisten en la próxima elección. Los millones de venezolanos que aspiran que el desmadre nacional tenga fecha de extinción. Gente que cuenta los días para irse y gente que cuenta las horas para volver. Gente que sueña con el 8 de diciembre como un plebiscito. Gente que fantasea con un golpe de estado. Gente que especula con la renuncia de Maduro. Gente que aspira seguir chupándole plata al erario nacional. Gente que anhela eternizarse en el poder. Gente desesperada porque el destino se apure. Aquí todo el mundo está esperando algo. Todos tenemos un tictac urgido en nuestra mente. Los venezolanos aprendimos a vivir en cuenta regresiva.

***
Hace apenas una semana me tocó ir a Valencia para sumergirme en las actividades de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (FILUC). No me canso de repetir que es una de las ferias más importantes del país por su sólida agenda y su poder de convocatoria. Solo la feria de Altamira la supera en flujo de visitantes y venta de libros. Este año estuvo dedicada a España y eso implicó –naturalmente – la visita de unos cuantos escritores españoles. La paradoja es que podías oír hablar a Ernesto Pérez Zúñiga, Nuria Amat, Francisco José Cruz o Carlos Granés, pero no podías comprar sus libros. No hubo dólares para traerlos. Cadivi dixit. Los mismos dólares esquivos que subrayaron, una vez más, la ausencia de novedades internacionales. Un escritor sin sus libros es apenas la sospecha de un escritor. El único que tenía presencia de su obra en suelo venezolano era Javier Moros, por una hábil previsión de Editorial Planeta. Justamente a él, en uno de los foros, le oí invocar una frase de un autor inglés: “Too many books, too little time”. Esa es la zozobra de todos los lectores del mundo. Sabemos que hay joyas que incluso tenemos en nuestra biblioteca y quizás nunca logremos leer. El tiempo no deja de respirarnos en la nuca. Por cierto, Nuria Amat vivió su respectiva dosis de maltrato al intentar regresar a España. En el aeropuerto Arturo Michelena le requisaron hasta el alma. Fue todo tan ominoso que publicó lo sucedido en El País. Aquí un fragmento: “Fui llamada por la policía y tratada como delincuente y narcotraficante de alto nivel (…) Un tipo fiero estuvo una hora entera registrando mi maleta: oliendo como perro (con mi respeto hacia el perro) cada una de las páginas de los seis libros que llevaba, abriendo botones, chaqueta, con un cuchillo rompieron un zapato, pieza por pieza, ropa interior fue husmeada como ni siquiera he visto en las películas. (…) He vivido en países socialistas, he sido antifranquista con todas sus consecuencias, he estado en Cuba, y en Colombia he llegado al límite donde se considera zona peligrosa, y jamás me encontré con una situación parecida”. Izarra, entérate. Con estos pequeños cancerberos lo que hacemos es alejar a los viajantes. El turismo le tiene alergia al maltrato. El abuso necesita su cuenta regresiva.

***

En uno de los viajes a Valencia el chofer me relató el traumático episodio que vivió su esposa un día que fue víctima del tiempo. Necesitaba llegar puntual a una reunión de trabajo. El tráfico era –como dicta la costumbre– infernal. Se comunicó con su esposo por teléfono y él le dijo que la única opción era contratar los servicios de un mototaxista. Le obedeció a regañadientes pues nunca había usado ese medio de transporte. Eligió uno al azar. Se aferró al cojín con las dos manos y al primer giro venció el pudor y abrazó la cintura del desconocido. Todo transcurría normal, mientras el hombre esquivaba los carros y las normas de tránsito. Llegaron a un semáforo. El mototaxista vio a su derecha y descubrió a una mujer que manejaba su carro con el vidrio abajo. En su muñeca izquierda brillaba una pulsera de oro. El hombre sacó un arma inesperada, apuntó a la mujer, esgrimió una amenaza salpicada de groserías y en 30 segundos la pulsera había cambiado de dueño. Atrás, la pasajera del mototaxista no daba crédito a lo ocurrido. Había sido, de alguna manera, cómplice del robo. El se excusó: “Usted perdone, señora, pero es que la tipa me la puso papita”. A la cuadra siguiente se bajó de la moto temblando por todos los pliegues de su cuerpo. El chofer me relataba el cuento y agregó el colofón: “Por supuesto, me culpó a mí por lo que le pasó. Usted sabe como son las mujeres”. Risas generales en el carro, y al instante, una sombra de desazón. Unas ganas de que tanta impunidad y sobresalto se extingan para siempre. La cuenta regresiva que no termina de aparecer. Al regresar de la FILUC, a la semana siguiente, el taxi era una carcasa infame cuyo mayor agravio era que no tenía aire acondicionado. Exigimos otro carro. No se trataba de melindres. Era la conciencia de estar ante un acto suicida. Eran las 8:00 pm y si nos topábamos con tráfico en la autopista Regional del Centro –lo predecible– tendríamos los minutos contados para ser atracados. ¿Un carro con las ventanas abiertas? Tampoco se trataba de “ponérsela papita” a la mala suerte.

***

Nacemos para morir. Todos preferimos soslayar esa certidumbre. Chávez supo que estaba en cuenta regresiva de una forma detallada, dolorosa y contundente. 

Muchos dicen que su gran pecado fue ocultarlo a un país entero, en aras de un triunfo electoral que burlara a la eternidad. El país está amarrado a varias cuentas regresivas. Maduro y Cabello, el dúo dinámico del insulto, dicen que “más temprano que tarde” – es fatigante la forma en que repiten esa expresión – Henrique Capriles, Leopoldo López y Henri Falcón, líderes de la oposición, darán de bruces en la cárcel. Lo anuncian como quien ya ha firmado las boletas de auto de detención. Hasta comentan las proporciones de cada celda, el color de las paredes, las pesadillas que los visitarán. Alardean con una cuenta regresiva que no tiene asidero legal. La justicia, en este país, carga un carnet político en el bolsillo.

***

Hannah Arendt en su libro Hombres en tiempos de oscuridad le dedica un capítulo a Karl Jaspers y recuerda el momento en que le fue concedido el Premio de la Paz del Gremio de Libreros Alemanes en 1958. Subraya allí que se retribuía no solo una trayectoria literaria sino “el haberse puesto a prueba en la vida”. Me quedé detenido largamente en esas palabras. Quizás hoy a todos los venezolanos nos salpica esa frase de un modo u otro. Las circunstancias históricas nos están exigiendo ponernos a prueba. 

¿Cuántos años o semanas le quedan a estos tiempos de oscuridad? ¿Hasta qué punto la cuenta regresiva del oprobio que hoy vivimos no necesita de nosotros para activarse? Debemos entender cuál es nuestra parte en ese conteo. El cronómetro de un mejor país lo tenemos todos en la mano. Es cuestión de saberlo presionar. Cuando un corredor ansía una meta, su mejor aliado es ese instrumento del tiempo que marca el inicio de su proeza. La historia sabe de relojes. Hay cuentas regresivas que solo encarnan la conquista del futuro.

Leonardo Padrón
‏@Leonardo_Padron

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sábado, 10 de agosto de 2013

OSCAR ARNAL, CUENTA REGRESIVA

      
 La economía nacional marcha hacía el abismo. La inflación del primer semestre rompe récords y la acumulada al finalizar el año estará pisando el 50 por ciento. Hay una escasez recurrente de productos de la dieta básica, de aseo y de los alimentos y cortes regulados. La moneda se ha devaluado sin cesar y vale cinco veces menos que su paridad. Si tomamos en cuenta nuestro potencial petrolero, gasífero y los recursos naturales somos quienes menos recibimos inversión extranjera en proporción. Nuestros bonos soberanos son calificados de chatarra. El peso del servicio de la deuda es atroz. Según los distintos índices serios de medición de riesgo, nuestra economía es de las más peligrosas del planeta.

 
Lo único que contiene el reventón definitivo de la crisis económica son los altos precios petroleros, que han subido desde 7 dólares el barril en 1998, hasta $140, y hoy promedian los $100, pero que bajarán a la vuelta de la esquina. Los precios de los "commodities" como el petróleo no se pueden mantener de manera indefinida al alza. Una vez que tomen su curso natural, lo que estamos viviendo que ya es muy duro para las mayorías, se pondrá todavía peor. Y la economía caerá como un castillo de naipes, arrastrando lo demás. Muchos expertos piensan que el desastre actual es de tal magnitud, que ni siquiera hace falta que bajen los precios del crudo para que se produzca una implosión a corto plazo.   

 Si ya se observan colas exasperantes en los Mercal y en Pdval. Y hasta peleas entre ciudadanos cuando llegan productos que escasean. ¿Qué va a pasar cuando llegue el ajuste fiscal inevitable? ¿Cuándo aumenten el cobro de servicios como la electricidad ya anunciados? ¿Cuándo exijan pagar la luz a quienes se la roban? ¿Cuándo suban tan sólo a niveles de costos los precios de la gasolina? No se puede seguir corriendo la arruga. Al estallar la economía, vendrá el caos social y una crisis política arrasará con el gobierno en avalancha.

 En los primeros cien días hemos visto política y mucha politiquería, turismo mundial, pero casi nada de economía, a pesar de que tiene que ser la prioridad y de que tienen el agua al cuello. El gobierno no tiene respuestas para lo que enfrentamos. O hace algo o esto se acabará pronto. En Chile el desastre económico del gobierno marxista de Allende le puso en bandeja de plata el golpe al general Pinochet. Luego del amargo remedio pinochetista, los chilenos de los más diversos movimientos políticos, empezando por los propios socialistas, aprendieron la lección. Se concentraron en conciliar un modelo económico que tiene a Chile como una economía desarrollada. Con acuerdos de libre comercio con casi todo el planeta. Con una inmensa seguridad jurídica. Con inflación de un digito promedio por más de veinte años. Con una moneda que le ha venido ganando terreno al dólar. Con los anaqueles llenos hasta la coronilla. Con instituciones sólidas. Con un Estado de derecho ejemplar, que tiene a los grandes violadores de los derechos humanos del tiempo de Pinochet bajo prisión y el mejor ejemplo es la cadena perpetua a Manuel Contreras. Si yo fuera Maduro empezaría por cambiar la asesoría de los hermanos Castro, por la de Ricardo Lagos y la de la Bachelet.

 @OscarArnal

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jueves, 3 de enero de 2013

JOSE PONS, RECIÉN INICIAN LAS JUGADAS ESTRATÉGICAS, EQUILIBRIO

La primera prueba de fuego para la determinación militar tiene fecha; el próximo 10 de enero debería juramentarse el nuevo presidente. A pesar del secretismo oficial sobre la salud del presidente electo, se espera que Chávez no se haga presente. En corrillos políticos se augura un acuerdo para declarar la falta temporal del presidente, lo que abriría un plazo de 90 días, prorrogable una sola vez, para que Chávez se incorpore al cargo o, ante su ausencia definitiva, se convoquen nuevas elecciones.
Perduran algunas dudas sobre el procedimiento —de hecho, ya se han presentado dos solicitudes de interpretación constitucional ante el Tribunal Supremo, purgado esta misma semana de sus últimos siete magistrados impredecibles o indóciles para el Gobierno—. Pero todo debe transcurrir en Paz: si la incertidumbre da paso a desórdenes callejeros, los militares pueden verse obligados a intervenir. Pero sería una vía contundente por los demócratas de la Nación.
Esta eventualidad temida por todos, podría ofrecernos fracturas dentro de las filas castrenses, como ocurrió en abril de 2002, durante el breve golpe que sacó a Chávez del poder durante 47 horas. “Entre los militares actúan distintos grupos que no necesariamente están en contacto entre sí o tienen intereses convergentes”, advierte inteligentemente la experta Rocío San Miguel.
La otra gran incógnita tiene que ver con la Milicia Bolivariana. Con 120.000 miembros, armamento ligero y pobre organización, no es rival para ningún otro cuerpo profesional. Pero se constituyó por mandato del presidente Chávez y se ve a sí misma como una guardia pretoriana del proceso. Mal pagada, pero cargada de pasión ciega. Aliada a los extremismos chavistas, tendría condiciones que imponer en un conflicto que recién se niega a iniciarse.
¿La sindéresis y la razón prevalecerán? El orden constitucional conviene a civiles y militares, las características de países que entre el 2011 y 12, cayeron en una trifulca asesina, solo produjo muertes e intervención internacional. Lo cual, estos militares institucionales no se prestaran a tanta estupidez pensamos los dedicados a velar por la opinión política de la Venezuela de hoy.
Recién inicia la cuenta regresiva, el diez de enero llama al orden político de La Venezuela. La encrucijada llega sin temor a nadie; los factores agrupados por ideologías, tendencias e intereses no tuvieron vacaciones decembrinas par darle formalidad a los acontecimientos. El País, para desgracia de todos, sigue el gran circo de los politicastros  mientras el impacto económico no tarda en aparecerse para ahondar más el escenario nacional 2013.
Las afecciones a los entendimientos están presentes, agotando las vías de escape a un choque de trenes en la política venezolana. Bajar la presión social es de estadistas de altura, cuyos intereses no son los arboles, sino el bosque en su globalizad  Resulta preocupante que estos están en la oposición  resaltando que en muy pocos de estos, que procuran en base al manejo que da la experiencia aclarar los escenarios y manejar la situaciones por venir.
joseponschene@hotmail.com

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lunes, 15 de noviembre de 2010

CUENTA REGRESIVA EN MARCHA. OSWALDO ÁLVAREZ PAZ. DESDE EL PUENTE

La cuenta regresiva empezó. El olor a pasado, a cosa vieja y mala, se extiende aceleradamente por toda Venezuela y se presiente en el mundo entero. El fracaso está a la vista en todos los terrenos. No hay logros en ninguna actividad pública nacional. Tampoco en las regionales y municipales bajo responsabilidad de los bárbaros más caros de la historia, ni en las actividades privadas existe el clima de normalidad necesario para que los negocios funcionen exitosamente. En la misma medida en que el país se caotiza, el pueblo eleva el tono de la protesta, el gobierno se desespera y apela a las primitivas respuestas de la amenaza y la violencia física e institucional. La represión de los últimos días, así como las bravuconadas de Chávez y Rangel Silva, pueden servir para expresar los nervios del alto gobierno, pero no para frenar el empuje de la nación hacia la libertad y la democracia pasando por encima de los temores existentes.

El recelo y la desconfianza campean en el alto gobierno. Fundamentalmente en el mundo militar. Nadie confía en nadie. Todo el mundo es sospechoso. Unos por ser supuestos enemigos del “comandante-presidente” y otros por probados delatores e informantes a sueldo de sus propios compañeros. Este es el ambiente que se respira en los cuarteles, en las unidades e, incluso, en las relaciones personales y humanas de las familias de gente que vive y trabaja junta. Lo más grave de todo es que Chávez ya no confía en nadie porque sabe que nadie confía en él. Dejó de ser confiable para lo que queda de decencia en los mandos civiles y militares del país. La situación es insufrible. La temperatura sube. Solo podría estabilizarla una profunda rectificación para cambiar el rumbo comunista del proceso y mantenerlo apegado a la Constitución. El problema es que no hay capacidad, ni competencia, ni grandeza, para entenderlo y actuar.

La cierto es que hay que salir del círculo vicioso. Hugo Chávez será Presidente máximo hasta principios del 2013, si es que llegamos a las elecciones de finales del 2012. Dependerá de él. Puede que el cambio ocurra antes como consecuencia de impulsos disparatados o arrebatos irresponsables propios de los gobernantes autoritarios, de los regímenes militaristas y de las dictaduras comunistoides. Los tres factores están presentes. El nerviosismo se explica porque con Chávez a la cabeza, hay demasiados candidatos a reos penales. La comunidad internacional los observa. Se multiplican sospechas existentes sobre terrorismo, narcotráfico, violaciones a los derechos humanos y las campantes corruptelas comisionistas en el mundo. Las reiteradas revelaciones de Walid Mackled anuncian el fin de fiesta. Colombia debe extraditarlo a Estados Unidos. Mantenerlo allá “unos meses más” o ponerlo en manos del gobierno venezolano, es condenarlo a muerte o, al menos, a desaparecer pruebas y pistas demasiado comprometedoras. Aquí no hay justicia independiente.

oalvarezpaz@gmail.com
Lunes, 15 de noviembre de 2010

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jueves, 21 de octubre de 2010

PDVSA VENDE SU PARTICIPACIÓN DE REFINERÍAS EN ALEMANIA, RAUL AMIEL

"Nosotros estábamos buscando un socio estratégico para vender nuestra parte en esa refinería; bueno, ya se acordó con Rusia", dijo Chávez. Denunció que sus adversarios en Venezuela desplegaron una "campaña feroz" de mentiras contra su decisión de vender la refinería, que "no operábamos nosotros". Justificó la medida, argumentando que allí "no se refinaba petróleo venezolano, no empleaban a venezolanos, no reportaba ganancias a Venezuela; todo se quedaba en Alemania''.

La refinería es una empresa conjunta de la firma British Petroleum (BP) y la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa). En 1983 fue una de las primeras empresas mixtas en el mundo entre grandes países productores y consumidores de crudo.

Ahora si la refinería perdiera dinero, eso sí sería una buena razón para venderla, pero nadie ha dicho que eso sea el caso. Con la escasez de capacidad de refinación y la buena demanda para los combustibles, es difícil creer que produzca pérdidas. Y si la refinería hace dinero, ¿qué importa que compren el crudo de terceros? Si la procedencia del crudo es tan importante, ¿por qué no lo suministra PDVSA? Si igual le prometió a Bielorrusia suministro de petroleo por los próximos 200 años.

Aquí lo grave es que no hubo autorización de parte de la Asamblea Nacional y que tampoco se hizo una oferta publica a empresas que pudieran estar interesadas. Lo grave es la venta del patrimonio de todos los venezolanos sin su consentimiento u opinión. Y lo más grave es que este sátrapa se sienta el dueño de nuestro País.

Ya se comió el capital de trabajo de los venezolanos y ahora va por el patrimonio. Quien detendrá esta locura!! Quien detendrá su insaciable apetito burocrático. Estamos hipotecados hasta la coronilla!!! Las alianzas estrategicas han quedado en el discurso y PDVSA pierde confianza a nivel internacional. Ya ni Brasil confía en su principal aliado y socio comercial porque se acabaron los reales. PDVSA quedó por fuera del proyecto petrolero Abreu e Lima de Brasil por no aportar un solo real y PDVSA ya esta anunciando nuevas emisiones de bonos sin haber redimido los emitidos en fechas recientes. Donde están los rojitos que defienden al sistema para que nos expliquen semejante debacle. Estamos vendiendo el país pedazo a pedazo. Eso es lo que ellos llaman SOBERANIA! Al paso que vamos, para el 2012 no habrá nada por que luchar.

Esto evidencia falta de caja en las arcas nacionales y en las reservas estratégicas para soportar las necesidades del País. Quiero insistir que un País se construye y fortalece con el concurso de profesionales, gente formada en diferentes actividades y no con el concurso de amigos, militares y chupadores de recursos como lo son estos países con los cuales el sátrapa insiste en establecer relaciones.

El sátrapa tendrá que rendir cuentas de todo lo que se ha regalado, donado o robado. Tendrá que pagar por traición a la Patria por vender, perder o deteriorar consciente o por omisión tantos activos y bienes de la nación. Nadie ni nada es eterno. Ya llegará el momento en que tenga que responder a la justicia por tanto desmán y abandono del patrimonio venezolano.

@raulamiel

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miércoles, 23 de septiembre de 2009

CUENTA REGRESIVA / CHÁVEZ YA COMENZÓ LA CAMPAÑA PARLAMENTARIA 2010, NOTA EN LA RAZON, MIE, 23 DE SEPTIEMBRE 2009, 12:04:05

El malabarismo gatopardiano del presidente Chávez no engaña a nadie. Por el contrario, anuncia tempestades: la idea es incrementar el control político sectario sobre el país, seguir el festín de corrupción a cargo de mafias dirigidas desde las alturas del poder, esconder el fracaso estrepitoso de las empresas del Estado y los programas de ministerios tan destartalados como el de Salud
El paquete económico presidencial tiene tufo electorero, con miras al 2010. Más derroche y corrupción, se nos viene encima. Y los movimientos en el Consejo de Ministros con los seis nuevos-viejos "vicepresidentes" y un "secretario" que casi destruyó Caracas como alcalde de Libertador durante ocho años, anuncian que la política de destrucción nacional se mantendrá incólume.

Ese malabarismo gatopardiano del presidente Chávez no engaña a nadie. Por el contrario, anuncia tempestades: la idea es incrementar el control político sectario sobre el país, seguir el festín de corrupción a cargo de mafias dirigidas desde las alturas del poder, esconder el fracaso estrepitoso de las empresas del Estado y los programas de ministerios tan destartalados como el de Salud.

El dólar paralelo sigue pegado del techo, apenas afectado por el desproporcionado lanzamiento de unos cinco mil millones de dólares al mercado interno, cuyo efecto inflacionario será perceptible en el corto plazo. En materia de precios al consumidor, nada baja, todo sube, a pesar del irracional e inflexible control de precios y el corrupto sistema de control de cambio.

Un paquete con cuarenta fórmulas desconocidas por la población, sólo discutidas en los cubículos gubernamentales, es una real amenaza para la economía nacional. El estilo autoritario, unidireccional, del gobierno, no augura incremento de la inversión privada nacional o extranjera, sólo pendiente de los pinbgües negocios petroleros y gasíferos a largo plazo y en copropiedad con PDVSA y la República.

El pre anunciado "Plan Extraordinario de Empleo", seguramente inflará las nóminas de personal públicas, lógica consecuencia de la casi nula inversión privada que vigorice las ofertas de empleos estables, dignamente remunerados y con seguridad social. Las contratistas de la boliburguesía estarán listas para los "outsourcing" de la robolución, con mano de obra semi esclava y temporal, para garantizarse jugosas ganancias que compartirán con los cuentadantes de la administración. Los vivianes de las cooperativas robolucionarias, harán su agosto, con gente pobre enfranelada y ganando miseria. ¡Una fiesta, pues!

La comunidad nacional tiene derecho a ser consultada: trabajadores, empresarios, especialistas profesionales, gremios, etc., son el pueblo participativo y democrático que el gobierno está obligado a consultar. No ha ocurrido ni ocurrirá, porque Chávez es Chávez y está acostumbrado a hacer lo que le viene en gana, la mayoría de las veces, irresponsablemente.

En cofradía, Chávez está conspirando con sus ministros y presidentes de empresas, a espaldas de la República, de la gente, del pueblo trabajador. Él cree que el dinero de la República es suyo, que puede repartirlo a su antojo, enviando excesivas partidas al exterior (casi seguramente irrecuperables) o malgastándolo internamente en programas inconsistentes y alocados, con fines politiqueros. Previo a cada elección, lo ha hecho, es su juego. El 2010 lo atormenta. ¡Comenzó la campaña!

E. D. E.

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