Todos
los 10 de enero se rinde homenaje a Pedro Joaquín Chamorro, emblemático
periodista nicaragüense asesinado por el régimen dictatorial y represivo de la
familia Somoza en 1978.
Chamorro Cardenal, desde las páginas del periódico La
Prensa y a través de su acción política, se había convertido en una figura
incómoda, pues constantemente denunciaba la ineficiencia de un gobierno que
silenciaba las críticas en su contra recurriendo a una represión desmedida.
Incluso en diversas oportunidades el periodista sufrió la experiencia
carcelaria y vivió las penurias del exilio.
Como
toda dictadura, la de Anastasio Somoza Debayle, también prefirió silenciar a la
prensa, buscando de esta forma que su actitud arrogante no fuese cuestionada y
no se hablara de los problemas del país. En diversas oportunidades recurrió a
la censura y después, probablemente al observar que los decretos y las
prohibiciones no ahogaban los ímpetus de libertad de la población, procedió a
eliminar a una figura que podía incluso sucederle.
El
tirano nicaragüense, demostrando que además de cruel era torpe, generó la
reacción opuesta, pues la ciudadanía salió a la calle a exigir la verdad en el
caso y a cuestionar las investigaciones que adelantaban los cuerpos de
seguridad. Las exequias del gran periodista evidenciaron la unidad que tenía
que imperar y sin importar colores de partidos, consignas de organizaciones y
posiciones particulares, más de veinte mil personas le dieron el último adiós.
"Murió por la verdad y la justicia" fue la leyenda que acompañó su
foto en la edición del día siguiente de su periódico. Por eso, cada 10 de
enero, se recuerda a una gran figura a la que ni siquiera lo absurdo de un
gobierno que censuró la prensa, amedrentó e incentivó la violencia, pudo
silenciar.
luisdalvarezva@hotmail.com
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