BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta DISFRAZ DE DEMOCRACIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DISFRAZ DE DEMOCRACIA. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de mayo de 2012

CHARITO ROJA, ¿POR QUÉ ATACAN A NOTITARDE?

La forma arbitraria como el gobierno chavista ha encarado el tema fundamental de la libertad de expresión, denota su desprecio absoluto hacia la democracia establecida en una Constitución Nacional que estiran o rompen a la medida de su gordura comunista.
La libertad de expresión no es solo poder manifestar libremente el pensamiento propio, por cualquier vía, sino que también implica poder hacerlo sin tener consecuencias negativas. Es decir, sin que te procesen, insulten, descalifiquen, boten o te tengas que exilar o hasta morir para defender tus ideas. La única limitante para libertad de expresión es el respeto hacia los términos legales establecidos en las leyes. Nadie, alegando libertad de expresión, puede difamar, mentir o dañar a otra persona. Tampoco incitar a terceros a tales agresiones.
La libertad de expresión lleva conexas la libertad de prensa y la libertad de información, ésta última referida casi en exclusiva al derecho que tiene todo ser humano a buscar la información donde desee, a escoger el medio impreso o electrónico, la televisora o radio que le va a suministrar la información que necesita.
Sólo teniendo claros estos conceptos podemos medir el nulo interés de este gobierno de al menos aparentar respeto por la libertad que tienen no solo los periodistas y los medios sino todos los venezolanos de expresar sus opiniones libremente, en el medio que escojan y sin consecuencias negativas para ellos. Mientras más se cierra la ventana de la libre expresión, más dictatorial es el régimen.
Aunque se disfrace de demócrata y sus seguidores repitan como loros que en este país hay plena libertad de expresión porque hay columnistas y periodistas que decimos lo que queremos, lo que no aclaran es la segunda parte: que eso tiene consecuencias nefastas y que el gobierno usa todas sus armas para silenciar las voces disidentes.
Hay que ser muy ciego o muy fanático o tener grandes intereses económicos para no darse cuenta que en trece años y medio, la radio ha sido amedrentada, amenazada y cerrada. Después del cierre de 34 emisoras y la salida del aire de la mayoría de los programas de opinión que actuaban como tribunas para el público, lo que hay en las emisoras venezolanas es una lamentable autocensura, solo violada por alguna emisora que ya tiene poco que perder o por algún ancla que bajo peligro de ser sacado del aire, se arriesga a alguna crítica. Una a una, las figuras emblemáticas del periodismo libre venezolano han salido del aire o les han obligado a “bajar el tono”.
Y quienes pierden son los ciudadanos, que cada vez tienen menos espacios para la denuncia, para la comunicación de los problemas que les afectan. Para nadie es un secreto que ni las emisoras comunitarias, ni las televisoras y radios oficiales aceptan denuncias ciudadanas. Ellos están en otro país, donde no hay problemas de agua, luz, vivienda o inseguridad. En el país de los medios oficialistas solo existe una revolución, según ellos, bonita.
Después del cierre de RCTV hace ya casi cinco años, cualquier agresión hacia un medio de comunicación, es cosa menor. Si se atrevieron a cerrar la planta más grande, la decana de la televisión nacional ¿no se atreverán a cerrar una emisora de radio o una televisora local? Por supuesto que sí. La Ley Resorte, las reforma a la Ley de Telecomunicaciones y al Código Penal tienen como verdadero objetivo un férreo control de la información y la opinión en los medios de comunicación.
Contraste entre democracia y dictadura
Vamos a estar claros que a ningún gobierno le gusta las críticas de la prensa libre. Pero los democráticos la toleran mientras que los totalitarios la persiguen. La revista Time, una de las más prestigiosas y antiguas revistas del mundo occidental acaba de publicar en su portada una foto del Presidente Barak Obama con una corona con los colores de la bandera gay. El titular: ” Barak Obama. El Primer Presidente gay”. La frase que alude a que es el primer presidente norteamericano que apoya abiertamente el matrimonio gay podría también interpretarse en el sentido de que Obama tiene esa preferencia sexual. Hasta este momento, Obama no ha insultado a la revista, a sus dueños, a los periodistas, a la prensa libre, no ha mandado a recoger la revista, ni ha enviado fiscales de impuestos para que le revisen hasta la última factura. Tampoco ha ordenado que no le vendan papel para imprimir, ni los seguidores de Obama han tapizado las calles de Estados Unidos con pancartas ofensivas para Time. Eso es democracia.
En Cuba, esto no puede suceder. Ningun órgano de prensa critica a los Castro, ni revela cómo ellos llevan sesenta años viviendo a costa de la sangre cubana. Porque no hay prensa libre es que los cubanos han podido ser adoctrinados, porque llevan sesenta años oyendo una sola campana, los libros o periódicos de ese otro mundo donde hay libertades ciudadanas, han sido quemados o prohibidos. Solo se lee, se ve o se escucha lo que le conviene a los amos de la isla. No hay programas de opinión, la gente no acude a los periódicos para denunciar sus problemas, no hay articulistas que escriban temas de interés ciudadano. Dos periódicos hay en la isla: Gramma, gubernamental por supuesto y el periódico del partido comunista, gubernamental para qué decirlo. Allí tienen la medida exacta de la libertad en Cuba, pues la libertad de expresión es la medida de las otras libertades.
Modernamente se atribuyen seis tareas fundamentales a la prensa: 1)servir a la democracia brindando información, discusión y debate sobre los asuntos públicos 2)ilustrar al público para capacitarlo en el autogobierno 3) proteger los derechos del individuo frente al poder del gobierno 4) hacer un servicio al mercado, acercando a compradores y vendedores de bienes y servicios mediante los avisos de publicidad 5) brindar entretenimiento 6) mantener su propia autosuficiencia financiera para librarse de las presiones de los intereses especiales.
Por qué atacan a Notitarde
Y por fin llegamos al punto, porque estas tareas son exactamente las que hace cumplidamente Notitarde, diario que esta siendo atacado por el oficialismo dirigido desde el Consejo Legislativo Regional, siguiendo la línea del Presidente de la Asamblea Nacional. Hay que destruir el prestigio de este periódico que en sus años de historia ha servido a la comunidad carabobeña como norte y principio. Y todos los gobiernos se han molestado en algún momento con el periódico que siempre está del lado de las libertades democráticas. ¿Cuántos periódicos en el país tienen una página llamada “El pueblo en la redacción” donde todos los que acuden pueden hacer sus denuncias y peticiones para que la autoridad respectiva les atienda?¿Cuántos periódicos diversifican sus páginas para ponerla al servicio de poblaciones del estado para que tengan esa ventana informativa de salida nacional? Y en estas aciagas circunstancias del disfraz de democracia que vive el país, ¿cuántos periódicos se han arriesgado a mantener a columnistas que como yo, pueden resultar hasta peligrosos, solo por defender el derecho a la libertad de expresión?
Esta ofensiva contra el periódico, bajo la ridícula acusación de que como se cumplió un contrato publicitario de un candidato, aceptado por el CNE y aprobado por el Seniat, llamado Aldalá Makled, quien no estaba acusado ni juzgado cuando optaba por la Alcaldía de Valencia y publicaba sus avisos, tiene el preciso objetivo de amedrentar, chantajear y silenciar a un medio de comunicación que les dice la verdad en su cara. Verdades tan simples como que este Consejo Legislativo no se ha ocupado de los casos de corrupción que corroen las entrañas de su revolución, como el de la comida podrida de Mercal en Puerto Cabello, o la contaminación de las aguas carabobeñas que están enfermando al pueblo. Jamás han acudido como representantes de Carabobo a la Asamblea Nacional a exigir recursos para la infraestructura del estado o para mejorar los servicios de salud de los hospitales regionales. Al contrario, se la pasan saboteando el presupuesto estatal y cualquier acción que emprenda el gobierno regional, sólo porque no es de su tolda roja el gobernador.
Esta campaña contra Notitarde tendrá consecuencias. La primera de ellas, que fortalecerá a todos los periodistas de esta casa, más claros que nunca en que su función es ser los ojos, oídos y palabras de este pueblo que no es escuchado por un Consejo Legislativo ocupado de servir a un hombre y no a quienes los eligieron. Luego, las pancartas, grafittis, repetidores, calcomanías y todo el material insultante contra Notitarde tiene un costo económico y un responsable de su financiamiento. Malversar dineros públicos es un delito y más temprano que tarde los responsables serán denunciados públicamente para que paguen por su falta.
Por último, déjenme decirles que para gran arriechera de los oficialistas, esos sucios manejos no hacen sino incrementar la fe que los lectores tienen en la pulcritud de este periódico, que se está vendiendo como pan caliente. Recuerden: cada vez que guindan una pancarta insultante, vendemos mil periódicos más.
La denuncia contra Notitarde no tiene pies ni cabeza, pero la malversación y la calumnia sí. Siempre recuerdo a los obnubilados que llegan a creer que el cargo o el poder es para siempre, que yo como periodista he visto pasar seis presidentes, cientos de Ministros, miles de gobernadores y alcaldes. Todos ellos pasaron…y los periodistas seguimos aquí. Porque la prensa libre siempre estará de frente a cualquiera que detente el poder y al lado del pueblo, que es con el único que tenemos compromiso.

Charitorojas2010@hotmail.com
Twitter:@charitorojas

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

domingo, 1 de abril de 2012

PEDRO PAÚL BELLO / EL ENGAÑO DE LOS CONSEJOS COMUNALES

El estado democrático o constitucional, a diferencia del tipo totalitario, se caracteriza porque el ejercicio del poder es controlado y limitado por la sociedad, de manera directa o, principalmente, a través de los órganos del propio estado.  Si ello no fuese así, los gobernantes abusarían del poder pues, como decía Montesquieu, “todo hombre que tiene poder tiende a abusar de el”  por eso, la carta democrática interamericana contiene, como principio, la separación e independencia de los poderes públicos. En efecto, si no hay control del poder, no se puede concebir que haya elecciones limpias, representatividad, alternativilidad, pluralismo, transparencia administrativa, participación real y ejercicio respetado de los derechos humanos.

En el pasado, los gobernantes con vocación totalitaria, y a falta de organismos de control como los antes señalados, disponían del poder con toda libertad y sometían a sus poblaciones a toda clase de abusos y atropellos. En el reciente siglo xx, el mundo todo vivió  --y en buena parte soportó--   atropellos sin límites contra la vida y la dignidad humana que, sin ser los únicos, ejemplarizaron los totalitarismos soviético y nazi. Las décadas terminales del siglo xx y las iniciales del xxi, muestran fuertes tendencias hacia el rechazo de tan bárbaras expresiones de gobierno, pese a las muchas que aun subsisten.

Muy lamentablemente, nuestro país, por causas y hechos que conocemos, es una muestra del “nuevo modelo”, o podemos decir, de nuevos ensayos totalitarios en el mundo. Ese modelo reciente consiste, fundamentalmente, en que los regímenes de ese tipo se “disfrazan” de democráticos para ejercer, mas disimuladamente, atropellos idénticos a los que realizó el totalitarismo, diríamos, clásico.

Es acá donde   --entre otras--  se pueden insertar las concepciones llamadas comunales que, como siempre, se quieren presentar como populares, pero, en su realidad y práctica, son nuevos mecanismos para, con otros, evadir controles constitucionales del ejercicio del poder y ejercer controlada centralización absoluta del mismo.  El veneno que se usa para “vender” la idea, es la de ir hacia una democracia participativa, que es presentada como alternativa progresista ante la tan desacreditada, por los mismos comunistas y como si fuese opuesta y negativa: la democracia representativa.

La pretendida y, en la practica, lograda eliminación de la descentralización en Venezuela, conduce, como se constata, a que los ciudadanos no puedan participar en la toma de decisiones políticas que les afectan directa y personalmente, precisamente, porque no están cerca de los centros de poder sino muy lejos.  Cuando el poder es descentralizado y las autoridades locales tienen autonomía política, el ciudadano puede acercarse a éstas en función de sus reales necesidades o maneras de pensar.  Así sí se ejerce, democráticamente, el control ciudadano del poder político, pero la centralización anula la participación la cual, únicamente, sólo  a nivel local es realizable.

Tenemos que, en verdad, los consejos comunales presentados  como columnas vertebrales de la participación política, carecen de verdadera autonomía política pues, en la práctica, son dirigidos desde el poder centralizado.  En nuestra Venezuela actual no existe la tan cacareada  “democracia participativa y protagónica.” Esta apenas existe agónica.

En efecto, los consejos comunales no son instrumentos de participación, pues sus miembros no son elegidos en elecciones populares universales, secretas y directas, sino mediante irregulares “asambleas de ciudadanos”, la mayoría de las cuales están bajo control de mecanismos paralelos del psuv, con  sus listas y finanzas.

La finalidad real de los consejos comunales no es otra sino la de acabar, en niveles populares, con la democracia auténtica, pues el fin es el sustituirla por el modelo referendario de cabildos abiertos que son controlados por al así llamado “poder popular.” Con este mecanismo, el gobierno totalitario puede, a la cubana, controlar el ejercicio del poder en todas las instancias centralizadas del país.

En realidad, como los expresó Brewer-Carias en su trabajo titulado “el inicio de la desmunicipalizaciòn en Venezuela”, el llamado “poder popular”, conformado por organizaciones como los consejos comunales, sólo sirve para eliminar la descentralización, la democracia representativa y la participación a nivel local,[1] lo que resulta, para el gobierno totalitario, un hacer muy principal, pues los integrantes de los concejos municipales, los alcaldes y los miembros de las juntas municipales son, constitucionalmente, elegidos por votación popular, universal, directa y secreta, pero no así los de los consejos comunales.

Debemos recordar que Chávez ha expresado que su objetivo es “ir marchando hacia la conformación de un estado comunal” y que, al viejo burgués, ha dicho que es necesario “irlo desmontando progresivamente mientras vamos levantando al estado comunal, al estado socialista, al estado bolivariano,” y que el objetivo es “transitar hacia el camino de una ‘ciudad comunal’ donde no se necesiten alcaldías ni juntas municipales, sino sólo el poder comunal,”[2] dependiente del poder central y del partido único.


EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA