BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta CRIMEN ORGANIZADO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CRIMEN ORGANIZADO. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de julio de 2014

SAÚL GODOY GÓMEZ, EL CRIMEN ORGANIZADO Y VENEZUELA,

El crimen se organiza por varias razones, la primera, es para poder abarcar más en su ámbito de acción y explotar convenientemente un territorio y la población que allí vive.  La segunda, proteger mejor sus operaciones e intereses. La tercera, hacer "el negocio" más rentable y eficiente.  La cuarta, pero no menos importante, invertir y crecer en la economía legal.
Para ello se vale de las últimas técnicas y tecnologías disponibles, contrata personal altamente calificado, aplica los más modernos métodos financieros y de gerencia en el mercado, y hasta hace investigación y desarrollo de procedimientos y productos.
Por ser su actividad ilegal o producto del crimen, su función permanente es cuidarse de que sus operaciones no se vean interrumpidas por el largo brazo de la ley y para ello, cuenta con una serie de recursos como sobornos, extorciones, favores políticos, deudas pendientes, regalos, vínculos de amistad y compadrazgo o el simple asesinato, todo esto parte de lo que llamamos, corrupción.
El crimen organizado (C.O.) se ha sofisticado, pero sigue estando presente en el trasfondo, el elemento que le da vida y lo caracteriza: la violencia.
Luego de la Segunda Guerra Mundial hubo un incremento en la internacionalización de las actividades criminales; ya no se trataba sólo de la droga, las armas, el juego ilegal y la prostitución, otras actividades igualmente lucrativas efervecieron como la espuma; la pornografía, la basura contaminante, los niños para familias sin hijos, el tráfico de especies salvajes y en peligro de extinción, los emigrantes ilegales, órganos para los trasplantes humanos, tecnología secreta hurtada de las grandes corporaciones y gobiernos, materiales radioactivos y hasta passwords a los bancos de datos de personas e instituciones.
El crimen organizado se ha globalizado y a una rapidez pasmosa, cabalga sobre los últimos adelantos científicos y se amolda a las formas sociales más avanzadas.
El C.O., prospera y se hace fuerte en países con conflictos sociales, con gobiernos débiles, donde exista la subversión y se violen los derechos humanos, donde grupos revolucionarios, por lo general de ideología comunista, se hacen gobierno y se declaren contrarios a la civilización occidental.
Es muy fácil detectar a los países que se convierten en zonas de tolerancia para el C.O., donde existan regímenes “anti-imperialistas” por lo general existe una amplia aceptación de actividades irregulares y un rechazo a las normas internacionales y organizaciones que combaten el crimen, por aquello de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo, los gobiernos que se dicen anti-imperialistas son un paraíso para traficantes de armas, carteles de las drogas y otras actividades que requieren de una alta cooperación de los gobiernos allí constituidos, puede llegarse el caso en que los gobiernos se hacen parte de estos sindicatos del crimen involucrando a sus fuerzas armadas como parte integral de las operaciones.
La venta de drogas, el robo a tarjetas de crédito, el blanqueo de dinero por medio de transacciones bancarias vía Internet, la compra venta de acciones en las diferentes bolsas asiáticas con fines de manipular precios, los remates fraudulentos de obras de arte y otros objetos de colección valiosos son todos hechos ilícitos que son comunes en la autopista de la información.
El aparente don de la ubicuidad de los criminales cibernéticos son un verdadero dolor de cabeza para las policías del mundo, el crimen se puede estar cometiendo en un país, el perpetrador puede estar en uno diferente y la víctima al otro lado del mundo.
Pero como mencioné al principio, uno de los intereses primordiales del C.O., es convertir sus ganancias ilegales en dinero limpio, la actividad de lavar dinero se ha transformado en una operación tentacular y altamente tecnificada (aunque sorprende la cantidad de dinero que todavía se lava con métodos primitivos y tediosos, como lo sería trasladar maletas de dinero fuera del área productiva, en billetes de bajas denominaciones, para ser inyectadas en los mercados del menudeo y convertidas en depósitos bancarios legales, fácilmente detectable, pero efectivo, hasta que no sea descubierto).
Un dinero que bien lavado, se integra a la economía legal en inversiones importantes; en actividades tan consolidadas como la construcción, los medios de comunicación, partidos políticos, grandes comercializadoras, transporte, turismo, entretenimiento y hasta universidades privadas, puede convertirse en la ruina o repentina prosperidad de regiones enteras.
Una vez que el dinero sucio se blanquea no hay límites.  Las economías de los países son afectadas por esta economía paralela, hasta el punto, de trastocar el intercambio de bienes y servicios y la calidad de vida de los ciudadanos.  Pero sin duda el peor mal que surge del crimen organizado se llama corrupción.
Se trata de uno de los fenómenos más interesantes de la civilización, sus raíces llegan a la misma naturaleza humana y su confrontación con el poder.
Un mal tan terrible que las naciones mueren por su causa, la historia nos da claros ejemplos de ello. La corrupción ha llegado a ser tan dañina para el orden social que se ha convertido en un tema de seguridad de Estado y de preocupación internacional.
Pero también hay otro lado del crimen organizado y es el que respecta a corporaciones e instituciones legalmente establecidas, y que utilizan sus fachadas para cometer actos ilícitos.
Algunas prácticas empresariales se mantienen en un difuso límite entre la legalidad y el crimen y cuando cruzan la línea, se convierten en entes del crimen organizado ya que aprovechan sus estructuras organizativas no sólo para cometer la fechoría, sino para ocultarla y hacerla pasar como una operación legítima.
La manipulación de precios, la cartelización, el engaño a los consumidores, el fraude a los accionistas, la competencia desleal, los delitos contra el fisco, la manipulación ilícita de la información bursátil, la compra- venta fraudulenta de activos son algunos de los crímenes donde las empresas utilizan sus organizaciones para romper con la ley y el orden, por esta razón es que los registros públicos son un eslabón tan importante en la consecución de estos delitos, y cuando un país permite que sus registros y notarías sean manejados por extranjeros expertos en cometer estos fraudes, lo que hace el gobierno que lo permite, es sembrar la institución de la propiedad privada de “paquetes” de inversiones provenientes del delito para ocultar su verdadero origen y poderlas utilizar sin problemas posteriores.
La última ola de quiebras financieras de grandes corporaciones norteamericanas ha puesto en evidencia lo que mucha gente ya sabía; el engaño, la corrupción y el latrocinio ha penetrado las instancias más poderosas de la política en las principales capitales del mundo, mirar para el otro lado cuando se comete un fraude puede ser muy rentable y si no hay castigo, se convierte en una actividad muy apetecida, pero el resultado siempre será un daño de grandes proporciones a la sociedad entera.
Y a este respecto surgen preguntas inquietantes, ¿Puede la ley estar a la par en el avance del crimen organizado? ¿Se pueden perseguir y enjuiciar criminales cuyas acciones aún no están recogidas en la legislación penal?
El crimen organizado es justamente un laboratorio de nuevas formas y maneras de embaucar a la sociedad, se hace la ley e inmediatamente aparece la trampa o se lleva una libertad hasta el límite, donde se confunde con el abuso, cada día se ven más y más gobiernos que sucumben a la tentación del dinero fácil y prestan sus instituciones a las mafias internacionales y a otros gobiernos extranjeros que necesitan blanquear grandes cantidades de dinero, muchas veces en forma de préstamos y ayudas internacionales.
Las nuevas tecnologías y las necesidades de la sociedad van en continuo cambio y es en esa avanzada donde aparecen las nuevas formas de criminalidad.
Nuestro país, Venezuela, es un caso que está siendo observado por el mundo con mucho interés, se trata de un estado que ha sido tomado por un gobierno revolucionario con formas aparentemente legales, es apoyado y protegido por un conjunto de países del área reforzando esa visión que quieren vender de que se trata de una democracia formal y un socio que supuestamente guarda las garantías para la convivencia regional, pero en realidad se ha convertido en el paraíso de los negocios sucios del continente, entre ellos y debido a que se trata de un país petrolero que mueve mucho dinero en plazas internacionales, es la lavadora de dinero ilegal más grande del continente americano.
La relación del gobierno socialista bolivariano con la subversión latinoamericana, lo ha hecho un cercano socio de las actividades criminales con las cuales se sustentan los diversos grupos guerrilleros y terroristas del área, por lo que Venezuela se ha convertido en una importante plaza del narcotráfico mundial, la prueba más contundente es que el gobierno tiene en nómina, como importantes funcionarios públicos a los hombres más buscados por las policías del mundo, y como ya es común, con pasaportes diplomáticos para que estén protegidos por la inmunidad que este documento otorga.
Otra señal incontrovertible de que Venezuela se ha convertido en narco-estado es la defensa a ultranza de estos criminales por parte del propio presidente del país, quien bajo argumentos de soberanía emplaza a las autoridades mundiales a que respeten el país, un argumento no sólo risible pero muy lamentable, que provoca bochorno en quienes somos ciudadanos de este país.
Este experimento a gran escala que se está dando en Venezuela convertida en un narco-estado ha probado una vez más que la asociación de una sociedad con el crimen lo que trae es la disolución de la paz y la convivencia social, los grados de violencia y horror que está experimentando nuestra sociedad no tienen parangón en el mundo, el crimen se ha apoderado de las calles, la población vive en un permanente toque de queda, nadie está seguro, ni siquiera sus más connotados jefes, que siempre pueden ser víctimas del homicidio por encargo, del secuestro o de la desaparición forzada.
Venezuela es un experimento de todas estas nuevas formas de desarrollo del crimen organizado, y operará, hasta que las autoridades mundiales consideren conveniente y seguro el aprendizaje de esta experiencia, hasta que sus socios latinoamericanos, países del área con importantes intereses internacionales, se den cuenta del terrible daño que provoca a sus reputaciones, una asociación con este tipo de gobierno, y por último y no menos importante, que sus nacionales se den cuenta del tipo de gobierno que se han dado y que nunca jamás se repita este nefasto episodio de entregarle el país a lo más bajo e incapaz de su recurso humano. – 
Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

lunes, 2 de septiembre de 2013

OSWALDO ALVAREZ PAZ, CRIMEN ORGANIZADO IMPUNE, DESDE EL PUENTE

La repetición de los males que aquejan a Venezuela se ha convertido en lugar común. 

Cuesta determinar por donde empezar. La inseguridad, la educación, la salud, la vialidad, la defensa de la soberanía, el costo de la vida, la carencia de artículos básicos de consumo, la falta de empleos estables y bien remunerados, la empresa privada, la libertad de trabajo y contratación, las violaciones constitucionales y legales, la quiebra de las industrias fundamentales, el acoso a los medios independientes, los discursos del ilegítimo, el magnicidio, las aberraciones del Tribunal Supremo, las increíbles sesiones de la Asamblea Nacional y paremos de contar. 

De todo se habla al mismo tiempo porque nada funciona en este pobre país pobre, condenado a lo peor por los bárbaros más caros de la historia. Lo más grave es que no hay salida, no habrá solución mientras el régimen se mantenga y tengamos lo que tenemos en la Presidencia.

Sin embargo, hay un tema del cual se habla cada vez menos. Los medios de comunicación sólo lo mencionan como referencia al exterior, quizás para no convertirlo en prioritario como su importancia lo indica. Me refiero al narcotráfico y a las múltiples estructuras del crimen organizado que le dan soporte y apoyo operativo a sus actividades. Están presentes en todas las esferas políticas, económicas, sociales y militares. Desde lo estrictamente vinculado a los estupefacientes, drogas ilegales, hasta el incremento de la inseguridad en las calles y las luchas entre pandillas por espacios para el “buhonerismo”, es decir, ventas al por menor. Tienen que ver con decenas de actividades como el lavado de dinero dentro y fuera del país o la toma de decisiones políticas trascendentes, como fue arrebatarle a las gobernaciones y alcaldías la administración y control de puertos, aeropuertos y la vialidad terrestre, especialmente autopistas y vías interestatales. Todo ha tenido su razón de ser. 

Mario Vargas Llosa, en su artículo del domingo en El Nacional dice textualmente: “La fuente principal de la corrupción en nuestros días, la gran amenaza para el proceso de democratización política y modernización económica que vive América Latina, sigue siendo y lo será cada día más, el narcotráfico”

oalvarezpaz@gmail.com  

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

viernes, 17 de agosto de 2012

CARLOS R. ALVARADO GRIMÁN, MAFIAS OPULENTAS Y PODER POLÍTICO, EL ALBA

"Allí donde surja una oportunidad, allí estará la mafia" Johnny Kelly
En la novela El Padrino de Mario Puzo es notoria la destreza de vito C orleone para seducir políticos, jueces, policías y altos funcionarios del gobierno y así, obtener beneficios para sus actividades y fines criminales.
En el llamado socialismo del siglo XXI son los políticos quienes empoderados con recursos provenientes de la corrupción y el narcotráfico, contactan y seducen a delincuentes vinculados al crimen organizado, para lograr la maximización de beneficios en sus actividades delictuosas.
El Socialismo del Siglo XXI no es un modelo político con una base filosófica o ética que lo sustente. Este está conformado por una estructura que semeja a las familias mafiosas, dónde todo absolutamente todo, tiene precio y la desobediencia puede costar la vida.
Llama la atención el inusual trato familiar con el cual los jefes de Estado de los países, que conforman esa organización mafiosa conocida como el ALBA, se relacionan. Ellos lejos de interactuar como dignatarios de sus Estados parecen más bien miembros de pandillas, donde Fidel opera como un Don, mientras Chávez, Correa, Morales y Ortega como los perfectos soto-capos.
Esta neo mafia, nucleada en el ALBA, usa ésta organización como un medio para promover su sistema criminal y negocios mafiosos en Latinoamérica y así doblegar a sus ciudadanos hasta llevarlos a niveles impensables de servidumbre, sumisión y esclavitud.
La mafia política bolivariana del ALBA, ha avanzado mucho en los últimos catorce años, logrando capturar los poderes públicos en los Estados que la integran, para ponerlos al servicio del crimen organizado, perseguir periodistas críticos, jueces independientes y empresarios honestos.
Hoy por hoy son pocas las actividades económicas y políticas que escapan del influjo mafioso del Socialismo del Siglo XXI, La suspensión alevosa de Paraguay y la aceptación espuria de Venezuela como miembro de MERCOSUR hablan por sí sola.
Cuando el Inglés John Gay en el siglo XVIII escribió la parodia "Opera de los Mendigos", que puso en la mira al gobierno británico de su época, nunca imaginó que escasos siglos después aquella picaresca, empalidecería ante la brutal realidad del sistema gansteril de nuestros tiempos, que como un verdadero fantasma recorre y subyuga a nuestra América Latina.
El experto en legitimación de capitales el italiano Francesco Forgione, autor de "Mafia export", asegura que "puede existir política sin mafia, pero no mafia sin política".
En nuestro drama, no se sabe que fue primero, la gallina o el huevo. Lo cierto es que por aquí se revuelcan en el tremedal latinoamericano del socialismo del siglo XXI las Mafias opulentas y el poder político.
aserne2004@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

lunes, 14 de mayo de 2012

JOSÉ VICENTE CARRASQUERO A., EL DISCURSITO (I)

El discursito es la única herramienta que le queda a quienes se quedaron con nada para ofrecer.
Por aquello de lo disociado, es normal que por estos tiempos electorales el gobierno y sus seguidores comiencen a manejar un discursito según el cual la oposición anda en planes que buscan desestabilizar, crear zozobra, generar miedo, promover una invasión del imperio, desatar violencia y pare usted de contar.

Uno tiene que preguntarse por qué el gobierno insiste en esta práctica que lo deja ante los ojos del mundo como una institución venida a menos e incapaz de manejar los problemas de la sociedad que son de su competencia.

Es muy probable que en sus supuestamente frecuentes lecturas de textos especializados, el presidente y sus seguidores no se hayan tropezado con esa vieja máxima según la cual el Estado ostenta el monopolio de la violencia legítima. Que por lo tanto, es inadecuado para quien administra ese Estado decir a los cuatro vientos cual damisela indefensa en busca de protección que hay grupos que promocionan la violencia sin que medie acción alguna para impedirlo.

Lo cierto es que la violencia es el signo de este gobierno. Si algo ha crecido de una forma alarmante y dramática durante el siglo XXI en Venezuela son los grupos armados que retan al gobierno es diferentes ámbitos y terrenos. Podemos comenzar por esos grupos que en zonas populares de Caracas se enseñorean declarando territorios liberados. Y esto pasa a menos de dos kilómetros de palacio a vuelo de pájaro. Hemos visto al presidente hacer la finta de rechazar la existencia de estos grupos. Lo hemos visto ordenar la detención de uno de los pandilleros mayores sin tener el mismo éxito que tuvo, por ejemplo, con la jueza Afiuni.

La existencia de estos grupos es una bofetada al Estado de derecho en Venezuela. Resulta insólito que un gobierno deje que estas pandillas crezcan y se desarrollen de forma tal que en algún momento puedan poner coto a las acciones de cuerpos policiales en esos terrenos que dicen tener liberados. No vemos al presidente insultarlos o amenazarlos con la misma saña con la que lo hace contra venezolanos indefensos que se dedican a la producción o al comercio. Lo he dicho antes: aplaudiría de pie al presidente si llamara al pran que tiene en vilo a los vecinos de La Planta y lo sometiera de la misma forma que lo hizo con el representante del Provincial en cadena nacional.

Con lo de las cárceles encontramos otro triste ejemplo de instituciones en las cuales el gobierno perdió el control de la violencia. Al término de poder decir que en el sistema penitenciario venezolano existe una condición de ingobernabilidad: los reos liderados por pranes han impuesto reglas y condiciones por encima de la capacidad del gobierno de hacer cumplir lo que dicen las leyes al respecto. De ahí que las cárceles sean antros de violencia en los cuales el Estado está pintado en la pared. Y cuando digo Estado me refiero a todos los poderes implicados en esta problemática.

¿Y qué de la violencia que le toca vivir a los venezolanos 365 días al año 24 horas al día? Esa delincuencia desatada sobre la cual el gobierno no puede ejercer control alguno. Este problema se le escapo de las manos a un ministro que es capaz de decir que un ex magistrado se le fugó y no renunciar en el mismo acto. Un ministro al que vista su incapacidad lo despojaron del control de las cárceles. Un ministro que dedica parte de su tiempo a la campaña electoral mientras en cualquier rincón del país, mientras usted lee estas líneas apreciado lector, se está cometiendo algún tipo de acto delictivo.

He aquí la razón del discursito al que hacíamos mención al principio de este artículo. Un discursito dirigido a dos asuntos fundamentales: primero eludir la responsabilidad que estos incompetentes funcionarios liderados por el presidente han demostrado ante estos agobiantes problemas y segundo, establecer una agenda alternativa que ponga a la gente a hablar de cualquier cosa menos de los asuntos que le son urgentes y entre los cuales la violencia ocupa un lugar de primerísima importancia.

El discursito es una especie de cortina que se usa para esconder que no se ha hecho nada, absolutamente nada, para controlar la delincuencia. Peor que eso, trece años después ya nadie cree el intento de responsabilizar a otros, Pero, aún más grave, nadie les va a creer que tienen una propuesta nueva y diferente.

El discursito se convierte en una burda herramienta de comunicación política para que el pueblo y los medios se empantanen en una mediocre agenda alternativa que solo busca diluir las energías políticas en discusiones sin sentido que no van al centro de los problemas y sus origines.

Trece años más tarde no hay más nada que decir. Se acabaron los recursos humanos para nombrar nuevos ministros. La resolución de los problemas de la gente no es lo importante. La prioridad la tiene mantenerse en el poder a como de lugar para seguir dilapidando los dineros de los venezolanos en favorecer a otros países mientras aquí seguimos sufriendo las consecuencias de la marcha al pasado que emprendimos en 1999.

El discursito es la única herramienta que le queda a quienes se quedaron con nada para ofrecer.

@botellazo

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA