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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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viernes, 11 de octubre de 2013

ELINOR MONTES, ESTA LUCHA ES POR LA DIGNIDAD

Esta es una lucha por el respeto de la dignidad humana. Si la sociedad recupera los valores morales la prosperidad y el bienestar vendrán por añadidura.

El ilegítimo en sus discursos convoca a “cuidar la formación diaria de las nuevas generaciones,… la doctrina y la ideología", “hay una guerra psicológica”, “el día que nuestra Patria deje de creer en su propia fuerza, ese día comienza la disolución de lo que somos y lo que fuimos” y amenaza con radicalizar la revolución “si continúa la guerra económica, política y eléctrica”.

Como le es propio, el régimen con mentiras y medias verdades intensifica el odio hacia “los burgueses-la derecha-el imperio yanqui” (es decir, quienes no lo comparten) y cohesiona sus filas contra éstos, a quienes transfiere la culpa de las consecuencias de la guerra que ellos, los comunistas, libran para mantenerse en el poder, expandirlo a otras naciones y justificar la radicalización que intensificará la miseria moral y material que padecemos.

Lo más terrible de los totalitarios comunistas es su habilidad para dar sensación de poder a quienes son considerados por ellos cosa desechable y usar el poder para posicionar su pensamiento único mediante el engaño, la manipulación, la traslación al contrario de sus culpas y delitos y la perversión de los valores: convierten la mentira en verdad y el amor en odio; hablan de paz, libertad, justicia e igualdad mientras hacen la guerra, controlan, reprimen, cometen las injusticias más graves y discriminan; aparentan bondad mientras promueven la maldad; hablan de humanismo mientras destruyen la humanidad y hablan de Cristo mientras niegan los valores cristianos y sustituyen la adoración a Dios por la adoración a la revolución y su líder; el Papa Pío XI en su Encíclica Divini Redemtoris sobre el Comunismo Ateo, cita diversos pronunciamientos de la Iglesia Católica contra el comunismo, entre ellos al Papa Pío IX, en su encíclica Qui pluribus: «[A esto tiende] la doctrina, totalmente contraria al derecho natural, del llamado comunismo; doctrina que, si se admitiera, llevaría a la radical subversión de los derechos, bienes y propiedades de todos y aun de la misma sociedad humana».

La labor de la gente decente es combatirlo, sembrar y mantener los valores morales y desenmascarar a los comunistas.

Los comunistas temen perder el poder porque la gente deje de creerles y de temerles y quienes no lo comparten deberían temerle a que la gente pierda la noción de dignidad, el criterio para juzgar entre el bien y el mal y se inmovilice por miedo.

Esta no es una lucha por el problema de la basura, los huecos, la inflación o la escasez como pregona la dirigencia opositora en su campaña para el 8D. Esta es una lucha por la dignidad de la persona humana, por el amor, por la verdad, por la libertad, por la justicia, por la igualdad, por la paz, por la humanidad, por la vida. 

Los flagelos que padecemos son consecuencia de la ausencia de valores morales en gobernantes y gobernados. Si los recuperamos la prosperidad y el bienestar vendrán por añadidura.


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jueves, 12 de febrero de 2009

jueves, 15 de noviembre de 2007

* DEL INSTITUTO ALBERT EINSTEIN



Instituto Albert Stein



Los individuos o grupos que se oponen a una dictadura y se inclinan a las negociaciones, a menudo tienen buenos motivos para hacerlo. En especial, cuando una lucha armada ha continuado durante varios años contra una dictadura brutal sin una victoria final, es lógico que todas las personas, sin importar su filiación política, deseen la paz. Es probable que los demócratas estén especialmente dispuestos a negociar cuando los dictadores evidentemente tienen la superioridad militar y cuando la destrucción, las víctimas y los perjuicios sufridos entre aquéllos ya no pueden soportarse más. Habrá entonces una fuerte tentación de explorar cualquier otra opción que pueda rescatar al menos algunos de los objetivos de los demócratas, a la vez que pone fin a un ciclo de violencia y contraviolencia.

La oferta de ‘paz” mediante negociaciones que un dictador le haga a la oposición democrática por supuesto no es del todo sincera. La violencia podría ser inmediatamente terminada por los propios dictadores si tan sólo éstos dejaran de hacer la guerra contra su propio pueblo. Bien podrían, por su propia iniciativa y sin ninguna negociación, restaurar el respeto a la dignidad y los derechos humanos, liberar a los presos políticos, acabar con la tortura y suspender las operaciones militares, retirarse del gobierno y hasta pedirle excusas al pueblo.

Cuando la dictadura es fuerte pero existe una resistencia irritante, puede que los dictadores deseen lograr la rendición de la oposición bajo la cobertura de “hacer la paz’. El llamado a negociar puede parecer atractivo, pero dentro de la sala de negociaciones acaso se esconderían graves peligros.

Por otra parte, cuando la oposición es excepcionalmente fuerte y la dictadura se encuentra de veras amenazada, los dictadores pueden buscar la negociación como una manera de salvar lo más posible de su capacidad de control o de sus riquezas. En ninguno de estos casos deben los demócratas ayudar a los dictadores a lograr sus metas.

Los demócratas deben desconfiar de las trampas que los dictadores les pueden tender con pleno conocimiento de causa durante un proceso de negociación. El llamado a negociar, cuando se trata de cuestiones fundamentales de las libertades políticas, puede ser un esfuerzo por parte de los dictadores para inducir a los demócratas a rendirse pacíficamente, mientras que la violencia de la dictadura continúa. En semejantes conflictos, las negociaciones solamente podrán jugar un papel apropiado al final de una lucha decisiva, en la cual el poder de los dictadores haya sido destruido y estén éstos buscando pasaje seguro para llegar a un aeropuerto internacional.

http://www.aeinstein.org/organizations/org/DelaDict.pdf