BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

domingo, 9 de diciembre de 2012

MARIA WALTER, ACERCA DEL ESTADO COMUNAL Y OCHO CUARTOS

“ ...... el nuevo Estado esbozado, avanza hacia el Estado comunal planificado y orgánico, cuya concreción se da por la interacción dialéctica entre las viejas células organizativas, poco dinámicas y obsoletas y  las formas organizativas superiores como las comunas, consejos comunales, Consejos Revolucionarios de Trabajadores y Trabajadores y Consejos Estudiantiles”. Declaración de principios del PSUV -del Estado capitalista burgués al Estado Socialista-
Mucho se habla en estos días acerca de que  Venezuela  transita hacia el comunismo, hasta políticos de oposición  argumentan al respecto como motivación para llamar a votar este 16 de Diciembre, y así evitar la instauración del Estado Comunal que “justificado” por el castro-chavismo como parte esencial de la fábula de que en el país  se viven tiempos de revolución,  llevaría a “aceptar” no solo la falsedad de que en los actuales momentos, el pueblo consciente de su responsabilidad histórica actúa en defensa de la Patria Socialista,  asumiendo rol de legislador, desarrollando el  proceso constituyente  del cual surgirá a la brevedad, la base jurídica que permitirá la instauración del Estado Comunal.   Es  este contexto lo que confiere,  importancia al análisis… 
¿ACTUALMENTE SE REALIZA EN VENEZUELA UN PROCESO CONSTITUYENTE?
Veamos,   un proceso constituyente, es aquel que se realiza con la finalidad de producir una constitución y así,  echar las bases jurídicas que determinaran la vida de una sociedad  -históricamente determinada-  razón por la que, un proceso constituyente como característica fundamental requiere de la participación directa del pueblo, en tanto,  es  expresión del ejercicio de la soberanía directa,  de hecho, no puede existir proceso constituyente sin ejercicio de la soberanía directa,  es decir,  que solo el pueblo ejerciendo su poder,  el poder soberano,  es capaz de producir una constitución (una nueva, no una reforma) y así,  mediante dicha acción soberana, no virtual,  establecer  las bases legales de la convivencia, en ajuste a las condiciones históricas que la dinámica social requiera.  De tal manera que,  para que exista un proceso constituyente,  el poder soberano tiene que estar directamente involucrado,  en vivo y directo,  a tal punto, motivado de origen, que surge en él la necesidad de  la participación, así,  la motivación le moviliza su poder,    adquiriendo  su carácter de   fuerza originaria,  EL PODER ORIGINARIO!!!   Por ello,  esa fuerza originaria es la SOBERANIA,  porque  a  tal punto adquiere fuerza, la motivación inicial en el seno del pueblo,  que  esa fuerza se hace indetenible,  por ello,  en ese preciso momento,  EL PUEBLO EJERCE CON PROPIEDAD TODO SU  PODER,  ASUMIENDOSE COMO LO QUE EN REALIDAD ES,  EL SOBERANO!,   condición autónoma sobre la que no existe fuerza ni poder  militar que la contenga,  la neutralice, la menoscabe,  por ello,   si no se hace conexión con esta fuerza originaria,  por mucho que se diga que existe un proceso constituyente,  éste no será más que mera apariencia,  porque la fuerza del poder originario si algo es,  es  un barbarazo!!!    que actúa de cuenta propia,  por ello se habla de motivación de origen pues no obedece a instancias externas ni mucho menos, se debe a ellas.  El poder soberano no tiene miedo,  por tanto, es una fuerza que nada ni nadie la coarta!
En procura de avanzar en el análisis del caso venezolano, recordemos que en el año 1998 Hugo Chávez Frías, una vez investido del poder indirecto que adquirió mediante votación popular,  aprovechó la circunstancia para hacer igualmente de manera indirecta “la convocatoria” a una constituyente, de tal forma que para no restar el carácter originario que es indispensable a todo proceso constituyente,  la convocatoria la hace es a un referéndum para que mediante éste, se decidiera si se quería o no, una nueva constitución, de tal manera que sin ninguna duda, hábilmente se logró blindar de legalidad al proceso constituyente que derivó en la constitución del 99,  legalidad de la cual carece precisamente,  el actual proceso constituyente que a decir del oficialismo,  se adelanta actualmente en Venezuela con el propósito de establecer la nueva constitución que sentará las bases jurídicas para el denominado Estado Comunal  (desde el próximo período presidencial),  justificando, “el pueblo legislador” considera una  necesidad histórica su instauración bajo el argumento de que, el Estado Comunal  es la natural etapa superior que adquiriría el Estado Burgués  en su evolución,  falsedad ésta sustentada por el castro-chavismo, aprovechándose del desconocimiento del pueblo acerca de los postulados marxistas, pretendiéndose  -al amparo de la ignorancia, y a nombre de “la revolución”-   la más burda adulteración del marxismo, logrando  mediante astucia, la supresión total de la soberanía (realización de elecciones fraudulentas/falso proceso constituyente/base jurídica del Estado Comunal/establecimiento a futuro de elecciones asamblearias de representantes comunales/presidencia vitalicia).
A la luz de lo anterior, debe quedar claro, el solo hecho de pretender la existencia de un Estado Comunal expresa de parte de sus propulsores, la negación del marxismo,  ya que, hablar de Comuna como organización social implica,  atendiendo estrictamente a la dialéctica marxista, que el Estado como tal se ha extinguido, por lo que,  hablar de Estado Comunal, es un contrasentido, ya que,  Estado y  Comuna son mutuamente excluyentes, es decir,  mientras exista el Estado, no existirá la Comuna, de hecho, el “surgir” de la Comuna lo que precisamente estaría evidenciando –llegado su momentum-  sería que la Sociedad como un todo,  habiéndose asimilado a la fase superior de la vida en convivencia armónica, habría deslegitimado la coerción como cualidad “opresora” de una facción de clase sobre otras  (razón de ser del Estado), por   tanto,   ante el logro compartido de la igualdad de todos (los comunes), la opresión, el ejército, la milicia, la policía, incluso, la burocracia pierden razón de existencia y, así, careciendo de todo sentido,  el Estado,  inevitablemente  se  e x t i n g u e . . .  
Lo antes expuesto lleva a afirmar que,  el  Estado Comunal que tanto se ufana  en “defender”  el chavismo como expresión de su acción revolucionaria,  no es más que un absurdo, en tanto  la pretendida combinación de vocablos incompatibles,  no solo  evidencia  debilidad para el análisis y falta de agudeza para brindar historicidad a la teoría  marxista,    sino que cínicamente devela,  la pretensión de dominio  a perpetuidad que se pretende en contra del pueblo venezolano.
Basta de mentiras!!!   No a la tiranía!   
 “Articulo 350: El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz, y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.”
El poder soberano no tiene miedo,  por tanto,      es una fuerza que nada ni nadie la coarta!
mariawalter@hotmail.com

ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Comentario: Firmar con su correo electrónico debajo del texto de su comentario para mantener contacto con usted. Los anónimos no serán aceptados. Serán borrados los comentarios que escondan publicidad spam. Los comentarios que no firmen autoría serán borrados.