REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA ASAMBLEA
NACIONAL
Ustedes son, desde este pasado 8 de julio,
oficiales de nuestra Fuerza Armada Nacional. Han alcanzado este grado con un
enorme esfuerzo personal y familiar, y tienen un compromiso moral con la
Patria, con sus compañeros, con sus familias y consigo mismos. Asumen ustedes
este reto en momentos críticos para la República, en una Venezuela cuyas
instituciones han sido sometidas, sus leyes pisoteadas y la soberanía nacional
ultrajada al entregarla a intereses extranjeros.
En el día tan esperado de su graduación,
ustedes, nuevos oficiales de la República, han sido obligados a presenciar otra
violación a la Constitución Nacional, perpetrada por quien ilegítimamente ocupa
el cargo de Presidente de la República. Valiéndose de esta investidura
usurpada, el Sr Nicolás Maduro profirió afirmaciones que deshonran a nuestra
Fuerza Armada y a nuestra nación, al
pretender utilizarlas en beneficio del proyecto ideológico del régimen que está
en el poder. En su alocución, también se
refirió a mi persona, me ofendió como ciudadana y como diputada de la
República. Este ataque constituye una doble cobardía, pues yo no me encontraba
presente, y ustedes, sujetos a la formalidad del acto, no hubiesen podido
objetarlo. Quien, en el ejercicio de sus
funciones, se dedica a hostigar y crear un clima de opinión negativo contra
otro ciudadano, usando para ello los recursos del Estado, incurre en abuso y
desviación de poder.
Como diputada yo juré al igual que ustedes
honrar y defender la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Me
corresponde hacerlo a través de la acción política, de la palabra, y del
mensaje que llevo dentro y fuera de nuestro país colocando los valores
esenciales de la democracia como el pilar fundamental de la lucha política. A
ustedes les corresponde, conforme al mandato legal, la obligación de defender a
la nación y no a persona o parcialidad política alguna.
La Fuerza Armada Nacional es garante de la
soberanía y de la defensa militar del territorio, pero es también una fuerza
profundamente democrática desde su concepción, ajustada a la Ley y subordinada
al poder civil. Es por ello que en estas horas, deben tener muy presente que
acatar órdenes manifiestamente ilegales e inconstitucionales de quien
ilegítimamente les comanda es contrario al juramento que hicieron y cuyos
fundamentos se encuentran en el artículo 328 de la Constitución.
Como ustedes, cada minuto de mi vida se lo
dedico a defender nuestro país y nuestra democracia a la venezolana. Ni la
amenaza, ni la mentira, ni la violencia debilitarán nuestras convicciones y
nuestro espíritu de lucha. Sé que ustedes, al igual que todos los venezolanos,
aspiran vivir y servir en un país donde su trabajo sea respetado y valorado. Es
nuestro compromiso y lo haremos realidad.
mariacorina@dm-4.com
EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

