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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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domingo, 29 de diciembre de 2013

FEDERICO BOCCANERA, VEN A MI MOLÉCULA EN ESTAS FIESTAS…

La grandeza del venezolano en estas fechas… Las fechas de la celebración de lo que, exactamente,no somos.

Y de celebración de lo que, menos que menos, queremos ser…

Porque incluso antes de ser, previo incluso a lo que quisiésemos ser, 
nuestros deseos, mejor dicho, nuestros apetitos ansían dejar de ser...
queremos ser "otros"….

Sí, "otros"… nunca “nosotros”...Ser otros, y desde luego en otro lugar: allá arriba, allí arriba,“Coronando...”

Sólo nos sentimos generosos imaginando esa cumbre, esa cumbre gloriosa, sintiendo el soplo divino del triunfo...entonces al fin, con masturbación pública y solemne, procederíamos a derramar nuestra “abundancia”.

No importa que abundancia, no importa cómo llegó ni como vino
(y menos aún importaría que se llegase a saber que…)

Abundancia y Generosidad son opuestas.

Que lo generoso, lo realmente generoso, solo puede existir cuando la primera no existe…Nimiedad…

¡Brindemos!

¡Es en la cumbre donde nos debemos ver! ¡Es más! desde la cumbre hasta podríamos atrevernos, -creyéndonos al fin con valor- a echar esa mirada tiesamente evitada, sobre lo que no queremos saber sería la primera vez que, realmente, escogiésemos mirar…e ipso facto, sería la primera vez que, escogiésemos callar…mostrando ese “silencio de perdedores” que sólo ocurre en los que al fin entienden…

¡PERO TRANQUILOS! ¡NO SE ENROLLEN!

Pues la chinita, las gaitas, la navidad, las parrandas, las hallacas, las gaitas, los espíritus, los san benitos, el fin de año, los cohetones, los reyes magos, la caña, las rumbas, los culos y los ratones…

Evitaran cualquier posibilidad de silencio…Evitaran que nos sintamos perdedores…

Si a un microbio se le pudiese preguntar qué opina de todo esto, diría que somos unos enanos…

Nada se mueve, todo aún está por temblar…
ESTA ES MI OPINIÓN DE LO OCURRIDO EN LAS ELECCIONES MUNICIPALES:

La participación, alineada con lo que históricamente se registra para este tipo de elección, es de por sí un fracaso, pues se logra a duras penas un 59% a pesar del fuerte acarreo chavista, y la intensa campaña plebiscitaria (polarizante) del caprilismo.

Esto podría indicar que se llegó a un tope en la eficacia populista de campañas groseramente basadas en: a) reparto material directo, b) dominio del puro mercadeo político con fuerte énfasis mediático, y sobre todo: c) campañas lideradas por algún “portaaviones” más o menos carismático (más o menos escorado en la actualidad).

La ausencia de propuestas programáticas o su baja calidad, o poco poder persuasivo, ya ni siquiera se señala como causal de fracaso, lo que indica un deterioro profundo, un deterioro decadente-terminal de la actual clase política -de lado y lado- y de sus extensas constelaciones formadoras de opinión.

El chavismo se mantiene claramente adelante, incluso aumentó su ventaja porcentual respecto a las presidenciales y esto es así, saquen la cuenta que saquen… pero es muy interesante el hecho de que perdió algunas grandes ciudades (incluyendo 6 capitales de estado), a pesar del reparto masivo de bienes de consumo y la intensa movilización callejera de Maduro y su ejecutivismo ramplón: habría que analizar si el descontento urbano aumenta a mayor velocidad que el “foráneo”, o sea, si la caótica gestión chavista se siente más en las grandes ciudades, o porque es en esas ciudades, donde realmente se despliega la oposición y se siente de alguna forma su presencia.

A lo mejor, es simple incapacidad de un movimiento como el PSUV que es tanto o más carente que la oposición, a la hora de levantar, promover y lanzar liderazgos, liderazgos genuinos que no sean emanaciones cupulares.

La oposición oficialista secuestrada por la MUD en su única expresión caprilista, sin otro trabajo “político” que el de mercadear proyectos personalistas, volcada a la sola conquista de parcelas clientelares, y privada de medios de comunicación sumisos, de nuevo claudicó feamente en la provincia: su avance fuera de los perímetros urbanos sigue siendo escaso, el activismo MUD es francamente flojo cuando debe penetrar en la entraña territorial, algo que sin embargo, no parece preocuparlos, a pesar de que ya no tienen partidos nacionales: la MUD es una heterogénea federación escasamente coaligada de figuras locales de irregular proyección (situación promovida a su vez por la cúpula trinitaria caprilista-lopecista-machadista que es la única con voz, al ser la única proveedora de los escasos recursos que se consiguen, más allá de lo que se raquetea en los cotos regionales)

AD ya no existe (no interesa a nadie, pero hay que señalarlo)

La enajenada estrategia caprilista de plebiscitar la elección no sólo fue un completo fracaso, y le regala a Maduro un triunfo desproporcionado a su innegable pobreza como líder, sino que expone una carencia de percepción grave, incluso disociación flagrante, en quienes se supone que deberían estar en contacto continuo con el “pulso nacional”.

Una vez más, se demuestra que una evaluación negativa de la gestión chavista, de paso percepción en aumento, no se traduce necesariamente en una disminución proporcional en el apoyo a su gestión, esto indica que la alternativa sigue sin ser visualizada, o en todo caso, que sigue sin convencer más allá de los convencidos naturales… esto a su vez debería llevarnos de una vez por todas, a la conclusión de que el mercadeo político tiene un claro límite, más allá del cual debe haber política nacional, partidos democráticos, y activismo real en acción, trabajando… en vez de agendas privadas, laboratorios particulares y productos personales celebrando preventas.

Existe un tercer polo que ambos extremos se cuidan mucho de señalar, porque la miniaturización política sólo admite un microcosmo bipolar, de hecho, todo el análisis del establishment, graciosamente lo sigue sobrevolando…

Eppur si muove…

…………………………….
ANEXO:

Perdieron su única alcaldía en la capital, con una candidata cupular que obtuvo menos que el PSUV: eso se llama dejar de existir...

AD no fue un partido nacional, fue EL PARTIDO DEL PUEBLO, y no sé si se puede rescatar: hacen falta heroicidades que nunca son comunes.

COPEI es una tragedia política: fue asesinado por su padre y sus hermanos en vez de salvarlo, se pusieron a fundar nuevas tribus perdidas

Voluntad Popular será partido nacional el día que tenga un plan político que no esté supeditado a la agenda de Leopoldo López

Primero Justicia no puede ser partido nacional porque ni siquiera es un partido, es una agencia de mercadeo y publicidad

Un Nuevo Tiempo perdió su gobernación bastión y no ha perdido su alcaldía capitalina por una manipulación del régimen, pero su proyección se estancó hace rato...

Federico Boccanera
federicoboccanera@gmail.com

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miércoles, 30 de mayo de 2012

PEDRO LASTRA, LA UNIDAD, LA TARJETA, LOS PARTIDOS

Sea como fuere, unitaristas y unitarios deben tener presente que la primera prioridad es la Unidad ante la Patria, no ante el partido, y que sólo aquellos partidos que representen a cabalidad los más profundos anhelos de libertad, justicia y prosperidad que bullen en el seno de nuestro pueblo podrán trascender del momento histórico que vivimos y fundirse con el devenir de nuestra Nación.

Si no vamos juntos, nos ahorcarán por separado. Benjamin Franklin

               Sea dicho sin ambages: aún no sé discernir entre la tarjeta unitaria y la tarjeta de la unidad. Dos formas enrevesadas de decir lo mismo sin que sea igual, como diría el trovador. Pues la tarjeta unitaria viene a decirnos: juntos, pero no revueltos. Mientras la tarjeta de la unidad pretende defenderse siguiendo el inolvidable lema de los 3 mosqueteros: Uno para todos y todos para uno.

                De hacer un esfuerzo de entendimiento, la tarjeta unitaria es unitaria en su propósito final, no en los medios. Impone entre el elector y el candidato un corral, una alcabala, un sello de origen. Que en el fondo – y en la forma – pretende acompañar a la sociedad en sus deseos de elegir a Henrique Capriles, pero con una bandera en la mano. Con dos propósitos: arrear los propios ganados, ampliándolos por medio de la campaña, y dejar prueba fehaciente de su número. Es lo que esperan las dirigencias de PJ, UNT y PODEMOS. Aprovechar el 7 de octubre para realizar un balance específico de las propias fuerzas, si es posible acrecentándolas y deducir, consiguientemente, el peso de sus respectivos respaldos en el éxito o en el fracaso del cometido. Siendo conveniente no prejuiciar sobre los propósitos post electorales, pues podrían dar pábulo a la maledicencia y la desunión.

                La tarjeta de la unidad, en cambio, derriba las alcabalas y renuncia al sello de origen, bajo el convencimiento explícito de que juntos y revueltos es la forma suprema de la unidad. Y de que, así lo suponemos, más importante que el balance de las propias fuerzas y la medición en función de los respectivos pesos específicos, es el supremo propósito de desalojar al chavismo y dar paso a la reconstrucción de la democracia. Con un plus que hace a la naturaleza de cruzada del esfuerzo unitarista: no son las banderías ni las particularidades grupales los auténticos protagonistas del desalojo, sino el pueblo anónimo, unido como  una sola voluntad, en su conjunto. Vis unita fortior: la unidad hace la fuerza.

                Tiendo a pensar que ambas fórmulas cuentan con sus pro y sus contras. Entre los pro: la tarjeta unitaria (juntos pero no revueltos) constituye un acicate al esfuerzo redoblado de quienes la asumen, aún a riesgo de resultar contraproducentes al fin unitario en sí. Asumir la responsabilidad cuantitativa del respaldo supone confianza en las propias fuerzas y pone de relieve una competitividad que puede ser beneficiosa para la sumatoria de los respectivos caudales. Sus aspectos negativos derivan de la autoafirmación identitaria cuando de lo que se trata es de fundirse en la cruzada popular y colectiva, anónima y unitarista necesaria para anteponer los fines colectivos a los grupales y el bien común al bien particular.

                La tarjeta de la unidad – uno para todos y todos para uno – tiene la inmensa ventaja de anteponer el caudal colectivo y el anonimato del esfuerzo partidista por sobre cualquier otra consideración. Deponiendo los propios intereses inmediatos en aras de la candidatura, del candidato y del proyecto de país que encarna. Bajo el presupuesto de que ese esfuerzo colectivo se reflejará verdaderamente en un gobierno de unidad nacional y la preservación al corto y mediano plazo de los esfuerzos unitarios para construir la nueva sociedad a la que aspiramos.

                Me inclino por la Tarjeta de la Unidad y confieso que votaré por ella. Lo hago desde la perspectiva del votante, por varias razones: 1) porque creo que es el momento del movimiento popular y democrático, vale decir: de la sociedad civil, antes que de los partidos; 2) porque así fuera el momento de los partidos, ninguno de los que se han inclinado por la Tarjeta Unitaria satisface a plenitud mis anhelos ni se cubre con las expectativas que considero pertinentes en este particular momento de nuestro desarrollo como Nación; 3) porque aún apoyando a nuestro candidato, considero que él no representa a ningún partido, sino a la Venezuela democrática que busca reencontrarse con su destino; 4) porque al renunciar a su particular identidad, los partidos que optan por la Tarjeta de la Unidad renuncian a hacer valer su peso específico para provocar la división tras cargos, parcelas de Poder y participación de lo que habitualmente ha sido el botín de los vencedores.

                Sea como fuere, unitaristas y unitarios deben tener presente que la primera prioridad es la Patria, no el partido, y que sólo aquellos partidos que representen a cabalidad los más profundos anhelos de libertad, justicia y prosperidad que bullen en el seno de nuestro pueblo podrán trascender del momento histórico que vivimos y fundirse con el devenir de nuestra Nación.


pedrolastra@gmail.com


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