BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

viernes, 24 de enero de 2014

JURATE ROSALES, VENEZUELA BAJO EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO, VENTANA AL MUNDO, VENEZUELA AWARENESS

*** A cada venezolano le fue secuestrado su derecho a adquirir lo elemental de la comida diaria y se cuenta con represión, amenaza y propaganda para obligar a la población a amar y defender al secuestrador de ese derecho. ***


Para saber qué pasará en Venezuela en este 2014, todo parece reducirse a una sola cosa: ¿lograrán o no lograrán las cabezas del chavismo convertir al país en un gigantesco experimento del síndrome de Estocolmo? En otras palabras, ¿lograrán transformar a las víctimas de su secuestro económico en rehenes enamorados de su secuestrador?

Cabe recordar en que consiste el llamado “síndrome de Estocolmo”. El término fue creado por el psiquiatra Nils Bejerot, quien asesoraba a la policía de Estocolmo, Suecia, y definió de ese modo la colaboración que los rehenes del asalto a un banco prestaron a sus secuestradores e incluso uno de ellos asombró al decir que no los asustaba el secuestrador (que hasta los obligó a estar parados con una soga al cuello), sino la policía. El psiquiatra explicó que en el trance de peligro de vida al ser sometidas a la voluntad de un delincuente, las víctimas desarrollan su propio mecanismo de defensa tomando partido por su secuestrador, torturador o represor, e incluso se vuelcan contra quien intenta liberarlas.

Posteriormente, la psiquiatría incluyó en la lista de las víctimas del Síndrome de Estocolmo, además de los que sufren un secuestro, a las personas agredidas por alguien de su entorno, a los miembros fanatizados de una secta, a niños con abuso familiar, a las víctimas de incesto, además de los prisioneros de guerra, de campos de concentración o en cárceles con particular persecución del preso. En todos esos casos se puede desarrollar una sumisión de la víctima, que va al extremo de defender y amar a su amo, e incluso odiar a quienes lo adversen.

En el caso de Venezuela, preocupa observar un primer síntoma del fenómeno en la alegría que experimenta un ama de casa cuando consigue un kilo de azúcar, una botella de aceite o le venden dos paquetes de harina de maíz. Esa ama de casa olvida que su derecho de comprar sus alimentos ha sido secuestrado y ella es víctima, no beneficiaria, del secuestro de sus derechos. Es como cuando un secuestrado se siente feliz y contento porque no lo han matado.

Los sistemas comunistas son particularmente hábiles en utilizar la necesidad de supervivencia de la población y transformarla en amor por el secuestrador y odio contra quien denuncia el secuestro. Para el comunismo, la primera condición es convencer a la víctima sometida a penurias de que su vida depende de su nuevo amo y de que éste tiene el poder absoluto sobre su persona. Es la dependencia que el Estado crea al convertirse en dueño de todo lo que funciona en un país y obligar a los ciudadanos a vivir de lo que ese Estado decide darles.

En ese mecanismo entra la dominación de la mente de los ciudadanos, y para ello se pone a funcionar la amenaza, la propaganda y el control de todo lo que cada persona recibe para comer y vivir. No solamente escasea la comida, sino que la víctima está agobiada de propaganda que acusa a “los otros” de la escasez y termina creyéndolo de veras, más por necesidad que por convencimiento.

Allí radica otro rasgo del comunismo: inventar a quien culpar. Las propagandas comunistas llevan cien años siempre con el mismo vocabulario: la culpa es de una “oligarquía chupasangre del pueblo” – nadie sabe quien es, pero eso no importa. A falta de pruebas contra los supuestos “culpables” internos, se refuerza la campaña de odio buscándose a un culpable externo, pero ese, contrariamente al interno, cambia a cada rato. Por ejemplo, en la URSS de los años 40 el culpable de las hambrunas creadas por el sistema comunista fue Inglaterra; después Inglaterra se convirtió en aliado y el culpable fue Alemania. Pero en la guerra fría el culpable fue Estados Unidos y desde entonces Washington es la Sayona que espanta en el Palacio de las Naciones cubano y en Miraflores.

En Venezuela en este momento, además de Estados Unidos, el “oligarca chupasangre” culpable de la escasez es el bodeguero que vende la cebolla a cien bolívares el kilo, no porque lo quiera, sino porque no la consigue. Por suspuesto, no se culpa por la ausencia de la cebolla a la inoperancia de Agropatria, que desde que el gobierno nacionalizó a Agroisleña, dejó a los productores sin fertilizantes ni semillas.

Al ama de casa, que necesitaba la cebolla y los tomates para el guiso de una carne que tampoco se consigue y para unas hallacas que este año no pudo hacer, se le dice que la culpa de todo lo que le pasa es del bodeguero y de Estados Unidos. La pobre cliente, tanta es su necesidad, que termina no sólo creyéndolo, sino apoyando a quien se lo dice, a ver si con eso la cebolla le baja a por lo menos Bs. 50 en vez de los 100.

Lo absurdo de la situación salta a la vista, pero el gobierno se las arregla para que sus partidarios no perciban las mentiras y lo apoyen, convencidos de que quien le quita la comida es quien se la da.

Viéndolo ampliamente, diríamos que la permanencia del actual gobierno en este año 2014 dependerá en forma directa de mantener a la mayor parte de la población bajo el síndrome de Estocolmo. Desde los primeros dias de enero, las medidas que toma y las amenazas que profiere dejan claro que esta es la meta.

La generosidad con la que trata desde ese mismo 1º de enero a los secuaces armados del secuestrador, para que amenacen más y mejor a los secuestrados, confirma la predicción de que el actual gobierno planifica el año bajo la esperanza de crear el síndrome de Estocolmo.

@VenezuelaAF

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

PACIANO PADRON, NO HAY

         El desabastecimiento general golpea a los caraqueños, mientras hace estragos en el interior del país. No hay pan en las panaderías, y el poco de canilla que sale del horno vuela sin enfriarse en los estantes; no hay carne en las carnicerías; no hay numerosos rubros de alimentos básicos en supermercados o abastos; no hay productos de limpieza y de tocador; no hay reactivos y otros insumos en los laboratorios; no hay medicinas específicas en las farmacias; no hay este o aquel repuesto; no hay luz ni agua; no hay seguridad ni respeto y orden; aquí no hay gobierno que gobierne.

        

“No hay” es expresión de la crisis económica gestada durante los últimos quince años, que tuvo su momento de agudización en 2013 con el ilegítimo frente al Estado, y que en este 2014 estalla con un desabastecimiento digno de país en guerra, y con una asfixiante y angustiosa inflación; el sueldo o la pensión no alcanzan, los ingresos son insuficientes ante la espiral ascendente del costo de la vida.

         El gobierno en vez de convertir al Estado venezolano en promotor de la producción y el desarrollo, lo hace interventor y obstructor de la actividad económica, en clara contradicción con nuestra Constitución: “El Estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país,… para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática, participativa y de consulta abierta”, Art. 299. Como se observa, lo que el régimen hace es diametralmente opuesto. ¿Cuándo en los últimos 15 años “el Estado, conjuntamente con la iniciativa privada”, ha promovido “el desarrollo armónico de la economía nacional”?  El empresariado no ha hecho sino recibir palo del gobierno, son 15 años de cosecha de palizas, golpe y más golpe contra las gallinas de los huevos de oro; hoy tenemos el “no hay”.

         Una buena parte del sector productivo del campo y la ciudad -haciendas e industrias en plena producción-  son expropiados, por cierto ilegalmente, quedando su gerencia en manos de burócratas ineficientes y/o corruptos, que en menos de lo que espabila un cura loco convierten en fracaso lo que era producción. La otra parte del sector productivo “no expropiado” ha sufrido los embates de un régimen que insulta y atropella, actuando como opresor y ahogador de iniciativas; hoy tenemos el “no hay”.

         La “soberanía alimentaria” del régimen está basada en la importación, no en la producción nacional, se patea al productor con un discurso a favor de las comunas productivas, pero estas no se ven por ningún lado, y donde se hacen visibles muestran derrota y desaliento; las aldeas socio-productivas solo existen en la mente de Maduro, en la imaginación de quienes no tienen pies en tierra. En 2013 las exportaciones de “Made in Venezuela” bajaron de 97 a 67 mil millones dólares. ¿Por qué importación y no producción?; es claro, es lo que conviene al bolsillo de los funcionarios corruptos que se llenan con negocios chimbos, ¿o no es de allí, de la corrupción del Estado importador, donde surgen los conteiner vacíos o podridos de Pudreval, y de otras estructuras igualmente corruptas?

         ¿Cuándo vamos a reaccionar?, ¿cuándo vamos a darnos cuenta de que esto no es circunstancial?, que según oficiales de organismos internacionales hoy estamos entre los países con mayor inflación y desabastecimiento en el mundo, con mayor corrupción, con la justicia más manipulada, con la mayor inseguridad y el más alto índice delictivo y criminal de América y el planeta. A la calle, estamos en crisis. A la calle, los protagonistas somos y debemos ser nosotros, todos nosotros. ¿Hasta cuándo esperamos un mesías?, la fuerza redentora está en el pueblo, en cada uno de nosotros. Que Dios nos bendiga, que sepamos defender a Venezuela de la destrucción dirigida desde La Habana. Fin a la pesadilla y la debacle.

Paciano Padrón
Twitter: @padronpaciano

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

LEANDRO AREA, COLOMBIA, CUBA Y VENEZUELA

Ideológica, política, militar y geográficamente, Venezuela limita casi que en exclusividad con Cuba y  Colombia, formando un triángulo geoestratégico donde se cocina buena parte del destino de América Latina.

Esto llama a la reflexión por dos razones. Primero, porque el modelo militarista de izquierda que hoy se impone en el país tiene sus raíces, profetas y estandartes en formas políticas y sociales provenientes de ambas longitudes. Inoculado, alentado y exportado por la revolución bolivariana, gracias al petróleo, a otras latitudes del continente, el modelo goza de buena salud. En segundo lugar, porque muy a pesar de todas nuestras prevenciones y dudas, en La Habana se están llevando a cabo unos diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla colombiana que tendrán, cara o cruz, impacto significativo sobre el porvenir de la región.

En el caso venezolano, cubanizar y colombianizar han sido dos estrategias políticas minuciosamente calculadas que han cobrado sentido en una sola dirección, que es la de militarizar, bajo el fingido respeto a los supuestos de la democracia formal  (elecciones, instituciones, participación política, etc.), la vida de los ciudadanos, imitando de Cuba la premisa de mantenerse en el poder a como dé lugar y a cualquier precio, y de la guerrilla colombiana y de sus ad lateres, la de manejar el negocio millonario de la droga por una parte y de la violencia por la otra, como formas de poder paralelo y paralizante sobre la sociedad, y justificadoras de la militarización de la vida civil.

Dicha realidad, la del modelo del militarismo de izquierda, cobró vida paulatinamente en el continente. Es de vieja data, es verdad, pero fue acelerado en vida por Chávez. Encontró sustento en el descontento popular sobre el ejercicio de la democracia que dejó a su paso esa epidemia de  hambre y orfandad que inventa solución imaginaria a sus males en la sumisión mágico-religiosa a un caudillo milagroso y supuestamente salvador. No hay que olvidar en este cataclismo el papel suicida de líderes y élites nacionales.

Conque si algún fantasma recorre América Latina es ese microbio poderoso y bifronte que ya se encuentra instalado en México, Centro, Suramérica y en El Caribe, y que tiene la particularidad de que al mismo tiempo que se le combate, en una doble moral, también se le alienta, protege y refugia desde adentro, creando las condiciones para que se reproduzca al calor, indecisión o torpeza de los mismos que dicen rechazarlo.

Y a estas horas la verdad es que no hay poder a la vista que esté enfrentando con éxito esta realidad. La oposición democrática del continente, desmembrada y deprimida, incluida la venezolana, no está tomando las medidas necesarias para revertir o detener esta situación.  Los esfuerzos que se miran son dispersos y están llenos de suspicacia para quien observa a una dirigencia pulverizada por ambiciones personales y demás. Mientras tanto la dictadura crece y la democracia es envilecida.

Leandro Area
leandro.area@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

DOUGLAS JÁTEM VILLA, EL 23 DE ENERO MÁS EXIGENTE

La de 2014 es la fecha más exigente hasta hoy para celebrar el día de la democracia en Venezuela por cuanto, luego de tantos años continuos de deterioro general, los venezolanos nunca hemos vivido tan carentes de ese derecho esencial, y más aún, nunca han sido tan numerosos los venezolanos que aprecian negativamente el futuro de nuestra sociedad.
Se sabe que la caída de Pérez Jiménez el 23 de enero, dio paso a la elección de Rómulo Betancourt por el voto popular, y a partir de entonces, a 40 años de elecciones con resultados respetados y que desalentaron golpes militares, a poderes públicos con aceptable independencia, especialmente el Congreso de la República,  y en términos generales, a realizaciones positivas y frustraciones ciudadanas, todo lo cual hizo de la Venezuela de enero de 1999 una mejor sociedad que la de enero de 1958, aunque inferior a la situación estelar que registró en algún momento intermedio de esos 40 años, la cual hizo de nuestro país un caso admirable de democracia y progreso en América Latina.
Lamentablemente, la democracia nacida en 1958 no llegó a consolidarse y el sistema partidista se deterioró gravemente, hasta el punto de dar paso a un intento de acabarlo y sustituirlo con un modelo comunistoide totalmente reñido con la idiosincrasia venezolana, y a que hoy se registren condiciones de vida muy inferiores a las de 1999, y obviamente a las de los años 1970´s, tal como lo demuestran claramente, entre otras, las inhumanas realidades de cifras de asesinados, de colas vergonzosas por la escasez derivadas del avanzado grado de destrucción de la economía nacional, de carencia de servicios indispensables, y tantas otras calamidades, incluyendo la clara y desmedida intervención extranjera, especialmente cubana, en nuestros asuntos. Contrariamente, alguien dirá, apoyándose en las cifras que produce el CNE, que una mitad de los venezolanos está satisfecha con la situación actual, pero tomando en cuenta los votos que por las varias circunstancias conocidas, pero no corregidas, no responden a una elección consciente y libre, se puede decir sólo una minoría integrada por usufructuantes del poder, por partidarios ideológicos del régimen y por antagonistas de la democracia sectarios y radicalizados, aprueba la experiencia venezolana de los últimos quince años.
Pero lo más importante no es esta comparación de respaldos, sino el pesimismo o la falta de optimismo que se está haciendo una característica nuestra, por cuanto de ello depende nuestro comportamiento como ciudadanos venezolanos.
Se reconoce que nuestra condición de vida es dramáticamente mala, y por otro lado que es muy difícil abatir la causa principal de esta tragedia, la cual es el comportamiento del régimen, el cual luce en control fuerte del país y en capacidad de enfrentar victoriosamente al sector democrático.
Todavía más, se tiene que reconocer la durísima tarea y el largo tiempo que significa para nuestra sociedad, tan deteriorada y vulnerada en su tejido social, recuperar el país una vez desplazado el actual régimen.
Pero nuestro problema tiene solución, nuestra enfermedad tiene cura, algo que es complejo, pero no imposible, sobre todo por la mitad de venezolanos que todavía se mantiene en la lucha sin dejarse derrotar por el pesimismo y que es fuente de optimismo, mitad que se tiene que incrementar confrontando la gestión destructiva del gobierno y construyendo una opción liberadora, verdadera y totalmente unitaria, democrática más allá del ámbito exclusivo de los partidos, los cuales deben abrirse a la conciencia libre de los militantes, para captar a esos venezolanos que deben votar en forma consciente y libre, y en definitiva para tener la fuerza y la capacidad de vencer al gobierno.
Es difícil ser optimista, pero es mejor que ser pesimista, y además se vive mejor y con más paciencia y perseverancia siendo optimista.
Douglas Jatem
djatem@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

JESÚS PETIT DA COSTA, UN DERECHO SÓLO PARA COLABORACIONISTAS

Las dictaduras militares clásicas establecían la censura de prensa, radio y televisión, pero respetaban la propiedad privada de estos medios y no interferían en la adquisición de equipos e insumos para su funcionamiento o edición. Las tiranías comunistas clásicas confiscaban todos los medios de comunicación que pasaban a ser propiedad exclusiva del gobierno. Sólo había televisoras, radios y prensa oficiales. Las nuevas tiranías comunistas proceden de otro modo con el fin de aparentar el respeto a los derechos humanos. Es el caso de Venezuela, donde se va progresivamente implantando el mismo sistema cubano.

Primero se estableció la censura de los medios audiovisuales mediante una ley supuestamente de responsabilidad social (Ley Resorte). A continuación se obligó a la autocensura usando como chantaje la revocación o no renovación de la concesión. Al chantaje cedieron las televisoras privadas con la excepción de RCTV y Globovisión. A la primera se la confiscó al no ceder sus dueños, un ejemplo de dignidad y responsabilidad social empresarial. A la otra la compraron. No hay en este momento una televisora independiente. A las radios les aplicaron el mismo procedimiento. Sólo queda RCR, la única independiente. Van ahora por la prensa. A los periódicos independientes los están extorsionando con el papel. No habrá papel para el que no se entregue. Les dejan esta opción: se someten callando la verdad (auto-censura) o tendrán que cerrar por falta de papel y tinta.

Pero según la MUD no estamos bajo una tiranía. No, es apenas un déficit de democracia. Y mucho menos esto es comunismo. No, es apenas autoritarismo. El comunismo avanza a pasos de vencedores sin obstáculos mientras la MUD está entretenida con sus juguetes: las 75 alcaldías y 3 gobernaciones, en las cuales se les va el tiempo de reunión en reunión inventadas por la tiranía para distraerlos con el cuento del gallo pelón.

El objetivo de la tiranía comunista está claro: sólo subsistirán los medios privados colaboracionistas y sólo tendrán derecho a expresarse en ellos los políticos colaboracionistas, siempre que digan que no estamos bajo una tiranía, que esto no es comunismo y que debemos dialogar y reconciliarnos. Se completará así el cerco informativo.

Jesús Petit Da Costa
petitdacosta@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

SAÚL GODOY GÓMEZ, LAS TRES RAÍCES DE LA IZQUIERDA,

Cuando hablo de socialismo y marxismo, no hago diferencias con el comunismo, unos soportan al otro como las diferentes partes de un edificio; este trío de doctrinas no sólo se parecen, sino que se tocan y separan para volver a confluir en postulados básicos sobre la naturaleza del hombre y la sociedad.
Pertenecen a un genero de doctrinas que los expertos en ciencias políticas y economía han nominado “Colectivismo”; según el Diccionario de Economía y Finanzas del Dr. Carlos Sabino, es el “Término genérico que se utiliza para designar las ideologías y las propuestas políticas favorables a la supresión de la propiedad privada… Desde el punto de vista económico las posiciones colectivistas proponen la estatización o la conformación de cooperativas organizadas y controladas por el Estado como forma básica de propiedad. También, y como consecuencia de ello, abogan por la planificación central y recusan al mercado como forma de asignación de recursos.”
El comunismo, por supuesto, es mucho más antiguo, algunos autores encuentran antecedentes en la antigua Grecia, con Licurgo en Esparta, con el Rey Agis IV, con Platón que, en su obra La República, expresa la necesidad de que todos los bienes sean comunes, incluso las mujeres.
El comunismo también es visto como una forma de subversión contra el orden establecido, de allí que la figura de Espartaco, el mismo Cristo (en una próxima entrega veremos la relación del cristianismo con el socialismo), los Padres de la Iglesia, en tiempos de Justiniano, que predicaban la comunidad total de bienes y veían el enriquecimiento como falta de honestidad, sean venerados como verdaderos revolucionarios.
Durante la Edad Media tuvieron lugar cruentas rebeliones campesinas contra los dueños de la tierra (la nobleza) buscando aliviar las injustas inequidades sociales; pero fue a mediados del siglo XIX, con la Revolución Industrial, que dos situaciones se hicieron patentes: que la nueva clase burguesa era la dueña de los nuevos medios de producción mecanizados y que había una clase social de privilegiados que acaparaban para sí el grueso de las ganancias (el capital) dejando al proletariado, la gran mayoría, viviendo en la subsistencia.
Es en este momento histórico, que las tres doctrinas conviven en torno a un solo hombre, Karl Marx, quien le daría orden al socialismo utópico, que ya tenía un cúmulo de escenarios planteados en obras literarias y experimentos comunitarios, pero estaba muy fragmentado; Marx le dio unidad y propósito integrándolo a su proyecto histórico, luego vendrían otros como Lasalle que, basándose en la teoría del valor del trabajo de Marx, continuaría su labor entre las clases trabajadoras.
Marx y Engels  se ocuparían de sistematizar el pensamiento comunista, gracias a un encargo de la “Liga Comunista” de Alemania, resultando el panfleto llamado El Manifiesto Comunista (1848), donde aseguran que sólo el proletariado es el llamado a realizar la gran transformación; los autores reniegan de la familia, de la patria, de la clase media, de la religión y predicen la dictadura del proletariado, que abolirá la propiedad privada, el derecho a la herencia y creará ejércitos de trabajadores para servirle al Estado; termina el Manifiesto diciendo: “Los comunistas declaran abiertamente que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente... los proletarios sólo tienen sus cadenas que perder y un mundo que ganar, ¡Proletarios del mundo, uníos!”
El marxismo, que nace de la obra teórica de Marx, como crítica al sistema capitalista, y que desarrolla en El Capital (1867), explora temas como el materialismo histórico, especie de camisa de fuerza que le aplica al devenir de la humanidad, condicionando el orden social a las maneras de producción, y el futuro, a los acontecimientos en el pasado, profetizando que el destino del hombre es, necesariamente, el socialismo.
Pero luego de Marx, cada doctrina tomó una ruta diferente; Lenin se llevó el conocimiento marxista a Rusia y regó su revolución con esa doctrina, de la que resultaría el comunismo soviético; el comunismo de Lenin implicó una reinterpretación del marxismo aplicada a la realidad Rusa, que no era sino una revolución campesina, no industrial, lo mismo hicieron en su momento Trotzky, Stalin, Kushchev, para mencionar sólo los principales reformistas del marxismo leninista.
El marxismo es un método de análisis económico-político usado por algunos partidos políticos que buscaban aplicar las recetas del libro El Capital; sometido a un proceso de diversas interpretaciones, resultó en una plétora de marxismos, sobre todo en Francia, Italia y Alemania, y muchos años después, en Latinoamérica (ya analizaremos el socialismo en Latinoamérica).
El socialismo aunque tuvo su origen organizado en la Revolución Francesa, floreció en Inglaterra estrechamente ligado a las organizaciones laboristas y sindicatos. Una corriente, el Socialismo Fabiano, donde participaron figuras como Bernard Shaw, Sidney Webb y H.G. Wells, le dieron renombre y consistencia ideológica, y se expandió a países donde el régimen parlamentario era una institución respetada y se atuvieron a la consecución del voto y no de la revolución para llegar al poder.
A raíz del Cuarto Congreso de la Internacional, celebrado en Basilea en 1869, cuando se dieron los enfrentamientos entres anarquistas y comunistas, se funda en Alemania el primer partido de los trabajadores socialistas. Cuando se inicia la Primera Guerra Mundial, los partidos socialistas, congregados en una Nueva (Segunda) Internacional, empezaron a alejarse del comunismo y del anarquismo, para llevar, por medios democráticos, no violentos, los cambios que deseaban en sus países; más que una diferencia de contenido era una diferencia en la forma lo que distinguía a un socialista de un comunista.
En los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial surgió en Alemania el partido Nacionalsocialista que, en manos de Hitler, se dedicó, entre otras cosas, a perseguir a los comunistas y hacerlos desparecer como enemigos del Estado; y aunque la propiedad privada seguía, de jure, siendo de los privados, de facto, pertenecía toda al Estado; la fusión indisoluble del partido único con el Estado y el gobierno marcaron este socialismo que mutó en fascismo.
Los socialistas revolucionarios son la cepa más radical del socialismo, en realidad son comunistas disfrazados de nacionalistas, creen en la violencia y los cambios drásticos para alcanzar sus propósitos de poder absoluto sobre la sociedad, para ello apelan a formas harto desfasadas como las comunas, las milicias, el trueque, la democracia tumultuaria, el culto al líder, la sacralización de los valores nacionalistas, el estatismo absolutista y el milenarismo (“para siempre”).
A pesar de que Marx dijo que el capitalismo iba a desaparecer hace más de cien años, el socialismo moderno, ha aprendido a convivir con el capitalismo, y de hecho depende del sistema del libre mercado para llevar adelante su tesis del Estado Bienestar, ha bajado su tono beligerante y se ha concentrado en las reformas sociales y en fortalecer los medios de hacer “justicia social”, por la redistribución a las clases con mayores necesidades de los bienes estatizados. Estas tres ideologías basan su acción principalmente, en la estatización de la sociedad, sacrificando la libertad individual en aras del igualitarismo. – 

saulgodoy@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

GABRIEL BORAGINA, EL INGENIO SEMÁNTICO POLÍTICO

Los gobernantes suelen tener la habilidad de la retórica y la semántica para disfrazar "recetas" que han fracasado recurrentemente en el pasado y volver –a pesar de ello- a tratar de ponerlas en práctica una y otra vez en el presente. En el caso del gobierno argentino a cargo del FpV (Frente para la Victoria) de los Kirchner y su "grupo", a los tristemente célebres controles de precios o precios contralados, los han rebautizado con el aparentemente "inofensivo" y "cariñoso" mote de "precios cuidados" o "acuerdos de precios". 
El "inocente" cambio de etiquetas no puede disimular –no obstante- que se tratan, lisa y llanamente, de los tan estudiados por la ciencia económica bajo el rótulo de precios políticos, los que -a su turno- se dividen en precios máximos y mínimos, ambos en franca y abierta oposición a los precios de mercado, los que de no existir los precios políticos sería del todo redundante aludir como "de mercado" y deberíamos llamarlos simplemente "precios" y punto. Pero dado que impera un sistema intervencionista por doquier se mire, no queda más remedio que hacer las distinciones señaladas al exponer sobre este tema.
¿Qué lleva a los gobiernos a establecer precios políticos? Hay muchas causas, pero sólo tendremos tiempo para señalar someramente algunas de ellas.
El "argumento" favorito de los gobernantes, es que los precios máximos expanden la demanda del bien sujeto al precio político (lo que es cierto) y permiten a más gente acceder al producto en cuestión (lo que es manifiestamente falso), por lo que el blanco predilecto de la fijación de estos precios se concentra en los llamados productos de "primera necesidad", "básicos" o "esenciales", cuyos precios de mercado -los gobiernos continúan diciendo- tornarían la situación de quienes no puedan pagarlos en dramática. Pero, como explica el Profesor Alberto Benegas Lynch (h):
"…cuanto más dramática sea la situación mayor necesidad de que los precios reflejen la realidad y peores serán las consecuencias de alterar estos indicadores vitales. Podrá maldecirse todo lo que se quiera sobre lo “perverso” de la naturaleza de las cosas y que no haya de todo para todos pero las cosas son así y no de otro modo. El consejo de extender los precios políticos a otros rubros como los alquileres de viviendas no hace más que extender los efectos dañinos a este campo, con lo que habrá más gente que no encontrará donde alquilar debido a la expansión de pedidos, al tiempo que tendrá lugar una contracción de las ofertas correspondientes. La gran ventaja de los precios de mercado en una sociedad abierta es que, cada vez que se adoptan, muestran al mundo cuales son las prioridades y cualquiera puede irrumpir si piensa que puede hacer algo mejor. En otros términos, dada la estructura de capital vigente, se saca la mayor partida posible que las circunstancias permiten en el planeta."[1]
Entonces, los precios "congelados", "acordados" o "cuidados" perjudican la competencia, contraen la oferta, exacerban la escasez y expanden la pobreza.
Desde otro ángulo, no menos significativo, F. A. von Hayek alude, por ejemplo, a los grupos de presión, como causa remota de los precios congelados, entre los cuales indica como los más importantes a los sindicatos:
"Al conferírsele, por razones supuestamente "sociales", privilegios únicos a los sindicatos de los que difícilmente disfruta el mismo gobierno, las organizaciones de trabajadores han sido capaces de explotar a otros trabajadores privándolos totalmente de la oportunidad de un buen empleo. Si bien este hecho es todavía convencionalmente ignorado, en la actualidad los principales poderes de los sindicatos descansan completamente en el permiso que tienen para usar el poder de evitar que otros trabajadores hagan el trabajo que desearían hacer."[2]
F. A. von Hayek se refiere aquí a la legislación que otorga a los sindicatos privilegios especiales, la que según los diferentes países suele denominarse legislación social, sindical o laboral indistintamente, y que en el plano económico opera como una suerte de precio mínimo, que al elevar los costos laborales por encima de los del mercado genera -como consecuencia inmediata- la desocupación (lo que en España, por ejemplo, se lo llama paro).
"Pero al margen de que, por el ejercicio de este poder, los sindicatos pueden alcanzar solamente una mejora relativa en los salarios de sus miembros, al costo de reducir la productividad general del trabajo y así el nivel general de salarios reales, combinado con el hecho que pueden poner a un gobierno que controla la cantidad de dinero en la necesidad de emitir, este sistema está destruyendo rápidamente el orden económico. Los sindicatos pueden ahora colocar al gobierno en una posición en la cual la única elección que tiene es emitir o ser censurado por el desempleo, el que es provocado por la política salarial de los sindicatos (especialmente por su política de mantener las relaciones entre los salarios de distintos sindicatos constantes). Esta posición necesariamente destruirá dentro de poco el ordenamiento de mercado completo, probablemente a causa de los controles de precios que impondrá el gobierno, forzado por la inflación acelerada"[3]
En este caso explicado por Hayek, la emisión gubernamental será debida a la "necesidad" de "compensar" la caída del salario real con un aumento del salario nominal como artilugio para "evitar" el desempleo ocasionado por la suba constante del salario nominal gracias a los poderes que la legislación sindical otorga a estas organizaciones. Sin embargo, como es sabido, dicha emisión se traducirá en inflación, lo que -a su turno- llevará al gobierno a decretar controles de precios y, como dice el Premio Nobel en Economía, ello "necesariamente destruirá dentro de poco el ordenamiento de mercado completo". En una palabra, en esto desembocan los precios controlados, "acordados" o "cuidados" (como les gusta llamarlos el gobierno argentino): más inflación, más desempleo, menor salario, más escasez, etc.

[1]Las oligarquías reinantes. Discurso sobre el doble discurso. Editorial Atlántida. Pág. 114-116
[2]Friedrich A. von Hayek. "La contención del poder y el derrocamiento de la política", Estudios Públicos. pág. 65-66
[3] Friedrich A. von Hayek. “La contención del poder....” pág. 65-66


EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

LUIS VICENTE LEÓN, CRISIS ES...

La crisis es eso que la población vive a diario cuando tiene que patear muchos supermercados, abastos, bodegas, mercales, pdvales, chinos y buhoneros para medio completar su lista de compras para el hogar. 

Es lo que siente una ama de casa cuando tiene que saltimbanquear la ciudad, llamar y pinear a sus familiares, amigos y jalarle mecate al encargado de la tienda de atrás para que la llame en cualquier momento, del día o de la noche, desesperada por conseguir la leche completa o descremada, qué más da. 

Es el sentimiento del hombre al que le chocaron su carro de trabajo y lo tiene varado en un taller desde hace un mes porque no se consigue el repuesto y las páginas de Internet por las que antes se podía pedir el repuesto importado están cerradas, diga usted por qué. 

Es también la frustración de vivir pendientes de dónde hay una cola para meterse en ella primero y enterarse después. ¿Qué llegó? ¿La harina, el azúcar o el papel tualé? 

Crisis es saber que tu salario pierde valor cada semana y sentirlo en carne propia cuando pasas tu compra de bienes esenciales por la banda transportadora del mercado y ves la cuenta en la caja registradora y te horrorizas y volteas a ver si es que se coló por error media compra de la catira buenísima que viene atrás, y a la que tú, hecho el musiú, habías volteado a ver varias veces en la cola para pagar. Después de todo, qué más podías hacer si esa cola, que antes duraba no más de 5 minutos, ahora puede ser de una hora o más.

Crisis es llegar de emergencia a una clínica (porque a un hospital ni siquiera vale la pena hablar) y encontrarla a reventar, sin cubículos para atenderte, sin reactivos para la prueba que te tienen que dar, con el tomógrafo dañado hace meses porque el proveedor de repuestos no tiene dólares para importar. Sin cuartos disponibles hasta el día tres, con el ascensor al revés y con déficit de doctores, porque la mayoría... para Miami se fue.

Crisis es que necesites trabajar en Porlamar y tengas que buscar un pasaje de avión. Si lo consigues es genial porque el precio es más barato que un whisky del que te regalaba antes una aeromoza buenamoza vestidita de Margarita Zingg; el detalle es que ya no hay, ni pasajes ni escocés y de chiripa la aeromoza con trajecito roído, puesto al revés. Que después de hacer malabarismos, cuando finalmente lo consigues, bajas al aeropuerto seguro de que la hora que en el pasaje está, es meramente referencial. Después de todo, en la Venezuela de hoy ¿qué diferencia puede haber entre las tres de la tarde y las tres de la mañana? Y ni hablar cuando finalmente entras al avión y notas que el aspecto parece indicar que fue utilizado en la Segunda Guerra Mundial.

Pero el problema se amplifica si el viaje es más allá, para Miami, Madrid o Bogotá. Debiéndole el gobierno millones de dólares a American Airlines, a Iberia, a Avianca y a TAP, uno entiende perfectamente que el hecho de que todavía te vendan un pasaje en bolívares es un tributo al riesgo empresarial.

¿Y todavía quieres más? ¿Quieres hablar de conseguir un medicamento de ultramar? ¿O te quieres poner superficial y hablamos de conseguir un BB o un Iphone cuando el gobierno les debe hasta las metras a las operadoras y más? ¿O prefieres que discutamos sobre la posibilidad de conseguir un carro de cualquier tipo, modelo, año o color, después que el gobierno decidió, para resolver el problema automotriz, regular los precios de los bienes que no hay?

Pues bien, si quieres definir la palabra crisis, voltéate en cualquier carretera, autopista, puente, túnel, puerto, parque industrial, cárcel, escuelita o la Universidad Central y entonces piensa en lo que eran... y entenderás perfectamente la crisis que hay.

@luisvicenteleon

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ADALBERTO ORTA, HABLAR CON LA GENTE, GOTAS DE ALBORADA

     El líder de Sudáfrica y ejemplo mundial de constancia en su lucha por la libertad, Nelson Mandela, nos dice:

“El arma más potente no es la violencia sino hablar con la gente”.

El PAPA Francisco I manifestó en su visita a Brasil “Un País crece cuando sus sectores dialogan constructivamente”.

Se inicia en consecuencia en Venezuela un 2014 hablando de la necesidad del dialogo, ojala sea, con los distintos sectores de la sociedad, eso es positivo desde el punto de vista teórico, pero es más importante, como dice el refrán popular “obras son amores”.

En otras palabras “vamos a verle el queso a la tostada”. Los encuentros del Sr Presidente con gobernadores y alcaldes abordando algunos temas de manera general, pero haciendo énfasis en el agudo problema de la inseguridad nos parece interesante, empero esto tiene muchas aristas y no debería abordarse exclusivamente desde el punto de vista policial o represivo, pues existen otros componentes que son detonantes de la inseguridad.
El  dialogo en consecuencia debe ampliar la gama de circunstancias que originan este drama social, ubicando a nuestro país entre los más peligrosos del mundo.

Hay que hablar del problema carcelario, la impunidad, la actuación de fiscales del Ministerio público, la depuración de algunos organismos de seguridad, los órganos de aplicar justicia, Jueces, tribunales, pobreza, educación.

En otras palabras no limitar la presunta solución a pedir más presupuesto, equipos antimotines, pistolas, motos y esperar así el milagro. Hay que hablar con la gente, con el pueblo, con los que viven día a día con el dolor de haber perdido un familiar, sus bienes o sentir  cada minuto la angustia por tener un ser querido en una cárcel venezolana. La seguridad nos corresponde a todos es verdad, pero el gobierno es el garante de la misma y no puede ni debe escurrir su deber.

El Sr Presidente y demás sectores a conversar, deben establecer una agenda previa, que la conozcamos todos, así tendríamos la oportunidad como sociedad de opinar con más fortaleza y no dejar ese dialogo en la información mediática o en el show publicitario. Hay que evaluar acuerdos, ver su productividad, analizar los alcances y el cumplimiento de palabras.

El poder reside en el pueblo o no? 

Elemental  es hablar de la economía nacional: finanzas, petróleo, deuda externa, política cambiaria, inflación (la de Venezuela es una de las más altas del planeta), producción, autonomía del BCV.

Estimo que se busca abrir canales que conduzcan a normalizar la vida política de la sociedad. Que un Presidente de la Republica hable con los diversos sectores de su país, debe ser algo normal, sin embargo aquí en el territorio nacional es la noticia sorprendente, es el titular de todos los periódicos, pues lamentablemente esa falta de comunicación era un problema de la sociedad venezolana.

Quiera la providencia y la transparencia en las actuaciones de los protagonistas del dialogo que esto sea para encontrar caminos de consensos, encuentros comunes para el bienestar colectivo y no el medio de una política estratégica para calmar ánimos, disuadir a oponentes y buscar ganarle tiempo a la crisis social que padecemos.

Hay que hablar con la verdad. Asumiendo responsabilidades y compromisos serios de cumplir, trabajar por el pueblo no es un hecho de caridad sino un deber del gobierno.

“Mi ideal más querido es el de una sociedad libre y democrática en la que todos podamos vivir en armonía y con iguales posibilidades” (Nelson Mandela)

Adalberto Orta
orta.adalberto@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

CARLOS E. AGUILERA A., ¿UN PUEBLO CIEGO, SORDO Y MUDO?

 “Es preciso vengar la patria cuantas veces intenten los pérfidos sepultarla en la anarquía y arruinarla; y no debemos desmayar jamás, aún en medio de las mayores dificultades”   Simón Bolívar
Maduro y con él sus acólitos, no escatiman en ningún momento exaltar la egregia figura del Padre de la Patria, el Libertador Simón Bolívar, auténtico paladín de nuestras libertades,  y de hecho hasta la mentada revolución socialista y marxista, la denominan bolivariana, pero paradójicamente contrarían no solo el ideario y pensamiento del genio de América, sino también sus principios y valores que inculcó en su tránsito que lo encumbro al paraninfo de la gloria.
Se dicen bolivarianos en su accionar político con indudables tintes sin sospecha alguna de comunismo, y se contradicen cuando hacen alarde de dirigir los destinos del país  democráticamente, sin divorciarse de su apego a la doctrina que jamás ni nunca demostraron al llegar al poder, pero que poco a poco han ido despojando del envoltorio a la chupeta que le regalaron al pueblo, para empalagarlo con las bondades (¿) de su programa de gobierno.
A lo largo de estos casi 15 años de la llamada revolución socialista, marxista y bolivariana, hemos visto transitar por la pasarela del poder a hombres y mujeres que en años pretéritos estuvieron a la cabeza de acciones armadas (guerrillas urbanas) y algun@s de ell@s,  incluso imputados por los asesinatos de agentes de la Policía Metropolitana, atracos a entidades bancarias, secuestros y otros delitos, por los cuales fueron fichados por la Digepol. No hay sino que revisar los periódicos de la fecha para constatar lo que aquí afirmamos.
¿Por qué este régimen que se jacta de ser democrático, se empeña en coartar las libertades públicas e implantar la censura a los medios de comunicación, mediante una artimaña legal a través del organismo que controla las divisas, y un sin fin de atropellos a la dignidad de quienes tiene la responsabilidad ética de mantener informada oportuna y verazmente a la opinión pública?
La respuesta la conoce el pueblo que viene padeciendo de tantas penosas situaciones, que van desde procurar con sacrificio el sustento diario para su familia por la escasez de alimentos, productos y bienes, hasta enfrentar a la inseguridad, el desempleo, y un sin fin de vicisitudes que cada día lo agobian más y más, pero que el gobierno a través de los medios de comunicación oficiales VTV, Vives y más de 180 televisoras regionales y 600 y tantas emisoras comunitarias, informa engañosamente  para contradecir la verdad.
Un país, en el que quienes lo gobiernan pretenden dictar pautas del ejercicio periodístico a las empresas editoras de diarios y a sus profesionales de la comunicación, con el pretexto de que atentan contra la salud moral de sus lectores, por el simple hecho de dar a conocer cifras de las víctimas que semanalmente llegan a la Morgue de Bello Monte, no puede estar bien informado y contrariamente se encuentra como se suele decir coloquialmente: ciego, sordo y mudo. ¿Aspiran a que el  pueblo rinda genuflexión a sus caprichos y desmanes?
Dudo mucho que quienes manejan hoy las riendas del poder conozcan que para Bolívar la libertad comprendía también la libertad de expresión, la cual proclamó, escribió, habló y sentenció. Fue la esencia de su pensamiento y así lo manifiesta en Angostura al fundar en 1818, a sus 35 años de edad, el periódico “Correo del Orinoco”.
No fue sólo un estratega político, militar, orador brillante  y gran guerrero, fue también un periodista y comunicador visionario que logró diagnosticar el entorno de la insurgencia libertaria, descifrar las fortalezas y debilidades de su movimiento, las oportunidades y amenazas del entorno para prevenir los eventos futuros con increíble certeza.
Bolívar fundó y dirigió periódicos, además de brillante estratega de la comunicación pues comprendió, con enorme claridad el valor de la información; que en la guerra por la independencia, era indispensable como medio de comunicación pues le permitía difundir sus ideales de libertad y contrarrestar las campañas de los españoles realistas. 
Desde el ´”Correo del Orinoco” en Venezuela hasta “El Peruano” en Lima, a lo largo de 7 años y en cada jornada libertaria creó periódicos. De su extraordinaria capacidad para comunicar la libertad, surgieron “El Correo Nacional” “El Iris de Venezuela”, “El Centinela de la Campaña”, “El Observador de Lima”, “La estrella de Ayacucho”, “El Constitucional Caraqueño”, “La Gaceta de Santa Fe de Bogotá”, entre otros.
Es pues, una clara y evidente demostración de que Bolívar puso de manifiesto su inmenso amor por las libertades públicas, y no vaciló en ningún momento en manifestarlo en escritos y reflexiones. Sabía que la imprenta era el gran medio para la difusión de las ideas, por eso en 1810 cuando regresó de Londres, trajo consigo una y posteriormente en 1.816, en la expedición de Haití, Bolívar cuenta no solo con las armas y el dinero necesarios, sino con una imprenta. Tenía plena conciencia de su importancia, de allí su carta a Fernando Peñalver: “Sobre todo mándeme Ud. de un modo u otro, la imprenta, que es tan útil como los pertrechos”.
Hasta su muerte, en 1830, el Libertador se sirvió de los impresos en hojas volantes y folletos, lo cual nos da una idea bastante clara de cómo utilizó la imprenta para fines de la guerra o como “medio de difusión de las ideas de libertad y de gobierno”. Conocía muy bien la historia y el trascendental papel que habían jugado la imprenta y el periodismo en los grandes procesos de la reforma, de las revoluciones inglesa y francesa y en la independencia de los Estados Unidos.
Una clara visión y lección del Padre de la Patria que los revolucionarios chavistas ignoran, caso contrario no atentarían contra la libertad de expresión bajo el banal pretexto de una supuesta conspiración contra el régimen, utilizando eufemismos y excusas injustificables.
Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)
careduagui@yahoo.com // @_toquedediana

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ANTONIO SEMPRUN, EXCUSAS A LA INEPTITUD

En un país donde la arbitrariedad y el populismo gobiernan, los únicos responsables de que se les engañe son sus ciudadanos.
La presentación del  informe de Memoria y Cuenta de  gestión en 2013 de quien ejerce de manera ilegitima la presidencia del país, refrenda que desde hace casi quince años los venezolano somos receptores de las excusas de un régimen, caracterizado por  la ineptitud, la irresponsabilidad y la ineficiencia que han llevado al borde de la banca rota a un país rico.

En cualquier país del mundo, aún en aquellos en los que la naturaleza no bendijo con la riqueza en su suelo, quienes ejercen el poder como "gobierno" están comprometidos a velar por su prosperidad  y la calidad de vida de sus ciudadanos.

Venezuela dejo de ser un país normal para convertirse en un país de "experimentos"  donde la aplicación del comunismo,  proyecto mil veces fracasado permite a sus ilegitimas autoridades empapelar  de excusas el diario fracaso de sus políticas de estado, con excepción de la inseguridad como arma política para amedrentar a la sociedad y a quien disiente de su ideología.

El régimen  desgobierna a Venezuela sin asumir la responsabilidad de lo que en ella ocurre,  es un país donde hasta  las iguanas “son responsables” de las penurias que enfrenta la población por sus deplorables servicios púbicos.

Maduro, fue incapaz de anunciar medidas que contrarresten la crisis en la que El  y su servidumbre han sumido  al país, solo anuncia medidas de represión contra quienes eligió como culpables, en el tablero de ajedrez de su experimento dictatorial, solo se enroca la ineficiencia.

Mientras Venezuela y los venezolanos  soportan  el peso de la ineptitud y el servilismo, en la distancia dos ancianos empantuflados no dejan de trabajar para mantener obediente a su marioneta y seguir profundizando su “revolución” sanguinaria, mientras los venezolanos viven una dictadura disfrazada de democracia.

Cnel (GN) Antonio Semprun
@antoniosemprun

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

CONRADO PEREZ BELISARIO, CRISIS, PAPEL PERIODICO, INSEGURIDAD, DE MAL EN PEOR, DESDE VALERA, ESTADO TRUJILLO

CRISIS DEL PAPEL

Dentro de pocos días la CRISIS DEL PAPEL  seguirá afectando los Periódicos, de continuar, esta COLUMNA no será publicada, si ese llegara a ser el escenario que esperamos se resuelva con satisfacción la entrega de divisas para la compra de papel a los propietarios de los impresos, así como  que la oscuridad informativa y de opinión no reine en el país, seguiré haciendo el esfuerzo ininterrumpido semanal de seguir escribiendo, luego de casi 13 años, escribiendo 50 de las 52 semanas del año, NO puedo silenciarme, razón por la cual seguiré remitiendoles la COLUMNA con la decisión de en pocos días formalizar la diagramación selectiva de unas tantas COLUMNAS para llevarla a la confección de un libro de CLARO Y RASPAO. Seguir adelante por todas las vias y medios, apoyar a los periódicos como pilares de la democracia.

LA INSEGURIDAD UN TEMA DE PRIORIDAD.

La Semana pasada un grupo de personas preocupadas por la Inseguridad decidimos compartir a través de los medios          de comunicación con los trujillanos un trabajo de Investigación  acerca del tema. El precitado está fundamentado con estadística de los últimos 6 años, teniendo como fuentes el Ministerio del Interior y Justicia, Instituto Nacional de Estadística, el Instituto Observatorio Venezolano de Violencia  (OVV) y el CICPC, con actualización al 31/12/2.013.  Elaborado pedagógicamente no partidistamente, dicho documento concluye con un cuerpo de PROPUESTAS frente a la realidad existente, debo compartir que este NO ES un tema político para la Ciudadanía, es una realidad que nos angustia, enluta y entristece pero como no estamos en un año electoral tampoco esta como prioridad para determinados Directivos Políticos y eso también es admisible. Nos dirigimos por escrito al Gobernador del estado, Secretario General de Gobierno, Director de Seguridad Ciudadana, como responsables constitucional y legal de la Seguridad, parte del compromiso de ese día, de igual forma al Clero, al Rector de la UVM, al Colegio de Abogados, Gremio Docentes, ACOINVA, la Sociedad de Ganaderos y aspiramos ofrecerlos a los Consejos Comunales y a todo aquel interesado en aportar y despertar reacciones que vayan mucho más allá del conformismo, peor aún, el acostúmbranos a vivir entre rejas o sorprendidos de las páginas de sucesos que dan cuenta hoy del ultraje de nuestros amigos, vecinos o familiares, pero en el fondo aterrorizados de ser la próxima víctima o en el devaneo de no distinguir o confundirnos de quién es el peso de la culpa. Esperaremos pacientemente si hay repuesta, por lo pronto seguiremos adelante. PONERLE UN ALTO A LA INSEGURIDAD. 

LA MISIÓN DEL NUEVO ALCALDE DE JOSÉ FELIPE MARQUEZ.

La gran Misión que está desarrollando el Alcalde de José Felipe Márquez Cañizalez Alexander Vargas es la de humillar, despedir y ofender a los trabajadores y trabajadoras de la Alcaldía, nada de Planes de Gobernanza, no los dejan ingresar a las oficinas, ellos se mantienen debajo de un árbol de mango donde cumplen el horario a la espera de ser despedidos, o el   Compatriota Revolucionario que asumió la Contraloría Municipal de nombre Benito García venido de la Alcaldía de Pampan donde fue despedido presuntamente por manejo dolosos, en caso contrario la altisonancia, pedantería y arrogancia la asume Mayra Trompetera quien ejerce como Directora de Hacienda, de quien por cierto algunos Compatriotas de la base me hicieron saber que es realmente la Alcaldesa.  Olvida este Alcalde que NO llegó  por la fuerza política de su Partido,  sino por la terquedad e impolítica de un grupo al que para el momento la MUD no fue capaz de agenciar, ni siquiera en una oportunidad, para que el escenario de hoy no estuviera presente, ojala este y otros tantos casos en reserva sean parte del tal llamado análisis político. Ese Municipio de gente noble, trabajadora y honrada hoy ve con estupor como uno de los propios actúa dantescamente contra sus  vecinos, amigos de la infancia, gente de la tercera edad, ese pueblo que subsiste de la honorabilidad en el trabajo y la seriedad de sus pobladores no habían presenciado lo que es el canibalismo y el odio en pasta.  REACCIONAR CONTRA ESAS ACTITUDES.

SIN MEMORIA NI CUENTAS.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,  La Ley Orgánica de la Administración Pública, Ley Orgánica de la Hacienda Pública,, Ley Orgánica de Administración Financiera del Sector Público, Ley Orgánica de Planificación. Estas 2 últimas definen la metodología para la presentación de la Memoria y Cuenta  que desde hace tiempos se convirtió simplemente un espacio para Cuentos, anécdotas y hasta mamaderas de gallo, la de los Ministros ni hablar. Cuando fui Presidente de la Comisión de Contraloría con excepción de María Cristina Iglesia para el momento Ministra del Trabajo le devolví durante 3 años dichas Memoria  y Cuentas a los Ministros con la correspondiente denuncia por ante la Contraloría y Fiscalía General de la República. El Presidente Maduro repite la ausencia de la Majestuosidad de ese acto administrativo. ¿Qué se Informó del año de la Cuenta?. DE MAL EN PEOR. 



EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ENRIQUE G. AVOGADRO, UNA MECHA MUY CORTA, CASO ARGENTINA

“Nada hay dentro de la nación superior a la nación misma” Nicolás Avellaneda

Como émulo de los que cayeron en Villa Gesell y Mar del Plata (pido disculpas a sus víctimas por la comparación), el mercado ha fulminado con un rayo a la Argentina. Resulta claro que todas las variables económicas se han salido de madre, por obra y gracia de una Presidente ausente y de un grupo de cretinos incapaces y groucho-marxistas (tan torpes que ni siquiera pudieron ejecutar las nefastas políticas del Foro de San Pablo), además de extremadamente dañinos, a los que aquélla ha puesto a manejar el país. Y la pregunta que hoy se formula más habitualmente en la calle es: ¿se puede seguir así casi dos años más? 

Porque, convengamos, dejar a esta banda de delincuentes seguir obrando a su antojo durante ese lapso, significará más miseria, más hambre, más inflación y más destrucción y, al final, el país estará de rodillas para siempre.

El miércoles, la internación de su madre permitió que doña Cristina estuviera en el Sanatorio Otamendi durante más de nueve horas y la falta de información oficial disparó todas las versiones sobre el verdadero estado de salud de quien ocupa el sillón de Rivadavia. Fue curiosa la reunión que mantuvo con el Bambino Kiciloff el jueves, en el mismo lugar; sólo cabe suponer que el ámbito fue elegido para atender una eventual descompensación frente a las malas noticias que le llevaba el Ministro de Economía. Pero, para declarar su incapacidad para ejercer el poder y habilitar el mecanismo constitucional de reemplazo se requiere una ley, un objetivo de imposible concreción con esta composición del Congreso, aún cuando se estén violando hoy mismo los artículos 3 y 88, entre tantos otros, de la Constitución.

¿Los argentinos debemos, en nombre de esta institucionalidad “trucha”, aguardar los veintitrés meses que faltan para que venza el período presidencial y pagar el costo de una mayor profundización de la miseria del país y del deterioro de todas nuestras expectativas de futuro? ¿Debemos privilegiar, frente a un gobierno que ha violado tanto la Constitución, su permanencia a la existencia misma de la nación? Pretendo que funcionen los mecanismos legales y, de ningún modo, concordaría con un golpe de estado; sin embargo, creo que debemos volver a la democracia representativa y dejar de lado esta democracia “delegativa”, como definiera Guillermo O’Donnell.

Mañana, en Mar del Plata, el sindicalismo gritará su propio reclamo y, probablemente, la voz resulte unificada –parece que no asistirán De la Sota, Massa y Scioli- y acelerará el final anunciado; tal vez, sea mejor eso que el sepulcral silencio que rodeó al cónclave celebrado por casi todas las asociaciones gremiales empresarias (AEA, ACDE, ADEBA, ABA, Mesa de Enlace, cámaras binacionales de comercio, etc.) en La Rural días atrás.

Nuevos elementos que se han sumado al escenario político y económico permiten asegurar, sin temor a errar, que esta nueva crisis se producirá en un contexto significativamente peor que la del 2001. Veamos: la sociedad está partida en pedazos y violentamente enfrentada, y la utilización de la Gendarmería para contener el descontento policial ante las promesas salariales incumplidas auguran el enfrentamiento entre dos fuerzas que portan  armas; la presumible intención de utilizar al Ejército –sino, ¿para qué se compran Hammer blindados?- para la seguridad interior chocará con la natural negativa de muchos oficiales a salir a la calle, aún con una normativa que lo convalide, ya que saben que serán juzgados después con la vara de esta falsa política de derechos humanos, que hoy mantiene en la cárcel a 1.600 de sus antecesores; y para colmo de males, carecemos de dirigentes capaces de montar el potro salvaje de esa monumental crisis que se avecina.

La inflación se está espiralizando –confirmando que superará el 40% este año- y los tres medios financieros más importantes del mundo,  The Wall Street Journal, The Financial Times y The Economist, hicieron una trágica interpretación de la realidad argentina, adjudicando su total responsabilidad a los Kirchner, y uno de ellos avisoró la posibilidad de grandes conmociones sociales. La devaluación que el Gobierno está realizando superó, en quince días, las estimaciones del Presupuesto Nacional para todo el año, y el “blue” continúa su imparable carrera; el viernes cerró a $ 12 por unidad.

Si bien todavía nuestro nivel de reservas nominales supera el que se vio obligado a dejar De la Rúa, lo cierto es que ya no alcanzan más que para pagar cuatro meses de importaciones, cuando entonces podían afrontar un año entero; y, aún cuando los precios de nuestras materias primas aún superan en 300% a los que regían entonces, los beneficios de las cosechas sólo sirven hoy para importar los combustibles que, en aquel año, no faltaban; el gasto público se ha disparado hasta el infinito, y más de un millón de nuevos empleados públicos garantizan un frente de tormenta que tampoco en aquella época existía; y el aislamiento internacional, sobre todo respecto a los mercados de crédito, nos obliga, como quería Aldo Ferrer, a “vivir con lo nuestro” que, notoriamente, no alcanza.

El Gobierno sigue haciendo de las suyas, profundizando el modelo de saqueo y expoliación, y el déficit fiscal ya llega al 4,5% del PBI, por la caída de la recaudación de impuestos debida, a su vez, a la paralización de la actividad y la natural reducción del consumo. El desparpajo con que roba y dilapida el esfuerzo de los argentinos, que ya deben destinar más de la mitad de su tiempo laboral a pagar la enorme carga impositiva que los abruma, produce irritación e indignación; en especial porque, además de abonar a la AFIP y a sus homólogas provinciales y municipales por servicios dignos del África subsahariana, deben afrontar el costo de la seguridad privada, de la salud privada, de la educación privada y hasta de la justicia privada, como muestra la creciente recurrencia a los tribunales arbitrales.

Frente a un régimen que recaudó la friolera de US$ 900.000 millones, la población, que carece de los más básicos servicios que el Estado debe suministrar a cambio de los impuestos, se pregunta dónde está ese dinero. Viajamos como ganado y morimos, día tras día, en ferrocarriles y caminos inexistentes, perdimos el sistema de comunicaciones más moderno de su época, nuestros hospitales y escuelas se caen a pedazos y carecen de los más mínimos elementos, nuestros puertos son obsoletos, y nos hemos quedado sin reservas de energía, lo que nos impide tener luz y gas. ¿Cuánto, de esa sideral suma, fue a parar al bolsillo de los Kirchner y sus cómplices?

Entonces, con ánimo constitucionalmente destituyente –rol que asumo con responsabilidad- propongo entonces que ataquemos a este nefasto régimen en su frente más esencial, la recaudación fiscal. Si nos ponemos de acuerdo en dejar de pagar los impuestos, como hicieron los norteamericanos en Boston con el té, podremos obligar al Congreso a tratar la situación de acefalía en que el país se encuentra y, con ello, terminaremos con la familia imperial y con su banda de delincuentes, corruptos y genocidas. Si no lo hacemos, si continuamos desempeñando el papel de borregos dispuestos a trabajar como esclavos para que la Presidente y sus corifeos sigan llenando sus alforjas ahítas, que derrochan en casas, aviones, viajes, Fútbol para Todos, Aerolíneas Argentinas, etc., no tendremos destino como nación y la Argentina dejará de existir.

En cambio, si hacemos como Ghandi en la India, que pacíficamente logró desterrar al Imperio Británico y sus procónsules locales, si concretemos esa resistencia civil, el Gobierno, desfinanciado, se verá imposibilitado de seguir adelante con su irracional política de comprar voluntades y robar hasta las cañerías del edificio estatal y, cuando las consecuencias de nuestra común conducta produzca el derrumbe final de esta década siniestra, todos sus responsables, funcionarios o privados, terminarán por pagar la cuenta de la fiesta con su libertad y su fortuna mal habida; algo nos están diciendo, en este sentido, los permanentes “escraches” a que son sometidos cada vez que intentan asomar fuera de sus madrigueras, algo que no se produjo con los gobiernos anteriores.

Debo reconocer que peco de optimista porque, lamentablemente, no veo en los argentinos el coraje necesario y la vocación común de quienes hicieron la patria; en un país donde todos tienen la cola sucia, resulta difícil que se venza el miedo individual y egoísta, que se supere el “sálvese quien pueda”. Apelo, sin embargo y contra toda esperanza, a mis conciudadanos y, en especial, a los dirigentes, para que juntos nos pongamos el país al hombro y salgamos de este marasmo en el que estamos inmersos por decisión propia; para ello, me permito citar a Leopoldo Lugones: “… entre los afeminados ciudadanos de Ítaca no se encontró uno capaz de manejar el arco legendario del guerrero ausente”.

ega1@avogadro.com.ar
@egavogadro

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,