BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

martes, 27 de septiembre de 2011

JUAN CARLOS APITZ B: LA REVOLUCIÓN DE LA DESIGUALDAD

   A partir de 1999 una nueva elite asumió el control de la mayoría de las instituciones del Estado venezolano. Desde ahí, con apoyo de una parte importante de la población, que la ha acompanado en sucesivas elecciones, viene intentando construir una hegemonía alternativa a la que existió en los cuarenta años anteriores, en medio de grandes tensiones y conflictos.

GOBERNTAS VS PUEBLO E INDIVIDUO
   Pese a que el contenido del discurso político de la nueva elite ha venido variando desde 1999, este tiene una constante: su vehemente invocacion al igualitarismo.

   En efecto, la idea de igualdad, que comparten la pasada “democracia participativa” y el presente “socialismo del siglo XXI”, presupone no sólo la igualdad de todas las personas ante la ley y la igualdad de oportunidades para competir por bienes y servicios, sino también la igualdad sustancial, tanto de los bienes materiales (igualdad socioeconómica) como de la posibilidad de la participación en la definición de los asuntos públicos (igualdad política) y de la valoración de los diversos estatus sociales (igualdad cultural).

   Ciertamente, el marco constitucional y las políticas públicas impulsadas en esta década, permiten comprobar una voluntad política favorable a los sectores populares y otros sectores discriminados y hacia una visión de igualdad sustancial, expresada en una reivindicación del rol del Estado para la corrección de inequidades, el aumento del gasto social, creación de estructuras extraordinarias para garantizar con más agilidad el acceso a los derechos sociales, aumento en la recaudación de impuestos progresivos y reducción en la alícuota del IVA, ampliación de las condiciones de participación de los sectores populares, capacitación técnico-productiva de los sectores populares y estímulo a su autorganización para la producción cooperativa y autogestionaria, valoración social simbólica de los sectores populares, de las negritudes y pueblos indígenas desde ámbitos de poder estatal y comunicacionales, entre otros.

   Pese a ese comportamiento estatal, como lo ha reconocido el presidente Chávez varias veces, los avances en materia de igualdad socioeconómica son mínimos e, incluso, en algunos momentos, se han producido claros retrocesos.

   Aunque los indicadores de desigualdad en la distribución del ingreso de 2003 a 2010 expresan una leve mejoría con respecto a toda la década anterior, se trata de logros débiles, si se comparan con la radicalidad del discurso igualitarista, la cantidad de medidas adoptadas desde el Estado y la pretensión revolucionaria de modificar la estructura social.

   Concretamente, los avances en la construcción de la igualdad exige la construcción de una economía productiva, que supere el rentismo y amplíe las posibilidades de inclusión socioproductiva y las redes de seguridad y protección social. Eso si,  colocando el acento en la economía social, y democratizando los medios de producción. Aunque ello obliga a evaluar seriamente los pésimos resultados obtenidos hasta ahora en materia de economía social, e identificar y eliminar la creación de elites económico-políticas que obtaculizan la labor reivindicativa.     

   En resumen, si sigue como va esta élite será apenas recodada como la revolucion de la desigualdad.

justiciapitz@hotmail.com

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OSCAR GARCÍA MENDOZA: EN DEFENSA DEL DEPOSITANTE

 “AUNQUE LO HAGAN TODOS YO NO”: SAN MATEO:


 “Al banquero se le presentan dos dilemas: "O protege a los depositantes no entregando los dineros de éstos, que son propiedad privada (...) o hace lo que el Gobierno quiere y entrega los fondos con la certeza, prácticamente total, que 

La función más importante de la banca es la intermediación financiera. Las personas naturales y jurídicas le confían sus fondos para su custodia. Otras personas demandan esos fondos para su inversión a corto o largo plazo en sus negocios, de consumo, inversión a largo plazo u otros.

El papel del banquero es actuar con la mayor precaución y prudencia. Los depositantes les han tenido confianza para colocar sus capitales, su propiedad privada. Los banqueros prestan esos fondos a otros actores de la economía que tengan la capacidad necesaria para repagar a tiempo esas sumas, más sus intereses. De otra forma no podrían devolver sus fondos a los depositantes. Luce sencillo, no lo es. 

El análisis prudente y juicioso de cada una de las propuestas de crédito no es fácil: la coyuntura económica, reputación, estrategia, balances, garantías, etc., de cada una de las solicitudes debe ser considerada y analizada a fin de garantizar la solvencia del crédito, que es, al final, la solvencia del banco y de sus depositantes.

Durante este período, las autoridades, más que concentrarse en vigilar que la banca cubra los parámetros mínimos de solvencia necesarios, han sido por un lado permisivas (recordemos la mini crisis bancaria) y, por otro lado, coercitivas: ha obligado a los bancos a colocar el dinero de los depositantes en una serie de "gavetas obligatorias" que coartan a la banca su libre actuación.

Recientemente han ido a más. Por una opinión presidencial, en abierta interferencia con la autonomía constitucional del Banco Central, se ha forzado a la mayoría de los bancos, mediante el artificio de reducción del encaje legal, a colocar fondos en un fideicomiso de Bandes, para ser invertidos en la Misión Gran Vivienda Venezuela. Para ello, no se le entregó a los bancos ninguna información que les permitiera analizar la inversión. Además, dentro de las funciones de los bancos no está el colocar fondos en este tipo de operaciones. El gobierno es poderoso y puede "inducir" a los bancos a realizar estas colocaciones. Pero su verdadera función debería ser crear las condiciones para generar el empleo, que a su vez permita a los ciudadanos adquirir sus viviendas.

Ahora, en exceso de ese dinero extraído del encaje legal de los bancos, pretende el gobierno que la banca le entregue los fondos que no ha podido colocar responsablemente en las gavetas hipotecarias. La banca no ha cumplido por dos sencillas razones: Por una parte, no hay proyectos en el sector privado, pues el gobierno activamente se ha ocupado de impedirlos, y por la otra, como no hay empleo productivo se dificulta la capacidad de repagar los fondos.

Este es un dilema para el banquero: o protege a los depositantes no entregando los dineros de éstos, que son propiedad privada, a unos fondos que, evidentemente, correrán la misma desventura que los billones de dólares que este gobierno ha despilfarrado, o hace lo que el gobierno quiere y entrega los fondos con la certeza, prácticamente total, que no se los regresarán.

No se sabe si se trata de un plan para estatificar el dinero de los depositantes y a la banca o es una demostración de que su flujo de caja está en límites mínimos, o una mezcla de los dos. Pero la conclusión es que no es algo positivo para los depositantes bancarios ni para el sistema, y que nuestra obligación es defender de la mejor manera que pueda sus intereses. Como decía San Mateo: “Aunque lo hagan todos, yo no”.

@ogarciamendoza

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EDDIE A. RAMÍREZ S: PETRÓLEO: EL FACTOR LIMITANTE

Venezuela requiere aumentar su producción petrolera.  Para ello necesita superar varios factores limitantes tales  como recursos financieros, equipos de perforación y recursos humanos calificados. El dinero puede conseguirse a un interés razonable a partir del 10 de enero del 2013, cuando tengamos un nuevo gobierno que los mercados financieros  perciban como respetuoso de los acuerdos internacionales. Los taladros y otros equipos no se consiguen en la ferretería de la esquina, pero con una adecuada negociación es posible obtenerlos. El cuello de botella es la escasez de recursos humanos calificados.

Así como nuestra fuerza naval no podrá derrotar ni a una escuadra de piraguas mientras su comandante sea un  Molero Bellavía, quien llegó a ese cargo por la  mala vía de la adulancia y no por méritos, nuestra industria petrolera no podrá aumentar su producción si no cuenta con profesionales de primera. El problema es que el guerrillero Alí despidió a los mejores y a nivel mundial hay una notoria escasez de expertos. Esta escasez se debe a que hace algo más de una década los bajos precios desincentivaron las actividades petroleras, con el consiguiente  desestímulo por las carreras relacionadas con los hidrocarburos. Al reactivarse la economía mundial y la demanda de crudo, las compañías se vieron en apuros para conseguir personal. Esta situación explica el porqué los profesionales  despedidos ilegalmente de Pdvsa están contratados en 26 países.  

El problema de la escasez de recursos humanos calificados se complica porque hoy en día los mejores alumnos no quieren estudiar  petróleo, por considerar que el futuro está en las energías no contaminantes.  En momentos en que Venezuela requiere aumentar su producción,  antes de que el petróleo sea sustituido por otras fuentes de energía, se impone una consideración especial  a la formación de nuevos profesionales, a la capacitación de quienes han ingresado recientemente a Pdvsa y  al rescate de los que están en el exterior y de los que permanecen en Venezuela vetados para trabajar en el área donde tienen experiencia. 

Para formar nuevos profesionales es imprescindible dotar de un presupuesto adecuado a las universidades que tienen carreras relacionadas con los hidrocarburos. A los jóvenes que entraron después del genocidio laboral del 2002-2003 hay que capacitarlos con el apoyo de las universidades y de personal jubilado que constituyan empresas de adiestramiento. Para recuperar el talento despedido habrá que llegar a acuerdos políticos para lograr un trato  justo que incentive el regreso, reconociendo  daños y perjuicios ocasionados por la intolerancia roja. También, la captación de los mejores dependerá de que los mismos perciban que los nuevos Directores de Pdvsa hayan sido designados por sus méritos profesionales y no por simpatías políticas. Si no se toman estas medidas, la  producción petrolera de Pdvsa seguirá declinando.

Como en botica: 

Mañana se cumplen 30 años del fallecimiento de don Rómulo Betancourt. Gran estadista, combativo, polémico, honesto, con un saldo histórico positivo, no exento de errores.  

Ceder a  Guyana lo que nos pertenece es traición a la patria. 

Dan pena ajena las declaraciones de los rojos vulgares ante la decisión de la Corte Interamericana que restituyó los derechos políticos de Leopoldo López y de otros. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!  


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ANÍBAL ROMERO: EL DILEMA EUROPEO

El sueño europeo se hunde bajo el peso de las deudas. El único camino de salvación exige el control centralizado, en manos de una autoridad única y prácticamente todopoderosa, de la política fiscal de las naciones que integran la Comunidad Económica Europea. El problema es que no existe consenso democrático en función de semejante objetivo.

En tales términos se define el dilema que hoy corroe hasta sus cimientos el llamado “proyecto europeo”. Por un lado, las élites que siempre han buscado una unión política de Europa, intentan en lo posible recuperar del naufragio una esperanza de cohesión hacia el futuro, aprovechando la crisis económica para imponer sus metas de poder. Por otro lado, sin embargo, los electorados europeos, en particular el alemán, a los que se prometió que la unidad económica jamás se convertiría en atajo para transferir recursos de modo permanente desde los países más productivos al resto, se están rebelando ante las constantes mentiras de sus dirigentes. En Alemania, una ciudadanía crecientemente frustrada ya ha propinado seis derrotas a la señora Merkel y su coalición en los siete más recientes comicios regionales.

Los que por años habían denunciado un déficit democrático en el proyecto europeo, es decir, la carencia de consenso popular acerca de los verdaderos propósitos de una dirigencia que se ha empeñado en convertir el mercado común en un superestado, tuvieron razón en sus críticas. Europa confronta las severas consecuencias de la desmesura de sus élites políticas, así como de la burocracia enquistada en las instituciones supranacionales ubicadas en Bruselas y Luxemburgo. Los electorados en las diversas naciones que componen la comunidad están cayendo en cuenta de las falsificaciones de sus líderes, del reiterado engaño mediante el cual se ha buscado construir una alianza política y un Estado centralizado por encima de los verdaderos deseos y aspiraciones de la gente.

La magnitud de la brecha entre las metas reales de los políticos socialdemócratas y demócrata-cristianos, por una parte, y por otra las percepciones y convicciones de los ciudadanos, permaneció más o menos oculta en tanto el endeudamiento irresponsable y la prodigalidad benefactora de los gobiernos, escondió el abismo económico hacia el que marchaba Europa. Pero ahora, cuando empiezan a deshacerse las costuras de Estados de bienestar levantados sobre la creación de dinero inorgánico, la complacencia de los políticos, la insensatez de los bancos y la superficialidad de los electores, Europa se enfrenta a una cruda realidad: el “modelo social”, producto de los artificios de unas finanzas demagógicas, está derrumbándose bajo el peso de las imposturas de décadas.

No habrá salida al dilema excepto a muy elevados costos políticos y socioeconómicos. La quiebra de Grecia es un hecho, pero sólo se trata de la punta del iceberg. Personalmente, considero que el naufragio europeo tiene aspectos positivos. Para empezar, se acabará la ficción de un superestado predicando en el mundo el “poder blando” y otras banalidades por el estilo, en las que, para sólo mencionar un par de ejemplos, se sustentaron tanto el risible Premio Nóbel de la paz concedido a Barack Obama como el teatro hipócrita de la “guerra humanitaria” en Libia. Todo lo que contribuya al entierro del asfixiante y ya fracasado socialismo europeo es alentador y bienvenido. Recibo con beneplácito la ruina de las élites políticas que en Europa se habían ido de vacaciones de la Historia, y que ahora deben hacer frente a los resultados de su frivolidad.


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ROGELIO ALANIZ: PLURALISMO Y HEGEMONÍA (DESDE ARGENTINA)

A pesar de lo que se diga y de lo que se manifieste como deseo ideológico o político, la Argentina es pluralista y a los teóricos de las unanimidades autoritarias se les hace muy difícil justificar sus fantasías. Puede que la señora en las elecciones de octubre obtenga el 55 o el 60 por ciento de los votos. Y que el dirigente más votado de la oposición esté por debajo del veinte por ciento. Incluso en ese caso la utopía de la unanimidad o de la “inmensa mayoría” estaría muy lejos de cumplirse.

Hagamos memoria. En septiembre de 1973 la fórmula Perón-Perón superó el sesenta por ciento de los votos, pero no sólo no amordazó a la oposición sino que tampoco garantizó la gobernabilidad, el argumento sagrado de los amigos de las mayorías absolutas. Con una mayoría del sesenta y pico por ciento de los votos el peronismo condujo a la Nación a la catástrofe.

En 1928 Hipólito Yrigoyen fue “plebiscitado” y dos años después cayó sin pena ni gloria. Dos años alcanzaron y sobraron para que el plebiscito se disolviera en el aire. En 1928 todos parecían ser radicales y en 1930 no se encontraba en la calle un tipo que dijera que había votado por la UCR. Esos cambios de humor de la multitud no son historia pasada: nada más inconstante y frágil que una mayoría política.

Ocurre que la asonada militar se produjo el 6 de septiembre de 1930, pero el radicalismo estaba derrotado mucho tiempo antes de que los cadetes del Colegio Militar y los aviones de El Palomar decidieran realizar su paseo victorioso, mientras las vecinas de avenida Callao salían a los balcones a saludar a las tropas y la sirena del diario Crítica anunciaba la buena nueva.

La Argentina es muy probable que en el futuro sea gobernada por una mayoría peronista, pero es muy difícil que deje de ser pluralista. La ilusión de transformar al peronismo en una suerte de PRI, de partido hegemónico al estilo mexicano, es improbable que logre concretarse, entre otras cosas porque el peronismo de los mejores tiempos jamás logró tener la eficacia electoral y política del PRI, eficacia que entre otras causas estaba garantizada por el pacto interno de renovar a los presidentes cada seis años.

Como se sabe, en México el presidente era el hombre más poderoso del país durante seis años, pero no bien dejaba el poder se transformaba en el hombre más anónimo del país. A este pacto de gobernabilidad, aprendido gracias a los rigores de la guerra civil, jamas logró forjarlo el peronismo, no tanto porque no pudo sino porque no quiso, ya que para los peronistas el líder -y si es posible el líder eterno- es el paradigma de la buena gobernabilidad. Antes de ayer fue Perón, ayer Menem y hoy la señora. Una tradición política, una cultura, una manera de entender el poder determina la creación de esta idolatría.

El otro prejuicio presente en nuestras recientes tradiciones, es que las grandes contradicciones de la política nacional se deben expresar en el interior del peronismo. Perón en su momento formalizó este punto de vista a través del humor: en la Argentina todos somos peronistas, los de derecha y los izquierda, los creyentes y los agnósticos, los conservadores y los radicales, decía guiñando un ojo y sonriendo como sólo él sabía hacerlo.

Desde cierto rigor conceptual, los editores de la revista “Pasado y Presente” no tuvieron ningún empacho en augurar que a partir de 1973 la lucha de clases en la nación se expresaría en el interior del peronismo. Hoy -con otra matriz teórica- en ciertas usinas del poder se afirma una hipótesis parecida: lo más importante, lo más decisivo de la política se despliega en el interior del peronismo. Lo demás es marginal cuando no antinacional.

El peronismo siempre se pensó como mayoría y siempre estuvo tentado en identificar esa mayoría con la Nación. Algunos de sus intelectuales se esforzaron por relativizar esa mirada movimientista de la política, pero la tentación siempre fue fuerte porque está latente en los orígenes mismos de su identidad. Los avatares de la política, la persistencia de una Argentina que siempre fue pluralista fue más eficaz que todas las consideraciones teóricas.

A partir de 1983 se demostró que el peronismo no era una mayoría automática. Que ganaba elecciones, pero también las perdía. Que más que una mayoría era una primera minoría. Sin embargo, los resultado electorales de agosto y los previsibles resultados de octubre han renovado el síndrome de mayoría hegemónica. El peronismo vuelve a creerse el partido dominante de la Argentina y sus propagandistas hablan de profundizar el modelo, deseo que apunta no a la patria socialista sino a profundizar el control sobre el conjunto de la sociedad.

Los problemas que presentan esta visiones son varios. Dejemos de lado, por el momento, ciertas cuestiones teóricas acerca de cómo se constituye una sociedad democrática y observemos si este afán de unanimidad del peronismo es una realidad o un deseo. Por lo pronto, y tal como se han presentado los hechos en la historia, esta unanimidad ha sido un deseo, porque ni en sus mejores tiempos el peronismo pudo impedir que la mitad del país se subordinara a su voluntad.

La ilusión populista, que es también la ilusión nac&pop, es la de una inmensa mayoría nacional enfrentada a una insignificante minoría de oligarcas, vendepatrias, explotadores, agentes del imperialismo o burgueses destituyentes. En contradicción con este deseo, en la vida real ni las mayorías han sido tan amplias ni las minorías tan insignificantes.

En 1951 el peronismo parece ser una abrumadora mayoría que desbordaba la Plaza de Mayo. Pero en 1955 la misma Plaza de Mayo está desbordada por un público que festeja alborozado la caída del dictador. Se dirá que una mayoría estaba legitimada por el voto y la otra, la de 1955, por las botas. Es verdad, pero la deslegitamación golpista de 1955 no invalida la existencia real de una poderosa Argentina antiperonista.

Pensarse como mayoría absoluta genera también errores de percepción política. Como dice Tulio Halperín Donghi, obtener el sesenta por ciento de los votos en una cultura republicana es un éxito político, pero ese mismo sesenta por ciento de los votos en una cultura que reivindica la unanimidad, es un fracaso, porque en cualquier circunstancia el cuarenta por ciento de la sociedad está muy lejos de ser una insignificante minoría.

Habría que señalar, por último, que esta ilusión hegemónica no garantiza desgraciadamente la gobernabilidad. El afianzamiento de una mayoría no elimina las tensiones sociales y, por el contrario traslada esas tensiones al interior de la fuerza política hegemónica. Es, más o menos, lo que ocurrió en 1976. El peronismo liberado a su propia energía se despedazó internamente, en el camino despedazó a las instituciones y le abrió el camino a los militares.

Si los dirigentes peronistas tuvieran una moderada cultura republicana, deberían estar afligidos por la debilidad de la oposición. Sin oposición y con instituciones republicanas bloqueadas o paralizadas, el peronismo supone que podrá hacer lo que se le dé la gana y no percibe que en ese escenario corre el gravísimo riesgo de quedar a la intemperie, expuesto a los humores de la sociedad sin que haya mediaciones que pongan límites o canalicen estos impulsos.

En nombre de la Nación, en nombre de sus instituciones y en nombre de la democracia, sería muy deseable que el peronismo haga su aporte para reconstruir el sistema político. Lamentablemente, no hay motivos por el momento para sospechar que estas tribulaciones republicanas le hagan perder el sueño al peronismo. Por lo pronto, sus principales jefes suponen que en el futuro obtendrán más votos que en el presente y que para el 2020, por ejemplo, todo la Argentina será peronista y, por qué no, cristinista.

Fantasías al margen, la oposición seguira existiendo, incluso a pesar de los reitetados errores que cometen sus dirigentes. Lo deseable es que lo haga a través de partidos políticos fuertes y liderazgos creíbles. Pero incluso, si ello no ocurriera la oposición sobreviviría en las gestiones provinciales y municipales y en la propia sociedad civil. En todos los casos, me atrevería a augurar que la utopía de la mayoría peronista no podrá realizarse. Mitre en su momento le dijo a Julio Roca que estaba muy lejos de ser ingenuo o candoroso: “Hay que resignarse a aceptar que esta Argentina no va a cambiar porque Dios y los argentinos así no lo quieren”.

Esa Argentina que no cambiará, será la Argentina pluralista, con sus centros de poder diversificado, sus regiones y economías, sus gremios obreros y patronales, sus ricas tradiciones políticas y, también, con su persistente utopía hegemónica forjada en esa otra larga tradición nacional que se llama populismo.

El afianzamiento de una mayoría no elimina las tensiones sociales y, por el contrario, traslada esas tensiones al interior de la fuerza política hegemónica.

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lunes, 26 de septiembre de 2011

ZENAIR BRITO CABALLERO: “LAS DOS CARAS DE UN MISMO PAÌS”

¡Que cada gota de sudor que caiga, 
fertilice el surco propio 
y no la tierra ajena!

Hace treinta o cuarenta  años se decía con orgullo, que Venezuela era un país de ciudades. A la cabeza de ellas estaba ya Caracas, pero no muy lejos la seguían Maracaibo, Barquisimeto, Valencia, Maracay. Y había muchas otras que crecían en una proporción semejante a la de Caracas. Las nacientes vías de comunicación eran, hasta cierto punto, razones para ese reparto del crecimiento. Había un relativo equilibrio entre la capital y el resto del país. Por ejemplo, no era raro que acontecimientos importantes tuvieran lugar fuera de la gran capital del país. 

Hoy la situación es distinta. La nación es un organismo macrocéfalo: una cabeza inmensa y un cuerpecillo desmedrado y anémico. Aproximadamente la mitad de la actividad económica se concentra en Caracas; muchos de sus habitantes tienen un nivel de vida superior al del resto de los venezolanos; todas las decisiones que marcan el rumbo de la política y de los negocios, se toman en Caracas.

Los Estados, sus capitales y sus municipios han perdido capacidad de acción y podría decirse que conviven con la pobreza fiscal, se acostumbraron a padecerla. Con la elección popular de alcaldes, ya estos funcionarios miran a los gobernadores por encima del hombro. Y hasta los de los municipios más pequeños viajan permanentemente a Caracas, para mendigar ayudas de la Nación. Esa mentalidad de pordioseros los ha llevado a renunciar a fortalecer el erario municipal, por medio del establecimiento de la contribución de valorización. Es más sencillo limitarse a plañir en demanda de las limosnas.

Y mientras los caciques, los contratistas y los empresarios del juego del chance, dueños indiscutibles de gobernadores y alcaldes, convierten las provincias en sus cotos de caza, el gobierno nacional hace la vista gorda. Cuando había la llamada IV República la presidencia, intentó frenar el proceso de centralización, hacer que la provincia participara en el ejercicio del poder. Con ese fin dispuso que las gerencias de los establecimientos públicos descentralizados, se trasladaran a otras ciudades y funcionó.

Otros países —Brasil, por ejemplo— han creado polos de desarrollo, mediante estímulos tributarios. ¿Por qué no ensayarlo en Venezuela? Así se fortalecerían las regiones y se impediría el crecimiento desordenado y monstruoso de la capital. Ésta ya tiene demasiados problemas: inseguridad, delincuencia desbordada, congestión de las vías públicas, cinturones de miseria, inmensos sectores marginados. Todo esto, naturalmente, sin contar con la rapacidad de servidores públicos como la autoridad suprema de Caracas impuesta a dedo por el comandante, los alcaldes gobierneros, que no han metido precisamente la pata sino la mano en el tesoro público.

No conviene la existencia de dos Venezuelas: rica la una, llena de oportunidades; famélica la otra, condenada a soportar el atraso. Éste no puede ser el país de los contrastes, el de la riqueza insultante y la pobreza extrema. El debate que interesa no es el de las anécdotas y las caricaturas ingeniosas sobre quién es pobre, sino el que lleve a determinar las causas y las consecuencias de la desigualdad creciente.

No hay que olvidar que la miseria de las mayorías va de la mano de la corrupción generalizada. Y que la desigualdad entre las regiones genera otra peor: entre los individuos. Es peor ser pobre en el municipio donde no hay servicios públicos que en la gran ciudad que los tiene todos. Las tierras cultivables pertenecen cada día a menos gente. El paso de 13 años del gobierno revolucionario socialista del comandante no ha realizado el deseo de una Venezuela ¡que no puede seguir siendo un país de peones! Y ¡Que cada gota de sudor que caiga, fertilice el surco propio y no la tierra ajena!

britozenair@gmail.com


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NARCISO GUARAMATO PARRA: FIN DEL TRABAJO. [ECONOMIA AL ALCANCE DE TODOS]

 “Primero fue el fin de los campesinos, después el de los obreros. ¿Y que viene ahora? ¿será el fin de los empleados o, sencillamente, el fin del trabajo? Cual dios Saturno que devora a sus hijos, cada etapa del desarrollo capitalista parece devorar la parte de civilización que antes engendró.” (Cohen, 2001)
En el año 1996, la editorial Paidós, publica un trabajo del profesor de la Universidad de Pensilvania Jeremy Rifkin, titulado: “Fin del trabajo”, en el cual trata de explicar como los nuevos adelantos tecnológico generan, cada vez mayores tasas de desempleo. Así mismo alerta sobre el hecho de que las nuevas tecnologías informáticas basadas en el empleo de las computadoras llevarán a la civilización a situaciones cercanas a la finalización del trabajo (Torres Solís).
El libro de Rifkin, ha desatado una serie de trabajos a favor y en contra de su tesis el fin del trabajo. A nuestro entender la discusión está basada en un concepto más específico del capital humano y el saber único, planteado inicialmente en las obras del economista Gary Becker.
Ya es un consenso que el factor productivo más importante en la actualidad es el factor o capital humano y de cómo su mejoramiento continuo es de vital importancia para el desarrollo económico. La velocidad de información es un reto al cual debemos de afrontar diariamente, por lo tanto, el gran profesional, poseedor de un saber único pude caer en la absoluta incompetencia con la aparición de una nueva tecnología. El trabajador específico es por definición quien lo arriesga todo si su empresa cae en la quiebra o debe despedirle, resultando la pérdida del bienestar individual. Si se excluye mucho tiempo del mercado de trabajo, puede caer en la trampa o circulo vicioso de la pobreza y marginalidad.
Como todo proceso hay un reacomodo, es verdad que algunos empleos desaparecerán, como son aquellos que son muy riesgosos y puede se asumido por la robótica -como es el caso de la industria automovilística- o en el caso de que se requiera una milimétrica precisión en la producción, muchas labores requieren que el trabajador adquiera nuevas habilidades y conocimientos, y en muchos casos que agrupe una serie de actividades que anteriormente eran ejecutadas por más de dos personas, por ejemplo, hace algunos años se contrataba a una persona exclusivamente para la elaboración de las presentaciones (gráficos, tablas, etc.), hoy esta actividad forma parte habitual de las actividades diarias de cualquier profesional.
Este último punto es tratado excelentemente por el economista francés Daniel Cohen, quien en su libro: “Nuestros tiempos modernos” (Kriterios Tus Quest editores, 2001), nos describe la paradoja económica del zapeo, es decir, la aparente contradicción entre la reducción del coste de coordinación y la escasa especialización del trabajo ¿Cómo explicar que un bue número de tareas, antes dispersas y especializadas, se realicen ahora por una misma persona? Esta concentración del trabajo es posible porque al igual que un telespectador que zapea buscando un programa de televisión, la informática facilita el zapeo de una tarea a otra, con un solo clic del ratón el jefe de ventas abre el programa de contabilidad. Es mucho más fácil hacer dos cosas a la vez. En términos más precisos se puede decir que la informática, mediante la objetivación de los procedimientos, convierte el saber profesional de cada uno en un bien común de la empresa y no exclusivo del trabajador ¿Estamos ante el fin del trabajo? ¿usted que opina?.
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TEÓDULO LÓPEZ MELÉNDEZ: LA PERMANENCIA DE LO HUMANO

Los futurólogos, cuyas descripciones exceden a la ciencia ficción, nos hablan de una industria y de una agricultura completamente robotizadas, lo que sucedería incluso con las guerras si es que ellas persisten en la agenda humana. Las cárceles desaparecerían sustituidas por microchips implantados, tal como hoy las pulseras electrónicas se asoman para controlar a quienes han delinquido. Terminará la discapacidad debido a prótesis inteligentes e inclusive las quemaduras con efectos desastrosos serían cosa del pasado ante la implantación de de una piel artificial sensible a la temperatura y al tacto. La nanotecnología habrá perfeccionado implantes sustitutivos de órganos o ellos podrán regenerarse a partir del propio cuerpo del afectado. Aquellas imágines de teletransportación se convertirán en realidad y podremos instalarnos un disco duro adicional para aumentar nuestra capacidad de memoria.
Podríamos detenernos en mil y un pronóstico de lo que las nuevas generaciones tendrán o vivirán, pero en algo podemos estar de acuerdo sin necesidad de disparar la imaginación hacia la fantasía y es en lo que plantea en sus ensayos sobre neuropolítica el Dr. Timothy Leary cuando nos asegura, además de que la meta suprema de la ciencia es la extensión indefinida de la vida humana,  que para que ello suceda se requieren dos cosas, la migración espacial y la elevación de la conciencia-inteligencia del hombre para que sea capaz de acceder a estos escenarios.
Así lo hemos dicho muchas veces: el futuro del hombre está en el espacio exterior, en convertirse en habitante de otros mundos, pero para ello, para su supervivencia, deberá romper los límites de su actual conciencia. Es posible que para lograrlo debamos marchar hacia un comunitarismo extenso que exceda a las agrupaciones de hoy, fundamentalmente basadas en la tecnología, como ya lo asoman las redes sociales y la degradación de viejas instituciones desde la familia hasta el Estado-nación. Esto es, podríamos estar marchando hacia una evolución artificial, lo que también podría establecer las nuevas diferencias entre los que los analistas del futuro llaman los “mejorados” y entre quienes se han negado a ello. La relación del hombre con las máquinas ha sido tema especulativo permanente entre los autores de ciencia ficción, como sucede en Matrix donde se funciona a base de chips en el cerebro.
No nos detengamos en detalles sobre nuestra apariencia, en si las computadoras nos harán más pequeños debido a la inmovilidad y nos pareceremos a los dibujos que se han hecho de supuestos extraterrestres que han estado por aquí en platillos voladores. La realidad es que para enfrentar el futuro en cualquiera de sus manifestaciones debemos aprender y aprender más rápido. Los países del futuro, si es que existen países como los conocemos, que tengan mayor probabilidad de éxito serán aquellos serán aquellos capaces de acumular más conocimiento y aprendizaje. En alguno de mis textos anteriores he estado insistiendo en lo que es ya una expresión común en las ciencias sociales de hoy: una sociedad del conocimiento. Para ello no nos podemos distraer en discusiones banales o en prácticas políticas añejas, olvidando que debemos crear aprendizaje organizacional y transformar todos los procesos escolares. Transformarlos para inculcar valores de lo humano, esto es, de lo que ha impedido la destrucción de nuestra especie y que hoy todavía llamamos así, valores, tales como ética, verdad, moral y sentimientos. Posiblemente lo que los antiguos griegos llamaron la Sophia, la sabiduría. El conocimiento no es la recepción de información, lo es de saberse a uno mismo y en consecuencia quedar educado para la vida. Cuando esto se logra entonces se busca el conocimiento y se adquiere para un sentido común de pertenencia. Más allá de los avances tecnológicos o de nuestro logro de conquista de nuevos mundos, será ello lo que haga posible la permanencia de lo humano.
teodulolopezm@yahoo.comEL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

MANUEL CORAO: NECESITAMOS UN ÁRBITRO. EL NUEVO HERALD. OPINIÓN

Los artículos 294 y 296 de la Constitución de la República de Venezuela establecen como requisitos indispensables para ser rectores del Consejo Nacional Electoral no tener vinculación política para garantizar la igualdad, confiabilidad, imparcialidad, transparencia y eficiencia de los procesos electorales.
En las diferentes causas de escogencia de directores por parte de la Asamblea Nacional, incluyendo la del 2008, la organización Súmate hizo notar en la comisión de postulaciones que cuatro de los cinco rectores principales a designar, Tibisay Lucena, Sandra Oblitas, Socorro Hernández y Tania D’Amelio provenían de las filas del oficialismo, lo cual los inhabilita para tales funciones.
Hay otros aspectos que considerar además de la parcialidad de la directiva; esto es, el número de inscritos en el padrón electoral y la falta de saneamiento de la data en concordancia con los factores participantes en la justa aspirante. El dirigente Robert Alonso, hoy en el destierro, afirma: “Hay cinco millones de inscritos fantasmas. La información real asciende a casi 13 millones de participantes y no 17.776.774 millones como indica el Consejo”.
Alonso cita como fuente la facultad de sociología de la Universidad Central de Venezuela y su manifiesto del 2006. Para R. Alonso es imposible que la oposición supere tal fraudulenta cantidad.
Antonio Ledesma, alcalde metropolitano, aseguró a este columnista: “La depuración del registro electoral permanente es necesaria y esta base deber ser transparente. Es un derecho de los venezolanos y no un favor que nos hacen los rectores. Hay que evitar y pedir se corrijan las migraciones. Todo eso tiene que realizarse antes de las elecciones presidenciales”.
Otra vista que no podemos dejar de lado es la participación del gobierno cubano en los comicios venezolanos. El poder ejecutivo, de manera ilegal, ante la indiferencia y complicidad de los otros poderes, permitió acceder a los archivos de identificación de la ciudadanía y la extranjería a una nación extraña en una suerte de cesión de soberanía.
A pesar de todos estos procederes y de la falta de los más elementales servicios básicos en Venezuela, lo cual demuestra un clarísimo desgobierno, hay quienes consideran que Hugo Chávez está por encima de su mal gobierno y que la reactivación de las misiones le permitiría reverdecer las preferencias del 2006 en las elecciones del 2012. El analista de opinión pública Luis Vicente León nos expresa: “Todo depende de cuán fuerte es la decisión de la gente de participar, de votar, de estar. Ahí. Aun cuando el sistema es inadecuado, es ahí en el voto, la diferencia en este proceso. Sin duda este sistema no es equilibrado en materia de respeto, dinero, etc. Es la gente quien permitirá o no que ese sistema de concentración de poder se consolide”.
El tema de las autoridades electorales angustia a muchos y ocupa a otros.
Estamos ante algunos funcionarios que piensan desvirtuar la voluntad popular si la premisa del pueblo les es adversa. Renunciar a participar por la parcialidad del árbitro es volver a repetir los errores del pasado y más cuando no iremos a la clandestinidad. Debemos ver los escenarios parecidos de recientes sucesos en regiones cercanas y proceder en consecuencia.
Si analizamos el pedido a reconocimiento del árbitro y su providencia plasmada por Lucena, a destiempo, nos damos cuenta que estos requieren con premura del visto bueno de sus procederes para postreras aspiraciones y ejemplo internacional.
Ya que los poderes internos intentan mediante la impunidad ponernos una camisa de fuerza, apoyemos nuestras iniciativas en las organizaciones y personalidades externas, las genuinas, esas que están comprometidas con la democracia real y son baluartes del pluralismo ideológico, las libertades y la claridad de los procesos de escogencia. Si no hay pureza en la causa, no debe existir indulgencia y mucho menos a priori. Los pueblos del mundo identificados con la alternabilidad del mandato están con la oposición y la Mesa de la Unidad Democrática, no con este gobierno extraño a nuestro gentilicio y hermanada confraternidad.
Ha llegado el momento de tomar partido por la unidad. Aquellos que se mantengan anquilosados en las actuaciones del pasado cual patente de corso sufrirán el rechazo por sus desubicadas acciones. A este violador de la Constitución podemos proporcionarle el descalabro anhelado, solo con la unidad, y quien no milite activamente con intrínseco convencimiento vivirá la amargura de saberse cómplice, aun sin querer, de un régimen protervo.

Manuel Corao
manuelcorao@yahoo.com
Director de Venenoticias.
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MANUEL MALAVER: CHÁVEZ Y EL ABANDONO DEL ESEQUIBO

De modo que, en la más grande amputación que se ha  refrendado del  territorio venezolano en toda su historia, tiene mucho que ver el pago  del gobierno cubano y sus líderes al respaldo que siempre le brindaron  los países del CARICOM, factura que ha recibido Chávez como parte de su  herencia para seguir honrándola, y que los beneficiarios agradecen  apoyándolo en la OEA, la ONU, y en cuanta instancia regional e  internacional sea necesario derrotar mediante votos a quienes denuncian  sus tropelías, sus atropellos a la Constitución , su empeño en  desestabilizar la democracia dentro y fuera de las fronteras  venezolanas,   ofreciendo, incluso,  el territorio nacional como  cabeza de puente para los estados forajidos de Europa oriental o el Medio  Oriente que quieran construir bases para enriquecer otra herencia que  recibió Chávez de Castro: su odio contra los Estados Unidos.

Antes de que Chávez  llegará a la presidencia de la República hace aproximadamente 13 años,  la hipótesis fundamental de guerra de las Fuerzas Armadas Nacionales era  con vecinos agresivos, golosos y dolosos que en el curso de nuestros  casi 2 siglos de historia republicana habían hecho esguace con una  tercera parte del territorio original del país.

Herida que era también centro de la unidad nacional y de la necesidad de  que tanto las FAN, como sus cuerpos auxiliares, tuvieran siempre el apresto operativo indispensable para defender y recuperar lo que en  razón de títulos inobjetables nos correspondía para terminar de  estructurar la idea que ceñía la comprensión de “Venezuela y de los  venezolanos”,

Creo que con un poco de esfuerzo  los venezolanos de más de 20 años  podrían recordar la agitación periódica que tomaba calles y cuarteles  cada vez que alguien dentro o fuera del mapa físico nacional desafiaba  este que podía tomarse como uno de nuestros mitos fundacionales, así  como los eventos, movilizaciones, seminarios, mitines, conferencias,  declaraciones, controversias, gestos, y de todo  cuanto pudiera  contribuir a fortalecer la decisión de: “Ni un milímetro más de tierra  venezolana para los extranjeros”.

Y en este contexto, sin duda que los temas más persistentes, crecientes y  convincentes eran la defensa del Golfo de Venezuela cuyas aguas  territoriales no habían sido (ni lo son aun)  delimitadas con Colombia, y  la reclamación de unos 159.500 kilómetros que según pruebas hasta  reconocidas por los autores del despojo, le habían sido arrebatadas a  Venezuela por Inglaterra en el “Laudo Arbitral de París” de 1899  que  fijó los límites del país con la entonces “Guayana Británica”.

Quiero recordar algunos nombres de aquellos tiempos que ahora parecen tan lejanos como el humorismo de Don Rafael Guinand o la música de Los Cañoneros: Pedro José Lara Peña, Miguel Ángel Capriles Ayala, Jorge  Olavarría, Luís Miquilena, Isabel Carlota Bacalao, Rafael Sureda  Delgado, Simón Alberto Consalvi, Aníbal Romero, Pedro Duno, Fernando  Ochoa Antich, Adolfo Taillardat, Manuel Quijada, Sadio Garavini, Rodolfo Schmidt, José Machillanda y-last but not least-José Vicente Rangel,  quienes aun cuando situados en las antípodas de las ideologías políticas en boga, no tenían empacho en aparecer firmando documentos que  terminaban con slogans como “Todo el Golfo es nuestro”, o “El Esequibo  es de Venezuela”.

Hoy, a 13 años del vendaval chavista, puede decirse que de esa pasión que fue uno de los fundamentos principales de la historia  de la segunda  mitad del siglo XX  venezolano queda poco o nada; desapareciendo, como  si no hubiera existido, no solo del lenguaje oficial, sino también de la  agenda que se discute en  partidos políticos, universidades, asambleas  de vecinos, seminarios, sindicatos, consejos comunales, púlpitos,  disensos, acuerdos y de todo lo que ocurre y discurre en el fluir del  tejido de la vida nacional.

¿Qué sucedió, pasó, volvió, se revolvió y al final siguió su curso hacía  el helado olvido, y dónde fueron a parar los innúmeros estudios,  discursos, análisis, slogans, ensayos, pintas, volanteos,  y textos que consumieron tantas noches de sueño, tantos miedos por la salud, y tantas  peleas con  padres, esposas o hijos “por no apagar la luz”, sin  hablar  del tiempo contabilizado en plata líquida o ilíquida, o en ese oro de  la felicidad del hallazgo intelectual escriturado y publicado que no  llegaron a intuir Benjamín Franklin ni Adam Smith?

Pues nada, que fueron a parar al “Gran Archivo Nacional” de los objetos  perdidos, de las pasiones pasadas de moda, de las ideas olvidadas,  como  pudieron serlo los positivismos lógico e ilógico, el naturalismo, el  romanticismo, el costumbrismo, el surrealismo, el existencialismo, la  teoría de la dependencia, el estructuralismo, el lacanismo, el marxismo y  sobre todo, “el amor por Venezuela”.

Pérdida esta última que es la causa eficiente de que en los últimos 13  años se perdiera su significado y de que el país empezara a ser ocupado  por extranjeros para quienes palabras como territorio,  historia,  cultura, y lengua menguaron su utilidad y comenzaron a ser  canjeados  por “el culto al caudillo”.

Religión, alarde, o barbarismo traído ahora en el moral de un militar de  cuartel que no de batallas, más bien deportista que castrense, con poco  de academia y menos de disciplina, y si  no analfabeta, si minado de  lecturas anacrónicas y desactualizadas (que es decir lo mismo), y por  tanto, pasto fácil de delirios,  fantasías, ideas muertas, y de todo  cuanto pudiera contribuir (según dicen por aquí) a quedarse de por vida  con el coroto.

Lo cual no quiere decir otra cosa, sino que para Chávez,  como para  Stalin, Gómez, Mao, Trujillo,  Fidel Castro, Duvalier o Fujimori, la  unidad territorial es una categoría que funciona en cuanto pueda ser  teatro de su vagabundeo por el poder, porque si no, puede ser  perfectamente cedida a amigos o enemigos, según el caso.

Así, en un momento en que para Chávez era importante tener distraído al  presidente colombiano, Álvaro Uribe,  para que le permitiera un respiro a  sus entonces  aliados de las FARC, se le invitó a restablecer las  conversaciones sobre el “Diferendo sobre  la Delimitación de las Aguas  del Golfo de Venezuela”,  ofreciéndole de antemano lo máximo a que  aspiraban los negociadores colombianos y nunca aceptaron los  venezolanos: “el 10 por ciento”.

Más afortunados, los guyaneses (ahora independientes, pero vástagos  orgullosísimos de la Inglaterra colonial) terminaron incautándose de los derechos que antes nos habíamos negado a reconocerle cuando eran  colonia: la propiedad de los 159.500 kilómetros del territorio Esequibo y de la plataforma marítima que generan en el Caribe Oriental y todo por una casualidad muy feliz: son miembros del CARICOM (Comunidad del  Caribe),  la unión de los países del Caribe angloparlante, que, como  herederos del conflicto  histórico entre ingleses y gringos, han apoyado siempre a Fidel Castro y su revolución, y ahora, por costumbre, o  porque los odios históricos nunca terminan, a Hugo Chávez, el hombre que se proclama su heredero, hijo o nieto .

De modo que, en la más grande amputación que se ha  refrendado del  territorio venezolano en toda su historia, tiene mucho que ver el pago  del gobierno cubano y sus líderes al respaldo que siempre le brindaron  los países del CARICOM, factura que ha recibido Chávez como parte de su  herencia para seguir honrándola, y que los beneficiarios agradecen  apoyándolo en la OEA, la ONU, y en cuanta instancia regional e  internacional sea necesario derrotar mediante votos a quienes denuncian  sus tropelías, sus atropellos a la Constitución , su empeño en  desestabilizar la democracia dentro y fuera de las fronteras  venezolanas,   ofreciendo, incluso,  el territorio nacional como  cabeza de puente para los estados forajidos de Europa oriental o el Medio  Oriente que quieran construir bases para enriquecer otra herencia que  recibió Chávez de Castro: su odio contra los Estados Unidos.

Pero no son solo los países vecinos y fronterizos con los cuales tuvimos  hasta hace poco conflictos territoriales, los que se han acercado al  festín de nuestros despojos, sino que Cuba en primer lugar, y después  Nicaragua, Ecuador, Brasil, Argentina y Uruguay, por el solo hecho de  apoyar y militar en el “culto al caudillo”, se han enseñoreado de los  mercados nacionales, abastecen más del 50 por ciento del consumo  alimenticio y por esa vía, se apropian de buena parte de  nuestra renta  petrolera para el financiamiento de sus propias economías.

Un caso único es el de China: distante en todos los términos de  Venezuela, de su gente, de su historia, pero dueña de una tercera parte  de la producción petrolera por los próximos 20 años, y a precios  actuales, como parte del pago de una deuda de 20 mil millones de  dólares, la mitad de los cuales deben emplearse en la compra de  baratijas chinas.

China: el último país en restaurar el imperialismo de los siglos XVIII y  XIX, por cuanto lleva a cabo una revolución industrial con trabajo  esclavo e infantil, sin sindicatos ni fórmulas de contratación  colectiva, y que importa gigantescas cantidades de materias primas, pero  a cambio de que los exportadores conviertan a sus países en mercados  cautivos de su producción a  escala.

O sea, un país promotor de la desindustrialización de otros, como lo han  descubierto recientemente Brasil y Colombia, que empiezan a salirse de  la trampa que permite que los dólares que entran por la venta de  minerales y productos alimenticios, regresen después en la compra de  mercancías  que podrían producir los  importadores.

Ganador en la ruleta del “culto al caudillo” sin otro esfuerzo que  respaldar las políticas exóticas de este revolucionario anacrónico que  siente nostalgia por Mao Zedong, la revolución cultural, el libro rojo y todos los signos que perpetraron la pérdida de por lo menos 50 años de la historia china.

Como también lo es la Rusia de Putin y Medvedev, relamiéndose y abriendo  las fauces para dar cuenta de las minas de oro y diamantes que pronto  les serán entregadas por que Chávez decidió entregárselas a   “imperialistas buenos y amigos”.

Y termino, porque la historia también parece que termina, y con ella las  amputaciones, el reparto de la riqueza nacional entre asaltantes sin  escrúpulos y al parecer inconscientes de que los bienes mal habidos,  tarde o temprano, hay que devolvérselos a sus legítimos dueños.     

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ANTONIO JOSÉ MONAGAS: PIDO LA PALABRA / MALOS AUGURIOS

Para el Fondo Monetario Internacional, Venezuela tiene el peor panorama en Suramérica. Aun cuando en su último informe sobre perspectivas económicas, aduce que la economía venezolana crecerá este año 2,8% con una inflación de 25,8%, ello no deja de reflejar que es el país con un desempeño mediocre entre los exportadores de petróleo.

Las acciones emprendidas por el régimen, parecieran desconocer los intríngulis de la economía. A pesar de los análisis econométricos realizados por instituciones públicas nacionales como el Banco Central de Venezuela, cuyos estudios dan cuenta de los riesgos en que puede incurrirse de tomarse decisiones equivocadas, el Ejecutivo Nacional sigue apegado a razones de burdo populismo a fin de mantenerse en el poder.
Para el Fondo Monetario Internacional, Venezuela tiene el peor panorama en Suramérica. Aun cuando en su último informe sobre perspectivas económicas, aduce que la economía venezolana crecerá este año 2,8% con una inflación de 25,8%, ello no deja de reflejar que es el país con un desempeño mediocre entre los exportadores de petróleo. Particularmente, luego de poner de manifiesto que Argentina, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay liderarán el crecimiento de la región con un avance entre 6% y 8% mientras que el promedio para toda Suramérica estará en 4,9%. En tanto que el crecimiento esperado para el resto de los países, será superior al de Venezuela, toda vez que la inflación de esos países se estima mucho menor con un promedio de 7,9%. Casi 18 puntos por encima, lectura ésta capaz de avergonzar la sociedad más abatida.
Esto significa que Venezuela se proyecta con la peor perspectiva respecto de la inflación. En otras palabras, el país crecerá un 2,8% con una inflación de 25,8% lo cual hace dudar a cualquiera sobre las pretensiones vociferadas por el presidente de la República en torno a que Venezuela se encuentra “blindada” de toda amenaza financiera y económica. Pero realmente cabría preguntarse, en medio de tan graves dilucidaciones, ¿acaso puede pensarse si Venezuela está estancándose económicamente o no?
A decir por las condiciones que remiten a esta reflexión y que coadyuvan a elaborar una explicación que argumente la verdadera situación de la economía venezolana, luce innegable reconocer serias contradicciones que revelan el atolladero que ha resultado para el régimen encauzar la dinámica económica. Pero tan suprema tarea, no ha sido posible en virtud de la incompetencia de altos funcionarios, la campante corrupción, sumado ello a la obstinación de plegarse al poder sólo por usurpar responsabilidades de las cuales no tienen estos consciencia de su alcance y magnitud.
Por otra parte, debe explicarse que dicho crecimiento del 2,8%, no pareciera tan magnánimo como pudiera pensarse. Sobre todo, luego que un análisis pormenorizado de la proyección evidencia detalles de las razones que lo alientan. Y justamente, es cuando empieza a preocupar por cuanto este incremento deriva de los gastos que ha realizado el régimen apostando no sólo a ilusas pretensiones de desarrollo en el nombre de su vacío socialismo. Igualmente, buscando asentir un proyecto gubernamental sin fundamento conceptual que solamente intenta justificar un cansado proselitismo.
En conclusión, el régimen viene enrumbando la economía nacional en dirección contraria a la ofertada en tiempo electoral. Lejos de todo horizonte promisorio, el país está desarticulándose en su aparato productivo por lo que su estructura económica está derrumbándose a consecuencia de decisiones sórdidas de cara a la movilidad de la economía internacional que, aun cuando compungida, ha resuelto superarse en toda su extensión y dimensión. No hay duda entonces que de seguir por el camino del socialismo criollo, ante la línea de la economía habrá que decir que se despuntan malos augurios.
VENTANA DE PAPEL
 “EL SICARIO, EJECUTOR DE LA LEY PENAL”
La violencia política ha alcanzado tal dimensión en la sociedad venezolana que pudiera hablarse de su institucionalización. Particularmente, al considerarse por violencia política el empleo de cualquier medio lógico destinado a difundir temor. Pero también, a violentar cosas o personas sin importar ni las circunstancias, ni el ordenamiento legal. Esta inquietud llevó al abogado Carracciolo León Avendaño a presentar ante el foro que constituyó el VII Congreso Binacional de Derecho Procesal, realizado en Cúcuta, a exponer la interesante ponencia intitulada: El Sicario como Ejecutor de la Ley Penal.
Su tesis tipifica el sicariato político desde el Estado “como homicidio calificado por agravación, prescindiendo del interés económico de precio o remuneración como irrelevante como causa eficiente privilegiando el hacerlo así como existe en la doctrina el homicidio calificado, insidioso o proditorio”. Según revela León Avendaño, el concepto de violencia institucionalizada se ha valido de recursos formales “pervirtiendo, desnaturalizando y contaminando una de las características del poder político”. De ahí que quienes ejercen tan infeliz oficio mediante el sicariato, se arrogan el “derecho de matar” convirtiéndose en instrumentos del poder político del déspota. Con el lema “moto, pistola y misión”, los sicarios usurpan atribuciones legales tergiversando su sentido en aras de objetivos transgresores que devienen en muerte y desolación. Por eso, el déspota, al aprovecharse de condiciones violatorias del orden constitucional, pero igualmente, del código de moralidad y subvirtiendo libertades tan esenciales como el derecho a la vida, actúa sin escatimar el daño individual y social que su acción provoca cuyos efectos sobrepasan las más elementales límites de civilidad.
El autor enfoca este problema desde la figura del “Estado Asesino como entidad homicida, como arma, medio o instrumento político de terror para subyugar a la población y opositores desconociendo el valor de la vida humana como control social por motivación propio de dictadores, tiranos o totalitarios impulsores de la sociedad cerrada”. Todo ello, en desavenencia con principios, derechos y garantías cívicas de la democracia de sociedad abierta y de postulados de la Teoría del Buen Gobierno.
EXALTADO PERIODISMO ECONÓMICO
El Banco Central de Venezuela (BCV) realizó en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad de Los Andes (ULA) el seminario de Banca Central para Periodistas. Participaron más de treinta profesionales de la comunicación social de Mérida, Táchira, Trujillo y Barinas. dedicados a la cobertura de la fuente económica y financiera, quienes recibieron información detallada acerca de aspectos esenciales de la gestión que lleva adelante el instituto emisor, como la política monetaria, la elaboración del sistema de cuentas nacionales, el manejo de las reservas internacionales, el índice nacional de precios al consumidor  y la relación del BCV con el sistema financiero nacional, entre otros. Todo ello fue posible, gracias al equipo de técnicos y especialistas del BCV que se trasladó hasta la ULA, para dictar un amplio abanico de temas y conceptos relacionados con el  mundo de la economía y las finanzas públicas.
Esta actividad contó con el apoyo logístico del Decanato de la FACES cuyo conductor, profesor Raúl Guillermo Huizi, suscribió su organización en aras no sólo de estrechar los lazos de la cooperación institucional que vienen trabajando la ULA y el BCV. También, para coadyuvar a visualizar líneas de investigación orientadas a producir una mejor caracterización de las dinámicas, actores y procesos productivos de los estados andinos. Este seminario que viene desarrollando el Banco Central, a través de diversos frentes de trabajo, tiene como objetivo principal coadyuvar en el proceso formativo de los comunicadores sociales de la región, de manera que los temas y conceptos económicos puedan ser transmitidos a la población cada vez con mayor claridad, precisión y sencillez.
EFECTIVA GESTIÓN DE CORTOELEC 
(ja,ja,ja)Cada día, Cortoelec, antes Corpoelec, mejora la prestación de sus servicios de electricidad en el territorio nacional. La llegada del hermano del presidente de la República a la gerencia de tan prestigioso organismo público, Ingeniero Argenis Chávez,  ha hecho que los cortes de luz sean ahora más frecuentes. Mejor aún, más inesperados. El rojo chillón de su chaqueta, hace que sus ideas sean criterio de funcionamiento del excelente servicio eléctrico que brinda toda vez que los apagones continúan afectando el bienestar del venezolano por lo que su calidad de vida ha venido incrementándose.
Por tan interesante razón, las familias venezolanas ven con complacencia cómo sus artefactos eléctricos: cocinas, planchas, televisores, neveras, lavadoras, secadoras, computadoras, etc., se dañan sin que importe mucho por cuanto ahora, la empresa de electricidad que exalta la práctica del connotado socialismo del siglo XIX, compensa de manera inmediata cada uno de las averías sufridas por todo ciudadano que llegue a presentar su reclamo ante los muy atentos empleados de Cortoelec. En la población hay regocijo por tan mantenida serie de apagones sin previo aviso lo que genera una excelsa alegría en quienes reconocen las bondades de este hermoso socialismo cuya perversión y falsedad es agradecida por todos aquellos que ven mermadas sus condiciones de vida. Por eso las mejoras para apagarle la luz al venezolano, son parte diaria de la gestión de tan eficiente empresa eléctrica socialista cuyo eslogan va de la mano con sus nefastos resultados: “por el buen vivir”. (Ironías que tiene la vida)
¿MIEDO HACIA LEOPOLDO LÓPEZ?
El rechazo del régimen al fallo favorable de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, sobre el caso de la injusta inhabilitación del dirigente político y ex alcalde del Municipio Chacao, Leopoldo López, es una clara demostración del miedo que sienten los adeptos de la candidatura de Hugo Chávez ante la definitiva caída de su popularidad. Ni siquiera los conspicuos representantes del régimen, como la Defensora del Pueblo, el Procurador de la República y la camada de diputado-focas de la Asamblea Nacional, reconocen el mandato constitucional cuando refiere el respeto a los tratados internacionales firmados por Venezuela. No hay excusa que valga por parte de estos ilegítimos altos funcionarios para negar el reconocimiento al dictamen de la CIDH. Más, cuando la misma debe interpretarse como ley dado el compromiso institucional que determina la Constitución de la República a lo largo de distintos preceptos.
La condición política de Leopoldo López no puede escamotearse por infundio o mentiras arregladas con el retorcido propósito de evitar que la candidatura presidencial arribe (hipótesis negada) a la victoria electoral en octubre de 2012. Más, cuando a la vista de todos hay un rechazo hacia la forma de obstaculizar las libertades y confinar derechos fundamentales como en efecto ha sido práctica consuetudinaria del actual régimen. De manera que no hay duda de que el régimen le teme profusamente a Leopoldo López por cuanto sabe que su candidatura es capaz de aglutinar las fuerzas políticas necesaria para descuadrar las triquiñuelas electorales que pueden prepararse con el apoyo de acciones violatorias del respectivo ordenamiento jurídico legal con el que cuenta el Estado venezolano. He ahí la razón del miedo por la habilitación política de Leopoldo López.
amonagas@cantv.net

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