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martes, 14 de enero de 2014

PEDRO PAÚL BELLO, EL PROBLEMA NO ES LA MESA DE LA UNIDAD

El problema no es la Mesa de la Unidad, como antes no lo fue la Coordinadora Democrática que condujo Enrique Mendoza. Cuando regresé a Venezuela en Julio de 2003, junto con otros amigos y ex-compañeros de anteriores luchas políticas, tratamos sin éxito sobre más o menos lo mismo que acaba de ser publicado y que hoy recoge, en su declaración, el principal dirigente de Acción Democrática Henry Ramos Allup.

Pese a la calidad de muchos de sus integrantes, la actual MUD se asemeja mucho lo que fue la anterior CD. Con varios de ellos hablamos en aquellos tiempos pasados: ya había fracasado la huelga petrolera y el despido masivo y atropellador de los profesionales y trabajadores del petróleo y había ocurrido el mal llamado intento de golpe de Estado del 11 de abril del 2002  que, en verdad, fue un acto de astucia de Hugo Chávez para debelar un verdadero golpe que se fraguaba en el seno de las Fuerzas Armadas. 

Con los más cercanos a nosotros integrantes de la CD insistimos en que el diseño general del gobierno era establecer en Venezuela un régimen tiránico de características totalitarias, pero poca o nula fue la repuesta de nuestros interlocutores, quienes estaban convencidos de que eso no era así.

El único respaldo que tuvimos fue el de lamentablemente desaparecido amigo Italo Luongo Blom, quien murió en el avión que cayó en Mérida el 2009. Italo era un convencido a fondo de la realidad que significaba el llamado "socialismo del siglo XXI. 

Respecto a la aspiración de diálogo, que no sólo brotó de la MUD, sino de una buena proporción de venezolanos interesados en la paz, escribí hace poco algo que me voy a permiir citar ahora; Bajo el título "El Diálogo Franco y Verdadero", cité lo expresado por dos autores muy importantes; Tauler, un religioso y filósofo del 1.300 y Maritain, un filósofo y pensador francés del siglo pasado. Simplificando, para ser breve, lo que estos autores expresaron en sendos trabajos suyos, Tauler dijo  que quien entre en la UNIDAD se impregna del sentido de la verdadera distinción y que nadie conoce en verdad la unidad si ignora la distinción. Y Mariatain, por su parte, escribió seis siglos después, que hay que distinguir para unir.

Refiriéndome entonces a la MUD hice notar, en mi escrito que es imposible una unidad entre personas humanas que sea absoluta, es decir, que todos estén de acuerdo. Quien entra en la Unidad, como lo dijo Tauler, tiene que distinguir lo que piensan todos y cada uno de los demás que tienen parte en ella y, si no se distingue pretendiendo una imposible aceptación de todos, como lo dijo Maritain, no hay unidad, pues hay que distinguir para unir. Era menester tanto en la Coordinadora como en la MUD, alcanzar un acuerdo común compartido por todos los integrantes, y no una supuesta unidad, en la que cada uno piensa distinto.

Eso.que es tan simple, no es fácil de lograr: requiere alcanzar, de manera progresiva, un acuerdo que puedan aceptar todos, desde luego renunciando a parte de lo que pretenden que debe ser. Ese "fenómeno" no es exclusivo del mundo político: sucede en todas las situaciones que reúnen a varias personas: en las empresas, en los mercados, en los sitios de trabajo y hasta en las familias. Hay que distinguir para unir. ¿Unir qué? Pues lo que se pretende; los objetivos, los propósitos, las acciones, etc.

Si lo que se pretende es liberar al país de un régimen totalitario (todavía hay muchos que piensan que aquí, en Venezuela, no lo es) entonces hay que planificar objetivamente y con consenso que es lo que se va a hacer. Eso lo ha manejado excelentemente y para gran éxito en muchos casos en los que ha sido seguido, el brillante norteamericano Gene Sharp, uno de cuyos más importantes trabajos hice circular, con 14 entregas, hace ya tiempo. 

Una estimada persona me hizo saber que no cree en Sharp sino en Gandy. Con todo respeto y consideración le hice llegar que Gandy era algo muy distinto en el tiempo y en el espacio. Por lo pronto, el Imperio Británico no significaba un totalitarismo, sino un dominio sobre el territorio de la India, dominio que, con el paso del tiempo, fue siendo dejado de manera paulatina y cuyo fruto recogió, en buena hora Gandy. El totalitarismo es eso: dominio total de un pueblo.

Pedro Paúl Bello
ppaulbello@gmail.com

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domingo, 29 de enero de 2012

ANDRÉS SIMÓN MORENO ARRECHE: ¡UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD, HASTA LA DERROTA SIEMPRE!

En la Venezuela demócrata está sucediendo algo políticamente ‘curioso’ que marcha a contrapelo de la verdadera democracia, entendida y aceptada como un proceso de consenso que existe en las sociedades civilizadas para dirimir las controversias que surgen de las normales diferencias de criterio. En Venezuela ha surgido el concepto de Unidad como dispositivo ultroso, irreflexivo y excluyente. Como condición excepcional y única para revertir el mega desastre político, social y económico que han desatado, con todas sus culpas incólumes, el desgobierno del señor Chávez y sus obsecuentes seguidores, durante estos 13 años. 
La unidad, que como principio electoral-proselitista es tan puntualmente necesaria para ayuntar el esfuerzo político que se requiere para vencer -sin margen de duda y contundentemente- al señor Chávez y sus secuaces el venidero 7 de octubre, se ha convertido en un concepto... En una marca-fashion... En una diva postmoderna que se promueve entre nosotros, los opositores del régimen castro-comunista de Caracas, como el único gran remedio social, político (electoralmente ¡Lo es!) económico, moral, agropecuario, científico, intelectual, y pare usted de atribuirle más curas milagrosas al potingue de la ‘unidad’, que para lo único que sirve, democráticamente hablando, es para la selección de un candidato único que enfrente solidariamente al otro, a Chávez, el candidato del partido único, del sistema totalitario, el candidato vengativo y violador de la Constitución y que de paso es Presidente de la Nación, de su Partido y conculcador de los demás poderes del Estado. Contra ‘eso’, y nada más que ‘eso’ es para lo que se necesita ayuntar esfuerzos untarios con una mano, mientras que con la otra nos tapamos la nariz ideológica... Todo en aras de los ‘altos intereses’ de la Nación y nuestra supervivencia como República
Pero entre gallos y media noche, desde los partidos políticos que hacen vida oposicionista en la Mesa de la Unidad Democrática (¿Con qué se come ‘eso’? preguntaría, si pudiese don Luis Miquilena) se ha vendido a la opinión pública venezolana que cualquier disenso frente a la Mesa de la Unidad y su ‘marca’, por más sutil que sea, debe ser pugnazmente condenado -sea el que fuere, no importa. Afirman que hay que hacerlo en aras de los intereses nacionales representados en la tal marquilla de presunción ideológico-democrática que mientan ‘unidad’, y además de la condena irreflexiva, al que ventile pública o privadamente cualquier desacuerdo con las decisiones de la Mesa de la Unidad Democrática, o de sus candidatos, o por ejercer su derecho a decir ‘no estoy de acuerdo’, a esa persona (usted, por ejemplo... O yo, a partir de estas líneas que lee) debe señalársele con el dedo acusatorio.  De proto-chavista, de quinta columna, de anti demócrata. Hasta se le inventarán viajes (ficticios, claro) a La Habana de Fidel y se le señalará de peligroso ‘cabeza-caliente’ que anda gestionando un ‘resuelve’ con alguna ‘misión chavista’ mientras, como decimos en Maracaibo, ‘le echa vaporub en el ojo’ a los verdaderos demócratas, ellos, los ‘unitarios’, mientras uno –que solo atina a desembuchar una que otra crítica- afirman ellos que nos hacemos pasar por quienes no somos. En fin... por ahí van los tiros.
Y no importa que su argumento sea reflexivo y sostenible con la realidad y hasta comprobable con los hechos. Si usted es un demócrata y se atreve a disentir en Venezuela frente a las decisiones (y las indecisiones) de la MUD, o por las acciones (y las omisiones) de sus únicos precandidatos, usted será señalado y condenado...”porque atenta contra la unidad”. Vista así, la ‘unidad’ deja de ser una cualidad del consenso para convertirse en la excusa de un curioso y desconocido totalitarismo: el totalitarismo de quienes desde la unidad desean imponer sus ideas, sus conceptos, aún cuando ellos sean honestamente beneficiosos para el colectivo. Decir ‘unidad’ en Venezuela es señalar a un totalitarismo colegiado de origen consensual, pero nada democrático.
La unidad, concebida como estructura incriticable, única y presuntamente sólida, nos coloca frente a un insólito neo- fascismo de conciencia que para colmo de curiosidad, es de origen democrático. Una ‘unidad’ que atenta contra sí misma y su origen semiológico. Porque se impone desde una cúpula. Porque esquiva críticas y niega el raciocinio, el contraste de las ideas, el disenso y la polémica, elementos consustanciales con un sistema de gobierno democrático y su resultante: el Estado de Derecho. En nombre de una inasible, tránsfuga y etérea unidad, (que para ser ‘tal’ debe surgir del contraste de las opiniones para alcanzarla, y por el consenso de las acciones para ejecutarla) se pretende imponer un silencio, una mordaza ‘a hierro y fuego’... ¡Porque sí!... Y el que no está silenciosamente cuadrado con la fulana unidad, entonces está contra ella, aún cuando lo que diga u opine sea en su beneficio. 
Tal despropósito es el sexo contra-natura de la democracia. Una unidad así esgrimida por los círculos democráticos en Venezuela (la unidad como concepto y marca incuestionable, pétrea e intachable) es una forma totalitarismo muy similar a la del Teniente-Coronel Chávez, a quien enervan las observaciones y trastornan las críticas. Los reproches que se han esgrimido pública y abiertamente a la MUD tienen fecha muy anterior a su consolidación como ente aglutinador de las distintas oposiciones democráticas venezolanas.
La Mesa de la Unidad Democrática, que tiene sus logros y aciertos, es verdad, está vinculando el concepto de unidad proselitista (candidato único... programa de acción de gobierno) con una obediencia ciega y silente. Afirma que está abierta al diálogo y a la crítica pero desde sus inicios, quienes crearon el concepto de ‘unidad’ secuestraron a la institución. Solo algunos partidos la integraron desde un principio, aunque más luego  -presionados por la opinión pública-  extendieron un plácet de participación a otras organizaciones, que resultaron ser ¡Otros partidos! A pesar de ello, siempre ha sido un club de partidos políticos, en el que no participan ni deliberan en igualdad de condiciones otras estructuras de ‘eso’ que dan por llamar las instituciones de la sociedad: Colegios de profesionistas, Asociaciones civiles, Clubes, ONG, Asociaciones vecinales, minorías de cualquier tipo, etc. Señalar la exclusión y la imposibilidad de deliberación ha sido nuestro ‘pecado original’, el desliz de quienes, siendo demócratas por procedimiento, también somos contestatarios e inconformes.  La inclusión sigue siendo una falla estructural en la Mesa. Una pata faltante que se remienda, como en las ‘mesas cojas’ con cualquier cosa que sirva para llenar ese vacío.
La historia de la exclusión de la sociedad civil en la MUD es ‘de origen’. El 23 de enero de 2008, en conmemoración del 50 aniversario del retorno de la democracia a Venezuela, los principales partidos políticos opositores se reunieron en el Ateneo de Caracas con el fin de suscribir un documento con el cual se comprometían a cumplir una serie de objetivos nacionales y su visión de país. El acuerdo fue propuesto por el entonces Secretario General Nacional de COPEI Luis Ignacio Planas en el marco del aniversario de esa organización política a comienzos del mes de enero del 2008. El acuerdo que dio origen a la Unidad Democrática fue firmado por los partidos Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, Primero Justicia, Proyecto Venezuela, Copei, La Causa Radical, Alianza Bravo Pueblo, Movimiento al Socialismo y Vanguardia Popular; los políticos que suscribieron el nacimiento de La Mesa fueron Omar Barboza (UNT), Víctor Bolívar (AD), Carlos Ocariz (PJ), Antonio Ledezma (ABP), Luis Ignacio Planas (Copei), Alfredo Catalán Shick (PV), Alfredo Ramos (LCR), José Antonio España y Nicolás Sosa (MAS) y Rafael Venegas (VP) El 27 de febrero de ese año se sumaron al acuerdo más partidos  políticos: El Movimiento Republicano, Solidaridad Independiente, Unión Republicana Democrática, Movimiento Laborista, Democracia Renovadora, Fuerza Liberal y Visión Emergente.
El 8 de junio de 2009 se reestructura el Acuerdo de Unidad Nacional dando forma a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la cual está organizada en  11 unidades de trabajo: corrupción, relaciones con la sociedad civil, estrategia, programas, derechos humanos, descentralización, asuntos sociales, asuntos internacionales, organización, movilización y temas electorales. ¿Las contó? Si, son once ¿Se fijó en quiénes integran a la MUD? No aparecen otras organizaciones sociales distintas a los partidos. En el ‘acuerdo de unidad nacional’ no hay sino una ‘unidad de trabajo’ para contactar con la sociedad civil, como si la sociedad civil fuera ‘algo’ ajeno y distante de la Mesa, de la Unidad y de la Democracia. Esto es así, desde antes y aún en estos tiempos, porque para los partidos políticos, la democracia NO ES la sociedad civil, sino un coto de caza de votos para los partidos políticos, exclusivamente.
Pero no solo de exclusión vive la Mesa. Todos los ciudadanos en Venezuela hemos sido testigos y sujetos del más oprobioso, permanente y sostenido de los fraudes electorales jamás observados en otro país de nuestro continente. Desde la grosera transformación, en el 2003, del Referendum Revocatorio en un evento plebiscitario, hasta la oprobiosa publicación de listas de electores, con la anuencia del CNE con la que los obsecuentes adulantes del régimen han creado un apartheid político y social. La sola existencia de la tristemente célebre ‘Lista Tascón’ y la no menos vergonzosa ‘Lista Maisanta’ (cuyo autor-ejecutor es el ahora oposicionista Ismael García) ha sido posible porque han contado con la silenciosa anuencia de las autoridades del Poder Electoral y del Poder Ejecutivo. Tal fraude electoral requiere, para validarse en la sociedad, de una estructura aparentemente opositora, de una ‘oposición oficiosa’ que solape, que convalide la felonía, bien con la anuencia tácita, bien con el silencio. Esa estructura social son los partidos políticos que le dieron origen a la MUD, y que con el silencio y anuencia han celestineado las fechorías electorales del régimen, convirtiéndose por acción y por omisión en sus corresponsables.
Aunque usted no lo crea, los partidos políticos en Venezuela no actúan como contrapeso institucional sino como blandas oposiciones a Chávez. Hasta utilizan, durante sus gestiones proselitistas electorales, sus mismas promesas, pero las re envuelven con un papel pseudo democrático y las ofertan como si el país y sus ciudadanos fuéramos los personajes de la novela El Gatopardo de Giuseppe Tomassi de Lampedusa, adormecidos súbditos del Principado de Salina y ellos, los partidos, los representantes de don Fabrizio Corbera, que entre bastidores y en ‘conchupancia’ con los emisarios del señor Chávez afirman... "Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi" (Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie).
El concepto de ‘la unidad’ ha operado como las marcas comerciales, que poseen ‘valores intangibles’ aunque inexistentes, colocados en la mente de los consumidores por los hábiles publicistas que ‘posicionan’ marcas, desagregan o crean ‘clústeres’ de consumidores y como la mampara de tela que se utiliza para encauzar a las ovejas hacia el redil, obturan la visión del paisaje político y con ello la acción individual. Para ’eso’ es que se satanizan las críticas como ésta. Por ‘eso’ es que quienes opinamos a contrapelo de la nomenklatura de la MUD somos inmediatamente embolsados con el descrédito personal. Entonces surgen las descalificaciones: ¿Tú eres un chavista o qué?... ¿Te volviste loco? ¡Unidad pa’ to el mundo! ... ¡El que no está con ‘la unidad’ está contra la democracia!
Pero mientras descalifican a quienes, por derecho constitucional, podemos y debemos opinar y criticar, nada dicen del ‘juego político’ que le ha permitido al régimen más aliento del que jamás pensó. Nada dicen del llamado a la abstención, que le entregó la Asamblea Nacional a Chávez y con ello la conculcación posterior de todos los otros Poderes del Estado.  Nada dicen sobre ‘la entrega al Consejo Nacional Electoral’ de la selección del candidato opositor, permitiéndole a un desacreditado CNE la organización y el patrocinio de una selección de candidato que bien podemos hacer los ciudadanos sin las maquinitas del CNE, más rápido y con mayor transparencia. ¿Por qué la Srta. Machado no dice algo acerca de los 2 millones de ‘votos fantasmas’ que según sus múltiples denuncias pasadas, existen en la data del CNE?  ¿Por qué López ni Capriles nada dicen ni se pronuncian públicamente acerca del inauditable Registro Electoral Permanente? ¿Por qué Pablo Pérez se olvidó de insistir en aquellas ‘condiciones mínimas’ de las que tanto hablaba antes de ser precandidato? ¿Y dónde están guardadas las múltiples y sustanciadas denuncias contra el Poder Electoral que hiciera, hasta no hace poco, el precandidato Pablo Medina?
Conceptualmente, la unidad no es en sí misma ‘mala’, todo lo contrario, pero vista así, con la óptica maniquea de las oposiciones venezolanas, la unidad se transforma en una patente pro-fraude. Con ella se silencia la verdadera oposición, la de la gente de la calle, la voz de los que no tienen acceso a los medios. Si llegara a la Presidencia cualquiera de los candidatos de MUD (a excepción honorable de Diego Arria, el único de ellos que está bien centrado: Gobierno de transición + Juicio a Chávez y sus secuaces) el que llegue a Miraflores lo haría, no por la voluntad de los electores, sino porque ante la avalancha de votos ‘en contra’, Chávez lo permitirá, siempre que se le consienta ‘morir como Presidente’ y garantizarle a sus secuaces un ‘retiro dorado’.
No me queda ninguna duda de ello, como tampoco dudo que para que ese supuesto negado ocurra, la ‘unidad’ debe convalidar otro fraude, el de la posterior ‘unidad nacional’, sostenido en la promesa del perdón a todos los chavistas (populismo ‘ex -ante’), como la gran mentira con la que todos cantaremos, como lo hiciera el inolvidable conjunto musical argentino ‘Les Luthiers’ en su tercer LP, el estribillo final de aquella canción marcial  titulada “Ya el sol asomaba en el poniente”:
 “¡Perdiiiii - mos... perdiiii - mos... Perdimos oooooo ...tra vez!”
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martes, 27 de diciembre de 2011

ERICK EKVALL: EL TABÚ

En fin, a diez meses de las elecciones presidenciales, la MUD y sus partidos no parecen estar dispuestos a exigir del CNE las más básicas condiciones electorales que, de cumplirse las más elementales, ayudarían a devolverle cierta confianza a la gran mayoría de los votantes en cuanto a que su voto sea respetado
Los pre-candidatos de la oposición están entrando en la recta final de la pre-campaña. Ahora abundan las ofertas, las promesas y los más detallados y generosos programas sociales, todos orientados a atraer a un público cada día más desganado. No sólo está harto de Chávez y de su cínica politiquería, sino harto también de la cada vez más irreal y populista campaña de la oposición. Si uno desconociera la cruda realidad del país, pareciera que esta campaña electoral transcurre en un país digamos excesivamente normal. Pero no es el caso. Vivimos en dictadura. Una dictadura a la vez brutal y represiva para quienes se atreven a oponerse de frente a ella, o que se encuentran en el lugar equivocado en el momento equivocado (como bien ilustra el caso del Comisario Henry Vivas, preso político desde hace siete años, desfalleciendo poco a poco en un calabozo del SEBIN), y a la vez muy sofisticada, casi invisible, en el sentido que la creciente represión no está percibida como tal por todos….
Los partidos de la MUD y los medios de comunicación llamados independientes (y ninguno de ellos, ni los partidos ni los medios, puede calificarse hoy de independiente frente al poder omnímodo del aparato gubernamental) promueven una ficción que consiste en hacerle creer a la ciudadanía que la oposición es mayoría, que iremos todos a votar el 7 de octubre, que de ahí, con suficientes votos, el candidato de la oposición podrá derrocar el candidato de gobierno, y que el camino hacia una transición democrática y pacífica está allanado.
Esta versión, sin embargo, tiene algo de verdad. Quienes se oponen a la dictadura de Chávez son mayoría, y son mayoría desde hace muchos años, por lo menos desde el 2004, cuando Chávez fue efectivamente derrotado en las urnas, según se deprende de un estudio científico avalado en 2006 por los rectores de la más prestigiosa publicación académica a nivel mundial en materia de estadística, la International Statistical Review(http://bit.ly/gFZela ).
Pero ser mayoría no garantiza en absoluto que ésta se traduzca en votos que serán tabulados por el CNE, como tristemente aprendimos hace siete años. Ya en ese entonces más de la mitad de los venezolanos estaba convencida de que el gobierno había cometido fraude para mantenerse en el poder (http://zogby.com/news/2004/12/14/venezuelans-see-their-country-as-unstable-and-risky-for-foreign-investors/ ), pero el omnímodo poder de la máquina propagandística del gobierno, aunado a una postura complaciente (algunos dirán colaboracionista) de prominentes voceros y dirigentes de la oposición, logró descalificar a los pocos políticos y voces de la oposición que se atrevieron a cuestionar los resultados oficiales. Así, el gobierno logró sofocar la protesta ciudadanía que estaba a punto de tomar la calle.
Siete años después, la situación ha empeorado. Aunque las conclusiones de reconocidos académicos con prestigio internacional que han estudiado a fondo los resultados electorales del 2004 coinciden en calificar de fraudulentos los resultados oficiales de ese año (http://www.imstat.org/sts/future_papers.html), ningún medio de comunicación resalta sus informes, y con la excepción de un par de pre-candidatos (que no gozan precisamente de la aprobación de los caciques de la MUD) que se atreven a denunciar el fraude que se nos avecina, el estamento político opositor está mudo.
Los principales partidos de la oposición constituyen hoy un cartel hegemónico. Sus portavoces y los candidatos, con pocas excepciones, emiten a diario insípidas e inocuas declaraciones de principios y tibias críticas al gobierno, cuyo propósito fundamental parece ser pasar agachados y no ofender al gobierno que los oprime (¿o los mantiene?), en lugar de ganar elecciones. Al escuchar el discurso de los más prominentes candidatos, los que copan la atención de los medios, uno tiene que hacer esfuerzos para recordar que ellos representan supuestamente una vigorosa oposición a esta dictadura populista, y no un chavismo sin Chávez.
Dentro de este contexto alarmante llama poderosamente la atención la falta total de interés que tienen los dirigentes de la MUD en alertar sobre el fraude, exigir condiciones electorales medianamente transparentes, y preparar a la ciudadanía para impugnar los resultados del 7 de octubre, que darán sin lugar a dudas la victoria al candidato del gobierno, sea quien sea.
La razón que con más frecuencia se baraja para justificar este silencio cómplice es que si le habláramos sinceramente al país de la realidad del fraude, los ciudadanos se abstendrían de votar, creyendo que el partido está perdido de antemano. Las implicaciones de esta postura, adoptada unánimemente por la MUD y los medios de comunicación todavía considerados independientes – es decir, por todas las voces que nos hablan desde una perspectiva supuestamente oposicionista – son sencillamente espantosas.
Primero, implica que los votantes no saben que el gobierno ha recurrido al fraude, y no creen que el gobierno seguirá cometiendo fraude a fin de mantenerse en el poder. Ya la encuesta Zogby, citada arriba, desmonta esta falacia. Hace cuatro meses, El Nacional preguntó a sus lectores en una encuesta en línea: “¿Piensa que hay posibilidades de fraude en las próximas elecciones presidenciales en Venezuela?” El 27% opinó que era imposible, el 6% respondió que era poco probable, el 18% opinó que era posible, y el 50% dijo que estaba seguro que el gobierno cometerá fraude en 2012.
Es curioso, e inquietante, notar que ninguna empresa encuestadora local se ha interesado en indagar sobre el tema. Pregunté por qué a un connotado encuestador y lo único que pudo decirme era que ningún cliente había pedido que investigara sobre el tema. ¿Será que nadie quiere saber? ¿Simple falta de curiosidad, o complicidad pasiva con el régimen? Lo que sí se puede afirmar es que el pueblo venezolano es mucho más despierto y consciente de lo que pasa en el país de lo que creen las élites. Estas parecen haber olvidado la regla de oro del famoso asesor político, Joseph Napolitan, cuando afirmó que el más gran error que puede cometer un político es creer que el público es bruto.
Así que, según los señores de la MUD y buena parte de los medios de comunicación, las élites políticas que quieren protegernos de la cruda realidad del país, hablar claro al pueblo sobre la realidad del fraude y de cómo combatirlo equivale a incrementar la abstención. Según esta lógica, en la que la verdad es tabú, las autoridades civiles y empresarios turísticos de un balneario deberían callar si saben que hay tiburones en las aguas costeras… ¡porque hablar del peligro espantaría a los bañistas!
Muchos observadores han concluido que esta lógica es absurda y hasta contraproducente. Y la existencia de los votantes independientes, los mal llamados Ni-Ni, es prueba de ello. Antes del 2004 la categoría de Ni-Ni no existía. Fue creciendo después de referéndum revocatorio, y alcanzó entre 30% y 50% de la población votante a partir del 2005, cuando una revuelta popular en contra del intento del régimen de utilizar máquinas capta-huellas en las elecciones parlamentarias ocasionó espontáneamente un movimiento abstencionista cuyo propósito era doble: mandar un mensaje a los partidos de oposición, que con la mayor complacencia habían aceptado la imposición de estas máquinas, y quitarle legitimidad al gobierno y a la votación.
La respuesta de los partidos y de ciertos autoproclamados voceros de la oposición no se hizo esperar. Culparon a “la derecha radical” de haber entregado en bandeja de plata la Asamblea Nacional al chavismo y ridiculizaron lo que era en realidad una auténtica y espontánea manifestación de desobediencia civil. La brutal arremetida político-mediática contra esta espontánea iniciativa ciudadana tuvo como propósito recordar a la sociedad civil que los partidos políticos y sus aliados en los medios de comunicación no tolerarían que la sociedad civil decidiera su propio destino, y que la política es, y siempre será, provincia exclusiva de los políticos de oficio.
Pero también tuvo un efecto inesperado: despertó la sospecha en muchos de que cierto sector de la oposición estaba haciéndole el juego al chavismo, ya que lo que más anhela Hugo Chávez es una legitimidad político-electoral bien blindada.
Así nace el Ni-Ni. Es férreamente anti-chavista y votaría por un auténtico candidato independiente que no estuviera contaminado por los partidos políticos tradicionales (y a estas alturas, PJ es tan tradicional como Copei, y UNT tan tradicional como AD), ya que sabe que no puede estar seguro que estos partidos representarán sus legítimos intereses.
En fin, a diez meses de las elecciones presidenciales, la MUD y sus partidos no parecen estar dispuestos a exigir del CNE las más básicas condiciones electorales que, de cumplirse las más elementales, ayudarían a devolverle cierta confianza a la gran mayoría de los votantes en cuanto a que su voto sea respetado.
PREGUNTAS SIN RESPUESTA
1. Directiva Imparcial
¿Por qué no se cumple lo establecido en la Constitución y tenemos directivos del CNE que han sido miembros del partido de gobierno, o altos funcionarios del gobierno?
2. Reapertura de la Fiscalía de Cedulación
¿Por qué no existe un mecanismo de fiscalización controlado por la oposición, para la revisión continua de los electores inscritos en el REP, tal como existió hasta 2002, y tal como lo exigió el Centro Carter?
3. Auditoría independiente del REP
¿Por qué no se ha hecho una auditoría externa del REP, verificando los inscritos en el REP contra sus partidas de nacimiento o actas de nacionalización, y por qué cuando CAPEL hizo su auditoría el CNE no pudo entregar las 12.820 partidas de nacimiento o actas de nacionalización solicitadas reiteradamente por CAPEL?
4. Eliminar capta-huellas
¿Cómo explicar a los electores de manera convincente que la capta-huellas conectada a la máquina de votación, no tiene la capacidad de identificar al elector? ¿No es acaso esa su función?
5. Invitar Observadores Internacionales
Si el proceso electoral Venezolano se considera entre los más avanzados del mundo ¿por qué el CNE no permite Misiones de Observación por parte de los organismos internacionalmente reconocidos en la materia, tales como la OEA y la UE?
Y si es electoral un sistema automatizado que amerita complejas y variadas revisiones ¿por qué no se permite su verificación anticipada por parte de Misiones de Observación?
6. Selección pública y transparente de miembros de mesa, coordinadores de centro y operadores de máquina
¿Por qué motivo no se hace una selección pública y transparente de este personal clave del proceso comicial?
7. Auditorias de las mesas vs. actas impresas y mesas cerradas
¿Por qué no se escanean y publican las actas de escrutinio y las actas de todas las auditorías?
8. Suspender, so pena de inhabilitación, el ventajismo comunicacional del candidato oficial
¿Por qué ha sido y sigue siendo incapaz el CNE de cumplir su deber constitucional en esta materia? ¿Cómo sabemos entonces que cumplirá en las otras?
9. Sacar a la milicia del proceso
¿Por qué el CNE permite la presencia de la Milicia en el proceso de votación, si se trata de civiles uniformados y armados de la misma ideología que el gobierno y que no forman parte de las Fuerzas Armadas reconocidas por la Constitución?
Hasta que la MUD , los partidos políticos y sus candidatos no cumplan con defender los intereses de la sociedad civil – los cuales no son necesariamente los intereses de los partidos, que cada día negocian sus votos a espaldas del público – nadie debería sorprenderse de que exista una creciente desconfianza hacia el estamento político.
Si miraran la realidad de frente, sin tapujos, y defendieran la transparencia del voto, los partidos y sus candidatos, lejos de aumentar la abstención, empezarían a reivindicarse y recuperar su credibilidad frente a un país cada día más cínico y desesperado.
Para los escépticos que opinan, con razón, que el CNE nunca adoptará este conjunto de medidas (ya que esto produciría sin duda la derrota electoral de Chávez), y que la MUD sólo haría el ridículo pidiendo y pidiendo algo que nunca se cumplirá, la respuesta es muy sencilla. Al adoptar una postura firmemente unida frente al CNE, la MUD demostraría que toma en serio la amenaza del fraude. Y al rechazar las exigencias de la MUD, el gobierno se quitaría la careta de una vez por todas y el CNE quedaría identificado como lo que es de verdad: un ministerio más de la dictadura, cuyo objetivo es garantizarle a Chávez todas las victorias electorales que él quiera.
Quienes quieren de verdad ver un profundo cambio democrático en Venezuela y nunca estarán satisfechos con sólo ver un cambio de gobierno – con los mismos poderes detrás del trono – deben exigir a la MUD que hable claro al país: que reconozca que la realidad electoral actual no es más que una vulgar pantomima y que el fraude es una realidad que nos acecha desde el 2004. Deben exigir a la MUD, en consecuencia, que se ponga los pantalones y conforme un frente unido para exigir al CNE que deje de jugar con dados cargados. Son seis candidatos que pueden levantar juntos una fuerte voz de protesta. Dos ya están claros, y se atreven a hablar del tema. ¿Y los demás?
Señoras y Señores, las cartas están sobre la mesa: les toca a ustedes pronunciarse
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martes, 19 de abril de 2011

AHORA OJO AVIZOR. ALBERTO JORDÁN HERNÁNDEZ. CON VOZ PROPIA

Las elecciones presidenciales de Peru debieron hacer reflexionar a los partidos tradicionales venezolanos que desconocen las manifestaciones de la sociedad civil y siguen perversamente sus acomodos. En primera vuelta de las presidenciales de aquel país triunfaron dos proyectos que los llamados democratas  proyectaban derrotar: el de militarización con consignas nazi-izquierdistas y el regreso a la dictadura.

VANIDAD
Ahora los tres candidatos (de los siete opuestos a las opciones victoriosas)  clasificados, llevaron a escoger entre el suicidio o el milagro, según observo Mario Vargas Llosas después de plantear la selección entre el sida y el cáncer. El arequipeño Premio Nobel de literatura, cuya candidatura presidencial derroto en 1990 en segunda vuelta el Fujimori convertido en tirano. En tal situación no es descartable el descalabro del partidismo que se impuso en ese territorio con la octageneria Alianza Popular Revolucionaria Americana, (APRA).

Esa crisis se agudizo en Venezuela en las elecciones 1998. La reina mundial de belleza, Irene Saez, alcaldesa del mirandino municipio Chacao, se postuló para la Presidencia con organización bautizada con su nombre y el respaldo de COPEI y Accion Democratica, que renuncio a su candidatura propia: personificaba por Luis Afaro Ucero. Pero a la semana de los comicios retiraron ese apoyo a IRENE y lo sumaron al candidato de Proyecto Venezuela, Henrique Salas Römer.

Finalmente la votación presidencial la gano el frustrado golpista comandante  Hugo Chávez , convencido por ingenuos e ilusos, entre quienes me contaba, de eliminar su línea abstencionista. Fue postulado por su recién creado  Movimiento V Republica  y el Polo Patriótico que conformaron  MAS, PCV, MEP y PPT. Obtuvo 3.673.685 (56%) votos.

El segundo lugar correspondió a Salas  Römer, con 2.613.161 (39,97%); el tercero a Irene Saez, con 184.568 (2,82%). El ex candidato adeco, con apoyo de ORA, URD y otras minoritarias organizaciones, alcanzo 30 mil sufragios (0,42%)

Presente deben tener ese desmesurado cuadro los partidos de la Mesa Unitaria democrática (MUD) que, con las honrosas excepciones de Primero Justicia, Podemos y Causa R, desconoció los clamores de la sociedad por la escogencia este año 2011 del futuro Presidente de la Republica, en elecciones primarias.

De manera desconcertante dicha MUD con predominio del autoritarismo partidista acordo realizar el proceso el 12 de febrero del próximo año. Se especula que el propósito es imponer formulas no muy bien vistas y menos aceptables. La reprobación de la sociedad civil en modo alguno conlleva al rechazo de la implantacion. Se acepta y cumple, pero jamás caer en el juego que provoque mayor abstención. Que ese Dia de la Juventud sea una recurrencia a la lucha de esa fuerza.

Las elecciones deben celebrarse en diciembre 2012 pero el régimen puede adelantarlas, para acortar la campaña del que será el nuevo Presidente. Ante ese temor, los precandidatos se darán al recorrido por los 335 Municipios con proposiciones concretas para la reconstrucción del país.

Pasar la hoja, y ponerse ojo avizor, es la linea. 

NOTA MARGINAL: Su condición militar le lleva a la obediencia debida y por encima de ello, la ministra de salud pone su profesión medica. Que en demanda de sus derechos los enfermeros se mueran de hambre, pero primero esta la ayuda a hospitales de países aliados, como los diez millones de dólares donados al de Uruguay. albertojordanhernandez@yahoo.es

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martes, 8 de marzo de 2011

MUD: ANTE TIRANÍAS, CONFRONTACIÓN, CERO CONCILIACIÓN. RONNY PADRÓN

Ello incluso trajinando la conocida vía electoral. Pero a nuestra dirigencia demócrata se le está "pasando la mano". Una cosa es acordar, incluso ante tiranías, en relación con puntuales temas, los indispensables a una convivencia nacional, siempre con base en la sensatez, otra bien distinta lo que viene haciendo la MUD.

El escenario de las interpelaciones ministeriales va permitiendo a la mayoría democrática nacional certificar, la concreción de uno de sus mayores temores, a saber: A la fecha, la presencia parlamentaria demócrata solo va sirviendo para mantener sin atenuantes lo que es la fachada democrática de una tiranía socialista.

Tal despropósito viene a lugar, por el simple hecho que la MUD confunde el formalismo democrático, de obligado cumplimiento para el socialismo en gobierno, ello en pro de la internacional aquiescencia, con la esencia tiránica del mismo, por lo cual es menester que la MUD asumiera de una buena vez el discurso que lo exponga como el totalitarismo que es.

En lugar de ello, nuestra dirigencia demócrata ejecuta el mismo guión de nuestro fracaso político en 12 años: conceden a la tiranía una democrática cualidad, algo de lo que carece. Ello se traduce en una diaria consolidación del régimen, ante la inexistencia simple de una alternativa política válida y eficiente con miras a una transición.

Ejemplo de lo anterior: el precitado mecanismo de las interpelaciones. Se evidencia la incapacidad de nuestros parlamentarios, como para exponer políticamente lo que es un hecho notorio: El socialismo es políticamente inviable. Muy por el contrario, siembran ahora una duda entre venezolanos incautos: ¿Será que a pesar de todo, no tenemos nada mejor?

Ante una situación tan bochornosa, no debemos seguir siendo tolerantes frente a tan grave error. Basta de aceptar que nuestros parlamentarios, por las razones que fuere continúen como incapaces de por lo menos articular un discurso suficiente, que les permita sí colocar en su histórico lugar a este socialismo en gobierno; una insolvencia política que ciertamente coadyuva en la consolidación de esta tiranía, aun siendo esta minoría. Las tiranías siempre lo son.

No debemos guardar silencio ante el nuevo error político de la MUD, ahora de consecuencias posiblemente más graves. Es que entonces nos preguntamos ¿De qué nos va sirviendo a los venezolanos tener en el Parlamento diputados que no pudiendo legislar ni controlar a la tiranía gobernante, resulten igualmente incapaces para imponer la superioridad moral y doctrinaria de las democracias, por sobre la indigencia discursiva del socialismo?

Muy lejos se halla nuestra MUD del digno ejemplo brindado hoy día por los jóvenes huelguistas que a lo largo del territorio exigen a la OEA se pronuncie sobre la clase de derechos humanos que rigen en Venezuela. Corresponde a la Mesa de la Unidad Democrática, constituirse en el órgano político capaz de potenciar una manifestación de tal importancia, sin embargo, luce más dedicada en cumplir con las pautas de formalidad democrática que le señala Hugo Chávez, a cambio de "permitirle" ejercer ¿funciones parlamentarias?

No vaya a creerse la MUD, que la victoria electoral de aquel 26-S es de naturaleza perpetua. Los votantes demócratas, legítimos mandantes de tales parlamentarios, les exigimos entonces que accionen en consonancia con las actuales circunstancias de vivir bajo tiranía. Corrijan mejor ahora, y no cuando padezcamos el dolor de otra derrota a manos del socialismo. ORA y LABORA.

caballeropercival@hotmail.com
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sábado, 5 de marzo de 2011

ELECCIONES DEBEN HACERSE JUNTAS O EN DOS JORNADAS DIFERENCIAS EN LA MUD. , RAUL AMIEL

Prohibirán doble postulación en primarias. Los partidos de la Mesa de la Unidad mantienen sus diferencias sobre si las elecciones deben hacerse juntas o en dos jornadas. El debate sobre el reglamento genera posiciones encontradas en la Mesa de la Unidad Democrática. La mayoría de los partidos se inclina por impedir la doble postulación de los candidatos, lo que significaría que si las primarias se hacen en una sola jornada los gobernadores y alcaldes que aspiren a otros puestos perderán la posibilidad de ser reelectos.

Esta es la posición que defiende AD. El integrante de esta organización Freddy Marcano indica que esta prohibición debe constar en la normativa de las elecciones. "Nos estamos jugando algo muy serio en 2012 y si los aspirantes consideran que no tienen el liderazgo para un cargo no deberían lanzarse".

Primero Justicia tiene una posición contraria. El secretario general del partido, Tomás Guanipa, considera que deben hacerse dos elecciones y separarse los comicios presidenciales de los de gobernadores y alcaldes. "Tenemos cinco gobernadores y cuatro no van a ganar; no tiene sentido eliminar los liderazgos de esos estados y limitar las opciones de la gente". 
En medio de esas posturas está Podemos. El integrante de la dirección nacional Juan José Molina propone una solución intermedia, en la que se lleguen a acuerdos con los gobernadores y alcaldes antes de la elección para que estos sean los candidatos en sus regiones en el caso de no ganar los comicios de base. La decisión deberá ser apoyada por la mayoría de los partidos de la mesa. "Nosotros no tenemos quejas sobre el ejercicio de sus competencias y su gobierno. El reglamento debe garantizar la posibilidad de que se postulen para la reelección".

La alianza de partidos tiene planteado designar una comisión especial que se encargará de redactar el documento que normará las elecciones de la oposición. Extraoficialmente se habla de que la instancia estará constituida por tres o cinco integrantes que representarán a todas las tendencias de la organización. Dirigentes de los partidos señalaron que esperan definir una fecha para las elecciones luego de Carnaval.

raulamiel@gmail.com
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martes, 4 de enero de 2011

CHÁVEZ FRENTE A SU ALTERNATIVA. POR ANA PALACIO. HTTP://WWW.ABC.ES .

«La principal causa del nerviosismo chavista ha de buscarse en una oposición que, tras años de divisiones internas y propuestas disparatadas, se consolida, gracias al progresivo fortalecimiento de los partidos y a su unidad, como alternativa de gobierno»
LA ley que margina al nuevo Parlamento que se constituye el próximo 5 de enero y habilita a Hugo Chávez para legislar durante 18 meses, junto con el resto de medidas que tramita la Asamblea Nacional en sus últimos días de mandato y por el régimen de urgencia, compone un potente revelador del panorama político en Venezuela. Un oficialismo que traduce inquietud ante el futuro, y una oposición cuyo mayor reto para consolidarse en alternativa real de poder es perseverar en el fortalecimiento de los partidos políticos, mantener la unidad y no perder el temple, en un contexto de marasmo económico y crisis social.

Si bien la justificación oficial de esta ley de delegación es la necesidad de gestionar la emergencia provocada por las recientes inundaciones, tanto su duración como su extensión concuerdan mejor con la intencionalidad que manifiesta —en vulneración del más elemental principio del Estado de Derecho y la democracia— el exabrupto dirigido por el propio Hugo Chávez a la oposición en el momento de promulgarla: «No podrán hacer ni una… (ley)». La Asamblea Nacional, órgano natural de legislación de acuerdo con la Constitución venezolana, puede delegar dicha competencia con carácter temporal en el presidente para que dicte decretos con fuerza de ley; sin embargo, en el Estado de Derecho, solo es válida la delegación hecha por quien ostenta la competencia, y los poderes de la presente asamblea caducan el próximo 4 enero. En cuanto al ámbito de esta delegación, significa el práctico vaciamiento de contenido del Poder Legislativo como institución, al abarcar, según el propio enunciado de la norma, desde las infraestructuras, el transporte y los servicios públicos, la vivienda, la ordenación territorial, el desarrollo integral y uso de tierras urbanas y rurales, el campo financiero y tributario, hasta la seguridad ciudadana y jurídica, la defensa, la cooperación internacional y el sistema socioeconómico.

Además, la asamblea a punto de extinguirse, haciendo gala de un celo digno de mejor causa, aprueba con premura en estos días, entre otras propuestas, medidas que previsiblemente significarán el cierre de la única cadena de televisión crítica con el régimen, la censura de información y opiniones en Facebook y Twitter y el cercenamiento de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra.

Chávez tiene diputados suficientes en el próximo Parlamento para sacar adelante cualquier propuesta excepto las de carácter orgánico o habilitante. Cuenta ya, además, con un sistema instaurado progresivamente y de probada eficacia para sofocar toda opinión crítica en la mayoría de los medios de comunicación. Por ello, la explicación de la lógica de las medidas que nos ocupan pasa necesariamente por el nerviosismo del chavismo, no exento en su manifestación de intencionalidad provocadora de cara a la oposición.

La realidad es que la nomenclatura chavista, con el presidente a la cabeza, está inquieta y, en reflejo de un autoritarismo que pretende guardar formas democráticas, su inquietud cobra, al materializarse, tintes de provocación. Esta es la única explicación de propuestas como la de privar de su acta de diputado a quien cambie de adscripción: temen defecciones en sus filas; o la defendida por los diputados oficialistas de incrementar hasta dos años la delegación de poderes legislativos al presidente, uno más de lo pedido por este, y que hubiera supuesto incluir en su periodo de vigencia las elecciones presidenciales previstas para diciembre de 2012.
Esta desazón tiene que ver, sin lugar a dudas, con el fracaso del «socialismo del siglo XXI» «nuestroamericano» que vertebre la retórica chavista. Fracaso de los grandes proyectos, desde las faraónicas infraestructuras de gaseoductos, o el sucre como moneda común, que no han pasado del papel, a la Comunidad Alba, cuya única virtualidad, por el momento, es su previsible interferencia, de culminar las negociaciones en curso, con un proyecto de largo recorrido, que es Mercosur. Chile, Brasil o México, con gobiernos socialdemócratas como los de Lagos y Bachelet o Lula, o liberal-conservadores como los de Calderón y Piñera, han demostrado la eficacia de sus políticas económicas y sociales. Mientras, los indicadores venezolanos, desde una inflación anual oficialmente cercana al 30 por ciento, el dudoso distintivo de constituir la única excepción —si descontamos Haití— al crecimiento generalizado de las economías latinoamericanas, hasta la pérdida de un tercio de la producción de petróleo de la compañía pública PDVSA (que todo el mundo reconoce mientras oficialmente se niega), no son sino reflejo de una sociedad en la que únicamente han visto su situación mejorar de forma evidente los, eso sí, cada día más numerosos, integrantes de la «boliburguesía»: quienes viven bien del presupuesto público. Este colectivo privilegiado incluye a los altos oficiales del Ejército; sin embargo, su actitud de falta de respaldo abierto a recientes medidas de radicalización del régimen permite pensar que, al igual que sus pares en el resto de América Latina, estos militares valoran con realismo su futuro y no secundarán opciones que los situarían en el objetivo de la justicia internacional, convirtiéndolos en auténticos parias de un mundo globalizado. Además, y desde el punto de vista social, al empobrecimiento generalizado de la sociedad venezolana han de sumarse un alarmante incremento de la inseguridad ciudadana y una política de expropiaciones y restricción de libertades que afecta a capas ya extensas, y en aumento progresivo, de la sociedad.

Sin perjuicio de todo lo anterior, la principal causa del nerviosismo chavista ha de buscarse en una oposición que, tras años de divisiones internas y propuestas disparatadas, se consolida, gracias al progresivo fortalecimiento de los partidos y a su unidad, como alternativa de gobierno. Aunque su presencia en la asamblea no lo refleje debido al sistema electoral, la oposición a Chávez ganó en número de votos las elecciones legislativas de septiembre pasado, de las que emana el Parlamento que la ley habilitante pretende arrinconar. Esto es, frente a un sólido suelo del chavismo en torno a un tercio de la ciudadanía, la jornada electoral dibujó un no menos sólido y ligeramente más nutrido núcleo de antichavistas, con aproximadamente un 30 por ciento del censo que no fue a votar. La mejor organización y mayor presencia de los partidos de oposición sobre todo en las ciudades (el medio rural sigue constituyendo un reto importante y los resultados así lo tradujeron), el mensaje de unidad, el reclamo de la eficacia frente a la patente mala administración, y una actitud sobria, que contrasta con iniciativas drásticas, de paros generales y grandes manifestaciones, que en el pasado lastraron su acción, movilizaron a una mayoría de votantes que, venciendo el miedo difuso que rezuma la sociedad venezolana, acudieron a las urnas arrostrando en muchos casos amenazas, en muchos otros privándose de suculentos incentivos aparejados al voto por la opción oficialista.

Los ejemplos de otras transiciones en la región, pues de auténtica transición ha de calificarse la superación del chavismo, están ahí. Y aunque resulte difícil, perseverar en esta dirección de fortalecimiento, unidad, firmeza y temple es condición necesaria para la consolidación de la oposición en alternativa con reales posibilidades de ganar las próximas elecciones presidenciales, aun en las condiciones de debilitamiento —cuando no perversión— de las instituciones democráticas y de cercenamiento de las libertades públicas que, lamentablemente, Chávez introduce en Venezuela.

ANA PALACIO Desde 1994 a 2002 fue diputada en el Parlamento Europeo por las listas del Partido Popular de España. En 2002 fue nombrada ministra de Asuntos Exteriores, cargo del que cesó en 2004 tras perder las elecciones su partido. Como Ministra se encontró con el problema de la ocupación de la isla de Perejil por Marruecos en 2002 y el conflicto consiguiente de las embajadas entre este país y España, que mantuvo a los respectivos embajadores retirados de sus sedes durante dos años.En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mantuvo las posiciones del gobierno de España, próximas a la política llevado a cabo por los Estados Unidos y Gran Bretaña. Diputada por la provincia de Toledo en 2004, renunció a su escaño en 2006 siendo sustituida por Vicente Tirado. Fue nombrada el 16 de junio de 2006 vicepresidenta del Banco Mundial y abogada general por el entonces presidente. Presentó la renuncia al cargo el 4 de marzo de 2008, que sería efectiva el 15 de abril siguiente, según anunció el Presidente Bob Zoellick, en un comunicado interno.En marzo de 2008 abandonó su puesto en el Banco Mundial y posteriormente, en junio del mismo año, fue nombrada vicepresidenta del grupo público francés de tecnología nuclear.


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miércoles, 15 de diciembre de 2010

TAREAS DE LA MUD EN EL 2011. EDDIE A. RAMÍREZ S.

En el 2011 la labor de la MUD será mucho más compleja que en este año. Tirios y troyanos reconocemos que el balance del 2010 fue positivo. La unidad construida con mucho esfuerzo y desprendimiento permitió que, a pesar del ventajismo oficial y de la perversa ingeniería electoral diseñada para favorecer al oficialismo, nuestros candidatos lograran 65 curules. Además, en estos momentos el teniente coronel está en minoría, con una clara tendencia a seguir perdiendo adeptos. Sin embargo, no pueden ocultarse algunos lunares que si no se remueven pueden convertirse en un cáncer que impida el triunfo de los demócratas en el 2012.

La tarea prioritaria para el 2011 tendrá que incluir la ampliación y consolidación de la unidad, la integración de un equipo de respuestas rápidas y contundentes y la selección de los candidatos a la presidencia, gobernaciones y alcaldías. Los últimos comicios evidenciaron que la unidad tiene algunas fisuras y que actores importantes no se sienten representados en la MUD. Habrá que buscar mecanismos de participación que no dificulten la toma de decisiones de la MUD y algunas personalidades y micropartidos tendrán que tomar conciencia de su peso específico relativo, sin pretender más de lo que les corresponde.

La ausencia de un equipo de respuestas rápidas y contundentes está a la vista y es la principal crítica de los ciudadanos a la MUD. Entendemos que la lucha por posicionarse para las elecciones del 2012 influye en que algunos actores políticos actúen con cautela para no “quemarse”. También es comprensible que por razones ideológicas sea difícil en algunos casos fijar una posición unitaria. Sin embargo, el país exige que los atropellos a la Constitución no queden en reacciones tardías y tibias.

Ciertamente el teniente coronel está de capa caída y hoy es minoría, pero sigue siendo un candidato difícil de derrotar. Por lo tanto, es necesario aceptar que cualquier candidato no puede vencerlo. Por otra parte, si el régimen percibe que no hay una unidad total para las regionales quizá ordene al CNE separar las elecciones, postergando la presidencial unas semanas, ya que si no logramos ganar la mayoría de gobernaciones y alcaldías por ir desunidos ello produciría un efecto psicológico que podría favorecer la reelección del teniente coronel. A estas alturas pareciera que lo aconsejable es ir a unas elecciones primarias, con todas sus ventajas y desventajas. Entendamos que no es sencillo enfrentar a un autócrata que hace suyo el grito caribe de “Ana karina rote”, por lo que considera que solo sus seguidores son gente y tienen derechos y que hay que aniquilar a quienes nos oponemos a su totalitarismo. La tarea señalada no será
fácil, pero si no la hacemos perderemos la República.

Como en botica: Nuestro reconocimiento a la labor de los gobernadores y alcaldes de las diferentes toldas políticas por la voluntad de servicio demostrada en la atención a los damnificados. Lamentablemente el lenguatón, como siempre, actuó sembrando odio. El gran destructor decidió reducir la superficie del Parque Nacional El Ávila. Esperamos una fuerte reacción de los grupos ambientalistas y de la ciudadanía en general. El nuevo TSJ? Otros individuos pero de la misma especie de focas (Phoca vitulina) que los diputados rojos. Bravo por Mezerhane y tarjeta roja para Sudaban ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com 
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lunes, 15 de noviembre de 2010

CARTA ABIERTA DE LA FUNDACION GUAL Y ESPAÑA A LA MESA DE LA UNIDAD DEMOCRATICA

Carta Abierta de la Fundación Gual y España
A la Mesa de la Unidad Democrática

La Mesa de Análisis de la Fundación Gual y España periódica y sistemáticamente hace seguimiento a los eventos de diversa índole que atañen a la opinión pública nacional. Nuestra Fundación ofrece así, una vez más, y otra vez a la MUD, sus recursos, los del pensamiento, el análisis y la opinión, para el logro de los objetivos democráticos que nos son comunes En esta ocasión, tras examinar la situación político-social emergida en Venezuela a partir del 27 de Septiembre de 2010 y en la que la Mesa de la Unidad Democrática ha sido y es actor de primerísima importancia, hallamos que en esa línea de trabajo vienen surgiendo algunas reflexiones que consideramos útiles de compartir con la coordinación de la MUD.
La MUD construye y fortalece el espíritu unitario
En primer término queremos señalar que apoyamos los esfuerzos realizados por los partidos y las organizaciones políticas integrantes de laMUD para construir y fortalecer el espíritu unitario que permitió a la disidencia venezolana alcanzar una sólida mayoría del voto popular. Igualmente, nos parece adecuada la estrategia de la Mesa para consolidar, ampliar y profundizar ese espíritu, incluso abriendo vías a la participación de todos aquellos que no siendo miembros de la MUD, piensan que Venezuela necesita de un cambio profundo en cuanto a la conducción los asuntos públicos y el destino del país.
El entusiasmo popular que acompañó a la MUD, tan claramente manifiesto durante los comicios del 26S, no obedeció a simple deseo de vencer a un adversario, sino que expresaba el concepto y la exigencia de la continuidad del esfuerzo unitario como forma de atender, con una conducción política colegiada, los problemas que nos acosan y enfrentar, con mejores posibilidades de éxito, la pugnaz escalada gubernamental para imponer un modelo de sociedad que mayoritariamente rechazan los venezolanos. Desde este ángulo, es obvio que los ciudadanos asignan a la Mesa un rol más proactivo que sobrepasa lo estrictamente electoral, pues la erigen como la esperada dirección política que conduzca el proceso de recuperar y hacer respetar los espacios políticos ganados y por ganar por el voto popular. El desempeño de la MUD debe fundamentarse y ser consecuente con esas expectativas.
Focalizar la acción de la MUD
en la coordinación de la agenda parlamentaria
Aunque la disidencia alcanzó una significativa representación en la próxima Asamblea Nacional, es cierto que el número de diputados obtenido no es suficiente para contrarrestar el peso de la mayoría chavista. En consecuencia, focalizar la acción de la MUD en la orientación y coordinación de la agenda parlamentaria opositora es de alta importancia, pero, a todas luces insuficiente, frente al cúmulo de problemas que sacuden al país. Se requiere de la realización simultánea de otras acciones políticas, con creciente y más organizada participación popular, atinentes a las protestas frente a los problemas reales inmediatos que enardecen a la ciudadanía.
Se viola la Constitución al imponer a juro los objetivos “socialistas”
Dada la naturaleza autocrática del régimen y por efecto multiplicador de su fanatismo, ineptitud y ceguera, los resultados electorales adversos no lo llevan a una corrección de rumbo, ajustándose al que traza una mayoría más cuantiosa aún que la de por sí suficientemente indicada por los resultados electorales. Al contrario, otra vez violando la Constitución democrática vigente, ha desencadenado una fuerte ofensiva para imponer a juro varios objetivos ‘socialistas’ en el interregno abierto hasta el próximo 5 de enero, entre ellos, acelerar y radicalizar la entronización de su disparatado modelo societario mediante la confiscación ilegal de activos empresariales privados; modificar el reglamento de debates de la AN para obstaculizar el desempeño futuro de la fracción opositora; designar nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia seleccionados entre quienes más dispuestos estén a hacerlo mas dócil y obsecuente con el Ejecutivo; vender a precios viles valiosas propiedades de la Nación y asumir, de modo irreflexivo e inconsulto, determinados acuerdos internacionales de alta peligrosidad e inconveniencia estratégica para los intereses del país y la región.
De no actuarse a tiempo y contundentemente contra los desatinos gubernamentales, éstos profundizarán los desequilibrios sociales a un grado en el que paulatina pero inexorablemente podrían generarse severas confrontaciones fratricidas dirigidas a comprometer las posibilidades de realizar comicios generales en 2012, puesto que el gobierno, –dada la sostenida evolución tendencial de la opinión pública ratificada en las mesas el 26S contra todo artificio ventajista y todo mecanismo de presión–, teme que en dichos comicios la unidad democrática se imponga al autocratismo.
La MUD debe responder a la confianza que le otorgó la ciudadanía
Estamos ante un momento clave en el que se torna impostergable para laMUD responder a la confianza ciudadana que procuró lograr y en mucho le ha sido conferida. Mas, los liderazgos auténticos saben que ayer mismo ya es pasado, y no pueden en él mantenerse so pena de perder sus logros. Saben que tomando nota de ese pasado, de las experiencias vividas, hay que hacer política para cada momento del presente. Sólo así hay futuro. No descubrimos con ello el agua tibia.
En este presente, el liderazgo y la conducción política del país opositor, tanto el real como el potencial, es decir el que se gesta en el seno mismo de la desilusión popular ante el embuste y los engaños de la oferta ‘revolucionaria’, se halla en el compromiso primordial de hacer valer a plenitud los espacios y derechos conquistados y demostrar, en lo inmediato, la fuerza moral que le viene de la fuente real de la democracia, es decir el ejercicio del voto, y concretar los frutos del triunfo, para hacer respetar la voluntad de contener abusos y arbitrariedades gubernamentales, reivindicar valores de libertad y dignidad en que creemos y precautelar los activos públicos y privados del país en que vivimos.
La ciudadanía, en especial en los momentos críticos, enuncia y demanda respuestas, mensajes, ilusión y símbolos para, además del vital comer y vivir en seguridad, renovar sus compromisos históricos esenciales. Esta vez centrados en la reconstrucción del país y el rescate de la unidad nacional asistidos por la unidad democrática.
Analizar, definir y diseñar una estretegia de acción política
Desde esa óptica, sugerimos como muy oportuno que la MUD convoque a una gran reunión nacional en que participen los parlamentarios opositores electos y haya puerta abierta a representantes de diversos sectores nacionales, para analizar lo que acontece en Venezuela definir y diseñar una estrategia de acción política colectiva, en especial para el corto plazo. Más que nunca ese corto plazo adquiere relevancia y significación para el porvenir, pues a corto plazo se han propuesto no sólo tratar de remendar su capote sino garantizarse el seguir rumiando los comensales del poder más corrupto que haya sufrido Venezuela.
Poner coto a los excesos del régimen que llena de zozobra
los anocheceres inseguros y los amaneceres angustiosos de cada familia
Finalmente, el ánimo ciudadano -no sólo el de los opositores- requiere de la MUD gestos y acciones que además de consolidar lo ganado en lo electoral, –pues pudiera perderse y transmutarse en desencanto, abstención y hasta rechazo–, abran paso franco a una nueva etapa del accionar unitario. En esa apertura, confiada en sus logros y atenta a sugerencias y críticas, con voz valiente, la MUD ha de proponer –eso le sugerimos– , una agenda de debate para la acción cuyo centro, –además de los temas señalados–, esté en cómo poner coto a los excesos del régimen que llena de zozobra los anocheceres inseguros y los amaneceres angustiosos de cada familia agobiada por el alto costo de la vida y el hambre, la injusticia social, las agresiones a la libertad y a sus derechos y sobre todo por el intento de imposición del proyecto de país que no queremos, el llamado Mar de la Felicidad.
Así se estaría oyendo el clamor popular. De no hacerlo se frustrarían legitimas expectativas multiplicadas con el triunfo electoral del 26S y se incrementaría el riesgo de perder las libertades que aún hemos logrado mantener. Venezuela confía. Debe honrarse con humildad esa confianza.
Pompeyo Márquez, Presidente de la Fundación Gual y España
Y demás participantes de la Mesa de Análisis: Juan Páez Ávila, Pedro Luis Echeverría, Julio Solórzano, Carlos Canache Mata, Rodolfo José Cárdenas, Leandro Area, Freddy Ríos, Alfredo Michelena, Eric Becker, Sixto Medina, Juan Moreno, José E. López-Contreras, Tania e Iván Márquez.

Sixto Medina
sxmed@hotmail.com
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