BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta URUGUAY. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta URUGUAY. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de julio de 2014

JESUS ELORZA, MORAL O MORDIDA

La sanción aplicada por la FIFA contra el jugador uruguayo Luis Suárez , generó una polémica de alcance mundial. Nadie, escapó de la diatriba ocasionada por la medida disciplinaria, justa o excesiva; fueron los extremos de la discusión.

Sin embargo, llamó la atención, la justicia express demostrada por los rectores del fútbol. En menos de 48 horas emitieron el dictamen condenatorio del organismo. Rapidez, no demostrada en los reiterados casos de corrupción que afectan a la FIFA. Particularmente, en los casos que rodearon a la escogencia de la sede para los Campeonatos Mundiales 2018 y 2022 en Moscu y Qatar respectivamente. Luego, de conocerse los resultados de la votación, la Federación de futbol de Inglaterra, hizo pública su denuncia sobre la mordida o cobro de sobornos realizada por Jack Warner,eterno presidente de la CONCACAF, quien solicitó 4 millones de dólares por su voto a favor de los ingleses. Ademas, se señala en la denuncia que el corrupto personaje solicitó también que le dieran el titulo de “Sir”.

Esta denuncia, fue seguida por la del periódico británico “The Sunday”que reveló documentos que dejaban al descubierto a varios dirigentes que participaron en la mordida, con los dientes puestos en la masa: La confederación de fútbol de norte y centroamérica (Concacaf) habría recibido 1.3 millones de dólares, la confederación Asiática 1.7 millones de dolares y la Africana 5 millones por sus votos a favor de Moscú Y Qatar como sedes mundialístas.

Frente a esos hechos, la Fifa y en particular su president Joseph Blatter, se hicieron los pendejos y miraron hacia otro lado, como si la cosa no fuera con ellos. Pero, la reiterada denuncia de los ingleses, hizo eco en el mundo, y a los cómplices de encubrimiento, no les quedó mas alternativa que pasar el caso a la Comisión de Ética del organismo rector en el ano 2010.

A partir de alli, Blatter y sus compinches de fechorías han intentado silenciar la investigación, llegando al extremo de proponer el descabezamiento del abogado neoyorquino Michael Garcia de su cargo como presidente de la Comisión que investiga los hechos y de esa manera congelar la presentación del informe final, para no ver perturbada su aspiración re-eleccionísta y seguir conduciendo las “Negociaciones o mordidas” de la FIFA.

A todo esto, hay que sumarle los escandalos de los “Partidos arreglados” por las mordidas de los arbitros o los oscuros negocios de la comercializacion de los campeonatos mundiales a traves de la empresa de marketing “International Sport Leisure ISL” a la que actualmente se le siguen multiples juicios en los tribunales europeos....mientras tanto la Fifa sigue actuando con su doble moral.

Como diria Shakespeare “Moral o Mordida, that is the question”

Jesus Elorza Garrido
jesuselorza@hotmail.com
@jesuselorza

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

lunes, 19 de mayo de 2014

EDUARDO GUZMÁN PÉREZ, QUE NOS PASO PREGUNA CORREA

El Presidente del Ecuador, Rafael Correa expreso el día miércoles  en visita a  Chile refiriéndose a Venezuela: “Se han cometido, con mucho respeto, desde mi punto de vista, errores económicos en el gobierno de Maduro, por ello hay problemas económicos y eso exacerba las contradicciones en Venezuela”, lo hizo  en entrevista con radio Cooperativa. Y para completar asevero: “Venezuela era la Arabia Saudita del mundo, y ¿dónde se fue ese dinero?.

Ese dinero  primeramente en un monto cercano a los 150 mil millones de dólares americanos   que entraron entre 1959 y 1999 de que  habla el presidente Correa,  durante los 40 años de la “más perfecta democracia de American latina” adeca-copeyana-masista, como la llamaban en su época, se lo robaron, malversaron y dilapido  la jerarquía de los partidos de la IV y lo malversaron entre CAP en su” Venezuela Saudita”, era la época de “La gran Venezuela”, de CAP y de Lepage, Ciliberto, Barrios, Morales Bello y de todo ese adecaje y más luego junto a la Venezuela Social Cristiana de Caldera  el hombre que estaba más cerca de Dios en este país,  sus hijos, Luis Herrera,  Godofredo, Vinicio Carrera etc. y Cía. y los milicos que eran invitados  tercerizados y no me dejen al impoluto JVR a ese festín de Baltasar.
Ahora, nuevamente  en una grotesca perversión  de corruptelas sin precedentes,   cerca de 1 billón 400 mil millones (1999-2014) que nuevamente  el comandante eterno y galáctico  y sus acólitos revolucionarios, ahora boli burguesas, derrocho a manos llenas, se corrompieron grotescamente, regalaron a Argentina, Ecuador, Cuba, y Nicaragua, dilapidaron miserablemente el futuro del país y dejaron en bancarrota el Tesoro Nacional,  y en quiebra las finanzas públicas y saquearon los dineros del pueblo.   Un pueblo está más miserable y desabastecido de alimentos, medicinas, etc. y de todo, en medio de un país destruido física y moralmente.       
Y el  presidente del Uruguay  el mismo día comento en su país: "Yo considero que es importante que esa sociedad pueda aminorar el nivel de confrontación que tiene. Y hay que tratar, en lugar de echar fuego, tratar de contribuir a que exista racionalidad, porque nadie va a poder gobernar con ese clima de confrontación que tiene Venezuela". 
Nos preguntamos ¿cómo?. Cuando los esbirros del régimen han asesinado vilmente  46 estudiantes, hay 1.300 presos en las cárceles, 88 torturados probados, y gas del bueno en las calles del país. ¿Cómo?, Alea jacta est
Jose Eduardo Guzman Perez
guzmanperez@gmail.com
@guzmanperez1

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

domingo, 26 de enero de 2014

ARMANDO BRIQUET, DESIGUALDADES QUE PESAN A UNA NACIÓN

"Las causas importantes de los hombres son como el olivo", José Pepe Mujica
A finales de 2013, muchos diarios, revistas, personalidades reconocieron a Pepe Mujica, presidente de Uruguay, como el personaje del año, por tomar las iniciativas más vanguardistas de este principio de siglo y aplicarlas en su país. A pesar de su edad y todo lo vivido, de lo cual aprendió y adquirió una gran sabiduría, Mujica constituye un ejemplo rompe paradigmas, con sus posiciones progresistas ha desafiado esquemas y encasillamientos. Su reto: vencer la desigualdad, reducir cualquier brecha política, social o económica. Su forma: predicando con el ejemplo, cumpliendo sus promesas y trabajando día a día por servir al pueblo que le eligió.

Para nadie es un secreto los nexos del Presidente de Uruguay con el Gobierno venezolano, sus simpatías polémicas pudiesen ser objeto de múltiples discusiones. Pero más allá de dedicarnos a juzgar si son estas amistades las más idóneas para un hombre tan ejemplar para nuestro tiempo, nos provoca una gran reflexión respecto a ¿cómo sus amigos venezolanos no han logrado aprender algo de él? ¿Cómo después de catorce años gobernando aún debamos escuchar argumentos como: "las discotecas en las cárceles siempre han existido". Esa fue la última sorpresa a las que nos sometió la ministra de Asuntos Penitenciarios, intentando justificar así que los abusos y la falta de autoridad en las cárceles se siga imponiendo, pese a las desgracias que han ocurrido en anteriores ocasiones.

Ahora bien, si tras catorce años gobernando aún las cosas no han cambiado, si su gestión no ha logrado mejorar nada la calidad de vida de los reclusos, vale la pena preguntarse ¿qué le motiva a mantenerse en el cargo? ¿Asumen, pues, que han fracasado?

Siempre ha habido asesinatos, deserción escolar, maestros mal pagados, hospitales sin dotar u obras que retrasan su entrega. Pero los venezolanos hace más de catorce años dieron un voto de confianza buscando acabar con la desigualdad. ¿Vamos a seguir justificando con el pasado las ineficiencias?

No puede sino calificarse de negligente a quien adquiere esa actitud para lavarse las manos de toda responsabilidad. A los familiares de los reclusos que pagan cada vez más cuotas de mantenimiento para sus seres queridos en prisión, o los familiares de las víctimas que notan cómo la impunidad es el pan nuestro de todos los días o a ningún venezolano nos interesa si esto o aquello era así hace veinte o hace treinta años, vivimos hoy y sufrimos las calamidades. Y esperamos que éstas sean resueltas.

Si no lo pueden asumir así, háganse a un lado que hay mucha gente dispuesta a gobernar bien.

armando.briquet@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 8 de enero de 2014

MARIO VARGAS LLOSA, EL EJEMPLO URUGUAYO

Ha hecho bien The Economist en declarar a Uruguay el país del año y en calificar de admirables las dos reformas liberales más radicales tomadas en 2013 por el Gobierno del presidente José Mujica: el matrimonio gay y la legalización y regulación de la producción, la venta y el consumo de la marihuana.
Es extraordinario que ambas medidas, inspiradas en la cultura de la libertad, hayan sido adoptadas por el Gobierno de un movimiento que en su origen no creía en la democracia sino en la revolución marxista leninista y el modelo cubano de autoritarismo vertical y de partido único.
Desde que subió al poder, el presidente José Mujica, que en su juventud fue guerrillero tupamaro, asaltó bancos y pasó muchos años en la cárcel, donde fue torturado durante la dictadura militar, ha respetado escrupulosamente las instituciones democráticas —la libertad de prensa, la independencia de poderes, la coexistencia de partidos políticos y las elecciones libres— así como la economía de mercado, la propiedad privada y alentado la inversión extranjera. Esta política del anciano y simpático estadista que habla con una sinceridad insólita en un gobernante, aunque ello le signifique meter la pata de cuando en cuando, vive muy modestamente en su pequeña chacra de las afueras de Montevideo y viaja siempre en segunda clase en sus viajes oficiales, ha dado a Uruguay una imagen de país estable, moderno, libre y seguro, lo que le ha permitido crecer económicamente y avanzar en la justicia social al mismo tiempo que extendía los beneficios de la libertad en todos los campos, venciendo las presiones de una minoría recalcitrante de la alianza.
Hay que recordar que Uruguay, a diferencia de la mayor parte de los países latinoamericanos, tiene una antigua y sólida tradición democrática, al extremo de que, cuando yo era niño, se llamaba al país oriental “la Suiza de América” por la fuerza de su sociedad civil, el arraigo de la legalidad y unas Fuerzas Armadas respetuosas de los gobiernos constitucionales. Además, sobre todo después de las reformas del batllismo, que reforzaron el laicismo y desarrollaron una poderosa clase media, la sociedad uruguaya tenía una educación de primer nivel, una muy rica vida cultural y un civismo equilibrado y armonioso que era la envidia de todo el continente.
Yo recuerdo la impresión que significó para mí conocer Uruguay hacia mediados de los años sesenta. No parecía uno de los nuestros ese país donde las diferencias económicas y sociales eran mucho menos descarnadas y extremas que en el resto de América Latina y en el que la calidad de la prensa escrita y radial, sus teatros, sus librerías, el alto nivel del debate político, su vida universitaria, sus artistas y escritores —sobre todo, el puñado de críticos y la influencia que ejercían en los gustos del gran público— y la irrestricta libertad que se respiraba por doquier lo acercaban mucho más a los más avanzados países europeos que a sus vecinos. Allí descubrí el semanario Marcha, una de las mejores revistas que he conocido, y que se convirtió para mí desde entonces en una lectura obligatoria para estar al tanto de lo que ocurría en toda América Latina.
Esta política del anciano estadista ha dado a Uruguay una imagen de país estable, moderno, libre y seguro
Sin embargo, ya en aquel tiempo había comenzado a deteriorarse esa sociedad que daba al forastero la impresión de estar alejándose cada vez más del tercer mundo y acercándose cada vez más al primero. Porque, pese a todo lo bueno que allí ocurría, muchos jóvenes, y algunos no tan jóvenes, sucumbían a la fascinación de la utopía revolucionaria e iniciaban, según el modelo cubano, las acciones violentas que destruirían aquella “democracia burguesa” para reemplazarla no por el paraíso socialista sino por una dictadura militar de derecha que llenó las cárceles de presos políticos, practicó la tortura y obligó a exiliarse a muchos miles de uruguayos. El drenaje de talento y de sus mejores profesionales, artistas e intelectuales que padeció el Uruguay en aquellos años fue proporcionalmente uno de los más críticos que haya vivido en la historia un país latinoamericano. Sin embargo, la tradición democrática y la cultura de la legalidad y la libertad no se eclipsaron del todo en aquellos años de terror y, al caer la dictadura y restablecerse la vida democrática, florecerían de nuevo con más vigor y, se diría, con una experiencia acumulada que sin duda ha educado tanto a la derecha como a la izquierda, vacunándolas contra las ilusiones violentistas del pasado.
De otro modo no hubiera sido posible que la izquierda radical, que con el Frente Amplio y los tupamaros llegara al poder, diera muestras, desde el primer momento, de un pragmatismo y espíritu realista que ha permitido la convivencia en la diversidad y profundizado la democracia uruguaya en lugar de pervertirla. Ese perfil democrático y liberal explica la valentía con que el Gobierno del presidente José Mujica ha autorizado el matrimonio entre parejas del mismo sexo y convertido a Uruguay en el primer país del mundo en cambiar radicalmente su política frente al problema de la droga, crucial en todas partes, pero de una agudeza especial en América Latina. Ambas son reformas muy profundas y de largo alcance que, en palabras de The Economist, “pueden beneficiar al mundo entero”.
El matrimonio entre personas del mismo sexo, ya autorizado en varios países del mundo, tiende a combatir un prejuicio estúpido y a reparar una injusticia por la que millones de personas han padecido (y siguen padeciendo en la actualidad) arbitrariedades y discriminación sistemática, desde la hoguera inquisitorial hasta la cárcel, el acoso, marginación social y atropellos de todo orden. Inspirada en la absurda creencia de que hay solo una identidad sexual “normal” —la heterosexual— y que quien se aparta de ella es un enfermo o un delincuente, homosexuales y lesbianas se enfrentan todavía a prohibiciones, abusos e intolerancias que les impiden tener una vida libre y abierta, aunque, felizmente, en este campo, por lo menos en Occidente, se han ido desmoronando los prejuicios y tabúes homofóbicos y reemplazándolos la convicción racional de que la opción sexual debe ser tan libre y diversa como la religiosa o la política, y que las parejas homosexuales son tan “normales” como las heterosexuales. (En un acto de pura barbarie, el Parlamento de Uganda acaba de aprobar una ley estableciendo la cadena perpetua para todos los homosexuales).
La represión no ha funcionado, y el narcotráfico es hoy el factor principal de la corrupción en América Latina
Respecto a las drogas prevalece todavía en el mundo la idea de que la represión es la mejor manera de enfrentar el problema, pese a que la experiencia ha demostrado hasta el cansancio que no obstante la enormidad de recursos y esfuerzos que se han invertido en reprimirlas, su fabricación y consumo siguen aumentando por doquier, engordando a las mafias y la criminalidad asociada al narcotráfico. Este es en nuestros días el principal factor de la corrupción que amenaza a las nuevas y a las antiguas democracias y va cubriendo las ciudades de América Latina de pistoleros y cadáveres.
¿Será exitoso el audaz experimento uruguayo de legalizar la producción y el consumo de la marihuana? Lo sería mucho más, sin ninguna duda, si la medida no quedara confinada en un solo país (y no fuera tan estatista) sino comprendiera un acuerdo internacional del que participaran tanto los países productores como consumidores. Pero, aun así, la medida va a golpear a los traficantes y por lo tanto a la delincuencia derivada del consumo ilegal y demostrará a la larga que la legalización no aumenta notoriamente el consumo sino en un primer momento, aunque luego, desaparecido el tabú que suele prestigiar a la droga ante los jóvenes, tienda a reducirlo. Lo importante es que la legalización vaya acompañada de campañas educativas —como las que combaten el tabaco o explican los efectos dañinos del alcohol— y de rehabilitación, de modo que quienes fuman marihuana lo hagan con perfecta conciencia de lo que hacen, al igual que ocurre hoy día con quienes fuman tabaco o beben alcohol.
La libertad tiene sus riesgos y quienes creen en ella deben estar dispuestos a correrlos en todos los dominios, no sólo en el cultural, el religioso y el político. Así lo ha entendido el Gobierno uruguayo y hay que aplaudirlo por ello. Ojalá otros aprendan la lección y sigan su ejemplo.
@vargas_llosa
© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2013.
© Mario Vargas Llosa, 2013.

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

ALEJANDRO A. TAGLIAVINI, PERSPECTIVAS PARA EL 2014

El reporte anual 'Situación y perspectivas de la economía mundial 2014', de la ONU, resulta sugestivo.
Siempre me llamaron la atención los pronósticos y toda la econometría, porque jamás aciertan -compare lo que predecían con lo que dicen ahora- se diría que los seres humanos, que todos juntos hacen al mercado, no son “matematizables”. Pero el reporte anual ‘Situación y perspectivas de la economía mundial 2014’, de la ONU resulta sugestivo porque prevé mejor performance en aquellos países que, con más decisión, se dirigen en el sentido del respeto al mercado -como China- de no interferencia coactiva vía monopolio estatal de la violencia.
Para la ONU, la prolongada recesión en la zona euro terminó, el crecimiento económico de EE. UU. se fortaleció algo, y China e India se destacaron en el crecimiento a pesar de todo. El mundo se habría desacelerado por segundo año y el crecimiento en el 2013 habría sido de 2,1 %, y crecería 3 % en el 2014 y 3,3 % en el 2015. La inflación global se mantendría bajo control, el desempleo seguiría estando entre los principales desafíos y los precios de muchas mercancías se mantendrían estáticos a pesar del crecimiento moderado de 4,7 % en el comercio internacional para el 2014. En cuanto a los países desarrollados, en el 2014 el PIB aumentaría 2,5 % en EE. UU. y 1,5 % en Europa occidental y Japón. Entre los países en desarrollo, el crecimiento de Brasil sería de 3 % en el 2014, China mantendría una tasa de crecimiento de 7,5 % en los próximos años y Rusia se recuperaría modestamente 2,9 % en el 2014.
Ahora, en una estrategia que supone el principio del fin del programa de “estímulo” estatal en EE. UU., la Reserva Federal (Fed) anunció una reducción del programa de compra de deuda pública, de US$ 85.000 millones mensuales a 75.000, con el que lleva casi año y medio intentando apuntalar la economía sin éxito real y comprometiendo un gasto astronómico, pero mantendría el costo del dinero en mínimos históricos así, por ahora, la tasa de interés de referencia fluctuará entre 0% y 0,25%. Pero la ONU (organismo estatal como es y, por tanto, defensor del estatismo) advirtió que un final "abrupto" de la política de estímulos de la Fed puede ser una "amenaza" para la economía global.
Uno de los casos más tragicómicos es el del (des)gobierno –como que siempre, la violencia desordena– de Nicolás Maduro que alista una serie de medidas que se caracterizan por imprimir cada vez más coacción, como un nuevo sistema cambiario que incluye la devaluación de la moneda, subir arbitrariamente –en lugar de liberar el mercado y bajar impuestos– el precio de la gasolina y superrebajas a la fuerza en comercios de electrodomésticos y otros rubros que debían provocar “-5 % de inflación en noviembre”. Venezuela está a la cabeza del ‘ranking’ mundial de la inflación, en dura lucha con Siria e Irán.
En sentido opuesto, para ‘The Economist’, Uruguay es el “país del año” por el “matrimonio” gay, la ley que libera parcialmente a la marihuana y la sencillez de su presidente ‘Pepe’ Mujica. La sencillez de Pepe me da igual, porque solo importa, en cualquier persona, que su trabajo sea en beneficio real de la sociedad. La marihuana definitivamente es dañina y el ‘matrimonio gay’ no es tal –como no lo es la iglesia de san “registro civil” – porque de él no resulta naturalmente una familia. Pero estas tres “políticas” del gobierno uruguayo suponen menos coacción sobre la sociedad y eso sí es positivo, ya que toda violencia (coacción, coerción) siempre destruye.
Alejandro A. Tagliavini
Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California
@alextagliavini

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

martes, 25 de junio de 2013

DIARIO EL PAIS DE URUGUAY, CONVULSION BRASILEÑA, EDITORIAL

El País (Uruguay) - 22-Jun-13 - Opinión


http://www.elpais.com.uy/opinion/editorial/convulsion-brasilena-editorial.html

EDITORIAL
Convulsión brasileña

Atónitos hemos quedado a lo largo de varios días, con las imágenes transmitidas por la televisión, las fotos y las informaciones de los diarios y de internet, que mostraban la multitudinaria agitación que de golpe se disparó por el Brasil, expandiéndose por distintos estados, de una ciudad a otra.

Como si alguien hubiera acercado un fósforo a una mecha, la explosión se tradujo rápidamente en un desborde social de alarmante proporción, cuyas consecuencias y razones no están todavía claras. Es una trama compleja, difícil de esclarecer.

Los motivos que impulsan a las "protestas" pueden, en apariencia, no tener nada que ver con lo ocurrido en Egipto o Turquía, pero en algunos aspectos tienen su parecido, lo mismo que con las demostraciones de los indignados, en lugares como España, aunque en Brasil el aumento del costo del boleto haya sido la excusa publicitada, amén de la corrupción, la educación, los servicios, los gastos del mundial, etc. Se trata de un fenómeno que en buena medida es hijo del avance tecnológico. Del poder de convocatoria de las redes sociales en todas sus variantes, las cuales son instrumentales para facilitar a la canalización de toda clase de insatisfacciones, reclamos e inquietudes de la sociedad.

No se respeta (o no se teme) a la autoridad. Las manifestaciones descontroladas se han puesto de moda en el mundo y la gente se contagia del mal ejemplo. Se convocan por celular, por e-mail, por facebook, por whatsapp, por viber, por twitter. La amplia gama de medios para comunicarse hoy, parece infinita.

Algunas manifestaciones comienzan pacíficamente, protestando en forma legítima, pero a menudo se desbordan y suelen ser copadas por los más extremistas. La contención social queda prácticamente desbordada. La juventud, desobediente e indisciplinada, no teme a posibles consecuencias. Los elementos antisociales, los resentidos, los envidiosos, los violentos y los psicópatas se sienten en su salsa. ¿Por qué no quemar un autobús? ¿Romper vidrios, tirar piedras? ¿Golpear a algunos? Los ladrones aprovechan.

Los órganos represores tienen miedo de actuar en forma contundente porque la opinión pública, los políticos y los jueces, históricamente no se inclinan por apoyar la acción de la policía. Si no actúan, luego serán criticados, pero de hacerlo, también. Son situaciones de suma cero. En la Argentina en el año 2001, cuando los alborotadores quisieron quemar la Casa Rosada y la policía tuvo que usar armas de fuego para impedir la entrada de los pendencieros y también para defenderse, murieron algunos de los provocadores. A continuación los policías terminaron presos y algunos y siguen tras las rejas. Hay que tener mucho cuidado con los "derechos humanos" de los violentos.

La gran paradoja es que para ciertos comentaristas políticos, la insurrección se explica porque una parte de las clases más postergadas ascendió en la escala social hasta integrar la clase media, y así como aumentaron sus ingresos, han crecido sus exigencias y sus descontentos.

Si se hace un poco de memoria, lo cierto es que el país vivía entrampado en la hiperinflación, la deuda, y un estatismo paralizante hasta que hace 20 años, Fernando Henrique Cardoso fue nombrado Ministro de Economía. A partir de ahí, con el plan Real se domó la inflación y bajo su presidencia se introdujeron reformas económicas de corte liberal que permitieron lograr estabilidad y crearon los fundamentos de un nuevo Brasil. Este rumbo continuó en el primer período de la Administración Lula da Silva y unos 30 millones de brasileños salieron de la pobreza.

Pero en su segunda etapa y bajo su sucesora, Dilma Rousseff, se empezó a desandar ese camino. Con la recesión mundial del 2008-2009 se abandonaron las prudentes prácticas y se empezó a gastar de otra manera. El recalentamiento de la economía, terminó en estancamiento. El año pasado creció 0,9%. La inflación (6,5% en 2012) ha hecho que los aumentos salariales se evaporen rápido y los inversores se han enfriado ante la falta de claridad en la dirección. Aumentó el déficit comercial con la desaceleración de las compras chinas y bajó el consumo y el boom del crédito. Rousseff tendrá que encontrar la fórmula mágica: estimular una mayor libertad de mercado que atraiga las inversiones, reducir la inflación y sobre todo, calmar a la gente.


Este es un reenvío de un mensaje de "Tábano Informa"
Para subscribirse envíe un mensaje a: tabano_informa-subscribe@gruposyahoo.com.ar

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

sábado, 8 de junio de 2013

EL PAIS DE URUGUAY, ESTADOS UNIDOS SE ABRE A LA REGIÓN, EDITORIAL, FUENTE TABANO INFORMA

TABANO INFORMA


EL PAÍS (URUGUAY) - 04-JUN-13 - OPINIÓN
EDITORIAL
ESTADOS UNIDOS SE ABRE A LA REGIÓN
http://www.elpais.com.uy/opinion/editorial/estados-unidos-se-abre-region.html
Uruguay debería aprovechar la mayor atención que Estados Unidos le dispensa en la actualidad a América Latina. Un interés confirmado en los hechos pues en este mes de junio Barack Obama recibirá en la Casa Blanca a los presidentes de Chile y Perú, Sebastián Piñera y Ollanta Humala respectivamente, mientras que en octubre lo hará con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. A esos encuentros hay que sumar la gira de la semana pasada del vicepresidente Joe Biden quien recaló en Colombia y Brasil.
En momentos en que Obama se muestra dispuesto a cumplir la asignatura pendiente de su primer mandato, es decir su promesa de apertura hacia nuestra región, la embajadora de Estados Unidos en Uruguay, Julissa Reynoso, confirmó que en el correr de este año José Mujica entrará en la Casa Blanca. Según ella existe una amplia agenda de temas comunes que van desde lo comercial (con especial mención de la carne ovina y los cítricos) a lo político pasando por temas internacionales, entre ellos la continuidad de las misiones de paz del ejército uruguayo en cooperación con Naciones Unidas.
Este anuncio llega después de varios meses de silencio respecto a la realización de esa cita presidencial que a principios de año el canciller Luis Almagro había calificado como prioridad de la cancillería para el 2013. En ese lapso hubo unas declaraciones de Mujica quejándose con ironía de la tardanza estadounidense en liberar el ingreso de los cítricos uruguayos a su mercado. Y por su parte Almagro, durante una visita a Cuba, tuvo el poco tacto diplomático de solidarizarse en persona con los familiares de cinco cubanos presos en Estados Unidos por espionaje. Ambos episodios hicieron pensar que la perspectiva del encuentro Mujica-Obama se había alejado. Felizmente no fue así.
Aunque Almagro suele repetir que el TLC (Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos) "es una ficción" pues "el tema no está encima de la mesa", hay quienes piensan de otra manera. Recientemente, con gran sentido de la oportunidad, el líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, instó a retomar las negociaciones en procura de ese tratado señalando que el convenio en vigencia entre los dos países, el TIFA, "es insuficiente". Ya se sabe que sobre el punto hay opiniones dispares en el Frente Amplio desde el tiempo en que Tabaré Vázquez pretendió firmar el tratado, pero no lo hizo debido a la cerrada oposición de grupos de izquierda de la coalición de gobierno aferrados a concepciones ideológicas propias de la época de la Guerra Fría.
El desfalleciente Mercosur, convertido en un corsé para frustrar contactos bilaterales, no ofrece hoy una buena plataforma para operar con Estados Unidos. En tanto Argentina ahonda su aislamiento, Brasil, como es habitual, trabaja en línea directa con los norteamericanos y obtiene sus ventajas. Además, en la región se consolida una nueva estrella, la Alianza del Pacífico que integran México, Colombia, Perú y Chile, un bloque de 210 millones de personas que hoy concentra la atención de políticos y empresarios estadounidenses. Danilo Astori, que hace poco estuvo en Cali como observador en la cumbre de esa Alianza, declaró que Uruguay debería aproximarse a la misma lo antes posible.
Lo interesante del caso es que los cuatro miembros de ese grupo del Pacífico tienen un TLC firmado con Estados Unidos lo que les ha reportado grandes beneficios en el libre intercambio de productos, servicios e inversiones. Por citar un caso, en los últimos cuatro años gracias a dicho tratado Perú acrecentó de 7.000 a 14.000 millones de dólares el valor de sus exportaciones al país del Norte. Quizás este dato haga mella entre los sectores opuestos al TLC en nombre de un anacrónico discurso antiimperialista.
A estas alturas, en medio de tanta ebullición, Uruguay no debería perder otra vez el tren como lo perdió en la época de George W. Bush cuando tuvimos la ocasión de acordar un TLC. Estados Unidos ofrece "una nueva manera de relacionarnos" según acaba de explicar el vicepresidente Biden en su viaje por Sudamérica y está en nosotros actuar en consecuencia. Ante semejante apertura es preciso que la cancillería se ponga las pilas, evite dar pasos en falso y elabore la agenda más adecuada para que la reunión entre Mujica y Obama permita estrechar una relación más fructífera con Estados Unidos, similar a la que están logrando otros países de la región.
Confirmada la entrevista entre Mujica y Obama, Uruguay debería aprovechar la actual apertura de Estados Unidos hacia la región reflotando la posibilidad de firmar un TLC.
Este es un reenvío de un mensaje de "Tábano Informa"

tabano.informa@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

martes, 20 de noviembre de 2012

EDUARDO GALEANO, EL IMPERIO DEL CONSUMO, MONTEVIDEO, URUGUAY

La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. 
Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar. La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.
El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En la fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica. EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.
«Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas».
Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.
El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.
Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald’s, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.
El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald’s no puede faltar en la barriga de un buen atleta. El inmenso ejército de McDonald’s dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald’s de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín.
Un signo de los tiempos: esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald’s viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restorán de Montreal en Canadá: el restorán cerró. Pero en el 98, otros empleados e McDonald’s, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.
Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.
Los expertos saben convertir a las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla. La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: ellas también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?
El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente sobre la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas.
Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a siete mil años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos. En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación, y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiene den las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre, y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegados es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio.
Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora, ¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas?
El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial.
El shopping center, o shopping mall, vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas.
La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.
Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta.

Eduardo GALEANO
Montevideo, Uruguay
cienciapopular@nodo50.org

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

domingo, 2 de septiembre de 2012

FELIPE CAORSI, URUGUAY: ¿DE QUE LADO ESTÁ MUJICA AHORA?

Ya han pasado más de cuatro meses desde que la Presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, al ritmo de aplausos, declarara en La Casa Rosada “de utilidad pública y sujeto a expropiación el 51% del capital de YPF”. Comenzaba el proceso de expropiación de la participación española en la petrolera.

El malestar español  y el de la Unión Europea no se hicieron esperar. Madrid y Bruselas criticaron la medida del gobierno argentino por no ser ajustada a derecho. Esta medida violó los tratados de inversión internacionales vigentes.

Por otro lado el Presidente uruguayo, José “Pepe” Mujica apoyó la medida del gobierno argentino  declarando:“Nuestra solidaridad en las verdes y en las maduras. No nos gusta el prepo de la Europa rica, porque hoy lo usan con ellos y mañana con nosotros. ¡Guambia!* La Argentina puede cometer errores como cualquiera, pero tiene también sus razones; prepo no”.

La oposición y la gran mayoría del pueblo uruguayo no compartían lo declarado por el Presidente.  Lo que no razonó Mujica es que lo mismo que le pasó a España le podría pasar al Uruguay. Supongamos que Argentina expropiara unilateralmente, por ejemplo las estaciones de servicio de Ancap en su país y declara que su valor es cero ¿Qué diría entonces nuestro Presidente “no al prepo uruguayo”?. ¿Es “prepo” defender el capital invertido en un país? Recordemos que la mayoría de los accionistas de YPF son ciudadanos españoles.

Volviendo a Europa, el pasado 20 de abril el Presidente español, Mariano Rajoy, decretó limitar la entrada de biodiesel argentino a España y esto fue acompañado por la Unión Europea. La mitad del consumo de biodiesel español venía siendo de YPF hasta el año 2011.

Hoy el Gobierno argentino presentó ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) un reclamo contra la Unión Europea a raíz de las restricciones impuestas por España a las importaciones de biodiesel procedente de Argentina, según ha confirmado dicho organismo internacional.

Una vez más al ritmo de aplausos el “gobierno reclama que el pasado mes de abril entró en vigor en España una regulación que discrimina efectivamente las importaciones de biodiesel de Argentina en favor de aquellos producidos en la UE”, tal cual lo señala la queja presentada por el poder ejecutivo argentino encabezado por Cristina Fernández de Kirchner. Es decir que violar tratados internacionales a la hora de expropiar unilateralmente está bien, pero desincentivar la importación de productos argentinos en Europa para favorecer la producción local está mal. ¿Qué diría Guillermo Moreno de esto?, ¿cuántas empresas extranjeras están sufriendo trabas para exportar a la Argentina hoy?

Hay una conocida fábrica de automóviles chinos que se ensamblan en Uruguay con destino Argentina que ha debido de mandar a sus trabajadores a seguro de paro. Recordemos que Argentina y Uruguay son parte del Mercado Común del Sur. Una zona, supuestamente, de Libre Comercio.

¿De qué lado está ahora nuestro presidente?, hace más de seis meses que venimos sufriendo un bloqueo a la entrada de nuestros productos a Argentina. ¿Estará del lado de Argentina otra vez?, eso legitimaría que el Gobierno uruguayo fuera a la OMC al igual que nuestro vecino contra España. ¿Estará del lado español?, algo me dice que primará otra vez lo “político sobre lo institucional” y lo que es peor, que primará también lo político por encima de los intereses nacionales.

* ¡Guambia! = ¡Cuidado!

@fcaorsi


EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

martes, 12 de junio de 2012

EDGARDO MONDOLFI GUDAT, PEPE MUJICA, PRESIDENTE DE URUGUAY

La nueva izquierda latinoamericana está muy lejos de ser  un irreductible bloque de granito. Pareciera tratarse más bien de un mineral hecho de otra sustancia. En todo caso, o en cierto modo, tiende a parecerse a los minerales dúctiles, cuya virtud es la de brillar por cuenta propia cuando se ven liberados del conjunto. De exhibir sus propias esquinas y matices cuando se desprenden de la roca madre. Tal vez el fragmento más independiente ─y valioso─ de ese mineral sea José Pepe Mujica, el actual mandatario uruguayo quien, además, comparado con sus colegas, destila una sabiduría que lo ha llevado a entender que uno de los premios más loables de la vida lo da el hecho de aprender a mirar hacia atrás sin sentimientos de venganza.

Ninguna biografía ha sido más sufrida, ni ninguna les da a los restantes mandatarios que se ufanan de cerrar filas dentro de la nueva izquierda las credenciales que han hecho de Mujica una especie de Mandela suramericano. Como combatiente tupamaro, pasó doce años confinado en varios calabozos militares de Montevideo. Durante dos de esos doce años estuvo prácticamente incomunicado dentro de un foso, y más de siete sin leer nada, excepto los retazos de diarios que, ofrecidos como sustituto de papel higiénico, eran atesorados por los presos como la única forma de saber algo del mundo exterior. Al igual que Mandela, aprendió el oficio de galopar hacia adentro; y también, al igual que el líder surafricano, la solidaridad que halló entre sus compañeros de celda lo hizo más socialista al recobrar la libertad.  Hoy por hoy, como Presidente, confiesa pasar frente a los cuarteles donde estuvo domiciliada su desdicha, y lo único que ve allí son las mismas banderas, los mismos soldados marchando bajo el sol, pero nada que lo lleve a meterse en el oscuro ropero de la revancha. 

Mujica cortó con ese ataúd. De él son estas palabras: “No vivimos para cultivar la memoria mirando hacia atrás. Creo que el ser humano tiene que saber cicatrizar sus heridas y caminar en la perspectiva del futuro, pues no podemos vivir esclavizados por las cuentas pendientes de la vida. Es importante no olvidarse de nada, pero pienso que es necesario mirar hacia el mañana. No se vive de recuerdos. Es importante mirar el pasado, pero también es importante perderle el respeto”. Y estas otras: “Yo no estoy de acuerdo con Bertolt Brecht, porque no hay hombres imprescindibles sino causas imprescindibles. La historia es una construcción tremendamente colectiva”. Nada, pues, tan alejado como este testimonio del tobogán de delirio en que se ha convertido el personalismo indisimulado de sus restantes colegas.

Pero además, Mujica se ha tropezado en días recientes con otra piedra. Frente al furor con que el Gobierno argentino ha resuelto regionalizar el caso de Las Malvinas e implementar nuevas medidas de presión a través de Unasur, se ha visto llevado a expresar públicamente sus reservas frente a un punto que pareciera formar parte de ese intento de presión colectiva. 

Sorteando la airada reacción de los irredentos, Mujica ha sido enfático al expresar que, si bien ratifica su total respaldo a la reivindicación argentina, considera que sería inconsistente bloquear, marítima o económicamente, a los pobladores de Las Malvinas. Al menos inconsistente frente al mismo empeño con que todos los países de la región, comprometidos con el reclamo argentino, han condenado el bloqueo a Cuba como violatorio del derecho Internacional. Para Mujica no puede existir un doble rasero: a su juicio, tan violatorio sería bloquear a los kelper como a los cubanos. Ambas instancias no sólo equivaldrían a una violación idéntica de los derechos humanos, sino que lo considera un pleito directo entre Londres y Buenos Aires, cuyas consecuencias no tiene por qué ser pagadas por los habitantes de aquel archipiélago.

A diferencia de sus colegas, Mujica no usa el garrote. Ni tampoco se deja arrastrar a la cueva donde sólo habitan los murciélagos del pasado.

emondolfig@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO

jueves, 7 de junio de 2012

EL PAÍS (URUGUAY), EDITORIAL, SOBRE LA DINÁMICA DEL MAL

La dinámica es un impulso vinculado al movimiento y a las fuerzas que lo producen, pero también es el sistema que integran esas fuerzas cuando se dirigen hacia un fin. La definición calza como un guante para describir el proceso de la delincuencia en este país, desde la época en que un ladrón escapaba ante la llegada de los dueños de casa, hasta una actualidad en que los rapiñeros balean a quemarropa a quienes se resisten. 

La dinámica ha intervenido para mover así las cosas, transformando lo que era un fenómeno incruento y esporádico hasta convertirlo en un drama continuo, sangriento y con presencia protagónica en el cuadro de las noticias diarias, cuyo impacto es capaz de mantener a la población en vilo.

Además de crecer, esa fuerza se ha sistematizado, como si hubiera una organización por detrás de ella. De hecho la hay, cuando un grupo de cinco o seis jóvenes -a menudo inimputables- asalta un comercio de acuerdo al plan trazado previamente, y en eso cumple con aquella definición al hacer cálculos para dirigirse a un fin. Por el momento la organización es rudimentaria, el sistema es incipiente y el plan es precario, pero a esa fuerza en embrión se refiere la Policía cuando señala que están dadas las condiciones para que surjan las "maras", esas siniestras pandillas que imponen el terror en países centroamericanos y en el sur de California. Bastará con que aparezca un cabecilla dotado de cierto carisma y capacidad de liderazgo, para que el pronóstico se materialice y la pesadilla se confirme.

La Policía no se engaña cuando estima las condiciones propicias para que se produzca ese brote. Sabe que en su caldo de cultivo figura no sólo la disponibilidad de conductas violentas, el ocio improductivo o el acceso ilimitado a las armas de fuego, sino también la complicidad del medio que rodea a una banda y la lealtad casi sacramental entre sus potenciales integrantes, una fórmula capaz de generar esa suerte de religiosidad que hace tan compactas (y de ferocidad tan impenetrable) a las maras. La dinámica actualmente en curso no se frenará ante el umbral de esa nueva amenaza, que no está creciendo sola sino auxiliada por el avance de las drogas, los modelos de agresividad como versión patológica del heroísmo, la descomposición moral de sectores marginales, los brutales contrastes socioeconómicos y la voracidad consumista alborotada por el materialismo de la cultura contemporánea.

A medida que van pasando los años, el gobierno nacional (y el municipal) han demostrado en los hechos su incapacidad para enfrentar esa maldita combinación de fuerzas con la inteligencia, la eficacia y el vigor necesarios para combatirla, de manera que la dinámica con que esa avalancha delictiva sigue rodando por su pendiente, ya parece irreparable. Decir eso equivale a reconocer que la bola crece a medida que baja, porque una ley de ese movimiento consiste en que no tiene pausas ni atenuaciones, sino sólo agravamiento y aceleración. Por algo el Uruguay de hoy es un país donde se han registrado 134 homicidios en los primeros 160 días del año, una cifra que resulta escalofriante si se la compara con el pasado, pero que en adelante será apenas otra de las estadísticas de una realidad que va habituándose a sus peores componentes. Ocurre lo mismo con los estados de ánimo de la ciudadanía y con los temores que la situación va provocándole, porque esos sentimientos se oscurecen a medida que la violencia invade su entorno, su lugar de trabajo o su medio familiar. Ya nadie podrá contemplar la escalada delictiva como algo distante o ajeno. No es nada fácil sentirse envuelto en esa oleada que nos compromete a todos.

Igual que en una carrera de obstáculos, la dinámica del crimen salta sobre vallas cada día más riesgosas y alcanza metas cada vez más atrevidas, porque con ello responde a una presión que le impide estacionarse, apaciguarse o detenerse. Como ocurre en la evolución de una enfermedad o en el proceso de una adicción, esa fuerza atraviesa etapas de ascendente gravedad que se profundizan y se extienden, a veces silenciosamente y otras veces con revuelos o escándalos, como en los motines carcelarios o los asesinatos a mansalva. La dinámica delictiva tiene eso: delata el avance de algo que no cede y que a menudo desemboca en el padecimiento y la muerte.

Este es un reenvío de un mensaje de "Tábano Informa"
http://www.elpais.com.uy/12/06/06/predit_644911.asp

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

martes, 5 de junio de 2012

EL PAÍS (URUGUAY) EDITORIAL, ¿POLÍTICAS SOCIALES O CLIENTELISMO?

Hace un tiempo circulaba por Internet un artículo humorístico, si así puede llamársele, que pintaba el deterioro de los valores de cierta parte de la trama social uruguaya. Alardeaba el protagonista del cuento, de cómo vivían él y su familia sin trabajar, gracias a las dádivas otorgadas por el gobierno, al tiempo que se reía de los giles que pagando impuestos financiaban su modus vivendi, mostrando a la vez su carencia en códigos de convivencia civilizada. Se regodeaba con lo que cobraba por el Plan de Equidad, el de Asignación por Hijo, lo de su pareja por anotarse en el plan Madre Soltera, más lo que conseguía en el semáforo si tenía ganas de sacar algo más, aparte de contar con luz y TV gratis por estar colgado, del moderno celular que se había "apropiado" y varias otras ventajas más.

A pesar de que las autoridades se ufanan en la disminución de la pobreza y la indigencia bajo los gobiernos del Frente Amplio, como si nunca se hubiera dado antes (en la época de Lacalle bajó a la mitad), deben reconocer que esto se debe sobre todo, al crecimiento económico experimentado por Uruguay en todos estos años gracias a las condiciones externas que han favorecido a los países emergentes que cuentan con lo que las nuevas economías dinámicas demandan. Tal como lo expusiera, con su solvencia y claridad habitual, el economista Talvi el martes pasado. Ha ocurrido en las naciones vecinas lo mismo que aquí, tuvieran el gobierno que fuera, del momento en que se redujeron las tasas de interés, la recesión en el norte liberó grandes flujos de capitales hacia nosotros y la composición de la demanda global fue en búsqueda de mayores cantidades de materias primas.

Lo que resulta preocupante es que a pesar de esta notoria mejoría económica y de las grandes sumas que tanto la administración Vázquez como la de Mujica han volcado en las llamadas políticas sociales, no se nota menos ambulantismo, ni menos gente viviendo en la calle, ni menos cuidachoches, limpiavidrios o personas y niños que recogen y viven entre la basura. Por el contrario, los asentamientos en lugar de disminuir han aumentado.

Entonces, como bien le preguntó la diputada Ana Lía Piñeyrúa en una reciente y bien documentada interpelación al ministro Olesker, además de otras muchas interrogantes que quedaron sin contestar, es si el ministerio gasta o invierte. Cómo y en qué se aplica el dinero que aportan los uruguayos a través de sus impuestos.

Porque está visto que la inclusión social que tanta falta hace en ciertos núcleos, no se logra simplemente poniéndole plata en el bolsillo a la gente, o subiéndola en el índice de pobreza porque la cuota del Fonasa, al valor del mercado, hoy se computa como parte del ingreso. Lo que hay que combatir es la marginación sociocultural y ella se logra por medio de la educación, el trabajo, la capacitación. El reparto de dinero sin contraprestaciones, sin control, no hace más que fomentar el círculo vicioso de la ignorancia y la indigencia. A estas personas hay que darles instrumentos para que puedan salir de su situación y las transferencias monetarias deben ser transitorias y condicionadas.

Mucho más beneficioso es que los cientos de millones de dólares que se destinan a los diversos planes se canalicen hacia obras de infraestructura que ofrezcan a la gente la posibilidad de ganar un salario a través de su trabajo, fortaleciendo su autoestima e incentivando esa cultura. La diputada hizo notar que el Mides, según el informe de evaluación de los programas 2009 y 2010, no tiene bien definida la población objetivo y si es así, ello se presta a direccionar el plan o el dinero a quien se quiera. En otras palabras, clientelismo puro y duro.

Lo cual coincide con los propios dichos del ministro Daniel Olesker, quien declaró públicamente que el F.A. debería capitalizar electoralmente lo hecho en beneficio de los pobres. Si bien luego intentó desdecirse, amenazando con acciones judiciales, al final no pasó nada pues sus palabras estaban registradas. Una postura en consonancia con la del senador Rubio, que en plena campaña electoral dijo lo mismo.

Como expresara la interpelante Ana Lía Piñeyrúa, "el éxito de un gobierno en materia social se ve en la mejora de la calidad de vida de la gente, en la baja de la exclusión educativa, laboral y social y en la consiguiente extinción de esta clase de programas".

http://www.elpais.com.uy/12/06/02/predit_644290.asp

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA