BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta ORDEN INSTITUCIONAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ORDEN INSTITUCIONAL. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de febrero de 2011

PIDO LA PALABRA / LA DESVERGÜENZA COMO BANDERA. ANTONIO JOSÉ MONAGAS

En estos doce años de pésimo gobierno, el despilfarro ha primado el manejo de las finanzas públicas. El hecho más elocuente que demuestra tan fatídica situación es la caída sistemática de la producción petrolera, que entre 1999 y el año 2010 se ubica cercana a los 700 mil barriles, como consecuencia del problema operativo, gerencial y de precaria inversión que padece en la industria, corazón de la economía venezolana.

El cinismo del régimen, ha sido desmedido. Sin pudor alguno, ha pretendido venderle a la sociedad política la imagen de un país perfecto en lo económico, lo social. Y desde luego, en lo político cuando las realidades pintan una Venezuela totalmente desdibujada como producto de la grosera improvisación con que se ha manejado la administración nacional. Aparte de la impudicia para organizarse en términos de lo que compromete el problema del desarrollo económico y social, lo cual ha terminado en mera morisqueta.

Peor aún, no conforme con el grado de descomposición a que el descoco gubernamental ha llevado al país, a pesar de las oportunidades que ha significado un ingreso petrolero extraordinario en el curso de estos doce años conducidos por enroscadas decisiones presidenciales, tiene la desfachatez de argumentar supuestos absurdos como, por ejemplo, el que la estatal petrolera revela que “le falta más petróleo”. Precisamente, esto para solapar las aberraciones cometidas con el aplauso de un Poder Legislativo y de un Poder Judicial subordinados mediante concesiones que han favorecido la corrupción, el desbarajuste  y la arbitrariedad de manera desorbitada.

En estos doce años de pésimo gobierno, el despilfarro ha primado el manejo de las finanzas públicas. El hecho más elocuente que demuestra tan fatídica situación es la caída sistemática de la producción petrolera, que entre 1999 y el año 2010 se ubica cercana a los 700 mil barriles, como consecuencia del problema operativo, gerencial y de precaria inversión que padece en la industria, corazón de la economía venezolana. Escasamente, en 2010, Venezuela exportó sólo 3 mil 400 millones de dólares en productos diferentes al petróleo reduciendo a Venezuela a contar con la economía más dependiente del petróleo en toda su historia.

Para colmo de males, hay que reconocer que las devaluaciones adoptadas como decisiones de “alta estrategia”, convirtieron en repugnante bodrio el salario de los venezolanos, evidenciándose de esta forma el índice inflacionario más alto en los últimos cinco años arrastrando al país casi al borde del colapso económico.

En estos doce años de régimen, el país ha vivido engañado por absurdas obsesiones devenidas de un ideario obtuso que resulta imposible adecuarlo a las exigencias de un mundo movido por determinaciones democráticas y realidades tecnológicos que incitan un mayor bienestar económico y social. Entre ridículas alabanzas a una historia fantaseada y falsos gritos revolucionarios que sólo exaltan la violencia como canal de reivindicación del bochornoso socialismo, estos gobernantes han dejado pasar mucha agua bajo el puente sin que alguna gota hubiese sido aprovechada para sembrar valores democráticos y principios de justicia social. Que si “Venezuela es de todos”, que si “la independencia continua” y al final de tan prolongado tiempo, todo está peor que antes. Ni siquiera igual. La inseguridad campea. El desempleo y la pobreza, hacen de las suyas. La inmundicia tiene tomada las ciudades. El alto costo de la vida, ha manchado la realidad económica y social. Entonces, ¿qué razón hay para celebrar tanto descalabro, tanta decadencia, tanta barbarie aupada y vociferada como logro revolucionario? ¿O es que el régimen enarboló la desvergüenza como bandera?

VENTANA DE PAPEL

Cuando el poder enceguece y enloquece
Muchos son las desviaciones que se cometen en nombre de propuestas político-ideológicas. Más, cuando la ambigüedad de estas actúan como factor de disociación ante una realidad que tiende a lucir confusa. Justamente, en medio de situaciones donde el entusiasmo es exaltado, y hasta exacerbado, se instala en el poder algún personaje con tan exagerada ambición que, por dicha razón, pretende atornillarse en el gobierno para siempre pues se considera el único y destinado “salvador nacional”. O como bien expresa Raúl Rivero, intelectual cubano exilado en España, “alguien a quien las maromas de la política, los dogmas, la demagogia y otros factores (desde el azar al odio) convierten su nombre -mediante una graciosa licencia gramatical- en sinónimo de patria y de nación. En el fragor de tan pervertidas condiciones políticas, se desencadena toda una serie de patologías que no sólo afectan a quienes, desde el gobierno, se arrogan las necesarias y suficientes atribuciones para actuar impúdicamente en nombre del proyecto de gobierno que buscan imponer. También perjudican a los gobernados toda vez que quieren arrastrarlos por el obtuso y angosto canal que ellos justifican en el plano de las realidades económicas, políticas y sociales. Sobre todo cuando esta población, abstraída de las condiciones de opresión o de coerción aplicadas, es víctima del fanatismo obsesivo cuyo encandilamiento logra el necesario sometimiento adoptado como recurso político de concreción del régimen dictatorial en proyecto. Es ahí cuando se aduce de cómo el poder fanatiza desarreglando todo sistema político democrático.

Carácter de una dictadura

No hay duda de que las dictaduras emergen dónde se quiebran las democracias o dónde no existen. Aunque mucho se ha especulado al respecto, es importante inducir la conciencia necesaria a fin de que se conozca la esencia de una dictadura por aquello de que “en guerra avisada no muere soldado y si muere es por desinformado”. De manera que hay que entender el significado de las democracias, como formas de gobierno y erigidas sobre el respeto a la constitución, a los derechos humanos y a la independencia de los poderes públicos. Por el contrario, la dictadura tiene un comportamiento opuesto pues como forma de gobierno diferente de la democracia, asume la interdicción de los partidos políticos, la subordinación de la constitución a la voluntad del dictador, la violación sistemática de los derechos humanos, y la negación radical de la división de los poderes públicos. Pero a esas características hay que agregar otras dos: su estructura militar y militarista y el ejercicio personal y personalista del poder: no hay dictadura sin un dictador. Sin embargo, a decir de Francisco Mieres, profesor de la Universidad Oldenburg, Alemania, las dictaduras, sobre todo las actuales, “se sirven de algunas formas democráticas, hecho que utilizan los dictadores para legitimar su poder, sobre todo hacia el exterior. En algunos casos toleran la emergencia de sectores opositores a los que, cuando ya no pueden eliminar, los acosan para encerrarlos en cercos que no deben traspasar. Es el caso, por ejemplo de la dictadura de Zimbawe, o también, de la iraní y de la bielorusa. En otros casos, toleran ciertos espacios de prensa libre a la que someten a constantes presiones, extorsiones y amenazas. Entonces, ¿no resulta esto próximo o análogo a lo que ha intentado hacerse en el país, incluso a contracorriente de esfuerzos realizados en la dirección contraria”.

José Miguel Cortázar en ULA-TV

La necesidad de debatir las realidades universitarias, animó la presencia del catedrático de la Universidad Central de Venezuela, José Miguel Cortázar a visitar los predios del canal de televisión de la Universidad de Los Andes. Sus ideas e inquietudes, tuvieron la debida acogida en virtud de lo categórico y pertinente de las mismas. Muchas preguntas ocuparon el tiempo de exposición de Cortázar en el programa Grandes Temas. Sin embargo, ante las dificultades que supone el ejercicio de la autonomía universitaria en el marco de la actual crisis política que agobia al país, expresó que “la vigencia de la autonomía y las consecuencias de esta prerrogativa, no tienen discusión ni concesión alguna si pretendemos mejorar a nuestras universidades. Desfigurarla y desfragmentarla como lo hace la Ley de Educación Universitaria vetada, no significa otra cosa distinta que una aberración que borra de un plumazo la herencia bolivariana tan preciada en el ideario discursivo de nuestros gobernantes, las cruentas luchas contra pasadas dictaduras y la oportunidad que brinda a todos los universitarios para combatir racionalmente cualquier imposición ideológica”. Insistió Cortázar en la urgencia de contar con un marco legal que permita hacer que todos los actores que deambulan por los espacios físicos y virtuales de lo que es la academia, hagan de ese tránsito un proceso que no se consuma en la reproducción y repetición memorística, o que sólo se recree en la defectuosa imitación de enlatados y corrientes que refuerzan la dependencia intelectual. Asimismo, se impone que el acto universitario supere la repetición sumisa de jergas y consignas que refuercen los personalismos y las visiones mesiánicas que tanto han perjudicado a nuestro desarrollo republicano a lo largo de toda nuestra historia, pasada y presente.

Antonio José Monagas
amonagas@cantv.net

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

sábado, 29 de enero de 2011

TRIBUNA LIBERTARIA. COMPENDIO OPINÁTICO. RAUL AMIEL. 29/01/11. OPINIONES ALEJANDRO ALLE Y LUIS FERNÁNDEZ MOYANO

"Muchas cosas eran algo, dejándolas fueron nada."  Baltasar Gracián

* EL ESTADO IN THE PENDIENTE.  ALEJANDRO ALLE
* Y LA MUD, ¿QUÉ FUE DE ELLA? . LUIS FERNÁNDEZ MOYANO
  
Esfuérzate, anímate y trabaja. Solo faltan 706 días. Artículo 231. Constitución de 1999. El nuevo Presidente tomará posesión el 10/01 del primer año de su período constitucional.- @raulamiel


EL ESTADO IN THE PENDIENTE.  ALEJANDRO ALLE

Entre las funciones básicas del Estado está la de resolver disputas entre privados, obrando en su calidad de árbitro imparcial. Otra de las actividades esenciales que le corresponden es oficiar de administrador de los bienes públicos, entre los cuales la recaudación tributaria ocupa evidentemente un lugar relevante.

De todos modos, la tarea que mejor representa la razón de ser del Estado es hacer respetar la ley. Y para que pueda cumplir con tal mandato, que incluye garantizar el orden público, la sociedad le ha delegado una herramienta clave: el uso monopólico de la fuerza. Nada menos.

Los Estados modernos, además, han incorporado funciones adicionales, tales como proveer educación universal y salud pública. El alcance específico que le corresponde a estas nuevas funciones suele ser objeto de debate. Y es normal que así sea, aún cuando las discusiones tengan habitualmente poca racionalidad y demasiada pseudo-ideología, tanto de un lado como del otro..., terminando en conversaciones de sordos. O de necios, que ostentan posiciones intransigentes. Como si esa fuese la manera adecuada de discutir políticas públicas.

En efecto, algunos de los que dicen ser de derecha olvidan que una adecuada función subsidiaria del Estado les permitiría vivir en una sociedad con menos resentimientos, de esos que tan a flor de piel están en El Salvador, al punto que habría que ser ciego para no verlos. Una sociedad en la cual nadie carezca de cierto nivel educativo ni de determinada cobertura de salud.

Sobre este punto el periodista argentino Carlos Mira hace una acertada reflexión en su libro "La idolatría del Estado", indicando que: "una sociedad sana, consciente, que disfruta de una red sanitaria moderna y sustentada por impuestos, amplia, limpia y a disposición de todos, se siente segura y por lo tanto su pensamiento no está perturbado por la preocupación acerca de lo que hará si cae en la desgracia de la enfermedad o el accidente", agregando una observación clave: "su mente estará liberada para pensar, y al pensar podrá discernir si lo que le ofrecen (en materia política) la conforma o la disgusta".

Lo que nadie en sus cabales debiera aceptar como normal es que se ponga en tela de juicio la inexcusable obligación del Estado de ejercer sus funciones básicas, comenzando por garantizar el orden público. Es algo que jamás debiera estar en discusión.

No es un tema de ideologías. Invocarlas para justificar el desorden es una excusa barata, que lejos de ser "progresista" es miserablemente regresiva: a quienes más perjudica el desorden es a las personas humildes, que no andan con guardaespaldas ni se trasladan en carros blindados. Esa inmensa mayoría de la población que no es ni gran empresario ni funcionario.

No es cuestión de tamaño sino de fortaleza: el Estado no necesariamente debe ser grande, pero obligatoriamente debe ser fuerte. Un Estado débil, o peor aún, ausente, deja el camino pavimentado a la delincuencia. A algunos ingenuos les han hecho creer que el orden es un símbolo de la derecha (¡?), ante lo cual es oportuno recordar que el ex presidente Lula no cambió la bandera de Brasil, que sigue diciendo "Orden y progreso".

En verdad, cada vez queda más en evidencia que la distinción relevante es entre autoritarios y liberales, no entre derechas e izquierdas. El autoritarismo se nutre del desorden. La libertad requiere orden.

Hay autoritarios que dicen ser de derecha y autoritarios que dicen ser de izquierda, hecho que confirma la inutilidad de esa clasificación maniquea entre derecha e izquierda, tan vieja como la Revolución francesa. En la cual, dicho sea de paso, los liberales se sentaron a la izquierda.

Ante los episodios de huelgas y toma de edificios que afectan a El Salvador, la reacción que se espera del Estado es, simplemente, que cumpla con la obligación que le exige su función básica: imponer orden. Actuando de manera independiente. Y dejando de estar en la pendiente. En la pendiente descendente.

Hasta la próxima.


Y LA MUD, ¿QUÉ FUE DE ELLA? ?. LUIS FERNÁNDEZ MOYANO

Se rompieron las fuentes: la placenta candidatural comienza a rasgarse y ya asoman los bracitos de los candidatos. Hubiera sido ideal que la MUD, si es que alguna función deberá cumplir ese frágil y menesteroso artificio opositor fuera de haber ayudado a montar la lista de los candidatos de los partidos para las elecciones parlamentarias, que asumiera ahora y sin más retrasos las mismas funciones para la futura elección presidencial. Fijar una suerte de bitácora para seleccionar los nombres de los postulantes, establecer unas normas para el proceso de primarias, acordar la fecha definitiva para la realización de dichas primarias – tercer trimestre del 2011, como lo plantea la mayoría de partidos o segundo del 2012, como lo quisieran AD y PJ – , decidir si se nominará a nuestro candidato por mayoría simple o si se realizará una segunda vuelta, determinar la forma de presentación de los nombres, establecer pautas de entendimiento entre los partidos y velar porque ese proceso de preselección y luego de selección final no de pábulo a una carnicería mortal que los deje exhaustos y al borde de la inanición cuando se inicie la lucha de verdad verdad. Que será cruenta y a cuchilladas.

Pues el horno no está para bollos ni los partidos para hacerse los pendejos. Ni siquiera nos han aclarado si esa MUD es una mera instancia electoral, un comando de campaña o un frente unitario con el encargo de dirigir nuestros combates contra la dictadura.

¿Tiene algún partido preeminencia sobre la conformación de sus comisiones? ¿Son comisiones reconocidas por todos los partidos y la sociedad civil – hasta ahora absolutamente marginada – , con suficiente experiencia y conocimiento, u obedecen a alguna suerte de cuoteo, como el que decidió de una lista de candidatos parlamentarios que pasó olímpicamente por sobre la necesidad de los ciudadanos y las recomendaciones de experimentados dirigentes de modo a alcanzar la máxima representatividad y eficiencia? ¿Es su coordinador un candidato in pectore de alguna instancia o no pasa de ser un secretario ejecutivo para el cumplimiento de tareas internas? ¿Es dicho coordinador el portavoz de la voluntad y las decisiones de todos los partidos o tiene su propia palabra, sus propias aspiraciones, su propio partido?

Son preguntas nada baladíes. Así pequen por ingenuidad o ignorancia. Ya han adelantado algunos políticos, incluso un secretario general de un importante partido opositor, la necesidad de conformar un organismo de naturaleza política más que burocrática, una suerte de Frente de Unidad Nacional, del estilo de la Concertación Democrática Nacional chilena. Que además de liderar el combate electoral se encargue de coordinar las acciones y actividades en la lucha inmediata – y subrayo lo de inmediata – contra las arbitrarias, dictatoriales y peligrosas decisiones presidenciales. Otros hablan de la necesidad de una tarjeta única.

Mientras Chávez desfoga su campaña electo dictatorial, aprovecha el tiempo sabático que le han acordado los partidos – y, por ende, la llamada MUD – y se muestra en toda su fiereza tiránica expropiando lo que le viene en gana y amenazando con la vieja consigna de ¡TODO EL PODER A LOS SOVIETS! Y ¡TODA PROPIEDAD AL ESTADO!, para ganar y ganar terreno, la oposición partidista parece estar en Babieca. Uno o dos altos dirigentes políticos, algunos de ellos precandidatos, han tenido la cordura y el coraje de dar la cara.

¿Dónde estuvieron el 23 de enero los secretarios generales de los partidos, el coordinador de la MUD, sus altos personeros? ¿Por qué abandonaron esa fecha emblemática y ni siquiera dispusieron una tarima, unos altavoces, unos líderes bajando la línea para enfrentar esta auténtica batalla de algunos desnortados sin comandantes? Esa quisicosa escenificada frente al Lido que nadie supo si se trataba de una verbena, un cumpleaños o un encontrón para beberse unas frías ¿careció de sentido y organización por una pisadera de mangueras inter candidatural o por falta de presupuesto? Esta última justificación es tan pedestre, que avergüenza. Ergo: ¿qué está sucediendo en las alturas partidistas?

Llegó la hora de enseriarnos. En juego no están las ambiciones apenas disimuladas de algunos dirigentes sino el destino de veintiocho millones de venezolanos, doscientos años de república y el futuro de nuestros hijos y nietos. Que no nos suceda lo que a Boabdil, el último rey moro de Granada: ponernos a llorar derrotados ante la pérdida de lo que no supimos defender cuando estábamos a tiempo. Señores políticos: la Patria os lo demanda.

raulamiel@gmail.com
EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

martes, 25 de enero de 2011

EL ADVERSARIO ES OTRO. SERGIO DAHBAR (CASO AHITI)

Es un político carismático. Se siente ungido por los dioses.

Asegura encarnar la esencia del pueblo. Repite que puede salvar a la nación en crisis, porque es el único capaz de resolver lo que nadie en toda la historia ha podido enderezar. Y minimiza entonces que sus prácticas sean autoritarias, arcaicas, pasadas de moda. Se vende como un cordero de dios. Nació en julio, en los primeros años de la década del cincuenta.

El país sufre una mala suerte endémica. Su pobreza ha sido mal atendida por diferentes gobernantes a lo largo de la historia y ni siquiera los que enfocaron sus esfuerzos en atender a los más necesitados pudieron cambiar una realidad cada vez más desastrosa en educación, salud, seguridad, mejoras urbanas…

El tirano se mueve a sus anchas por el mundo, viaja cual asistente de vuelo y levanta las manos, como esos personajes que sólo saben llevar luz por el mundo (mientras dejan la casa a oscuras). ¿Y la comunidad internacional? Bien, gracias. Callada como si no pasara nada, a pesar de los obvios abusos y más absoluta destrucción del Estado de Derecho. No es la primera vez que se hacen los locos. Ni será la última. Insulza dixit.

Como de costumbre, el resentimiento es una espoleta suelta: se convierte un movilizador social potente. No se puede explicar de otra manera que alguien que casi ha destruido un país sostenga una conexión mágica con un pueblo menguado por las carencias.

Ese resentimiento desestima la necesidad de democracia o libertad de expresión, porque lo que de verdad castiga a la gente son as necesidades básicas. “No se puede vivir con hambre. Y si el dictador hace algo por luchar contra ese enemigo, es el mejor”.

Los intelectuales se quejan: “El autoritarismo y la concentración de poder en las manos de un solo hombre, que termina creyéndose predestinado, es un mal constante en el país”.

Tienen razón, pero esas ideas no hacen clic.

Muchas frases de los políticos se sacan de contexto y parecen iguales, salidas de una misma boca. Todos advirtieron un drama similar desde las ventanas de la Casa de Gobierno: pobreza y desamparo. Pero también sus respuestas fueron mesiánicas y equivocadas.

Crecen los campamentos temporales, con refugiados de diferentes tragedias. Parece una epidemia. Allí condenan a la gente a una pasividad estéril, sin involucrarlos en labores productivas que los conviertan en agentes de cambio. Las áreas agrícolas se reducen o se paralizan por los deslaves y la lluvia que no cesa.

El caos enciende una mecha que no puede apagarse. La institucionalidad (algo que suena a retórica en los oídos gubernamentales) ha sido destruida, y con ese desastre se fue también la posibilidad de que la gente entienda que existen límites, comenzando por el dictador.

La policía no contiene la inseguridad desbordada: como buen autoritario, no quiere que le echen la culpa por una criminalidad que pareciera no tener padre, ni madre, en la historia del país, pero que consume vidas inocentes todos los días. Tampoco se siente responsable del pasado.

Y en el remolino de las justificaciones, aparecen los ciudadanos que justifican lo injustificable y vuelven con el mismo argumento: “Es un buen hombre, nació en este país, quiere a su patria. Acaso todos los gobernantes no han cometido algún atropello alguna vez en nuestra historia”.

Su mejor aliado sin duda es la desesperación, el analfabetismo y el estado descompuesto de la moral. Ya hay gente que lo dice sin tapujos: “Es el único hombre que puede encuadernar este país”.

De este lado del mundo los racionalismos no se digieren bien. Ni siquiera se sabe cómo se comen. Aquí se imponen los mesías. Cesaristas con apariencia de demócratas.

Espero, amigo lector, que usted haya entendido estas líneas. Por si acaso se coló cualquier confusión, quiero ratificar que todo lo que he escrito hasta ahora tiene que ver con Haití, y con el regreso del sátrapa Baby Doc, hijo del nefasto Papa Doc, saga familiar que sumió a Haití en el medioevo más atrasado del Caribe.

Ha regresado a Haití, en medio de la mayor tragedia que puede vivir un país en América. La buena vida en los Alpes franceses ha quedado en suspenso, para colarse entre el desconcierto de una población que hace agua por todos lados. Asegura que viene a poner el hombro. Hay gente que ya lo ve como un salvador de la patria. ¿Será que nos merecemos lo que tenemos?

En viado a nujestros correos por Hilda Hernandez

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

viernes, 17 de septiembre de 2010

A FALTA DE INSTITUCIONES, VENDRÁN SIEMPRE NUEVOS TIRANOS, RONNY PADRÓN

La consolidación de las instituciones, entendidas en su acepción como:¨Órganos constitucionales del poder soberano en la nación¨, constituye sin duda el norte a seguir por parte del nuevo Parlamento nacional a instalarse el próximo 5 de enero de 2011, derrotado como fuere el socialismo en gobierno. Caso contrario peores sucesos depararán a Venezuela.

Ya es lugar común atribuir la culpa del presente desastre, extendido y generalizado, a la sola persona del comandante Hugo Chávez o bien remitirlo hasta el socialismo en gobierno por aquél encabezado. Sin embargo, limitar el origen de nuestras desgracias socio-políticas al accionar de sólo esos dos factores, redunda en mayor error.

Hugo Chávez y el socialismo en gobierno, más allá de la muy despreciable farsa que hizo posible su ascenso al poder, son el producto más decantado de la degradación institucional en la democracia representativa de otrora, la preexistente al socialismo en gobierno.

Desde el jurídicamente cuestionable sobreseimiento otorgado por el ex presidente Rafael Caldera, pasando por la torpe convalidación jurisdiccional de la metodología uninominal electoral de la Asamblea Nacional Constituyente, por parte de la otrora Corte Suprema de Justicia, hasta la pasividad de un Congreso Nacional, incapaz de defender siquiera su legitimidad de origen.

Son los tres eventos, de muy cercano acontecer, plausibles de certificar un proceso de degeneración política en nuestras instituciones constitucionales, que lamentablemente aún no cesa, y que es menester concluir formalmente a partir del próximo mes de enero. Es Venezuela perfecto ejemplo de cómo la popularidad coyuntural de un egocéntrico líder, puede llegar a desvirtuar la voluntad colectiva democráticamente manifestada, hasta lograr implosionar al propio régimen democrático de libertades que le dio cabida.

Vale la referencia al reciente y muy publicitado episodio colombiano, cuando ante el planteamiento de una nueva reelección para el hoy ex presidente Álvaro Uribe Vélez, la Corte Constitucional de ese país rechazó tal posibilidad, impidiendo la continuidad gubernativa del Presidente más popular en la historia de aquella nación, quizá el mejor de todos.

Porque siempre será sociológicamente prioritaria la preservación institucional de un régimen democrático de libertades, que hace posible por cierto el surgimiento de los mejores gobernantes, antes que salvaguardar a los mejores gobernantes no siempre garantes del régimen democrático de libertades.

Observaciones igualmente válidas para quienes desde el nuevo Parlamento nacional pretendieren ¨acelerar¨ el reemplazo del socialismo en gobierno. Solo una cabal observancia del articulado constitucional, garantiza no solo una pronta restauración del régimen democrático de libertades, perdido desde aquel 11 de abril, sino más importante aún, su pertinente consolidación. No por correr más rápido llegaremos más lejos. ORA y LABORA.

caballeropercival@cantv.net

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA, RONNY PADRON,