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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

viernes, 4 de julio de 2014

LUIS MANUEL AGUANA, EL PODER CONSTITUYENTE: ¿CAMBIAMOS AL PAÍS O CAMBIAMOS AL GOBIERNO?

Una vez más mi agradecimiento a la Cátedra Pio Tamayo y al Prof. Agustin Blanco Muñoz por la gentileza de convocarme a debatir estos temas de importancia para el país.

El titulo del Foro de hoy “¿Cual es la salida a la situación actual?” a mi parecer no es la pregunta correcta. Las preguntas correctas son las que llevan a las respuestas correctas. La salida a la situación actual debería ser la consecuencia de una serie de acciones que debimos iniciar los venezolanos desde hace muchísimo tiempo y que han producido metástasis en el cuerpo social y político de nuestro país, como bien lo ilustra la caricatura de Weil estampada en la convocatoria a esta conversación.

Yo ensayaría las siguientes preguntas “¿Tenemos los venezolanos el adecuado sistema de organización política e institucional, capaz de enfrentar las complejidades del mundo moderno, y a la vez producir desarrollo y bienestar?”. O mejor esta otra “¿A estas alturas de nuestro devenir histórico es posible pensar que un sistema centralizado de toma de decisiones basado en la figura de un líder único, llámese, Chávez, Capriles, María Corina, Leopoldo Lopez o cualquiera, puede resolverle a los venezolanos todos sus problemas, esta vez con mucho menos dinero del que tuvimos en el pasado, con una complejidad administrativa multiplicada de manera exponencial?”…

Decía en una nota que publiqué hace poco que si, por ejemplo, hay un sistema que le da la responsabilidad a un portero para que administre la agenda de reuniones de un Ministro, este solo terminará atendiendo a quienes el portero desee. Incluso invariablemente llegará al extremo de cobrar por ver al Ministro. Entonces, no es el portero quien tendrá la culpa que el Ministro no vea a quien deba o sea ineficiente en su gestión sino a quien se le ocurrió la tremenda idea de un sistema donde el portero administra la agenda de reuniones de un Ministro.

Y eso es exactamente lo que está ocurriendo en Venezuela. Todo el sistema de relaciones de poder está obsoleto, dañado y muy corrompido, y no es capaz de satisfacer las necesidades del país, independientemente de quien lo conduzca. Y esto no es desde ahora sino desde hace muchos años. Y este sistema empezó a hacer aguas desde que los venezolanos no entendieron las señales de que estaba necesitando a gritos un ajuste y se ignoró deliberadamente o por negligencia criminal.

Una señal significativa fue el Caracazo. Al utilizar las elecciones de Gobernadores y Alcaldes de 1989 como válvula de escape a la presión de la población, se le vendió a la gente la ilusión de “control político” del país. Nunca se soltaron los recursos y siempre quedo a la discrecionalidad del Ejecutivo el desarrollo regional y nacional. La corrupción hizo el resto cuando los ingresos subieron. Teníamos Gobernadores y Alcaldes electos pero sin poder resolver los más mínimos problemas de sus comunidades.

Surge entonces una nueva excusa: “no me bajan los recursos”. Un ejemplo: en el 2014 del total del Presupuesto Nacional de BsF. 552.632,6 Millones solo corresponde al Situado Estadal y Municipal BsF. 88.024,00, esto es el 15,92% de los ingresos totales del país.  Óigase bien, lo que ADMINISTRAN realmente los gobernadores y Alcaldes para resolver los problemas de la gente es solo el 15,92% de lo que ingresa al país, y eso cuando se los entregan. El restante 84,08% queda a la discrecionalidad de una persona, el  Presidente de la Republica. El Presidente decide si le entrega o no los recursos a los Estados en obras o servicios. Todo esto sin contar con los reales que le han sustraído a PDVSA y administra directamente el Presidente enviándoselo a otros países y a las Misiones del gobierno sin ningún control. Ni siquiera en la empresa familiar más modesta ocurre nada semejante. Ningún país puede funcionar así.

Y esto es solo una pequeña parte del problema. Existen otros igual de grandes como los de la administración de la justicia. ¿Sabían ustedes que los Pranes de la Penitenciaría General de Venezuela en San Juan de los Morros asignan los CUPOS de la Universidad Experimental Romulo Gallegos? Las madres van a entrevistarse a la cárcel con los Pranes para negociar cupos para sus hijos en la Universidad. La perversión en su nivel más extremo. Esa cárcel no depende del Estado Guárico de ninguna manera pero afecta la vida de esa gente. Si la justicia no está donde pasan las cosas, no está en ningún lado. Tenemos que cambiar eso.

Entonces, si los venezolanos creemos que porque se vaya este régimen y venga “la democracia” nuestras condiciones de vida cambiaran significativamente, manteniendo este sistema de hacer las cosas, nos estamos engañando de una manera ingenua, por decir lo menos. En poco tiempo volveríamos al caos de 1998. El problema a debatir entonces es cual sistema debemos diseñar y construir para que pueda existir una Venezuela viable y de futuro.

El planteamiento del Proyecto País Venezuela Reconciliada va mucho más allá que descentralizar funciones. Va en el sentido de empoderar, vía la construcción de un verdadero Pacto Federal, a las regiones diseñando un nuevo sistema de relaciones de poder donde cada región y sus habitantes decidan su futuro de acuerdo a sus potencialidades, haciendo valer sus Constituciones Estadales para poder sostener las responsabilidades que involucran la administración real de los recursos que les corresponden.

Explicamos en 12 Ejes del Desarrollo cual podría ser esa Venezuela del futuro que hay que construir. Es obvio que una nueva estructura de poder regional y federal, con un Senado, un Poder Parlamentario fuerte, un Presidente y un Vice Presidente Electos con doble vuelta, y una distribución regional y federal del ingreso nacional, no se corresponde con la estructura constitucional que existe en la actualidad. Y es por eso que la vía debe ser constitucional al convocar a una Asamblea Nacional Constituyente.

Ahora bien, explicado lo anterior, que las razones que nos mueven a un cambio constitucional no son ni pueden ser “salir de Maduro y el resto de los Poderes Públicos” ¿cómo llegamos a eso? Primero que nada, explicándole al país lo que deseamos hacer, como lo estamos haciendo ahora. La respuesta de las regiones que hemos visitado ha sido inusitadamente abrumadora: ¡¡¡¿¿¿Qué hay que hacer y donde hay que firmar???!!!

Pero las respuestas no son simples. Hay que explicar también que el cambio hacia un nuevo país y una nueva manera de hacer las cosas se fundamenta en dos principios consagrados en la Constitución: El Art. 5: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo…”, y el Art. 347: "El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder puede convocar a una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar al Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución". Esto último es una bomba atómica para cualquier régimen.

El Artículo 347 es hijo de la sentencia de la antigua Corte Suprema de Justicia que le dio a Chávez el poder de convocar una Asamblea Nacional Constituyente sin estar contemplado en la Constitución de 1961. La regla de los constitucionalistas funciona aquí como funcionó en 1999: “El Poder Constituyente de hoy no puede condicionar el Poder Constituyente del mañana”. O dicho de otra manera el Poder Constituyente de 1999, no puede atar el Poder Constituyente que podamos invocar hoy. Hoy podemos invocar al Poder Constituyente para hacer una nueva Constitución como se hizo en 1999, pasando por encima de la realizada por Chávez y sus Constituyentes electos por unas reglas tramposas, pero ahora sin la necesidad de una decisión de ninguna Corte porque ahora está establecido en la Constitución. Lo que es bueno para el pavo, también es bueno para los pollos.

Si el Pueblo es el depositario del Poder Constituyente Originario, no puede en ningún caso el Poder Constituido definir las reglas para su convocatoria ni su elección, así sea convocada incluso por el propio Presidente de la República, en cuyo caso deberá someter a la consideración del soberano las reglas con las cuales ellos plantean su convocatoria. Y aun así, es discutible el contenido de esas reglas ya que el proceso es constitucionalmente inédito, pudiendo nosotros también plantear las nuestras, contadas de manera transparente y auténtica.

En este sentido, planteamos una convocatoria de al menos un 15% del Registro Electoral acompañada con las reglas o Bases Comiciales donde los propietarios o dueños de la soberanía ordenan la manera en cómo se conducirá ese proceso, incluyendo la instauración de un Tribunal Electoral que establezca, por ejemplo, una auditoría independiente del Registro Electoral, escrutinios manuales de todos los sufragios constituyentes, en estricto apego y respeto a la Representación Proporcional de las Minorías, con la especificación técnica de cuantos Constituyentes serían electos y en qué regiones del país, así como las normas de funcionamiento de esa Asamblea, y toda normativa que nos garantice la transparencia del  proceso. En otras palabras Elecciones Auténticas de esos Constituyentes.

Obviamente eso no será fácil. El régimen se negará a eso como ya lo han manifestado, así como ya lo han hecho también representantes de la oposición oficial. Este planteamiento es la sentencia de muerte de ambos y el renacimiento del país en manos de sus actores naturales, los ciudadanos. La diferencia aquí estriba en una sola cosa: la lucha tendría un sentido y un propósito para todo el mundo. El pueblo soberano depositario del Poder Constituyente Originario quiere establecer unas reglas transparentes e imparciales para contarse y dirimir sus diferencias en paz y no se lo está permitiendo el Poder Constituido que desea quedarse en el poder para instaurar una dictadura comunista. ¿Quién en el mundo nos puede negar eso? Entonces hay que pelear esa Constituyente en las calles con un propósito. Esa es la definición, a mi juicio, de la llamada Constituyente de Calle de esta Cátedra.

Entonces no saldríamos pacíficamente a las calles buscando “sacar a Maduro” o a cualquier títere que pongan los cubanos, ni a pedir su renuncia, sino buscando un mejor país y un mejor sistema de gobierno para los venezolanos, de una manera soberana, sin injerencias ideológicas foráneas de ninguna naturaleza, basados en el sueño del país que deseamos y su forma de gobierno. Los venezolanos no nos merecemos menos que eso.

Luis Manuel Aguana
Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

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TRINO MÁRQUEZ, PARTIDO ÚNICO: GOBIERNO, TSJ Y FAN

Luisa Estella Morales, expresidenta del TSJ, lo dijo de manera rudimentaria: el Estado es uno, único e indivisible; la división de poderes es una añagaza burguesa. Los fundamentos teóricos de esta visión monolítica del Estado fueron desarrollados con sofisticación por Vladimir Lenin, desde la perspectiva comunista, en su célebre texto El Estado y la revolución, escrito unos meses antes del triunfo de la Revolución Bolchevique: y por Carl Schmitt, desde la óptica nazista, en varios de sus libros, especialmente en La dictadura.

El nervio central de los argumentos de Lenin y Schmitt, desde vértices aparentemente opuestos, reside en cuestionar por erróneos e hipócritas el concepto de República y la idea de la separación e independencia de poderes que lo acompaña, desarrollados por el republicanismo francés (Montesquieu), y por el liberalismo inglés (John Locke). Lenin, Hitler y Mussolini  -operadores políticos de la concepción orgánica- pasaron de la teoría a la acción. Construyeron Estados totalitarios donde pusieron en práctica los principios teóricos elaborados por el líder de la Revolución Rusa  y por Schmitt. El comunismo, el fascismo y el nazismo, a partir de esta coincidencia esencial, ejecutaron estilos similares: abolición de la independencia de los poderes, desconocimiento  de los derechos humanos y del Estado de Derecho, exterminio de los opositores, campos de concentración, creación del partido único y disolución de los partidos políticos adversos, eliminación de la libertad de prensa, pensamiento único, fusión del Estado, el Gobierno y el Partido, creación de las milicias y subordinación total de la institución militar al proyecto revolucionario. Mussolini y Hitler, al igual que Lenin, asumieron los procesos que lideraron como verdaderas revoluciones. Los Estados totalitarios de derecha solo pudieron implantarse en la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. Posteriormente, se establecieron dictaduras e incluso tiranías de derecha, pero no regímenes totalitarios.
            Lo que ocurre en Venezuela desde 1999 es una réplica tropical y bastarda del fenómeno demencial padecido por la URSS, los países de Europa del Este, China, Cuba y todas las demás naciones donde se instaló el  comunismo. El último episodio de este salto al pasado, a las antiguallas autoritarias militaristas de los siglos XIX y XX, es la decisión del TSJ que les permite a los  militares uniformados desfilar y asistir a los actos políticos del Gobierno. El argumento que acompaña el dictamen destila cinismo. Resulta que la presencia de oficiales vestidos con atuendos castrenses revela sus firmes “convicciones democráticas”. Los amanuenses del máximo Tribunal de la República –porque en eso los ha convertido Miraflores y La Habana- ni siquiera tuvieron el coraje de la señora Luisa Estella, sino que invocaron la democracia  para que les sirviera  de burladero y excusa para cometer semejante atropello a la Constitución, a la República y a la inteligencia de los venezolanos.
  El débil Gobierno de Maduro, decidido a someterse a la bota militar, utiliza a los plumíferos del TSJ para corromper y pervertir la FAN, estamento que por su propia naturaleza -es decir, por estar armada y detentar el uso legítimo de la fuerza- tiene la obligación de ser apolítica en el sentido y los términos establecidos en la Carta del 99. Ese revestimiento pretendidamente democrático que le da el TSJ a la sentencia, degrada a ese pobre tribunal, vergüenza del país y de los abogados.
            El propósito, ni siquiera oculto, de semejante exabrupto es destruir todo vestigio institucional de la FAN y convertirla en el verdadero partido de  un régimen que perdió el apoyo de la mayoría de los obreros, los  trabajadores del sector informal, los estudiantes, los profesionales y técnicos, la amas de casa, y que ahora, despavorido, sale cobijarse bajo la sombra protectora y vigilante de los militares. Florencio Porras, exgobernador de Mérida por el PSUV y militar en condición de retiro, denunció la patraña urdida por el TSJ. Otros militares, esta vez activos, deberían distanciarse de esa bochornosa decisión. Así como la obediencia debida, de acuerdo con el Estatuto de Roma, no sirve de excusa para justificar crímenes de lesa humanidad, acatar dictámenes inconstitucionales no absuelve la complicidad con la ilegalidad.         
            La FAN no puede operar como un partido, ni el TSJ actuar como el brazo legal del PSUV.

Trino Marquez Cegarra
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc

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CHARITO ROJAS, ¡QUE TRAIGAN A SHAKIRA!

“Un periodista tiene que ser el vocero de la verdad, de los problemas de la gente, tiene que reflejar en el texto o la grabación la verdad”… “Tengo la esperanza de que todo puede cambiar. La historia no ha terminado.” Ramón José Velásquez Mujica (1916 – 2014) político, jurista, académico, periodista e historiador venezolano, Presidente de la República electo por el congreso para el período 1993-1994.
Esa gente de la FIFA son unos genios para resolver problemas mayores y menores y obtener una fiesta mundial productiva, plena de felicidad y por supuesto, de dólares. A ellos y no a María son a los que tenemos que llamar para que den un consejito a esta trulla de ineptos que durante 15 años han estafado al país con una fantasía de revolución, mientras los petrodólares de los venezolanos se evaporan en corrupción y mal gobierno.

Si Luis Suárez se las dio de ratón y mordió a otro jugador, le impusieron un castigo con multa ejemplar, una sanción que les quitó las ganas a todos los jugadores faltones. Desde que Uruguay fue castigada, los subsiguientes partidos han parecido juegos de damas, para prevenir sanciones. Eso se llama castigo, porque la impunidad es la madre de todas faltas.
Que Dilma Roussef no iba a terminar los estadios, que quería arrugar ante las protestas que le quitaban votos, pues vino la FIFA y le dijo usted se comprometió y ahora cumple, es su obligación. Los desórdenes y la seguridad son su problema y usted los resuelve o Brasil jamás será tomada en cuenta para ningún otro evento. Y se acabó el cuento. La Roussef guapeó, perdió votos, aguantó pitas, pero montó su Mundial contra todo pronóstico. Eso se llama asumir responsabilidades y cumplir obligaciones.
¿Qué Jennifer López puso la torta? ¿Qué la canción rapera del mundial no gustó? ¿Qué la inauguración fue un fracaso? Pues chao con la López, la FIFA traerá a Shakira con su Lalala para cerrar el Mundial con broche de oro. Eso se llama corregir las fallas y reconocer errores con honestidad.
Y así debe funcionar todo, con exigencias de calidad, responsabilidad, con penas y castigos para los que incumplen. Y quitar lo que no sirve, buscar sustituir la ineficiencia, perseguir la excelencia. Solo así tiene éxito una organización, un país, una sociedad.
A los venezolanos nos ha estafado un grupo que desde el gobierno ha abusado del dinero y el poder. Como ya la mayoría descubrió el patuque que se traen, los involucrados empiezan a saltar del barco cual ratas peludas. La crisis en que se encuentra Venezuela ha obligado a los chavistas (porque maduristas casi no hay) a reconocer que “tal vez” se equivocaron y a hacer lo que les encanta: echarle la culpa a otros. Como no les dio resultado echar la culpa al empresariado y a la burguesía del desastre económico que viven los venezolanos, entonces sacaron a Giordani de chivo expiatorio. Que sí es verdad, tiene la culpa porque ha sido el jefe de la economía nacional durante 15 años, e inventó todos los disparates que han quebrado al país. Pero no ha sido él solo, hay cómplices que ahora se deslindan diciendo “él fue” y haciéndose los musiues.
Por supuesto que la caída de “El Monje” Giordani, hombre de quien el finado decía era la mata de la honestidad -lo cual no lo exime de culpas-, tiene dolientes. Y son sus compañeros de gabinete y de aventuras, los ministros del finado, los que durante años se han sentido dueños del país y de repente encuentran que su padrino está muerto (no sembrado, MUERTO) y que no puede interceder por ellos, que van a terminar pagando el pato, acusados por los actuales grupos que se disputan el poder.
Y esto es lo que se llama la rebelión de los cochinos en la granja: cada uno defendiendo su pozo de m… porque no quieren que ningún otro cerdo se revuelque en él. Ahora la señora Osorio, ex ministra y fanática radical del chavismo, defiende a Giordani. Héctor Navarro, quien pasó por varios ministerios, defiende la lealtad del ex gurú de las finanzas hacia la revolución. Hasta a Freddy Bernal le pudimos entender en sus balbuceos que hacía un mea culpa porque no habían sabido gerenciar las empresas expropiadas.
Diosdado, que es tan inteligente como maluco, adivina la avalancha, oye la estampida: los funcionarios del finado quieren deslindarse de la gestión actual y rechazan tener la culpa de la situación. Entonces Ojitos Lindos lanza la amenaza del fin de los tiempos: “¿Qué es más importante? ¿La autocrítica o la lealtad?”. O sea, todo en la misma balanza, aguacates con chancletas.
Pero digan lo que digan, el dedo de la justicia popular los sabe muy culpables de la ruina de PDVSA, del abandono del sistema eléctrico, de la pudrición de las aguas, de la asociación con delincuentes, del colapso de la infraestructura nacional, del desabastecimiento por expropiaciones y castigos al sector productivo, de la destrucción de las instituciones, de la violación de los derechos humanos de estudiantes y protestantes, de muertes indignantes y torturas, de presos políticos y exiliados.
Como no les dio resultado para disimular esto la tragicomedia del magnicidio, ni tampoco nadie les creyó lo del golpe de estado, ahora buscan culpables en sus filas para lanzarlos a los leones. Pero ya vemos que éstos están dispuestos a echar al pajón a sus ex camaradas, pero no van a asumir solos la culpa de la ruina del país. Diosdado lo sabe y trata de callar a todos, de echar el manto de silencio sin importar la impunidad. Total, así han vivido 15 años y creen que pueden seguir haciéndolo.
La contralora, encargada desde el 2011, ya que la Asamblea Nacional no ha querido nombrar nuevo Contralor porque ésta era de total confianza, también está hablando. Su pellejito le duele, como a muchos otros a quienes veremos gritando dentro de poco: ¡Que traigan a Shakira!
En medio de la agonía, parece que disfrutaremos el espectáculo.
El país terrible en que se ha convertido Venezuela, gracias a la inseguridad y las carencias: como los muertos no caben en la morgue de Bello Monte, habilitaron una morgue en El Llanito, urbanización donde los vecinos horrorizados ven y fotografían espectáculos macabros como éste, en que los muertos, sin siquiera el respeto de una sabana para su desnudez son manipulados en la calle como si se tratase de animales.
Aquí entre nos
Sacudón en la televisión española cuando en el programa “Hable con Ellas”, conducido por cuatro damas periodistas, el invitado de la noche Bertín Osborne habló claro y raspao sobre lo que sucede en Venezuela. Una de las presentadoras, Beatriz Montáñéz, al parecer admiradora del político Pablo Iglesias del Partidos Podemos (acusado en España de ser financiado por el chavismo) habló maravillas de la democracia venezolana. Allí Bertín saltó y le preguntó cuántas veces había estado ella en Venezuela, a lo que la periodista respondió que nunca. “Pues yo voy 4 o 5 veces al año, tengo media familia allí. Te digo que aquello es un basurero, una pocilga, se han cargado un país”, dijo Osborne, quien relató como la comida se pudre en los puertos mientras la gente muere de hambre. Contó que un “general bolivariano” que tenía el monopolio de la adquisición de comida en el exterior quiso comprarle un cargamento de aceite y le pidió una “mordida” (soborno) y como no se la dio no hizo el negoció con él. “Y allá no hay ni un puto litro de aceite”, dijo Osborne cada vez más furioso con la admiradora de la “democracia” venezolana. “No hay ni pañales, el otro día mi suegro se peleó en un supermercado con una señora que le quería quitar un rollo de papel higiénico”, dijo el molesto Bertín, quien está casado con la ex Miss venezolana Fabiola Martínez y tiene dos hijos mitad venezolanos. Para cortar la discusión con quien evidentemente no conocía ni remotamente lo que sucede en Venezuela, Bertín concluyó: 
“Permíteme que me descojone del sistema democrático venezolano. Es de coña lo que estás diciendo, mejor vamos a hablar de tías, vamos a hablar de fútbol”. Búsquenlo, es la sensación de Youtube.
La planta Nestlé en Carabobo, que produce compotas para bebés, ha confirmado que se encuentra paralizada y que reanudaría sus actividades en dos semanas y media si se solventa el pago de divisas para importar las tapas metálicas de las mismas. Ya en los estantes de los mercados se encuentran desaparecidas las populares compotas y el desabastecimiento, para desesperación de madres e hijos, podría extenderse a un mes. Aunque Nestlé sustituyó la importación de pulpa de frutas por producción local, ésta no es suficiente y los insumos importados siguen fallando.
*El senador Marco Rubio está aprovechando el receso del Senado con motivo del 4 de julio, día de independencia en Estados Unidos, para sumar voluntades y lograr la aprobación unánime -cuando se reanuden las sesiones- del proyecto de ley que sanciona a los funcionarios violadores de derechos humanos en Venezuela. Si no logra el apoyo unánime en los próximos 10 días, como es la intención, el proyecto será llevado a votación en sesión plena. “De esa manera podremos sancionar a aquellos criminales en Venezuela, que están robando el dinero de los venezolanos y usando la fuerza y poder del gobierno para atacar a su propia gente. Esta es nuestra oportunidad de demostrar que el hemisferio occidental es importante y que nos preocupa e interesa” dijo el senador Rubio.
Sin ningún pudor, la ministra de Asuntos Penitenciarios Iris Varela nombró a su hermana como directora del Despacho ministerial. En la Gaceta Oficial N° 40.443 de fecha 30 de junio aparece el nombramiento de María del Carmen Varela Rangel. Este nombramiento se agrega a la lista de registradores, notarios y funcionarios que gozan de sus cargos gracias a su afinidad familiar con la ministra. Siguiendo el ejemplo que Cilia dio.
*Según una nota de la agencia internacional de noticias AP, en Cuba se vendieron sólo 50 vehículos y 4 motos en el primer mes después que el régimen liberó la venta de automotores. Esto no es de extrañar viendo los precios en el mercado cubano: un Kía Río (que es de los más económicos) cuesta $42.000, cuando su precio en Estados Unidos es de $13.000. Si consideramos que el sueldo promedio en Cuba es de unos 20 dólares mensuales, ya sabemos quienes compraron esos carros: los que manejan el dinero de los cubanos. Véanse en ese espejo, que ya está instalado acá en Venezuela.
*Gran preocupación entre los médicos, por las carencias sanitarias imperantes en el país, la presencia en Venezuela y especialmente en Carabobo del virus “chikungunya”, que deja al 70% de quienes se infectan con dolores musculares que incapacitan hasta por 3 meses y el otro 30% puede sentirlos hasta por 6 meses. La palabra chikungunya significa justamente “El que se encorva”, en el idioma de la tribu africana Makonde, ya que quienes lo padecen se doblan por los intensos dolores al caminar. Los síntomas son fiebre y dolores en articulaciones. Es un virus primo hermano del dengue, que apareció por primera vez entre Tanzania y Mozambique, en 1952; hasta el momento los casos detectados en el país y los dos diagnosticados en Carabobo son de personas que han viajado a República Dominicana, donde hay un fuerte brote de esta enfermedad transmitida por el mismo mosquito aedes aegypti, por tanto tiene las mismas guías de prevención que el dengue. Hasta ahora, no sabemos de campañas de fumigación de Insalud. Informaremos.
*Siempre agradecidos con las personas e instituciones que han enviado felicitaciones y realizado eventos de conmemoración del Día del Periodista. Esos momentos que aprovechamos para confraternizar con los colegas (y también para medir niveles de aceptación, otra vez gracias) han sido perturbados por informaciones cada vez más preocupantes sobre la situación límite que viven los periódicos sin papel, los medios audiovisuales independientes con pocos anunciantes. Y más aún: con la emigración de talentos periodísticos que por su independencia de pensamiento y negativa de arrodillarse al poder han tenido que armar maletas e irse a dar frutos en otras tierras, porque en la suya solo hay cabida para pobres de espíritu y genuflexos. El rumor de todas las celebraciones fue la supuesta negociación del Bloque De Armas, con Meridiano TV incluida, al mismo grupo de testaferros y empresarios boliburgueses que asociados con factores de poder han comprado Globovisión, la Cadena Capriles y presionan a Televen y El Universal. El tiempo y la justicia divina impondrán la verdad.
Charito Rojas
Charitorojas2010@hotmail.com
@charitorojas

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SAÚL GODOY GÓMEZ, EL ESTADO Y EL HOMBRE DE LAS CAVERNAS,

A los comunistas los entiendo, aunque no los justifico; son personas primitivas, que viven en un mundo de creencias falsas, algunas muy ruines, en cuanto la naturaleza del hombre y la sociedad, y cuando llegan a ser gobierno, gracias a la ignorancia colectiva, su desempeño es un desastre y la sociedad sufre las consecuencias… hasta que rectifica.

Pero que la oposición política venezolana, en su mayoría también populista, trate de emular el pensamiento y las acciones de los comunistas, y se ofrezcan como alternativa de poder, con la promesa de un cambio hacia una mejor sociedad, cuando en realidad van a la cola del tren del marxismo es imperdonable, sobre todo si vemos a lo que conduce un estado interventor y controlador de la vida social.
He escuchado últimamente, en los medios de comunicación social, a muchos representantes de la oposición haciendo planteamientos de lo que ellos harían si fueran gobierno… y, para mi desaliento y preocupación, lo que proponen no es más que la continuación del estado de cosas que nos han llevado a esta pavorosa crisis de gobernabilidad.
Tanto la concepción del estado como las formulas de gobernanza que proponen son todas muy parecidas a las fórmulas comunistas: un estado fuerte y más intervención estatal, hay hasta una propaganda, que repite insistentemente de uno de los partidos más importantes de la oposición, en que su mensaje político se reduce a “nuestro interés es que usted coma más y mejor, para eso estamos trabajando”; parece el lema de un restaurante o un supermercado, entiendo que la situación del país esté en el límite de la sobrevivencia, pero que un partido haya reducido su horizonte de propuestas a un plato de caraotas dice mucho de lo que ese partido piensa de su misión, y peor, de lo que piensa de sus electores.
La política venezolana ha involucionado de manera acelerada; los partidos se encuentran en manos de improvisados y oportunistas, en su mejor caso de negociantes que pretenden reunirse con el diablo, si eso fuera necesario, para satisfacer a sus clientes. Eso, señoras y señores, no es política, es bazofia.
Empecemos nuestro análisis ¿Qué tipo de hombre o mujer tienen en mente los que dirigen los partidos de la oposición cuando se ofrecen como alternativa de gobierno?  Esta pregunta parece fácil, pero no lo es, y el concepto es la base que fundamenta toda política, ¿Qué tipo de sociedad pretendo gobernar? ¿Se trata de hombres libres, autónomos, racionales y productivos? O se trata, al contrario, de hombres con mentalidad de esclavos, dependientes, violentos y flojos… no se trata de ver cuántos son libres y cuantos esclavos, lo importante en la respuesta a esta pregunta es el ideal al que me dirijo; gobierno para una sociedad civilizada o en pleno proceso de civilización o me ofrezco a una masa informe de brutos.
Algunos, los pragmáticos, responderán que depende de la condición sociológica de nuestro pueblo; si los venezolanos estamos en estadio intermedio entre civilización y barbarie, entonces, mi oferta de gobierno será la del plato de comida; por ejemplo, gobierno para que todos puedan comer. Pero si resulta que, luego de más de 500 años del descubrimiento, los venezolanos hemos remontado la cuesta de la civilización y podemos vernos en un futuro a corto plazo como un país desarrollado y perteneciente a la comunidad de naciones civilizadas, entonces la oferta cambia y propondré integrarnos al mundo informado e informatizado, a los creadores de tecnología, por ejemplo.
Luego viene la pregunta  ¿Qué tipo de gobierno propongo? Si mi público es la gleba, los siervos de la edad media, que necesitaban de un amo para que les indicara el lugar que ocupaban en la sociedad, si necesito robarles el producto de su trabajo para fortalecer a la clase gobernante, si necesito obligarlos a actuar contra su voluntad para alcanzar lo que considero que es el bien común, entonces estamos hablando de un tipo de gobierno autoritario cuyo respeto y voluntad se impone por la fuerza; en este caso, más que un gobierno, se trata de la institucionalización del mandato de una pandilla sobre una sociedad de esclavos.
Pero si se trata de personas iguales a mí, con derechos individuales, capaces de sostenerse por sí mismos, de emprender y producir bienes y servicios para toda la sociedad, si se trata de entes razonables, que piensan y discuten sus diferencias en paz, que coexisten con los otros en libertad, intercambiando lo que producen, cada uno en su especialidad, sin coacciones ni supervisión, entonces estamos hablando de otro tipo de gobierno, un gobierno para una sociedad en libertad.
Y los gobiernos para una sociedad en libertad no se basan en los buenos deseos de sus líderes, ni en su comprensión del mundo y del hombre, sino en el respeto a las leyes y al orden, pues es sólo dentro de un estado de derecho y de justicia que una sociedad puede funcionar, permitiendo el libre desenvolvimiento de las potencialidades de sus miembros.
Son dos las actividades  fundamentales de toda democracia: la preservación y el libre desarrollo del conocimiento, que garantiza el desarrollo del espíritu y la conciencia de la gente, y la libertad del comercio y la industria, que hace posible que una nación sea próspera y autosuficiente.
Para que esto suceda, un gobierno para una sociedad en libertad debe cumplir tres roles fundamentales: el primero, proteger a sus ciudadanos y bienes de los criminales y para ello cuenta con las fuerzas policiales.  El segundo, proteger a la nación de la invasión de fuerzas extranjeras y para ello cuenta con unas Fuerzas Armadas profesionales. El tercero, resolver las disputas entre sus ciudadanos, como árbitro, en los tribunales de justicia y de acuerdo con un marco legal objetivo.
Este es el estado mínimo del que he estado refiriéndome en mis últimos artículos, que se basa en la menor intervención posible en los asuntos que le compete resolver a la sociedad en general, problemas como la educación, la salud, las finanzas, incluso de las obras públicas, deberían poder ser resueltos por la sociedad organizada, fuera de la estructura burocrática del gobierno.
Las razones que apuntalan esta posición son muchas, pero su fundamento básico parte de que el conocimiento social es disperso y es imposible que una sola persona acapare dicho conocimiento y sea portador de un saber superior; ningún planificador, legislador o gobernador puede tener mayor dominio sobre un problema que el que tienen aquellos afectados por el mismo, menos aún si se busca la solución desde una oficina remota. 
Ni el Presidente de la República, ni ninguno de sus asesores expertos, puede tener mayor conocimiento sobre cómo se debe invertir el dinero en una plantación de caña de azúcar en el Municipio Iribarren del Estado Lara, que sus mismos agricultores y dueños de fundos, que son los principales afectados y viven de esa actividad.  De allí el gran fracaso de Giordani como planificador  y del mal hadado Plan de la Patria, no hay manera de sustituir el conocimiento de primera mano, de la realidad real, por ideas aproximadas de una fantasía ideológica. El resultado es siempre contra natura.
El conocimiento de toda persona, así sea el de un sabio, es siempre parcial y falible; pero el problema no termina allí, si esa persona es un alto funcionario del gobierno y aplica su plan elaborado en una oficina con “geniecillos planificadores”, ninguno de ellos puede predecir con exactitud las consecuencias de sus acciones en la sociedad. Probablemente algunas cosas resulten bien, pero otras resultarán muy mal, y de esas cosas malas hay que defenderse, o contenerlas, lo que involucra volver a intervenir e implica, a su vez, que habrá de nuevo resultados buenos y malos… y así hasta el infinito, una vez que empieza la intervención del estado no se sabe cuándo termina.
La gran lección de este “Teorema del Conocimiento Limitado” es que, en una sociedad de hombres y mujeres libres, se debe permitir que cada uno decida sus propias finalidades, basándose en su propio conocimiento y capacidad; finalidades que coinciden- según lo expresó hace ya algunos años Ludwig Von Mises- con lo que cada uno piensa puede “controlar” y para cuya realización ofrece a los otros, a cambio de las prestaciones que necesita, lo que él es capaz de hacer: “Así es cómo la cooperación social se mantiene, no por la obligación de perseguir fines comunes, sino por una amplia trama de acuerdos referentes a los medios que recíprocamente nos proporcionamos unos a otros.”
No olvidemos que cada vez que actúa el estado, lo hace restándole a la sociedad una cantidad de energía y recursos, que la sociedad necesita para resolver, justamente, esos problemas.
Invito a los políticos de la oposición a que se abra en el seno de sus partidos las discusiones necesarias para atender esos puntos de doctrina que, hasta los momentos, están siendo dominados por el pensamiento populista marxista, lo que se conoce como socialismo “light”… terrible por lo primitivo de sus postulados.
Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul

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ANÍBAL ROMERO, UN DISPARO, UNA GUERRA

El pasado día sábado 28 de junio se cumplieron cien años del asesinato del heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro, evento que detonó la Primera Guerra Mundial. Ese particular suceso no causó propiamente el conflicto, sino que fue la chispa que incendió una pradera reseca y lista para arder durante cuatro años de dolor en Europa.

Lo que mostró el disparo que acabó con la vida del desafortunado heredero a una corona imperial, que ya para entonces era un puñado de ruinas sostenidas como por arte de magia, es que pequeños eventos pueden desatar grandes tragedias. En tal sentido conviene distinguir entre las causas profundas de, por ejemplo, el desastre de 1914-1918, y los acontecimientos específicos o causas detonantes que hicieron estallar el polvorín acumulado.
Existen analogías entre la situación vigente en Europa los años inmediatamente anteriores a la ruptura de hostilidades (Agosto 1914), y la actual situación internacional. También hoy, como entonces, el escenario presenta dos potencias insatisfechas (China y Rusia), que de modo parecido a la Alemania del Kaiser Guillermo II, procuran alterar aspectos básicos de la correlación de fuerzas geopolíticas a nivel regional y global. También hoy, como entonces, actores que juegan de modo independiente a las potencias principales son capaces de complicarlo todo, como ocurrió con el viejo continente en los Balcanes y en nuestros días ocurre en el Medio Oriente. También hoy, como entonces, una potencia predominante pero desgastada intenta evadir los conflictos que se perfilan, pero los mismos no la dejan sola. Me refiero desde luego a Estados Unidos, y pienso en Gran Bretaña y Francia durante la “Belle Époque”.
Pero considero que la más ilustrativa analogía entre los tiempos que precedieron la Primera Guerra Mundial y el paso de nuestros días, se refiere a la generalizada convicción –con algunas excepciones, por supuesto—según la cual, a pesar de los múltiples desafíos que hoy asoman sus rostros amenazantes alrededor del mundo, el peligro de una “gran guerra”, es decir, de una confrontación que involucre a las principales potencias y se extienda más allá de teatros regionales limitados, ha sido conjurado, posiblemente para siempre.
Tal vez ahora no seamos tan ingenuos como los distraídos burgueses que disfrutaban las delicias de la “Belle Époque”, en la Europa de comienzos del siglo XX; no obstante, todavía se comete a diestra y siniestra el más pernicioso de los errores politicos, que consiste en confiar demasiado en la racionalidad humana.
Impresiona constatar que antes del estallido de la guerra en 1914, aparecieron sesudos libros que aseguraban que la guerra era “imposible”, pues sería demasiado costosa en términos económicos y empujaría contra la corriente de los intereses financieros de los participantes. E impresiona constatar que antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, analistas del tema internacional y estudiosos de los avances en las técnicas y estrategias militares de ese tiempo, estaban convencidos que el poder de los bombarderos y explosivos para el momento existentes serían suficientes para destruir ciudades enteras, como Londres, París y Berlin, y por lo tanto, debido al miedo a la aniquilación mutua, ninguna de las potencias se atrevería a desatar una conflagración que al final también la arrastraría.
¡Quimeras e ilusiones que jamás cesan! Gratos sueños de paz perpetua que, insisto, se nutren de una miope sobrestimación de nuestra razón, y de la tendencia a minimizar el peso de nuestros instintos y pasiones.
Anibal Romero
aromeroarticulos@yahoo.com

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ALBERTO JIMÉNEZ URE, EL HISTRIÓNICO LLANTO DE LOS «RASTACUEROS MOROSOS» EN LA OEA

«Dícese de una persona que transfiere a entelequias financieras o políticas su irresponsabilidad en funciones de gobierno, proclive a la cobardía y la ocultación y maquillaje de sus actos delictivos»
En el curso de los primeros meses del Año 2014, cuando en Venezuela estuvieron «en situación de progreso» las todavía impunes masacres de estudiantes y ciudadanos que protestaban contra las infamias del gobierno nacional, hubo quienes -en vano- solicitaron que los representantes de la hoy mercenaria Organización de Estados Americanos (OEA) se reunieran con urgencia para que tratasen la Barbarie Doctrinal protagonizada por el «prontuariado» al mando que se autocalifica de «bolivariano». 

La moción de esos preocupados señores y señoras venezolanas fue cobardemente rechazada por la pútrida cúpula de esa ya prescindible institución, a la cual anuncio que será abolida antes de la culminación de esta década. La Vindicación asoma sus primeras espigas porque el nuestro es un fértil valle donde jamás deja de llover.

Empero, a mitad de este presuroso año, quienes gobiernan la República de Argentina pidieron una «cháchara de emergencia» a sus hermanos rastacueros de la OEA para que exijan algo insólito a los organismos financieros internacionales: el congelamiento de sus «zamuras» exigencias de pago. Para «coludir» o pactar en asuntos ilícitos. Lo fenomenológico es que hasta tienen razón al calificar a sus acreedores como «buitres», y lo digo porque las reservas monetarias de ese país (cuyos jerarcas semejan a los infinitamente corrompidos de nuestra depauperada Venezuela) expelen un hedor propio de animal muerto.

Argentina está presa de sátrapas con flux, charreteras y faldas que integran lo que hace varios años denominé la «Transnacional del Crimen Político Organizado» (TCPO). Eso es público y notorio entre «partes» y «parques de armas», tienen actas originales de nacimiento con profusión y soberbia difundidas mediante «tribulaciones de medios de comunicación internacionales». Conforman los «Comités del Reparto, Brindis y Fotografías para la Propaganda del Poli-buró Vandálico-Petrolero del Siglo XXI».

Percibo cinismo en el histriónico llanto de los rastacueros morosos en la OEA, que bien saben cómo exhibirse de ese modo: lo son, un enjambre de cínicos. Los gobernantes de Argentina, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Colombia destacan por sus inútiles gastos en la compra de pertrechos o chatarras de guerra. En «proselitismo», «mercenarios», «suntuosidad» y «parrandas de cumbres» que no de naciones sino de mandatarios y diplomáticos aberrados. Enriquecen a sus «perros de las guerras» (mascotas preferidas), desatienden las necesidades de sus gobernados, se roban el tesoro de sus patrias y luego convocan «chácharas de emergencia» para transferirle sus culpas a quienes les prestan legítimamente dinero.  

Alberto Jiménez Ure
jimenezure@hotmail.com
@jurescritor

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PEDRO R. GARCÍA, EL DISCURSO POLÍTICO Y LA RENUNCIA DEL TÓTEM DE LA ECONOMÍA DEL RÉGIMEN, PUNTO DE QUIEBRE

UNA ACOTACIÓN NECESARIA
                                                                                                                                  
El “liderazgo” del gobierno y el sindrome de los (Mirmidones). Los mirmidones eran como lobos carnívoros en cuyos corazones hay fuerza, que habiendo derribado en las montañas un gran ciervo ramado, desgarrándolo lo devoran; pero los hocicos de todos están colorados de sangre, (Iliada, XVI).
EL “Liderazgo” opositor y el sindrome de el Simurg. “Attar, persa del siglo XII, canta la dura peregrinación de los pájaros en busca de su rey, el Simurg; muchos perecen en los mares, pero los sobrevivientes descubren que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos y todos”. (Las Eneadas, V, 4, 8,).
En el discurso impertinente vigente en el país, en los últimos dieciséis años ha dificultado la construcción de espacios para el entendimiento, (Más allá de ciertos débiles intentos de diálogo (bienvenidos). En este sentido pudiera hablarse de una cancelación de la política; valido para ambos sectores en confrontación. A pesar que algunas fracciones del bloque opositor han decidido no seguir el plan anterior, y acelera la “salida” el gobierno apresurado la sustitución de la actividad política por un petro-dirigismo estatal (Karl, 1997), de talante autoritario. Este parece ser el marco dentro del cual debe analizarse la confrontación en torno al control de la industria petrolera, primero por el desmantelamiento culposo por parte de el gobierno de la Estadal Petrolera y segundo por los ataques a la cual ha venido siendo sometida, especialmente por actores tanto externos como internos, destaca igualmente desde el régimen la ofensiva despiadada contra los núcleos de la economía privada que ha dejado desalado al campo productor con todas sus inconsistencias históricas, cuyo estelar ariete era el ministro renunciante, (con la realidad has topado Sancho) que en el país llevó a una peligrosa escasez, en estos momentos se registra un interés de el gobierno por la vía de  sus políticas financiera de rectificar, (saludo) Si no hay una inflexión el resultado de ambas posiciones antagónicas puede ser, insistimos, la cancelación de la política y su sustitución por un autoritarismo asentado sobre el carácter rentístico del Estado venezolano.
Es necesario resaltar que esta tendencia se ve reforzada por el hecho de que el chavismo en sus dieciséis años de ejercicio gubernamental, ha privilegiado una visión instrumental del Estado; vale decir una agencia que puede ser conquistada y ocupada por el partido mayoritario, y utilizada como dispositivo al servicio exclusivo de sus intereses.
En este cuadro de frágiles circunstancias que vive el país, importa relievar la vocación que siguen profesando los venezolanos por los valores democráticos, que trascienden el juicio negativo que la población tiene sobre los partidos y el histórico pésimo desempeño del aparato del Estado. Desestimar esta tradición del comportamiento del venezolano, es una grave omisión teórica; sustituirla por una visión maniquea de la política, autárquica (PSUV) o corporativa (MUD) constituye un craso error de carácter estratégico. Las relaciones políticas, no deben ser estructuradas en términos del binomio amigo-enemigo.
Es manifiesto que hay factores que intentan facticamente darle un manejo radical en este contexto, que sólo la destrucción del “otro” proporcionaría salida al conflicto social y político en Venezuela.
A manera de desenlace, pudiéramos caracterizar la lógica dominante en la actual coyuntura política venezolana. Primero: operó una reformulación de las fronteras políticas, que definieron el espacio democrático del país en la segunda mitad del siglo XX. Segundo: los antiguos “marcadores” han sido sustituidos por una polarización que se expresa en bloques políticos mutuamente excluyentes. Tercero: cada vez es más reducido el ámbito para el despliegue de formas hegemónicas de la política. (Restringida solo a los grupos políticos)  Cuarto: esta situación de rigidez pudiera ser propicia para el cultivo de salidas antidemocráticas de cualquier signo. Quinto: lo fundamental en la coyuntura actual es la restitución de la vialidad democrática de la sociedad venezolana.
Desde luego, lo anteriormente descrito constituye una breve introducción a un intento harto complejo (relación cultura y política). Al que se hace forzoso darle continuidad en un trabajo más ambicioso.
En definitiva se pudiera resumir lo que hemos señalado en lo siguiente: distintos rasgos de racionalismo han dominado el espacio público de la política venezolana. En sus distintas versiones, romántica, liberal, democrática, revolucionaria con su debido correlato Socialdemócrata, Socialcristiana, Marxista-Leninista. Esta lógica no ha podido articular efectivamente la dimensión de la cultura con la política.
Esta dislocación cuenta para decodificar las “razones” de la inestabilidad política venezolana a lo largo de los siglos XIX y XX la primera década del siglo XXI. Los opuestos abundancia/escasez aún están presentes en la construcción social de la realidad venezolana. El Estado venezolano lo expresa en sus políticas.
La naturaleza es percibida como abundancia a ser maximizada en términos de renta. Esta lógica, a su vez, se encadena con una visión que privilegia elementos valorativos como solidaridad, igualdad e incentiva una relación paternalista hacia el ciudadano. Igualmente, en la formulación de estas políticas prevalece una visión racionalista que califica de mágico-religiosa la conducta del venezolano.
Se atribuye a esta circunstancia la responsabilidad por las dificultades que impiden el surgimiento de una razonable cultura cívica en el país.
Es posible postular que el significante democracia juega un papel central en las representaciones colectivas del venezolano. En tanto construcción simbólica, establece relación con múltiples referentes. Por ejemplo, en la actual coyuntura política se ha formulado un plan político que ambiciona establecer equivalencias connotativas entre democracia, igualitarismo y solidaridad.  Sin embargo estos ensayos se llevan a cabo en el marco de una visión colectivista, distributiva y maniquea que intentado implantar el campo de lo político entre Honestos-patriotas-pobres vs. Corruptos-fascistas-ricos. 
La consolidación de una democracia en Venezuela ha de ser el resultado de articulaciones entre principios políticos (libertad, igualdad, justicia, participación, y demás). Es impostergable imbricar su política con su cultura. Esta relación no es fácil. Como ya lo hemos señalado las tradiciones populares son vistas por el racionalismo político y en el caso nuestro, lleno de temáticas marchitas, como obstáculos para la modernización.  Sin embargo, el mundo rural, el urbano, el sincretismo religioso, la diversidad indígena, el discurso popular, el mestizaje y otros, son fuerzas actuantes en el presente, que pueden proporcionar las creencias que las libertades políticas deben proteger. Asimismo esta modalidad política se articularía al entreverado de tradiciones, costumbres y creencias que suministrarían atributo a nuestro pueblo, que se trace el ejercicio del poder desde la perspectiva de una genuina cultura política democrática.  Es decisivo que las actuales dirigencias reconozcan, que la sociedad los ha desbordado y que su concepción de la democracia es precaria, ya no satisface las demandas de la mayoría, que desistan de repetir un discurso sostenido en estereotipos conductuales que inducen a la irresponsabilidad, colmado de contenidos gastados, que han favorecido a forjar y mantener a la base social del régimen, con todo y los dieciséis años de precarios logros, en su profetizado Socialismo del siglo XXl. El desafío para la democracia a la que aspiramos la mayoría de los venezolanos, es una de inclusión social. El conjunto del país alternativo no participo en las perversidades en sus expresiones ultimas del poder político y económico que licuaron el ideal que encarnaba el modelo de democracia representativa, y siguen aferrados todavía como náufragos en alta mar a la visión de cuello corto que adoptaron a finales del siglo XX. Es obligatorio levantar una nueva plataforma política desmarcados de quienes siendo responsables de aquel sinnúmero de inconsistencias éticas, que arrojaron a la nación a un estrepitoso fracaso, y que fueron rebatidos en las urnas en diciembre de el 98, electoralmente  además con raciones repetidas en 19 elecciones, donde el país demostrando una bondad infinita y les ha tributado una y otra vez su voto, y ellos en una pasmosa ingrávida y frívola actitud, jamás han susurrado una frase admitiendo por lo menos uno de sus reiterados desaciertos, lo que confirma la sospecha generalizada de que dinamitaron los puentes con la realidad . Lo que esta en liza es demasiado grueso para abordarlo con esa retórica plana, están en fragilizados los valores alcanzados por todos los venezolanos, a pesar de sus debilidades fue un esfuerzo muy duro, para los diversos sectores que se sacrificaron, para avanzar en búsqueda de mejores oportunidades. Por eso no pueden primar, grupos, emblemas, símbolos, ni económicos, ni políticos, ni viejos, ni nuevos, ni faccionales, ni particulares. Hay que debatir a fondo temas como el de la inclusión, el de la representación, que es una de los agotamientos aun en las democracias avanzadas, La inclusión es esencialmente un reto político, sin ella esta en juego la estabilidad de la república misma. Ni el enfoque de la derecha de cuello corta, (la que lincho a Pérez) cuando su ministro de economía les propuso un esquema de capitalismo moderno) con el que podríamos estar en desacuerdo, pero que no le contrapropusieron otro, especialmente la derecha nuestra de cada día cuyo pensamiento está todavía por revelarse, en el presente hacen esfuerzos para algunos planteos pero asoman un discurso de sumisión ciega a los intereses oscilantes del capitalismo global, su perspectiva es de cabeza cuadrada, economicista, policial, y político-militar, garante de un orden injusto que privilegia solo sus intereses, “ese no es el camino”, tampoco lo es, el que sin respeto a unas reglas mínimas de convivencia, en un escabroso modelo de petroditigismo-pretorianismo, obscenamente corrompido que conducen sin mediaciones y en amalgama indigesta entre lo publico y lo privado se revelan la articulación de mafias paraestatales en las distintas instancias de la sociedad. La otra cara de la moneda que surge en este momento, es como les está estallando en la cara las evidencias incontestables de su incapacidad, así como las manifestaciones brutales y visibles de la peligrosa criminalización de la política en los eventos de protestas últimas encabezadas por los jóvenes universitarios, que liquida toda posibilidad de convivencia y lacera nuestro sensible tejido político. Todos los venezolanos sin excepción debemos trazarnos en esta hora exigida de la república una ofensiva por su reconstrucción moral, hay que romperle el espinazo a las manifestaciones de cinismo de las viejas y nuevas elites, que vulneran nuestra precaria estabilidad como pueblo, eso si con la gramática adecuada, no existirá democracia sana sin justicia, sin amor, sin solidaridad, pero tampoco será posible sin tolerancia, sin respeto, sin derecho a los disensos, al pluralismo a las libertades; sin transparencia  sin rendición de cuentas, y esa ofensiva no puede ser conducida por los Autoubicados ellos en  los  buenos pretender librar, como David frente a Goliat. El combate de los auténticos buenos (ellos) contra los falsos buenos. En tal postura hay un monstruoso oportunismo, cinismo, y simulación. Postergados los criterios ideológicos, han convertido este en el momento estelar del tráfico cambiario. (SICAD I Y SICAD II). Esos tales que no les interesa en lo mas minino nada que tenga que ver con el bien común, sino solo de apetencia personal y egoísta, esto hay que confrontarlos por las mismas razones que nos ha llevado a desafiar a los farsantes que disfrazados de “revolucionarios” han roto sueños de redención, de los mas débiles los preteridos de siempre. Hoy empiezan a sentirse frustrados, e intentan reestimularlos apelando a sus ofuscaciones ambicionando que vuelvan  a suscribir esa opción, pero esos sectores observan con estupor que se regresa con más impulso al camino fácil de las corrosivas y añejas practicas demagógicas, al reparto nefasto de cuotas de poder y de prebendas basadas, no en la voluntad, entrega, honestidad, y profesionalismo al ejercer una función determinada, sino a la viciada vinculación con las redes del poder de turno, a la filiación partidista, al compadrazgo, al nepotismo y esto no apunta para su beneficio, sino al sectarismo ramplón de la distribución obscena del poder, en función de mezquinos intereses, personales, grupales y partidistas. La República de ciudadanos no será posible con el regreso a los viejos vicios; y mucho menos con la entronización de los nuevos con la falsa etiqueta de virtudes. Las desviaciones de ayer y de hoy causan las ficciones del mañana. Lo que el país necesita es la fortaleza virtuosa que los helenos llamaron areté ciudadano y los cristianos rectitud ética.
El Nuevo Liderazgo necesita reflexionar su relación de subordinación con la lógica Capitalista financiera imperante.
Hace buenas migas con el despotismo y la corrupción de la decadencia de los grandes relatos (incluyendo la declinación del relato liberal de enriquecimiento sine die de la humanidad)
No lo perturba
No prescribe nada.
Esta presente en todas partes, pero más como necesidad que como finalidad.
Para concluir:
Se percibe que global y localmente hay una tarea decisiva. Esta implica como mínimo, la resistencia al simplismo, a los slogans a los sketchers, a los reclamos de exigencia y facilidad de restaurar valores seguros.
La simplificación se nos revela ya como bárbara, como reactiva. La “clase política del país” debe lograr esta decodificación, sino quiere caer en su cesación y empujar al país en una aparatosa caída.

Pedro Rafael Garcia Molina
pgapgarcia5@gmail.com
@pgpgarcia5

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ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA, LA CONSTITUYENTE

            Obviamente adversé la llamada constituyente, me opuse a ella con mis escasas fuerzas y voté contra ella, así un país desquiciado, veleidoso y bordeando la estupidez, sin entender una pizca de lo que se jugaba, saliera alborotado a darle su aprobación. Aquella vez ni siquiera convencí a familiares cercanos de votar en contra: votar por la constituyente era como ir al Brasil – una desviación psicopatológica que por fortuna comienza a desvanecerse sin haber encontrado aún un reemplazo plausible – o jugarse la vida por ganar un Miss universo. La oligofrenia habitual en la tontería del patio.

            No soy constitucionalista, pero en mis afanes por enterarme de la historia del país que escogí como propio y en el que no nací por caprichos del azar, había tratado de entender por qué Inglaterra se había mantenido incólume en su proverbial vocación institucionalista sin tener ni siquiera una sola constitución y los norteamericanos habían construido la Nación más poderosa y disciplinada del planeta con una sola de ellas, enriquecida con las enmiendas que consideraron oportunas. Con estricta economía de leyes escritas y un acerbo de leyes internalizadas en el ciudadano.

            Porque, a pesar del constitucionalismo irredento del subdesarrollo de países campamentos como los nuestros, las constituciones son camisas de fuerza: no curan las demencias, atan los brazos. Hacen descansar en formalismos jurídicos lo que no han sido capaces de inocular en las conciencias y creen que con un buen maquillaje de leyes el cadáver de nuestra incultura florecerá como por arte de magia. De allí los extremos: el país más democrático del Hemisferio, como lo reconociera en los orígenes de su democracia el pensador y diplomático francés Alexis de Tocqueville, los Estados Unidos de América se ha bastado con una sola, mientras el menos democrático al día de hoy, con la excepción de Cuba, que la gobierna a distancia, rebajado a dictadura y satrapía, ha tenido 26 constituciones. ¿De qué nos sirvieron, si en justo reconocimiento de la verdad sólo una ha sido verdaderamente efectiva, eficiente y digna de tal nombre – Magna Carta -, la de 1961? Y su eficacia y discreción le pareció a los venezolanos tan insoportable, que hubo que sacarla a patadas militaroides, caudillescas y dictatoriales del camino. Ante el jolgorio de una aplastante mayoría de desquiciados. Porque sólo un desquiciado puede querer asesinar lo que le ha hecho tanto bien, como hiciera la constitución que uno de sus redactores no tuvo el coraje de defender ante la infamia de quien la deshonró pública y notoriamente ahorcándola con su imprudente verborrea.

            Toda constitución es letra muerta, “una bicha”, si sus principios y valores no están asentados en el corazón – y en los cerebros, si los tienen - de los ciudadanos que deben acatarla. Pero sobre todo: si una constitución es invocada para resolver torceduras congénitas, como guillotina de contrarios, aspiradora de estropicios y remiendo de iniquidades, está condenada a no ser tomada en serio. A ser burlada, violada o, mucho peor, usada como instrumento de persecución, retaliación y pretexto de ignominias, robos, abusos, crímenes y estupros, como sucediera con esta malhadada “mejor constitución del mundo”. La mayor violencia jamás ejecutada en Venezuela, los mayores desfalcos y saqueos de bienes públicos nunca antes vistos en América Latina y puede que en el mundo entero, la desaparición de toda justicia y toda contraloría sucedieron amparados en la Constitución en mala hora parida por nuestros Constituyentes. Fue la mampara rosada de las peores iniquidades.

Bastaría el ejemplo de esta leguleya inmundicia del golpismo – así en su momento haya sido preñada por constitucionalistas de origen cuartorepublicano que nos la vendieron como la panacea universal y hoy andan quejándose por las esquinas como perros apaleados - y el espejo constitucional que parieran para comprender que las constituyentes son una pérfida trampa, si empleadas como garrotes, o aviesos señuelos, si sirven al asalto del Poder Total. Por cierto, y es hora de comprenderlo: han sido parte de la estrategia del neocastrismo totalitario que hoy invade a la región e incluso a España: en Chile la Sra. Bachelet, en España el Sr. Iglesias pretenden su contrabando. Un ataque artero y avieso, pues ambos países han estado perfectamente encaminados, han progresado, se han zafado las taras, virosis y malacostumbres con singular éxito. Pero, por lo visto, el éxito incomoda en América Latina. Como decía el maestro de Giordani, Antonio Gramsci: “sólo tú, estupidez, eres eterna”.

Las Constituciones, en un país serio, regulan, no reparan; ponen cimientos, no techumbres; reafirman, no imponen. Son el gran edificio de la civilidad: mientras más transparente y menos necesario, mejor. Al hombre no hay que perseguirlo recordándole a diario que no es una bestia de rapiña, sino un ser civilizado. El ciudadano que lo es por nacimiento y tradición no requiere andar consultando la Carta Magna para saber lo que está emocional, consustancial, cívicamente obligado a realizar desde que se acuesta hasta que se levanta. Todo lo demás es cuento.

Es mi opinión y puede que incomode a nuestros mejores aliados en la lucha por la Resistencia y la Libertad. Salgamos de esta inmundicia con decoro, con firmeza, con temple. Restablezcamos la soberanía y la majestad de nuestras instituciones. Venzamos la ignominia, la incultura, la incuria de ese medio país que nada en su terrible indigencia intelectual y moral. Y obliguemos a nuestros compañeros de ruta a unirse al esfuerzo por salir de esta lacra que nos abruma. Luego hagamos las leyes. Poner la carreta delante de los bueyes sólo conduce a frustraciones históricas.

Antonio Sanchez Garcia
sanchezgarciacaracas@gmail.com
‏@Sangarccs

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MERCEDES PULIDO, ORDEN ES FICCION SIN ORGANIZACION

Son tantas las contradicciones diarias que no se encuentra un hilo conductor sustentador de la realidad que vivimos. Es constante la referencia al caos como explicación de la incertidumbre, de las ocultas o no tan ocultas imposiciones de la fuerza, la escasez y la delincuencia ante la ausencia o vacío de horizontes.

Recientemente el Comandante del Ejército se refería reiteradamente a la necesidad de "orden" ante las múltiples expresiones de anarquía de la sociedad. 

¿Pero qué es el orden? Si nos vamos a lo más concreto el orden es el producto resultante, el objetivo último de la organización. Lealtad, orden son procesos supeditados que remiten a la forma como nos organizamos para lograr un objetivo común. 

La organización implica relaciones de interacción e interdependencia para satisfacer necesidades en un entorno específico. De allí que la confianza y la credibilidad son el aporte esencial para la convivencia. En comunidades jerárquicas la organización será rígida y piramidal y en las sociedades abiertas será flexible con fuertes valores de cohesión que implican respeto de la libertad de otro, igualdad, y responsabilidades de las propias conductas que nacen de la cultura y no necesariamente de las leyes escritas, las cuales solo reflejan en parte las leyes sociales creadas por la comunidad.

Aunque los sueños, sueños son como recientemente nos decía Luis Ugalde, es imprescindible soñar para desencadenar interacciones que nos lleven a construirlos. El marasmo de las contradicciones que empiezan por la ausencia de credibilidad en las instituciones que reposan más sobre la discrecionalidad de quien se le asigna una responsabilidad y no en el encuentro de voluntades para soluciones colectivas, lleva a la necesidad de hacer presente día a día el sentido del comportamiento social. Al destrozar los vínculos y las normas que determinan el intercambio social no es un problema solo de orden, es básicamente reconocer que estamos en camino de un Estado fallido incapaz de generar asociación compartida entre su gente.

Por ello, la hegemonía informativa que pretende imponer "orden" con el pensamiento o lealtad única carece de la dinámica para encauzar expectativas y aspiraciones potenciadas por el empoderamiento de múltiples derechos y ausencia de cohesión. Evidencia diaria es la violencia sin límites, la mentira sistemática y la justificación a ultranza del ejercicio de la autoridad impuesta que desgasta y deja huellas de resentimiento. 

Ya Aristóteles decía: "no se piensa, sin imágenes". El orden está supeditado a la organización. De allí que la rectificación y reorientación manifiesta diariamente va exigiendo el reconocimiento de los símbolos de resistencia y búsqueda de cooperación, la aceptación de la inclusión de la diversidad en la construcción de  una realidad que no puede obviar la crisis de libertad dispuesta a exigir normas que se respeten y responsabilidades que se asuman…

Mercedes Pulido
mercedes.pulido@gmail.com
@mercedespulidob

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ALEXIS MÁRQUEZ RODRÍGUEZ, LO ECHARON TODO A PERDER

En el supuesto de que la “revolución bolivariana” hubiese tenido un real propósito de construir una verdadera democracia, fundada en la justicia social, la  realidad es que tal propósito ha fracasado. En el supuesto de que Hugo Chávez, primero cuando encabezó el golpe contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez –hecho de por sí condenable, con independencia de sus reales o supuestas intenciones–, y luego cuando optó por la vía electoral y democrática hubiese sido sincero, y hubiese estado dispuesto a cumplir sus promesas electorales de 1988, sobre todo acabar con la corrupción y garantizar el respeto a los principios básicos de la democracia, es obvio que tal supuesta intención estuvo, desde el principio, signada por el fracaso.

Lo más grave es que ese fracaso no ha sido la resultante de hechos y  condiciones que inevitablemente así lo hubiesen determinado. Nada de eso. El fracaso de Chávez, y de la sedicente “revolución bolivariana”, es el producto de la incapacidad tanto suya como de la gente que lo ha acompañado en la aventura “revolucionaria”.

Mucho se ha dicho que uno de los mayores errores de Chávez fue no  permitir la formación de una élite de líderes, que inicialmente con él, y luego de su muerte en su ausencia física, hubiesen podido llevar adelante el proyecto revolucionario. Todo parece indicar que tal actitud de Chávez no fue casual, sino un comportamiento plenamente consciente, fundado en su carácter militarista y en su vocación autoritaria. Un hecho que poco se ha destacado es cómo Chávez fue  rompiendo, o facilitando su ruptura con muchos de sus iniciales colaboradores,  algunos definitivamente alejados de su vera, otros, como Arias Cárdenas, vueltos  sumisamente a su redil.

Lo cierto es que, aparte cualesquiera otras consideraciones, el rasgo más característico de Chávez como gobernante, y de sus colaboradores, ha sido la incapacidad. Esta es de por sí fatal cuando de gobernar se trata. Pero lo es aun más si se pretende hacer una revolución, que lleve a la creación de un nuevo sistema de gobierno, de un nuevo tipo de estado que supere los vicios, defectos y limitaciones del que ha imperado hasta el presente.

La conciencia de esa incapacidad y la convicción de que en tales  circunstancias el régimen, más allá del tiempo que dure, no puede consolidarse, lleva a estos hombres y mujeres del chavismo-madurismo a la más  galopante corrupción de nuestra historia. La consigna de cada cual parece ser enriquecerse lo más rápidamente posible, antes de que esto se acabe.

Gregorio Alexis Márquez Rodríguez.
sabanaguan@yahoo.com

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RONNY PADRÓN, ES NECESARIO SALIR DEL SOCIALISMO

Tal imperativo determina el futuro de Venezuela como República y por ende es un deber patrio asumir plenamente el mandato consagrado en el 333 de la Carta Magna, en procura de su efectiva vigencia, perdida a manos del socialismo desde el 11 de abril de 2002.

Luego de 12 años y como era de esperarse, ningún venezolano honrado puede hoy poner en duda el fracaso de esta ideología en gobierno, sin embargo y como es su costumbre jamás entregarán el poder voluntariamente, y en tal pretensión contarán por siempre con un sector colaboracionista.

Así entonces observamos con interés recientes tratativas del socialismo y su organización partidista oficial el PSUV, exponiendo en público sus muchas miserias morales, verbigracia la Carta-confesión del sempiterno ministro del área económica Jorge Giordani, y los pronunciamientos políticos que a favor y en contra sigue generando tal misiva, prueba irrefutable de la muerte política de ese movimiento en Venezuela, más no de su capacidad para sostenerse en el poder a través del ejercicio de la fuerza militar y de la mentira oficialista, rasgos que lo identifican como doctrina.

En tal sentido tenemos que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)-PSUV,  autorizó a los militares para que participen en actos políticos como marchas y mítines, lo que implica la legalización de la FANB como partido armado en Venezuela, lógica consecuencia del precitado final político del socialismo criollo.

En cuanto  refiere a la propaganda oficial mendaz, se nos presenta en días recientes el giro de timón que en materia económica pretende ejecutar el usurpador Nicolás Maduro Moros, caracterizado por una flexibilización de los controles de cambio y precios, medidas inherentes al socialismo, tan fracasadas aquí como en todos los países donde se han aplicado, derivando en el caos que se vive hoy en Venezuela, donde se nos mata a diario de hambre, enfermedad o a manos del hampa. Vale destacar que el socialismo es una ideología cuya naturaleza le impide rectificar, pero son duchos en ganar tiempo para esclavizar.

Por ende, es necesario salir del socialismo a la brevedad pertinente conforme a los mecanismos establecidos al efecto en la Carta Fundamental, donde la protesta pública, pacífica y no armada, pero inclusiva y generalizada, permite hacer del territorio patrio un escenario de resistencia democrática activa continua, en tiempo y circunstancia. Ningún seguidor del socialismo en Venezuela debe contar con la  paz en su conciencia en tanto el régimen tiránico se mantenga en gobierno; es responsabilidad de cada patriota venezolano el logro de tal misión. ¡Vamos por la Constituyente¡ ora y labora.

Ronny Padron
caballeropercivall@gmail.com
@caballeroperci

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