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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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jueves, 28 de abril de 2011

SIN PEDAGOGÍA SOCIAL, SIN COMPROMISOS CLAROS, NO HABRÁ AUTORIDAD MORAL PARA IMPONER SACRIFICIOS. FERNANDO FERNANDEZ

Sin pedagogía social, sin compromisos claros, no habrá autoridad moral para imponer sacrificios
YA casi nadie, ni de izquierdas ni de derechas, está dispuesto a ser liberal, escribía Javier Marías en el dominical de «El País». Y no le falta razón. Sobre todo cuando uno ve la cara de pedigüeño con la que nuestro Gobierno se acerca a los gobernantes más totalitarios con tal de que sus fondos soberanos estén copiosamente nutridos de reservas internacionales con las que acudir al rescate de la deuda española. Siendo justos, la renuncia a la defensa de los valores liberales en política internacional empezó con la sacralización de Naciones Unidas como árbitro supremo de la legitimidad internacional y se consagró con la eliminación de toda referencia a las libertades políticas como condición necesaria del desarrollo económico y social en los documentos del Banco Mundial a instancias de China. Tampoco le falta razón cuando critica el afán fanático, puritano y represor —no lo llama camino de servidumbre; supongo que para evitar ser asociado a Hayek— en el que se ha instalado la sociedad moderna. Tampoco le faltaría razón si tocara tierra e hiciera alguna alusión a la vorágine prohibicionista del Gobierno Zapatero; eso sí, siempre por nuestro bien, como los dictadores benevolentes de Gary Becker.
SAN PEDRO NEGO TRES VECES
Y no es que Marías no quiera entrar en polémica nacional. No pierde oportunidad de criticar a Esperanza Aguirre, contra quien desliza una carga de profundidad al eliminar el calificativo de «noble» de la acepción económica del liberalismo. El liberalismo es noble: significa respeto, tolerancia, aceptación de la desigualdad, pero no así el liberalismo económico, que en el pensamiento único dominante se asocia a privilegio. El liberalismo es progresista; el liberalismo económico es reaccionario. Para subrayar lo absurdo de esa distinción, que tanto ha confundido a la izquierda europea y retrasado el progreso económico y social de un continente esclerótico, me he permitido la licencia pedante de recordarle a dos autores clásicos del liberalismo económico. Dos autores que son la bestia negra de los biempensantes habituales, tan liberales ellos en lo social y tan intervencionistas en lo económico. Como si la libertad fuera separable y troceable a voluntad. Dos autores que convendría releer hoy que la amenaza a la libertad viene precisamente del éxito aparente de regímenes políticos que sacrifican la libertad a cambio del crecimiento del PIB. Regímenes nada liberales en lo económico porque las oportunidades de enriquecimiento personal no vienen precisamente de la libertad de empresa, sino de la cercanía al poder, del reparto de influencias, licencias, concesiones y favores varios; del capitalismo de Estado o del viejo mercantilismo en suma. Regímenes que tienen gran atractivo y capacidad de arrastre entre muchos presuntos intelectuales, como lo tuvo la Rusia de Stalin; recuérdese la oda de Neruda o el propio coqueteo de Schumpeter.
Pero tiene razón Javier Marías, desgraciadamente. Ya nadie se reclama liberal. Ni siquiera la maligna Aguirre, que abjura ahora del copago sanitario. La izquierda anda embobada con la planificación y la igualdad de resultados. Y el centro-derecha español ha renunciado a la batalla de las ideas y entregado el terreno ideológico al pensamientolightde Zapatero, al gratis total. Puede ser mera táctica electoral, pero una táctica peligrosa, porque sin pedagogía social, sin compromisos claros, no habrá autoridad moral para imponer sacrificios, para racionalizar el Estado de Bienestar, esa bella construcción humana que requiere de mucha productividad, mucha competitividad y mucho liberalismo económico para ser sostenible. Pero me temo que es más que eso, me temo que ya no quedan liberales en Europa.

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lunes, 8 de noviembre de 2010

LA NUEVA DERECHA. ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA

Una elemental norma de sanidad política debiera llevar a los partidos objetivamente de derechas o de centro derecha – COPEI, PROYECTO VENEZUELA y PRIMERO JUSTICIA – a dejar la cobardía y asumir el rol que la historia les tiene destinado. Mientras en Venezuela esos inmensos sectores que se sienten objetivamente deudores del liberalismo y que han sido los factores esenciales en la defensa de nuestra libertad no encuentren una expresión cónsona con sus anhelos, no resolveremos la grave crisis en que estamos inmersos.


Ese abismo entre lo que los venezolanos de toda suerte y condición deseamos – libertad de trabajo, de empleo, de propiedad y de expresión – y la absoluta carencia de partidos que asuman esos valores sin complejos ni minusvalías ante la prepotencia dictatorial del comunismo, debe ser superado cuanto antes si queremos superar la grave crisis de identidad que vivimos.

Habiendo logrado el prodigio de reconquistar el Poder político tras casi sesenta años de ausencia, si se excluyen los 17 años de dictadura militar, la derecha chilena ha decidido enfrentarse a un gran desafío ideológico: fundar lo que algunos altos dirigentes de la UDI, la derecha de la actual alianza de centro derecha que llevara al Poder a Sebastián Piñera, llaman “la nueva derecha”. Una derecha capaz, simultáneamente, de apostar por la conservación y el cambio, por la defensa de los valores tradicionales, de las instituciones y el sistema capitalista al mismo tiempo que por la profundización de una democracia social. Dicho en términos menos politológicos: una derecha vinculada a los pobres y capaz de gobernar en su servicio. Y de penetrar, consiguientemente, en la cultura popular chilena como sucediera en el pasado.

Es la apuesta en discusión en la última asamblea de la UDI que se celebra en estos momentos en las Termas de Cauquenes, un lugar turístico cercano a la capital. Y en la que participan algunos importantes ministros del gobierno de Sebastián Piñera, como el ex alcalde y candidato presidencial Joaquín Lavín. Este último, sin ninguna duda, el principal factor de la derecha chilena en haber conectado a su partido no sólo con los sectores populares, sino incluso con los más pobres de entre los pobres. Y gracias al cual, el discurso popular dejó de estar hegemonizado por socialistas y comunistas.

Es un cambio notable en la nomenclatura política no sólo de Chile, sino de toda América Latina. Uno de cuyos lastres ideológicos más enraizados, de más nefasta y permanente influencia sobre el destino de la región, particularmente desde el asalto al Poder del marxismo en Cuba, ha sido la demonización extrema de los factores liberales y la correlativa divinización de las izquierdas marxistas. Con su carga de estatismo, de estatolatría y de socialismo dictatorial. Y sus nefastas consecuencias políticas inmediatas: el clientelismo, el populismo y la degradación de las instituciones. Con un subproducto todavía más dañino: el desprestigio de la socialdemocracia, descalificado por el extremismo de izquierdas, como reformismo y la consiguiente crisis permanente del establecimiento político.

La descalificación del liberalismo y de la socialdemocracia como “instrumentos de dominación de las derechas capitalistas” ha sido una de las armas secretas más estúpidas y eficientes a la hora de sumir al continente en una crisis política endémica. Y abrirle las puertas al caos, la disolución y la ruina propiciadas por los populismos de ultraizquierda. Imposible desdeñar el papel jugado por el llamado Foro de Sao Paulo en el cultivo artificial de estas virosis, ni el siniestro papel jugado por sus tres artífices: Fidel Castro, Lula da Silva y Hugo Chávez. Quienes hace apenas un par de años llegaron a tener en el puño el destino de la región, con la anuencia del secretario general de la OEA y el cómplice silencio de las democracias regionales.

De allí la importancia estratégica del surgimiento de una nueva derecha democrática y social, progresista y modernizadora en Chile y su benefactora influencia sobre el liberalismo de la región. A la que tanto aporta el pensamiento del Premio Nobel Mario Vargas Llosa e instituciones señeras en la divulgación del pensamiento liberal como CEDICE, en Venezuela, Libertad y Desarrollo, en Chile y la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) en España.

Posiblemente Venezuela sea, de todos los países de la región, aquel en el que más profundamente se encuentran asentados los valores del liberalismo – el 90% de su población se declara favorable a la propiedad privada y a las libertades que le son inherentes – aunque sea, sin embargo, uno de los pocos en que dichos valores no son defendidos expresamente por un partido político. El término “derecha” está prohibido y tabuizado en el vocabulario partidista e ideológico nacional.

Ese abismo entre lo que los venezolanos de toda suerte y condición deseamos – libertad de trabajo, de empleo, de propiedad y de expresión – y la absoluta carencia de partidos que asuman esos valores sin complejos ni minusvalías ante la prepotencia dictatorial del comunismo imperante, debe ser superado cuanto antes si queremos superar la grave crisis de identidad que sufrimos. Una elemental norma de sanidad política debiera llevar a los partidos objetivamente de derechas o de centro derecha – COPEI, PROYECTO VENEZUELA y PRIMERO JUSTICIA – a dejar la cobardía y asumir el rol que la historia les tiene destinado. Mientras en Venezuela esos inmensos sectores que se sienten objetivamente deudores del liberalismo y que han sido los factores esenciales en la defensa de nuestra libertad no encuentren una expresión cónsona con sus anhelos, no resolveremos la grave crisis en que estamos inmersos.

sanchezgarciacaracas@gmail.com


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martes, 17 de noviembre de 2009

REALIDAD VS FANTASIA, VICTOR MACHADO, 17 11 09

Realidad es el capitalismo como forma efectiva de desarrollo de calidad de vida, contrario al comunismo que es “pura” fantasía. Me atrevo a disertar sobre el capitalismo, luego de 45 años de aprendizaje y experiencia. Comienzo por principios simples. Pido disculpas a los expertos. Es la realidad que he aprendido.

Aprendí que el capital no tiene nacionalidad. Se forman las empresas con el único propósito de producir ganancias y sus accionistas deciden libremente re-invertir parte de estas ganancias, incluso en aquellos países que con mejores condiciones les permitan multiplicar su capital.
Las empresas tampoco poseen nacionalidad. Por ejemplo, una empresa que se funda en Venezuela “nace” como venezolana, pero si sus dueños deciden expandirse e invertir en otra nación, digamos Brasil, la “sucursal” jurídicamente “nacerá” y operará como empresa brasileña, pero nunca será venezolana.

Por cierto, el nombre de una empresa es clave para el mercadeo y comercialización de sus productos y servicios, y no debería tener relación con la nacionalidad o país de origen de quien inventó el nombre. Error garrafal comete quien compra una empresa con nombre reconocido a nivel de mercado y procede a cambiarle el nombre para hacerla más “criolla”. Una empresa productiva, eficiente y rentable, en el sistema capitalista, tiene muchos accionistas de diferentes nacionalidades. Incluso sus trabajadores también pueden adquirir acciones.

Es más “sano” para la soberanía de un país contar con la inversión proveniente de muchos accionistas particulares tanto autóctonos como extranjeros de múltiples naciones, que la proveniente de un gobierno de otra nación. Cuando PDVSA invierte en el exterior, es el gobierno de Venezuela que se hace presente en otra nación. Igual sucedería con la presencia del gobierno iraní en Venezuela a través de la inversión que haría su empresa estatal petrolera.

Cuando Shell o Exxon invierten en un país, no son los gobiernos de Holanda o EUA sino sus millones de accionistas quienes realmente están invirtiendo.

Este primer aprendizaje es de altísima importancia para el pueblo, especialmente para sus políticos: EL CAPITAL y LAS EMPRESAS NO POSEEN NACIONALIDAD.

En el próximo artículo me referiré al pleno empleo que genera el capitalismo, y, eventualmente, a las fallas del capitalismo mal implementado, como el caso de Venezuela, o del capitalismo desvirtuado, luego de haber funcionado bien por años, como el caso de EUA.

Víctor Machado.
machquality2@yahoo.com
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miércoles, 10 de septiembre de 2008

*AMERICO MARTIN ESCRIBIO PÀRA EL NUEVO HERALD: "CIPAYO"


*AMERICO MARTIN ESCRIBIO PÀRA EL NUEVO HERALD: "CIPAYO"

http://www.elnuevoherald.com/392/story/279144.html

El ingreso de Honduras al ALBA es incongruente. Zelaya fue postulado a la presidencia por el Partido Liberal, que ha estado en el poder durante unos dos siglos. Los liberales hicieron gobiernos bipartitos con el Partido Conservador y luego con su sucesor, el Nacional Hondureño. Sólo en Honduras y Colombia el Partido Liberal ha sobrevivido a guerras y azares seculares. Con una diferencia: el Partido Liberal de Colombia se hizo socialdemócrata y adhirió a la Internacional Socialista mientras el hondureño se mantuvo en la ''centroderecha'' (para lo que valgan esos vocablos) y adhiere a la Internacional Liberal.

Tal vez por su ubicación ideológica hubiera sido más comprensible que el liberalismo colombiano cometiera el error de meterse en el ALBA, aceptando sus alineamientos y ya vemos que ha descartado esa posibilidad. ¡Pero saltar de la ''centroderecha'' a la ''izquierda'' radical es una alocada temeridad que no va a resultar! Nervioso, sudoroso, Zelaya dijo algo gravísimo al explicar por qué no sometió esa decisión al Congreso. Alegó que siendo una materia ''militar-estratégica'' quedaba reservada al presidente. Que el ALBA tiene propósitos militares, según semejante confesión, es bien preocupante.


El Partido Liberal ha sido el más importante en la historia de Honduras. Resistió incluso sacudones como la liquidación política de Roberto Suazo, su líder emblemático, cuya popularidad fue barrida por la guerra centroamericana. Zelaya ha escandalizado a sus propios partidarios al repetir hasta los chistes de Chávez. Compró el discurso de los ''40 años'', que no se cae de la boca de su nuevo jefe, olvidando que cuando menos éste se refiere a gobiernos ajenos, en cambio Zelaya alude al partido que lo postuló y sostiene. Para halagar a Chávez la ha emprendido contra el ''neoliberalismo'' en la confusa idea que aquel tiene de eso. Y como no puede renegar del Partido Liberal porque se quedaría colgado de la brocha, postula un comiquísimo ``liberalismo socialista''.

Chávez ha estado comprando conciencias. La metamorfosis del bueno de Zelaya en revolucionario ''puñal en boca'' se descubre siguiendo el caminito de maíz de PETROCARIBE, que ha ido reclutando con fines hegemónicos países débiles y necesitados de petróleo, cuyo precio les resulta inalcanzable. La permuta de Zelaya comenzó en enero con la ''compra'' de 20 mil b/d por 2 años, dos de gracia, al 1% de interés. Después de la firma del Acuerdo de Cooperación Energética, el canciller hondureño participó en la VI Cumbre del ALBA. Lo demás fue coser y cantar. Zelaya se abrazó a la cúpula llamada bolivariana.

Para obtener ayuda de PETROCARIBE hay que incorporarse al ''acuerdo energético''. Quien lo haga al ALBA será más afortunado aún, sólo que deberá vender el alma, aceptar al nuevo patrono y meterse en su ''carrito chocón''. PDVSA ofrece financiar 50% de la factura petrolera con plazo de 25 años, dos muertos, 1% de interés. El otro 50% a precios internacionales pagaderos con azúcar, cereales, bananos. Demasiado tentadora la oferta para que la rechacen países diezmados por la pobreza. Unos 17 de Centroamérica y el Caribe la han aceptado, ¿por qué criticar entonces a Zelaya? Porque ha podido suscribir el acuerdo conservando su independencia, como hicieron la mayoría de los firmantes.


Pero al entrar al ALBA se alinea con Chávez ''para lo que venga''. Este --¿cómo sorprenderse?-- prodiga elogios al ''coraje antimperialista'' de Zelaya.

Honduras estuvo subordinada a EEUU; ahora lo estará a alguien más agresivo. Chávez llamó pitiyanquis y arrastrados a quienes se opusieran al ingreso al ALBA. Dicho en Tegucigalpa, frente a los hondureños y a su lado, impávido, Zelaya. He leído ácidas protestas. Las elecciones serán en 2009. ¿Sobrevivirá el gesto cipayo?