BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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lunes, 21 de abril de 2008

* OSCAR PÉREZ RECHAZA "NUEVA ESCALADA" CONTRA MÉDICOS


* OSCAR PÉREZ RECHAZA "NUEVA ESCALADA" CONTRA MÉDICOS



Caracas.- El dirigente opositor Oscar Pérez, precandidato a la alcaldía del municipio Sucre del estado Miranda, rechazó los nuevos ataques del Gobierno contra los médicos venezolanos, "en esta oportunidad acusándolos de llevar pacientes desde los hospitales públicos a sus consultas particulares en clínicas privadas".

Pérez denunció el "inicio de una nueva escalada que pretende nuevamente atropellar a quienes, con mucha mística y abnegación, día a día tienen que sortear la grave crisis por la que está atravesando el sistema de salud en nuestro país para atender a los miles de venezolanos que asisten a los hospitales".

Agregó que el Gobierno sólo pretende buscar chivos expiatorios para evadir su responsabilidad. "Es el propio gobierno quien se ha dado a la tarea de sabotear lo que es la generación de políticas públicas ara garantizar lo que establece la constitución nacional en su artículo 83", que es el derecho a la salud.

Alejandro Hinds R.
eluniversal.com

*G.D. OSWALDO SUJÚ RAFFO ESCRIBE: ¡SEMBRAR ODIOS...!


*G.D. OSWALDO SUJÚ RAFFO ESCRIBE: ¡SEMBRAR ODIOS...!


Ineludiblemente este régimen de Yo El Supremo ha sembrado odios, en otrora inexistentes en un pueblo noble como el nuestro. Cada día nos aterran con una nueva amenaza, sobre todo a la gente pacífica y cristiana, acostumbrada al trabajo creador y a la convivencia social, sin importar razas, color de piel, ancestros y niveles económicos...Así era la Venezuela de entonces.



Los partidos del status de la IV República en deterioro, colapsaron y perdieron el rumbo. Los electores venezolanos buscando una figura nueva que prometía “salvar la Patria” de tantos errores, votaron de manera abrumadora por Yo El Supremo... ¡Craso error y confusión sin límites! Sobreseído inexplicablemente de delitos de sangrienta rebelión militar, Yo El Supremo llegó al poder, sin ningún tipo de preparación ni gerencial, ni militar y menos política para gobernar un país como Venezuela. Pero tuvo la oportunidad de oro, difícil de repetir, un apoyo mayoritario, ingresos astronómicos y una infraestructura productiva, todo dentro de una institucionalidad democrática. Lo sucedido después es harto conocido por tirios y troyanos, dentro y fuera del país. Yo El Supremo aplicó la tesis de Maquiavelo, el dividir para vencer y perpetuarse en el poder para gozar lo que da el poder...Bajo esa forma mefistofélica de desgobernar, ha sembrado de odios al país. Dividió la sociedad en dos colores, al igual con las Instituciones del Estado; con odio visceral destruyó las FF.AA.NN de apego democrático, para convertirla en cuerpo pretoriano a la par de sus milicias socialistas o “Tontons Macoutes” o como la “Guardia Republicana” de Hussein...Más de 700.000 millones de dólares gastados y dilapidados, chequera abierta para chulos regionales y nuestra infraestructura productiva, de servicios, de salud y vial en deplorable estado, por incapacidad , desidia y corrupción . ¿Por qué tanto odio hacia su propio pueblo? Darles mendrugos de pan a los pobres en vez de trabajos y buenos servicios ó quitarle a los que han construido empresas, para engordar la voracidad de su propia oligarquía rojita, es sinónimo de odios y resentimientos. La justicia deriva por un solo bando, no para todos. Quién disiente es imputado, así sea el Santo Niño de Atoche. Jugosos sueldos, bonos y contratos, aderezan las arcas de los que aplauden a rabiar sus chistes malos e “ingeniosas ideas”. Sus juramentos de cadete, de oficial, de Presidente y hasta el concepto de soberanía se lo metió en el bolsillo... El odio lo ciega y lo hace tomar decisiones cantinfléricas, como amenazar con una guerra sin estar preparado...Pero el retruque de ese odio es hacia nosotros, bandas armadas toman barrios y hacen sus propias leyes; se crea una “policía nacional subversiva” (?) y a priori se decretan siete batallones de su propia reserva, que serán “guerrillas urbanas y del monte” no contra los terroristas foráneos, sino contra su propio pueblo, pues como dijo Yo El Supremo : “ Si pierdo, vendrán por mí y entonces habrá guerra ...” Que alguien le diga que pasó en Nicaragua, en El Salvador, en Bosnia y en Kosovo, cuando el odio saturó al pueblo y avivó el fuego de terribles contiendas fraticidas...Este pueblo es de descendencia caribe y cuando se arrecha es vergatario, no lo olviden y además dijo NO el 2D, por lo que no sigan con la “salivita”, somos pacientes pero no pendejos en esta Venezuela que es tuya, mía y nuestra.

La Patria es primero. ¡Hasta luego!
G.D. Oswaldo Sujú Raffo.

*VENECONOMÍA OPINA 18-04-2008: ¡QUÉ DIFÍCIL ES.!


*VENECONOMÍA OPINA 18-04-2008: ¡QUÉ DIFÍCIL ES.!

El Dr. Fernando Fernández, del Escritorio Baker & McKenzie, indicó en un seminario de VenEconomía que en países como Alemania y Colombia están tipificados menos de 300 delitos y en España están vigentes unos 450. Y que mientras tanto, en Venezuela 85 leyes penales definen la bicoca de unos 1.200 delitos (por ahora). Varias leyes tipifican principios y delitos diferentes, repetidos y o contradictorios que generan confusión, con penas y sanciones desiguales que se contradicen entre sí. Leyes donde muchas veces el objeto es eliminar los derechos penales y aplicar penas draconianas.

En la actualidad es casi imposible mover un dedo sin cometer un delito, bien sea, cambiario, tributario, fiscal, comercial, industrial, de producción, de posesión de bienes, electoral, de opinión, de expresión o de cualquier otra índole.

La "buena" noticia es que la mayoría de esas leyes pasan bajo la mesa y no se aplican en toda su extensión. Pero, la mala noticia es que, muchas veces, se aplican de manera discrecional, como vendetta política o pases de factura de diversa naturaleza. No ha sido en balde el que Hugo Chávez haya conformado un sistema de administració n de justicia viciado y supeditado a sus mandatos.

Otro problema está en que muchas, para no decir todas, las leyes "bolivarianas, socialistas, y revolucionarias" están mal redactados, con textos ambiguos y de difícil aplicación.
La Ley contra la Especulación, el Acaparamiento y el Boicot es una muestra de ello. Esta Ley, promulgada en enero de 2007 y reformada en 2008, era innecesaria debido a que en ella se tipifican como ilegales conductas ya contempladas en otras leyes, entre ellas, en la Ley de Protección al Consumidor y al Usuario y en la Ley para Promover y Proteger el Ejercicio de la Libre Competencia - pero eso sí, las penalidades bajo esta ley son mucho mas severas que las otras dos - dejando a la fiscalía y al juez el poder discrecional (e inconstitucional) de "escoger" entre las leyes, en perjuicio del ciudadano acusado.

Como ejemplo, estamos viendo cómo el sector de la pesca industrial se está siendo afectado de manera perversa por estas duplicidades. Por un lado, los acosa la ambigua y discrecional nueva Ley de Pesca que prohíbe la pesca industrial de arrastre, la cual ha obligado a cientos de embarcaciones de rastropesca a permanecer paradas en los principales puertos del país por temor a las multitudinarias multas de las que pueden ser objeto. Pero, si no salen a pescar, corren el riesgo de que se les aplique la Ley Contra la Especulación, el Acaparamiento y el Boicot, de manera de confiscarles sus barcos y las instalaciones de tierra, como muelles y frigoríficos.

Igual que los pescadores, los ciudadanos venezolanos están hoy entre la espada y la pared, entre leyes draconianas que los criminalizan y un Gobierno que ejerce el poder despótico a través de instituciones que le son sumisas

domingo, 20 de abril de 2008

* DIARIO HISPANO VENEZOLANO. OPINIÓN: EL FANTASMA DEL NEOCOMUNISMO



El fantasma del neo-comunismo, ese espantajo que tiene nueve años asustando a Venezuela, obscenamente contonea sus hombros y caderas, acelera el paso, atropellando la voluntad popular, para imponerse. El empeño de torcerle el cuello a la Constitución, no cesa. El Jefe de la “revolución” no se da por vencido. Palmo a palmo sigue los pasos de Fidel Castro. Diligente, se encamina hacia el único sistema de gobierno, que le garantiza la perpetuidad en el mando, que es todo lo que él ansía.

Es la primera vez, que un gobierno no gobierna con los venezolanos y para los venezolanos: cubanos comunistas desplazan de sus empleos, a los criollos; el gobernante recibe pautas de un gobierno foráneo y de una izquierda radical, atrincherada en el Foro de Sao Paulo. Por primera vez, un mandatario mantiene desprotegidas las fronteras y hace pactos con movimientos subversivos y países forajidos. ¡Jamás!... ningún gobierno civil o militar, democrático o dictatorial, puso en riesgo la soberanía y la seguridad del Estado. Tampoco, avergonzó a Venezuela con conflictos internacionales, ni irrespetó tratados y acuerdos refrendados. Nunca antes, conocimos de racionamientos de alimentos y de combustibles.

El infalible, aspira convertir a la América Latina en un cuartel y a sus mandatarios en sus subalternos. Da órdenes y espera ser obedecido, por los gobiernos beneficiarios del petróleo de los venezolanos, que le sirven de cortejo y coadyuvan a chuparle la sangre a Venezuela. A los que se niegan a sus pretensiones, los castiga, con la salida de organizaciones regionales, sembrando incertidumbre en el intercambio comercial y menoscabando, el desarrollo de las empresas comerciales. Sin sentimiento alguno, pone en riesgo el empleo de miles de trabajadores. ¿Qué le importan esas “nimiedades”, al futuro General en Jefe, de los Ejércitos del Sur?...

Para conmemorar un aniversario más del regreso a Miraflores, el renunciante del 11 de Abril, arma un parapeto y de allí se dirige a un público, que asiste obligado por el “bozal de arepas”. Los organizadores para atraer público, colocan diversos escenarios musicales, repartos de comida y de licores. A pesar de toda esa parafernalia, la asistencia es notoriamente escasa. En su larguísima alocución, mezcla a Bolívar, con Fidel y Trotsky, intentando emborrachar a un pueblo, que está harto de sus espectáculos.

Menospreciando la decisión de los ciudadanos, impone por decretos-leyes sus propuestas de reforma constitucional, electoralmente rechazadas. Se prepara, para controlar e intimidar a los que disienten del neo-comunismo, decretando la Ley de Policía Nacional, con parentesco consanguíneo con la ley cubana. Aplicando y exhibiendo una desconocida “Constitución Roja” (inventada por él y para él) y violando el art. 328 de la Constitución VIGENTE, integra a la FAN un quinto componente: la milicia.

En su delirio de nuevo acaudalado, compite con la Nación más rica y poderosa, regalando toneladas de alimentos a Haití, mientras se los raciona a los venezolanos. Con el déficit de azúcar y el racionamiento de la misma, que sufre el país, a pequeños y a medianos productores de caña de azúcar, les interviene y militariza tierras en plena producción. Estatiza la Siderúrgica del Orinoco y a las empresas cementeras, exitosas y solventes, que ahora pasarán a ser administradas por la ineptitud, la incapacidad y la rapiña. Sus trabajadores, pasarán a ser “clientes” del partido oficial, para rellenar los espacios hoy vacíos, en los actos proselitistas. La anarquía, descaradamente exhibe sus armas de guerra, en las manos de los encapuchados de la barriada del “23 de Enero”. Las autoridades, ante los hechos, cierran los ojos, ya que los anárquicos son defensores de la “revolución”. ¿Controles, intervenciones, confiscaciones, arbitrariedades, no configuran acaso un Estado totalitario?...

¡Totalitario y militarista!.. Más de cuarenta uniformados ocupan altos cargos en la Administración Pública. Es la “nueva casta”, de charreteras golpistas de la democracia, que han desplazado a los civiles y tienen al país “patas arriba”.

El mandatario airado por su debilitada popularidad, retoma el látigo, para provocar a un pueblo, que ya no asustan sus abusos de poder, ni mucho menos sus intemperancias y que está dispuesto a defender “la norma suprema, fundamento del ordenamiento jurídico”. ¡Candidatos, la prioridad es Venezuela!

*JUAN DE DIOS RIVAS V. ESCRIBE EN SUS LÓGICAS Y UTOPÍAS: “EL RIESGO PAÍS AUMENTA, MALAS POLÍTICAS A GRANEL”


*JUAN DE DIOS RIVAS V. ESCRIBE EN SUS LÓGICAS Y UTOPÍAS: “EL RIESGO PAÍS AUMENTA, MALAS POLÍTICAS A GRANEL”

Pienso que los americanos ansiosos de paz, ciencias, artes, comercio y agricultura, preferían las repúblicas a los reinos... SIMÓN BOLÍVAR, 6/9/1815. El Libertador estuvo consiente que todo las conductas totalitarias, autoritarias y hegemónicas darían malos resultados y que los pueblos libres solo requerían de leyes justas, constituciones democráticas y gobiernos republicanos (hoy lo vemos como Humanistas) que aportaran la mayor suma de felicidad (Paz, trabajo y Bienestar) a sus conciudadanos (pueblo soberano). El Padre de la Patria jamás hubiese avalado –ninguna- políticas destructivas y empobrecedoras, el que –toma- se apropia para si, lo que a otros le ha costado trabajo y sacrificio, termina por sacrificar a muchos y empobrece a la nación a costa de unos poco corruptos y sanguijuelas vividoras.

Es malo y muy desquiciado seguir nacionalizando –con negocios redondo para el imperio y corruptos- empresas, fincas y propiedades productivas –sin tener gente eficaz- y con empleo estable, para que en 1 o 2 años “ya no den nada”, el trabajador se quede sin trabajo, mas familias en la pobreza y unos cuantos “rojos rojitos” con los bolsillos buchones –que desparpajo inmoral-. Como escribió alguien, que naciolizamos -racionalizamos términos- o el capricho o la producción de enemigos exitosos. NACIONALICE “palabras maestras que domestican el espacio subjetivo y las relaciones sociales”. “Discursos de las ciencias de las moralidades, de las artes, de las doxas”; en todas esta esferas la modernidad- colonialidad se hace presente en una locura que nos esta aterrando, nos deja indefensos hacia el mediano plazo y seguramente hambrientos al mediano plazo.
Veamos cifras no actualizadas, 20% más rico del planeta consume – destruye 82.7% de los bienes del planeta, mientras 20% más pobre consume sólo 1,4% de dichos bienes (PNUD,1992).
El problema número 1 de la política mundial es la cuestión de las relaciones entre Norte y Sur, dadas las conexiones entre crisis socioeconómica y crisis ecológica. Desigualdad polarización, exclusión y crisis ecológicas son nudos de una misma trama. Aquí es inevitable referirse a que la pobreza mas grande se localiza donde esta gobernando un autócrata o un revolucionario (¿de pacotilla?), que entiende que someter a un pueblo a la miseria, el desempleo y las misiones, le permite reinar –con la ayuda de corruptos- por más tiempo e ir cambiando leyes y constitución.
Lo que está en juego es el territorio existencial de la vida digna. Ya el capitalismo hegemónico del estado nos había maltratado la dignidad; ahora pretende liquidar la vida a las generaciones futuras. Y tal vez de la nuestra.
Para sensibilizar la crisis que se nos avecina, ¿será necesario? confinar temporalmente, a modo de experimento micro – fascista-, a nuestras élites económicas, políticas y culturales, en túneles de aire contaminado de miedo, darles de beber agua envenenada de desesperanza, llenarles sus carritos de supermercado con alimentos trasgénicos o cancerigenos industrializados y de productos provenientes del eje del mal comunista. Con la ecología no estamos ante simples interpretaciones posmodernas.
Estamos ante una civilización –v republica- que se jacta de orgullo de historias fracasadas y llenas de sudor, sangre y lágrimas. En la Venezuela de hoy los índices de la “esperanza de vida” están disminuyendo rápidamente, pero que no calcula aún “probalidad de exterminio” auto–inducido. Hay que afrontar que las malas políticas del gobierno son una constante “no pegan una”. De la falacia roja rojita no se ve futuro bueno. Allí toma lugar la política radical de ‘como vamos viendo, vamos andando. Calamidad – hegemónica- que afecta y daña la racionalidad y la lógica.
No es posible seguir adelante con nuestros modelos –estilos de crecimiento económico- inflacionario, escasez, desempleo y pobreza galopante, que simplemente destruyen la posibilidad de la vida misma en el planeta y la patria. No son posible simples “soluciones técnicas”, “programas de optimización, cálculo y control de riesgos”. Si sigue el actual gobierno ¿ellos no saben de políticas publicas? O si. Hay una crisis de fundamentos epistémicos, axiológicos de los conocimientos científicos, de las representaciones e imaginarios calificados como socialismo del siglo XXI.


Juan de Dios Rivas Velásquez

*GERMÁN CARRERA DAMAS: “LO QUE FUIMOS, LO QUE SOMOS Y LO QUE SEREMOS”


*GERMÁN CARRERA DAMAS. CONFERENCIA DICTADA EN LA ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE ACCIONISTAS. CÁMARA DE COMERCIO. INDUSTRIA Y SERVICIOS DE CARACAS. “LO QUE FUIMOS, LO QUE SOMOS Y LO QUE SEREMOS”

Caracas, Jueves 27 de marzo de 2008

Germán Carrera Damas

Lunes, 31 de marzo de 2008

ESCUELA DE HISTORIA FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

ADVERTENCIA SOBRE CRITERIO Y MÉTODO:

En atención al tema que me ha sido propuesto, debo hacer constar que, en rigor, no cabe en historia distinguir entre lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. Las sociedades se desenvuelven en el curso del tiempo histórico, y éste no admite la delimitación entre pasado, presente y futuro. Sólo analíticamente, y para los fines de la comprensión específica y relativa de procesos y acontecimientos, cabe establecer demarcaciones cronológicas aproximadas. Pero teniéndose en cuenta, siempre, que a lo largo del tiempo histórico corre un haz de líneas perdurables que determina el que toda demarcación, por lata y convencional que fuere, debe tener en cuenta la dinámica de continuidad y ruptura que rige la correlación incluso de las etapas históricas revolucionariamente contrapuestas.

Todo corte transversal de ese haz de líneas perdurables revela la vigencia del tiempo histórico, en el sentido de coexistencia orgánica, -no de yuxtaposición-, de los que convencionalmente se denominan pasado, presente y futuro. Parece posible afirmar que este aserto, válido para toda sociedad, es más claramente perceptible en una sociedad, como la venezolana, cuya fase histórica específica se ubique en el corto período histórico. Debemos recordar que en la sociedad venezolana es perceptible una secuencia del tiempo histórico en la que se advierte la presencia de sociedades de cazadores-recolectores.

No obstante, respondiendo a lo pedido, y hecha esta advertencia, paso a exponer, sumariamente, mi versión de la evolución de la existencia histórica de la sociedad venezolana, entendida como una nueva sociedad, -en razón de su implantación, todavía en curso, en un territorio ya ocupado-, y como una sociedad criolla, en razón de su conformación étnico-cultural.

I.- LO QUE FUIMOS:

A.- FUIMOS ORIGINARIAMENTE UNA SOCIEDAD MONÁRQUICA COLONIAL.

a.- La sociedad monárquica colonial venezolana fue producto del proceso continental americano de implantación de sociedades todavía inconcluso, cuya dinámica consiste, básicamente, en la ocupación de territorios ya ocupados, iniciada hacia 1500. Esto la configura, de manera primaria, como una sociedad de dominación, -ejercida inicialmente sobre la base indígena y la inmigración forzada africana-, que evolucionó, durante la segunda mitad del siglo XX hacia una sociedad de inmigración.

b.- Más de las dos terceras partes del proceso de implantación de la nueva sociedad transcurrió correlativamente con su formación como una sociedad colonial genuinamente monárquica, cuya fase primaria culminó, en lo institucional, hacia fines del siglo XVIII; pero cuya integración real, tanto en lo territorial como en lo político, lo económico, lo social y lo cultural, ya correspondiente al estadio republicano de esa sociedad, tuvo lugar durante la segunda mitad del siglo XX.

c.- El nexo colonial, que constituía el vínculo con la metrópoli, no expresaba una relación de dominación. Se correspondía con la coexistencia de sus partes integrantes en el seno de la monarquía, originaria y única. Sus componentes, representados por el Poder político metropolitano, simbolizado por la Corona, y el poder social colonial, controlado por los criollos, constituyeron una relación que sólo fue percibida por un pequeño sector de criollos, como una de dominación, al producirse la crisis de la que era su Corona, a comienzos del siglo XIX.

d.- El sentido y alcance del nexo colonial originario se explica por ser éste resultante del control social ejercido sobre la base indígena, por los actores metropolitanos inicialmente, y por los actores criollos, de manera permanente, de ese nexo. Esta correlación dominante perduró como la conciencia criolla, en el marco de una estructura de poder interna de la sociedad cuyo principio legitimador era la Corona. La modalidad de conciencia dual así generada, -de dominación respecto de lo indígena, y de subordinación respecto de lo metropolitano-, penetró en la República; sólo que substituyendo lo metropolitano por lo europeo, -originario o derivado-; y aun prevalece en la sociedad venezolana, conformando, con otras secuelas de la conciencia monárquica, líneas de continuidad histórica.

B.- FUIMOS UNA SOCIEDAD POST MONÁRQUICA COLONIAL, ENMARCADA EN LA REPÚBLICA DE COLOMBIA, MODERNA Y LIBERAL: 1821-1830.

a.- La progresiva y calamitosa ruptura del nexo colonial fue función de la evolución de la disputa de la Independencia. La primera escena de esa disputa, política y militar, iniciada en la hoy Venezuela, entonces Gobernación y Capitanía General de Venezuela, en el lapso 1808-1810, se expresó como una crisis política colonial, planteada cuando representantes calificados del componente criollo del Poder colonial comprendieron que el deterioro de la Corona permitía considerar que el componente metropolitano del Poder colonial sería crecientemente incapaz de cumplir su papel, como representante del principio legitimador de la estructura de poder interna de la sociedad monárquica colonial. Esta consideración rigió la evolución desde la Junta Suprema conservadora de los derechos de Fernando VII hasta la declaración de Independencia, formulada el 5 de julio de 1811, y perfeccionada mediante la denominada Declaración de Angostura, de 20 de noviembre de 1818. La abolición de la Monarquía, implícita en la instauración de la República, produjo el primer esbozo del Proyecto Nacional venezolano, inspirado en la Proclamación de los derechos del pueblo, aprobada por el Supremo Congreso de Venezuela el 1º de julio de 1811, y centrado en la Constitución Federal para los Estados de Venezuela, promulgada el 23 de diciembre del mismo año.

b.- El desarrollo político y militar de la fase bélica primaria de la disputa de la Independencia, desencadenada sobre todo por la abolición de la monarquía, desembocó en la creación de la República de Colombia, resuelta en el Congreso de Angostura, en 1819, y constituida en el Congreso de Cúcuta, en 1821. Todo realizado conforme a lo establecido en la Ley fundamental de Colombia, aprobada en el Congreso de Angostura el 17 de diciembre de 1819, y promulgada por Simón Bolívar; salvo en lo concerniente a la expresa y fundamental condición liberal de la naciente República, pautada en el Artículo 7º de la Ley Fundamental de la Unión de los Pueblos de Colombia, aprobada por el Congreso general el 12 de julio de 1821: “El presente Congreso de Colombia formará la constitución de la República, conforme a las bases expresadas y a los principios liberales que ha consagrado la sábia práctica de otras naciones.”

c.- El restablecimiento de la estructura de poder interna de la sociedad, en el marco de la República moderna y liberal, fue la preocupación central y urgente del Congreso general colombiano y de los congresos ordinarios. La tarea consistía en restaurar la estructura de poder interna conformada en la sociedad monárquica colonial, pero ahora sin la Corona como principio legitimador. Esta necesidad determinó un proceso de continuidad y ruptura, sintetizado en la conjugación de la institucionalización de la República moderna y liberal con la abolición selectiva de la monarquía, mediante el rescate de los probados mecanismos de control social cuya preservación motivó la crisis política iniciada en 1808-1810.

d.- La crisis de la República moderna y liberal, en el lapso 1827-1830, se explica, en lo inmediato, porque la necesidad de restablecer y preservar la estructura de poder interna de la sociedad, y de salvaguardar la Independencia, llevó a tomar decisiones políticas y de represión social que hicieron temer por el retorno, ahora en el ámbito de la República, del despotismo padecido durante la primera fase de la disputa de la Independencia, sin embargo de que tal despotismo fuera practicado de manera común por los bandos contendores. Se inició de esta manera la segunda fase, que pronto revistió también carácter político-militar, de la disputa de la Independencia. Simultáneamente, el expreso carácter liberal de la República alarmó a los representantes criollos del poder social, particularmente en la hoy República de Venezuela, generando un movimiento separatista que dio al traste con la República de Colombia, moderna y liberal.

e.- El legado perdurable de la República de Colombia, moderna y liberal, se expresa en tres áreas fundamentales: en materia de Gobierno, de economía y de desarrollo social. En lo concerniente a Gobierno, sentó las bases del Estado republicano moderno y liberal, fundado en la separación de poderes enmarcada en el Estado de derecho, y de éste con la Iglesia Cristiana católica; y estableciendo la muy significativa diferencia entre Independencia y libertad, al postular que Colombia era “independiente por sus armas y libre por sus leyes”. En materia económica diseñó las bases de una economía capitalista, fundada en la restauración del derecho de propiedad, que fuera severamente vulnerado en el curso de la guerra; y en el fomento de la empresa privada como factor de la riqueza del individuo y de la sociedad. En materia de desarrollo social los legisladores colombianos comprobaron que la sociedad poscolonial no podría generar los factores dinámicos que le permitieran desenvolverse como una sociedad apta para su funcionamiento republicano, moderno y liberal; y que, en consecuencia, era necesaria su articulación con el sistema capitalista entonces en el inicio de fase expansiva, mediante la atracción de brazos, -vale decir también tecnología-, y de capitales. No parece necesario subrayar la proyección histórica de estos postulados.

C.- FUIMOS UNA SOCIEDAD POS COLONIAL EN EL SENO DE UNA REPÚBLICA LIBERAL AUTOCRÁTICA: 1830-1945.

a.- Apenas culminaba la fase bélica primera y primaria de la disputa de la Independencia, en 1824, con la Batalla de Ayacucho, y a medida que se disipaba la expectativa de una reconquista colonial que pudiese partir del virreinato del Perú, se reactivaron las diferencias ideológico-políticas que nutrieron la disputa de la Independencia desde su comienzo. En función de la necesidad y urgencia de restaurar la estructura de poder interna de la sociedad, en los términos ya dichos, se hizo patente el conflicto ideológico que Simón Rodríguez sintetizó, aunque de una manera bastante simplista, con la interrogante sobre si querían los americanos una república monárquica o una monarquía republicana.

b.- La abolición, efectiva y no meramente declarativa, de la monarquía, aunque fuese practicada de manera selectiva, generaba el problema de la legitimación del Poder público, que ya no podía prevalerse de la voluntad divina manifiesta en la Corona, con miras a garantizar la Independencia, restablecer el orden social y procurar la eficiencia político-administrativa del Estado Republicano. La profunda y generalizada perturbación de la estructura de poder interna de la sociedad motivó que, sobre objetivos compartidos, se generasen posturas sociopolíticas contrapuestas. La controversia recogía, bajo el cobijo del bien motivado horror al absolutismo, diferencias fundamentales que tenían que ver con el ordenamiento liberal, no contemplado en Angostura; y en particular en lo concerniente a la represión de los contrarios a la República, a las relaciones republicanas con la Iglesia cristiana católica y al destino abolicionista de la esclavitud.

c.- La crisis de la República de Colombia, caracterizada como la reanudación de la disputa de la Independencia, en el sentido de que se actualizaron, aunque con renovados colores, las diferencias que comenzaron a debatirse ya en la escena inicial de esa disputa, halló en el sector restaurado del Poder social colonial, representado por su foco primordial, la municipalidad de Caracas, el detonador del separatismo. Esta posición se basó en el justificado y expreso reparo de no haber sido ese sector parte del proceso constitucional; pero, tácitamente, en el temor de que la legislación liberal colombiana, -y sobre todo del abolicionismo proclamado por Simón Bolívar-, comprometiesen de nuevo la estructura de poder interna de la sociedad, que se hallaba en trance de recuperación al amparo del dispositivo militar montado por Pablo Morillo y sistematizado por las Ordenanzas de policía dictadas por Salvador de Moxó. El resultado fue la instauración del Estado soberano de Venezuela, por Decreto de 13 de enero de 1830, con el cual se dio inicio a nuestra República liberal autocrática. En ella se conjugaron, en lo social y económico, el liberalismo autocrático; y en lo político, el gobierno absolutista, -por ello más próximo de la monarquía que de la república-, basado en mitos que se resumen en la recomendación de la autocracia como vector del orden y la eficiencia, extrapolándose para ello el severísimo juicio de Simón Bolívar contenido en el denominado Mensaje a la Convención de Ocaña, de 29 de febrero de 1828. Para todos estos efectos vale tener presente que dejamos de ser, jurídica y plenamente, súbditos rebeldes, cuando nuestra Corona reconoció la Independencia, el 30 de marzo de 1845.

d.- La persistencia de la República liberal autocrática se explica por el hecho cierto de que en el tratamiento de la grave perturbación padecida por la estructura de poder interna de la sociedad, se coaligaron factores ideológico políticos eficaces. Ellos fueron la utilización abusiva del culto a Bolívar como fuente de legitimación de regímenes de fuerza, que se prevalieron de un mito socializado mediante la educación y la propaganda: el de los militares como autores de la Independencia y forjadores de libertades. Tales regímenes se escudaron tras la deliberada confusión entre Independencia y Libertad, que permitió que incluso los más despóticos regímenes de escudaran tras esa falaz utilización de valores ya diferenciados por los fundadores efectivos de la Venezuela independiente, y llegaran a pervertir la noción de Independencia volviéndola salvaguardia de la impunidad.

II.- LO QUE SOMOS:

A.- SOMOS UNA SOCIEDAD REPUBLICANA LIBERAL DEMOCRÁTICA, EN MARCHA HACIA NUESTRA CONFORMACIÓN COMO UNA SOCIEDAD GENUINAMENTE DEMOCRÁTICA; OBJETIVO SOCIO HISTÓRICO PROCURADO DESDE LA INSTAURACIÓN DE LA PRIMERA REPÚBLICA LIBERAL DEMOCRÁTICA, A PARTIR DE 1945.

a.- La Larga marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia es la orientación predominante en nuestra historia republicana. La democracia fue proclamada oficialmente, como criterio para la conformación no sólo del Estado sino de la sociedad misma, en los términos del Decreto de Garantías, dictado por el General en Jefe Juan Crisóstomo Falcón, en su condición de Presidente de la República, el 18 de agosto de 1863. El Decreto se abre con el siguiente y único considerando: “Que triunfante la revolución debe elevarse a canon los principios democráticos proclamados por ella y conquistados por la civilización, a fin de que los venezolanos entren en el pleno goce de sus derechos políticos e individuales”. Aunque finalizando el siglo fue fundado un Partido Democrático, -que parece haberse inscrito en la antinomia Dictadura-Libertad-, la expresa y definida labor de institucionalizar la Democracia se inició a la luz del primer considerando del Decreto No. 217, de 15 de marzo de 1946, dictado por la Junta Revolucionaria de Gobierno al convocar a una Asamblea Nacional Constituyente: “Que uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre de 1945 ha sido el de integrar una Asamblea Constituyente, mediante la consulta verdaderamente amplia, libre y honesta al pueblo venezolano; Asamblea llamada a dotar a la República de una Carta Fundamental que contenga los modernos principios de la democracia, el derecho y la justicia social y corresponda así adecuadamente a las necesidades históricas de la Nación”. Siguiendo esta línea del desarrollo socio histórico, la Segunda República liberal democrática, instaurada a partir de 1958, y hoy vigente, marca el más alto nivel alcanzado por la democracia moderna en América Latina.

b.- La evolución histórica de la perseverancia, demostrada por la sociedad venezolana, en la conformación de la República liberal democrática, se fundamenta en la correlación orgánica entre Libertad y Democracia. Para ello fue necesario superar la engañosa antinomia entre Dictadura y Libertad, que condenaba a la sociedad venezolana a depender del dictador bueno, en contraste con el dictador malo. Para este fin se le reconocía al primero el haber sido parco en el no quitar lo que, en rigor, nadie puede dar ni quitar, la Libertad, sin desvirtuarla. Al loarse la benevolencia de los dictadores buenos, como ocurre en referencia a los dos regímenes sucesores del personalizado por el dictador malo, general Juan Vicente Gómez Chacón, se omite, respecto de ambos, la objetiva comprobación de la usurpación de la soberanía popular; y respecto del segundo, también el condicionamiento ineludible del contexto internacional en el lapso 1941-1945.

c.- El sentido histórico nos advierte que, en correspondencia con la dinámica histórica básica, al igual que entre la República colombiana, moderna y liberal, y la Monarquía, -ya fuese absoluta, ya fuese constitucional-, se manifestó una relación de continuidad y ruptura; y que ésta relación rigió respecto de la República liberal autocrática y la República colombiana, moderna y liberal, igualmente ocurrió entre la República liberal autocrática y la República liberal democrática. Por esta razón demuestran tener escaso sentido histórico quienes argumentan la persistencia, en uno y otro extremo de las relaciones así establecidas, de ciertos rasgos comunes. Sin restarle importancia a estos rasgos de continuidad, sobre todo a los representativos de la continuidad jurídica, indispensable para la preservación de las bases de la estructura de poder interna de la sociedad,-la familia, la propiedad y el trabajo-, la atención del historiador se centra en los rasgos de ruptura en cuanto ellos representan cambios, de ajuste o de innovación, no sólo substantivos sino también perdurables. Quizás sea el más significativo signo de continuidad histórico el representado por las políticas socioeconómicas formuladas por los congresos de Colombia, que han estado activas, aunque con diversa suerte, en las dos modalidades de la república liberal venezolana que venimos examinando.

B.- EL DISEÑO Y PRÁCTICA DEMOCRÁTICA DE LA SOBERANÍA POPULAR ES EL MÁS FECUNDO HECHO DE RUPTURA ENTRE LA REPÚBLICA LIBERAL DEMOCRÁTICA Y LA REPÚBLICA LIBERAL AUTOCRÁTICA. TAL DISEÑO Y PRÁCTICA DISTINGUE, -SIN POR ELLO DISTANCIARLOS-, ENTRE FORMACIÓN, EJERCICIO Y FINALIDAD DEL PODER PÚBLICO.

a.- La formación del Poder público es la cuestión primaria en la concepción democrática de la República. Conforma un complejo de condiciones y factores, orgánicamente vinculados entre sí, que constituyen la expresión auténtica de la soberanía popular. Entre esos condicionantes y factores no cabe establecer prioridades, ni tolerar omisiones. Abarcan desde la plena vigencia de los derechos políticos y ciudadanos, hasta los mecanismos organizativos de la consulta a la voluntad popular; todo actuado con plena autonomía e independencia respecto de los poderes constituidos. El cambio radical en esta materia estuvo representado por el proceso electoral del cual fue producto la Asamblea Nacional Constituyente, convocada en 1946. De ella surgió la primera reformulación, -la democrática-, del Proyecto Nacional venezolano, cuya elaboración, iniciada en 1811, retomada en 1819, adquirió su forma básica en 1821, y alcanzó su versión definitiva con base en la denominada Constitución federal, aprobada en Caracas el 28 de marzo de 1864, código que obvió el concepto de Democracia, substituyéndolo por el no equivalente de Federación, dando como resultado la República liberal autocrática modernizada y falazmente federal, personalizada en el general Antonio Guzmán Blanco.

b.- El ejercicio del Poder público es entendido cabalmente como el desempeño del mandatario en permanente aspiración de ver ratificada la confianza del mandante, tanto en la observancia de la institucionalidad constitucional como en el desempeño de la función pública, con arreglo a criterios de honestidad administrativa, diligencia y eficacia en el desempeño de la administración, y el prudente y legítimo uso del poder. Para estos efectos, valen la leal atención y el acatamiento de la opinión pública; lo que implica abandono de prerrogativas extra legales e ilegítimas; y renuncia a prevalerse del principio de autoridad, reinante en la República liberal autocrática, simbolizado por expresiones tales como me lo llevan preso; o, si se quiere, -como una que suelo repetir-, la del jefe civil gomero que ordenaba a sus subordinados: me lo meten en el calabozo y no me lo dejen hablar porque se defiende.

c.- La finalidad del Poder público entendida como la procura del bien de toda la sociedad, considerada nacionalmente. Superar, para ello, preferencias regionales o sectoriales o grupales. Obliga a una constante vigilancia sobre el funcionamiento democrático y legal de la administración pública, prestando especial atención a los apetitos partidistas. La necesaria correlación entre necesidades y satisfactores impone la conciliación entre los criterios de equidad y de prioridad, debida y oportunamente informados, públicamente debatidos y democráticamente consentidos.

C.- LA LARGA MARCHA DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA HACIA LA DEMOCRACIA ESTÁ SEMBRADA DE TRANCES CRÍTICOS, HISTÓRICAMENTE NECESARIOS, -EN RAZÓN DE LA DIALÉCTICA DE CONTINUIDAD Y RUPTURA-, QUE CONDICIONAN LA VIGENCIA Y PERFECCIONAMIENTO DE LA REPÚBLICA LIBERAL DEMOCRÁTICA.

a.- Entre la demagogia, el sectarismo político y la recurrencia de los criterios maestros de la República liberal autocrática, ha transcurrido, y transcurre, la conformación de la República liberal democrática; todo ello al calor de la observancia de las libertades públicas e individuales. Pero también se corren riesgos inherentes a la concepción democrática del Poder público. La dependencia de la voluntad popular induce a la práctica de la demagogia, para propiciar su favor. La controversia partidista, social y doctrinaria, induce a la práctica del sectarismo. Ambos factores son malformaciones de la conciencia democrática, desviada del cultivo político de la disidencia y del respeto a las minorías. En nuestro pasado reciente, por haber sido el precedente histórico el ejercicio celoso de la democracia, al ser estimuladas las demandas sociales, se brindó oportunidades para el mensaje ordenador de todo género de aspirantes a autócratas, prevalidos de prédicas salvacionistas.

b.- La vigencia de la República liberal democrática se advierte en la perduración de sus fundamentos y logros. Los rebrotes de la República liberal autocrática han podio falsearlos o adulterarlos, pero no abolirlos. Tal sucede, por ejemplo, con la concepción democrática del universo electoral; al igual que con los avances de la descentralización política y administrativa. La actual Segunda República liberal democrática ha demostrado tal capacidad de supervivencia que los intentos de subvertirla han recorrido toda la gama de posibilidades. Ésta se ha extendido desde la violencia armada hasta el uso perverso de los procedimientos democráticos, para encubrir la promoción de agendas secretas que, proclamándose como dirigidas al mejoramiento de la democracia, han desembocado en torvas conspiraciones gubernamentales contra la propia democracia, y aun contra la República misma.

c.- La presencia social activa de la República liberal democrática es la más consistente prueba de su vigencia. Para percibirla es necesario comprender que la democracia no afinca su vigencia en la integridad de las instituciones políticas y administrativas, -siempre corruptibles-, sino en su arraigo en la sociedad; porque es en la formación de una sociedad genuinamente democrática donde radica la fuerza de la democracia. La tenacidad, la determinación y el arrojo con que la sociedad venezolana ha acreditado su valoración de la democracia no parecen encontrar fácil parangón en las demás sociedades latinoamericanas.

III.- LO QUE SEREMOS:

A.- SEREMOS UNA SOCIEDAD GENUINAMENTE DEMOCRÁTICA, INSTITUCIONALIZADA COMO UNA REPÚBLICA LIBERAL DEMOCRÁTICA. CON ELLO LLEGARÁ A SU CULMINACIÓN EL TRECHO DE LARGA MARCHA DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA HACIA LA DEMOCRACIA INICIADO EN 1945.

a.- Hace década y media me atreví a pronosticar que en una o dos generaciones la venezolana sería una sociedad genuinamente democrática. Subrayé “el pleno ejercicio libre de la libertad” como requisito sine qua non para la consolidación, desarrollo y perfeccionamiento de la República liberal democrática. La experiencia vivida como miembro de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE), y como Director de la Subcomisión de Reforma Institucional, abona mi confianza histórica. El programa desarrollado, sintetizado en el lema “Modernizar el Estado, profundizando la democracia”, se corresponde con la necesidad de estimular el desarrollo democrático de la sociedad, mediante la reformulación democrática del Proyecto nacional.

b.- La concepción de la sociedad como responsabilidad individual y colectiva; y entendida esa responsabilidad como la conjugación de derechos y deberes libremente asumidos, habrá de significar la definitiva superación de atavismos sembrados por la conciencia monárquica absolutista y cultivados por la República liberal autocrática, perfeccionándose así la transformación del venezolano desde la condición de súbdito a la de ciudadano. Cabe recordar que el más significativo paso dado en esta dirección, representado por la instauración de la Primera República liberal democrática, a partir de 1945, ocurrió apenas un siglo después que dejáramos de ser, legalmente, súbditos rebeldes. Parece posible afirmar que esta conversión no ha sido menos ardua, ni menos prolongada, en las demás repúblicas procedentes de monarquías absolutas.

c.- El control social de la formación, el ejercicio y la finalidad del Poder público, facultad esencial de una sociedad democrática, sólo es realizable mediante el concurso de la libertad política y la autonomía del individuo. El siglo XX parece haber enseñado que lo primero sólo puede lograse mediante el concurso de ciudadanos libres; y que tal libertad únicamente puede basarse en la autonomía del ciudadano, fundada en la propiedad. Lo que nos llevaría a pensar que se trata de los principios fundamentales de la primera Constitución efectiva e históricamente perdurable, formada en 1821, de la hoy República Bolivariana de Venezuela, según reza el Artículo 3º: “Es un deber de la Nación proteger por leyes sabias y equitativas la libertad, la seguridad, la propiedad y la igualdad de todos los colombianos.” Es un mensaje que puede leerse así: la libertad, amparada en el Estado de derecho y fundada en la propiedad, abre la vía hacia la igualdad.

B.- SOBRE EL PAPEL Y LA RESPONSABILIDAD COMPARTIDOS, DEL ESTADO Y LA SOCIEDAD, EN LA CONFORMACIÓN, VIGENCIA Y PERFECCIONAMIENTO INSTITUCIONAL DE LA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA VENEZOLANA, VALE HACER ALGUNAS CONSIDERACIONES.

A.- El planteamiento de esta cuestión, de la más alta importancia social y política, reveló el desarrollo de la contradicción conceptual que resultó del clima político en el que fue elaborada la Constitución de 1947, que a su vez fue ampliada y fortalecida, en los títulos concernientes a los derechos económicos y sociales, por la Constitución de 1961. Ambos textos sirvieron de eje a la conformación del Estado liberal democrático, pero las circunstancias políticas, que bien pueden caracterizarse como de prevención del retorno de la República liberal autocrática, indujo a que se encomendara al Estado liberal democrático la realización de un avanzado programa de inspiración socialista. El resultado fue, a la larga, un crecimiento de las necesidades y demandas sociales, que desbordó la capacidad de la administración pública, y nutrió una opinión pública que, a su vez, escapó del control del sistema político democrático.

B.- El estudio prospectivo y activo de esta cuestión fue iniciado, de manera democrática y sistemática, por la Comisión Presidencial para la reforma del Estado (COPRE), decretada por el Presidente Jaime Lusinchi el 17 de diciembre de 1984. Luego de prolongadas e informadas deliberaciones, se formularon diversas proposiciones de reforma orientadas hacia el perfeccionamiento y la consolidación de la democracia; objetivos que, luego de haber de una consulta amplia y diversa con organismos sociales y personalidades, fueron convalidados en virtud del Acta suscrita por los candidatos a la Presidencia de la República, el 26 de enero de 1988.

C.- Sobre la formación democrática del Poder público se prestó especial atención a la democratización de las modalidades de participación política, mediante la democratización de los partidos políticos y de los procedimientos para la postulación de candidatos: y la reforma del sistema electoral, en sus diversas instancias.

D.- Sobre el ejercicio democrático del Poder público se estimó como cuestión fundamental la promoción de la descentralización política y administrativa, la instrumentación del control social de la conducción del Estado, la profesionalización de la gerencia pública y la activa formulación y gestión social del bien público. Fue obvio el propósito de desarraigar las tendencias autocráticas y de sumisión, trasuntos de la sociedad monárquica colonial preservados y cultivados por la República liberal autocrática; a la par que comprometer, de manera autónoma y responsable, a la sociedad en el manejo de los asuntos públicos, en los diversos escalones de gobierno.

E.- Sobre la finalidad democrática del Poder público, se reafirmó el individuo como criterio de lo social, y la sociedad como ámbito de la realización del individuo, quedando la movilidad social referida, esencialmente, a la educación y el trabajo democráticamente institucionalizados.

C.- EN LO CORRESPONDIENTE AL BALANCE DEL PRIMER INTENTO SISTEMÁTICO DE REFORMULACIÓN DEL PROYECTO NACIONAL DEMOCRÁTICO VENEZOLANO, CON MIRAS A ESTIMULAR EL DESARROLLO DE UNA GENUINA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA, ME LIMITARÉ A REPRODUCIR DOS FRAGMENTOS DEL BALANCE QUE OFRECÍ EN 1993, INTITULADO “LA REFORMULACIÓN DEL PROYECTO NACIONAL VENEZOLANO EN PERSPECTIVA HISTÓRICA”, RECOGIDO EN LA OBRA INTITULADA VENEZUELA, DEL SIGLO XX AL SIGLO XXI: UN PROYECTO PARA CONSTRUIRLA, COORDINADA POR CARLOS BLANCO. (CARACAS, COMISIÓN PRESIDENCIAL PARA LA REFORMA DEL ESTADO (COPRE)-PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO (PNUD)-EDITORIAL NUEVA SOCIEDAD, 1993).

A.- Sobre el propósito de la COPRE y su cumplimiento, adelanté entonces: “La COPRE ha suscitado y acumulado una experiencia que puede ser tomada ya como un ejemplo de esta dinámica del cambio histórico. Aunque nacida de una decisión política que intentó captar una necesidad del sistema sociopolítico, la de modernizar el Estado correlativamente con la profundización de la democracia, en el sentido de ampliar la participación social, económica y política, la COPRE entendió que su acción debía desarrollarse de manera simultánea y coordinada en tres planos: el societal, el del pensamiento y el de la opinión pública. Las claves para operar eficazmente en esos planos fueron su acreditada autonomía frente al aparato del Estado, no menos que su independencia política. Gracias a estos factores se obtuvo un nivel de aceptación pública no alcanzado por ninguno de los previos ensayos de reforma administrativa. Se cometieron, sin embargo, tres errores estratégicos: se sobrestimó la capacidad de conducción social de los partidos políticos, y se pasó a depender con exceso de la voluntad de cambio político que éstos pudieran honrar con sus actos, lo que llevó a disminuir el esfuerzo por obtener un creciente respaldo social. El segundo error consistió en quebrantar la autonomía de la COPRE respecto del aparato del Estado. El tercer error consistió en no evaluar correctamente la capacidad de resistencia al cambio que suscitaría, en los partidos políticos como en otras asociaciones de intereses, la puesta en marcha del proceso de cambio. Nunca se incurrió, sin embargo, en la ingenuidad de pensar que bastaría a las reformas propuestas con la fuerza de su razón para ingresar a la práctica sociopolítica”. (p. 25) B.- Y sobre el desenlace posible del primer intento propiciatorio del desarrollo de una sociedad democrática, afirmé: “Se creó, de esta manera, una situación que si bien era históricamente previsible, no dejó sin embargo de sorprender y aun de desconcertar a extensos sectores. Esto ocurrió bajo el efecto obnubilador de acontecimientos que tuvieron un fuerte impacto en la conciencia social, en los cuales se conjugaron factores estructurales, tales como el reajuste económico, con la puesta de manifiesto de los vicios del sistema político que se había procurado remediar, preventivamente, por obra de los trabajos de la COPRE. Estos estaban llamados, legítimamente, a proponer un término de referencia para que actuara el poder de cambio potestativo de los órganos del Estado, democráticamente constituidos. La función de la COPRE no era otra que la de contribuir a la apertura de cauce a las corrientes participantes en la reformulación del Proyecto nacional.” (pp. 25-26).

CONCLUSIONES:

Más que conclusiones se trata de ofrecer algunas claves para la comprensión del proceso histórico global de la sociedad venezolana:

l.- Nuestra existencia como Estado plenamente soberano arrancó del reconocimiento de la Independencia por nuestra Corona, en marzo de 1845. Este acto jurídico-diplomático, selló la abolición de nuestra monarquía colonial.

2.- La República de Venezuela adquirió vigencia perdurable a partir de 1821, como parte de la República moderna y liberal constituida en cumplimiento de la Ley Fundamental de la Unión de los Pueblos de Colombia, aprobada el 18 de julio de 1821 por el Congreso general de Colombia, reunido en Cúcuta, en acatamiento de la Ley Fundamental de Colombia, aprobada en Angostura el 17 de diciembre de 1819.

3.- La ruptura de la República de Colombia ocurrió en el marco de la reanudación de la disputa de la Independencia, librada entre quienes dieron origen a la predominante República liberal autocrática, -inspirada en el pensamiento y la acción de Simón Bolívar-, y quienes representaron el embrión de la corriente de pensamiento sociopolítico que llegaría a conformar la República liberal democrática. Los primeros hicieron del orden el objetivo de la función de gobierno; los segundos lo hicieron de la libertad.

4.- La República liberal democrática brotó, como postulado político expreso, con el Decreto de Garantías dado en Caracas por el General Juan Crisóstomo Falcón, el 18 de agosto de 1863.

5.- La República liberal democrática cobró vida a partir de 1945, es decir apenas un siglo después de haber sido reconocida la Independencia.

6.- Se dio, de esta manera y propiamente, el arranque de la que he denominado La Larga Marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia.

7.- En suma, en escaso medio siglo la sociedad venezolana ha iniciado y adelantado la realización de su conformación como una genuina sociedad democrática.

8.- Como respuesta a la pregunta que, comprensiblemente, ustedes se harán en términos de si será breve o prolongado el lapso para llegar a ser una genuina sociedad democrática, invocaré el párrafo final del ya mencionado balance que intenté en 1993. Dije entonces: “No puedo permitirme abundar en comentarios sobre el estado actual del proceso de conformación de una sociedad democrática en Venezuela. Otros lo harán en este volumen, con mejores instrumentos que los míos. Pero sí quiero permitirme algo, a manera de cierre más que de conclusión, y ello es la expresión de mi convicción de historiador: la sociedad venezolana, que logró completar con éxito las dos primeras etapa-objetivos que conforman su Proyecto nacional, lo conseguirá igualmente con su tercera etapa-objetivo, y no muy tarde, en el próximo siglo, será una sociedad cabalmente democrática.” (p. 28).

Agradezco la paciencia con que me han acompañado.

Primer Mensaje histórico: “En defensa de las bases históricas de la conciencia nacional”. 2º Mensaje histórico: “La Larga marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia”. 3º Mensaje histórico: “Recordar la democracia”. 4º Mensaje histórico: “¿Zonas de tolerancia de la libertad y guetos de la democracia?”. 5º Mensaje histórico: “El ‘punto de quiebre’ ”. 6º Mensaje histórico: “Entre la independencia y la libertad”. 7º Mensaje histórico: “El discurso de la Revolución”. 8º Mensaje histórico: ¿Reanudación de su curso histórico por las sociedades aborígenes? O ¿hacia dónde llevan a Bolivia? 9º Mensaje histórico: Cuando Hugo se bajó del futuro. 10º Mensaje histórico: ¿La historia ha caído en manos de gente limitada e imaginativa? 11º Mensaje histórico: Las falsas salidas del temor. 12º Mensaje histórico: ¿Hacia dónde quiere ir Venezuela? 13º Mensaje histórico: Defender y rescatar la democracia. 14º Mensaje histórico: Sigue la marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia. 15º Mensaje histórico: En el inicio del 2007: un buen momento para intentar comprender. 16º Mensaje histórico: Las historias de Germán Carrera Damas. 17º Mensaje histórico: República liberal democrática vs. República liberal autocrática. 18º Mensaje histórico: Sobre los orígenes y los supuestos históricos y doctrinarios del militarismo venezolano. 19º Mensaje histórico: El vano intento de enterrar el Proyecto nacional venezolano. 20º Mensaje histórico: Demoler la República. 21º Mensaje histórico: La reducción civilizadora socialista de las tribus indígenas. 22º Mensaje histórico: Lo que no se puede dar ni quitar. 23º Mensaje histórico, extraordinario: Mis razones para decir No. 24º Mensaje histórico: La nueva política como intento de burlar la historia. 25º Mensaje histórico: Sobre el 23 de Enero de 1958, en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela. 26º Mensaje histórico: La presencia activa de Rómulo Betancourt. 27º Mensaje histórico: Librarnos del Siglo XIX. Nota: Estos mensajes, hasta el número 13, fueron recogidos en un pequeño volumen intitulado Recordar la democracia (Mensajes históricos y otros textos). Caracas, Editorial Ala de Cuervo, 2006.

Cámara de Comercio. Industria y Servicios de Caracas.

Conferencia dictada en la Asamblea general ordinaria de accionistas.

Caracas, Jueves 27 de marzo de 2008

gcarrera@cantv.net

*ESCRIBE GABRIELA CALDERÓN: “LA REVOLUCIÓN Y LOS POBRES EN VENEZUELA”


*ESCRIBE GABRIELA CALDERÓN: “LA REVOLUCIÓN Y LOS POBRES EN VENEZUELA”
En un reciente estudio sobre Venezuela uno de los detalles más interesantes es que el gobierno chavista no ha priorizado al gasto en áreas sociales más que administraciones anteriores.
Gabriela Calderón 19 de abril de 2008 18:13

¿Por qué se metió Chávez con tanto empeño en nuestro problema con Colombia? Yo creo que esa pregunta la contestó Mary Anastasia O´Grady del Wall Street Journal a principios de febrero: "El gobierno militar del presidente Hugo Chávez se está involucrando en provocaciones contra un potencia extranjera que no parecen tener otro propósito que el de sacar de las primeras planas las noticias sobre las dificultades de la economía y estimular el nacionalismo".

¿Dificultades económicas? ¿Acaso no ha presenciado el gobierno chavista crecimiento a tasas de dos dígitos y acaso no ha sido este el gobierno que, aún de acuerdo a muchos de sus críticos, por fin ha atendido a los pobres de Venezuela?

Pues de acuerdo a un estudio de Francisco Rodríguez—jefe de la Oficina de Asesoría Económica y Financiera de la Asamblea Nacional de Venezuela entre 2000 y 2004—publicado en la edición actual de la prestigiosa revista Foreign Affairs :

"Ni las estadísticas oficiales ni los cálculos independientes muestran evidencia alguna de que Chávez ha redirigido las prioridades del estado para beneficiar a los pobres. Gran parte de los indicadores de salud y desarrollo humano no han mostrado una mejora considerable más allá de aquella que es normal estando en medio de una bonanza petrolera. De hecho, algunos han deteriorado de manera preocupante, y los cálculos oficiales indican que la desigualdad de ingresos ha aumentado. La hipótesis de que ´Chávez es bueno para los pobres´ es inconsistente con los hechos".

Entre 1999 y 2008 el gasto público pasó de constituir 18,8% del PIB a 29,4% del PIB. Sin embargo, Rodríguez asevera que durante la "revolución bonita":

Según el Banco Central de Venezuela, la desigualdad de ingresos de hecho aumentó de 0,44 en el 2000 a 0,48 en 2005.

El porcentaje de niños con bajo peso al nacer aumentó de 8,4% a 9,1% entre 1999 y 2006.
Durante el mismo periodo, el porcentaje de familias sin acceso a agua potable aumentó de 7,2% a 9,4% y el porcentaje de familias viviendo en tugurios casi se triplicó (de 2,5% a 6,8%).

El porcentaje promedio del presupuesto orientado a la salud, la educación y la vivienda durante los primeros 8 años del gobierno de Chávez de 25,12%, es virtualmente idéntico al porcentaje promedio en los anteriores ocho años (25.08%). Y es más bajo hoy de lo que era en 1992, el último año del gobierno "neoliberal" de Carlos Andrés Pérez.

Desde 1999, la mortalidad infantil ha caído a una tasa anual de 3,4%, prácticamente la misma tasa de reducción que hubo en los 9 años anteriores (3,3%) y más baja que la tasa de reducción en países como Argentina (5,5%), Chile (5,3%) y México (5,2%).


A pesar de que el gobierno dice haber eliminado el analfabetismo con su famosa Misión Robinson, las encuestas familiares del Instituto Nacional de Estadística de Venezuela revelan que todavía hay un millón de analfabetos, entonces lo que ha habido es una pequeña reducción desde el 1.100.000 de analfabetos que había en 2003.

No debería sorprender que los venezolanos ya se estén cansando de esta revolución que Rodríguez califica de "vacía". Según una encuesta de septiembre de 2007 realizada por Alfredo Keller y Asociados, solo 22% de los venezolanos consideran que la pobreza se ha reducido bajo el gobierno de Chávez mientras que 50% y 27% piensan que esta ha empeorado o mantenido igual, respectivamente.

Ya sabemos a qué se debe la belicosidad del líder venezolano…

Referencias:
1. O´Grady, Mary Anastasia. "Desesperado". Wall Street Journal, 4 de febrero de 2008. Disponible en: http://online.wsj.com/public/article/SB120208354497239273.html?mod=j20-spanish.htm_3.
2. El resto de la información del artículo fue obtenida de este estudio: Rodríguez, Francisco. "An Empty Revolution: The Unfulfilled Promises of Hugo Chávez". Foreign Affairs, Marzo/Abril, 2008. Disponible en: http://www.foreignaffairs.org/20080301faessay87205-p0/francisco-rodriguez/an-empty-revolution.html.
Fuente: Cato Institute

*ESCRIBE ALBERTO BARRERA TYSZKA EL NACIONAL - DOMINGO 20 DE ABRIL DE 2008 SIETE DÍAS - : “JERINGAS Y MUNICIONES”


*ESCRIBE ALBERTO BARRERA TYSZKA EL NACIONAL - DOMINGO 20 DE ABRIL DE 2008 SIETE DÍAS - : “JERINGAS Y MUNICIONES”

ANTES QUE REVOLUCIONARIO O BOLIVARIANO, ESTE PROCESO ES PETROLERO Y MILITAR.
ESA ES, QUIZÁS, EN ESENCIA, LA ÚLTIMA NATURALEZA DEL CHAVISMO
abarrera60@gmail. com

L a semana pasada, como parte de la conmemoración oficial del golpe de abril de 2002, el presidente Chávez se reunió con un grupo de escritores y artistas, congregados en Caracas en un encuentro internacional a favor de la paz. El Presidente, por supuesto, habló de la guerra.
Nunca he entendido muy bien por qué el presidente Chávez, cada vez que puede, repite que su gobierno es pacífico pero que está armado.

No comprendo por qué insiste en jactarse del potencial bélico y del derroche militar de su gobierno. Casi ninguno de sus colegas en América Latina habla como si, en vez de haber ganado unas elecciones, hubiera triunfado en una guerra; como si hubiera tomado posesión o invadido un territorio que está obligado a defender.

Por eso utilizo, con todo énfasis, la palabra "gobierno". Porque de eso se trata, porque también es saludable que, al menos de vez en cuando, llamemos a las cosas por su nombre. Por más que el poder se empeñe en autodenominarse como una "revolución"; por más que invierta millones en publicidad –dentro y fuera del país para promover esa idea, Venezuela está muy lejos de ser lo que, al menos hasta ahora, en América Latina, hemos entendido como un proceso revolucionario.

Cada vez, creo, se hacen más patentes las condiciones que definen lo que hoy en día se vive en el país. Antes que revolucionario o bolivariano, este proceso es petrolero y militar.

Esa es, quizás, en esencia, la última naturaleza del chavismo. La izquierda tal vez sólo sea un accesorio. Incluso, con toda la burocracia ideológica, con todos los planes de supuesta formación socialista, en el fondo lo que pesa más dentro de la oferta del gobierno es la renovada promesa del reparto de la herencia petrolera.

Nunca antes fuimos tan eficaz y colectivamente consumistas. Nunca antes el shopping fue tan democrático y popular. Aunque intente lo contrario, culturalmente, Chávez día a día nos acerca más a la entraña misma del capitalismo.

Todos queremos tener más. Y él se vende –ese es justamente el verbo– como la mejor garantía, como la mejor posibilidad de que todos, realmente, tengamos más. La mano invisible del mercado también ha tomado la política.

Ningún país de América Latina se parece, en este aspecto, a nosotros. Nuestro sentido de la riqueza, nuestra noción de trabajo y esfuerzo, nuestra idea del Estado y de la actividad pública, nuestras perspectivas de movilidad social... son diferentes a las que se manejan en los otros países de nuestro continente. Eso es más determinante que todo el Gramsci que pueda haber leído el Presidente.

El otro elemento definitivo, a mi manera de ver, es la condición militar de Chávez y de su gobierno. Nada, en la gestión pública de todos estos años, escapa a esta impronta profunda, a esta manera de situarse ante el mundo.

Incluso en la designación pública, durante todos estos años, el término "comandante" le ha ido ganando terreno al término "presidente" . En el lenguaje nada es azaroso.

También en las palabras, el orden militar va invadiendo la experiencia ciudadana.

No hace falta hurgar demasiado para registrar el sometimiento de nuestra sociedad, bajo la dinámica militar, en los últimos años. Una agencia internacional reseña que Venezuela se ubicó en el noveno lugar del ranking mundial de compra de armas en 2007. La cifra es escandalosa para un país que todavía tiene niños en la calle.

Supongo que una comparación entre lo que ha invertido el Estado, durante los últimos 10 años, en la Fuerza Armada Nacional y en la Salud Pública, bastaría para calificar el tipo de gobierno que tenemos. Se podrían revisar los aumentos salariales en ambos cuerpos públicos. Se podrían cotejar las inversiones en equipos y materiales.

O quizás, tan sólo baste con asomarse un poco a las noticias: ¿qué hacemos con los 5 niños muertos en la maternidad Concepción Palacios, mientras se gastan 887 millones de dólares en compra de armamento? Ese simple dato, debería ser un indicador para saber si estamos ante una revolución social o ante un gobierno militar.

Vuelvo a la primera línea: la semana pasada, el presidente Chávez se reunió con un grupo de escritores y artistas, congregados en Caracas en un encuentro internacional a favor de la paz. El Presidente les pidió que influyeran sobre los soldados del continente. "Yo creo –dijo– que esa es una de las tareas que, como intelectuales de América Latina, pudieran asumir: hacer llegar mensajes a los soldados de América Latina y el Caribe". Tal vez, más que mensajes, podrían comenzar con alguna tímida pregunta: ¿No son acaso más necesarias las jeringas que las municiones?, por ejemplo.

* OSCAR YANES ESCRIBE: “EL EJÉRCITO PARTIDO UNICO”


* OSCAR YANES ESCRIBE: “EL EJÉRCITO PARTIDO UNICO”

EL EJERCITO COMO PARTIDO UNICO DEL CORRUPTO GOBIERNO DE CHAVEZ.

Muchos venezolanos no se han dado cuenta de que el presidente Chávez acaba de consagrar como Partido Político Único a las Fuerzas Armadas. Cuando los viejos caraqueños hablaban del Ejército, se estaban refiriendo, impropiamente, a la hoy llamada Fuerza Armada, convertida por decisión del hombre que maneja al país, en el partido político único de la nación, con el agravante de que ese partido no sólo lo integran el Ejército, la Aviación, la Armada y la Guardia Nacional sino también el Comando General de la Reserva Nacional, bajo las órdenes del propio Presidente. Hablando en criollo, Chávez da el primer paso para ir a una confrontación en Venezuela con consecuencias impredecibles, si alguien trata de desalojarlo del poder.
Chávez quiere implantar en éste país un régimen comunista a como dé lugar. Vamos a preguntarle al hombre que está en Miraflores lo mismo que le preguntó Hernani Portocarrera al presidente López Contreras, cuando impuso censura a la prensa en 1936: "¿Cree el Presidente que no hay hombres en Venezuela?".
Los dictadores caen cuando están seguros "que todo esta saliendo bien".
La oposición no debe engañar al pueblo. Debe decir la verdad. Es urgente ante "el partido único" un Frente Nacional de Oposición.
Chávez piensa que si no acatan su decisión de convertirse en Presidente Vitalicio, puede seguir siendo Presidente "con el respaldo de un ejército privado".
El Comando General de la Reserva Nacional (se habla de unos treinta mil hombres. No lo he confirmado) puede convertirse en una especie de "guardia republicana", de Saddan Hussein cuyo triste fin ya conocimos todos: "La madre de todas las batallas".
Hay un hecho olvidado: los militares golpistas cuando buscaban pretexto para tumbar a un presidente democrático, en Venezuela, pregonaban que "el Gobierno está creando milicias para desplazar a las Fuerzas Armadas". Esa fue la excusa para tumbar a Rómulo Gallegos.
Convertir a unas fuerzas armadas en partido político tiene un grave riesgo. En el partido militar ocurre lo mismo que en el partido civil: se forman líderes que esperan llegar al poder. La diferencia está en que las organizaciones políticas el arma es el pensamiento y en el partido militar el Gobierno te lo da "el poder de fuego" del grupo que respalda a un caudillo, quien confía en reemplazar al jefe.
Así es que no se necesita ser Nostradamus para profetizar que en ese partido único militar operan dos corrientes con sus respectivos líderes: una tendencia antitotalitaria, como teniente coronel Carlos Delgado Chalbaud (dicta-blanda) y el reverso de la medalla que sería una tendencia pérez- jimenista, con espíritu stalinista dispuesta, a sobrevivir con base en realizaciones. No me sorprendería que volviera a Venezuela, aquella doctrina de "la transformación del medio físico".
Considero fundamental que el Frente Institucional Militar emita un documento donde estudie con toda franqueza el peligro que corremos todos con un presidente comunista-fidelista y "un ejército privado".
ayanes@cantv.net

sábado, 19 de abril de 2008

*ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA ESCRIBE: “ANTE LAS INHABILITACIONES,EL ESCENARIO DEL CONFLICTO”


*ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA ESCRIBE: “ANTE LAS INHABILITACIONES,EL ESCENARIO DEL CONFLICTO”

A LEOPOLDO LÓPEZ Y ENRIQUE MENDOZA

"Nosotros vamos a llegar hasta el final. Yo me voy a inscribir en el CNE como candidato a la Alcaldía Metropolitana el día 5 de agosto, no hay nada, ni decisión de ningún poder que pueda retroceder mi inscripción ante el organismo electoral". Quien así se expresa, categórico e irrebatible, es el actual alcalde de Chacao y candidato a la alcaldía mayor por el partido Un Nuevo Tiempo Leopoldo López. Por su parte, Enrique Mendoza, ex gobernador y candidato a la gobernación de Miranda decía recientemente en Caicagüita: “Después del 23 de Noviembre estaremos resteados con los abuelos y abuelas mirandinos, para hacerles más feliz y digna toda esa larga existencia que todavía les queda por vivir”. (Noticias24, 17 de abril de 2008). Para ambos candidatos, todo parece decidido y resuelto: serán los candidatos y triunfadores en Miranda y el DC.

Aparentemente, nada que cuestionar. Salvo una pequeña y no por ello menos considerable objeción: tanto López como Mendoza se encuentran inhabilitados y según todos los indicios nada ni nadie hará que el régimen les permita participar del proceso electoral y entregarles el trofeo que bien merecido se tienen: los correspondientes mandatos sobre dos de las más apreciados e importantes enclaves políticos y sociales del país. En los cuales, según todas las encuestas, aparecen como imbatibles. Pues si la oposición triunfa en el Zulia y en Carabobo, hasta hoy segura en manos de Henrique Salas Feo, la sumatoria de Miranda y el Distrito Capital pondrían en manos de la oposición el corazón poblacional, administrativo, industrial y productivo del país.

Yo comprendo a Leopoldo y a Enrique Mendoza. Y los respaldo. Pero me pregunto qué harán ellos y qué haremos nosotros si el 5 de agosto el régimen persiste en violar sus derechos constitucionales manteniendo la inhabilitación de ambos candidatos. No les queda a ellos y no nos quedarán entonces a todos nosotros más que dos opciones: o poner al país en pie de guerra no sólo boicoteando, sino impidiendo dichas elecciones – por los medios que sean y estén a nuestro real alcance – o bajar la cabeza y hacernos el harakiri.

¿Están conscientes Leopoldo López, Enrique Mendoza y Manuel Rosales -que ha reafirmado su decisión de respaldarlos a todo evento - que esas son las únicas dos opciones con que contaremos de llegar a las elecciones de noviembre si persisten en su actual decisión? Si así fuera: ¿están dispuestos a comprometerse a asumir de manera activa y categórica la dirección de una oposición y un vasto movimiento contestatario en pie de guerra antes que arrodillarse en el momento postrero ante el totalitarismo del régimen? Frente a cuyas respuestas, de ser afirmativas, cabría preguntarse si cuentan con el respaldo unánime de los restantes partidos y candidatos. ¿Qué piensan Henry Ramos, los Salas, Julio Borges, Andrés Velásquez, Ismael García y todos los restantes partidos y dirigentes de la oposición, algunos de los cuales ya presentaron sus candidatos alternativos a los mismos cargos o qué actitud asumirá la disidencia de PODEMOS frente a este eventual impasse? ¿Está la oposición en su conjunto dispuesta a jugarse la vida por ellos tres o tendrán otras estrategias ante el futuro? Pues sin una férrea unidad, no habría estrategia frontal posible. El único resultado previsible sería entonces el fracaso.

De no hacer nada de aquí al 5 agosto, tal como ya lo plantea Leopoldo López y parece confirmarlo Enrique Mendoza, la única alternativa imaginable es la guerra a muerte o la capitulación. Hoy, en cambio, cabrían otras opciones capaces de darle la merecida victoria a la oposición nacional. Bien dice Sun Tzu que la mejor victoria es la que se logra sin combatir. Por ejemplo: someter la decisión de López, Rosales y Mendoza al conjunto de las fuerzas opositoras o a quienes ellas designaran. Al caso, un grupo de opositores independientes calificados intelectual, moral, ética, profesional y sobre todo políticamente. Quienes podrían establecer la línea a seguir e imponerla a todo trance. Una de ellas, por ejemplo sería la de unirnos todos contra la inhabilitación y el proceso electoral, si no se respetan los derechos constitucionales de los involucrados. Asumiendo todos los riesgos y consecuencias. Por cierto, razones no faltan. Ya un grupo de los mejores y más grandes constitucionalistas del país dirigidos por el Dr. Arteaga Sánchez decidió en la materia: la inhabilitación adelantada por Russian es írrita y escandalosa. Nada que discutir. Si dicha comisión decidiera que no hay elecciones, es que no hay elecciones.

Pero también cabe una segunda posibilidad, política y estratégicamente tan legítima como aquella: esa misma comisión podría determinar que más allá de la justicia del caso y el derecho constitucional que nos asiste, la suprema obligación política nos impone golpear a fondo en el corazón mismo de la estrategia del régimen llevando candidatos alternativos, capaces de recibir el endoso del respaldo con que hoy cuentan los inhabilitados y representarlos a ellos y representarnos a nosotros para darle la adecuada y correspondiente paliza, haciendo inocua la siniestra jugada de los esbirros del presidente de la república. Es claro: tal decisión debiera asumirse cuanto antes, para dar tiempo al desarrollo de las respectivas campañas. En tal caso, que pongan el Sr. Russian y los señores del TSJ sus barbas en remojo. No se hable del presidente de la república. En cuanto a López y Mendoza, se hubieran conquistado un puesto de honor en la dirección de las grandes batallas del futuro, que apenas comienzan.

Aún así, posiblemente ambas alternativas sean ilusorias: de darse a plenitud cualquiera de ambos escenarios y mostrar la oposición la unidad, la fortaleza y el coraje que implican las alternativas mencionadas, precipitaría los demonios del gorilaje miraflorino y nos veríamos enfrentados a la hora de la verdad. En condiciones favorables a la oposición, vista la madeja de problemas nacionales e internacionales en que está entrampado el gobierno y la crisis social y económica que ya tiene encima. De modo que de todas las opciones, la peor y que debemos rechazar frontal y vigorosamente es la más estúpida, aunque aparentemente la más justa e inmediata: hacer como si nada, persistir los inhabilitados en sus candidaturas hasta que sean definitivamente derrotados por forfeit y nosotros como quien oye llover.

El tiempo se agota. El pueblo democrático exige una respuesta. En ella nos podría ir la vida.

*LA DESESPERACIÓN DE MUCHOS CIUDADANOS POR EL COSTE DE PRODUCTOS BÁSICOS HA DERIVADO EN PROTESTAS VIRULENTAS EN TODO EL MUNDO.


*LA DESESPERACIÓN DE MUCHOS CIUDADANOS POR EL COSTE DE PRODUCTOS BÁSICOS HA DERIVADO EN PROTESTAS VIRULENTAS EN TODO EL MUNDO.
LALI CAMBRA, DIARIO EL PAIS

La nueva cara del hambre
El alimento escasea en el siglo XXI
Hay comida, pero no dinero
Cultivos para combustible

De acuerdo con Von Braun, que alerta que los productos van a seguir siendo astronómicos los próximos años, las soluciones deben ser a largo plazo, "incluir una apertura de mercados, en un mundo con falta de comida sólo incrementará la miseria. Los mercados deben ampliarse, no restringirse y dar más oportunidades a todos", señala el especialista.


México fue de los primeros, el pasado año, con la protesta por el precio del maíz. Pero en los últimos meses la desesperación de muchos ciudadanos por el coste de productos básicos ha derivado en protestas virulentas en países de todo el mundo. Indonesia, Mauritania, Marruecos, Yemen, Guinea, Mozambique, Senegal y, en la pasada semana, Camerún y Burkina Faso.


Hay comida, pero no dinero

Marchas del hambre que han acabado con cientos de detenidos y decenas de muertos por enfrentamientos con la policía. Dos en Mauritania, 12 en Yemen y más de un centenar en Camerún, según las organizaciones de derechos humanos, a falta de un recuento oficial desde que comenzó la revuelta hace unos diez días. Y contando.

“Es la nueva cara del hambre. Hay comida en los supermercados pero la gente no puede comprarla. Hay vulnerabilidad en áreas urbanas que no habíamos visto antes y revueltas en países en los que jamás se habían producido”, alertaba ayer Josette Sheeran, directora del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas en Bruselas.

La ONU ha pedido ayuda a la comunidad internacional para lograr $500 millones que ayuden a los países más pobres a hacer frente a la carestía.

Se agota la ayuda

Sheeran advirtió que, si los precios siguen tan elevados, la agencia será incapaz de continuar con su programa, que alimenta a 73 millones de personas en 81 países. Tan sólo el 10 por ciento de los desnutridos del mundo y que tiene un déficit de $500 millones causado por el aumento de precios.

La directora explicaba al Parlamento Europeo que las reservas del programa se encuentran a su nivel más bajo en 30 años, con sólo 53 días de reservas para emergencias.

La última de las revueltas, la de Camerún se inició con una huelga de taxistas que protestaban por el precio de la gasolina en Douala, la capital económica. “La gente se les unió por el aumento del coste de alimentos como la harina o el arroz”, explica el periodista Dibussi Tande. “El pan es básico en la dieta de este país, en las provincias francófonas la mayoría de las familias pobres viven sólo de él. Y el arroz es fundamental en todo el territorio. Un aumento de precios significa que muchas familias se van a dormir con hambre”, asegura.

El caos, pillaje e incendios de gasolineras se extendieron de Douala a Yaoundé, la capital, que en pocos días se inundó de pancartas en las que se leían mensajes como “oui à la vie moins chère” (sí a la vida menos cara).

De acuerdo con organizaciones de derechos humanos, más de cien personas han muerto en los enfrentamientos con la policía y el ejército de un país que se ha convertido en una barricada.

Todo se explica con una simple ecuación. El crecimiento económico general, especialmente en India y China, ha supuesto un aumento de la demanda de alimentos, no sólo de cereales, sino también de carne y leche, de acuerdo con un estudio de Joachim Von Braun, director del Instituto Internacional para la Investigación de Políticas de la Alimentación.


“Eso supone un aumento de precios en el grano para animales. El trigo, la leche y la mantequilla han triplicado su precio desde 2000 y el pollo, el arroz y el maíz cuestan el doble”, comenta.

A esto se suman los controvertidos cultivos para producir combustible: “el destinado al consumo humano o animal ha aumentado entre un 4 por ciento y un 7 por ciento desde 2000, el de biofuel, un 25 por ciento, con especuladores financieros de por medio que causan mayor volatilidad en los precios”.

Devastador panorama climático

Finalmente, el efecto del cambio climático del que Von Braun pinta un panorama devastador: inundaciones y sequías suponen pérdida de cosechas sobre todo en Africa; en 2020 el producto interior bruto global de la agricultura sufrirá pérdidas de hasta el 16 por ciento. Muchos países en vías de desarrollo dependerán más de las importaciones.

De acuerdo con Von Braun, de 34 países del mundo con inseguridad alimenticia, 22 tienen crecimientos económicos de entre el 5 por ciento y el 16 por ciento. El director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, puso la semana pasada a disposición de los países más afectados por la subida de precios provisiones a corto plazo, en forma de créditos y asesoramiento en tasas y política económica.

La solución no es fácil: a corto plazo, Egipto ha incluido a diez millones de personas en su red de asistencia social; Rusia ha congelado precios de leche, huevos, aceite y pan; Afghnistan ha pedido ayuda al Programa de Alimentos de las Naciones Unidas para incluir a dos millones y medio de personas más; las cartillas de racionamiento volverán a verse en Pakistán desde los años 80; India ha prohibido la exportación de arroz; China, con una inflación del 18.2 por ciento, limita la exportación e impone cuotas en importación.

De acuerdo con Von Braun, que alerta que los productos van a seguir siendo astronómicos los próximos años, las soluciones deben ser a largo plazo, "incluir una apertura de mercados, en un mundo con falta de comida sólo incrementará la miseria. Los mercados deben ampliarse, no restringirse y dar más oportunidades a todos", señala el especialista.

*MANUEL MALAVER ESCRIBE PARA EL MUNDO: “OPOSICIÓN, CANDIDATURITIS Y TRIUNFALISMO”



*MANUEL MALAVER ESCRIBE PARA EL MUNDO: “OPOSICIÓN, CANDIDATURITIS Y TRIUNFALISMO”


Llega a ser de tal calibre la avalancha, prisa e incontinencia con que la oposición se ha volcado a poblar de candidaturas el siempre complejo panorama político nacional, que uno se pregunta si más que ante una ola de reafirmación democrática, nos encontramos de cara a un síndrome que induce a pensar que una parte importante del país se ha acostumbrado a coexistir con un déficit cada vez más creciente de libertad, constitucionalidad y estado de derecho.

O sea, a comportarse de acuerdo a aquel proverbio de "agarrando aunque sea fallo", pues si de lo que se trata es de llegar al 27 de noviembre próximo con el pañuelo en la nariz, sin detenerse en pruritos sobre la posibilidad de que el gobierno truque los resultados, e ignorando que Chávez no acepta el mandato emanado de su derrota el 2 de diciembre pasado e insiste en imponer la reforma constitucional, entonces la apuesta parecería ser a que el gobierno se convenza de la necesidad de ceder a la oposición espacios más, espacios menos y aquí no ha pasado nada.

Cálculo que desconoce el detalle de que si Chávez se coloca más y más al margen de la Constitución y decide asumir el costo que significa que la comunidad internacional lo declare jefe de un "estado forajido", resulta locura esperar que en la madrugada del 28 de noviembre acepte que la oposición ganó y lo que queda es renunciar o compartir el gobierno.

De ahí que, no es que me oponga a la candidaturitis y no juzgue institucionalmente válido que todo el que se crea con derecho a aspirar, lo haga, sino que rechazo que la aspiración no se inscriba en la necesidad de establecer como una posibilidad cierta y, por lo tanto, denunciable y desmontable desde ahora, que Chávez truque y desconozca los resultados electorales y se empeñe en imponerle a los venezolanos una situación como la que se vive en estos momentos en el Zimbawe de Mugabe.

A este respecto podría argumentarse que se trata de un tema importante pero abstracto, principista pero que no procura votos como la inseguridad, la inflación, la quiebra de los servicios públicos, la corrupción y el desabastecimiento.

Habría que recordar, sin embargo, que fue en torno a "principios abstractos" como la presidencia vitalicia, el fin de la descentralización, de la independencia del BCV y del apoliticismo de la FAN, y de la sustitución de la sociedad plural por un modelo colectivista y neototalitario, que se lograron los votos para aplicarle a Chávez y al chavismo la primera derrota electoral en 9 años.

Lo cual no quiere decir que necesariamente se le aplique la segunda, si como sucedió en el referendo revocatorio de agosto del 2004, se piensa que con los votos basta y que simplemente están ahí, y no nos damos cuenta que la actual estrategia del comandante-presidente no se dirige solo a recuperar los 3 millones de votos que perdió en diciembre, sino a también a reunir los cañones que necesita para hacer valer a lo Mugabe un resultado que no lo favorezca.

La "Misión 13 de Abril" apunta hacia el primer objetivo, y el tono grotescamente militarista que le dio a las celebraciones del 11-A del último fin de semana, hacia el segundo.

De modo que resbalar por la idea -ya costosa a la democracia venezolana-, de que Chávez pierde de todas todas porque no tiene los votos, y que si la oposición chilena fue capaz de imponerle una derrota a Pinochet, la venezolana lo haría con más razón, es un triunfalismo tan ingenuo, como peligroso.

En otras palabras, que candidaturas sin una política electoral que conduzca a la unidad y lo que es más, sin construir en torno a la aspiración una visión que aterrice a los electores en los desafíos que está planteando un Chávez que no se rinde ante las evidencias e insiste en imponer su modelo socialista y anacrónico por los medios que sean, es exponerse a una derrota que no es que sea irrecuperable, sino extremadamente más difícil de recuperar.

*LUIS DANIEL ÁLVAREZ V. ESCRIBE PARA EL UNIVERSAL DE VENEZUELA: “ HISTORIA CIRCULAR”


*LUIS DANIEL ÁLVAREZ V. ESCRIBE PARA EL UNIVERSAL DE VENEZUELA: “ HISTORIA CIRCULAR”
Desde 1858, cada cincuenta años, el pueblo obtiene una administración distinta
Desde 1858, cada 50 años, la nación vive períodos de cambios sustanciales y modificaciones de regímenes en los que las libertades públicas se irrespetan, los aspectos morales están en entredicho y las ansias de continuismo solapan la necesidad de formular políticas públicas que mitiguen el hambre y la pobreza.

Los regímenes que culminaron en 1858, 1908 y 1958, tenían mucho en común, entre ello la represión feroz contra los críticos del gobierno y un intento por hacer de Venezuela su posesión particular.

Tanto José Tadeo Monagas, como Cipriano Castro y Marcos Evangelista Pérez Jiménez, intentaron a toda costa mantener el poder a perpetuidad, a través de artilugios legales, farsas plebiscitarias o elecciones repetitivas.

Los tres gobernantes centralizaron el poder y decían ser los salvadores y transformadores de la patria.

Los grupos de choque y aparatos represivos del Estado fueron una constante en los tres períodos; si no basta con ver el "asesinato del Congreso" perpetrado bajo la mirada cómplice de Monagas, los presos de Castro y la Seguridad Nacional, tenebroso lugar al que iban a parar aquellos que denunciaran el falso desarrollismo de la tiranía militar y la suntuosidad de un régimen que no satisfacía las necesidades básicas de la población.

Pero todos esos gobiernos, con sus perversidades, fueron depuestos. Dos dieron paso a regímenes democráticos, mientras que otro, terminó generando una dictadura tan cruel como la que depuso.

A lo mejor, la idea de eliminar grandes capítulos de la historia de la enseñanza escolar, es para que los ciudadanos no aprecien que desde 1858, cada cincuenta años, el pueblo obtiene una administración distinta, esperando que sea menos corrupta, continuista y personalista.

luisdalvarezva@hotmail.com

*ALEJANDRO PEÑA ESCLUSA ESCRIBE PARA LA RED: “EFECTO LASER”


18 de abril de 2008

El oficialismo está compuesto por una minoría que hace bulla, porque controla los medios del Estado e invierte fortunas en propaganda. Además, todos sus integrantes siguen un sólo lineamiento. Mientras que la oposición cuenta con la inmensa mayoría de los venezolanos, pero sus esfuerzos se dispersan, porque cada sector está ocupado, defendiendo su propio nicho.

El Régimen está muy consciente de su inferioridad numérica, por eso mantiene dividida a la oposición, lanzando ataques simultáneos en diversos flancos: el nuevo diseño curricular, confiscaciones de empresas, invasiones de fincas, la Ley de Policía Nacional, creación de nuevos batallones de reserva, y así sucesivamente.

Los ataques continuos –publicitados en cadena nacional– cumplen la función de “guerra psicológica”, cuyo objetivo es desmoralizar al adversario, haciéndole creer que está perdido. Para colmo, la oposición no cuenta con un liderazgo fuerte, capaz de reorganizar las fuerzas y redefinir el curso de acción.

Esta dinámica, aunque frustrante, es fácil de romper; basta reproducir políticamente el mismo mecanismo de concentración de energía que utiliza el láser. Por sus siglas en inglés, láser significa Amplificación de Luz por Emisión Estimulada de Radiación, y es un dispositivo que produce una luz intensa, porque la concentra de manera coherente y direccionada.

Para neutralizar la manipulación oficialista, los venezolanos debemos imitar el principio del láser, escogiendo un sólo tema político –el más efectivo e importante– y concentrarnos todos, de manera coherente y direccionada, en amplificar ese único tema. En diciembre pasado este esquema funcionó muy bien, porque había uniformidad de criterio, respecto a impedir la Reforma.

Los partidos políticos consideran que la clave está en las elecciones regionales. Pero ese tema no preocupa al Régimen; por el contrario, está muy interesado en que haya una alta participación, para proclamar al mundo que en Venezuela sí hay democracia. En el peor de los casos, perderá unas cuantas gobernaciones y alcaldías, pero seguirá en el poder.

En cambio, el tema de las FARC es altamente delicado para el oficialismo, porque unos funcionarios que trabajan con el narcoterrorismo colombiano no pueden –evidentemente–seguir ejerciendo cargos de gobierno. En otras palabras, se justifica plenamente su remoción.

En resumen: propongo llevar a cabo una movilización –tipo láser– en la que todos nos concentremos en denunciar y cuestionar los vínculos del Régimen con las FARC; vínculos que han sido ratificados por el propio Chávez, al guardar un minuto de silencio y enviar tropas a la frontera por la muerte de Raúl Reyes.

Si se promueve esta discusión, el Régimen se verá obligado a dar explicaciones, a negar sus vínculos, a decir mentiras y, en fin, a abandonar su línea ofensiva, para fortalecer su línea defensiva.

¿No es hora de que la oposición pase a la ofensiva?

*EDITORIAL DE 200 DIARIO DE VENEZUELA 19 DE ABRIL DE 2008: “LUCHA DE CLASES”


*EDITORIAL DE 200 DIARIO DE VENEZUELA 19 DE ABRIL DE 2008: “LUCHA DE CLASES”

"Tenemos por enemigo declarado al sol, por cuanto nos descubre los remiendos, puntadas y trapos".
Francisco de Quevedo (en El buscón)

El Despacho del Ministerio del Poder Popular para el Trabajo está estrenando un nuevo titular, el asambleísta Roberto Hernández, militante del Partido Comunista, y sus primeras manifestaciones durante su discurso inaugural no fueron precisamente de conciliación, no obstante que parte de su misión es servir de árbitro gubernamental para que se conduzcan, en armonía, las relaciones obrero-patronales.

En sus palabras, el ministro Hernández destacó el viejo axioma comunista de la lucha de clases, tan dañina a las economías de los países donde se han establecido o pretendido establecer.

Al frente del Ministerio del Trabajo, en diferentes gobiernos, han estado ministros de variadas tendencias políticas, pero ha prevalecido, en aras de la conciliación y la convivencia, la negociación y el espíritu para allanar las lógicas pero superables diferencias obrero-patronales.

El ministro Hernández, sin embargo, se estrenó apelando a la trajinada frase marxista de la lucha de clases, pugnaz ésta, que tantos conflictos trajo consigo, siendo hoy en día la práctica generalizada buscar entendimiento en medio del disenso lógico presente en las discusiones obrero-patronales cuando se discuten los componente contractuales de las convenciones colectivas.

Por lo visto, se insiste en el alto Gobierno en mostrar el rostro ominoso de la pugnacidad, del enfrentamiento, en lugar del de la conciliación y la convivencia como se estila en las naciones civilizadas.

Lo prudente es que el Gobierno ponga en marcha programas que incentiven el aparato productivo de modo de crear plazas de empleo y se reduzcan los niveles de desempleo, especialmente en un año electoral como el presente cuando habrá de elegirse nuevas autoridades regionales.

Como recordatorio, no debemos ignorar que cuanto mayor sea la injerencia del Estado, de los gobiernos, en la actividad económica, y se acose al sector empresarial, menguan las oportunidades de empleo incrementándose entonces el desempleo. Entre menor sea la intervención gubernamental y el sector empresarial pueda actuar libremente, cumpliendo siempre con las leyes, estará activándose una turbina que generará mayores oportunidades de trabajo.

La experiencia mundial ha demostrado hasta la saciedad que mientras mayor sea la intervención oficialista en la actividad productiva, habrá menos oportunidades de generación de empleos. Y Venezuela los necesita.