BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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lunes, 26 de septiembre de 2011

TEÓDULO LÓPEZ MELÉNDEZ: LA PERMANENCIA DE LO HUMANO

Los futurólogos, cuyas descripciones exceden a la ciencia ficción, nos hablan de una industria y de una agricultura completamente robotizadas, lo que sucedería incluso con las guerras si es que ellas persisten en la agenda humana. Las cárceles desaparecerían sustituidas por microchips implantados, tal como hoy las pulseras electrónicas se asoman para controlar a quienes han delinquido. Terminará la discapacidad debido a prótesis inteligentes e inclusive las quemaduras con efectos desastrosos serían cosa del pasado ante la implantación de de una piel artificial sensible a la temperatura y al tacto. La nanotecnología habrá perfeccionado implantes sustitutivos de órganos o ellos podrán regenerarse a partir del propio cuerpo del afectado. Aquellas imágines de teletransportación se convertirán en realidad y podremos instalarnos un disco duro adicional para aumentar nuestra capacidad de memoria.
Podríamos detenernos en mil y un pronóstico de lo que las nuevas generaciones tendrán o vivirán, pero en algo podemos estar de acuerdo sin necesidad de disparar la imaginación hacia la fantasía y es en lo que plantea en sus ensayos sobre neuropolítica el Dr. Timothy Leary cuando nos asegura, además de que la meta suprema de la ciencia es la extensión indefinida de la vida humana,  que para que ello suceda se requieren dos cosas, la migración espacial y la elevación de la conciencia-inteligencia del hombre para que sea capaz de acceder a estos escenarios.
Así lo hemos dicho muchas veces: el futuro del hombre está en el espacio exterior, en convertirse en habitante de otros mundos, pero para ello, para su supervivencia, deberá romper los límites de su actual conciencia. Es posible que para lograrlo debamos marchar hacia un comunitarismo extenso que exceda a las agrupaciones de hoy, fundamentalmente basadas en la tecnología, como ya lo asoman las redes sociales y la degradación de viejas instituciones desde la familia hasta el Estado-nación. Esto es, podríamos estar marchando hacia una evolución artificial, lo que también podría establecer las nuevas diferencias entre los que los analistas del futuro llaman los “mejorados” y entre quienes se han negado a ello. La relación del hombre con las máquinas ha sido tema especulativo permanente entre los autores de ciencia ficción, como sucede en Matrix donde se funciona a base de chips en el cerebro.
No nos detengamos en detalles sobre nuestra apariencia, en si las computadoras nos harán más pequeños debido a la inmovilidad y nos pareceremos a los dibujos que se han hecho de supuestos extraterrestres que han estado por aquí en platillos voladores. La realidad es que para enfrentar el futuro en cualquiera de sus manifestaciones debemos aprender y aprender más rápido. Los países del futuro, si es que existen países como los conocemos, que tengan mayor probabilidad de éxito serán aquellos serán aquellos capaces de acumular más conocimiento y aprendizaje. En alguno de mis textos anteriores he estado insistiendo en lo que es ya una expresión común en las ciencias sociales de hoy: una sociedad del conocimiento. Para ello no nos podemos distraer en discusiones banales o en prácticas políticas añejas, olvidando que debemos crear aprendizaje organizacional y transformar todos los procesos escolares. Transformarlos para inculcar valores de lo humano, esto es, de lo que ha impedido la destrucción de nuestra especie y que hoy todavía llamamos así, valores, tales como ética, verdad, moral y sentimientos. Posiblemente lo que los antiguos griegos llamaron la Sophia, la sabiduría. El conocimiento no es la recepción de información, lo es de saberse a uno mismo y en consecuencia quedar educado para la vida. Cuando esto se logra entonces se busca el conocimiento y se adquiere para un sentido común de pertenencia. Más allá de los avances tecnológicos o de nuestro logro de conquista de nuevos mundos, será ello lo que haga posible la permanencia de lo humano.
teodulolopezm@yahoo.comEL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

viernes, 10 de julio de 2009

LA RAZÓN DE SER DEL MOVIMIENTO REPUBLICANO (MR) DE VENEZUELA,

En la actualidad se hace necesario que cada factor político vaya delineando su posición ideológica, aquí se hace un enfoque de lo que compartimos los republicanos liberales.

Somos republicanos y liberales, porque creemos en un país cuya máxima autoridad y representatividad pública sea elegida periódicamente por los ciudadanos, porque profesamos el credo de la independencia de los poderes públicos y de la descentralización, porque entendemos que nos hay otra riqueza distinta a la que es fruto del trabajo, porque hacemos nuestro los principios fundamentales de la constitución que defienden la igualdad de las personas ante la ley, los derechos de propiedad y la libre empresa. Porque creemos que el gobierno más eficaz, responsable y sensible es aquel que se encuentra más cerca del pueblo, porque no queremos que nos gobierne ni represente una casta basada en la sucesión, en ideologías caducas ni en los privilegios del poder o en la exclusión de un sector de la población por otro, porque, al fin y al cabo, nos oponemos a cualquier dictadura que enfrente al concepto "República" y no proteja los valores de la familia, la religión, la moral y la ética. Por ello nos proponemos lograr un país de propietarios con un gobierno limitado y una Venezuela que viva con bienestar y libertad.

El ciudadano republicano liberal debe ser íntegro en su comportamiento y actitud hacia sus semejantes. Se debe al interés general, entendiendo este como el bienestar en libertad de todos y cada uno de nuestros conciudadanos. Debemos dejar claro que son nuestros valores, los Valores Republicanos y Liberales, los que nos llevan a luchar por el bien común, porque realmente creemos que la Libertad, la Igualdad y la Justicia no son una utopía sino una forma de vivir. Fomentamos un Sociedad Civil Activa e Ilusionada por mejorar, que los ciudadanos descubran que lo son y comprueben que sólo en ellos reside legítimamente la Soberanía. En esencia Ser Republicano es tomar conciencia de que la Libertad nos pertenece y nadie nos la podrá arrebatar. Siendo libres tenemos posesión de nuestro propio ser, de nuestro trabajo, de nuestras propiedades que son el fruto de nuestro esfuerzo.

Partimos del concepto expresado por Adrián Rogers (1931-2005) cuando afirma que "No se puede establecer la libertad del pobre, sobre la base de dejar sin libertad al rico. Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona. Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso, mi querido amigo, es el fin de cualquier Nación. No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola".

Las corrientes filosóficas y políticas que nacen en la época de la Ilustración en Francia marcan el camino de los que somos republicanos. Es Rousseau el primer pensador auténticamente democrático de la historia de Europa quien en su obra “El Contrato Social” (1762). Por su parte Montesquieu, partidario del parlamentarismo ingles, en “El Espíritu de las Leyes” (1748), preconizó una nueva estructura del Estado, basada en un equilibrio de poderes.

Y nuestro liberalismo como sistema filosófico, económico y de acción política promueve las libertades civiles y el máximo límite posible al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas, nos oponemos a cualquier forma de despotismo y afirmamos el gobierno representativo y la democracia parlamentaria. Defendemos el desarrollo de las libertades individuales y el progreso de la sociedad, así como el establecimiento de un Estado de Derecho, en el que todas las personas, incluyendo a los gobernantes, se sometan al mismo marco mínimo de leyes.

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