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martes, 1 de octubre de 2013

LUIS JOSE SEMPRUM, DECALOGO DE LA NACIONALIDAD DE MADURO


1. La madre de Nicolás Maduro, Teresa de Jesús Moros de Maduro, es de nacionalidad colombiana. Es hija de padre y madre colombianos, nació el 1 de junio de 1929 en Cúcuta, y su cédula de ciudadanía, cuyo número es 20.007.077, fue expedida el 9 de diciembre de 1956 en Bogotá (http://to.ly/phVx).


2. Según diversos reportajes y testimoniales, durante su infancia Nicolás Maduro se residenció en territorio colombiano, específicamente en el barrio Carora de la ciudad de Cúcuta. Estudió en los colegios San Tarsicio de Carora y Nariño del Callejón (http://to.ly/lPMU).

3. El artículo 96 de la Constitución Política de Colombia establece que son “colombianos por nacimiento” quienes hayan nacido en territorio colombiano o “los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se domiciliaren en territorio colombiano” (http://to.ly/phVs). Por tanto, Nicolás Maduro es ciudadano colombiano por nacimiento.

4. En el presunto caso de que Maduro haya nacido en territorio venezolano –lo cual no consta porque no ha presentado una partida de nacimiento certificada– también sería venezolano; es decir, poseería doble nacionalidad, lo cual le impide ejercer la primera magistratura, según lo ordena el artículo 41 de nuestra constitución.

5. El padre de Maduro, Nicolás Maduro García, obtuvo el título de bachiller en 1947, en el Colegio Nacional José Eusebio Caro, ubicado en Ocaña, Norte de Santander. Se casó con Teresa de Jesús Moros en la ciudad de Bogotá, en 1956. Está confirmado que la hermana mayor de Maduro nació en Colombia.

6. Según informó el pasado 12 de agosto a través de su cuenta del Twitter el periodista colombiano Diego Clavijo (https://twitter.com/DiegolClavijo), Director de Deportes del canal TRO (www.canaltro.com), el bisabuelo paterno de Nicolás Maduro, David Maduro, fue dominicano de nacimiento, se estableció en Cúcuta, y en 1913 fundó el primer equipo de futbol de esa ciudad.

7. Nicolás Maduro Moros nunca ha presentado su partida de nacimiento, ni cuando se bautizó, ni cuando sacó la cédula, ni cuando se casó en primeras nupcias, ni cuando se casó en segundas nupcias, ni cuando se postuló a la presidencia de la República.

8. En 1994, para encubrir su verdadera nacionalidad, Maduro mintió ante un funcionario público sobre los orígenes de su propia madre. Declaró en su partida de defunción que ella había nacido en Rubio, cuando en realidad nació en Cúcuta (http://to.ly/phV1).

9. En el acta de su primer matrimonio, llevado a cabo en 1988, Maduro declaró que él había nacido en la parroquia Santa Rosalía; pero en junio de 2013 afirmó públicamente que había nacido en Los Chaguaramos (http://to.ly/phUP). El canciller Elías Jaua aseguró que Maduro nació en El Valle; mientras que el gobernador José Vielma Mora dijo que nació en El Palotal, cerca de San Antonio del Táchira. La partida de nacimiento de Maduro no aparece en ninguno de los registros de los cuatro lugares mencionados.

10. Pese a todo lo anterior, los poderes públicos, secuestrados por el oficialismo, se niegan a exigir a Maduro que presente su partida de nacimiento. Por su parte, cuando Maduro se refiere al tema de su nacionalidad, hace chistes o se molesta, pero no termina de presentar su partida de nacimiento.

Saque usted sus propias conclusiones.

@LuisSemprumH  

l.semprum@gmail.com
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domingo, 29 de septiembre de 2013

CARLOS PEÑALOZA, TRIBUNAL SUPREMO DE INJUSTICIA,NACIONALIDAD DE MADURO

         *La ausencia de la partida de nacimiento de Nicolás Maduro coloca en situación de alta responsabilidad ante la nación y las Fuerzas Armadas al Tribunal Supremo, al Consejo Nacional Electoral y a la Fiscalía. Asumirán su compromiso constitucional?
        
Los venezolanos tenemos pruebas que Maduro  por ser hijo de madre colombiana y haber residido en Colombia es automáticamente ciudadano neogranadino. Esta certeza está basada en el artículo 96 de la constitución de ese país. Esa disposición constitucional lo convierte automáticamente en  ciudadano colombiano porque no ha renunciado oficialmente a esa nacionalidad. Maduro tampoco ha demostrado ser venezolano y se niega a presentar su partida de nacimiento para probarlo. En el supuesto negado que la entregara y se comprobara su veracidad, tendría doble nacionalidad y tampoco podría ser presidente.
        
         Ante las demandas exigiendo que Maduro presente ese documento fundamental, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, ha optado por ignorar la verdad que toca a sus puertas rebatiendo las claras demandas con argumentos deleznables. Con esta actitud este Poder de la República  estaría incurriendo en un grave delito y sus miembros lo saben porque son abogados. ¿Cuál es la infracción a la ley? Negarse a oír las denuncias del soberano ante una evidente infracción de la Constitución. ¿Por qué lo hacen siendo un poder independiente? Porque aparentemente este poder ya no es autónomo y recibe instrucciones superiores. ¿Quién da las órdenes? Todo el mundo lo sabe, porque una sola persona puede hacerlo. En el proceso, la Sala Constitucional del TSJ se ha se ha convertido en el cementerio de las denuncias y en el "Tribunal supremo de la injusticia".

         El sesgo de la Sala Constitucional a favor de Maduro está bien documentado. A raíz de la muerte de Chávez, esa Sala reconoció la legalidad de juramentarlo como presidente hasta que se eligiera el nuevo primer mandatario. Al efecto había una  contradicción en el articulo 233 de la Constitución que establece en un párrafo que  "Si la falta absoluta del Presidente o la Presidenta se produce durante los primeros cuatro años del período constitucional se procederá a una nueva elección”. …. Mientras se elige y toma posesión, “se encargará de la presidencia el Vicepresidente Ejecutivo". En otro párrafo el mismo articulo establece que "Cuando se produzca la falta absoluta del presidente electo antes de tomar posesión se procederá a una nueva elección … y se encargará de la presidencia al Presidente de la Asamblea Nacional." La antinomia se creaba porque a la muerte de Chávez, él era a la vez presidente electo y presidente en ejercicio.

         Ante esta disyuntiva que en sana lógica indicaba que Diosdado Cabello debía encargarse temporalmente de la Presidencia de la Republica, la Sala Constitucional votó a favor de Nicolás Maduro invistiéndolo como presidente encargado. Al hacerlo, esta Sala  no cumplió la Constitución sino que atornilló a Maduro. De allí en adelante esa Sala no ha fallado en apoyarlo en todas las demandas que contra él se han presentado. No exageraríamos al decir que esta Sala se convirtió de hecho en el abogado y juez inapelable de Maduro dejando en la orfandad jurídica a sus demandantes.

         Luego que el Consejo Nacional Electoral proclamó a la carrera a Maduro, esa decisión fue impugnada por Henrique Capriles. El resultado no ha sido aceptado por la oposición. En esta disputa se han introducido una decena de demandas ante el TSJ. Todas ellas fueron rechazadas inmediatamente y sin mayor análisis por la Sala Constitucional, con argumentos baladíes.

         En junio pasado se introdujo una demanda contra la presunta ciudadanía  de Maduro.  En esa oportunidad el abogado Adolfo Márquez López demandó ante la Sala Electoral del TSJ la nulidad de la elección de Nicolás Maduro aduciendo que al no ser venezolano por nacimiento, violaba flagrantemente los artículos 41 y 227 de nuestra Constitución. En su demanda, Márquez solicitó al TSJ que ordenara al CNE enviar la partida de nacimiento de Maduro para corroborar su legalidad. Ante esta exigencia que cumplía con todos los extremos de ley, la Sala Electoral decidió lavarse las manos exigiendo los recaudos requeridos al CNE. La demanda de Adolfo Márquez abrió la caja de Pandora electoral.

         Ante esa solicitud, el CNE, dominado por el oficialismo, respondió con una serie de perogrulladas tratando de justificar  lo injustificable. En la respuesta de Tibisay Lucena no se remitió el documento que le solicitó el TSJ. En un ex abrupto legal, el CNE exigió que el demandante presentara la partida de nacimiento, olvidando que en estas circunstancias la carga de la prueba la coloca la Constitución Nacional sobre la espalda de los candidatos. Ellos son los que tienen que probar que son venezolanos para poder participar en elecciones presidenciales.

         La verdadera razón para no remitir al TSJ el acta de nacimiento de Maduro era simple: no la enviaron porque no la tienen. El rector Vicente Díaz reconoció esta grave falla al confesar públicamente que el árbitro electoral no solicitó las partidas de nacimiento de ningún candidato a la presidencia para comprobar su nacionalidad. Esta fue una embarazosa omisión, vistas las exigencias de la Constitución. Para cumplir con los dispuesto en la Carta Magna es indispensable pedir a los candidatos pruebas de nacionalidad y luego cotejarlas con las que descansan en el expediente del SAIME. La única prueba de nacionalidad en nuestra patria es la partida de nacimiento. La cédula de identidad es solo una prueba de ciudadanía.

         Como el registro electoral depende del CNE, ellos tienen el poder de solicitar los datos de filiación que presentó Maduro al solicitar su cédula de identidad. Este lo hizo junto con sus hermanas ante un registro móvil obteniendo números consecutivos al regresar de Colombia para continuar sus estudios de primaria en nuestro país. Si en el  expediente del SAIME no aparece su partida de nacimiento, estaríamos en presencia de un fraude axiomático.

         Para no quedar en evidencia, el CNE respondió en un escrito lleno de ambigüedades y medias tintas, sin atreverse a entrar en la materia legal propiamente dicha. Ellos sabían que era imposible justificar su respuesta y que si decían la verdad, Maduro quedaría en evidencia. Ante este escenario se fueron por las ramas alegando defectos de forma en la demanda de Márquez para justificar el no envío de los recaudos solicitados por el TSJ. Al efecto adujeron tecnicismos legales sin tocar el fondo de la solicitud ni enviar la partida de nacimiento. Tras ese strip tease jurídico, este "poder"  trató de justificar que no le habían pedido la partida de nacimiento al registrarse como candidato, ni estaban "autorizados" para solicitarla. También quedo claro que Maduro no tiene ese documento en su poder y que éste probablemente no existe.  Con estas acciones anti constitucionales el CNE se ha colocado al margen de la ley y es cómplice de encubrimiento.

         Al recibir la respuesta del CNE, ardió Troya y el TSJ se empasteló. La única explicación para justificar el desafuero legal existente fue sacar "manu militari" el caso de la Sala Electoral y pasarlo a la Sala Constitucional donde todos los magistrados son "patria o muerte" con el régimen. Prontamente el 7 de agosto pasado la Sala Constitucional dio su dictamen negando la solicitud del abogado Márquez, alegando los mismos bodrios legales del CNE, sin entrar en el fondo del asunto.

         La actitud parcializada de las autoridades del CNE y la Sala Constitucional del TSJ deja a los venezolanos que tratan de dilucidar la nacionalidad de Maduro en una estado de indefensión jurídica total. Esta situación esta degenerando en un estado de anomia por la incapacidad de la estructura jurídica de resolver los problemas constitucionales graves que se  han suscitado. Las reglas legales se han degradado al punto que amenazan los derechos humanos de una mayoría de los ciudadanos que exigen ver y verificar la partida de nacimiento de Maduro.

         Ante esta exigencia legal de la oposición, el CNE y el TSJ se niegan contumazmente a presentar el documento de marras y la situación se hace cada día más tensa. En un Estado de Derecho, ante la delicada situación existente, la Fiscalía debe actuar de oficio, solicitar ese documento a las autoridades competentes y actuar conforme a la ley si no aparece.

         Si la Fiscala no cumple su deber actuaría como encubridora. De ocurrir esto los últimos recurso que quedan a la patria son las reservas morales de la institución armada y el patriotismo del pueblo que inundaría las  calles exigiendo el cumplimiento de la Constitución. Espero que la Fiscala tenga un ápice de cordura y cumpla con su rol histórico. Ella debe saber que la patria y la moral esta por encima de su ideología comunista. Ella como abogado sabe que su deber es cumplir con la constitución y   exigir la presentación de la partida de nacimiento de Maduro para verificar su nacionalidad.

         Entretanto el ambiente se va enrareciendo al punto que el tema de la nacionalidad de Maduro se discute abiertamente en el medio militar. Para los verdaderos militares, la ciudadanía es un punto de honor. Si Maduro no comprueba que es venezolano por nacimiento y que no tiene doble nacionalidad,  en este caso tendríamos a un extranjero rigiendo nuestros destinos lo cual es ilegal e insulta la dignidad nacional.

         Ante esta tétrica perspectiva, el TSJ debe revisar urgentemente su política de ignorar las exigencias del pueblo y presentar a la nación venezolana el requerido documento para desactivar este explosivo problema. Si lo tienen deben entregarlo para ser revisado por expertos de la oposición. Si no lo tienen, el TSJ debe designar al presidente de la Asamblea Nacional para que ocupe la presidencia en forma temporal. Este convocará nuevas elecciones dentro de los treinta días siguientes. De no existir partida de nacimiento, Maduro debe renunciar ipso facto ante las evidencias de fraude.

         La crónica del desarrollo de esta grave crisis constitucional que puede desembocar en un conflicto político militar grave es un tema que trataré en mis próximos artículos. 

Carlos Penaloza

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jueves, 5 de septiembre de 2013

LUIS JOSÉ SEMPRUM, LA NACIONALIDAD DE MADURO ¿IRRELEVANTE?

Recientemente, el secretario general de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, dijo que el asunto de la nacionalidad de Maduro era irrelevante, pero eso está muy lejos de ser cierto.

La Constitución establece que el Presidente de la República debe ser "venezolano por nacimiento y sin otra nacionalidad" (artículo 41) por razones muy importantes.

Sobre el Jefe de Estado recaen responsabilidades fundamentales, de las cuales dependen la supervivencia misma de la nación, como lo son la dirección de las Fuerzas Armadas, el resguardo del territorio nacional, el manejo de los recursos económicos, y los asuntos delicados de seguridad.

Si el Primer Magistrado tiene doble nacionalidad, si su familia es extranjera, si no tiene arraigo en nuestra nación, si desconoce nuestra geografía, y si además estudió en Cuba, entonces lo lógico es que no tenga compromiso alguno en defender los intereses de Venezuela.

¿Por qué ha de sorprendernos que Maduro se subordine a los hermanos Castro, y que regale nuestros recursos a los cubanos? ¿Por qué asombrarnos de que entregue nuestro territorio a Guyana y que encima viaje a Georgetown para celebrar su traición? ¿Por qué extrañarnos que le importe un comino la destrucción de PDVSA y que la hipoteque vilmente?

Nada de eso debe causarnos estupor, porque quien no conoce ni ama a una nación, tampoco siente la obligación de defenderla.

Por eso, es vital para la seguridad y defensa de Venezuela que se tomen en serio las denuncias respecto a la nacionalidad de Maduro, realizadas por los diputados Abelardo Díaz y Walter Márquez; por Nelson Ramírez Torres, Pablo Medina y José García Urquiola; y por el embajador panameño Willy Cochez.

Si Nicolás Maduro no es venezolano por nacimiento, o si tiene doble nacionalidad, debe ser destituido de inmediato, y activar el protocolo que indica la Carta Magna para conformar un nuevo gobierno.

@LuisSemprumH

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viernes, 16 de agosto de 2013

LUIS JOSÉ SEMPRUM, LA FAN Y LA NACIONALIDAD DE MADURO, EL NUEVO SUEÑO DE FIDEL

En una entrevista realizada por el diario ABC de España, el diputado Julio Borges afirmó que dentro del seno de la Fuerza Armada Nacional (FAN) existen "serias dudas" sobre la nacionalidad de Nicolás Maduro, que provocan cuestionamientos respecto a la legalidad de su desempeño ( http://to.ly/mKuF ). Pero Borges se quedó corto, porque en realidad no existen dudas sino certezas.


EL NUEVO SUEÑO DEL
CASTRO COMUNISMO
Independientemente del lugar donde nació, Maduro es definitivamente ciudadano colombiano, debido a que el artículo 96 de la constitución neo granadina establece que son colombianos por nacimiento los hijos de padre o madre colombianos (y Maduro lo es) que se hayan residenciado en territorio colombiano (y Maduro lo hizo durante su infancia).

Aún en el supuesto caso de que Maduro haya nacido en Caracas, lo cual no parece ser cierto, entonces tiene doble nacionalidad, en cuyo caso tampoco puede ejercer la presidencia, porque lo prohibe explícitamente el artículo 41 de nuestra constitución.

Ser Comandante en Jefe de la FAN es un asunto muy serio, y no pueden ejercer ese cargo quienes tengan sus lealtades divididas. ¿Cómo saben los militares para quién gobierna Maduro? ¿Para los intereses nacionales venezolanos o para los colombianos?

Surgen otras interrogantes, no menos importantes: ¿Cómo saber si Maduro está chantajeado por los gobiernos de Colombia y de Cuba? ¿Cómo no sospechar que si Maduro desobedece sus órdenes, entonces ellos revelarán el secreto de su verdadera nacionalidad?

Para que no se rompa la cadena de mando y para que siga vigente el principio de obediencia debida, Maduro debe demostrar a la Fuerza Armada y a todo el pueblo venezolano que él no es colombiano y además que no tiene doble nacionalidad, para lo cual debe enseñar una copia certificada de su partida de nacimiento y dar una explicación seria sobre sus verdaderos orígenes.

@LuisSemprumH

l.semprum@gmail.com 

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