BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta RENUNCIAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RENUNCIAR. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de agosto de 2014

ELINOR MONTES, JAMÁS RENUNCIAR A SER PERSONA

Mientras la tendencia mundial es hacia la disminución de la pobreza y al desarrollo de la creatividad, en Cubazuela la tendencia es hacia el empobrecimiento y el atraso. Cuando las instituciones de un Estado niegan a la persona y pretenden obligarla a financiar su propia destrucción, es un deber indeclinable y un derecho resistirse a renunciar a ser persona





Este nuevo sacrificio que se pretende imponer, aumentar el precio de la gasolina, es otra inmoralidad, el beneficio para la gente será ninguno, los perjuicios múltiples y considerables –pérdida de libertad, de autonomía, empobrecimiento, etc.-. Quien lo propone no lo hace para el bienestar ni el desarrollo sino para satisfacer su necesidad de mantenimiento del poder por siempre y de control total sobre la gente y sus bienes.

Prueba de que al régimen le importa nada el sufrimiento de la gente es su rechazo a cambiar su destructiva y empobrecedora política de control y negación a los nacionales, malversación, despilfarro y entrega de los recursos de la nación a sus jefes cubanos y demás camaradas aquí y en el mundo.

No hay arrepentimiento por la destrucción y el atraso inconmensurable en el que está sumergido el país, por el contrario, su eficiente plan de igualación hacia abajo, de extinción de la clase media y fuga de talento va viento en popa. Cada medida que asoma el régimen es para exprimir más y más el deprimido bolsillo de sus víctimas y mientras más tiene más gasta y más quiere, nunca se sacia.

Mientras este régimen exista no hay esperanza de que las cosas mejoren, todo dinero que obtengan tendrá el mismo destino que ha tenido la extraordinaria riqueza que han malversado, con las terribles consecuencias que hoy sufre la nación venezolana y que cada vez se agravan más porque lo que los mueve es la perversidad, desaparecer los vestigios de humanidad en la gente.

El reto es no perder de vista, ni en esta ni en las futuras generaciones, cuales son las obligaciones de las instituciones de un Estado: Garantizar la vida, la dignidad, la libertad, la justicia, la igualdad, la paz, la formación en valores y ciencia mediante una educación que posibilite el desarrollo de la personalidad y la capacidad para juzgar, creer y crear. Establecer las condiciones que viabilizan la generación de empleos rentables y estables, la constitución de familias, la planificación del futuro para una vejez tranquila, el acceso a los avances tecnológicos que se traduzcan en una mejor calidad de vida, en especial en la salud, en fin, procurar el bien común. 

Para afrontar dicho reto es necesario asumir que somos personas, definidas por Boecio y San Agustín como seres corpóreos, creados por Dios a su imagen y semejanza, dignos, autónomos, con libre voluntad, individuales, vivientes, sensibles, racionales, con imaginación, memoria y mente, capaces de ascenderse hacia las verdades mediante pensamientos, que aspiran a cosas divinas, capaces de conocerse a si mismos y superiores a los animales.

Ahora bien, cuando las instituciones de un Estado niegan a la persona y pretenden obligarla a financiar su propia destrucción es un deber indeclinable y un derecho de las familias, los maestros y los pastores de cualquier religión orientada a la preservación de la dignidad resistirse a renunciar a ser persona y formar para la resistencia a las futuras generaciones porque como dice Constanza Espinel: “No hay mayor esclavitud que la ignorancia con el agravante de que el ignorante no percibe que es esclavo”.
 
Elinor Montes
elmon35@gmail.com
@elinormontes

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 25 de junio de 2014

SAÚL GODOY GÓMEZ, DEL VERBO, RENUNCIAR,

Está visto que el Capitán Diosdado Cabello tiene un problema con el verbo renunciar, pareciera que sus estudios lingüísticos y gramaticales, sus conocimientos sobre etimología, lexicografía, semiótica y lógica le hacen suponer que la palabra comporta una carga contrarevolucionaria de primera magnitud; por alguna desconocida razón, privan en sus consideraciones acepciones de orden criminal, golpista  e ilegal cuando escucha la palabra, y más, si proviene de una mujer y, todavía peor, si se trata de una opositora política, es decir, de una entidad o ser no socialista, no revolucionaria, claramente burguesa y de pensamiento liberal.

La palabra renunciar debería, en su criterio, ser vetada en el léxico de los políticos de la derecha, tiene un tono subversivo, una intención oscura, un significado conspirativo, es claramente accesoria a un plan magnicida… renunciar, para los apátridas, es casi una incitación al coup de etat de los franceses, al golpe continuado de los parlamentarios del PSUV, al golpe seco de los militares con Chávez.
La palabreja ha adquirido ribetes de insulto, de mentada de madre ¿Cómo se le ocurre a un opositor al socialismo del siglo XXI pronunciarla? Y menos, si se refiere al Presidente Maduro, por Dios santo, es el presidente, el único funcionario de todos los funcionarios públicos que no puede ni debe renunciar! Será que en la Constitución Nacional está claramente expresado que AL PRESIDENTE NO SE LE PUEDE PEDIR LA RENUNCIA?.  Diosdado no menciona el artículo, pero está seguro de que en algún lado dice ES UN DELITO PEDIRLE LA RENUNCIA AL PRESIDENTE, cualquiera sabe que eso es así, no sólo es una presión indebida al mandatario que tiene su cabecita ocupada en solucionarle tantos problemas al mundo, entre ellos, imaginen, salvar la raza humana de su propia destrucción… ¿Cómo pueden pedirle la renuncia a un presidente que está construyendo un nuevo orden internacional?
Es simplemente un crimen y el Tribunal Supremo de Justicia lo sabe, ¿Escucha el Tribunal Supremo al Capitán Diosdado Cabello? Debe interpretar la palabra renuncia como un crimen de lesa majestad cuando sea pronunciada por un opositor, que dice estar en su derecho constitucional; él, el Capitán Diosdado Cabello, fue parte de una revolución que no pedía con palabras la renuncia de ningún presidente, sólo iban a matarlo, y para ello le dispararon a su casa, a su familia… pero eran balas, las balas no renuncian, matan… pero eran otros tiempos donde las cosas se hacían por amor.
Pero la renuncia es clave en el magnicidio que está planificando la extrema derecha, es el ariete que abrirá el boquete por donde penetrarán los mercenarios para-cachitos contratados, será la señal para que Miraflores sea sobrevolada por esa fuerza aérea privada que espera, impaciente, en Colombia y que el periodista investigativo José Vicente Rangel tan valerosamente ha denunciado una y otra vez, ofreciendo fotos, exponiendo pistas de aterrizaje, hangares, armamento, nombre de los pilotos, recibos de combustibles, vouchers de tarjetas de crédito de los hoteles donde se hospedan estas fuerzas del mal… y el gobierno Colombiano como si nada.
Renuncia, esa es la llave criptográfica de toda esta conspiración; no ven que viene del latín y está compuesta por re y nuncio, que significa renunciar a un derecho, ¿Qué revolucionario digno y fiel al Comandante Supremo va a renunciar? ¿Qué cuento es ese de que un presidente chavista renuncie? Puede renunciar el Papa, si le da la gana; puede renunciar el Rey de España, si ya no quiere seguir mandando; puede renunciar Bill Gates a su fortuna, si ya no la necesita… pero ¿Nicolás Maduro puede renunciar a la presidencia que tanto le ha costado a los chavistas conservar para siempre?  Eso es un exabrupto, una grosería, un pecado, un insulto a la inteligencia, una irreverente pistolada, un delito… y repite que renunciar es parte de una conspiración magnicida, blandiendo el librito azul de la Constitución que consagra que no es aceptable exigir la renuncia, él, que fue constituyente originario, él más que nadie sabe, que en algún lugar de esas normas está claramente establecido que la palabra renuncia es impronunciable en el territorio nacional a partir de 1999, y quien lo haga está sentenciado al paredón y a tres sentencias de por vida acumuladas.
En qué país vivimos, él, el Capitán Diosdado Cabello, que tan valerosamente, y de acuerdo al espíritu de la ley, y conforme a los más sagrados principios democráticos, “renunció” a la diputada María Corina Machado de su curul, porque le daba la gana, en su carácter de Presidente de la Asamblea Nacional, investido de la potestad chavista de renunciar a quien sea, como sea, cuando sea.
 Diosdado se opone a la renuncia del presidente, porque para un revolucionario el proceso es lo más importante, sin proceso no hay nada y el proceso es irrenunciable.
Quieren hacer de este episodio un ejemplo mundial de cómo se gobierna en Venezuela, con apego estricto al significado revolucionario del lenguaje, donde la palabra renuncia queda proscrita del léxico venezolano, mientras se trate del presidente… y no les quepa la menor duda, muy pronto, será vetada en todo el territorio latinoamericano.
Bolívar nunca renunció a nada (los historiadores están revisando con denuedo y cambiando la palabra por “abstención voluntaria de la condición de usuario”), ningún revolucionario renuncia a nada en este país, aquí los mandatos son eternos, los compromisos inacabables, los nombramientos hasta la muerte y muchos de ellos se prolongan en el empíreo.
Maduro no tiene otra manera de pronunciarse sobre la diputada María Corina Machado sino como “asesina”, no sabemos quienes fueron las víctimas ni como produjo esas muertes, no importa, quienes pidan la renuncia al presidente son unos asesinos de ilusiones presidenciales, de ganas de mandar, de victorias electorales “trampa-rentes”, de que Pastor Maldonado deje de chocar autos de formula 1.
Y así continuamos en esta revolución humanista: así como ahora no se puede pedir el desalojo del inquilino, no se puede hablar del precio del dólar, no se despide a los empleados, nadie podrá pedirle la renuncia a Maduro, ni a quien esté inscrito en el PSUV. –
Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul


EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

viernes, 20 de junio de 2014

ALEXIS MÁRQUEZ RODRÍGUEZ, LA PALABRA ABDICAR

Mucha gente se pregunta el sentido exacto del verbo “abdicar”, y su diferencia  con “renunciar”. También causa una natural curiosidad por qué “abdicar” se usa solo referido a los reyes y príncipes, mientras “renunciar” se emplea en todos los demás casos. ¿Por qué –me pregunta un querido amigo– el papa renuncia y el rey abdica?

Ambas palabras son de origen latino. “Abdicar” viene de “abdicare” en la lengua  de los romanos, y “renunciar” de “renunciare”. Sin embargo, en Latín “abdicar” tiene   muchos  más usos y significados que en Castellano.

Según el DRAE “abdicar” es, “Dicho de un rey o de un príncipe: Ceder su  soberanía o renunciar a ella (…)”.  A “renunciar” el DRAE lo define como “hacer dejación voluntaria, dimisión o apartamiento de algo que se tiene o se puede tener: ‘Renunciaré a mi libertad’”. Curiosamente, no se incluye aquí la “renuncia” a un cargo.

Como se ve, hay ya en estas definiciones una diferencia entre ambos verbos. La acción de “abdicar” se atribuye a los reyes o a los príncipes, mientras que la de “renunciar” se atribuye a cualquier persona. Es de advertir que de ambas palabras el DRAE registra otras acepciones, que nada tienen que ver con las mostradas en primer lugar. Aquí, por supuesto, me refiero solo a las arriba transcritas, que son las que por ahora me interesan.
   
Aunque los diccionarios no lo registran, en el caso de “abdicar” lo habitual es    que la “abdicación” se haga generalmente en favor de otra persona, casi siempre de un heredero u otro familiar muy cercano. Es decir, en su disposición de  “abdicar” el rey, si es el caso, señala quién deba sustituirlo. Según la información reciente, el  rey de España, don Juan Carlos, acaba de abdicar en favor de su hijo, el Príncipe de Asturias. En la realidad puede ocurrir que el abdicante no señale a favor de quién abdica, y entonces habría que aplicar algún otro medio legal para sustituirlo.

Estrictamente hablando no hay, desde el punto de vista del lenguaje, y probablemente también desde el punto de vista jurídico, aunque haya posibles  excepciones, motivos que impidan que un rey o un príncipe “renuncie” a su dignidad, sin emplear la palabra “abdicar”. El que se use esta en lugar de “renunciar” es una mera cuestión de uso o costumbre, que en materia de lenguaje tiene mucha importancia.

Gregorio Alexis Márquez Rodríguez.
grealemar@cantv.net

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,