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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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lunes, 9 de marzo de 2015

BERNARDO CONDE, "LOS PARTIDOS POLITICOS NO CUMPLEN. LA SOCIEDAD CIVIL LOS REEMPLAZA".

A continuación algunos ejemplos de la aseveración del epígrafe:

"La nacionalidad de Nicolás Maduro es irrelevante". (Declaraciones del Secretario General de la MUD, y connotados voceros de los Partidos Políticos de Oposición). Es decir, para ellos no es importante que se viole la Constitución Nacional (CNRBV), que se incumplan los Art. 41 y 227 constitucionales... Fue la Sociedad Civil a través de varios de sus líderes sociales, comunitarios y políticos, ONGs, BUN, y organizaciones políticas de base, las que fueron al TSJ y al CNE a exigirles que mostrasen la partida de nacimiento de Nicolás Maduro (NMM), que demostrasen que NMM cumplía con los requisitos de ley y constitucionales para aspirar y ostentar el cargo de Presidente de la República, que exhibieran la renuncia a su nacionalidad colombiana, como lo estipula la Carta Magna en sus Artículos 41 y 227, al no poder tener otra nacionalidad adicional a la venezolana; y él es colombiano, por ser hijo de colombiana, nacida en Colombia, y de acuerdo a la Constitución de ese país. Todavía las instancias superiores del Estado Venezolano no han respondido satisfactoriamente a estas demandas. No aparecen los documentos. Sin embargo, en una materia, de suyo, tan grave, nada hicieron los Partidos Políticos (PP), desnaturalizándose por ello. Avalaron un golpe de estado con su silencio y consentimiento.

Igual cosa sucedió durante el Golpe de Estado propinado desde las instituciones del Estado entre los días 9 y 11 de enero de 2013. Callaron, enmudecieron, consintieron, y luego fueron a avalarlo al Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo Nacional.

En el año 2009 y 2010 consintieron en la aprobación y aplicación de una LOPE inconstitucional, la modificación arbitraria y ventajista de las circunscripciones electorales y la anulación de la representación proporcional de las minorías, dictadas por una Asamblea Nacional conformada inconstitucionalmente desde su origen. Graves omisiones y faltas de la MUD y los Partidos Políticos y Organizaciones políticas que la integran. Ahora la historia vuelve a repetirse. Todavía no han abierto la boca ante el nuevo intento de modificar los circuitos por un CNE espúreo (25/2/2015).

Se ha detectado la violación por parte del régimen usurpador de al menos 180 artículos de la Constitución Nacional (CNRBV), de los 350 que la integran. Muchos de ellos violados de manera reiterada. Un interesante libro publicado en el año 2014 por el Dr. Asdrúbal Aguiar así lo recoge. Es decir múltiples golpes de estado, golpes continuados, desconocimiento del Estado de Derecho. Sobre ésta gravísima situación consuetudinaria poco han dicho y hecho los partidos políticos. Ha sido la Sociedad Civil la que ha denunciado y se ha enfrentado a un régimen no sólo autoritario sino ilegítimo y totalitario. Reclama, y con mucha razón, la invocación de los Art. 333 y 350 constitucionales.

Un régimen bastardo y apátrida que prefiere darle trabajo a los obreros y trabajadores de otros países, importando las mercancías, productos agrícolas e industriales que se producen afuera; así como darle ganancias a los empresarios de otras latitudes antes que a los nacionales que han invertido aquí y han arriesgado sus capitales y su emprendimiento en nuestro suelo. Es decir, se prefiere crear riqueza en otros sitios, desfavoreciendo a nuestros compatriotas, y provocando desempleo, escasez, hiperinflación y recesión. Es decir, "stagflación". Se va contra los intereses nacionales. Un crimen de lesa Patria. Poco han levantado la voz los Partidos Políticos. Ha tenido que ser la Sociedad Civil a través de sus Organizaciones, Federaciones y Sindicatos. Pareciera que los PP con su silencio táctico avalasen tales prácticas que atentan contra la estabilidad y el progreso de la Nación.

Es también la Sociedad Civil, al ver pisoteados sus derechos y estar amenazada y atropellada, cuando no masacrada, por una milicia al servicio del régimen que actúa cual guardia pretoriana, la que exige la aplicación del Art. 328 de la CNRBV, en materia Militar.

‎​He aquí otro ejemplo, de los mas recientes: "Buenos Tardes  hoy jueves 26,  estuvimos un nutrido grupo de Abogados, Profesores de la UCV, estudiantes de la facultad de Derecho de la UCV con el Dr  Jose luis tamayo , Dra Blanca Rosa Marmol , Dr Alberto Arteaga , Dra Theresly Malave , entre otros colegas,   introduciendo demanda ante la sala constitucional del TSJ solicitando la Nulidad de la Resolución  008610, que le otorga Facultad a las FANB en el control del Orden publico.(Armas de fuego para reprimir protestas).
Dra. Yajaira Forero."

Otro titular: "Iglesia pide prohibir utilización de armas letales en manifestaciones".

La Resolucion 00-8610 del Ministerio de la Defensa permitiendo el uso de armas letales en el control y disolución de manifestaciones públicas es contrario al Art. 68 de la Constitución Nacional. La Resolución del MPPD # 00-8610 debe ser derogada.

"La Tumba" del SEBIN de Plaza Venezuela debe ser destruida. Así lo exige la Sociedad Civil.

Son apenas algunos ejemplos de situaciones recientes, y otras no tanto, en las que los Partidos Políticos (PP) no se han manifestado, no se han movilizado o no lo han hecho con la contundencia que les corresponde ante la gravedad de los hechos en materias que les compete directamente, y en temas de suyo graves que forman parte de la razón de ser de los Partidos Políticos en una sociedad. Los Partidos Políticos no son, ni pueden ser, simples referencias electorales para disputarse cargos públicos de elección y representación popular. No son simplemente "maquinarias electorales", que si a ver vamos ni siquiera actualmente cumplen con esa labor, y tienen que ser complementados con ONGs, Movimiento Estudiantil, Organizaciones Ciudadanas, etc., incluso para llenar la representación de la Oposición en los centros y mesas electorales. Los PP tienen que ganarse su lugar en la vida de las naciones. No es de gratis. Tienen que luchar duro y acertadamente, organizarse, y demostrar su viabilidad y lugar para merecerse esa posición. No es que son fundamentales en la vida democrática porque sí. Lo son en la medida que estén organizados, tengan peso político y cumplan con su misión.

De ahí que se podría teorizar que si aquí en Venezuela se produjese un caos, un vacío de poder, la aplicación generalizada del Art. 350 de la Constitución Nacional, un 23 de Enero, una explosión social incontrolada y de alcance nacional, una ingobernabilidad, una conmoción civil de magnitudes catastróficas, o la ilegitimidad del gobierno / régimen, por su origen y/o desempeño (ejercicio y gestión), la Sociedad Civil respondería ante sí misma y la Nación tomando las riendas de su conducción, y prescindiendo total o parcialmente de los partidos políticos. Es posible, en teoría, que tal estado de cosas llevaría al establecimiento de un "Gobierno de Transición" de naturaleza cívico-militar.

Los Partidos Políticos, en su estado actual, y en su probada incapacidad y/o desidia, por no decir en su inexcusable colaboracionismo con los causantes de la profunda CRISIS actual, no estarían a la altura de los acontecimientos. Tendrían que esperar, fortalecerse, reorganizarse, reconstituirse, incluso replantearse su ejecutoria doctrinaria, su ética..., su razón de ser, para poder optar a ser una referencia válida, una alternativa de poder. Cuánto tiempo les llevará volver a ser verdaderos partidos políticos, tener una reconocida representación política, social y popular, y dejar de ser los cascarones vacíos que hoy son (en cantidad y calidad)?. Si quieren tener futuro tienen que empezar a construirlo desde ahora. Tienen que demostrar que son en la práctica lo que la teoría política los presenta como "Pilares Fundamentales de la Democracia". HOY NO LO SON. Después NO se quejen.

ARTICULO 5 de la CONSTITUCION NACIONAL (CNRBV): "La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, ..."

ARTICULO 350 de la CNRBV:
"El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier REGIMEN, LEGISLACION O AUTORIDAD que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos."

EPILOGO:

P.S.: Nos pronunciamos irrestricta y enérgicamente por el ejercicio pleno de la Soberanía Nacional, la cual debe ser defendida y garantizada por el Pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional, tal como lo juraron solemnemente, ante la bandera y los símbolos patrios. Esta insoslayable afirmación de defender el suelo patrio ante cualquier intervención militar extranjera, invasión y/o dominio de las instituciones del Estado Venezolano, o injerencia extranjera en los asuntos internos, aplica tanto a los invasores cubanos como a la pretendida invasión militar norteamericana, como le fuera solicitada por el senador John McCaine al Presidente de USA, Barack Obama, en el pasado reciente.

No se confundan. Don't get mistaken. Venezuela es de los venezolanos, y somos nosotros los llamados a resolver nuestras diferencias y problemas, así como la defensa de nuestra soberanía integral. Pero también somos nosotros los venezolanos los llamados a evitar que nuestro territorio se vaya a utilizar para dirimir conflictos continentales por la vía de las armas. Hay que poner orden en la República. Hay que salirle al paso, con contundencia, a aquellos que ejerciendo el poder son títeres de un gobierno extranjero, deciden los asuntos de nuestro Estado siguiendo las directrices tomadas desde el exterior y en el exterior, y propician la lucha de clases, el odio y el enfrentamiento armado entre venezolanos. No mas lenguaje belicista. No mas la pretendida imposición desde el gobierno títere de un modelo fracasado y no contemplado en nuestra Constitución. Un contrabando invasor.
VIVA VENEZUELA LIBRE !!

Bernardo Antonio Conde
baconde33@yahoo.com

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domingo, 13 de julio de 2014

PEDRO PAÚL BELLO, DEMOCRACIA, PARTE 3.

Para la cosmovisión personalista y comunitaria del mundo, las sociedades nacionales, con su política, poder y Estado, deben, en democracia,  apoyarse sobre valores que no provienen de fuentes históricas como el liberalismo individualista, el marxismo o de variantes totalitarias como las nazis y falangistas, sino de las profundidades del pensamiento cuyas raíces están inspiradas en el Evangelio. 

LOS LIBROS DE LA BIBLIA
Por ello, la democracia se presenta como exigencia de la personalización, continua y sin fin, de todos y cada uno de los miembros de toda sociedad nacional. Esa personalización se apoya, de manera muy importante, sobre la libertad de elección de su destino personal que toda persona tiene y debe serle respetado, así como en ejercer cabalmente su responsabilidad con el todo social que significa el Bien Común General y su correspondiente Obra Común, realizada con la participación que, moralmente, obliga a todos los miembros de cada Sociedad.

En el seno de cada Sociedad, la igualdad de las personas significa una equivalencia entre éstas que  revela su inconmensurabilidad en el destino singular de cada una y reconoce que, si bien todos los seres humanos somos iguales en dignidad y que tal dignidad debe ser respetada para todos, cada uno es radicalmente distinto en su interioridad de voluntad, pensamiento, aspiraciones y senderos de realización personal, por lo que la Sociedad tiene que proporcionar los medios e instrumentos proporcionados para que se ajusten a cada condición personal de sus miembros. Se trata, entonces, de que la Sociedad debe, ineludiblemente, instalar un espectro muy amplio de medios e instrumentos institucionales para que todos y cada uno de sus miembros tengan efectivas oportunidades para realizarse como personas.

El desarrollo de tal igualdad de oportunidades, es paralelo al de la libertad de independencia que, a diferencia de la libertad interna o libre albedrío que es un don del Creador, la libertad  de independencia debe ser proporcionada por el cuerpo social o, si no es así, conquistada por sus miembros en el seno de su propia sociedad.

Tal desarrollo humano y personal favorece, y, al mismo tiempo se ordena a la elevación moral, económica, social y política del todo social y de la multitud de sociedades intermedias que lo constituyen y
se alojan en su seno.

La democracia verdadera no se agota en el bienestar de la población, ni obedece a la supremacía del número que puede llegar a  confundirse con las  influencias y la fuerza. Por otra parte, no es cierto que la “voluntad del pueblo” sea un absoluto infalible. Ciertamente, la consulta a la voluntad de las personas miembros tiene un papel indispensable y fundamental, pero en todo caso debe ser personalmente expresada y nunca orientada, dirigida o explotada mediante compras de conciencia facilitadas por necesidades de las familias o personas singulares. Esas manipulaciones hipnóticas, son impuestas por propagandas masivas y engañosas y difundidas por personas que buscan favorecer sus propios intereses, sea directamente o a través de medios de comunicación presionados por la fuerza.

La democracia se establece, en su más puro y alto nivel, sobre la base del equilibrio entre los diferentes centros del poder social: político, legislador, judicial, económico, educativo, comunicativo, organizados verticalmente pero coordinados y articulados de manera horizontal.

Implica también la democracia, una adecuada desconcentración y descentralización de manera que las entidades regionales y locales asuman directamente la responsabilidad  de los asuntos que les afectan particularmente y sobre cuyas decisiones deben tener capacidad y competencia. El poder centralizado, muy generalizado en nuestra América Latina, es un adefesio. Un factor del retraso y subdesarrollo que, históricamente, han caracterizado a nuestras naciones hermanas. En nuestro subcontinente Sur, el único país verdaderamente descentralizado es Brasil y, en menor medida Uruguay y Argentina.

La centralización asfixia a los pueblos, impide su crecimiento y desarrollo armónico y favorece el establecimiento de dictaduras y tiranías de cualquier signo político que, al tener como propio el trasfondo histórico populista que nos ha caracterizado, han condenado a nuestros pueblos a depender de unos centros de poder que cercenan sus libertades y posibilidades de desarrollo, tanto personal como social.

Sin embargo, no se trata la descentralización de una concepción granular de la Sociedad Nacional que anime particularismos negativos, o que signifique pueriles e inaceptables idealizaciones de la realidad social incompatibles con las características y exigencias del presente 

Estado moderno.

En efecto, el Estado debe descargar sobre las diversas regiones, subregiones y comunidades de la Nación, aquellas facultades y tareas organizativas que no le correspondan de manera directa, sino el mantenerse, en todas las instancias, como centro de planificación, coordinación, control y arbitraje supremos, así como también cual representante y garante supremo del todo social hacia lo externo.

La democracia ha de ser, por definición, participativa. No se trata, como algunos piensan, que los poderes centrales del Estado le “participen” a las instancias regionales lo que deciden en la Capital de la Nación. Se trata, si, de institucionalizar la participación de las regiones y sus habitantes, en la corresponsabilidad libre de sus propios intereses. Para ello, será menester:

a)        Establecer un nuevo ordenamiento económico-jurídico capaz  de hacer emerger los valores de toda la población. No se trata, desde luego, de crear o reforzar instituciones “para dar” (asistencialismos, paternalismos o proteccionismos), sino de promover y crear las vías, los medios y las organizaciones “para pedirles” a las poblaciones e instancias regionales de gobierno; esto es, para incorporarles a una activa participación en el desarrollo y en los procesos organizativos, productivos, educativos, etc., de la Nación.

b)        Establecer un nuevo ordenamiento jurídico-político orientado a realizar efectivamente la aceleración de procesos que hagan que el pueblo todo de la Nación, sea realmente el sujeto del cambio mediante la asimilación y toma de conciencia de valores de los cuales ha sido históricamente despojado: personalidad, responsabilidad, dirección,administración, etc.;  y de valores que existen fuera de él y que no desarrolla o recibe: valores morales, intelectuales, técnicos, científicos, estéticos, productivos, etc.  Para esto, es menester un gran esfuerzo para realizar, en verdad y no en palabras, la justicia social, valga decir, igualar las posibilidades y aptitudes entre sectores desiguales, incluido el acceso a la propiedad de medios de producción, a fin de incorporar a la población, en su totalidad, al proceso productivo y de desarrollo general del país.

El más alto grado de la participación es la codecisión. Por múltiples razones, no es posible pensar en la codecisión de todos. La democracia implica delegación, representatividad y, sobre todo, confianza, lo que, por inalcanzable, sustituye una utópica, por inalcanzable, codecisión general.

En el estado actual del desarrollo democrático   --en términos generales--   la exigencia de la población es más el de una mejor información que el intervenir directamente en la toma de decisiones, muchas de las cuales escaparían a las competencias, vocaciones, habilidades y aptitudes, o a los conocimientos de mucha gente. Se trata, de inicio, de establecer una doble corriente de información que asuma carácter prioritario e inmediato:  primera, de la población hacia las dirigencias locales descentralizadas, son entidades en las que se tomen las decisiones, a fin de que éstas instancias se enteren y se vean comprometidas con las opiniones, necesidades y exigencias de sus gobernados;  segunda, en sentido inverso, para que la población reciba las debidas explicaciones y justificaciones de los actos y decisiones que les proponen quienes tienen la responsabilidad de realizarlos;  tercera, que del fruto de los diversos intercambios se alcance un consenso que incorpore las propuestas posibles y útiles que ambas partes acuerdan realizar.  Esto, por supuesto, supone que se instalen ámbitos para conocer los puntos de vista y razones de una y otra parte y se aprueben las decisiones acordadas.

De esa manera, la democracia dejará de ser una palabra cuasi misteriosa y carente de real significado, para transformarse, progresivamente, en una vivencia concreta, deseable y, por tanto, respetada y defendida.

De lo restante, el problema real de la participación de nuestra población de bajos niveles, sea de recursos y de instrucción, el poder político consciente, sea indirecto a través de los partidos políticos o directo en funciones de gobierno tiene, como previa exigencia, la necesidad de encuadrar a esas personas, una vez socialmente integradas, en el conocimiento y progresiva participación en las instituciones políticas. La realidad muestra, en todas las latitudes, que la verdadera participación en lo político pasa, principalmente, por la experiencia en los partidos políticos democráticos.

En efecto, el principio reza que la soberanía pertenece al pueblo tal como lo hemos entendido (y no como masa informe); la práctica muestra que dicha soberanía es vivida y ejercida mediante la intermediación de los partidos que operan cual escuelas de formación política. Pero es menester que los partidos no se conviertan en frenos u obstáculos que limiten la soberanía popular porque la reduzcan o anulen a fin de asumirla por cuenta propia, sino que sean verdaderos instrumentos de activación de la voluntad popular en las realidades locales, regionales y nacionales y, al mismo tiempo, sean transmisores de esa voluntad hacia las instancias del Estado en su realidad política constitucional.

Por lo tanto, la democracia viene a ser una exigencia de renovación de los partidos políticos. Tal renovación ha de consistir en:

a)        Una apertura democrática interna de los partidos que implique la supresión de trabas y resistencias que puedan impedir o limitar la participación de sus miembros en la vida política interna de éstos. Será, por tanto, necesario, que el miembro o militante se sienta parte del partido. Para ello debe tomar plena conciencia de su condición y dignidad de persona, de ciudadano de la Nación y de miembro de una organización democrática con los derechos y deberes que a cada condición corresponden. De esta manera, la participación en la vida interna del partido comienza con la formación política de sus miembros.

b)        Inmediatamente, es necesario instaurar o restaurar el ejercicio efectivo de una democracia en lo interno de los partidos. Esa democracia será directa e indirecta.

1º) Directa en todas las instancias en las que sea materialmente posible, lo cual se irá logrando, progresivamente, mediante la formación política principista y democrática. Especial importancia van a tener, en tal sentido, los organismos de base, en los que la participación signifique la toma de contactos con la vida de la colectividad de miembros del partido y de las realidades y necesidades de la población correspondiente a su pertenencia como ciudadano, de cuyas necesidades y problemas debe participar a los niveles de dirección del partido. 

2º) Indirecta, en aquellas instancias en las que el carácter técnico de las decisiones no permite, en muchos casos, que sean ventilados ciertos asuntos ante la simple opinión y, en consecuencia, se tiene de nuevo la noción de representación que debe ser legítima y verdadera, no manipulada ni mediatizada o determinada por artificios que desvirtúen su naturaleza.

c)         El complemento indispensable de la participación es la doble corriente de información de la base a la cima y a la inversa. Todo ello refuerza al miembro en sus convicciones y sentidos de responsabilidad ante el partido y ante el país.

d)        Apertura democrática externa, tarea indispensable para garantizar la democracia en las sociedades modernas.  Los partidos tienen tendencias a cerrarse en su propio mundo, pero deben rechazar ser clanes o “ghettos” en la sociedad nacional para abrirse al diálogo y a la participación efectiva de quienes, sin tener militancia específica  --o ideologías o compromisos políticos con otras tendencias--  tengan el mérito y la capacidad de aportar ideas, esfuerzos y experiencias en beneficio de las superiores exigencias del Bien Común General.

Pedro Paúl Bello
ppaulbello@gmail.com
@PedroPaulBello

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sábado, 8 de febrero de 2014

LEANDRO ÁREA, LAS CUENTAS DEL 4-F

Desde la llegada de Chávez al poder, una de sus misiones prioritarias fue la de pulverizar las supuestas cadenas de infamia que nos impedían alcanzar nuestro destino manifiesto. Era su concepción que el cordón umbilical de hazañas y de glorias heroicas había sido amputado por tres enemigos evidentes, a saber: Cristóbal Colón, quien trastocó nuestros orígenes indígenas; Páez, quien traicionó los sueños de Bolívar; y la democracia con partidos políticos, “cúpulas podridas”, que desnaturalizó al pueblo y al ejército, convirtiéndolos en pilares apolillados de nuestra identidad y soberanía. Los tres con rostro de águila soberbia.

Era la oportunidad, con epopeya golpista triunfante, de retomar aquél hilo conductor desbrozando el camino de malas hierbas acumuladas, mitos y símbolos proclives al imperio. 

Y así se dedicó y logró imponer una Constitución, cambió el nombre del país, el escudo nacional, terminó de sepultar a los partidos políticos, ofició el réquiem de las élites, dispuso de las instituciones del Estado a su gusto, se hizo de una agenda de amigos y enemigos, dividió al país, acabó con la industria, con la imagen idealizada del Libertador, impuso colores, estética de rojo, encadenó a los medios de comunicación y demás libertades cívicas, puso a la gente, al país, a bailar su joropo y regaló alpargatas, arpa, cuatro, maracas y botó a manos llenas, trago y “rancho”, él, mandamás, a gente desorientada y lambucia de líder. Militarizó nuestras vidas.

Había nacido pues una revolución millonaria y dispendiosa que a punta de petróleo permitió repartir a diestra y siniestra su decálogo atrabiliario y de segunda mano: el Socialismo del siglo XXI. 

Escogió a Cuba como continente de su contenido, sendero luminoso, y tanto aprendió de ellos que dejó en sus manos el manejo de Venezuela. La era estaba entonces  y por fin pariendo un corazón con la ayuda de una chequera interminable y ajena. En ese líquido amniótico del mar de la felicidad se reconstituía el horizonte extraviado. 

Hizo y deshizo en existencia corta si te pones a ver las tasas actuales de esperanza de vida. Intensa y violenta  la forma en que se hizo del poder y manejó a mansalva. Intensa y enferma además, por invasiva.

Ahora, después de tanto resumen de quince años, quedan extremaunción, crisis de legitimidad y representación, expresadas en el plebeyismo impuesto por Chávez, que no es sino el establecimiento de una sociedad bloqueada, de minusválidos y pordioseros asistidos por un patrón que dice liberarlos, esclavizándolos. Porque todo asistencialismo es una forma camuflada de dominación, que castra al individuo al hipotecarle un “yo” a través de un Estado Misionero, en donde la pobreza es comprada y pagada para que siga siendo. 

Eso dejó como legado: demagogia, pobreza y servilismo. Sus herederos de ahora lo celebran, sembrando su derrota. Quedamos también, los que queremos salir de eso. A estas horas no sé dónde reside la verdad, pero siento el volumen de la farsa.

Leandro Area
leandro.area@gmail.com

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martes, 21 de enero de 2014

FERNANDO OCHOA ANTICH, EL RETO DE LA OPOSICIÓN


El objetivo de todo grupo político es conquistar el poder. De esta realidad, no debe haber ninguna duda. La democracia, como régimen político y forma pacífica de resolver los conflictos sociales mediante la consulta popular fue un importante avance de la civilización humana. Tuvo su origen en la Europa Occidental, después del triunfo de las revoluciones inglesa y francesa, en su permanente lucha para alcanzar la libertad del hombre, limitando el absolutismo monárquico, mediante la aplicación de la teoría de Montesquieu, de la separación e independencia de los poderes públicos.  

Su expansión a otras regiones del mundo ha sido muy lenta, y su vigencia, en el caso de Iberoamérica, siempre fue amenazada por el surgimiento de un fenómeno social  originado en la Guerra de Independencia: el caudillismo militar.

La revolución industrial, durante el siglo XIX, le permitió por primera vez al hombre liberarse de la tradicional escasez que siempre caracterizó la sociedad humana, pero ese avance en la producción creó un nuevo fenómeno: la concentración del capital en pocas manos y la explotación del hombre por el hombre. Esa injusta situación trajo la severa crítica marxista, que revitalizó las tradicionales ideas socialistas  al lograr, de inmediato, millones de seguidores. Su tesis de que el comunismo surgiría en una sociedad capitalista avanzada, fue cuestionada por el pensamiento de Lenin y su revolución de Abril,  al alcanzar el poder en la Rusia Zarista. En medio de ese complejo proceso surgieron otros fenómenos: la limitación de la libertad humana ante el predominio del Estado y la incapacidad de las ideas marxistas de resolver el fenómeno de la pobreza. 

Ese es justamente el problema actual de Venezuela. El Socialismo del Siglo XXI, tiene un claro origen marxista  y una marcada tendencia al totalitarismo político expresado mediante el irrespeto de los principios democráticos establecidos en los artículos 2, 6 y 328 de la Constitución de 1999. Esa tendencia quedó ratificada en el esfuerzo que hizo Hugo Chávez al querer imponer una reforma constitucional en el año 2007, y al ser rechazada por el voto popular, tomar el camino inconstitucional  de la enmienda del artículo 230 que limitaba la reelección indefinida y mediante una ley habilitante aprobar un conjunto de leyes que se alejaban totalmente de la esencia democrática de nuestro sistema político.  A partir de ese momento, el control absoluto de los poderes públicos, ha limitado totalmente la necesaria equidad que exige el voto popular.

Una de las estrategias establecidas por el chavismo fue programar  una permanente consulta popular, de tal manera que mediante el descarado ventajismo electoral, fuera posible triunfar en las elecciones para legitimar la mal llamada Revolución Bolivariana. Circunstancialmente, tenemos un largo receso de dos años sin elecciones. Esta realidad debe obligar a la oposición a tomar un conjunto de medidas que logre garantizar transformarnos en una verdadera mayoría. El momento es oportuno: la crisis política, la falta de liderazgo de Nicolás Maduro, la creciente inflación, la escasez de productos de primera necesidad y la inseguridad desbordada son factores que, bien aprovechados por la oposición, pueden permitirle transformarse en esa ansiada y definitiva mayoría. El otro aspecto fundamental es el fortalecimiento de los partidos políticos.

El balance de la Mesa de la Unidad, con aciertos y errores, no puede considerarse negativo, pero es el momento preciso para que pase a un segundo plano, ya que al no existir elecciones el trabajo político debe ser conducido por los partidos. 

En un brillante artículo, el padre Luis Ugalde señalaba que la oposición tenía que “establecer una estrategia que le permitiera avanzar consistentemente en espacios populares como el oeste de Caracas, Oriente y Guayana”. 

Esa función de penetración social no se logra a través de los medios de comunicación, sino mediante un trabajo de organización y de cercanía de un liderazgo que realmente represente los intereses populares. El otro aspecto a entender es que el enfrentamiento no es sólo electoral, sino que debe ser orientado hacia todas las otras formas de lucha. Recuerden el 23 de Enero de 1958. Realmente, un verdadero reto para la oposición.                  

fochoaantich@gmail.com.
@FochoaAntich

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sábado, 27 de octubre de 2012

FERNANDO FACCHIN B.. LOS PARTIDOS POLITICOS ¿TIENEN PRESENTE Y MIRAN AL FUTURO?


El propósito del artículo deviene de una reunión a la cual asistí el pasado lunes y donde se resaltó un frustrado sentimiento partidista, por las razones que trataré de explicar seguidamente. Los partidos políticos (PP), como medios de actuación,  actores fundamentales del sistema democrático y expresión legítima de la sociedad en el sistema electoral venezolano, son actores  insustituibles, aunque no necesariamente eficaces y eficientes, en el escenario político actual; han dejado de ser el medio de expresión por excelencia para el procesamiento y búsqueda de soluciones a las demandas ciudadanas para ser simples maquinarias electorales, especialmente en Carabobo. Así se comentó.

La sociedad se pregunta: ¿Estamos asistiendo al fin de los partidos políticos o simplemente estamos viviendo una ya larga etapa de crisis, transformación y replanteamiento de las formas de representación política? Particularmente creo que la presencia de los nuevos actores sociales, económicos y políticos, excluidos de los (PP) le disputan a éstos, con mecanismos nuevos,  la hegemonía de la representación de los intereses colectivos, ante el desgaste y deficiencias de los directivos de los (PP) como entes mediadores de las voluntades socio-políticas, en un claro y determinante “divorcio” entre sociedad civil y (PP) como organizaciones legítimas de representación ciudadana, lamentable pero cierto.

No  podemos pensar en democracia sin evocar a los (PP) como los principales entes articuladores y aglutinadores de los diversos intereses colectivos, pero debemos entender que  ya no existe el antiguo sistema de partido dominante o hegemónico, los tiempos cambiaron, hoy los (PP) parecen ser el trofeo particular de su directiva, con exclusión  específica de su militancia de base y simpatizantes.

La sociedad se encuentra a la expectativa y sin una propuesta alternativa clara y coherente de los (PP), es el resultado de una progresiva descomposición de la vieja forma de hacer política partidista, del viejo sistema de caudillismo e intereses personalistas, lo que produce un gran vacío de liderazgo renovador, participativo e incluyente, es un grave asunto que los propios militantes de los partidos están  de acuerdo con este análisis.

La crisis de los (PP) se presenta por cuanto éstos han dejado de ser la genuina representación política de la sociedad. Los directivos de los partidos no han estado acordes con los procesos continuos de desarrollo social, cultural  y económico que han contribuido a que las sociedades sean cada vez más complejas, más capaces de resolverse por sí mismas, lo cual conlleva profundos cambios a nivel estructural lo que propicia la emergencia de nuevas demandas que los directivos de los partidos, frente a su crisis, han sido incapaces de encauzar.  Demandas, que no encuentran necesariamente, representación en los partidos tradicionales ni en los nuevos, muchos de los cuales siguen utilizando la práctica obsoleta del clientelismo y el amiguismo.

Hoy el mapa político nacional está reducido al acto electoral, pasadas las elecciones la presencia de los (PP) en la sociedad es nula frente a las situaciones problemáticas del colectivo social, lo que obliga a los  (PP) a revisarse internamente, para darle un viraje a su accionar.  De esa reunión surgió la pregunta: Los partidos políticos: ¿tienen presente y miran al futuro?

ffacchinb@gmail.com

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sábado, 20 de octubre de 2012

ASI ESTAN UBICADOS LOS PARTIDOS POLITICOS EN EL TARJETON PARA LAS ELECCIONES REGIONALES

En fotos: así están ubicados los partidos políticos en el tarjetón para las elecciones regionales
Publicado el 19 de oct de 2012 1:59 pm  PULSAR SOBRE LA IMAGEN

Foto: Mariely Márquez/ Noticias24

                                     

Tres modelos de boletas se emplearán en comicios regionales
Como ha ocurrido en procesos anteriores, la elección regional del 16 de diciembre tendrá diversos tipos de boletas ajustables a la realidad de cada circunscripción electoral. Para los próximos comicios, se diseñaron tres modelos estándar que ya tienen definidos los lugares que ocuparán 56 partidos nacionales.
El primer modelo será para las circunscripciones uninominales (un sólo cargo a gobernador y Consejo Legislativo), la segunda es una boleta plurinominal y la tercera es un tarjetón diseñado para el estado Zulia.
En el país existen 133 circunscripciones electorales, municipios agrupados en cada estado en función de una elección regional. Cada uno de estos distritos tendrá modelos de tarjeta tipo uno o dos, excepto el Zulia, que tendrá uno diferente porque no desbordó la cantidad de postulantes a cargos de representación indígena.
De estas 133 circunscripciones, 60 son plurinominales y 73 son nominales, dentro de las cuales se cuentan ocho nominales indígenas, expuso la rectora Sandra Oblitas, quien ofreció un rueda de prensa este viernes, luego de que las 56 organizaciones nacionales eligieran su lugar en la boleta electoral.

Foto: Mariely Márquez/ Noticias24

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