BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta ESPECTATIVAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ESPECTATIVAS. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de marzo de 2012

ALCIDES GAMARDO: ¿LA “ENCRUCIJADA” DEL 7 DE OCTUBRE?

 “Hay tiempo y esperanza si combinamos paciencia y valentía. Todos los elementos de disuasión mejorarán y ganarán autoridad… Para entonces, el arma disuasoria puede alcanzar el súmmun y cosechar la recompensa final”. Winston Churchill, 1 marzo 1955)
PARA QUE NO SE OLVIDE…
El deterioro de la institucionalidad democrática del país no es reciente, ni tampoco data de hace trece años –con la institucionalidad republicana siempre hemos estado en deuda. Tampoco es reciente, el deterioro de la calidad y cantidad de los bienes y servicios públicos; solamente que en la última década ha sufrido su peor declinación en los últimos cuarenta años. El resultado fundamental de décadas de descomposición generalizada fue la posibilidad de que, por las rendijas o grietas de la historia, se colara en Venezuela un proyecto político como el castro-chavismo, dispuesto a sustituir las maltrechas formas de la democracia que existían, por la pretensión de un Estado totalitario, justificado con la reivindicación socio-económica de los más pobres. Si hay algún responsable de crear esta lamentable grieta en la historia contemporánea de la Nación, son las elites políticas socialdemócratas y las económicas previas a 1998. Las mismas que hoy se esconden detrás de caras “nuevas” que quieren hacernos creer que no son “hijos” de ese “vientre político”, que por varias décadas desangró a la Nación y se olvido del pueblo, el cual despertó y reaccionó enardecido con el “Caracazo” de 1989. De ese lamentable evento no se dice nada.
Las mismas que han desplegado una campaña basada en el “puro optimismo” sin reconocer los riesgos y complejidades implícitos en este proceso electoral, dada la propensión histórica de los Castro, Chávez y secuaces a no seguir las reglas del juego democrático, como no lo han hecho desde 1992, hasta el presente. Mientras se generan ingentes cantidades de líneas en los diarios, bites en la red, y minutos en radio y televisión para pedir que Chávez diga realmente de qué está enfermo, o para que deje a Jagua “encargado” mientras el vacaciona en La Habana, no se ha hecho el más mínimo esfuerzo por crear las condiciones de transparencia e imparcialidad electoral de las cuales carece, absolutamente, el sistema político actual. Sólo se confía en la “avalancha” de votos opositores que hará “imposible” cualquier subterfugio del comandante-presidente. Pareciera que la sociedad democrática venezolana se resignó a que el perro del vecino –y enemigo de paso- nos “cuide las salchichas”. Como el Concejo Nacional Electoral (CNE) se portó como “manso cordero” el 12 de febrero, y se le dio ampliamente las gracias, ya se olvidaron de todas las marramuncias que hizo, durante dos años, para garantizarle al chavismo la mayoría en la Asamblea Nacional en 2010.
Más aún, el CNE emitió una resolución a principios del año 2011, con la cual, de un plumazo, se voló del mapa electoral unas doscientas organizaciones políticas, regionales y nacionales. La señalada resolución es violatoria de la Constitución, de la Ley de Simplificación de Trámites Administrativos y, por ende, violatoria de los derechos políticos de los venezolanos, en tanto y cuanto, crea todos los condicionamientos posibles para dificultar la renovación de la legalidad partidista y la creación de nuevas organizaciones. ¿Qué dijo al respecto la socialdemocracia agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)? Lo diré: NADA. ¿Será por qué todos los partidos allí apiñados cumplían con las exigencias del CNE -a pesar de lo aberrado de éstas- y en poco les interesó que al resto de los venezolanos, agrupados en organizaciones minoritarias,  se les obstaculizará la supervivencia política? ¿O será que continúa predominando el “credo” socialdemócrata del punto fijismo: “sálvese quien pueda”? Así como a ninguno de los partidos agrupados en la MUD le ha interesado el tema de las condiciones que rigen para las organizaciones políticas y las reglas para competir democráticamente por el poder, tampoco le ha interesado como se violan abiertamente los derechos políticos de todos los venezolanos.
DEL HEDONISMO PUNTO FIJISTA A LA FARSA SOCIALISTA
Por otra parte, lo más lamentable del experimento de la “nueva” izquierda revolucionaria es que (paradójicamente), en vez de sacar a los pobres de la miseria, ha logrado aumentarla por su dedicación a concentrar y mantener a toda costa y evento el poder político, a dominar al ciudadano con el disfraz de la “socialización” de todo, y el control sobre la renta petrolera de la Nación, así como también por dedicarse a financiar la exportación de las ideas comunistas y castristas en el continente. Todo ello, en vez de dedicar semejante esfuerzo –y gasto de recursos-, a crear las condiciones materiales e institucionales que (concretamente), permitieran a la sociedad venezolana disfrutar de mayor calidad de vida: seguridad de personas y bienes, empleo de calidad y mejor remunerado, equidad social, libre y regulada empresa, emprendimiento, innovación, ciencia y tecnología, cuido del medio ambiente e inversión de la renta petrolera, bajo esquemas contemporáneos, que permitieran salvaguardar la seguridad social de los venezolanos y las generaciones no nacidas.
Winston Churchil, un ferviente anticomunista y una de las mentes políticas más preclaras y brillantes del siglo XX, señaló con claridad meridiana:
 “Les declaro, desde el fondo de mi corazón, que ningún sistema socialista puede establecerse sin una policía política […] Ningún gobierno socialista que dirija toda la vida y la industria del país podría permitir expresiones de descontento público libres, agudas o expresadas con determinación. Tendrían que recurrir a alguna forma de Gestapo […]”
Mientras en el mismo periodo -de unos cuarenta años-, Noruega –por ejemplo-, alcanzaba las mayores cotas posibles de calidad de vida -apuntalada por una renta petrolera mucho menor que la venezolana-, el país descendía paulatinamente al foso de los “pobres ricos petroleros”, alejándose, cada vez más, del primer lugar del Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas.
Hasta diciembre de 1998 el esfuerzo era de cada quien por salvarse a sí mismo (crecía la pobreza exponencialmente y a nadie le preocupaba, escasas compañías se esforzaban por la responsabilidad social empresarial), y la socialdemocracia creyó que la fama latinoamericana de Venezuela, como ejemplo de “estabilidad democrática”, era suficiente para mantenerse eternamente en el poder político “compitiendo” siempre entre ellos mismos (caimanes de un mismo pozo).
Pero el peor error que se comete, en casi todos los ámbitos de la vida, es dar cualquier cosa por segura. Cuando eso sucede, normalmente pasa todo lo contrario y lo que se creía más estable y duradero, colapsa.
LA “RENDIJA” HISTÓRICA
Las profundas distorsiones en las cuales incurrió la socialdemocracia en la conducción de los asuntos del Estado y el gobierno, su envilecimiento en el poder,  y su manifiesta incapacidad de generar mejoras en las condiciones materiales de vida de los ciudadanos creó la situación ideal para que el esperpento político de Chávez y secuaces aflorara y la población –de todos los estratos sociales en ese momento-, creyeran el cuento de que “freír adecos” resolvería todos los dramas de la Nación. Ya casi todos olvidamos que una línea discursiva de tipo revanchista y reivindicativa -parecida a la de Chávez, pero menos virulenta-, fue la que empleó Andrés Velásquez cinco años antes de 1998, ganando las elecciones presidenciales que luego negoció con Rafael Caldera. Ello demuestra que el país, fundamentalmente, en ese momento, quería una revancha política sobre el establishment imperante. Lo que no se sabía, era que la “revancha” que traía Chávez consigo no se trataba de liberarnos de la dominación no declarada  de las élites políticas y económicas, sino la de “democratizar” la dominación.
Así, la historia venezolana le abrió una puerta a Chávez y acólitos, con sus incompletas lecturas bolivarianas, y luego, con su “pasticho socialista” –producto de mezclar el pensamiento republicano (a la romana) y liberal de Bolívar-, con los ya fallidos experimentos socialistas del siglo XX.
El resultado de más cuarenta años continuados de diseños “institucionales” socialdemócratas y “bolivariano-socialistas” -precarios y personalistas-, está a la vista: 1) un país que contó con la bendición de un recurso tan extraordinario como los hidrocarburos e ingentes cantidades de dólares producto de su explotación, pero empobrecido y endeudado por varias generaciones; 2) unos recursos naturales distintos al petróleo y al gas natural que son la envidia de la mayoría de las naciones del mundo, pero que no han servido para generar riqueza ni, menos todavía, calidad de vida; 3) una socialdemocracia que alcanzó el poder político –continuado y razonablemente estable en 1959 y tuvo cuatro décadas de oportunidad para guiar a Venezuela en la transición de los diseños institucionales positivistas, de principios del siglo XX, a una sociedad republicana y democrática… y no lo logró. Tuvo un buen inicio, pero un pésimo final; y, más lamentablemente, 4) una farsa bolivariana que ha creado más pobres, desvalidos institucionales y pérdida de soberanía como jamás se había visto desde tiempos del gomecismo y del periodo dictatorial 1948-1958. Si durante los cuarenta años de gobiernos socialdemócratas el stablishment se preocupaba por hacer de los venezolanos de a pie unos “buenos empleados” –públicos y privados-; Chávez y secuaces nos quieren convertir en “buenos súbditos”. En fin, dos expresiones distintas de dominación.
¿Y AHORA QUÉ?
El 7 de octubre podría considerarse, por lo pronto, como una encrucijada para la Nación. El punto es que se le ha hecho creer al país que es una “encrucijada” con sólo dos caminos posibles, lo cual es absolutamente falso. El asunto está en que el establishment político actual –con la complicidad interesada de algunos actores-ha sido oligopolizado por el izquierdismo totalitario y la socialdemocracia decadente, la cual cobra una especial atención signada por el antichavismo, no por ser genuinamente una alternativa.
El chavismo llevó a la prepolítica al sistema político venezolano con su aspiración totalitaria y el maniqueísmo “amigo o enemigo, conmigo o contra mí, etc.”. Por su parte, la socialdemocracia –con el cuento de la lucha contra la “tiranía”-, ha monetarizado, del otro lado, la política. Si no tenías una “bola” de plata para inscribir candidaturas en la MUD, no había posibilidad alguna de ejercer el derecho político a aspirar a ser elegido en votación popular. Con el cuento de que “hicimos una vaca” para la campaña, la supuesta democracia opositora queda reservada a los “patricios venezolanos” que tienen los fondos suficientes –propios, puestos por la familia, tomados del erario público, etc. -, para mostrarse al electorado como opción política posible. Todos los demás, a hacerles campaña a ellos en nombre de la “unidad”; como borreguitos porque si no, según algunos, se es “traidor a la patria” (¡por favor!).
El punto, finalmente, es que primero si existimos un significativo grupo de venezolanos que –sin querer ser más papistas que el Papa-, amamos nuestra Nación, que hemos estudiado y reflexionado largamente sobre la realidad del país, así como respecto a la realidad de otros países y regiones y vemos con convicción que el establishment político del país se quedó, hace mucho rato, a la saga del conocimiento propio y necesario para reequilibrar a la Nación y para igualarla, ante todo, a los adelantos institucionales y que en materia de libertades han alcanzado otras sociedades.
El punto, finalmente, es que si existen alternativas políticas consistentes, coherentes e innovadoras para crear un nuevo diseño institucional sin pretender destruir todo lo bueno que hemos alcanzado y sacar a la Nación de la nueva década pérdida en la cual nos metieron los Castro, sus secuaces y Chávez, Pero también para que nos permita dar el salto cuántico necesario para superar la mediocridad de posturas anacrónicas –como la socialdemocracia-, que todavía se expresa a través de “liderazgos” apuntalados con plata y  balurdos eslóganes de la segunda mitad del siglo XX.
El Republicanismo Democrático –aunque es una doctrina política de muy larga data, que tiene sus orígenes en la primera expresión de la República Romana-, ha evolucionado constantemente en su interacción con las demás formas de pensamiento político occidental (especialmente el liberalismo). Es en el presente la doctrina política que mejor recoge y expresa la tradición del pensamiento político y filosófico occidental de intentar establecer límites al poder político, a favor de las libertades ciudadanas. Pero en la contemporaneidad, reconoce que el ejercicio de la dominación dentro de las sociedades puede emanar, no solamente de las instancias políticas, sino también de las dinámicas económicas. Por ende, el Republicanismo Democrático se atreve también a proponer el diseño institucional necesario para que surja, en todos los ámbitos de la vida en sociedad, la libertad como no-dominación, así como los procedimientos que permitan la eficiencia del Estado y los gobiernos en la generación de bienes y servicios públicos (genuinamente públicos).
El Republicanismo Democrático plantea, en síntesis, un modelo de cómo reorganizar las instituciones (reglas de juego), que permitirán el funcionamiento del Estado y los gobiernos a favor del ejercicio pleno de las libertades políticas y económicas, mejorar la equidad en la distribución de la riqueza nacional sin apelar a la “igualación hacia abajo” que pretende el comunismo, ni apelar a las “fuerzas del mercado” y a hacernos “buenos empleados”, como pretenden los liberales, en sus distintas versiones.
El Republicanismo Democrático, también contempla la manera de como generar bienes y servicios públicos en la cantidad y calidad necesarios, al ritmo de la evolución de las sociedades contemporáneas, de la ciencia y tecnología, de la necesidad de preservar el medio ambiente y del inevitable crecimiento demográfico.
La sociedad venezolana está, francamente, alienada por dos fuerzas ideológicas que pugnan –aparentemente-, en sentido contrario, pero que contiene la misma perversidad implícita de estar al servicio de intereses que representa, a fin de cuentas, formas implícitas o explícitas de dominación.
La Nación requiere un nuevo liderazgo para poder entrar al siglo XXI, necesitamos un nuevo diseño institucional y una nueva independencia, no solamente de aspiraciones extranjeras de dominarnos y de usufructuar nuestros recursos, sino también con respecto al Estado venezolano y algunos de nuestros propios conciudadanos con graves patologías sobre el ejercicio del poder.
Un cambio real, de ciento ochenta grados, es absolutamente posible, pero hay que permitirse superar la miopía política.
Alcides Gamardo
terceraalternativavenezuela@gmail.com 
@3raalternativa

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

martes, 24 de enero de 2012

ZENAIR BRITO CABALLERO: “EL DEVENIR DE LA EXISTENCIA HUMANA”

Entramos en  un nuevo año.  Nuevos sueños, nuevas expectativas, nuevas realizaciones y nuevas frustraciones. Es el devenir de la existencia humana. Es imposible que el ser humano se realice plenamente, siempre será un proceso, un deber ser, un proyecto a seguir. Unas metas y oportunidades.
Se habla de 2012 como año apocalíptico, de predicciones de todo tipo, de grandes desastres naturales, de malos augurios, etc.  En realidad, el mundo se comenzó a acabar desde que se inició y nuestra existencia-como dice el filósofo existencialista Frederick Nietzsche- es un tránsito y un acabamiento. Nadie puede negar el determinismo dialéctico en el sentido, que comenzar a vivir es comenzar a morir. El mundo se nos acaba desde el momento en que transitamos del ser al no ser, es decir, de la vida a la muerte.
Mientras tanto, debemos preocuparnos por la construcción de una sociedad mejor, con una profunda connotación ética y axiológica. Ética porque debemos procurar en todo aspecto el bien moral; y axiológica porque se necesita de una verdadera transmutación de valores que haga posible la formación de un hombre diferente, unido por lazos de solidaridad. El hombre  contemporáneo  está más motivado por los  apetitos relacionados con el  poder económico y político y se ha deshumanizado.
Encontramos un mundo  injusto, inequitativo, indiferente y por lo tanto tedioso. Todos ansiamos la felicidad pero desestimamos los medios para alcanzarla. La felicidad se encuentra en las cosas sencillas de la vida. En la cohesión familiar y social, en  la Naturaleza, en nuestras relaciones espirituales, en la presencia de Dios y  en todo aquello  capaz de hacernos mejores seres humanos.
Circunscribir la felicidad a las conquistas del poder económico y político es un grave error. La ciencia política nos enseña, que en donde más se siente la soledad es en el ejercicio del poder. Y peor cuando se deja de ejercer.  Precisamente, porque por  mucho que  se haya pretendido gobernar  lo mejor posible, habrá ingratitud.  Pero   quedará la satisfacción  del deber cumplido y eso solo es posible desde la ética. Los peores ‘amigos’  son los que se adquieren con y en  la política.
Hay que fomentar la amistad en la construcción de una nueva sociedad venezolana. La lealtad y la solidaridad contribuyen notablemente.  Sócrates, ese eminente filósofo griego sustentaba que una de las principales misiones del hombre es hacer amigos. Sin embargo, muchos piensan que ser amigos, es ‘tolerarles’ una serie de errores y actitudes que van en contravía de una sociedad feliz.
Los verdaderos amigos se dicen las verdades, así muchas veces esas verdades no sean las que los oídos quieran escuchar. Un connotado filósofo español como Fernando Savater con contundencia afirma que las amistades que no se adquieren y se mantienen con la nobleza del alma sino con el interés, jamás nos servirán en los momentos difíciles.
En un mundo globalizado y sistematizado como el actual, con aquello de las redes sociales, equivocadamente muchos ‘cuentan’ con muchas amistades, pero eso no es más que un sofisma. La vida misma nos da ocasiones para discernir y cernir las verdaderas amistades. Son escazas, hay que preservarlas y promoverlas para ir construyendo de manera paulatina el verdadero tejido social.

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

martes, 10 de enero de 2012

NELSON BOCARANDA: RUNRUNES MARTES 10 DE ENERO DE 2012 CASO DIOSDADO CABELLO

Sin desperdicio de una sola letra nuestra columna del pasado 20 de diciembre y el análisis publicado sobre Diosdado Cabello y su designación el 11 de diciembre como Primer Vicepresidente del partido de gobierno. No han pasado siquiera cuatro semanas    -apenas 25 días- el ahora “mano dura” del partido, es también el Presidente de la Asamblea Nacional. El mismo hombre pragmático, realista, bregador y con equipos propios, en la posición desde ayer lunes de decirle a todos los ministros, a todos los burócratas: “mira tú, ven aquí, ven acá, ven a mí que tengo flor…”.

PRIMER VICEPRESIDENTE DEL PSUV. PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA  NACIONAL
 CON MAYOR AUTORIDAD SOBRE SU PROMOCION QUE ACABA DE ASCENDER
Y CON CLARA MAYORIA  ENTRE LOS DIPUTADOS OFICIALISTAS
Sea quien sea el próximo designado por Chávez para la Vicepresidencia de la República, no hay ni habrá en el país hombre más poderoso que el señor teniente Diosdado Cabello, después del propio Chávez por supuesto. Así de simple, sin importar que los caza nubes y fracasados del Frente Francisco de Miranda sigan haciendo asambleas y creando batallones, los ineptos que por trece años y desde el gobierno sólo sirven para llenar los escenarios de las transmisiones presidenciales y los boliburgueses y bolichoros continúen haciéndose millonarios arropados en las banderas de la revolución.

Las primeras declaraciones de Diosdado como Presidente de la Asamblea son perfectas, de librito: arengas a favor del ídolo, del Jefe, pero a quien ahora puede públicamente mirar a los ojos sin pestañear, cara a cara. Este operador del partido de gobierno (diciembre) es el mismo que ahora (enero) revisará la letra chiquita de los créditos adicionales, los grandes contratos petroleros, dispondrá de sistemas de inteligencia y espionaje propios, de recursos, de una burocracia que nadie audita y, extremadamente importante, con entrada franca, diurna y nocturna, al Fuerte Tiuna.

Como si lo dicho fuera poco, la campaña presidencial está por arrancar y Diosdado ocupa dos cargos de los que prácticamente ahora resulta inamovible, a menos de que se quiera dar una pésima señal política. Insistimos en lo que nos han señalado nuestras fuentes en el chavismo: a Diosdado Cabello se le puede acusar de muchas cosas, menos de ideólogo, no anda con teorías como la del “árbol de las tres raíces”, ni “la isla de la felicidad”, ni que “todo empresario en un vende patria y pitiyanqui”, ni que “el comercio regional se basará en una moneda que se llama Sucre”. A Diosdado se le ha oído decir claro y reiteradamente -y los sistemas de inteligencia de Miraflores así lo registran- “Yo no soy comunista”. ¿Será verdad aquella teoría de que en efecto existió, existe y crece un chavismo sin Chávez? ¿Tendrá esa unción algo que ver con la salud del caudillo? ¿Qué análisis ha hecho Chávez para hacer este doble nombramiento? Por ahora, a expertos y honestos chavistas (! los hay..!) gracias por la pertinencia y validez de la información y los análisis compartidos. Estas fuentes nos señalan que la sorpresiva designación de Diosdado como obvia “mano derecha” al momento de iniciarse “la batalla de las batallas por la presidencial “ha llenado muchos ambientes rojo rojitos de caras largas, diálogos pesados y el nerviosismo, como la tos y el dinero, se hacen difíciles de esconder.

Apenas se supo la noticia, los analistas de CNN hicieron un especial al respecto. En medio de una discusión generada por Eva Golinger  -la panfletaria abogada internacional tarifada del chavismo-  que acusaba de sesgada a la cadena de noticias, el periodista interrogó a su audiencia: “¿Estamos ante el relevo? ¿Será el potencial candidato de la revolución bolivariana?”. Cerrando la columna un destacado analista me llama dejándome estas cuatro interrogantes: ¿Pudo Diosdado cuidar la presidencia en el 2002 sin Baduel en Maracay, o pudo hacer Baduel lo que hizo en Maracay de no haber contado con Diosdado en Caracas?; Fidel, Fidel, ¿dónde está el asesor, la luz principal, el maestro de maestros de Chávez, a la hora de este doble nombramiento? ¿También estará enfriada la relación con Fidel? y, finalmente, ¿tú crees que estos nombramientos de Diosdado son un síntoma de fortaleza o de debilidad en Chávez?

Decir que Diosdado Cabello es el líder político del ala militar del chavismo es hoy por hoy un refrito. Basta revisar la incompetente, pero compleja y sólida burocracia militar que caracteriza hoy nuestra administración pública. Como observadores permanentes de lo que ocurre en la banda chavista, no podemos pasar por alto que no habían pasado 24 horas del ascenso de Cabello a la Presidencia de la Asamblea cuando el propio Chávez  anuncia la designación del general Henry Rangel Silva como nuevo Ministro de la Defensa. ¿Alguna relación entre uno y otro? ¿O ninguna? Alguien muy cercano al presidente me indica fríamente: “…No cabe duda, son decisiones producto de la soledad. Pareciera ir hondo, solo, hacia su propio laberinto…” ¿Por qué?, pregunto. “Pues porque la designación de Rangel Silva es una provocación innecesaria a la oposición y al país civil, al país independiente, apolítico, que nada tiene que ver con nuestras luchas internas y al que necesitamos para ganar en octubre. Recordemos que Rangel Silva es quien dice de manera muy imprudente el 8 de noviembre del año pasado que “la Fuerza Armada Nacional no tiene lealtades a medias sino completas hacia un pueblo, un proyecto de vida y un Comandante en Jefe. Nos casamos con este proyecto de país…” Y segundo, Rangel Silva junto con el general Hugo Carvajal es la permanente comidilla dentro de los cuadros militares por sus supuestas vinculaciones con la narcoguerrilla”. El amigo se refería a que ambos aparecen en la lista del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, el cual, a través de su Departamento de Control de Activos Extranjeros, aplica la famosa Ley Kingpin. Con la aplicación de esa Ley los Estados Unidos -y con él la gran mayoría de los Estados democráticos del mundo- tienen identificados a 1.070 ciudadanos de una gran variedad de países sospechosos de ayudar, proteger o estar relacionados con narcotraficantes, por lo cual se les bloquean todos sus bienes y propiedades ubicados en la jurisdicción americana. Pero es tan fuerte y valorada esta Ley en los Estados Unidos, que la misma señala que le está prohibido a cualquier tercero vincularse, hacer negocios, manejar activos con las personas que se señalen en el marco de su aplicación. Es tan grave el ser sospecho de vinculación que las penalidades criminales están estipuladas entre 5 y 10 millones de dólares con 30 años de prisión.

Bueno, en esa lista del Tesoro americano hay tres venezolanos con su respectivo numerito: 384, para Hugo Armando Carvajal Barrios; 385, para Henry de Jesús Rangel Silva y 366, para Ramón Emilio Rodríguez Chacín. Los tres aparecen con fecha 12 de septiembre del 2008. De este asunto es lo que se viene hablando en cuarteles y fuertes militares desde hace tres años y en medio de la enfermedad presidencial, la lucha intestina dentro del PSUV, el inicio de la campaña, la mala gestión de servicios, con una inflación que golpea dramáticamente a los más pobres, la delincuencia desatada y encuestas -propias y ajenas- que ponen en entredicho la permanencia en el poder de la opereta del Socialismo Siglo XXI, viene el propio presidente a designar a Rangel Silva como ministro de la Defensa. ¿Sabía Diosdado de la designación de Rangel? ¿Sabía Rangel de la designación de Diosdado? ¿Hasta donde podrán apenas respirar Giordani, Jaua, Maduro, Aristóbulo, Ramírez  y demás miembros de la corte mirafloriana si se formaliza una alianza dura Cabello-Rangel Silva?.

Esta columna la escribo desde Brasil. Dejo a usted, amable lector, la oportunidad de dar las respuestas a todas las interrogantes que aquí nos hemos hecho. Yo, por ahora, me voy a releer  “Confidencias imaginarias de Juan Vicente Gómez” de mi admirado profesor e historiador Ramón J. Velásquez  (Ediciones Centauro, 1979), pues presiento que en sus páginas voy a encontrar alguna luz para entender la dinámica de cómo se nos están presentando los acontecimientos al comenzar este nuevo año. Recomiendo su pronta y detenida lectura. Feliz año.

@NelsonBocaranda

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA