BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta EMIGRANTES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EMIGRANTES. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de abril de 2015

JOSÉ ANGEL BORREGO, EL QUE SE VA SI HACE FALTA UTOPÍAS,

En un “programa político” de una emisora de las llamadas comunitarias, dos tercios conversaban, o eso creían, sobre los jóvenes que acuciados al extremo por la ineptitud e ineficacia gubernamental buscan horizontes más allá de nuestras fronteras, lo sabemos, con todo el dolor que esa decisión puede contener. Nos atrevemos a asegurar que ese alejamiento es una medida patriótica y contentiva del pundonor que se requiere para iniciar vida en un país que en el 95 % de los casos es desconocido para el migrante.

Pero para los sujetos del referido programa esos muchachos son “traidores” a la patria y cobardes porque huyen del país. Cabe preguntarse: ¿cuál patria? ¿Puede llamarse patria al desguace que hace el chavismo gobernante con el país y aun contra el chavismo de pueblo? ¿Han indagado estos dos pazguatos dónde estudian los hijos de Diosdado y de los altos jerarcas del gobierno? Irse de este país, sea por estudio, trabajo o lo que le venga en ganas a quien emigra es un acto de sagrada responsabilidad, consigo, con su familia y con su futuro.

Podría compararse con el escape de una cárcel, en especial si la persona es inocente del delito que se le imputa. Porque los 13.000 médicos que han debido marcharse no pueden ser culpables del desastre del Sector Salud y de que un médico en Venezuela gane poco más de 25 dólares (paralelos) mensuales mientras que en Ecuador, por ejemplo, percibe de 5 a 10.000 dólares. Que un educador en este país devengue poco más de 20 dólares y en Chile gane 4.500 dólares. Que un ingeniero petrolero gane como mucho, 40 dólares y en México, por caso, gane 10.000 dólares con similar experiencia. Hubo una vez (en “la cuarta”) que éramos la envidia del mundo por nuestro nivel de vida: podíamos comprar comida, casa y carro.

José Angel Borrego
periodistaborrego@gmail.com
@periodistaborr1

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, SIN COMUNISMO UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE, ESTO NO PUEDE CONTINUAR, UNIDAD NACIONAL ALTERNATIVA, DESCENTRALIZAR, DESPOLARIZAR, RECONCILIAR, DEMOCRACIA PARLAMENTARIA, LIBERTARIO ACTUALIDAD, VENEZUELA, INTERNACIONAL, NOTICIAS, ENCUESTAS,

jueves, 20 de noviembre de 2014

JUAN PÁEZ ÁVILA, JÓVENES EMIGRANTES

En un artículo anterior nos referimos a la fuga de cerebros, pero la información que nos ha suministrado el sociólogo Tomás Páez, producto de una investigación que ha realizado en varios países, de que cerca de un 1 millón 500 mil venezolanos han emigrado en las últimas décadas, más una alarmante noticia que recibí de dos familias muy cercanas a la mía, que 16 de sus hijos y sobrinos, profesionales universitarios, pidieron apoyo a sus progenitores y ya salieron de Venezuela, me inclinaron a volver sobre el tema. 
Una de las primeras causas generales de las grandes tragedias que impiden que las naciones del llamado Tercer Mundo puedan avanzar hacia un desarrollo sostenible, que genere bienestar  a la mayoría de sus pobladores, es la emigración de miles de sus hombres y  mujeres muy bien capacitados en sus universidades, porque no encuentran estímulos para poner en práctica sus conocimientos especializados. Incluso los que logran realizar postgrados en universidades del primer mundo, se ven forzados a regresar a esos países que generalmente los reciben, no sólo con los brazos abiertos, sino también con un trabajo adecuado a sus niveles de calificación profesional, sueldos acordes con el costo de la vida y hasta con vivienda apropiada para alojar decentemente a su familia, y poder dedicarse a trabajar en el menor tiempo posible.
Que aproximadamente el 50% de los jóvenes venezolanos, entre los más estudiosos y mejor preparados en nuestras universidades, manifieste en diferentes encuestas que quieren irse del país, debería ser preocupación tanto del gobierno como de la oposición. De las autoridades gubernamentales, que  tienen la mayor responsabilidad en la desconfianza que han creado con sus políticas públicas que no han generado condiciones para su arraigo en territorio nacional; y de la oposición, que aspiraba ganar elecciones y provocar un cambio, por lo que significa la descapitalización humana, científica, técnica y humanística de una nación, que lo tiene todo para impulsar un desarrollo económico sostenido, para lo cual no sólo debe crear condiciones favorables para un mejor nivel de vida, de los que todavía permanecen en suelo patrio, sino también para provocar el regreso de la mayoría de los que se han ido.
En más de un millón de jóvenes profesionales se calcula que han emigrado de Venezuela en los 14 años de gobierno del  Chavomadurismo, buscando nuevos y fructíferos horizontes que les garanticen un mejor futuro, que no encuentran en nuestro país, como consecuencia no sólo del atraso económico sino también por la discriminación política que ha establecido el régimen vigente, contra quienes se niegan a identificarse con el partido oficial.
Algunos países desarrollados les garantizan estabilidad en el empleo, porque  conocen el grado de competencia de quienes han cursado estudios en sus mejores universidades públicas o privadas y saben del aporte que pueden darle a sus empresas y a la nación misma. En el mundo de hoy, en la era del conocimiento, no sólo preparan a sus nacionales para que contribuyan a un progreso permanente de sus economías, sino que  no satisfechos con semejante garantía de futuro y bienestar, reclutan en el resto del mundo aquellos cerebros que la improvisación y atraso de sus gobernantes y planificadores no son capaces de retener con sueldos dignos de sus niveles de educación.
Y  algunos países en desarrollo, de esos llamados emergentes, que avanzan hacia alcanzar una economía competitiva en nuestro tiempo, como los agrupados en el BRICS, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica atienden con prioridad la educación de sus jóvenes, los envían a las universidades de las naciones altamente desarrolladas a culminar estudios de cuarto y quinto nivel, y al regresar a sus territorios los ubican en los puestos, previamente seleccionados para un mayor rendimiento. De allí su  prosperidad indetenible.
En nuestro país aterra leer que en la última década han emigrado cerca de 5.000 médicos, porque no pueden sobrevivir con sueldos de hambre y sin insumos para cumplir sus funciones. El gobierno revolucionario se ufana de haber expulsado de su trabajo y obligado a emigrar a más de 20.000 ingenieros petroleros.  Estos han contribuido al desarrollo de la industria petrolera en varios países del Continente Americano y del Medio Oriente ¿Dónde estarán los físicos, los matemáticos, los científicos en general egresados de nuestras universidades? en una época en que la única gran revolución que ha tenido éxito es la del conocimiento, la  del dominio de la ciencia y la tecnología que cambian vertiginosamente cada uno o dos años, haciendo obsoletos viejos paradigmas demagógicos, como aquel de que los pueblos son los grandes revolucionarios que impulsan el progreso de la humanidad.
Mientras nuestras naciones estén dirigidas por políticos ignorantes  en materia de investigación científica y tecnológica, que se genera en las universidades y en los laboratorios de las grandes empresas transnacionales del mundo, como lo percibió DENG XIAO PING, el gran estratega Chino que provocó el más importante viraje en el progreso de su país, no saldremos del subdesarrollo.
Juan Paez Avila
jpaezavila@gmail.com
@jpaezavila

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, DIARIO DE OPINIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 2 de julio de 2014

ALBERTO JIMÉNEZ URE, LA PESADILLA AMERICANA Y SU CRISIS HUMANITARIA

«Los políticos latinoamericanos propugnan la pobreza y gangrenan los presupuestos que administran, luego en la purulencia perpetuamente existen»
Se afirma que millones de habitantes de Centro y Sudamérica emprenden éxodos hacia EEUU con el propósito de materializar eso que llaman «el sueño americano», en el país que ofrece mayores oportunidades económicas a inmigrantes. Desde hace décadas, todo indica que esas personas experimentan horrendas «pesadillas» que –aparte- han provocado «crisis humanitarias» de proporciones gigantescas, muy difícil de atender o revertir conforme al Art. 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que dicta: «1.- Toda persona tiene derecho a circular libremente y elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2.- Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a él»
Las penurias y muertes de quienes emigran a EEUU (pero también a Europa) tienen culpables: los gobernantes de sus respectivos países, mujeres y hombres corrompidos e incapaces de ejercer el mando con inteligencia y que adrede mantienen en situación de miseria a la mayoría de los ciudadanos. En Ultimomundano el «Populismo» signa los comportamientos de individuos con poca voluntad de superación, sin ánimo para instruirse, nada proclives al trabajo o idear empresas productivas. Los motiva una absurda esperanza de recibir mercadería regalada o barata de borrego, procrear sin control ni responsabilidad tras presumir que el gobierno les dará becas. La fornicación desalmada que presumen los redimirá.
En Centro y Sudamérica los impertérritos políticos propenden a corromperse y corromper, por supuesto: a deliberadamente distorsionar los proyectos financieros para promover la multiplicación de los pobres y controlarlos con fines proselitistas: lo cual es una especie de llaga purulenta para cualquier nación, aun cuando tenga suficientes materias primas o explotables recursos naturales. Los países no se desarrollan sin talento, trabajo ni probidad.
¿Cómo justificar que en estados petroleros como México y Venezuela millones de habitantes vivan miserablemente y, por ello, anhelen emigrar hacia Europa o EEUU en un intento (muchas veces frustrado) por mejorar sus condiciones de existencia? La Clase Política Mejicana, por ejemplo, mira con indolencia cómo hasta los menores de edad e hijos de esa preterida patria traspasan las fronteras para abultar la inmigración ilegal que ha provocado la tragedia humanitaria de extranjeros infantes en EEUU.
Empero, las crisis humanitarias que surgen en América Latina se deben –fundamentalmente- a la corrupción e ineptitud que caracterizan a los gobiernos que la rigen. 
En Colombia grupos de terroristas organizados y alzados en armas, junto con oligarcas que se resisten a compartir sus riquezas o invertirlas en fábricas e industrias, mantienen desasistida a una población fustigada por la violencia socio-política. 
En Argentina, pese a ser una nación culturalmente destacada, el «Populismo» es la gangrena de su Clase Política pariente de la venezolana docta en «diplomafia extorsiva» y «chantaje petrolero». No extraña que, histérica, la Presidenta de Argentina se declare en rebeldía frente a sus acreedores de la Banca Internacional que no tiene la culpa de su pésima gestión administrativa. 
No en tan «bajo perfil» los mandatarios de Ecuador, Bolivia y Nicaragua igual suelen mostrarse estúpidos frente las exigencias de quienes les conceden préstamos de miles de millones de próceres impresos imperiales. Quien abultar sus cuentas bancarias de billetardos y por ello los piden, pero jamás lo harán con intenciones de industrializar a las naciones que a causa de la Infausta gobiernan. 
Centro y Sudamérica están en incesante riesgo de amputación. Sufren una emergencia humanitaria-financiera-sanitaria imposible de ocultar.  
 Alberto Jimenez Ure
jimenezure@hotmail.com
@jurescritor 

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 14 de agosto de 2013

ERNESTO GARCÍA MAC GREGOR, SIN NADIE Y SIN NADA, VERDADES DOLOROSAS

En la década de 1950, el dictador Marcos Pérez Jiménez, quien para entonces resultó ser el jefe de Estado más joven del mundo, cumplió con el momento histórico de construir la infraestructura necesaria para el desarrollo del nuevo país. La rezagada y rural Venezuela, transitó en diez años, etapas que otras naciones habían tardado cien años en recorrer. 
Pero había un problema, carecíamos de mano de obra calificada: albañiles, ingenieros y personal especializado suficientes para realizar ese gigantesco proyecto de construcción. Para solventar la situación se trajeron 300.000 inmigrantes, en especial italianos, españoles, portugueses (se adaptaban mejor por ser “latinos”) y otros sobrevivientes de la guerra europea, quienes con su esfuerzo generador lograron el sueño de la nueva Venezuela. 
Un país donde existían unos pocos intelectuales y una ínfima clase que dominaba a una mayoría de campesinos, se transformó en menos de dos décadas en una pujante nación con una clase media que se extendió para gloria de la patria.
A esos inmigrantes quienes hace más de sesenta años, con el sudor de su frente, forjaron lo que hoy es Venezuela, les robaron sus propiedades de la manera más cobarde y absurda, y han sido víctimas de ataques xenofóbicos por parte de organizaciones chavistas. A los hijos y nietos de esos pioneros que portan su gentilicio y que constituyen la fuerza intelectual y trabajadora del país se les ha obligado a emigrar de su propia tierra por la inseguridad reinante en todos los ámbitos.
Por las mismas razones han emigrado los criollos triunfadores y los hijos de éstos. Por su parte, a los chavistas honrados y progresistas que han logrado con su trabajo salir de abajo se les presenta el mismo problema y otro adicional. 
La consigna oficial es nivelar por lo bajo. Al chavismo no le interesa acabar con la pobreza sino endulzarla a fuerza de pan y circo. Pobre que se supere y pase a clase media es una amenaza potencial. Si se acaban los pobres se acaba el socialismo del siglo XXI y su  concepción errónea de lo que es justicia social. 
De nuevo quedaremos sin nadie y sin nada como en un principio. 
Que oiga quien tiene oídos…
garciamacgregor@gmail.com


EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

domingo, 19 de agosto de 2012

OSCAR TENREIRO DEGWITZ, ¿PESIMISMO? MIEDO A LA TRAGEDIA

I Hace algo más de dos décadas muy poca gente nuestra emigraba. Y si lo hacían era por razones más bien personales, por alguna oportunidad de trabajo o asuntos familiares. Hoy el deseo de emigrar es común. Cualquier conversación termina en el tema de salir, de abrirse a los horizontes de otras partes. Y lo que es más significativo, jefes de familia que tuvieron una formación puramente venezolana que los hizo profesionales con una preparación comparable a la que hubieran recibido en el extranjero, hacen planes para que sus hijos estudien fuera y, con un empujoncito, se queden allá para el resto de sus días. Una actitud que revela muchas cosas difíciles de precisar. Desconfianza en el futuro sería la más obvia. Prejuicios sobre el país, sus recursos educativos, la posibilidad de obtener aquí una formación de calidad, sería otra. Una mirada negativa hacia lo que somos como sociedad y, como consecuencia, el deseo de abrirse a otras realidades, es una tercera. Y por último el miedo a ser una víctima más del macabro festival de muerte a manos del crimen impune en el que se ha sumergido Venezuela.
Cabe advertir que la pobreza figura muy poco entre las razones que aquí impulsan a emigrar. Por ello mismo, de las que enumeré la única que me parece enteramente válida es la última, la inspirada por el miedo a la tragedia. Todos hemos sido tocados de alguna manera por esa amenaza y nos hemos indignado ante la insistente terquedad de las altas esferas oficiales que achacan ese temor a campañas mediáticas desconociendo el impulso a favor de la violencia que caracteriza al Poder actual. Asociado a la destrucción de las instituciones y al avasallamiento del Poder Judicial.
II
Pero las tres primeras merecen una mirada más inquisitiva. La desconfianza ante el futuro, los prejuicios respecto al país y la mirada negativa sobre lo que somos, son rasgos que hasta cierto punto se han hecho tradición en América Latina. Si en algunos de nuestros países esos rasgos han ido desapareciendo, en el nuestro se han acentuado. Mucho contribuyó la erosión del juego político que desencadenó lo que hoy vivimos. En los tiempos de la Cuarta, se hacía manifiesto el estancamiento, el país daba la impresión de estar atrapado por la mediocridad y comenzó a apoderarse de mucha gente la sensación de desaliento. Que llega hoy a exacerbarse ante la criminal erosión del entramado institucional de los últimos catorce años. Una situación que nos ha sometido al dilema de identificarnos o no con lo que ocurre, con la oficialización del absurdo y la arbitrariedad ejercida desde un Poder aceptado con sumisión y entusiasmo por lo que vemos equivocadamente como una mayoría, como el grueso de la sociedad en la que vivimos. Sin percibir del todo que nuestra incomodidad es la de muchísimos, la de un enorme sector social que está semioculto por el peso de las formas dictatoriales. Y, un tanto ilusos, superficiales como tendemos a ser, no deseamos identificarnos con eso, no es lo nuestro aceptar el agobiante deterioro en los patrones de comportamiento, o la sensación de que la ciudad tiene sitios que no son para nosotros, que nos rechazan.
Optamos entonces por situarnos en el otro lado. Y el que está de este lado identifica a los otros como ajenos, como separados, extranjeros podría decirse. Y así se expresa entonces del país. Se sitúa fuera. Habla entonces de la sociedad a la que pertenece (pertenecía) en términos derogatorios. Un talante que se ha hecho común en el emigrado venezolano o en el dispuesto a serlo; hasta en el ciudadano insatisfecho. Habla de "los venezolanos", entre los que no se incluye, con un sentimiento vecino al desprecio. ¿Hablaría así un europeo, un asiático, un miembro de sociedades con fuertes tradiciones, larga historia, sentido profundo de su cultura, y sobre todo fracasos superados?
III
Para abonar a lo que digo cito, lo he hecho otras veces, lo que decía Thomas Mann (1875-1955), atrapado en los absurdos del nazismo: "Estoy más dotado para representar esas tradiciones (las tradiciones intelectuales de su nación) que para convertirme en mártir por ellas". Estando consciente de una crisis que acorralaba a los ciudadanos hasta sacrificarlos, se reconoce sin embargo como parte de una cultura que lo enaltecía. Sin sentirse responsable de lo que ocurría, era consciente de "esos terribles momentos de ofuscación que de cuando en cuando caen sobre los pueblos" como escribió Stefan Zweig (1881-1942) en su libro "Castellio contra Calvino", asediado cruelmente por la persecución nazi.
Lo que puede deducirse de esto es que cada apreciación que hagamos colocándonos juzgando a los demás como responsables de un estado de cosas negativo en la sociedad de la cual formamos parte, inevitablemente nos incluye. Verlo como si los vicios y las desviaciones fueran responsabilidad de los otros es repetir la letanía que ha sido típica de los que contribuyen a sostener la dictadura que estamos soportando. Con Thomas Mann estamos obligados a decir que somos parte de esa desviación aunque no seamos responsables de ella. Los acontecimientos negativos del mundo en el que vivimos de algún modo nos incluyen. Somos parte de ello, aunque nos situemos en oposición a lo que ocurre.
Y si vemos las cosas así, entregarse al pesimismo es negarse a sí mismo. No corresponde ser pesimista ante el destino de la sociedad de la que formamos parte. Vamos con ella, para bien o para mal y lo que nos corresponde es simplemente luchar por lo que creemos.
Esa lucha puede darse en un escenario ajeno a nuestra sensibilidad. Porque en una sociedad como la nuestra, en formación y marcada por un mestizaje aún por asimilar es difícil predecir la dirección que tomarán las cosas. Pero no hay otro remedio que intentarla.
De nuevo la Medusa dibujada por Le Corbusier, expresión arquetipal del mundo psíquico.
edgardo.tenreiro@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

miércoles, 29 de febrero de 2012

CARLOS R. ALVARADO GRIMÁN: POPULISMO CAMINO AL INFIERNO O A LA EMIGRACIÓN

 “Los líderes populistas invocan a Dios y al poder popular, para imponer sus políticas suicidas y accionares engañosos que arrastran a sus pueblos al infierno de la pobreza y la emigración”
CANTOS DE SIRENAS

En la novela de Homero La Odisea, Ulises para escapar de los alucinantes cantos de sirenas, se hizo encadenar al mástil principal de su navío y ordenó taponear con cera los oídos de sus marinos. Ahora estos cantos son difíciles de ignorar, no provienen de aquellas fascinantes ninfas marinas con bustos de mujer, sino de politiqueros con muchas ansias de poder, muy astutos y de lengua ligera que empujan hacia la destrucción económica, política y social a nuestros pueblos latinoamericanos.
Los populistas tanto de izquierda como de derecha, discursean y conceden a sus pueblos, lo que éstos desean escuchar y recibir, un mundo de bienestar social sin esfuerzos, disciplina y trabajo productivo. Los populistas dilapidan los recursos del Estado con políticas asistencialistas, subsidios y mendrugos que a la postre se devuelven contra el pueblo con elevada inflación y mayor pobreza.
Bouquet de flores envenenadas con apariencia inofensiva que roban la dignidad del individuo, menoscaban su integridad moral y ahogan su espíritu de independencia. El líder populista es una especie de Robín Hood moderno que conserva las mismas mañas del pasado: “proteger” a los pobres saqueando y arruinando a los “ricos”, obviando que éstos son los generadores de trabajo y de la renta que sustenta al Estado. Politiquero y absurdo afán milenario, de matar a la gallina de los huevos de oro, mientras condenan al pueblo a la más absoluta miseria.
Los ricos son mostrados por los populistas como una casta de impresentables haraganes sin méritos, que viven cómo sanguijuelas chupando la sangre de los trabajadores. Pocos o ninguno son capaces de ver a sus alrededores objetivamente, como para notar, que quienes han logrado prosperar en nuestras sociedades son individuos innovadores, creativos, proactivos y formados profesional e intelectualmente para triunfar.
Cada año miles y miles de personas empobrecidas y desesperadas huyen de los sistemas populistas plagados de pobreza, hambre y violencia, arriesgan sus vidas viajando como polizones dentro del tren de aterrizaje de un avión, desafiando mares en barcazas improvisadas o a través de desiertos, víctimas de “coyotes” y acechados por criminales. Estos sacrificios no lo hacen para recibir beneficios de algún Estado benefactor que los humille y menosprecie como les ocurre en sus países de origen, sino para trabajar duro, esforzarse para ser cada día mejores ciudadanos y alcanzar niveles de vida decorosos para ellos y sus familiares.
Los emigrantes son una fuente importante de inspiración en la lucha por la dignidad de nuestros pueblos. Ellos son sobrevivientes de esos cantos de sirenas populistas, recibieron sus dosis venenosas y saben que el populismo es el camino al infierno.
aserne2004@gmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA