Los
que sobrevivimos al holocausto petrolero de CAP I, Luis Herrera y Lusinchi,
aprendimos literalmente "a golpes", que el petróleo por encima de $40
fue una simple anomalía económica. Desde que exportamos los primeros barriles
estadísticamente importantes en 1918, hasta nuestros días, solo 9 de esos 96
años estuvo por encima de los $60 dólares por barril (1). De hecho el promedio
de los otros 87 años fue de apenas $25 (2). Pero en Venezuela, siendo más
víctimas de la ignorancia y la estupidez, que del "Mal Holandés",
pensamos que la nueva anomalía durará para siempre.
Quienes
sobrevivimos al 83, aprendimos a no vivir en una aldeíta tropical donde la
economía tiene que ver con cuantos dólares entregue Cadivi para garantizar el
"Derecho Constitucional" de comprar en el Dolphin de Miami o ir a
Disney, sino a vivir en un mundo en el que una decisión en una torre de
Manhattan o una mala noche de un dictador del medio oriente, puede causar el
Apocalipsis en Venezuela.
Aprendimos
que en 1981-83, ocurrió un reordenamiento económico mundial como el de hoy. En
el que termina lo que se denomina "Bear Market" o mercado depresivo y
comienza otro llamado "Bull Market" o mercado alcista, pero sumado a
esto, culmina algo llamado "superciclo de las materias primas" del
que ya salió un tercio de los inversionistas (Forbes) y se acerca también el
fin (sucederá a mediados o finales del 2014) de los estímulos financieros en
EEUU que impactará duramente a los mercados emergentes (Bloomberg). Y la
consecuencia como en el 83 es que tarde o temprano se desplomará el oro negro
"ultraespeculativo" como ya lo hizo el oro amarillo.
Por
eso los sobrevivientes del 83 ahorramos durante la anomalía, como el resto de
los petroleros y jamás apostado que el oro llegaría a los $2.500 en 2013
(Bloomberg) y mucho menos vendido los dólares cuando las reservas estaban en
$1.900 la onza (2011), o pedir prestado en garantía de ese oro, pues hoy
perdiendo casi $600, hay riesgos de que el oro llegue a $1.000.
Y
no me refiero a que suba o baje 4 o 5 dólares una semana, sino al fin de la
fiesta petrolera y el de materias primas ultraespeculativas. ¿Qué significa
esto? Veamos. Todo precio del petróleo es especulativo, pues lo producimos
entre $8 y 20 y lo vendemos al triple o más. Pero sobre este precio
cartelizado, está otro que marca la especulación financiera, llamado
"barril de papel" que se transa en los mercados especulativos y que
fija un precio exageradamente alto, de $40-70 a más de 100, creando una burbuja
petrolera artificial.
Por
eso los sobrevivientes aprendimos a no confiar ciegamente en los
"expertos" y "brochures" de inversiones, porque muchos de
estos también llamaban a invertir en hipotecas subprime, en barriles a $200 o
en el oro a $2.500 la onza. Aprendimos a no repetir que "Siria es un
peligro" o que "China demandará más barriles", porque recordamos
que en agosto de 1990 sucedieron: El embargo a Irak, la Tormenta del Desierto,
la Madre de todas las Batallas, los misiles SCUD lloviendo sobre Israel y
Arabia Saudita, incendiaron refinerías y campos en Kuwait, desaparecieron 5
millones de barriles, las reservas estratégicas en USA llegaron a su nivel más
bajo. China, India y EEUU requirieron millones de barriles, mientras Nigeria y
Venezuela ardían en llamas, justo cuando la histeria cundía porque en 3 años se
alcanzaría el "Pico petrolero". Pero aún cuando Venezuela lo
necesitaba desesperadamente, el barril apenas promedió $29 durante 6 meses
volviendo a los $18 dólares y poco después a $8.
¿Por
qué no llegó a $150? Porque los 9 años que vivimos despilfarrando solo
coinciden con los 2 grandes mercados depresivos. Así que si estos expertos
tienen razón y llega otra vez el gran mercado alcista, el barril perderá ese
valor ultraespeculativo, hasta que (ojalá) se estabilice cercano a los $40-60.
A
esto le sumamos la mayor irresponsabilidad suicida del Gobierno. Nuestra
expulsión del mercado de EEUU por haber utilizado el petróleo como arma
política, justo cuando otros 6 millones de barriles de África y Medio Oriente
salen de ese país y China solo absorberá la mitad en el 2017 (Forbes). Así que
podemos desear lo que sea de la Faja, pero nuestros barriles extrapesados y
lejanos, competirán con un enorme excedente ligero y barato, mucho más cerca de
China, porque lo que antes significaba trasladar en 8 días de ida y vuelta
nuestro petróleo al lago Charles en EEUU, ahora será una pesadilla logística de
70 días o más, que requiere 9 veces más barcos, más tiempo y 9 veces más
combustible y el peor escenario sería menos exportación y más barata.
Los
sobrevivientes urgimos a un gran acuerdo nacional, ahorro y bla, bla, bla. Pero
sabemos que los capitanes del "Holandés Errante", no sufren tanto del
"Mal Holandés", como de supina ignorancia.
Le
ruego a Dios estar muy equivocada, pero de nuevo a usted le sugiero que ahorre.
(1)
Ajustados a Inflación 2013
(2)
29 años (entre 8 y 20$), 41 (20 y 30$), 10 (40 y 59$) y 9 en 60 o +
Tpenalver@me.com
@thayspenalver
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