BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta CONTROVERSIA CON GUYANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CONTROVERSIA CON GUYANA. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de agosto de 2015

VICTOR RODRIGUEZ CEDEÑO, CONTROVERSIA CON GUYANA

La politización de  la controversia con Guyana es absolutamente inconveniente. Plantear la confrontación como estrategia para forzar una negociación es simplemente incongruente y contraproducente. Más grave aún es promover un enfrentamiento entre el CARICOM y Guyana, como lo ha venido planteado el régimen en sus últimos encuentros diplomáticos con los gobiernos de la región.

Si bien es cierto que en la controversia con Guyana hay elementos políticos, introducidos innecesariamente en nombre de una contradictoria “diplomacia de paz”, los desacuerdos entre los dos países son esencialmente jurídicos lo que exige la consideración del Derecho Internacional.
No todas las controversias son exclusivamente jurídicas o políticas. Por el contrario, tal como la práctica nos muestra, hay cuestiones que han sido consideradas al mismo tiempo políticas y jurídicas, lo que supone un tratamiento  necesariamente diferenciado. 
Es el caso, por ejemplo, de la voladura del avión en Lockerbie (Libia/Estados Unidos), de los Rehenes en la Embajada de Estados Unidos en Teherán (Estados Unidos/Irán) y de la plataforma continental del Mar Egeo (Grecia/Turquía), cuestiones que fueron examinados por el Consejo de Seguridad, encargado de conocer situaciones que afectan la paz y la seguridad internacionales y por la Corte Internacional de Justicia, en sus aspectos jurídicos. En la controversias planteada con Guyana puede haber elementos políticos, creados artificialmente con fines distintos a su solución, pero ello no altera su naturaleza jurídica.
Tampoco es extraño que en las relaciones entre dos Estados se planteen simultáneamente varias controversias jurídicas, como sería el caso de Nicaragua y Costa Rica que tienen hoy bajo su examen en la Corte tres asuntos: La delimitación marítima en el mar Caribe y el Océano Pacífico (2014),  la Construcción de una carretera en Costa Rica a lo largo del rio San Juan (2011) y ciertas actividades llevadas a cabo por Nicaragua en la región fronteriza (2010). 
La Corte de La Haya conoce hoy también dos casos entre Colombia y Nicaragua: Las violaciones alegadas de derechos soberanos y de espacios marítimos en el mar Caribe (2013) y la delimitación de la plataforma continental entre Nicaragua y Colombia más  allá de las 200 millas de la costa nicaragüense (2013). Son los Estados partes en la controversia, por cierto, como se evidencia en los casos antes señalados, los que determinan su objeto, de mutuo acuerdo, si recurren por un compromiso al órgano de solución o unilateralmente si se trata de una acción no consensuada independientemente. El objeto no lo precisan terceros, por mejores intenciones que puedan tener, tampoco la misma Corte aunque ésta puede precisarlo.
En las relaciones entre Guyana y Venezuela podríamos estar ante varias controversias jurídicas si se definen éstas como “desacuerdos sobre un punto de derecho o de hecho, como una oposición de tesis jurídicas o de intereses” entre dos Estados que, aunque interrelacionadas entre sí, deben examinarse separadamente.
Estaríamos, en primer lugar, ante una controversia jurídica en relación con la nulidad del laudo arbitral de 1899, tal como se indica en el artículo 1 del Acuerdo de Ginebra de 1966, en el que se precisa que se trata de una controversia “surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e írrito,” que se deberá resolver de acuerdo con los mecanismos establecidos en ese Acuerdo.
Por otra parte, habría una controversia cuyo objeto sería la violación por Guyana del Acuerdo de Ginebra de 1966 según lo ha expresado por Venezuela en varias ocasiones, una controversia que podría ser objeto de negociaciones bilaterales para su solución e incluso para la elección del mecanismo, si no se logra un acuerdo.
Venezuela y Guyana  pueden, por supuesto, escoger de mutuo acuerdo un medio jurisdiccional, como la Corte de la Haya, para que conozca esta controversia aunque ni Venezuela ni Guyana han reconocido hasta ahora la jurisdicción del tribunal; o el arbitraje, siempre también en base a un acuerdo entre las partes, para que se determine si Guyana ha violado o no sus obligaciones internacionales derivadas del Acuerdo de Ginebra de 1966 y en caso de constatar tales violaciones se exija a Guyana que cese las mismas y la realización y ejecución de todos los actos contrarios al Acuerdo, una controversia que probablemente deba ser considerada antes.
Por otra parte y esto complica aún más el tema, podría plantearse también una controversia jurídica precisa en relación con la delimitación de los espacios marítimos que proyectan los territorios de Venezuela y de Guyana y los derechos que se deben proteger en la fachada atlántica del Esequibo para lo que, de la misma manera, serían necesarias las negociaciones directas entre las partes con el fin de solucionar los desacuerdos o de escoger un medio apropiado para ello.
En todo caso,  independientemente de que se definan una o más controversias en relación con Guyana deben considerarse simultáneamente sus distintos elementos en forma integral para poder fijar una posición seria y responsable sobre el tema.
Victor Rodriguez Cedeño
vitoco98@hotmail.com
@VITOCO98

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, SIN COMUNISMO UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE, ESTO NO PUEDE CONTINUAR, TERCERA VIA, DESCENTRALIZAR, DESPOLARIZAR, RECONCILIAR, DEMOCRACIA PARLAMENTARIA, LIBERTARIO ACTUALIDAD NACIONAL, VENEZUELA, NOTICIAS, ENCUESTAS, ACTUALIDAD INTERNACIONAL,

martes, 14 de julio de 2015

VICTOR RODRÍGUEZ CEDEÑO, INCONVENIENCIA DE LA POLITIZACIÓN E INTERNACIONALIZACIÓN DE LA CONTROVERSIA CON GUYANA

El  régimen bolivariano es esencialmente errático, no solamente en sus acciones internas que han llevado al país a su destrucción, sino en su acción exterior que implementa sin autonomía ni independencia en nombre de un nefasto proyecto político contrario a los intereses del Estado,  una especie de proyecto imperialista y de dominación sin sentido, ajeno a nuestras realidades.
El régimen ha errado sistemáticamente en el manejo de las controversias territoriales.  Las negociaciones se han hecho en secreto, inconsultamente, primero complaciente ahora con bravuconadas impropias de una diplomacia seria y, probablemente, además, sin mayor conocimiento de sus aspectos materiales y procesales.
Venezuela ha jugado a la política con Guyana y por eso las irresponsables concesiones del teniente coronel Hugo Chávez en 2007 “cuando beneficie al pueblo guyanés”. Las reacciones del régimen desde 1999 ante los actos y declaraciones unilaterales de Guyana que buscan consolidar sus derechos, nunca se hicieron en su momento y cuando se hicieron fue en forma tibia y errada, sin consistencia, lo que no puede significar, sin embargo, que tales reacciones -acciones y omisiones- por Venezuela puedan traducirse en una renuncia de sus derechos o en el reconocimiento explícito o implícito de los derechos que podría pretender Guyana.
Se trata de actos que no fueron formulados con la intención de crear una relación jurídica distinta. Simplemente posturas más cercanas al irresponsable actuar político del régimen. Actos que no podrían traducirse de ninguna manera, en consecuencia, en una renuncia a nuestros derechos e intereses porque como lo ha dicho la misma Corte Internacional de Justicia (CIJ), la renuncia -y este es el caso cuando se analizan las reacciones ante los actos unilaterales de otros Estados, especialmente en materia territorial-  ni se presume ni se infiere; la renuncia según el Derecho Internacional debe ser clara e inequívoca y ningún silencio, ni ninguna actuación de las autoridades podrían interpretarse como una renuncia en el sentido estricto del término.
En días pasados Nicolás Maduro fue a la Asamblea Nacional para fijar posición sobre la controversia con Guyana, definida en el Acuerdo de Ginebra y sometida a mecanismos propios que las partes acordaron libremente en 1966. Se trata de una controversia jurídica tal como ha sido definida por la doctrina y la jurisprudencia internacionales, incluso de la misma Corte de La Haya y no de conflictos o cualquier otra cosa.
Por primera vez en dieciséis años Maduro habló del tema y lo politizó y no solamente adentro, haciendo un “llamado patriótico” para atraer ingenuos e interesados, más bien ignorantes, a la causa de la defensa de la soberanía y construir una falsa cohesión nacional, necesaria ante la realidad de una derrota electoral que les espera el próximo 6D, como paso previo al fin de esta nefasta época; también en el plano internacional Maduro politizó el tema al anunciar misiones especiales que visitarían los países de la región para “enamorarles” y mostrar la realidad y la justicia de la reclamación de Venezuela. La no politización no significa que medios políticos, como los buenos oficios, la mediación o la conciliación, puedan ser escogidos por las partes para conocer la controversia. Tampoco que la solución práctica que se logre se funde exclusivamente en el Derecho.
Igualmente grave es la internacionalización del conflicto. Una controversia bilateral debe manejarse entre las partes en la controversia y si ellas lo deciden, en este caso específico, según el Acuerdo de Ginebra de 1966, con la participación de un tercero, es decir, un mediador, un buenoficiante o un  conciliador. Someter la controversia a órganos políticos como CELAC o de integración como CARICOM aunque ellos pudieren participar si las partes le piden, en el proceso de elección del mecanismo, es absolutamente inconveniente, un error garrafal que confundiría el debate jurídico. Más grave aún  ha sido la internacionalización de la controversia al involucrar a personas jurídicas distintas al Estado, como las empresas petroleras que participan en la exploración en algunas zonas marítimas no delimitadas aún, autorizadas por el gobierno de Guyana.
El manejo de las controversias es siempre delicado. Politizarlo e internacionalizarlo es un grave error. La publicidad es igualmente inconveniente. Por el contrario, la discreción debe determinar el comportamiento de los negociadores o representantes de las partes en la controversia. La presentación de los argumentos históricos por Maduro en la Asamblea Nacional fue absolutamente innecesaria. Ella pudo mostrar inconsistencias, debilidades, contradicciones que podrían desfavorecer más tarde nuestra posición en alguna negociación directa o en algún medio político que las partes escojan.
El camino a seguir debe basarse en la prudencia y en la adopción de medidas firmes basadas en el Derecho Internacional y no en actos unilaterales provocadores que vergonzosamente tengan que ser modificados o derogados tras los fundados reclamos de los vecinos afectados. Las negociaciones deben reestablecerse bilateralmente y después en algún mecanismo que sugiera el Secretario General, especialmente político, pues y debo insistir en ello, el recurso a la Corte de La Haya no es posible sin el consentimiento claro e inequívoco de Venezuela expresado de conformidad con el Estatuto de la Corte. El Acuerdo de Ginebra de 1966, distintamente al Pacto de Bogotá de 1948, del cual Venezuela no es parte, no constituye una base autónoma de aceptación de la jurisdicción del tribunal.
Victor Rodriguez Cedeño
vitoco98@hotmail.com
@vitoco98

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, SIN COMUNISMO UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE, ESTO NO PUEDE CONTINUAR, TERCERA VIA, DESCENTRALIZAR, DESPOLARIZAR, RECONCILIAR, DEMOCRACIA PARLAMENTARIA, LIBERTARIO ACTUALIDAD NACIONAL, VENEZUELA, NOTICIAS, ENCUESTAS, ACTUALIDAD INTERNACIONAL,