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LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
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sábado, 19 de julio de 2014

GERMAN CABRERA T., LA REVOLUCIÓN COTIDIANA (1)

Llueve torrencialmente sobre los Altos Mirandinos.

El aire seco y polvoriento del verano se ha limpiado con los primeros palos de agua. Resplandece cristalino mientras el verde amarillento de las montañas comienza a teñirse de azul.
En la copa de un lánguido yagrumo, colgada y empapada, una pereza mastica lentamente cogollos tiernos. Lleva aferrado al vientre su cachorro mínimo.
Es la Venezuela que amo, pura y atemporal.
Salgo hacia Caracas, a sólo 20 kilómetros.
Al inicio de la carretera de La Mariposa el gobierno, interesadamente permisivo, ha hecho la vista gorda a las invasiones. Decenas de ranchos de lata lucen en sus frentes pancartas con la efigie del líder inmortal, el mejor pasaporte para evitar sanciones.
Junto a ellos, un camioncito de Mercal vende productos subsidiados a una larga cola de ciudadanos que espera pacientemente bajo la lluvia, cubriéndose con bolsas de plástico. El agua barrosa corre a sus pies.
A medida que avanzo, los cráteres lunares del pavimento se tornan peligrosos. Cubiertos de líquido son difícilmente detectables. Esquivo unos para caer en otros. Sufro por mi tren delantero.
 Como la Alcaldía roja no recoge la basura ni instala contenedores donde botarla, la vía que atraviesa ese tramo de selva nublada se ha transformado en un largo depósito de detritus.
En sólo diez minutos de recorrido, el contacto con la realidad ya ha comenzado a deprimirme.
Frente al hermoso paisaje lacustre del embalse, el Estado construye a la carrera cercas kistch de falsos troncos de cemento y muros adornados con los colores primarios patrios. Pronto inaugurarán algo que servirá de propaganda por unos días. Lo demás no importa.
 Poco después llego a lo que debería ser la Planta de Transferencia de Basura de Las Mayas, instalada hace pocos años con bombos y platillos.
La pretensiosa arquitectura del vertedero ha colapsado. Los techos metálicos cuelgan dislocados de la estructura mientras las retroexcavadoras trepan cual insectos sobre una  mega pirámide de restos urbanos. El olor es nauseabundo. Del otro lado de la calle, en medio de una nube de moscas, algunas personas desayunan, sentadas frente a mesas de plástico dispuestas ante quioscos tristes. Risas y música. El piso es un lodazal.
Pocos metros más allá, tres muchachos de torso descubierto cargan sobre un camión colchones destripados y manchados por todo lo imaginable.
Llego a Caracas y, después de una tediosa cola, a Los Próceres, el cursi homenaje al militarismo construido por Pérez Jiménez e impecablemente cuidado por el chavismo.
Debo hacer un trámite de vehículo en las oficinas ubicadas en el Inst. de Previsión de las FFAA. Nada menos.
 Una hora dando vueltas por el estacionamiento lleno.
Sigue lloviendo, consigo un puesto, corro al edificio. Rodeado de uniformes, charreteras y condecoraciones de héroes de opereta llego al mostrador. Se percibe un ambiente festivo. Una señora me pregunta que deseo. Le explico. Me responde sí, aquí es, pero no podemos hacer ese trámite. ¿Por qué?, pregunto. Porque no hay papel, responde lacónicamente.
¿Qué no hay papel?, vuelvo a preguntar incrédulo. No, no hay y no sabemos cuándo llegará. Deme su nombre y lo anotamos en una lista de espera, ordena.
Bueno, pero por lo menos podré renovar la licencia de conducir…
Tampoco podemos ayudarlo en eso, me dice. Y agrega: no hay plástico.
Sigue lloviendo cuando me monto en mi camioneta mentando madre.

German Cabrera
german_cabrera_t@yahoo.es
@germancabrerat

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jueves, 28 de noviembre de 2013

BRAULIO POLANCO, CARTA PARA CLAUDIO NAZOA

Querido Claudio Nazoa:
Estaba revisando mi cuenta de tuiter cuando vi que El Nacional había publicado su artículo “NcDonald’s”. No dude en hacer clic para leerlo.
El primer párrafo no logré entenderlo bien en un principio, quizás porque tenía la cabeza en otras cosas y no me concentraba. Pero del segundo en adelante agarré la idea.
Sí, nos parece normal muchas cosas porque nos hemos malacostumbrados. 
A todas las que mencionaste le podríamos agregar que: nos parece normal esquivar los huecos de las calles con facilidad, cuando vamos en el carro, porque ya sabemos donde está cada uno; y también sabemos que ahí se van a quedar, porque a ningún político (azulito o rojito) parece impórtale…y a nosotros tampoco. Normal también es, cuando orientamos al taxista, amigo o familiar, que nos está llevando a casa y que nunca había ido por allí, con un: “pila que aquí hay huecos por todos lados. Prepárate para manejar en zigzag… ¡coño caímos en uno!”.
Entre otras cosas Claudio, también nos parece normal esa extraña manera de hacer ejercicios cuando corremos de un motorizado porque te va a robar el teléfono o la plata. “Ojalá a mi me intentaran robar más veces… a ver si viéndome obligado a correr rebajo, porque no veo otra forma de hacerlo”, diría un amigo mío con problemas de peso.
Tengo un pana que vive cerca de mi casa y no las mantenemos juntos de arriba para abajo. A los lugares a donde vamos la mayoría de las veces nos toca ir a pie, y créeme que ya estamos bastantes entrenados contra los choros. “En su marcas, listos: ¡fuera!”, le digo o me dice antes de correr, cuando escuchamos una moto a kilómetros.
Lo que si no entendí fue cuando continué bajando y me encontré con que escribiste que “McDonald’s es un ícono mundial de la excelencia”, “y nadie puede negar que esta franquicia mundial es sinónimo de calidad y éxito”, y “ojalá la gente de McDonald’s tome conciencia del descuido de esa marca, que significa excelencia en todo el mundo…”.
Con todo respeto amigo Nazoa, y permítame que le diga amigo, no sé si esos piropos fueron otra dosis de la ironía que lo caracteriza o es que el concepto que tenemos ambos de “excelencia” es totalmente opuesto.
A través de los años esta franquicia de hamburguesas ha ido aumentando de precios y bajando de calidad. Lo que nos venden en la televisión no es lo mismo que nos vende en la caja. Mi mamá siempre me recuerda que cuando éramos niños mi hermano y yo, todas las quincenas nos llevaba a comer allí; pagaba poco y nos llenábamos mucho. Ahora ni barquillas nos ofrece.
Pero no es precisamente la “calidad” o el precio del producto lo que me preocupa de lo que usted califica como “excelencia”.
Gracias a la maravilla del internet, cualquier persona tiene al alcance informaciones sobre los escándalos que están detrás de este popular puesto de comida chatarra. Por ejemplo, en Reino Unido, los hielos de los McDonald’s tienen más bacterias que el agua del váter porque “se limpia más el baño que las máquinas de hielo”, según una investigación de “Daily Mail”, ¿es eso excelencia Claudio?
El artista Erik Ravelo en una brillante y polémica campaña llamada “Los intocables”, denunció “la relación entre la comida rápida y la obesidad infantil”, usando una fotografía de un niño con problemas de peso, crucificado a la espalda del famoso payaso Ronald McDonald.
Esto, sin dejar de mencionar por supuesto que McDonald’s es una más, de esas empresas mundiales, donde el empleado produce mucho pero gana poco. Un amigo que se graduó conmigo en el bachillerato, trabajó un tiempo allí, y juntos nos pusimos a sacar cuentas locas sobre cuanto él generó monetariamente en unos pocos meses, y cuanto le pagaron. Una diferencia abismal. Y tú Claudio, que eres una persona que lees, debes conocer muy bien este tipo de casos.
Eso a mi no me parece “excelencia”. ¿O es que acaso con “excelencia” te referías a que, a pesar de los años, siguen vendiendo mucho…? Porque si es así, entonces sí, McDonald’s es excelentísimo.
Te leo mucho y estoy de acuerdo contigo en muchas cosas, y desacuerdo en otras, como me pasa con muchos otros venezolanos. Pero eres humorista como Aquiles y como Anibal, y por eso te tolero cuando pensamos diferentes, porque creo que es a través del humor que uno se da cuenta quienes son los que realmente están cuerdos en este país. Esta vez nos tocó no estar de acuerdo.
Saludos y fuerte abrazo.

Braulio Polanco Pacheco
brau_1013@hotmail.com

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