BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta ENTREVISTAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ENTREVISTAS. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de abril de 2014

CARLOS ALBERTO MONTANER, UN APÉNDICE DEL CAUDILLO NUNCA ES CONVENIENTE, ENTREVISTAS,

ENTREVISTA DE MONTANER EN PANAMA

Montaner fue a Panamá a disertar sobre la reelección. Dijo que los demócratas cubanos y venezolanos tienen una deuda moral con el presidente Ricardo Martinelli, uno de los pocos gobernantes de América Latina que algo han hecho por proteger a las víctimas. Esas palabras desaparecieron en el torbellino de la contienda electoral que llegará dentro de pocos días. Suele ocurrir cuando se desbordan las pasiones, como hoy sucede en Panamá. 

INSTITUCIONALIDAD. El activista internacional, periodista
 y escritor de 29 libros, Carlos Alberto Montaner,
 expuso ante la Fundación Libertad
sobre la inconveniencia para la democracia
de cualquier tipo de reelección presidencial.
LA PRENSA/Jazmín Saldaña.
(La Prensa) El activista político Carlos Alberto Montaner sintetizó los principales argumentos en contra de la reelección presidencial, desde aquella que se realiza por mandato legal, hasta la que se disfraza a través de interpuestas personas, para ejecutarla técnicamente, intentando burlar las disposiciones constitucionales.

El foro donde se vertieron estas opiniones fue el evento conmemorativo del aniversario de la Fundación Libertad, celebrado este miércoles.

Montaner, quien es además periodista y autor de una treintena de libros, se dirigió al auditorio utilizando un lenguaje cálido, directo y en ocasiones finamente sarcástico, no carente de un abanico de anécdotas que ha recolectado a lo largo de sus casi 40 años de combates intelectuales contra los regímenes autoritarios como los de Venezuela y Cuba.

En esta ocasión, Montaner arrancó su exposición con una anécdota sobre quienes pretenden defender la reelección, aduciendo que los sistemas parlamentarios (aquellos donde el jefe de gobierno es elegido del Congreso por mandato constitucional), la practican.

Montaner narró que participaba en una reunión con diputados europeos y guatemaltecos, cuando uno de estos últimos “con gran desfachatez”, contaba “cómo les pagaban” por las leyes que aprobaban. “La vía de pago eran unas cajitas con dólares, narraba el legislador centroamericano”. Entonces, en un momento de tensión, la esposa del diputado guatemalteco le increpó diciendo : “Esa ley valía mucho más de lo que tú cobraste por ella”, ante los ojos atónitos de los eurodiputados.

Esto es América Latina, aseguró Montaner, ante las risas de los presentes, sin hacer referencia alguna al tristemente famoso caso Cemis de Panamá, al escándalo de los relojes Cartier o al no tan antiguo comentario del presidente de la Asamblea Nacional, Sergio Gálvez, que sentenció: “El que no da, no va”. Estas “anécdotas” panameñas no tienen nada que envidiarle a las del país de los quetzales.

Como ejemplo de personaje en positivo que fue reelegido por largo tiempo, Montaner menciona al expresidente del Gobierno español Felipe González, “el hombre que más ha gobernado en la democracia española”. Son cosas distintas, opina, “ya que en nuestros países el parlamentarismo sería aun más difícil , porque tienen un mayor nivel de descrédito que los sistemas presidenciales”.

SIETE ELEMENTOS

Montaner explicó a su auditorio siete elementos por los que considera que la reelección es un error.

Para el escritor cubano, la reelección obstruye el reemplazo generacional y la competencia entre líderes y la circulación de las élites.

Estima que los jóvenes deben interactuar en un clima de participación y de competencia, y esto no es posible donde existen caudillos que se “anquilosan” (aferran) en el ejercicio del poder.

Su segundo argumento es que la reelección refuerza el caudillismo frente a las instituciones, que a su juicio son lo más importante.

Pone como ejemplo a Suiza, país respecto al cual muchas personas no conocen el nombre de su presidente, mas es famoso por la fortaleza de sus instituciones. “Hay que evitar el surgimiento de caudillos”, destacó Montaner, porque son, entre otras cosas, consecuencia de la reelección.

EL CÍRCULO CORTESANO

El tercer argumento de Montaner es que cuando se prolonga el mandato, el caudillo se va rodeando de cortesanos, que lo halagan y confunden en busca de privilegios. Esto ocasiona, dijo, que el sistema se desplace hacia una sociedad de acceso limitado a “beneficiarios de la corte”, sostuvo.
La reelección agrava el surgimiento de una nociva relación mercantilista entre el poder económico y el político, señala Montaner, para quien este círculo se “retroalimenta mutuamente y fomenta la corrupción”.

Basado en este elemento (el cuarto), el autor sostiene que el poder político recibe recursos, para mantenerse y prolongarse de parte del aparato económico del país y al mismo tiempo refuerza ese poder económico en una especie de “mecanismo perverso que es corrupto por las dos puntas”.

“Este círculo vicioso se limita, cuando no existe la reelección”, indicó.

“Existe el mito que la reelección incrementa la experiencia del gobernante”, opina Montaner en un quinto punto. El “cuento” de la experiencia es relativo, porque no hay garantía de que pasar por un cargo significa que se aprende de los errores y se van a hacer las cosas de otra manera. A su juicio este enfoque errado se refleja en las burocracias “¿Porque se hace esto así? ¡Porque siempre se ha hecho así!”, cuestionó Montaner, quien piensa que este mito se fortalece con la reelección.

FÓSILES DE VISIÓN CORTA

La sexta tesis antirreelección de Montaner va ligada a que los viejos gobiernos se quedan sin ideas. “Se van fosilizando, se resisten a las reformas, y crean burocracias calcificadas, cada vez más incompetentes”, sostuvo el cubano, para quien un mal gobernante, cuanto más tiempo gobierna, más daño hará a la sociedad.

La no reelección refuerza la noción de que lo conveniente es seguir planes de gobierno a largo plazo, sostiene Montaner en su séptima tesis. Él estima que gobernar es una obra continua en la que el Presidente es solo un factor transitorio limitado por la ley y que la reelección es mala en todas las variables. Ya sea consecutiva, alterna o indefinida.

Si se tiene la suerte de tener un gran Presidente, es mejor contar con su consejo, que “convertirlo en una persona imprescindible”.

El experto propone el restablecimiento de una vieja figura jurídica llamada “juicio de residencia”, consistente en una gran auditoría abierta, a todo funcionario que termina su cargo. Para Montaner, la transparencia en la gestión pública debe ser llevada al plano de las responsabilidades penales.

En entrevista con este diario, el cubano contestó a preguntas referentes al plano nacional, complementando sus respuestas con casos latinoamericanos.

¿CÓMO PARAR A UN MANDATARIO REELECCIONISTA ?

Una reelección indefinida es un error, porque se gobierna para ser reelegido, no pensando en las cosas fundamentales. La reelección no impide, pero dificulta la posibilidad de que los partidos escriban proyectos políticos de largo aliento. La pretensión de querer terminar una obra de gobierno es absurda. Hay que hacer cosas y hay que dejar. Tener en la cabeza un proyecto país que debe continuar el que venga detrás. Hay que crear las condiciones y las instituciones. La planificación centralizada del futuro tampoco funciona. El peso del caudillo siempre es a costa de las instituciones.

¿COMO EVITAR LAS REELECCIONES TÉCNICAS O ´DE HECHO´, COMO EL CASO DE LA PRIMERA DAMA DE PANAMÁ?

Creo que la responsabilidad es del electorado. El elector no es una persona ingenua y debe aprender a votar, utilizar su voto inteligentemente porque es lo único que tiene en una democracia. Existen las leyes para poner límites a los poderes públicos, pero hay una responsabilidad por parte del elector.

Pero el Presidente de Panamá puso a su esposa en la nómina siguiente…

Salió muy mal en Argentina con Perón. Isabelita Perón fue el desastre mayor. En Estados Unidos yo creo que la señora Clinton tiene legitimidad, como ella misma. Senadora , secretaria de Estado… tiene peso y no ha sido consecutiva.

¿ES NEGATIVO UTILIZAR A LA PRIMERA DAMA ACTUAL EN LA NÓMINA PRESIDENCIAL?

Depende del tipo de formación que tenga la primera dama, el tipo de figuración política que tenga. Eso sería un apéndice del caudillo y eso nunca es conveniente. Pasó de alguna manera con Mireya (Moscoso). No era ni siquiera la viuda, pero la proximidad sirvió para que la eligieran.

¿QUÉ SÍNTOMAS ANTICIPAN QUE UN PRESIDENTE ES UN DICTADOR EN POTENCIA?

La intolerancia, el hecho de que quiera cambiar las reglas y tratar de acaparar poder político, poder económico. Tratar de controlar otras instituciones, como por ejemplo el poder judicial. Todo eso es sintomático de caracteres que no son democráticos.

¿QUÉ PELIGRO REPRESENTA PARA PANAMÁ UN CRECIMIENTO SIN INSTITUCIONALIDAD?

Se puede producir un fenómeno parecido al de Venezuela y se le puede abrir la puerta, en algún momento, ante una crisis económica, que son cíclicas y que vienen, a un tipo de gobierno populista, caudillista que destroce el sistema. No hay ningún gobierno en América Latina que esté vacunado contra esa posibilidad. Esa posibilidad se da cuando las instituciones no funcionan, cuando el derecho no funciona.

¿CUÁL DEBE SER EL PAPEL DE LOS MEDIOS Y DE LA SOCIEDAD CIVIL, A QUIENES SE ACUSA DE QUERER COGOBERNAR, EN ESTE ESCENARIO?

Está muy bien que los medios de comunicación denuncien y abran el juego para que se escuchen voces plurales. Que no entren en condescendencia con ningún poder, ni con ningún grupo, sino que mantengan su condición de factor independiente dentro de la sociedad, cuya función es reflejar lo que sucede. Revisar las acciones de los poderes públicos y también de los sectores privados. La sociedad civil tiene la obligación de juzgar, de actuar y de ser ese auditor que no quiere el gobierno, que sea. Eso enriquece la obra de gobierno. Hay que entender que el mandatario tiene un mandato de la sociedad y que su primera función es cumplir la ley, y no puede hacer otra cosa que lo que la ley le marca.

Carlos Alberto Montaner
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner

http://www.prensa.com/impreso/panorama/apendice-del-caudillo-nunca-es-conveniente/314429

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, ACTUALIDAD INTERNACIONAL, OPINIÓN, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, REPUBLICANISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA,ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

jueves, 26 de abril de 2012

EL ABC DE TULIO HERNÁNDEZ, COMUNICÓLOGO, ESCRITOR Y PROMOTOR CULTURAL, ENTREVISTAS, MANUEL FELIPE SIERRA,

En Venezuela tenemos un “Estado malandro”. Las primarias son la prueba del gran avance que las fuerzas democráticas han logrado. Está planteado un gran programa de reconstrucción nacional. El gobierno que se elegirá en octubre debe despartidizar el aparato cultural, señala el profesor universitario y columnista.
Manuel Felipe Sierra.
El analista considera que una victoria es posible, pero aún no es segura.
Tulio Hernández tiene una amplia experiencia como docente en comunicación y como promotor de actividades culturales. Además, sus columnas periodísticas semanales dejan constancia de un agudo observador del proceso político venezolano. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.
- “Todo 4-F tiene su 11-A”, según opinas. El llamado “Carmonazo” del 2002 sería tan gris y triste como el “Chavazo” de febrero de 1992.
- Tiene sus diferencias. El “Chavazo” fue más sangriento, más golpe de estado típico de militar gorila latinoamericano, más ataque por sorpresa con ganas de matar al Presidente y tuvo menos participación civil. El “Carmonazo” se apoya en una gran movilización de masas, las fuerzas militares no actúan directamente a cañonazos y metralla, los muertos se producen en un enfrentamiento de calle aún confuso, el Presidente de la República pudo haber negociado e impedirlo. Pero en esencia los dos fueron operaciones para sustituir por vía de la fuerza a un Presidente electo quebrando la Constitución.
- Sobre los llamados “sucesos de abril” quedan muchos vacíos, pero ¿piensas que la dirigencia opositora, en todos sus matices, tiene una valoración autocrítica de aquellos eventos?
- No lo sé. Buena parte de la dirigencia opositora reaccionó al comienzo con una especie de solidaridad automática que negaba la ocurrencia de un golpe y defendía la tesis del vacío de poder. Personalmente recibí muchas acusaciones violentas por haber sostenido que lo que ocurrió en Puente Llaguno fue un enfrentamiento y no una masacre y que también había muertos defensores del chavismo. También se negaba que del lado este del enfrentamiento en Llaguno se hubiese disparado contra quienes disparaban en el Puente y que la Policía Metropolitana hubiese intervenido. Pero con el paso del tiempo eso se puede verificar en muchos registros fotográficos y de video. Ahora lo que sí es cierto, es que la dirigencia opositora del presente optó por la vía democrática y, en consecuencia, las minorías de radicales, los que querían salidas fáciles ya porque desconfían de la salida electoral o porque no tienen disposición y paciencia para el trabajo político, quedaron aisladas. Es lo que Chávez, a propósito, no quiere reconocer.
- En 10 años es evidente que la propuesta autocrática del chavismo se ha fortalecido hasta el punto de configurar lo que tú en algunos de tus artículos denominas como un “Estado malandro”.
- Lo denomino “Estado malandro” para reseñar algo que genera mucha perplejidad y es que el modo de proceder del chavismo no es democrático pero tampoco es el de las dictaduras militares convencionales. Por ejemplo, hablando de libertad de expresión, en las dictaduras hay censura previa ya. Los chavistas en cambio, para controlar los medios mezclan estilos distintos de coerción: cierran unos canales de TV pero dejan otros con vida, neutralizados con el aviso de “a ti también te puedo cerrar”; organizan hordas de camisas rojas y van e intimidan a otros en sus oficinas; compran radios; aprueban leyes “tenazas”; golpean a periodistas; utilizan la cuota de publicidad del Estado para silenciar o castigar a los que hablan. Es una forma malandra de violar la Constitución más parecida al fujimorismo que al pérezjimenismo al que también se parece.
- Las primarias del 12 de febrero suponen un punto de inflexión muy importante en la estrategia de la sociedad democrática frente a la autocracia chavista, ¿piensas que ciertamente se despeja el horizonte para una victoria opositora?
- Las primarias son la prueba del gran avance que las fuerzas democráticas han logrado después de las dos grandes debacles. La que representó, primero, el derrumbe del sistema de partidos sobre el que se erigió la democracia en 1958, de la cual nos percatamos plenamente en diciembre de 1998, y la que representó, luego, entre el 2002 y el 2003, los grandes equívocos de El “Carmonazo” y el paro petrolero. Que se haya logrado unir a todas las fuerzas democráticas existentes en el país, desde Bandera Roja hasta Primero Justicia, para hacer las primarias y que hayan participado más de 3 millones de personas, es la prueba fehaciente de la existencia de una gran convicción democrática y un liderazgo que, con todas las dificultades y sus propias carencias, la ha sabido conducir. Una victoria es posible, pero aún no segura porque a pesar del desgaste del gobierno la capacidad de seducción del liderazgo carismático de Hugo Chávez aún es muy grande.
Se necesita una transición
- El regreso a la vigencia del Estado de Derecho, más allá de los resultados electorales, supone un período de transición con la incorporación del mayor número de actores políticos y sociales, ¿compartes esta tesis?
 “El chavismo se ha apropiado de una buena parte del aparato radioeléctrico”.
- Sí. Es lo que Venezuela necesita desde hace mucho tiempo. Era lo que se necesitaba cuando gano Pérez su segunda elección y cuando Caldera también lo hizo por segunda vez: gobiernos de unidad nacional para salir de una crisis que era imposible resolver sin grandes consensos. Y de alguna manera es lo que debió haber hecho Chávez si no hubiese sido poseído por ese espíritu de retaliación tan grande. Lo que está planteado en Venezuela es un gran programa de reconstrucción nacional que recoja los platos rotos de la segunda etapa del bipartidismo y las ruinas precoces –económicas pero sobre todo institucionales y morales– del chavismo. Y un programa de reconstrucción sólo se puede hacer con una gran voluntad política, mucho talento y gerencia y una amplia base de apoyo popular. Si el chavismo, que tiene una fuerza tan grande no ha podido gobernar tranquilamente el país, tampoco podrá hacer una sola de las fuerzas que compone la unidad democrática.
- Como comunicólogo ¿hasta dónde ha avanzado la llamada “hegemonía comunicacional”?
- Ha avanzado mucho. Y es una de las tres bases de sustento del régimen. Las otras dos son el liderazgo carismático de Hugo Chávez y la red de organizaciones de control social de base, a la manera de las misiones, dirigidas por lo cubanos. El chavismo ha desarrollado el más grande aparato de comunicación gubernamental que se haya conocido en América Latina. Si alguien quiere entenderlo que haga zapping por la radio que se escucha en Caracas un domingo mientras se transmite “Aló Presidente” y verificará que aunque no haya cadena son tantas las emisoras rojas que transmiten el programa que da la sensación de que estamos en cadena. El chavismo se ha apropiado de una buena parte del aparato radioeléctrico ya por compra directa ya neutralizándolo como lo han hecho con Venevisión y Televén. Además tiene sus propios diarios, como CCS, que es de reparto masivo y gratuito y dispone de la actividad comunicativa del Ministerio de Cultura que en realidad es una agencia proselitista del PSUV. Sin embargo, y aquí es bueno hilar fino, eso no significa que la capacidad de comunicación se corresponda con su alcance y su eficiencia para adoctrinar a la población. Los niveles de audiencia de las televisoras rojas, como TVES y VTV, que ya no son estatales sino de gobierno, siguen siendo muy bajos. Les pasa lo de Animal Planet, para ver ese canal hay que ser un adorador de los animales, hay que estar previamente ganado para compartir sus contenidos de lo contrario no tienen atractivo alguno. Es eso lo que explica que a pesar del inmenso poderío comunicacional, y del uso tan intenso y diario de la guerra sucia como estrategia, el chavismo no haya crecido en su base y el porcentaje de opositores se mantenga y en las fechas recientes crezca. Porque el discurso político de los medios oficiales se ha vuelto confesional, de predicadores enamorados del mito guevariano, constante promotor de la guerra, el armamentismo y el antiimperialismo. Mientras la Nueva Trova y Carlos Puebla domine el dial oficial hay esperanzas.
Despartidización cultural
- El proceso chavista ha tenido un efecto demasiado significativo en el panorama cultural, ¿cómo estamos hoy en este escenario con relación al pasado y cuáles piensas que son los retos que se le plantean a un gobierno democrático en esta materia?
- El chavismo ha hecho un gran esfuerzo por tener una gran actividad cultural. Construyó la Villa del Cine; una editorial, “El perro y la rana”, que imprime millones de títulos y casi que los regala todos; ha sabido mantener una producción de cine de calidad; creo una empresa productora de discos pero ha incurrido en dos grandes errores que lesionan estos intentos. El primero, es que traicionó su promesa inicial de hacer una gestión cultural para llevar la cultura a la gran mayoría, porque en realidad lo que ha hecho es convertir la institucionalidad cultural en un aparato proselitista al servicio del proyecto político del PSUV. Y la segunda, es que ha sido una gestión improvisada, poco profesional y muy personalista. Fíjese usted que en Venezuela no se ha hecho un Plan Nacional de Cultura como el que, con la participación de miles de personas no necesariamente seguidoras del Partido de los Trabajadores, le encargó Lula en Brasil a Gilberto Gil, un ministro de Cultura de lujo, apenas entró al gobierno. Eso es lo que explica que, una cosa fue lo que intentó hacer Alejandro Armas, el primer presidente del CONAC, otra muy distinta Manuel Espinoza, el segundo, y otra, más de comisario cultural rojo, la que comenzó con Farruco Sesto, cuyos gestos más notorios han sido la censura de artistas, el sectarismo en la asignación de recursos a instituciones, la improvisación de acciones como la ¨Mega exposición¨ que de lo mal concebidas que fueron más nunca se volvieron a hacer y el intento de desmantelar la institucionalidad cultural anterior. Sólo que se encontró con un hueso muy duro de roer, José Antonio Abreu y el Sistema Nacional de Orquestas. La evidencia del fracaso de la gestión cultural del presente es que las políticas culturales venezolanas son reconocidas en el exterior únicamente por un logro de la era democrática bipartidista, el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles.
- Ahora se trataría de volver a la cultura despartidizada y libre…
- Al gobierno que se elegirá en octubre le corresponde, primero, despartidizar el aparato cultural y ponerlo al servicio de todos los venezolanos; segundo, convertir las escuelas ubicadas en las poblaciones con menos recursos económicos en el gran centro de irradiación y encuentro cultural del país; tercero, convenir un plan de desarrollo cultural descentralizado a través de la acción conjunta entre el ejecutivo y los gobiernos locales, no importa si estos están en manos de las fuerzas de la Unidad Democrática o de la futura oposición, haciendo énfasis en la cultura de paz y la convivencia; cuarto, recuperar los grandes logros de la democracia desmantelados en estos trece años –especialmente la red de museos, la Biblioteca Ayacucho, la editorial Monte Ávila y las compañías nacionales de teatro y danza, desmanteladas antes–, ajustándolos a las nuevas condiciones nacionales y mundiales; y, quinto, devolver al Teatro Teresa Carreño y otros teatros nacionales su condición de centros culturales para todos y no su uso de teatro para el proselitismo político del grupo en el poder. Ah, se me olvidaba, y un amplio programa de uso de las redes digitales para la incorporación de los más jóvenes y con menos recursos a la creación musical, plástica y artesanal, tanto popular tradicional como latinoamericana y universal contemporánea.

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA