BIENVENIDOS AMIGOS PUES OTRA VENEZUELA ES POSIBLE. LUCHEMOS POR LA DEMOCRACIA LIBERAL

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA
Mostrando entradas con la etiqueta AQUI MANDAN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AQUI MANDAN. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de diciembre de 2013

NELSON CASTELLANO-HERNÁNDEZ, LA FICHA DE LOS CASTRO

He leído posiciones que afirman que Maduro ha destruido la herencia que le dejó, el que le aparece constantemente. También he conocido reacciones airadas de lectores, que rechazan que se hable de una herencia, al referirnos al desastre en que nos sumió, el que se fue para siempre.
Son estas posiciones encontradas, la que hoy motivan mis reflexiones. En primer lugar sé que un heredero puede recibir los activos y los pasivos de su deudo. Lo que es lo mismo que se heredan los beneficios y las deudas. Lo bueno y lo malo.
Así va con la genética también, ya que los hijos heredan hasta la propensión a sufrir algunas enfermedades.
Pues sí, lo que el país esta viviendo y cada venezolano sufre, es la herencia del difunto. La obra de destrucción del sistema productivo del país, el estado de corrupción generalizado, la delincuencia desatada y dueña de la ciudad, el saqueo ordenado de manera oficial, la obra que realizó, el que quieren convertir en héroe póstumo.
El que Maduro acompañó durante los 14 años de este régimen, no fue más que un resentido que entregó a los hermanos Castro la soberanía nacional.
Que tengamos un sistema judicial sometido a un proyecto partidista, un árbitro electoral al servicio del gobierno, un Poder Legislativo apoyando la corrupción gubernamental y unas Fuerzas Armadas observando impávidas en silencio, forman parte de lo que el “jefe de Maduro” decidió para este país colonizado.
Esa es la mitad de su legado, la otra parte la componen: las empresas básicas arruinadas, la destrucción de la producción agrícola y pecuaria con su consecuencia directa: la escasez. La expropiación de empresas privadas y la eliminación del empleo respectivo, las universidades doblegadas y la libertad de prensa confiscada.
Completado con la entrega de parte de nuestro territorio, de las facilidades brindadas a guerrilleros, extremistas de “todo pelo” y a los traficantes de droga. Con la carrera diplomática destruida, las refinerías cayéndose a pedazos, el abandono de las fuentes productoras de energía eléctrica, los guisos millonarios en empresas fantasmas de maletín, los millones de dólares regalados a su banda de aduladores internacionales, la desaparición de la inversión nacional e internacional.
Y tantas cosas más que dan nauseas recordar. ¡Esa es la herencia que necesitamos rechazar!, figura jurídica que también existe.
No estamos obligados a aceptar la herencia maldita, la que acabó con la harina, el pollo, la leche, la luz y que lleva la “tontería” de 200.000 muertos, sin autores conocidos.
En Venezuela se viene gestando un clamor desde el interior del propio pueblo, comienza a escucharse el ruido que produce, la gente está cansada, sin paciencia. Es necesaria una respuesta.
Los venezolanos juntos, civiles y militares, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, tendrán que actuar para salvar y reconstruir al país, antes de que sea demasiado tarde.
Los que rechazamos la herencia, sentimos la urgencia ante el enemigo oculto que ya nos tiene invadidos, la reacción debe ser contundente, definitiva, para sacarnos de la vergüenza que nos humilla y que ha hecho de nuestra Patria el hazmerreír internacional.
La ficha que los Castro colocaron en el gobierno, es tan solo el brazo ejecutor de su política, el que se “formó” allá, que trabaja por y para ellos.
Carece de valores nacionales, necesita más poder, para finalizar el trabajo que le dejaron. A su lado los PSUVISTAS, los enchufados, los “boliburgueses”, las fichas del partido colocadas en puestos oficiales y la masa tarifada transportada en buses rojos, prefieren presenciar la destrucción de Venezuela, antes que abandonar el poder, que les permite lucrarse y vivir con privilegios personales.
El “heredero” necesita escapar de cualquier control venezolano, para servir los intereses de su mentor. Están conscientes que el tiempo es corto antes de que se produzca la debacle total, tristemente lo que viene es peor. Pasada la euforia navideña, los saqueos de la poca mercancía que queda, los aguinaldos con moneda inorgánica y la parálisis social que se avecina, solo quedará la desolación, la escasez, las huelgas, las manifestaciones y la represión.
La fuerza bruta aparecerá para intentar doblegarnos como al pueblo cubano, victima desde hace 50 años de los “hermanitos”.
Los venezolanos sentimos que vamos en la dirección equivocada, sufrimos la inflación desbocada, padecemos la disparidad del dólar dentro de un país que todo lo importa y nos encontramos sometidos a la especulación generalizada.
Observamos la escases acelerada de productos básicos, consecuencia de la disminución de la producción, que produce el temor a los arrebatos gubernamentales. Un panorama que va demostrando la ausencia de ideas y que define la banda que gobierna.
Maduro promueve el conflicto, desde ese caos le es fácil crear un clima de confrontación que el siente puede ganar con las armas. Mientras tanto pierde la confianza de los venezolanos y la posibilidad de aplicar la verdadera solución.
El cambio de rumbo, indispensable para salir de esta situación y recuperar la normalidad, jamás será implementado por él y en el fondo todos lo sabemos. No forma parte de sus intruciones.
Al contrario Madura anuncia e implementa medidas que generan mayor control del Estado. Busca el caos, abusa del poder y actúa contra la oposición como cualquier régimen comunista, cercenando espacios de libertad, despreciando el estado de derecho, aunque con ello termine por hundir el país.
Lo que los Venezolanos enfrentamos es la última oportunidad de salvar la democracia, de conseguir el oxígeno necesario, para no sucumbir en manos de la traición nacional.
La salida de esta situación implica la participación de todos, implica coraje, entregarse para salvar lo que somos. Venezuela necesita un liderazgo nacionalista, positivo, que no se detenga ante el temor y a los riesgos que implica.
Un liderazgo rodeado de expertos, con soluciones prácticas, realizables y efectivas. Donde la gente sea convocada por sus capacidades y no con la tarjeta de afiliación, Un equipo que nos devuelva la esperanza de que “es posible”. Sin improvisados inexpertos.
La tormenta se anuncia en el horizonte, la ineficacia y la represión se dan la mano, la inestabilidad presagia momentos duros, de definición. Conscientes de que el ciclo de los iluminados se cierra, la salida tiene el presagio del dolor.
Quizás necesario para que nazca algo nuevo, probablemente una tragedia que sacuda la fibra intima de cada quien. El ejemplo lo tuvimos hace 2.000 años, enfrentar la “crucifixión” para conseguir la redención.
nelsoncastellano@hotmail.com

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,

viernes, 1 de noviembre de 2013

DOUGLAS JÁTEM VILLA, ESCENARIOS POSIBLES

El análisis científico ha indicado varios escenarios al desenvolvimiento político de Venezuela durante los próximo meses, incluyendo el desempeño normal que conlleva al ejercicio completo del período presidencial y a elecciones en 2018. Luego se registran los que “no son normales”, pero que pueden terminar siéndolo si las circunstancias así lo determinan, como fue la destitución de Bucarán en Ecuador.

En este caso, la normalidad no se refiere a la deseabilidad, a lo que pueda querer que ocurra, sino a las posibilidades con mayor o menor grado de probabilidad. 

En estos términos, otro escenario que se puede registrar, significa la terminación anticipada de este período determinada por varias causas posibles, tales como el colapso e inviabilidad económica, la incapacidad administrativa del gobierno para realizar su gestión, la confrontación interna dentro del Socialismo del Siglo XXI, la gestión de factores externos al régimen, un proceso revocatorio, un proceso constituyente, todo lo cual configura un abanico de salidas que, vía renuncia o ruptura,  pone fin al régimen y abre las puertas a otro. 

El pésimo desempeño del gobierno, incluyendo la gravísima crisis económica que ha generado; su incapacidad para atender al pueblo venezolano, su dedicación total a su agenda política particular, amarrada a los Castro y no compartida por los sectores no comunistas del régimen, le han granjeado, por un lado, una pérdida creciente del apoyo popular que llegó a tener el expresidente, y por el otro, la dependencia también creciente respecto de la fuerza militar para  enfrentar la protesta popular legítima, la cual puede terminar siendo indetenible. Como resultado, se puede apreciar que para responder a la pérdida de apoyo popular se recurre a la intensificación de la desinstitucionalización del país, el cual ya no sólo carece de los poderes público independientes, AN, TSJ, CNE, FGR, DP, sino que ahora se agrega la creación del CESPPA, el cual significa restricciones muy fuertes a libertades fundamentales de los ciudadanos, más todos los atropellos que producirá la habilitante, sobre todo en materia económica y penal, ámbito en el cual se han anunciado jueces, fiscales y procesos penales sin rostro. 

En este punto es obligante tener presente el comportamiento del SSXXI con Brito, Simonovis y Afiuni. 

Por otra parte, la debilidad evidente del gobierno lo lleva a buscar soporte en el sector militar, el cual puede incrementar el ejercicio de poder y disminuir de forma y de fondo la gestión de Maduro. 

El análisis científico, y sobre todo el que hace el pueblo impulsado por sus calamidades y sus emociones, plantea la interrogante si no se ha debido producir un comportamiento social y político que enfrentara este proceso y evitara su avance hasta donde ha llegado, y todavía hoy, si es que se tiene que esperar a la culminación de lo que puede llegar a ser una catástrofe. Se puede preguntar también, si tendrá sentido reclamar después, que no se hizo lo que se debió hacer. Aquí cabe interpretar el resultado electoral del 8D, para apreciar que algo puede ser bueno, muy importante, y otra cosa es que sea suficientemente bueno. Se puede apreciar que una aproximación científica al desenvolvimiento de Venezuela muestra un grupo de posibilidades de mayor y menor probabilidad, según la correlación desequilibrada de fuerzas y la dinámica intrínseca del proceso, y de mayor o menor aceptación popular según la ubicación ideológica de cada quien, pero que mayormente revelan que se ha llegado a una situación que no tiene salidas normales. 

En consecuencia, se tiene que reconocer, sobre todo los sectores del Socialismo del Siglo XXI, que la sensatez se tiene que imponer por encima del peso político y la dureza programática, para que sea posible alcanzar el menos traumático desenlace. 

Por su parte, los sectores de oposición democrática también tenemos que asumir la responsabilidad de luchar por la preservación de los valores esenciales de la venezolanidad en forma rutinaria, firme y definitiva, aportando nuestra cuota al desenlace de la sensatez.

Douglas Jatem 

EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, ACTUALIDAD, VENEZUELA, OPINIÓN, NOTICIA, REPUBLICANO LIBERAL, DEMOCRACIA, LIBERAL, LIBERALISMO, LIBERTARIO, POLÍTICA, INTERNACIONAL, ELECCIONES,UNIDAD, ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA,CONTENIDO NOTICIOSO,